Alec Bradley – Family Blend (BX2) (vintage)

Lanzado en 2009 por los fundadores de la marca: Alan Rubin, Ralph Montero y George Sosa, el Family Blend se ubicó en el puesto #16 del Top 25 de Cigar Aficionado para ese año y es muy posible que haya sido uno de los cigarros que le dio el protagonismo a la marca, que luego permitiera que en 2011 se ubicara en el puesto #1. Pero este Family Blend supuestamente fue creado para los padres de estos fundadores, por lo que en la anilla destaca que es «Para Nuestra Familia». El cigarro fue torcido en la fábrica Raíces Cubanas en Honduras, que si no es de la marca, al menos trabajan muchas de sus ligas ahí y en ese momento también hacían el Tempus y el Prensado. El éxito de este cigarro dio pie a que unos años más tarde la marca creara un nuevo producto bajo esta línea de Family Blend, llamado The Lineage.

Como menciona el título de este artículo, este Family Blend se trata de un cigarro vintage, con una edad que ronda los 9 a 10 años y como ha sucedido con otros cigarros de esta colección vintage que recibí hace unos meses, esta reseña trata no solo del análisis del cigarro sino de cuánto le ha afectado la guarda, positiva y negativamente. Esta línea de la marca llevaba unos nombres en código que identificaban cada vitola, en donde este toro en realidad se llama BX2, pero hay otros llamados VR1, DR, M23 y GS27. Sin duda nombres muy difíciles de recordar a la hora de querer volver a adquirir el producto. En frío se sienten notas variadas, que con el tiempo han tomado un matiz de «guardado», pero que no es desagradable. Estos aromas incluyen tierra y nueces en la capa, con una repetición en la tripa y calada en frío, donde añade toques más dulces también, pero en general notas suaves. El rabito sobre la perilla le da un toque adicional a esta nota vintage.

Apenas lo enciendo y me lo llevo a los labios, un fuego que ha esperado casi una década para encenderse, los sabores son cremosos, de esos que se mantienen adheridos a la lengua como si se tratara de un aceite. Las notas son dulces y picantes, a veces demasiado picantes para el cigarro vs. el resto de los sabores, pero a lo largo del primer tercio los sabores dulces también se sienten más y eventualmente se definen más como de frutas, principalmente ciruela pero también incluyendo pasas y cerezas. Entre otros sabores que se aprecian, hay notas de tierra húmeda y canela. La quemada es magistral y la columna de ceniza muy duradera y sólida, con un anillo de combustión que no es tan bonito, pero mantiene una quemada uniforme. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media.

El segundo tercio es considerablemente más cremoso, pero también más terroso. La sensación en el paladar es realmente oleosa en cada calada y la permanencia de los sabores y el humo parece casi infinita. Las notas dulces y afrutadas también tienen una gran participación, pero es la sensación picante la que en cierto modo arruina un poco la experiencia, pues no ha dejado de tener una gran participación y aunque en ningún momento se sienten sabores de pimienta o especiadas, La ceniza se sigue sosteniendo bien y en términos de construcción el Family Blend se comporta muy bien. No lo había mencionado antes, pero el tiro es ideal, como Alec Bradley continuamente los ha tenido pero con el adicional de 10 años de reposo. La intensidad es media, con una fortaleza media-alta, que sin duda es lo que cambia la experiencia.

No hay una gran cantidad de sabores nuevos en el último tercio, sino que más bien desaparecen algunos. Si has tenido oportunidad de morder una cáscara de limón o de naranja y luego tienes esa sensación picante en los labios, esa sensación es la que acompaña al Family Blend en el último tercio. Los sabores de tierra y canela desaparecen por completo en este tercio, pero los de frutas, la sensación dulce y la picante se mantienen, con un grado superlativo de este picante, que le da un aspecto negativo a la fumada, dentro de todo lo que ha sido tan positivo hasta el momento. Me toma una hora y 40 minutos fumar el Family Blend hasta el final, en donde termina con una intensidad media y una fortaleza alta.

