Ron: Foursquare 2010

No por denigrar a nadie, porque a eso no vine, pero haciendo un poco de memoria, este es el primer ron de Foursquare que pruebo cuya botella no fue adquirida por mi amigo Rones de Venezuela desde la primera que probé, que también llevaba el año como nombre. Esa sería la Foursquare 2004, y por un momento pensé que era incluso más casual que los Foursquare que van por año los había probado por medio de alguien más, pero luego recordé que hace poco probé el 2009 y ese fue adquirido por Rones de Venezuela.

Pero hasta ahí las coincidencias, porque desde hace unos meses he estado trabajando en un local nuevo, que me permitió hacer la asesoría completa de la compra de destilados y este Foursquare 2010 estaba de primero en la lista. Afortunadamente pareciera que la destilería ha hecho una producción mayor a la de ECS previos y esta llegó a las 30 mil unidades. Al menos en la licorería online en donde la compré tenían una buena existencia.

Este Exceptional Cask Series es el número 21 de la serie y se trata de un blend de rones de rones de alambique y columnas, que son añejados todos en barricas ex-bourbon y en ninguna otra barrica durante 12 años. Es embotellado a 60% de alcohol, sin la adición de colorantes ni aditivos.

Los 12 años de añejamiento en una sola barrica (o un solo tipo de barrica) siempre se van a traducir en una gran cantidad de sabores de madera, pero al igual que me pasa con el 2009, este no se siente fuerte de alcohol en nariz y eso invita a seguir apreciando aromas. Entre ellos destacan manzana horneada, cereza, maple, madera nueva (como la de un mueble nuevo), guayabita, cuero, tabaco, mermelada de fresa y barniz. Luego de un rato, pero también el fondo de copa una vez lo tomé presenta aromas de caramelo, madera tostada, durazno y melón.

En boca es fuerte de alcohol, por supuesto. Ya habiendo aprendido de mi experiencia con el 2009, supe que no le podía dar un trago tan grande como la última vez. Tiene sabores a maple, higos secos, manzana roja y ciruelas, pero también notas de caramelo y vino, como un oporto, en realidad. En el retrogusto hay jengibre, ceniza, pimienta y nuez moscada, pero al cabo de un rato también se sienten notas de caramelo salado y nibs de cacao.

Si algo han tenido los ECS de Foursquare es su carácter aparentemente inalcanzable, aunque muy aspiracional también. Contra todo pronóstico, este 2010 y su 60% de alcohol es algo más accesible, alcanzando los $80 o incluso $90 en algunos mercados. No es un ron barato, pero nunca lo ha sido. Aunque por este precio, es una buena inversión y, como siempre, limitada. No es el mejor, pero ninguno aspira a serlo, solo nuevas y distintas muestras de lo que se puede lograr con el añejamiento y el control estricto y un objetivo que va más allá del ámbito comercial de vender más, sino compartir lo bueno que puede ser todo lo anterior.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XXI 2010
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $85
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 90

Fortaleza y Libre – Sun Country (Corona)

No hace mucho tiempo, aunque eso es cualquier momento que haya sido hace menos de 3 años, al menos en mi mente, probé por primera vez la marca Fortaleza y Libre. El nombre de esta marca siempre ha sonado curioso, porque en inglés viene de palabras que forman parte del léxico patriota americano, pero en español me sonaban raras porque no sabía si se refieren al cigarro o a la personalidad del producto. Luego de conversar un poco con la gente de la marca, o al menos con quien lleva sus redes sociales, descubrí que ambas opciones son válidas. Son cigarros hechos con ese espíritu de libertad y fortaleza, pero también son considerablemente fuertes. Este Sun Country, por ejemplo, aunque es un cigarro de capa Connecticut ecuatoriana, tiene hoja dominicana en el capote y doble ligero de Piloto Cubano dominicano junto con San Andrés mexicana en la tripa. Es fabricado en la tabacalera El Hoyito, en República Dominicana.

