La Barba – Ricochet Crü Mexi-Sol (Robusto Extra)

En 2018, La Barba creó una línea que ataba con el hecho que el dueño de la marca es sommelier, conocida como Ricochet. Esta línea estaba inspirada en los componentes del vino y cada producto supuestamente hace referencia a regiones específicas de vino, por lo que el original se relaciona con Zinfandel, mientras que este nuevo con la zona de Bordeaux. Este nuevo producto tiene una capa mexicana que no es identificada como San Andrés, sino sun grown, sobre capote de Indonesia y tripa de República Dominicana, Nicaragua y USA. Es fabricado por Tabacalera William Ventura en República Dominicana.

Una capa oscura, ligeramente rojiza y con imperfecciones bien marcadas es la que cubre al Ricochet Crü Mexi-Sol y aunque no tiene una tonalidad oleosa notable, algo de brillo tiene. Me impresiona que la capa no es identificada como San Andrés, pues todo lo que he probado de México que no sea fabricado en México es de San Andrés, pero siempre hay una primera vez, supongo. La capa tiene aromas intensos y abundantes a chocolate, roble, bosta, cuero y pan pumpernickel, mientras que en la calada en frío, a la que llego luego de un corte en V, se aprecian aromas a cuero, roble, tierra, clavo y pasas. El tiro se siente bien y el aire fluye con facilidad.

Si en los destilados se menciona que son francos cuando saben a lo que huelen, el Ricochet Crü Mexi-Sol es un tabaco franco, pues los sabores son muy parecidos a los aromas en frío, comenzando por el cuero y roble como sabores dominantes, seguidos de tierra, café y pasas. El retrogusto es de pimienta, aunque también incluye algo de ella en el paladar concluidas las 10 primeras caladas. La construcción no es la mejor, o al menos es en el tiro y la uniformidad de la quemada donde está presentando problemas y por ello la «flor» de la ceniza. Pero el humo es abundante, casi exageradamente y por ambos extremos, mientras que tanto fortaleza como intensidad se colocan en media.

En el segundo tercio la experiencia es considerablemente más dulce, gracias en gran parte al sabor de pasas que ha aumentado y esto hace que se sienta un perfil más complejo, pero también incluye cuero, roble, avena, tierra y maní, mientras que la pimienta se siente ahora principalmente en el retrogusto, pero incluso después del punto medio se siente mucho menor. Aunque la quemada tiende a ser más uniforme, no es una quemada regular y en ocasiones me veo en la obligación de hacerle uno que otro retoque, pero sigue siendo bastante el humo que sale en cada calada. La fortaleza se siente un poco más suave que media, pero la intensidad es media e incluso un toque por encima.

El último tercio del Ricochet Crü Mexi-Sol es muy parecido al segundo, aunque los sabores se sienten más «antiguos», incluyendo que el roble se siente viejo, el cuero se siente más usado y en general hay una nota ahumada, mientras que otros sabores como los de tierra, chocolate y café se sienten mucho más sutiles y esporádicos. El retrogusto tiene ese dulce de la pasa y el toque picante que se va suavizando en cada calada. El tiro no me da problemas y la quemada tampoco, pero por el diámetro del cigarro y el hecho que me duró una hora y 45 minutos, en las últimas caladas era algo esponjoso. Fortaleza e intensidad son iguales que en el tercio previo.

Mi afición al vino seguramente no llega ni cerca a la de Tony Bellatto, el creador de la marca La Barba, pero en medio de mi ignorancia del tema descubrí que hay muy poco (por no decir nada) que tenga que ver con vino en este cigarro y tampoco debería intimidarte no saber de vino antes de probar este cigarro. Más allá de la relación con el vino y los enólogos, este Ricochet Crü Mexi-Sol me pareció un cigarro bien equilibrado y picante en el primer tercio, aunque rápidamente pierde ese picor y es dominado más por notas dulces y consistentes de principio a fin, con excepción de la pimienta que mencioné. Hay cigarros para todos los gustos y el Ricochet Crü Mexi-Sol creo que funciona mejor para quienes les gusten los cigarros con notas de cuero y madera, y que no sean muy picantes, pero si buscas algo con variaciones regulares, este puede no ser la mejor opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: La Barba
Modelo: Ricochet Crü Mexi-Sol
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Robusto Extra
Origen: República Dominicana
Capa: México
Capote: Indonesia
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, USA (Broadleaf)
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Southern Draw – Jacobs Ladder (Lancero)