La verdad es que fumar tabacos vintage es una experiencia distinta en relación a lo que el cigarro fue en su momento de lanzamiento o al menos dentro de los primeros dos años. Leyendo un poco sobre impresiones de este tabaco cuando salió, veo que hay aspectos consistentes con esta experiencia, especialmente el hecho que la intensidad del cigarro aumentó durante cada sección. Aunque los sabores han sido similares, no hay mención de que se haya hecho tan fuerte al final… hay fortaleza, pero no es tanta y muchos lo describen como un cigarro que comienza con fortaleza baja y finaliza con media. En este caso fue como si subiera un escalón y lo que comenzó en media, terminó en alta. El añejamiento del tabaco puede tener distintas consecuencias y aunque en general la experiencia de este Family Blend me pareció positiva, tiene sus bemoles y detalles que no la hicieron perfecta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Family Blend
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: BX2 (Toro)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Trojes)
Capote: Indonesia
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $5,50
Puntuación: 86

Whisky: Naked Malt

Sigo siendo fanático y fiel al single malt, pero si los whiskies más consumidos y conocidos del mundo son los de blend, tiene sentido que los pruebe y los reseñe también. No a todos les gustan los single malts y muchos son considerablemente fuertes, y hay quienes prefieren los blends. De hecho, una de las publicaciones más leídas históricamente de este blog es la del Double Black de Johnnie Walker, un whisky de blend.

Naked Malt es un producto de The Famous Grouse, que en años recientes ha cambiado su imagen a fin de desligarse lo más posible de su marca madre, principalmente porque mucha gente lo ha rechazado pensando que es una versión cara de un whisky tradicionalmente barato.

Pero Naked Malt no es simplemente The Famous Grouse con mayor precio. Naked Malt es del estilo de blends conocido como Blended Malt, o un blend de whiskies únicamente de single malt. Es decir, no hay whisky de grano, sino puro sabor de whisky sin diluir. Otros ejemplos de este tipo de whisky son Copper Dog, Monkey Shoulder y Smoky Monkey, por decir algunos. No tienen que tener el nombre de un animal, eso ha sido solo coincidencia.

Los whiskies que componen Naked Malt son de Highland Park, Macallan, Glenrothes y Glenturret, todos combinados en una barrica ex-jerez de primer uso. Su nombre Naked viene por varias razones. La primera es que destacan todo lo que está incluido en la botella, por lo que no esconden nada y, por ende, están «desnudos» (naked en inglés). La otra es que la barrica ex-jerez está desnuda, o sin nada que la identifique. Por último, la botella no tiene etiqueta, solo vidrio en relieve y alguna pegatina transparente por fines legales, así que también está «desnuda».

El whisky es un NAS (no declara edad), pero debe tener un mínimo de 3 años de añejado. Está embotellado a 40% de alcohol.

El color del Naked Malt es sospechosamente oscuro, pero no deja de ser llamativa la botella. En nariz es variado, con una gran cantidad de aromas que se inclinan hacia el dulce e incluyen vainilla y una nota como de panquecas, pero también hay aromas como de jerez, notas cítricas y nueces.

En boca el sabor me recuerda mucho al jerez fino. Pero también hay notas de ciruelas y pasas, caramelos de vainilla, nueces de macadamia y algo de nuez moscada. El retrogusto es de vainilla y nueces.

Pero aunque tiene un aroma y sabor complejos, tiene una permanencia mínima, que destaca su corta edad. Se sienten los sabores durante algunos cinco o siete segundos solamente. Adicionalmente, los sabores no son realmente complejos ni se sienten fundidos entre ellos. El Naked Malt se siente como un whisky joven y bajo esa premisa, se puede disfrutar, siempre que no asumas que es algo más.

No es malo ni te defraudará, siempre que no esperes mucho de él.