El consenso entre varios amigos con los que compartí esta fumada (las imágenes al menos) fue que las anillas amarillas no son del gusto de todos, y aunque en lo particular no me molestó, sí puedo admitir que no es la mejor combinación de colores con esta capa tan clara. Pero esa capa precisamente clara también es marcadamente imperfecta, con varios detalles no tanto en juntas, sino más bien a lo largo con valles y secciones algo más arrugadas y una apariencia que no es tan lisa como suelen ser los cigarros de esta capa, como si la capa que se usó no fuese la mejor. No obstante, los aromas a paja, tierra y miel que salen de la capa me hacen olvidar cualquier detalle, los cuales son justificados con una confirmación de esos aromas en el pie y la adición de madera. La calada en frío es sorprendentemente menos compleja, apenas con notas de paja y madera.

Las primeras caladas del Sun Country revelan de inmediato las tendencias fuertes y hasta agresivas del cigarro, con notas fuertes a pimienta y especias secas, paja y madera, pero también una sensación cremosa envolvente. Se trata de una fumada que evoluciona constantemente y al cabo de las primeras 10 caladas hay sensaciones de chocolate en el retrogusto. La quemada se comporta de maravilla, produciendo una ceniza considerable, pero como el cigarro realmente es una corona con cepo 44, tampoco tiento la suerte demasiado y rápidamente la dejo caer. Cuando me voy acercando al final del tercio, aunque lejos de la división entre éste y el siguiente, aparecen sabores a cáscara de naranja y pan tostado.

Las especias son el sabor dominante en el segundo tercio, al menos al inicio, pero también aprecio notas de madera tostada y una sensación dulce en boca. Esta tendencia continúa y hay también una dominancia hacia el ecuador del cigarro de pimienta, establo y tierra. El retrogusto se mantiene igual al del tercio previo hasta que llego al punto medio del cigarro, en donde aparecen notas de canela que toman la delantera en nariz, mientras que la intensidad se coloca en media-alta al inicio de este tercio y la fortaleza alcanza ese mismo nivel desde el tercio anterior y en esta sección ambas sensaciones se colocan en el mismo punto. Seguimos con una buena quemada, sin necesidad de retoques ni momento que hayan amenazado con la necesidad de sacar el encendedor.

El sabor de pan tostado se vuelve más dominante en esta última sección, junto con las especias, madera y notas más suaves de café. No obstante, al poco tiempo aparecen notas de cuero que son considerablemente intensas y estas cortan un poco esa sensación dulce que venía acompañando la fumada hasta el momento. Pero tomo eso como el indicativo de que el cigarro ya está llegando a sus últimos momentos y que es hora de dejarlo a un lado. Pero como soy terco, lo sigo fumando hasta quemarme los dedos, porque la verdad es que ha sido una fumada agradable y no es que se ha vuelto infumable; la quemada fue perfecta en toda la fumada y mantuvo su consistencia sin problemas. Me toma una hora y 10 minutos fumarlo hasta el final.

El Sun Country realmente se trata de un cigarro fuerte, o al menos más fuerte de lo que su capa me haría pensar y es uno de estos cigarros de capa Connecticut que tiene fortaleza, lo cual es algo que va muy acorde con mis gustos. No solo por eso lo calificaría bien, sino también porque los sabores se complementan bien y no es una fumada dominada por un solo sabor. Incluso, hay evoluciones y transiciones interesantes de un tercio al siguiente. El color de la anilla no me molesta, pero creo que un contraste entre ella y la capa iría mejor que un intento de armonía, pero eso es algo muy particular. Los rangos e intensidades de sabores a los que llega el cigarro no dejan de ser interesantes y sin duda agradezco mucho a la marca por haberme obsequiado el producto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Hoyito
Marca: Fortaleza y Libre
Modelo: Sun Country
Dimensiones: 5½ x 44
Tamaño: Corona
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana (Piloto Cubano)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), México (San Andrés)
Precio: $10,00
Puntuación: 90

Dunbarton – Mi Querida Black Sakakhan

Corría el año 2016 cuando Dunbarton Tobacco & Trust lanzó su segunda línea de cigarros, que sería su primera participación con una capa Broadleaf de Connecticut, llamado Mi Querida, que pude reseñar en 2018. El Mi Querida original hoy en día se vende en más de 12 vitolas distintas. En 2019 la marca decidió lanzar una sub-línea de Mi Querida llamado Triqui Traca (reseña viene pronto), que prometía ser más fuerte y con una anilla roja y verde, a diferencia de la azul que cubre al Mi Querida original. En 2022 Dunbarton anunció el lanzamiento de una nueva sub-línea llamada Mi Querida Black, que se diferenciaba por tener un capote San Andrés mexicano, así como tripa de Nicaragua, Honduras y República Dominicana. En 2023 se espera que este Black esté disponible en más vitolas, pero la de lanzamiento es este doble corona con dimensiones de 7 1/4 x 54, llamado Sakakhan. Steve Saka, el dueño de la marca, regularmente llama a algunos de sus cigarros con composiciones de su apellido y en este caso lo hizo usando el nombre de Chaka Khan, la artista musical de los años 80. Todos los cigarros de Mi Querida son fabricados en Nicaragua American Cigars S.A., en Estelí, Nicaragua.