Una vez más que celebré el Lunes de Lancero y esta vez fue nuevamente con un Southern Draw, aunque esta vez es un lancero de verdad. Esta vitola fue lanzada en 2018 como creación única para un evento caritativo. Al poco tiempo de ese lanzamiento se agotó y no fue sino hasta 2021 que volvieron a sacarlo en producción regular, aunque limitada… o al menos hoy en día no lo puedo encontrar en la página donde lo conseguí originalmente. Hasta el momento existen tres versiones del lancero de este Jacobs Ladder o al menos ha sido hecho en tres sesiones, de las cuales el que tengo en mis manos es la más reciente. Estuvo la original, luego una en que el cigarro además de lancero era box-pressed y finalmente esta. Todas con la misma liga, por supuesto, que incluye una capa Pennsylvania Broadleaf americana sobre capote maduro ecuatoriano y tripa nicaragüense, y como siempre es fabricado por AJ Fernandez.

Para bien o para mal, el Jacobs Ladder viene envuelto en esta lámina de cedro que cubre la mitad del cigarro y desde que hice mi curso de Habanos Sr. descubrí lo interesante que puede ser encender el cigarro sin quitarla de él, aunque siempre vienen con un teipe que obligatoriamente hay que quitar. Pero para sentir los aromas de esta capa también hay que quitarlo, así que la operación se complica un poco, sin duda. Aunque la capa es bastante oscura y es Broadleaf, sorprende lo lisa que se siente, sin secciones que sean abombadas o protuberantes. Los aromas de la capa son de tierra seca, bosta, madera de cedro (por algo será) y almendras, mientras que la calada en frío tiene más cedro, cuero, nueces, tierra y pasas. No se pueden sentir los aromas de la tripa porque el pie es cubierto por la capa.

Desde las primeras caladas el Jacobs Ladder está dominado por sabores de tierra seca y cedro, las cuales prácticamente cubren los sabores secundarios, que apenas si dejan apreciar cuero y nibs de cacao, aunque el retrogusto sí se siente fuerte porque es pimienta pura y un toque más suave de cerezas maraschino. El tiro es ideal, produciendo humo abundante y una ceniza que si bien se mantiene sobre el cigarro, sus dimensiones me hacen tenerlo regularmente en el cenicero a fin de no hacer un desastre. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, al menos en esta primera sección.

En el segundo tercio la misma combinación de tierra y cedro forma el sabor dominante, mientras que las notas de establo, cuero y chocolate llevan la marca de secundarios. No obstante, estos secundarios no son tan sutiles como en el tercio anterior, aunque tampoco llegan a la intensidad de los principales. El retrogusto se mantiene igual, aunque cuando supero la mitad del cigarro, esa pimienta que estaba tan participativa en él se une a los sabores del paladar también. En cuanto a su construcción, sigue siendo impresionante la consistencia, con una tendencia a mantener una columna respetable de ceniza, que para un lancero no es cosa fácil y el humo es abundante en cada calada, al punto que puedo hasta hacer aritos con él. La fortaleza aumenta un toque, pero sigue siendo media, con una intensidad media-alta.

