Illusione – Fume d’Amour (Viejos)

Desde su lanzamiento en 2007 y el de la línea Fume d’Amour en 2014, Illusione ha sido una marca que se ha mantenido en la vanguardia, o al menos me ha parecido que lo hizo hasta 2020 o por ahí. Desde entonces he visto muy poco de la marca, o quizá sea que ya siguiéndolos en redes sociales y viendo lo poco ortodoxo de sus publicaciones, he aprendido a ignorar algunas cosas que hacen. Pero a esta marca la conocí principalmente por el Ultra, que cuando comencé a fumar estaba en el Top 25 de Cigar Aficionado y lo probé gracias a esa publicación, y se convirtió en un cigarro que mantengo en mi humidor de manera casi permanente y que pronto espero darle una recata. Pero algo interesante del Fume d’Amour es que supuestamente no tiene hojas de ligero en la tripa, lo cual no sé qué tan cierto sea, especialmente después de fumar este robusto, pero vamos a ver.

El Fume d’Amour que reseñé originalmente fue a principios de 2017 y fue en una vitola de 6 x 56 llamada Capistranos. Una cosa que me gusta de la mayoría de los cigarros de Illusione es que las anillas son tan sobrias… no son escandalosas ni especialmente llamativas y este Fume d’Amour es quizá la que tiene una colorida, porque por lo general son hasta bicolores. Pero el cigarro no deja de ser interesante y sencillo también, siendo un puro nicaragüense sin mucha descripción de las hojas que lo conforman, puedo sentir aromas a madera en la capa, seguidos de café y pimienta en el pie. En la calada en frío encuentro cedro, tierra húmeda y pimienta de cayena.

El Fume d’Amour no es precisamente amoroso en las primeras caladas. Es más bien agresivo y si eres alguien que aprecia ese amor rudo, pues seguramente te gustará desde el inicio. El sabor principal es de tierra húmeda, muy típica pero no en tanta intensidad de los productos nicaragüenses. También tiene una gran cantidad y densidad de sabores de cedro y pimienta, pero en el retrogusto, además de ser como 90% pimienta, hay una nota floral muy fresca, que hace un contraste interesante aunque difícil con el resto de las sensaciones. Quema bastante bien y el humo es abundante, al punto de ser casi absurdo.

En el segundo tercio del Fume d’Amour me encuentro con notas de nueces dulces, que van aumentando desde el inicio de esta sección y mantienen ese crescendo hasta la mitad del cigarro, donde simplemente mantienen ese nivel. Los sabores de pimienta y cedro siguen siendo abundantes, pero los de tierra húmeda parecen haberse desvanecido. El humo sigue siendo bastante denso, por lo que es casi oleoso y se mantiene cerca incluso después de soltarlo… es un cigarro ideal para fumarlo cuando hay algo de brisa, de lo contrario estarás rodeado de humo, pero hay a quienes les gusta eso y ciertamente en fotos se puede ver bien. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar en este tercio.

En el último tercio, todo se junta en una compleja amalgama de sabores, que incluye tierra húmeda, cedro, nueces tostadas y pimienta. Sigue quemando bien, pero tiende a calentarse un tanto, por lo que soy cuidadoso de no darle caladas muy seguidas. La fortaleza aumenta, al punto que se hace incómoda, en parte porque lo que queda de cigarro se calienta y se hace difícil de aguantar entre los dedos, pero también porque el humo llega a la boca muy caliente y casi que quema la mucosa interna. Por ello, luego de una hora y 15 minutos, dejo al Fume d’Amour descansar en el cenicero mientras que me voy a tomar agua muy fría.

El galardón que haya recibido este cigarro puede haber sido muy importante en su momento y ciertamente lo empujó hacia una fama momentánea. Pero el tema cuando se siguen haciendo los cigarros es que se agarran mucho de eso de «declarado el mejor cigarro del mundo hace 10 años» y efectivamente, estando en el Top 25 en 2014 y probarlo en 2024, teniendo en cuenta que no es un cigarro con 10 años de añejamiento, sino un cigarro con una receta/blend que tiene 10 años de edad. No por eso me va a dejar de gustar o le voy a agarrar idea; he probado cigarros recientemente con ligas que fueron creadas a principios del siglo 21 y bien pueden gustarme o no. Nada en la fumada me hace pensar que carezca de ligero, porque bastante fuerte fue, y quizá sea la fortaleza constante y no el desarrollo de ella durante la fumada lo que lo identifique. Pero el Fume d’Amour es un cigarro que me gusta bastante y aunque me inclino más por los robustos, creo que este funcionaría mucho mejor en una vitola más grande.