Ficha Técnica:
Fabricante: The Famous Grouse
Nombre del Whiskey: Naked Malt
Marca: The Famous Grouse
Origen: Escocia
Edad: 3 años
Precio: $28
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 79

Cuba Aliados – Maduro (Torpedo)

Muy para mi sorpresa, este Cuba Aliados se vende como un cigarro de capa madura. No porque no lo sea, sino porque hay otro cigarro de esta marca que he probado, que es ligeramente más oscuro o incluso del mismo tono, pero no se vende como maduro. Mi conocimiento de esta marca es que ha sido como una colaboración de distintos productores, pero realmente sin una identidad propia. Hay cigarros de esta marca que han sido hechos por E.P. Carrillo, por AJ Fernandez, e incluso por los Eiroa. No estoy claro si este es el de los Eiroa, pues sé que no es de los otros dos, pero al menos sí sé que es un cigarro hondureño. La capa es nicaragüense «maduro», sobre capote ecuatoriano y tripa de Nicaragua, República Dominicana y Brasil. En la anilla destaca el nombre de Rolando Reyes, pero tengo entendido que es quien los fabrica.

Curiosamente, este torpedo viene pre-cortado para la fumada, por lo que no le hice un corte en V que hubiese sido mi primera referencia. Pero con todo y que es una capa madura, lo que más me sorprende son los pocos aromas que tiene sobre su superficie. La capa muy marmoleada y con algunas venas notables, pero la mayoría casi invisibles, los aromas apenas son de paja, madera, una nota dulce como de corn flakes y no mucho más. En el pie se aprecia más madera y un toque muy suave de pimienta. Pero la calada en frío y no sé si se debe a que lleva mucho tiempo picado (porque vino así), tiene notas más suaves aún a miel, madera y paja.

El Cuba Aliados que fumé originalmente era considerablemente fuerte, especialmente teniendo en cuenta éste desde las primeras caladas, porque los sabores se hacen esperar y una vez llegan son muy suaves. Comenzamos con algo de madera, cuero, paja y sabores que van más o menos en esa onda, con una nota de pimienta muy leve pero que afortunadamente va aumentando a lo largo del tercio. El retrogusto es de nueces y pimienta, pero como 20% pimienta o menos. Afortunadamente quema muy bien y la experiencia va en ascenso de fortaleza, comenzando con ella y la intensidad en baja y llegando a media-baja para el final del tercio.

Aunque hay una evolución notable hacia el segundo tercio, ésta se presenta en dos planos: uno positivo porque la fortaleza y la intensidad aumentan a media en ambos casos, y una negativa porque aunque aparecen más sabores, no son agradables. De hecho, los sabores más destacados del segundo tercio son de papel mojado y madera, mientras que el resto de nueces, paja y cuero se colocan en el fondo, aunque a mediados del cigarro ese sabor de cuero desaparece y es sustituido por tierra seca. La quemada comienza a variar un poco, pero un toque técnico la corrige rápidamente y no parece mantener la tendencia a desviarse. El humo ha sido abundante casi toda la fumada, pero dado lo pequeño del pre-corte que trae el cigarro, hay momentos en que no sale tanto. Igual no le hago más cortes y lo sigo fumando como vino.

En el último tercio las notas son similares, con algunos cambios, pero muy pocos para destacar un buen cambio en el Cuba Aliados. Hay notas de papel mojado y madera como las principales, al igual que en el tercio anterior, pero se sienten más tostados e incluso semi-dulces. Aparte de ello, los sabores de nueces y paja se mantienen en el fondo, mientras que el retrogusto sigue siendo nueces y pimienta. La intensidad y fortaleza se mantienen en media y así sigue el cigarro, hasta que lo dejo apagarse cuando marca una hora y 20 minutos de fumada.