No hay mucho que destacar del último tercio, en gran parte porque la pimienta aumenta considerablemente y su intensidad opaca el resto de los sabores. Los sabores de cedro y tierra siguen siendo dominantes, pero también aparecen algunos sabores secundarios como cuero, clavo, maní y una nota ligeramente herbácea, que si bien podría ser interesante y darle una complejidad necesaria, la pimienta domina mucho la fumada y eso obliga a dejar largo rato entre una calada y la siguiente, lo que hace que el cigarro pierda combustión y el tiempo que paso tratando de que vuelva al fuego debido hace que se consuma más rápido. Afortunadamente, la pimienta del retrogusto es más suave y permite apreciar más al sabor de cereza. Cuando cumplo una hora y 35 minutos, este Jacobs Ladder lancero llega a su fin, con intensidad y fortaleza similares a las del tercio previo.

Son tantos los detalles que tiene este cigarro que antes de encenderlo es inevitable verlo por todos los ángulos; está cubierto por una lámina de cedro, tiene el pie cubierto por la capa y tiene un pequeño rabito en la cabeza. Pero una vez que lo encendí se me olvidaron esos detalles y solo pensé en lo bien construido que estaba. Lo que más puedo destacar cuando está encendido es lo llamativo que es el contraste entre la capa que es casi negra y lo blanca que es la ceniza, por lo que sin querer mantenía la ceniza más tiempo del que debía. En cuanto a la experiencia, el Jacobs Ladder siempre ha sido un cigarro que intimida por los colores de la capa y lo sólido que se siente y eso hace pensar que tiene una gran fortaleza, cuando en realidad el más fuerte de la marca que he probado tiene un nombre tan inofensivo como Manzanita. El Jacobs Ladder en realidad no es suave, pero tampoco es agresivo y está tan bien construido que es difícil pensar en algo más que no tenga que ver con la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Jacobs Ladder
Dimensiones: 6½ x 40
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Pennsylvania Broadleaf)
Capote: Ecuador (Maduro)
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 89

Cocuy: La Capilla Urucure

Al igual que con el Cabeza de Caballo que reseñé hace poco, este producto de La Capilla lleva el nombre de la localidad donde es hecho. Hay muchas cosas que evitar a la hora de hablar de los productos de La Capilla, porque no se puede decir ciudad ni pueblo a la hora de hablar de Urucure, cuando en realidad es prácticamente un caserío y su población apenas si se mide en miles de personas, cuidado y si no son cientos, muchos con residencia esporádica. Por otro lado, tampoco se puede decir que este cocuy se fabrica en Urucure, pues eso implicaría que hay una fábrica o al menos una estructura, cuando en realidad su creación es increíblemente artesanal.

Curiosamente, ese nivel de rusticidad y «artesanalidad» lo que hace de La Capilla una marca tan especial. En general la creación del destilado de cocui trelease es rústica, pero La Capilla celebra eso mismo. Comenzando con la etiqueta del producto, que se nota rústica y aunque describe muchísima información importante, no es una etiqueta que destaque modernidad ni hace pensar en un producto nuevo. La etiqueta precisamente te hace pensar que cocuy La Capilla existe desde hace 80 años o más.

La etiqueta lo que describe es el proceso de creación de este destilado. Menciona que su origen es en Urucure, en la provincia (o municipio) de Xaguas en el estado Lara. El agave se cosecha entre 498 y 648 metros sobre el nivel del mar, en donde la planta crece entre 8 y 12 años. La piña del agave es cocida en horno subterráneo con carbón de cují, ubeda y yajo, para ser luego molido con pilón de piedra y prensado con troja de vera. Luego el mosto es fermentado con agua natural de pozo y destilado en alambique de cobre. Finalmente reposa un tiempo indefinido pero el necesario para que esté bien en vasijas o botellones de vidrio.

El maestro cocuyero de este producto se llama Freddy Cordero y parte de una cosecha realizada el 16 de diciembre de 2020. La botella que tengo en mis manos es la número 36 de una producción que alcanzó las 77 unidades y es embotellada a 44% de alcohol.

En nariz el Urucure es sumamente ahumado, posiblemente entre los cocuy más ahumados que he apreciado. Pero no es solo humo lo que se aprecia, pues incluye también notas herbáceas, cítricas, de durazno y minerales.