Ficha Técnica:
Fabricante: Aganorsa Leaf
Marca: Illusione
Modelo: Fume D’Amour
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Viejos (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 85

Cocuy: Balsamal Claro

Con una misma botella y una misma etiqueta, pero letras de otro color y sin pasar por una barrica, el Balsamal Claro es la propuesta de Balsamal que no tiene añejamiento ni reposo. El Puro lo probé hace unos 3 años, que era uno de sus primeros productos, en otra botella y mucho más artesanal. Estoy seguro que el producto actual sigue los procesos artesanales, pero ya tiene una mayor inversión.

Este Balsamal Claro viene con nueva inversión, que le ha conferido una nueva botella y etiquetas, que realmente hacían falta para adecuarse a los tiempos modernos, especialmente cuando el objetivo aparente es la masificación de un mercado que de por sí no es muy grande, e incluso la exportación.

El Balsamal Claro es un producto 100% agave cocui trelease, destilado por el maestro cocuyero Cristóbal Sánchez y embotellado a 40% de alcohol.

Es increíblemente transparente y la verdad es que todos lo son, pero las dimensiones de esta botella y su tamaño permiten apreciarlo mucho más. En copa se nota perfectamente líquido y con una ligera densidad, pero en nariz es fuerte de aromas que incluyen notas perfumadas como florales, pero también muy herbáceo, con notas incluso de sarrapia y pimienta blanca. No presenta muchos más aromas, sino que estos se van desarrollando y produciendo distintos matices muy relacionados a ellos.

En boca es bastante franco, pero también tiene unas notas adicionales que son interesantes. Tiene el típico sabor herbáceo del cocuy, pero con notas de pimienta verde, que al cabo de un rato comienzan a incluir sabores de cardamomo y finalmente café verde, como antes del tostado. El retrogusto incluye un poco de ese cardamomo y una nota dulce.

Es interesante porque no son sabores tan típicos, pero por supuesto son sabores que se logran gracias a la materia prima, la destilación y la mano del maestro cocuyero. También me encantó haber probado el reposado antes que el blanco, porque se siente la evolución de algunos de esos sabores que estoy sintiendo aquí y esa nota que es café verde en el blanco se siente como café tostado en el reposado. Este Claro sin duda es una de las razones por las que el cocuy blanco me va a gustar más siempre.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cristóbal Sánchez
Nombre del Cocuy: Claro
Marca: Balsamal
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 90

Camacho – American Barrel-Aged (Robusto)

Fue con un poco de desilusión y tristeza que leí este artículo de Halfwheel, en donde describen que Davidoff descontinuaría varios productos de sus marcas, incluyendo este American Barrel-Aged, que muy particularmente me parece uno de los mejores cigarros que hace la marca. Su precio me parecía un poco elevado, pero se trata solo de cazar ofertas para encontrar uno mejor. El American Barrel-Aged lo reseñé originalmente en gordo en septiembre de 2016, y fue lanzado en 2015. El cigarro destacaba un estilo de sabores que apelaba mucho hacia el mercado americano y hacía algo que estaba siendo tendencia en ese momento: el añejamiento en barricas. El tabaco de la tripa de este cigarro pasa 5 meses en barricas ex-bourbon de Kentucky, pero también fue el primer cigarro de Camacho que era fabricado fuera de Honduras. La diferencia entre ese gordo y este robusto es una pulgada de largo y 10 puntos de cepo.

Este cigarro lo compré en febrero de 2022 y la verdad es que me los fumé con relativa rapidez, aunque una vez que descubrí que los iban a descontinuar, los guardé con un poco más de recelo, pero dado que los cigarros no duran para siempre y que eventualmente se van suavizando, pues no tiene tanto sentido guardarlos sino más bien disfrutarlos. Tiene notas fuertes de establo, tierra, paja y una nota más suave de vainilla en la capa, mientras que en la tripa se sienten notas de establo y chocolate. Finalmente lo pico y la calada en frío me da notas de vainilla, caramelo, pimienta y una mezcla que sorprendentemente incluye notas de bourbon… bueno, no debería sorprender, en realidad, pero me ha pasado bastante que un cigarro añejado en barricas de equis destilado rara vez sabe a ese destilado.