En construcción el Cuba Aliados se mantiene decente pero quizá el mayor de los problemas es esa «facilidad» con la que viene en forma del pre-corte. Dada mi inexperiencia con cigarros pre-cortados, preferí no hacerle otro corte y ya cuando pensé en hacerlo estaba en el último tercio y no valía la pena. Pero luego de la experiencia con el Limitado, tenía altas esperanzas con este, sobre todo porque visualmente son muy parecidos. No fue sino hasta que comencé a hacer la reseña que me di cuenta que eran distintos. El regalo fue un obsequio de un amigo, así que no fue una compra voluntaria y tampoco fue que los compré por error o que me metieron gato por liebre. Pero sí demuestra que hay que tener cuidado y ver muy bien cuando se compra. No se trata de un cigarro caro, afortunadamente. Pero es muy suave para lo que esperaba.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Aladino
Marca: Cuba Aliados
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Torpedo
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Maduro)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua, República Dominicana, Brasil
Precio: $8,00
Puntuación: 81

Whisky: Dewar’s 15 Year Old

Hay marcas que han sido parte del vernáculo venezolano durante muchísimo tiempo, al punto que ya tienen una tradición y una personalidad aplicada socialmente. Dewar’s quizá no sea la más notoria de las marcas de whisky, pero durante mucho tiempo su producto básico, llamado White Label fue uno de los whiskies de precio módico más consumido en Venezuela. Hoy en día ese mismo White Label se mantiene casi intacto y muy presente en la mayoría de los hogares del país, como un whisky de precio módico, sabor suave y sin muchas pretensiones.

Pero fueron pretensiones las que hicieron que la marca se adentrara en productos de mayor edad, o al menos que esos productos llegaran a Venezuela, pues estoy claro que estos añejamientos superiores deben existir desde hace un buen tiempo. Hace poco probé el Dewar’s 12 y me impresionó que fuese tan ahumado, al punto que adquirí un par de botellas para tenerlas en casa cuando viene alguien que quiere whisky de blend. No le he hecho reseña, pero ya tocará.

Sin embargo, en cuanto a whiskies de blend, hace unas semanas en Rumbullion Club hicimos una cata de eso precisamente: whiskies de blend, de distintas calidades. En medio de mi ignorancia en ese tema, preferí asesorarme con tomadores de ese producto para colocar algo que estuviera al nivel de lo que normalmente colocamos, pero que no se saliera del estilo de Rumbullion Club.

En cuanto a la marca, como la gran mayoría de las marcas escocesas más conocidas, Dewar’s comenzó como un mercado de vinos y destilados, fundado en 1846 por John Dewar. Para 1896, el Sr. Dewar junto con sus dos hijos habían creado un sistema de distribución que estaba entre los líderes en Escocia. Fue en ese año 1896 que construyeron su propia destilería, llamada Aberfeldy.

Tan bien les fue que en 1925, luego de adquirir distintas marcas que maquilaban en su destilería, crearon Distiller’s Company, un conglomerado de distintas empresas relacionadas con el whisky. Ese conglomerado sería adquirido por Guinness en 1986 y cuando pasó a formar parte de Diageo en 1997, Dewar’s fue sacada del grupo y vendida a Bacardi, junto con la ginebra Bombay y hoy en día sigue siendo parte del grupo.

Para esta expresión, Dewar’s selecciona una variedad de whiskies de malta y whiskies de grano que han sido madurados durante un mínimo de 15 años. Posteriormente, los dejan reposar en barricas de roble, aunque no especifican si contenían algo previamente, durante 6 meses. Es importante destacar que todo el añejamiento se realiza en las destilerías que producen esos whiskies, pero el reposado final se hace en Aberfeldy.

Curiosamente, la botella de Dewar’s 15 lleva el sobrenombre The Monarch y recibe este nombre por una pintura que es propiedad de la familia, llamada The Monarch of the Glen. No estoy claro si otros productos de la marca tienen sobrenombres de acuerdo a otros artificios, pero esa es la historia de éste.

Los aromas que se desprenden del Dewar’s 15 una vez servido son de vainilla, melón, banana, manzana y naranja, incluso con una suave nota floral. El aroma se siente suave pero muy agradable.

En boca es igualmente suave, aunque no tan rico y variado como en nariz. Los componentes típicos del whisky, que incluyen pan, mantequilla, vainilla y caramelo, sin duda están presentes. Pero las notas frutales tan marcadas en nariz, no. Es en el retrogusto que se sienten notas de manzana y melón, pero hasta ahí.

