Fratello – Camo Rosso (Toro)

Gracias a la pandemia y al atraso o escasez en lanzamiento de muchos productos, lo que originalmente iba a ser un lanzamiento comedido y casi silencioso de Fratello, con su participación en el mercado de cigarros de bajo precio, terminó siendo un lanzamiento muy anunciado en las principales páginas de tabaco. La línea cuenta con 3 productos, cada uno destacando el nombre en italiano de un color, que identificaría a cada una de las capas usadas en los cigarros. Blu es Maduro, Verde es Connecticut (aunque debería ser candela) y Rosso es Habano. Ya habiendo probado los otros dos y sin que alguno me haya sorprendido, me dispongo a probar el último y quizá al que más esperanzas le tengo porque es una capa que me gusta como sabe.

Al igual que los otros de la línea, la marca no especifica mucho en términos de contenido, salvo que se trata de tripa larga y que son fabricados en República Dominicana por La Aurora. Pero la capa de este Rosso destaca realmente ese factor de bajo precio de la marca, con distintas variaciones de colores e incluso algunas «pecas» a todo lo largo. Al menos tiene aromas agradables, que incluyen pan dulce y establo, que se repiten en el pie, donde también incluye algo como manzana roja. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro con un tiro terrible, casi al punto de sentirse como si estuviera tapado, pero que con algunos masajes logro suavizar un poco y aprecio aromas a pan, pero sin el componente dulce y algo de pimienta sutil. Con excepción del tiro, son los aromas escasos que esperaría de un cigarro de bajo costo.

El Rosso realmente tiene el tiro entre apretado y muy apretado, casi al punto de pensar que no lo debería fumar, pues voy a terminar con dolores en la cara mañana. Pero me tomo mi tiempo dándole masajes y aunque no mejora mucho, puedo apreciar sabores de madera seca y pan dulce, con poca participación de la pimienta, sobre todo en el retrogusto. Hacia el final del primer tercio aparece un suave sabor a vainilla, pero estoy dispuesto a afirmar que la sutileza de los sabores se debe a que en cada calada apenas si desprendo un poquito de humo y eso lleva a que no tenga la intensidad que debería. Pero es lo que estoy fumando y al final del primer tercio la intensidad es baja, con una fortaleza media-baja.

Aunque las probabilidades de tener un tiro apretado en un cigarro del nuevo mundo son menores que en otros orígenes, no es inexistente. El hecho que el Rosso quema tan bien me hace pensar que se trata de un problema únicamente de tiro, pero con el pasar del tiempo los sabores no son intensos y la paciencia es corta, especialmente porque hay momentos en otros cigarros con el tiro apretado, que una vez superada la sección problemática, la experiencia mejora. Pero no es el caso en el segundo tercio, donde se sienten los mismos sabores de madera seca, un toque de pimienta, vainilla y una sensación de que el cigarro puede dar más, pero no llega a hacerlo. Fortaleza e intensidad están en el mismo punto.

En el último tercio me encuentro con lo que podría haber sido el problema del Rosso, pero en vez de quemarlo y seguir con la experiencia, el cigarro decide apagarse y luego de un par de intentos para encenderlo de nuevo, cuando finalmente lo hace, el tiro estaba mucho más apretado. Así que le quité la anilla que me gusta bastante y contando una hora y 10 minutos, lo dejé hasta ahí.