Para sorpresa de nadie, los primeros sabores del American Barrel-Aged no tienen sabores de bourbon. De hecho, los sabores son más acordes a los de un tabaco fuerte, incluyendo pimienta, roble e incluso notas especiadas, con notas más suaves de vainilla y azúcar quemada en segunda instancia. El tiro es ligeramente apretado, o lo que llamaríamos firme, pero la quemada es casi perfecta y el humo es abundante. Hacia la frontera con el segundo tercio, las notas de pimienta que habían sido casi dominantes desde el inicio comienzan a suavizarse un poco y podría decirse que se sienten notas ligeras de bourbon, aunque también podrían ser matices de caramelo.

El segundo tercio de este American Barrel-Aged no parece tener una gran diferencia con el primero, más como una continuación simplemente, pues con excepción del liderato de la pimienta parece más bien haberse situado en una intensidad general de los sabores de roble, vainilla, azúcar quemada y una instancia baja de la pimienta. La quemada sigue siendo ejemplar y con un par de años en el humidor puedo decir que el American Barrel-Aged, aunque menos variado que cuando es nuevo, parece ubicarse en un equilibrio delicioso. La intensidad es media, con una fortaleza similar, siempre que no le dé caladas muy seguidas.

Para probablemente ser el último American Barrel-Aged que me fume, la experiencia se torna muy agradable en el último tercio, destacando más participación de esas notas de caramelo que podrían o no ser matices de bourbon, pero con un buen equilibrio de la amalgama de sabores de pimienta, roble, vainilla y azúcar quemada. Pero la construcción sigue siendo perfecta, con una quemada recta y sin la necesidad de prestarle atención a la quemada. La fortaleza es media-alta, con una intensidad similar. Al cabo de una hora y 45 minutos, este robusto llegó a su final.

Una cosa que me gustó mucho de este American Barrel-Aged, aunque no tiene que ver con la liga ni la fumada, es lo bien que sale en las fotos. El contraste de los colores de la anilla y la manera en que la cámara los captura me encanta. Habiendo fumado robusto y gordo, creo que la diferencia no es tan marcada como los dos años de guarda, que parecen haber influido más en la fumada que las vitolas. No me sorprende la aparente ausencia de sabores de bourbon, porque ningún tabaco que me he fumado con procesos similares destaca los sabores, a menos que sea un tabaco saborizado y eso solo lo digo por la salvedad, pues no he probado un tabaco saborizado a bourbon o a cualquier otro destilado. Pero al encender este cigarro solo esperaba una buena fumada y eso fue exactamente lo que recibí. Es una lástima que Davidoff haya decidido descontinuar este cigarro, especialmente si tenemos en cuenta que en esa lista de productos descontinuados hay algunos que solamente dejaron de hacerlos en ciertas vitolas. Pero junto con éste, Davidoff eliminó 4 líneas enteras y alrededor de 30 cigarros en total, contando que una línea tiene más de una vitola.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Camacho
Modelo: American Barrel-Aged
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Broadleaf)
Capote: USA (Broadleaf)
Tripa: USA (Connecticut Broadleaf, Pennsylvania Broadleaf), Honduras (Corojo)
Precio: $10,00
Puntuación: 91

Ron: R.L. Seale’s 10 Year Old

Tomando un poco la información que publiqué en mi reseña original del R.L. Seale’s 12 Year Old, que sé que no todos van a revisar, por interesante que esté, sí puedo añadir que en esa reseña destaco que existen dos versiones de este ron: la de 12 años y la de 10 años. La de 12 años es vendida en Estados Unidos y el resto del mundo recibe la de 10 años. Por mucho que me guste la de 12, tenía muchísima curiosidad de probar la de 10 años, y esa oportunidad finalmente se presentó.