Con unas gotas de agua se mantiene gran parte de los sabores y aromas, lo cual tiene sentido porque es con agua y hielo que la mayoría de los consumidores de este whisky lo toman. Incluso, el frío hace que se destaquen mejor los sabores frutales, aunque no deja de ser considerablemente suave.

Aunque el whisky de blend realmente no es lo mío, sí debo reconocer que el Dewar’s 15 está muy por encima de su versión White Label e incluso del 12. Pareciera que los sabores están más integrados y la experiencia es más agradable, especialmente con hielo. Pero cabe destacar que gran parte del consumo de estos blends de mayor edad depende más del precio que de la calidad, creo. Por $5 a $10 menos de lo que cuesta este whisky puedo comprar Monkey Shoulder, que me parece muy superior, por ejemplo. También debo esa reseña.

Ficha Técnica:
Fabricante: Dewar’s
Nombre del Whisky: 15 Year Old Blended Whisky
Marca: Dewar’s
Origen: Escocia
Edad: 15 años
Precio: $47
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85

AJ Fernandez – San Lotano Habano (Toro) (vintage)

Hoy en día mencionas AJ Fernandez y prácticamente todos estamos claros de quién es y lo que hace. Un cigarro o un blend de AJF es sinónimo de una buena experiencia, que incluso será más. Pero no siempre fue famoso y reconocido Abdel Fernandez. Este señor, que creo que es menor que yo, nació en Cuba, pero se hizo famoso en Nicaragua con los blends que creó para marcas como Padilla, Gurkha y Rocky Patel. También ayudó a crear marcas nuevas como Man O’ War, Diesel, La Herencia Cubana y Sol Cubano. Pero el San Lotano fue el primer producto que creó con su nombre al inicio y una marca que su abuelo creó en Cuba hace varios años. El San Lotano original apareció en 2010 con el sufijo de Oval y para 2013 ya existía en tres líneas: Connecticut, Habano y Maduro, en 4 vitolas para cada uno. Hoy en día la línea ya desapareció, pero existe como el San Lotano Requiem, que es básicamente una evolución de la liga y que lo he podido reseñar en las mismas tres líneas: Connecticut, Habano y Maduro, y que se mantiene como el tope de línea de AJ Fernandez. Como mencioné en el título de este artículo, éste se trata de un San Lotano vintage de 2014, que todavía se consiguen pero no con la facilidad que creerías… incluso, cuando los he visto en tiendas, he tratado de comprar todo lo que tienen.

En su versión Habano, este San Lotano tiene una capa Habano brasileña, que solamente lo he visto en estos San Lotano, sobre capote hondureño y tripa de Nicaragua y Honduras. La anilla está ligeramente decolorada, cosa que pasa con una que otra anilla, especialmente después de tanto tiempo. Sin embargo, después de tanto tiempo se sigue viendo como un producto imponente y destacado, con una capa muy uniforme y un cierto brillo leve. Sus aromas en frío no son tan penetrantes como podría haber sido originalmente, pero sigue teniendo una abundancia de cuero y chocolate negro como principales, el cual repite en el pie pero le añade tabaco rico e intenso. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío tiene aromas de cedro y tierra.

Desde el primer tercio este San Lotano Habano es tan bueno como lo recuerdo. Los sabores no se hacen esperar e incluyen cedro, chocolate negro, caramelo quemado y una nota de pimienta que no es tan fuerte en comparación a lo que AJ Fernandez nos ha acostumbrado desde entonces. La fortaleza es media, con una intensidad alta desde la primera calada, con un retrogusto igualmente complejo, que incluye pimienta, cuero y chocolate. La quemada es increíble, sin duda. La ceniza se sostiene aparentemente para siempre y se niega a soltarse y fue solo por influencia propia y porque no quería estar jugando al equilibrio, que se termina cayendo. También porque si te das cuenta, el anillo de combustión está ligeramente diagonal, y quería asegurarme de poder controlarlo sin sacrificar una super ceniza.