Visualmente, el Black Sakakhan es un cigarro imponente, de esos que te hacen pensar en cuánto es el tiempo que dispones para disfrutarlo, porque un cigarro de estas dimensiones ciertamente no se puede apurar. La capa es extremadamente imperfecta, o al menos no es lisa y siendo Broadleaf sería absurdo esperarlo. Tiene múltiples venas y un pequeño nudo en la parte superior, así como aromas intensos a madera, tierra, cuero, establo, chocolate y pasas, mientras que en el pie se aprecia madera seca, chocolate, pasas y un toque cítrico. Finalmente y después de un corte recto, la calada en frío tiene aromas intensos a almendras y con menor intensidad a cuero, nibs de cacao, canela, tierra y chocolate.

Hace un tiempo un amigo fumador me dijo que cuando un cigarro tiene una sensación salada en boca (que muchas veces lo llamamos un sabor mineral), esto quiere decir que fue muy manipulado en la fábrica. Sin duda para hacer un nudo en la perilla hace falta más movimientos que una simple perilla, pero si me rijo por el comentario de mi amigo, este cigarro fue manipulado por la mitad de la fábrica, pues esa sensación salada es abundante, aunque le siguen sabores de madera y pimienta de igual intensidad. La madera se mantiene como uno de los sabores más resaltantes de este primer tercio, seguidos de tierra, cuero, cotufas (palomitas de maíz), madera de lápiz y un toque de canela. El retrogusto no es tan picante como pensaría, pero quizá porque hay una intensidad frutal que me recuerda a la granada, que es más intensa. Fortaleza e intensidad se colocan en media-baja en esta sección, con un tiro increíble y humo abundante en cada calada.

En el segundo tercio el sabor más dominante es el de hojas de té, pero le siguen muy de cerca las de madera del tercio previo, tierra húmeda, café en granos, pan tostado y canela. En el retrogusto se mantiene ese sabor de granada, pero esta vez con más pimienta, al punto que siento que dentro de poco será lo que más sienta por la nariz. La intensidad se coloca en media-alta y da señales de que seguirá aumentando, mientras que la fortaleza se coloca en media y no pareciera que aumentará, al menos no en este tramo, o al menos me da la impresión que no se moverá mucho. El anillo de combustión es bastante recto y el humo sigue siendo abundante, casi al extremo de poder sentir su textura en boca, o lo que muchos llamarían cremoso.

En el último tercio los sabores más predominantes son de tierra húmeda y nibs de cacao, pero los más intensos de los tercios anteriores se mantienen muy cerca, destacando madera y hojas de té, seguidos de café en granos, pan tostado y una cáscara cítrica. El retrogusto no ha cambiado mucho con respecto al tercio anterior, aunque ahora ese sabor de granada es más dulce y la pimienta ha regresado a su intensidad habitual, en donde no amenaza superar a la fruta. En el último tercio también dejo de sentir esa sensación salada de la perilla, aunque la intensidad de sabores en esta sección ya es alta y la fortaleza llega a media-alta. El humo sigue en gran abundancia hasta la última calada que le doy, cuando marco dos horas y 10 minutos.

Hace un tiempo que no uso el término ‘flavor bomb‘ para describir un cigarro y la verdad es que dejé de hacerlo porque lo que describe un flavor bomb no es solo que tenga muchos sabores, sino que estos tengan una gran intensidad y aunque sí he probado cigarros así en los últimos años, la palabra me parecía algo cursi y sobreusada. No obstante, el Black Sakakhan es un flavor bomb, acentuado por grandes cantidades de nibs de cacao, hojas de té, madera, granos de café y ese sabor frutal de granada en el retrogusto. Quizá por el color y su origen y su marca esperaba más pimienta, pero la densidad del humo y lo cremoso que era hizo que además los sabores se mantuvieran largo tiempo en boca. Todo esto hizo que el Black Sakakhan fuese un cigarro muy bien balanceado y fuerte, así como una excelente adición a la línea de Mi Querida, que aunque tiene una producción limitada, vale la pena buscar.