En 1906 Barbados emitió una serie de leyes alrededor del ron que le dieron forma a la industria que es hoy en día. El reglamento permitía a las destilerías vender ron solamente a granel y no al detal, por lo que muchas empresas de comercio se convirtieron en embotelladoras y mezcladoras, haciendo de ellas un intermediario necesario entre productor y comprador. Nombres como Martin Doorly, Alleyne Arthur, John D Taylor y R.L. Seale se destacaron en la industria y se hicieron sinónimos con el producto. Estas personas eran comerciantes y se especializaron en el blend de rones de las destilerías para crear sus propios productos.

La empresa de R.L Seale fue oficialmente fundada en 1926 y fue 70 años después, en 1996, cuando creó su propia destilería: Foursquare. La marca lleva el nombre del bisabuelo de Richard Seale, llamado Reginald Leon Seale y hoy en día es donde habitan distintas marcas, adquiridas por la empresa con el fin de mantener sus nombres y tradiciones, todas producidas por Foursquare.

Por ejemplo, Doorly’s para los productos de exportación, Old Brigand como uno de sus productos de consumo local, Foursquare como los productos de alta gama, y así. Pero hay un ron que lleva el nombre de la empresa y ese es el R.L. Seale’s Finest Barbados Rum.

Comenzando con su diseño, la botella del R.L. Seale’s ganó varios premios por su forma inusual, hecha para asemejarse a una bota de cuero. La botella es idéntica a la de 12 años, pero en vez de tener líneas azules, las tiene rojas. El líquido es un ron a partir de melaza y es una mezcla de destilados de columna y alambique, añejado durante 10años en barricas de roble blanco americano ex-bourbon en Barbados. Embotellado a 46% de alcohol, sin aditivos ni azúcar. Aunque existen versiones embotelladas a 43%.

En nariz se siente picante, con aromas de uvas pasas, durazno, avellanas, canela, pimienta roja y pasas amarillas. También hay notas que se aprecian luego de un tiempo en copa e incluyen madera de roble, banana madura, vainilla y mermelada de frambuesa. Tan complejo como lo esperaba, en realidad y no muy distinto en esa calidad del 12 años.

En boca los sabores parecen más relacionados con la madera y el añejamiento, pero también incluye orejones de durazno, higos, piña, pasas, tabaco, canela y madera tostada. Hay notas también de manzanas rojas, anís y una sensación muy cremosa y pegajosa, sin ser necesariamente dulce. El retrogusto tiene notas ahumadas y de vainilla.

Creo que lo he mencionado en otras ocasiones, pero aquí va otra vez. Son muchos los aromas y sabores que se pueden desarrollar en la destilación, especialmente la destilación por alambiques. Aromas y sabores que, una vez añejados, se desarrollan mucho más y se hacen mucho más interesantes. Incluso más que un ron destilado por columnas.

Si ves distintas reseñas que he hecho, casi siempre pasa que puedo describir muchísimos más aromas y sabores en un ron destilado por alambiques y no es que me gusten más porque no son de aquí, sino que son mucho más complejos. Sería muy interesante si más marcas venezolanas los usaran, aunque hoy en día ya lo usan algunas. Pero el campo y las posibilidades, con la calidad del añejamiento que ya tenemos, son infinitos. Este R.L. Seale’s es una delicia, que se siente un poco más seco y menos profundo que el 12 años, pero de una calidad muy similar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: 10 Year Old
Marca: R.L. Seale’s
Origen: Barbados
Edad: 10 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 88

La Instructora – Perfection (Royal Corona)

La Instructora es una pequeña marca dominicana, de lo que se podría conocer como marcas «emergentes» o boutique en términos más generales. Hasta donde sé, tienen tres productos o al menos he reseñado tres: Box Pressed, Delicado e incluso este Perfection en otra vitola. Estos cigarros son hechos por la Tabacalera Palma y el Perfection lleva una capa Habano ecuatoriana, sobre capote Criollo dominicano y tripa Piloto y Criollo 98, también dominicanos. La marca no hace un gran trabajo de mercadeo, quizá porque no les interesa y deja que las ligas y sus productos sean su tarjeta de presentación, lo cual es respetable. La marca es un trabajo conjunto de Jochy Blanco con Aaron Saide y el trabajo de las anillas y el nombre en relieve sobre ella siempre me ha gustado.