En el segundo tercio los sabores son similares, porque así tiene que ser, pero también hay marcadas notas de nueces, que incluso se colocan cerca de las de mayor intensidad. En general los sabores se han intensificado un poco y los sabores en orden de intensidad son de cedro, cuero, tierra y chocolate, con las nueces muy de cerca e incluso superando a la tierra en el ecuador del cigarro, en donde también se siente más dulce. El retrogusto tiene notas no tan fuertes a pimienta y nueces como algo más fuerte, mientras que todo lo concerniente a construcción funciona a la perfección: tiro, ceniza, anillo de combustión, velocidad y cantidad de humo.

Para mi sorpresa, en el último tercio siguen apareciendo sabores nuevos. Hay un fuerte componente de café colado y el caramelo del primer tercio regresa también, mientras que las notas dulces parecen haberse diluido y me mantengo con los sabores que mencioné, tierra, pimienta, nueces y cedro. Cada sabor está equilibrado y el San Lotano Habano no parece estar dominado por ninguno. La fortaleza y la intensidad se colocan en media alta, con una perfección en el tema de construcción. Luego de una hora y 50 minutos, este San Lotano Habano llega a su fin, e incluso ahí desearía que fuese al menos media hora más largo.

El tema de puntuar los cigarros vintage es que no es algo fácil de recomendar o lograr. Si me dieran un cigarro hoy y me dijeran que lo guarde por lo menos 9 años antes de fumarlo, de entrada sabría que es imposible. Incluso, hace unos meses me regalaron un Cohiba original y me dijeron que lo mantuviera en el humidor al menos un año. Me reí y pensé en lo difícil que eso puede ser. No imposible, pero es difícil. Mucho más es guardarlo más tiempo. Ni siquiera sé si voy a fumar dentro de 9 años. El hecho es que hace unos días puntué un Padron vintage con una de las puntuaciones más altas que han pasado en este blog y la experiencia con este San Lotano Habano es ciertamente un 100. Pero recomendarte un cigarro de 2014 y decirte que tienes que guardarlo hasta 2024 para disfrutarlo es una maldad. Pero este sí vale todo, por irrepetible que sea, porque tiene una construcción fenomenal, una fortaleza agradable y una intensidad perenne… es básicamente un cigarro perfectamente balanceado, que he fumado antes y siempre me ha dejado boquiabierto. Pero la puntuación perfecta no puede existir, pues simplemente le quitaría el sentido a todo lo demás.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: San Lotano Habano
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Brasil (Habano)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $7,00
Puntuación: 99

Fratello – The Texan (Toro)

En el año 2019, Fratello lanzó al mercado un cigarro llamado The Texan, disponible como su nombre lo indica, para el estado americano de Texas y llevando ese estilo de que «todo lo de Texas es grande» como objetivo, con dimensiones de 7 1/2 x 58 y siendo un verdadero cañón, apuntando a un mercado que exige cigarros grandes y fuertes. The Texan se mantuvo así, aunque ya para un punto estaba disponible en casi todo el país. Desde su lanzamiento, una versión toro del The Texan también estuvo disponible como parte del sampler llamado Fresh Pack que vendía la marca con otros productos. Pero desde abril de 2023 decidieron lanzar el cigarro como producto disponible solo, incluso en cajas de 20 unidades. El original, llamado así pero también conocido por la vitola Gordo, lo reseñé hace un poco menos de 4 años y, aunque fuerte, no me pareció muy variado y en esas dimensiones se puede tornar hasta aburrido por tener una duración tan larga. Este toro, al igual que el original, es fabricado por La Aurora en República Dominicana, con una capa HVA ecuatoriana, capote Sumatra y tripa dominicana de andullo y Piloto Cubano, así como ligero nicaragüense, de Estelí y de Pennsylvania.