Ficha Técnica:
Fabricante: NACSA
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Mi Querida Black Sakakhan
Dimensiones: 7¼ x 54
Tamaño: Churchill Extra
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: República Dominicana, Honduras, Nicaragua
Precio: $16,00
Puntuación: 94

Luciano – Mas Igneus (Toro)

Una de las marcas que más cambios ha sufrido, al menos entre lo que tengo en mi humidor, es Luciano Cigars. Aunque Luciano ha sido siempre como el patriarca de las líneas, han tenido distintos nombres que incluyen Pichardo, Tiago y ACE Prime. Actualizando un poco todo esto, Luciano Cigars sigue siendo el dueño de todo y los cigarros que eran ACE Prime ahora son Luciano. Por otro lado, la marca Pichardo ahora se llama Tiago y se encuentra bajo el paraguas de Luciano. Adicionalmente, Crowned Heads se encargó durante un tiempo de su distribución en Estados Unidos y era común cometer el error de asumir que los productos que vendían eran de la misma marca, por lo que cuando compré este cigarro y hasta el momento que comencé a escribir esta reseña, pensaba que la marca era Crowned Heads.

Lanzado cuando la marca aún era ACE Prime, este Mas Igneus toma su nombre de la expresión catalana que significa Casa de Fuego y que la lleva una marca de vino en la región española llamada Priorato. Luciano Meirelles es accionista en esa marca y también es el dueño de Luciano Cigars. Hasta ahí me cautivó, aunque supuestamente este cigarro hace un maridaje ideal con algunos vinos de la marca y la liga fue escogida en base a su pH para hacer el equilibrio perfecto. El Mas Igneus tiene una capa Corojo 98 de Ecuador, capote brasileño y tripa nicaragüense. Más allá de hacer maridaje con un vino en particular de la marca, destacan que es un tabaco para combinar con vinos de alta densidad, pero yo tomé agua sin gas para la reseña. En esta capa que no recuerdo haber visto antes encuentro aromas más frutales de los que esperaría, con notas de cáscara de banana y cereza, mientras que en la tripa es casi pura cereza y mora, pero con algo de caramelo también. En la calada en frío me topo con las mismas notas, pero una sensación además medio ácida y otros sabores como cacao en polvo y café en granos.

Comenzamos muy bien, con un humo denso para cada calada y sabores agradables, aunque no tan intensos como esperaba… no sé por qué los esperaba, en verdad. Es medianamente complejo y tiene sabores a pimienta, crema, nueces, dátiles, canela y café. El anillo de combustión no se comporta muy bien, pero al menos no requiere retoques y la verdad es que el ambiente en el que estoy no es especialmente brillante, por lo que la combinación de luz ligeramente tenue, la anilla bronce, el cigarro oscuro y el humo abundante se presta para una buena oportunidad de disfrutar el cigarro sin pensar en mucho más. Lo que me sorprende más es que el cigarro se presta para buenas dosis de retrogusto, pues aunque es picante en boca, no se siente picante en nariz. La intensidad de los sabores es media y la fortaleza es media-baja.

En el segundo tercio los sabores se hacen más complejos e intensos, mientras que la fortaleza aumenta pero afortunadamente no mucho. Los sabores de chocolate con leche son los principales, pero le siguen muy de cerca notas de pasas, café y pan pumpernickel, o al menos algo de centeno. Apareció una que otra nota de tierra, pero no se mantuvo mucho tiempo, aunque no me sorprendería que sea más permanente en el siguiente tercio. Es un cigarro que me hace salivar bastante y eso diría que es por notas minerales salinas, que suelen ser consistentes con sabores a tierra, así que es casi seguro que ese sabor está por venir. Afortunadamente los sabores de chocolate son abundantes y el retrogusto incluye frutos secos variados y algo más de pimienta que la última vez. La fortaleza se coloca en media-alta al final de este tercio, con una intensidad que se mantiene en media. El anillo de combustión continúa siendo irregular y ya requirió un par de ajustes leves.