El cigarro se siente firme y rígido, al punto que algunos pensarían que tiene un tiro apretado. Pero si tan solo supieran que la rigidez del cigarro poco tiene que ver con su tiro. Tiene aromas a establo y especias dulces sobre la capa, con notas muy similares en el pie. Una vez lo pico con la doble hojilla, me encuentro con un tiro que da mínima resistencia y notas dulces, ricas con toques malteados y de especias y nueces. Cada vez son más ricos estos aromas en frío, desde la capa, hacia el pie y luego la calada en frío.

El Perfection es una caja de sorpresas desde la primera calada o quizá es que esa proclividad del tabaco dominicano a ser suave ya no ocurre tanto, pues desde las primeras caladas los sabores de pimienta roja están muy presentes, aunque sin llevar el mando de la fumada. Ese liderato lo tiene el sabor de tierra húmeda y en segunda instancia algo de cuero, pero también pimienta. El Perfection quema muy bien, haciéndole honor a su nombre y aunque no hay grandes transiciones hacia el segundo tercio, se siente como una experiencia generalmente muy positiva. La ceniza se cae sola mucho antes de finalizar el tercio, pero sigue quemando bien, con una intensidad media y una fortaleza media-baja.

El segundo tercio lleva el mismo ritmo que el primero, dejando el sabor de pimienta roja en un segundo plano, fácilmente superado por los sabores de tierra húmeda, pero también algo de granos de café y miel, sobre todo después del punto medio del Perfection. El tiro sigue siendo ligeramente resistente, pero produce humo abundante y la ceniza sigue cayéndose fácilmente… básicamente cada vez que coloco el cigarro en el cenicero, la ceniza se cae. Más allá de los sabores descritos no hay mucho más, aunque la intensidad se coloca ligeramente por encima de donde estaba en el tercio anterior, pero sin ir al siguiente punto, mientras que la fortaleza se coloca en media.

Las notas de café se colocan entre las principales en el último tercio, combinando bien con la tierra húmeda y la miel, pero con notas más suaves de la pimienta. En verdad no hay grandes cambios adicionales, con una intensidad que se mantiene dentro del rango de media y la fortaleza vuelve a bajar a media-baja. Me gustaría decir que hay una evolución adicional de sabores, pero el último tercio del Perfection es básicamente una progresión del segundo tercio, con los sabores que venían evolucionando y en donde algunos son más notables y otros menos. Me toma una hora y 15 minutos fumar este cigarro que, aunque se sentía bien empacado y pesado, se las arregló para durar exactamente lo justo.

Satisface bastante probar este cigarro, porque la liga tiene sabores agradables y sale muy bien en las fotos. Es definitivamente una anilla que llama la atención y que cualquiera que la ve tiene un tema de conversación. Sin embargo, la liga, aunque buena, no tiene una gran evolución. Para lo complejo y creativo que es su diseño, la liga es más lineal y sencilla. Al final un cigarro es mucho más que su anilla y esperaría algo más complejo para esta fumada, especialmente cuando tiene un precio de $12. Aunque hoy en día ese número es el precio de muchos cigarros, hay una cierta expectativa que los acompaña y en este Perfection no se cumple. No obstante, es un cigarro que disfruté, aunque me pareció que en belicoso extra era mucho más complejo que este royal corona.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Palma
Marca: La Instructora
Modelo: Perfection
Dimensiones: 5⅛ x 48
Tamaño: Royal Corona
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano rosado)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, Piloto)
Precio: $12,00
Puntuación: 85

Alec Bradley – Tempus (Centuria) (vintage)

Alec Bradley es una marca que disfruté mucho durante mis primeros años fumando, que me permitió aprender y apreciar mucho el tabaco, pero de la que eventualmente dejé de comprar. En parte porque sus productos me parecían lineales o faltos de complejidad, pero también porque eventualmente hicieron muchas religas, o rehacer la receta del producto buscando lograr el mismo sabor con otros tabacos, supuestamente más baratos. Esta práctica eventualmente alcanzó más y más productos de la marca, por lo que fui comprando cada vez menos de ellos. Pero hace un tiempo alguien me obsequió varios productos añejados de la marca y decidí probarlos, con algunos aciertos y otros ya sin sabor. Uno de los aciertos o al menos uno que decidí reseñar después de probarlo fue este Tempus, que casualmente nunca he reseñado o al menos no en esta línea. Solo había probado el Tempus Nicaragua, que no me cautivó del todo, incluso si lo reseñé dos veces. Pero más allá de ello, Tempus fue la primera línea de Alec Bradley, lanzada en 2008.