En boca es más dulce de lo que los aromas me harían pensar, con una marcada nota mineral que bien podría ser una derivación o dilución de esa sensación ahumada, pero las variaciones tan polarizadas de los sabores me hacen pensar que hay una nota mucho más compleja en el cocuy, pues en cierto toque se sienten notas de mostaza, especialmente en el retrogusto. Pero el retrogusto tiene sus toques que no son tan agradables, en este caso marcado por una insistente nota metálica, pero no es tan fuerte y las de tierra y cáscara de limón llegan a superarla a veces.

A raíz de mi reseña pasada de La Capilla, la reacción entre varios amigos ha sido la misma, destacando que el precio es el mayor enemigo de este cocuy. Es algo comprensible, pues es posiblemente el más caro del mercado actualmente, aunque Ancestral está en ese rango, pero es añejado. Tiene sentido cuando observas que hay otros cocuy en Venezuela con precios inferiores a los $30, pero hay que destacar también que La Capilla no produce en un solo sitio y para conseguir su destilado viajan por todo el estado Lara junto con los maestros cocuyeros y sus campamentos, a fin de conseguir de primera mano el cocui. Si bien al consumidor final pudiera no importarle mucho esto y solo ver el precio, hay un enorme trabajo detrás que no puede ser ignorado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Agave: Urucure
Marca: La Capilla
Origen: Venezuela
Materia prima: Agave cocui trelease
Precio: $60
Densidad alcohólica: 44%
Puntuación: 86

Linga – Most Wanted (Gordo)

No fue sino hace un poco más de un par de meses que probé mi último cigarro de Linga. Confieso que esa última experiencia no fue nada positiva, e incluso si las anteriores habían sido decentes, esa última me tumbó todo lo que la marca había construido hasta el momento en mí. Quizá uno de los temas que más me habían hecho ruido era lo esotérico de las publicaciones que hacen en su instagram, así como el hecho que hayan replicado mi reseña casi inmediatamente. Sin duda no la habían leído y me sorprendería mucho que la hayan leído desde entonces. Pero una cosa que mi última impresión del Most Wanted me dejó marcado era que se trataba de un cigarro saborizado, cuando ni quien me lo vendió, ni siquiera quienes lo habían fumado antes sabían que lo era.

No puede ser que existan dos versiones del Most Wanted. No tendría sentido financieramente. Este tiene la perilla endulzada y fue obsequio de un amigo que visitó República Dominicana recientemente. En su capa tiene aromas ligeramente perfumados, como de flores blancas pero también madera nueva. El pie es cubierto por la capa, así que no hay aromas que apreciar ahí, pero luego de picarlo me doy cuenta que la perilla es endulzada y eso afecta la calidad de los aromas que pueda apreciar por la calada en frío. No obstante, hay notas de madera y cacao.

No tengo idea de la liga, pero dado que ni la marca admite que existen dos versiones de este cigarro, mucho menos van a admitir que hay una liga distinta a la original que incluye capa San Andrés mexicana, capote Habano ecuatoriano y tripa dominicana. Pero en las primeras caladas este Most Wanted se siente suave, mucho más suave de lo que una capa tan oscura me haría esperar, con sabores a nueces, madera, vainilla y un fondo amargo que pareciera ser de esa misma vainilla. Si eres curioso, como yo, alguna vez has probado la vainilla pura o incluso el extracto de vainilla y ese es uno de los primeros aprendizajes en la vida de que las cosas que huelen bien no necesariamente saben bien. Son pocos los sabores que desprende el Most Wanted, aunque no son desagradables y sin duda que el sweet tip promueve que los sabores del cigarro tengan ese matiz dulce. El retrogusto es de vainilla y no mucho más, pues tiene una intensidad media con una fortaleza media-baja, pero afortunadamente quema bien y parejo.