En el último tercio el Mas Igneus se hace ligeramente afrutado, con notas de pasas y también nueces y vainilla, que acompañan las notas de café, pan, tierra y chocolate que continúan desde el tercio anterior. El cigarro quema bien y no tengo más problemas de quemada, aunque sí hay algunos de tiro. No obstante, me inclino a que estos se deben a estos sabores más dulces que me hacen salivar más y el hecho que el cigarro ya está en su última sección, por lo que he estado con él durante una hora y 35 minutos de caladas regulares y si se iba a comportar mal, este era el momento. Pero no se calentó y salvo la sensación más picante en boca que acompañó esta sensación del cigarro más humedecido y que no es atípica en cigarros de capa oscura, se comportó de maravilla.

Los cigarros de Meirelles, sean de ACE Prime o de Luciano o de Pichardo o de Tiago me han sorprendido desde la primera vez que los probé. Me parece que es una persona que entiende de sabores y de la combinación de ellos en ligas, a fin de tener una armonía en todo el cigarro. Sus ligas me han parecido muy decentes, incluso las más baratas y de las que menos esperaba. El Mas Igneus es un cigarro diferente pero muy agradable, con esos sabores y complejidad que he venido descubriendo en productos que no se mantienen, sino que comienzan muy bien y luego se masifican y cambian la liga para suplir la demanda. Espero que el Mas Igneus no sufra de esto, porque como está va de lo mejor. Quizá con algo de edad mejoren, por lo que pronto voy a adquirir más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Luciano Cigar Factory
Marca: Luciano
Modelo: Más Ígneus
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Corojo 98)
Capote: Brasil
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 91

Villiger – Villa Dominicana (Toro)

En el muy variado mercado de los tabacos del nuevo mundo, o todo lo que no sea cubano, existen cigarros y experiencias para todos los gustos y bolsillos. Hay cigarros de $5 o menos que son muy buenos y hay cigarros de $20 o más que no son tan buenos. Igualmente hay consumidores para todos los presupuestos y también debe haber un cierto realismo en todos ellos. Conozco personas que compran exclusivamente bundles de 20 cigarros cuyo precio total no supera $50 y estas son personas que no esperan fumadas excelentes ni cigarros que marquen un antes y un después en su vida. Son simplemente cigarros para echar humo, acompañar un rato agradable y no esperar mucho. Ese mercado no es el mío, pero hay que apreciar que exista, porque siempre van a haber cigarros baratos y la gente que los consume, por gusto o por presupuesto. Sería tonto menospreciar a alguien porque le gusten estos cigarros, pues cada quien tiene su presupuesto. En el interés de este mercado y porque aquí no excluimos a nadie, Villiger tiene mucho que ofrecer.

Es así como encontramos a este Villa Dominicana, un cigarro que se vende en bundles de 50 unidades y cuyo precio ronda los $90, por lo que sale en $1,80 por unidad. Por supuesto, no espero algo que me aleje de un Serie V Melanio, pero es algo. Efectivamente, es fabricado en República Dominicana y lleva una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote de Indonesia y tripa de República Dominicana y Nicaragua. En su capa muy imperfecta y que seguramente no es la de mejor calidad se aprecian aromas de paja, madera seca, arena y algo de vainilla. En la tripa incluso menos, destacando cuero y paja. Lo pico con la doble hojilla y aprecio aromas de vainilla, paja, madera y grama.

Comenzamos con notas sutiles de pimienta, pero de la nota aromática, no porque pique. Le acompañan luego de las primeras caladas unas notas de cuero y caramelo, que básicamente definen el resto del tercio, pero como suele ser el caso en estos cigarros de precio bajo, la construcción es lo que destaca y esta es muy buena, con una ceniza considerablemente sólida, buen anillo de combustión y humo abundante en cada calada. No hay mucho más que describir más allá de fortaleza e intensidad bajas.

El segundo tercio es igual al primero, pero reduce la intensidad del sabor a pimienta, que nuevamente es solo un sabor de la especia y no de una sensación picante. Los sabores incluyen también un toque de chocolate en polvo junto con los de caramelo y cuero, que incluso incluye paja y vainilla cuando supero el punto medio. Tanto sabores como fortaleza siguen bajos, aunque los sabores se colocan en un punto medio-bajo cuando supero el ecuador del Villa Dominicana. El cigarro sigue quemando muy bien, con un anillo de combustión muy recto y humo abundante en las caladas, aunque ya no sigue manteniendo buena ceniza y esta se cae muy regularmente.