En una vitola toro de 6 x 50, el The Texan es más apropiado para mis gustos y por eso no dudé mucho para reseñarlo. La capa HVA (Habano Vuelta Abajo) es una especialidad de Ecuador, aunque no deja de ser una capa Habano que simplemente tiene propiedades parecidas a la original y un nombre que rememora a Cuba. Esta capa es considerablemente lisa, con pocas venas y menos imperfecciones, que le dan al The Texan una imagen de que va a ser una fumada muy decente. Tiene aromas a paja, pimienta y madera, mientras que en la calada en frío repite las notas de paja y madera, pero también incluye nueces y tierra seca.

Fiel a su versión original, los sabores son muy parecidos, aunque se sienten mucho más concentrados. Estos sabores incluyen madera, nueces, tierra seca y pimienta, pero en el gordo se sentía como un cigarro de fortaleza media e intensidad media a media-baja, pero en este toro es de fortaleza media-alta e intensidad similar. Al cabo de las primeras caladas, la pimienta se mantiene en el liderato de los sabores, que comparte con la madera y la tierra, mientras que el resto de los sabores se ubican en una intensidad menor. El retrogusto es fuerte y del tipo que no quieres probar constantemente, y así mantiene el ritmo durante el primer tercio. La ceniza no es muy dada a mantenerse sobre el cigarro y mucho antes de hacer la foto ya se había caído, algo que sucederá varias veces durante la fumada, pero en el resto de las impresiones de construcción se mantiene correcto.

La pimienta mantiene su ritmo ascendente durante el segundo tercio también, pero afortunadamente la madera le lleva el ritmo y el cigarro no se limita a ser una bomba picante, sino que tiene algo de complejidad también. A mediados del cigarro la madera supera a la pimienta, pero es más porque la pimienta se reduce un poco y el placer de fumarlo es mayor. Entre los sabores secundarios la tierra y las nueces se mantienen muy presentes y es en el retrogusto, que sigue siendo dominante de pimienta, que las nueces aumentan su intensidad y nuevamente, la experiencia mejora. Llegando al final de este segundo tramo, la pimienta comenzó a aumentar un poco, lo que hizo que la fumada fuera más lenta. En términos de construcción, la ceniza mantuvo su tendencia a caerse a destiempo, pero el anillo de combustión y la velocidad de la quemada se mantuvieron en rangos normales.

En el último tercio la madera, que pude identificar como cedro en el tercio anterior, se mantiene como líder de sabores, mientras que la pimienta le llevaba el ritmo a una intensidad ligeramente por debajo. Mantuvo también los sabores de nueces y madera entre los secundarios y de nueces y pimienta en el retrogusto, por lo que el último tercio fue muy parecido al segundo, pero con menos evolución. Afortunadamente el The Texan no llegó a calentarse mucho y la quemada fue igual de normal, hasta que marcó una hora y 35 minutos, que fue cuando lo dejé a un lado.

En términos muy reales, The Texan en toro es prácticamente el mismo cigarro que en Gordo, con los cambios esperados al tener un cepo más pequeño; el largo es lo de menos, pues simplemente se ajusta. Afortunadamente no es aburrido como puede ser en su versión original o mejor dicho, sabiendo que la experiencia no va a ser tan larga ayuda mucho. Este hecho también hace que la experiencia sea menos lineal y las evoluciones son más rápidas. Cuando probé el Gordo original, pensé que sería algo mucho mejor en una vitola más pequeña y eso es exactamente lo que tuve. Comparando ambas reseñas, en Gordo habían más sabores, pero eso no siempre se traduce en una mejor experiencia y con un abanico más corto de sabores, la experiencia de éste fue mejor. Entre el portafolio de productos de Fratello, creo que este es uno de los que me ha agradado más, teniendo en cuenta que no soy de vitolas tan grandes y en estas dimensiones The Texan funciona muy bien, incluso si no es tan grande como Texas.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: The Texan
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: N/D (Sumatra)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Andullo), Nicaragua (Estelí), USA (Pennsylvania)
Precio: $10,50
Puntuación: 87