En su segundo tercio, al cual el Most Wanted finalmente llega después de casi 30 minutos de fumada, los sabores son más variados y más intensos, en parte porque el dulzor de la perilla ha bajado un poco y se siente menos dulce, precisamente. Esto permite apreciar sabores sutiles a cuero, musgo y madera que posiblemente el dulce opacaba y como son tan suaves, no sería descabellado que sea así. El retrogusto se siente ligeramente especiado, algo similar a mi experiencia original del Most Wanted, aunque con una intensidad mucho menor y nada que me llegue a preocupar, en realidad. En términos de construcción, se comporta bastante bien, aunque no mantiene la ceniza mucho tiempo. Quema a buen ritmo, incluso lento y abundante de humo, pero con intensidad y fortaleza bajos, por lo que no agrada del todo, especialmente cuando pasas tanto tiempo fumando algo tan suave.

En su último tercio el Most Wanted se convierte en casi otro cigarro, con un perfil intensamente picante, que no lo había sido en lo absoluto hasta el momento. Los sabores no tienen perfil ni estilo dulce, destacando el cuero y la madera y un retrogusto con ligera vainilla y más pimienta. Ese hecho de espaciar las caladas y alargar la fumada se marca más en el último tercio, no porque quiera extenderlo sino porque la pimienta es tan agresiva que no me dan tantas ganas de fumarlo. Pero me dura dos horas antes de dejarlo morir en el cenicero, ya sin anilla y cuando queda muy poco tabaco en sí, aunque los sabores a partir de la mitad de este tercio desaparecieron y lo que me quedó fue solamente la intensidad media de la pimienta.

En realidad iba a hacer falta mucha calidad y mucho sabor para hacerme olvidar o ignorar la experiencia previa con el Most Wanted, pero aunque esta versión no tiene esa calidad y ese sabor que esperaba, es una experiencia muy superior a la original. Tuve la oportunidad de conversar un poco con sus fabricantes y me comentan que están en una época de experimentos y pruebas, pues están cambiando de master blender. Honestamente, no tendría sentido hacer dos productos distintos con el mismo nombre, pero se trata de un cigarro que apunta a un mercado que no es el que frecuento, simplemente porque los cigarros saborizados o infusionados no son lo mío. Pero ese mercado existe, es emergente y tiene mucho éxito, sobre todo en Estados Unidos. Así que sería inútil decir que es un cigarro malo solo porque no me gustó. Simplemente no es para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Linga Cigars Factory
Marca: Linga
Modelo: Most Wanted
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,00
Puntuación: 76

Southern Draw – Kudzu Lustrum (Lonsdale)

Cualquiera que me siga en redes o esté en grupos de WhatsApp conmigo sabrá que cuando tengo la oportunidad publico lo que he venido llamando los Lunes de Lancero. Anteriormente eran los lunes el día de la semana que no fumaba, salvo que fuese un cigarro o una vitola especial, pero como hoy en día fumo prácticamente todos los días, la tradición del Lunes de Lancero la he mantenido siempre que puedo. Buscando esa tradición, hace algunos lunes tuve este Kudzu Lustrum en mis manos y decidí fumarlo, pero llamándolo Lunes de Lonsdale. En este caso, se trata de un cigarro que probé hace unos 4 años, en otra vitola. Aunque esta tiene la misma liga, se trata de un lonsdale «especial» llamado Lustrum con medidas de 6 x 44 y box pressed. Al parecer esta liga lleva en la capa una hoja conocida como medio tiempo y cuando hicieron el batch inicial de cigarros, les sobró algo de esa hoja que además es escasa. Buscando qué hacer con ese sobrante, crearon esta edición, que además tiene esas hojas con 5 años de añejamiento.

La liga incluye esa capa habano medio tiempo sobre un capote nicaragüense Ometepe criollo 98 y tripa de Nicaragua también. Al igual que todos los productos de la marca, es hecho por la fábrica de AJ Fernandez. La razón por la que es un Lonsdale es porque las hojas de medio tiempo son más pequeñas y no hubiesen funcionado para una vitola distinta. Este medio tiempo habano tiene una apariencia algo montañosa, por decirlo así en el sentido que no es lisa. Tiene aromas a establo, regaliz, almendras y caramelo, mientras que la calada en frío tiene notas de chocolate intenso, cítrico de naranja, caramelo y canela.