El último tercio es igual al segundo, pero ya no están las notas de cuero y la de chocolate desaparece a mediados de este tercio, pero lo que más sorprende es que la construcción comienza a desmejorar y el cigarro se apaga un par de veces, una antes de quitar la anilla y la otra después. Luego de la segunda apagada lo dejé, porque no era mucho lo que aportaba y eran menos mis ganas de seguir fumando. Me tomó 60 minutos llegar al final del cigarro, con una fortaleza baja siempre y una intensidad baja hasta la mitad y media-baja desde entonces.

Comenzando por donde terminé la introducción del cigarro, ciertamente hay productos de todo tipo en el renglón de bundles y cigarros de bajo precio, y Villiger hace una gran cantidad de ellos. Pero hasta el momento son pocos los que he probado que calificaría como una buena compra, al menos para mí. Por sus precios, estos son cigarros ‘de diario’, que no quiere decir que los vas a fumar todos los días, pero cuya elección no requiere mucho pensamiento… sabes la fortaleza y eso es suficiente. Cabe destacar que en este renglón hay otros productos de Villiger que pueden tener mayor fortaleza o incluso productos de otras marcas que pueden ser mejores, aunque no mucho mejores. Siempre que sepas lo que estás comprando, no te sorprenderá.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Villiger
Modelo: Villa Dominicana
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Indonesia
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $2,00
Puntuación: 72

Cocuy: La Capilla Cerro Negro Urucure (Añejo)

No estoy 100% claro en este momento cómo la nomenclatura de edades del cocuy funciona, pero sí sé que se parece mucho a la del tequila y mezcal. Según ella, un destilado es reposado cuando es colocado de 2 a 12 meses en barricas o en cualquier otro recipiente. Cuando ese tiempo pasa de 12 meses, es añejo. Si tiene más de 3 años, es extra añejo. No obstante, esta versión de La Capilla reposa 12 meses y creo que eso lo haría reposado, pues si fuesen 12 meses + 1 día ya calificaría de añejo. Pero en la botella dice añejo, así que fue como lo coloqué. Ya me corregirán.

En el caso de este cocuy, se realiza a partir de agaves que crecen entre 524 y 888 metros sobre el nivel del mar, mientras que su cocción, molido, fermentación y destilación son similares a las de los otros productos de la marca. La diferencia principal es que mientras los demás reposan durante un tiempo indeterminado en jarrones de vidrio, este reposa durante 12 meses en barricas de roble americano. Finalmente, es embotellado a 46% de alcohol.

Precisamente porque pasa 12 meses en barrica, el Cerro Negro Urucure es más amarillento y oscuro que los demás, que tan solo reposan en vidrio. Tan solo un año en barrica ya asegura un intercambio con la madera y un color distinto en el destilado. Los aromas también son considerablemente distintos a los de otros productos de la marca, destacando cebada, vainilla, canela, madera y caramelo, pero quizá lo que más destaca es que ninguno de estos aromas son particularmente fuertes ni sobresalientes.

En boca es franco y los sabores se sienten muy sutiles, con una gran participación de la nota dulce, casi como si fuese endulzado (que no lo es). Los sabores son a caramelo y vainilla principalmente, pero con una mayor sensación alcohólica. No hay mucho más en términos de retrogusto, siendo casi como si el tiempo en barrica le hubiese robado sus propiedades más típicas y las reemplazara por los sabores típicos de la madera.

Al final no puedo decir que esta versión añejada sea mi preferida, pero algo que tiene La Capilla es que pareciera abarcar distintos ámbitos y tipos de sabores con sus productos, no con un fin de tener más mercado (aunque eso es importante), sino para mostrar más zonas y demostrar las diferencias entre cada una. Yo sigo teniendo un preferido (Las Lomitas), pero este añejado constituye una diferencia importante.

NOTA: Al momento de realizar esta cata, este producto no estaba en el mercado. No obstante, según la marca, era cuestión de un par de semanas que saliera a la venta.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Agave: Cerro Negro Urucure
Marca: La Capilla
Origen: Venezuela
Materia prima: Agave cocui trelease
Precio: $60
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 85