Esta vitola del Tempus es conocida como Centuria, por sus medidas de 7 x 49, que lo hacen equivalente a un Churchill. Lleva una capa Criollo 98 hondureña sobre doble capote Criollo 98 hondureño y «Embetunada» de Indonesia, cuyo nombre no me inspira mucha confianza, y tripa de Honduras y Nicaragua. Estas primeras líneas de Alec Bradley no venían envueltas en celofán, y contando que debe tener unos 10 años de guarda, no es raro que apenas si guarda un aroma a madera sobre la capa. En el pie se sienten aromas más llamativos, que incluyen vino, café y especias dulces. En la calada en frío me encuentro con aromas a cuero, pimienta y una nota frutal sin definición.

La guarda de verdad que hace maravillas y solo por referencia leo un poco de las impresiones de otras personas sobre este cigarro y casi todos coinciden que el primer tercio era muy nulo. Pero en mi experiencia hay fuertes notas de madera, sobre todo con distintos matices, incluyendo nogal, cedro, olmo y roble, que eventualmente se transforman en una nota dominante de cedro en el retrogusto y roble en el paladar. En ese retrogusto hay una nota suave de pimienta que le da mayor dimensión al roble, mientras que en el paladar se sienten también notas de chocolate y no mucho más. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media, y una quemada que quisiera que fuera mejor pero al menos no me da problemas de tiro.

La mayoría de los sabores se suavizan durante el segundo tercio y llego a un momento en el que pienso si de verdad debería reseñar este cigarro, pero afortunadamente a partir del punto medio los sabores se hacen más intensos. Durante los inicios del tercio los sabores son sutiles, pero el Tempus sigue incluyendo las notas de chocolate y madera, junto con unas notas florales que sin esta suavidad del cigarro seguramente no habría podido apreciar. Hacia el punto medio aparecen sabores de cuero y derivados de notas animales más intensos. La ceniza se sigue manteniendo largo rato, en gran parte gracias a la guarda, mientras que la fortaleza se coloca en media-baja y la intensidad, que comenzó baja, ya se coloca en media para el final del tercio.

El último tercio del Tempus saca a relucir una mayor nota de pimienta, sobre todo en el retrogusto, pero también más cuero con menos matices cárnicos. También hay notas más sutiles de nueces, madera, cuero y chocolate. El cuero se mantiene como parte principal del retrogusto, pero la pimienta que mencioné hace un momento no deja de participar y lo hace cada vez más. La fortaleza se reduce un poco, aunque todavía dentro del nivel de media-baja, mientras que la intensidad se mantiene en media. La ceniza se sostiene menos pero afortunadamente es el único detalle que puedo sacar sobre la construcción, pues el humo ha sido abundante durante gran parte de la fumada, teniendo en cuenta que en el primer tercio hay mucho menos por un tema de dimensiones del cigarro. Luego de dos horas y media, este Tempus finalmente llega a su fin, cuando me estoy quemando los dedos y después de 10 años de guarda.

Quizá hoy en día la experiencia de este Tempus no sea la más agradable o la más sorpresiva, pero puedo verme hace 8-10 años pensando que este es uno de los mejores cigarros que me he fumado. Mi paladar y el mercado han evolucionado en este tiempo, pero luego de un cierto número de reseñas y de experiencia escribiéndolas, creo que con cierta facilidad me puedo poner en ese papel de fumador joven y apreciar desde cero los sabores de un cigarro. Si bien no son sorprendentes ni intensos, teniendo en cuenta el contexto y la época en que salió este Tempus, puedo verlo como un producto complejo y llamativo. No es un cigarro que hoy en día compraría basado en estos atributos, pero me puedo ver disfrutándolo bastante hace unos años, asumiendo que era así pero más fuerte. Pero como hace años que esta liga no la hacen, no lo puedo/debo puntuar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Tempus
Dimensiones: 7 x 49
Tamaño: Centuria (Churchill)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Criollo 98)
Capote: Honduras (Criollo 98), Indonesia (Embetunada)
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $8,50