Esta liga en esta vitola desprende desde la primera calada notas muy complejas de pimienta, café, cáscara de naranja y chocolate, con esa sensación oleosa en boca luego de soltar el humo tan típica de cigarros de calidad. Realmente estas vitolas delgadas guardan un carácter mucho más fuerte y complejo que las de cepos mayores. En el retrogusto hay madera abundante, pimienta y una nota mineral como las monedas de céntimo que eran de una aleación de cobre. La intensidad de los sabores es media, con una fortaleza media-alta y la obligación de fumarlo lentamente. El anillo de combustión es casi recto, lo que produce una ceniza de buen tamaño y color muy uniforme, aunque no muy sólida y al cabo de unos minutos la dejo caer por precaución.

El cigarro desprende humo abundante después de cada calada y en construcción se comporta a la perfección. En el segundo tercio sus sabores a chocolate, café, regaliz, madera y maní garrapiñado son ricos y concentrados, y para el momento que llego a la mitad del cigarro los sabores a chocolate se sienten malteados, siendo ese el único cambio realmente notable. El retrogusto sigue siendo de madera, pimienta y esa nota mineral de cobre, aunque es una que está desapareciendo y es precisamente con esa sensación malteada del chocolate en el paladar que siento a la mitad la que marca la desaparición del cobre en el retrogusto. La ceniza sigue siendo muy blanca y bien situada sobre el cigarro, al tiempo que le doy un espacio bastante prudencial a cada calada. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar.

Para el último tercio los sabores de chocolate llevan la delantera de todo lo demás que acompaña al Kudzu Lustrum, malteadas y seguidas de un café intenso, cereza, caramelo y madera tostada. La construcción es perfecta y el cigarro en ningún momento presenta problema alguno, mientras que la intensidad se mantiene en media-alta, con fortaleza media y un toque más, pero sin llegar al siguiente paso. Me toma una hora y 40 minutos fumar el lonsdale hasta el último momento, en el que ya me había quemado los dedos un par de veces, pero con gusto.

La vitola lonsdale no es una que suelo fumar, principalmente porque no es algo común y es una tendencia de muchos fabricantes inclinarse por vitolas más grandes o de cepos mayores, porque es lo que venden seguro. Las vitolas de cepos más pequeños se han convertido en cigarros prácticamente para conocedores o quienes buscan un sabor intenso, aunque el cigarro no aparente ser exactamente intenso o fuerte. Sin embargo, los Southern Draw son cigarros que han «sufrido» una baja de precios en años recientes que han hecho que se puedan convertir en productos de fumada ocasional y no tan esporádica como sus precios anteriores obligaban al fumador habitual, aunque este Kudzu Lustrum no parece estar entre esos que han acomodado sus precios y sigue siendo una versión «especial» del cigarro, que tiene la misma liga pero no el mismo precio. Aunque entiendo que no sea un cigarro que esté masivamente disponible precisamente por esas hojas pequeñas y limitadas, sería una pérdida no poder hacerse con unos cuantos de ellos.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Kudzu Lustrum
Dimensiones: 6 x 44
Tamaño: Lonsdale
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua (Criollo 98)
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 88

H. Upmann – Magnum 46

Un obsequio reciente de un buen amigo, quien trabaja para el momento del obsequio trabajaba en Kukenan Tobacco, el único distribuidor autorizado en Venezuela por Habanos SA para la importación de habanos, por si hiciera falta confirmar la originalidad del producto. En lo particular me estoy cuidando mucho a la hora de reseñar un habano, pues viendo un poco mi historial con ellos, he dado cuenta que varias de las reseñas que he hecho, al menos muchas de las más antiguas, probablemente fueron falsificaciones. Por ello ahora solo fumo lo que tiene una originalidad comprobable y es precisamente eso lo que reseñaré. También iré borrando las reseñas antiguas de falsificaciones.

