Hace unos años, cuando comenzó todo este revuelo con los finalizados de Santa Teresa 1796, la emoción nacional por el tema fue increíble. Mucho se había hablado y comprobado desde hacía años con respecto a la industria ronera venezolana, de que el añejamiento en nuestro país era la gran mejora y el increíble diferencial de nuestro ron con respecto a muchos otros países que, si bien también hacen ron, no está a este nivel.
Sin embargo, en casi todos los otros sentidos, nos habíamos quedado atrás. Mientras otros países usaban otros sistemas de fermentación, de destilación, otras barricas, añejaban en distintos lugares y añadían distintos finalizados, en Venezuela nos seguíamos valiendo de un largo añejamiento para mejorar nuestros rones.
Esto venía cambiando poco a poco, con Diplomático usando barricas ex-Scotch en sus añejamientos, incluyendo barricas ex-jerez en sus finalizaciones. Roble Viejo usaba barricas ex-PX en sus añejados también, Cacique también usaba una que otra barrica distinta y Caribú incluía roble francés en su Solera Selection. Pero con excepción del finalizado del Single Vintage y del Caribú, nada de eso era anunciado. Hasta que Santa Teresa creó el 1796 Speyside Cask Finish.
Esa edición, además, representaba la unión de la bebida predilecta del venezolano (el whisky) con la calidad del ron de Santa Teresa, perfectamente combinados y además embotellado a 46% de alcohol, para hacerlo más interesante. Luego vino la edición de café Arábica, porque en Venezuela también estamos orgullosos de nuestro café, y también es embotellado a 46% de alcohol. Después, la versión de Chuao Cacao, porque nuestro cacao nos enorgullece tremendamente, y éste está embotellado a 43% y (a título personal) es casi un licor de chocolate.
A lo que quiero llegar con esto es que las primeras tres ediciones del Cask Finish de Santa Teresa representan productos perfectamente arraigados en el venezolano: whisky, café y cacao. Por eso no entendí mucho el siguiente producto, finalizado en barricas de whiskey irlandés, que además es específico de una marca llamada Teeling, que no tiene una gran trayectoria (la marca existe desde 2015).
La razón de esto es que a los ojos del mundo, Santa Teresa es una marca de Bacardí, que es quien lo distribuye. Bacardí también es dueña (reciente) de Teeling, por lo que esta versión no parecería representar a Venezuela como las otras, sino más los intereses de Bacardí y la combinación de dos marcas que han tenido un movimiento importante en años recientes.
Pero lo que está embotellado se trata del mismo ron 1796 de siempre, que pasa por su triple añejamiento, y que es luego envasado en una barrica de whiskey irlandés de la marca Teeling, en donde permanece 10 meses y finalmente es embotellado a 45% de alcohol.

El ‘verde irlandés’ de la etiqueta me encanta y me parece que combina muy bien con el ámbar del líquido. En nariz se siente sorprendentemente escaso, con aromas que hay que meter la nariz en la copa y darle varias vueltas para apreciar, pero que eventualmente incluyen madera (a un punto de barniz), nueces, melaza y cáscara de naranja.
En boca se siente una marcada nota de alcohol y sabores de melaza, cebada, caramelo, madera y vainilla. En el retrogusto una nota perfumada, que casi podría definir como floral.
El Santa Teresa 1796 Teeling Whiskey Cask no me parece el mejor de la serie, pero parece muy relacionado con el whiskey irlandés. Algo que me he encontrado como rasgo común entre muchos whiskeys irlandeses es que tienden a ser muy sutiles en nariz y mucho más participantes en el paladar, principalmente por medio del golpe alcohólico. Este patrón parece repetirse en esta edición de 1796, donde en nariz aporta muy poco y es el alcohol el que lleva la batuta en el paladar.
No obstante, el 1796 sigue siendo un excelente ron y su carácter no se ve diezmado por la inclusión de esta barrica, sino que básicamente lo robustece y lo hace más complejo aún, y toda adición es positiva para nuestro ron.
Creo que la falta de arraigo del whiskey irlandés en Venezuela es la misma que la falta de arraigo en casi todo el mundo; el whisky escocés se supo mercadear mejor mientras Irlanda sufría los embates de la fiscalización y las sanciones de la corona británica. Pero sigo fijo en mi parecer de que esta edición de ST1796 responde más a una estrategia de mercadeo que a un enriquecimiento del ron, como las ediciones pasadas podrían serlo. No me impresionaría ver en unos meses un finalizado en barrica de tequila, pero específicamente tequila Patrón, porque es de Bacardí.
A la fecha de publicación de este artículo, esta edición no ha sido lanzada en Venezuela, y antes de que salga alguno a decir que siempre nos dejan de últimos, les recuerdo que las versiones de Speyside y de café Arábica fueron lanzadas inicialmente en Venezuela, y la de Chuao Cacao fue lanzada en USA un par de meses antes que aquí. El terremoto y sus secuelas hicieron que el plan de lanzamiento local se atrasara. No quiere decir que no lo lancen, solo que ‘todavía no’.
Ficha Técnica:
Fabricante: Santa Teresa
Nombre del Ron: 1796 Teeling Whiskey Cask Finish
Marca: Santa Teresa
Origen: Venezuela
Edad: Igual que el 1796 + 10 meses
Precio: $50
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 84