El mencionado amigo me había sugerido precisamente este cigarro para una cata previa, pero la organización de esas catas últimamente se ha visto mermada por un aumento en las responsabilidades y tiempos de dedicación de mi trabajo, por lo que se siguen organizando pero en algo más colaborativo con otras personas. Pero en cuanto al cigarro y la reseña, que por eso estamos aquí, H. Upmann se ha convertido para mí en una referencia del habano bien hecho y de fortaleza media, muy bueno para una fumada agradable y sin sorpresas desagradables. El hecho que durante un buen tiempo Habanos SA haya decidido mantener la marca en una existencia de pocos productos y sin mucha innovación es algo que no terminaba de entender, pero en los últimos 10 años se han visto nuevos productos y nuevas líneas en la marca. En términos de referencia, este Magnum 46 es equivalente a un toro, con un largo de 5,625 pulgadas y un cepo de 46. Dado que las capas cubanas no son conocidas por impartir una gran cantidad de sabores al cigarro, es de esperarse que no sean las capas lo que más aromas muestren en frío, aunque este Magnum 46 tiene notas interesantes de chocolate en polvo y madera, mientras que la calada en frío tiene toques más fuertes de madera y canela.

Desde las primeras caladas el Magnum 46 me da sabores a tierra mojada y notas cítricas, pero no tarda mucho en mostrar más sabor, con notas de cuero, madera, dulce y un retrogusto de caramelo y son estos sabores los que llevan la pauta del primer tercio, sin añadir ni eliminar nada durante toda su duración. La ceniza se sostuvo de manera muy decente, pero curiosamente parecía tener un cepo mucho más pequeño que el del cigarro, por lo que se cayó fácilmente mucho antes de finalizar el primer tercio. El anillo de combustión no es recto, pero al menos en este primer segmento no requiere que le dé retoques y la quemada es constante. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

Los sabores en el segundo tercio son básicamente los mismos, pero tiene también notas de canela y las nueces son más intensas y son lo que le da un matiz de frutos secos y sensación muy cremosa, como si el humo mismo fuese oleoso. La intensidad se vuelve media-alta, con una fortaleza media-baja, lo cual aprecio bastante porque aunque cada calada tiene sabor abundante, no aturde cuando suelto el humo. La ceniza se desprende en momentos inesperados y el anillo de combustión está lejos de ser el mejor, pero en términos generales el Magnum 46 se comporta muy bien y hasta el momento los únicos retoques que le he dado son dos para corregir quemada y no para avivar el fuego.

Para el último tercio, aunque la intensidad de los sabores ya está casi en alta, pero no durante todo el tercio, sí pasa que se ha simplificado en sus sabores y estos apenas son de cuero y nueces, mientras que en el retrogusto es donde se sienten esos toques dulces y de madera, específicamente de cedro. También han habido instancias muy cortas con un sabor a café que fue agradable, aunque muy corto. Han sido varios los temas de combustión y esto ha hecho que el Magnum 46 ha requerido dos retoques más, de los cuales el último fue más largo, pero en términos generales se trata de un habano que disfruté bastante durante la hora y 15 minutos que duró.

Sin caer en discusiones estériles sobre habanos y no habanos, las cuales realmente me tienen cansado, el Magnum 46 se trata de un buen habano de fortaleza media-baja y alta intensidad de sabores, en parte gracias a su cepo. Efectivamente, es gracias a ese cepo y eso, junto con una cantidad decente e incluso baja de ligero, se traduce en un cigarro agradable, de un precio decente (para ser un habano), de duración respetable y algo que definitivamente recomendaría fumar más, especialmente si buscas algo diferente al catálogo habitual de habanos. Puede que sus sabores sean típicos de ese renglón, pero es muy común que un fumador se vaya por Magnum 54 o 56, especialmente cuando la tendencia de habanos va hacia los cepos más grandes, pero cigarros como este en cepo 46 se aprecian bastante. La puntuación hubiese sido mejor si no fuera por esos retoques.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: H. Upmann
Modelo: Magnum 46
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Coronas Gordas (Grand Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $28,00
Puntuación: 89