El hecho que se trataba de un cigarro de bajo costo fue determinante a la hora de decidir no fumarlo más, pues normalmente le dedico más tiempo y soy más paciente con cigarros que me dan alguno que otro problema. Pero el Rosso me dio problemas desde antes de encenderlo. También pasa que la mayoría de los cigarros de bajo costo son muy obvios en la calidad de sus hojas y en la calidad del sabor; se sienten como si algo les faltara en términos de corpulencia al sabor, como si les hubiesen bajado la intensidad. Pero más allá de los problemas de tiro, el Rosso quemó bien y eso fue lo que más sospechas me levantó, pues siempre se mantuvo encendido sin problemas, solo que con sabores que no tenían intensidad y la sensación mental de que es hora de dejarlo ir siempre presente.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Camo Rosso
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 74

Autoridad – 3 Años (Petit)

Hasta hace unos años, estaba seguro que el tabaco colombiano era tan básico y limitado como puede ser el tabaco venezolano. Si bien había visto una que otra cuenta de fanáticos colombianos del tabaco, no fue sino hasta que vi el perfil en YouTube de Cigar Chicote, una persona de la hermana república con quien he tenido la suerte de poder conversar en un par de ocasiones y que destaca tanto en YouTube como en Instagram lugares donde se puede fumar en Colombia, pero también marcas colombianas. Un vuelo rasante por el canal me permitió notar que hay muchísimas marcas ahí, de distintos perfiles y distintas calidades. Por otro lado, un amigo recientemente vino de Colombia y ahí recibió de parte de la marca Autoridad un sampler de productos y este es el primero que pruebo, cuya historia y estilo pude descubrir en la página de Cigar Chicote.

La marca autoridad es bastante reciente, naciendo este año 2023 de la mano de Eduardo Martínez, quien es propietario del cigar lounge bogotano Club Buenos Humos, y apuesta al tabaco nacional colombiano. Su nombre proviene del carácter necesario en todos los aspectos de la vida para que algo se cumpla. Este 3 Años es el más básico de su portafolio, contando además con un 5 Años, 7 Años y 10 Años, que se refiere al tiempo de añejado de sus hojas. En el sampler, el 3 Años está disponible únicamente en esta vitola llamada Petit, que tiene medidas de 4 x 48 y su capa es Cubita colombiano con 3 años de añejado, capote igualmente Cubita con el mismo añejamiento, pero se reservan la identidad de las hojas que conforman la tripa, aunque sí mencionan que es de tripa larga. A simple vista se nota que la capa es bastante irregular en color, con múltiples venas, pero tiene aromas agradables a nuez moscada, musgo y un ligero especiado que me recuerda ligeramente al comino. En la tripa siento aromas principalmente herbáceos, donde destaca la paja verde y algo de madera. Finalmente lo pico y la calada en frío me da aromas sumamente herbáceos, sin mayor descriptores. También se siente muy suelto el tiro.

Efectivamente, el tiro es excesivamente suelto incluso cuando está encendido, al punto que las caladas desprenden humo muy caliente, de ese que llega a quemar la lengua, incluso. Esto me obliga a fumar con caladas muy cortas y menudas y es así que me permiten apreciar los sabores de este 3 Años, que incluyen notas de tierra húmeda, tiza y un achocolatado sutil, que me recuerda a la leche achocolatada. No es sorpresa que también hay fuertes notas herbáceas, que pueden ser por la relativa juventud de las hojas o porque simplemente es parte del propósito del master blender. Al cabo de un rato llego a notar una sensación picante en boca, que en las primeras caladas se sentía muy concentrado, en gran parte gracias a ese tiro tan suelto. El retrogusto es de esa sensación picante, que no es necesariamente pimienta y un toque de chocolate en polvo, con una intensidad media y una fortaleza media-alta.

Durante el segundo tercio del Autoridad 3 Años, los sabores evolucionan poco, pero sí aparecen nuevos e incluyen madera y nuez moscada, mientras que los existentes siguen presentes, pero en intensidades variables, que con un tiro mejor podrían ser más apreciables. Pero afortunadamente el humo es rico y denso, y siempre que no le dé caladas muy fuertes ni muy seguidas, no se calienta tanto como para ser desagradable. Esa sensación picante del retrogusto se reduce bastante en este tercio y eso permite apreciar más esas notas de chocolate en polvo, que si bien son sutiles, no dejan de estar ahí. La intensidad y la fortaleza se mantienen iguales.

Cuando se tiene un formato de apenas 4 pulgadas de largo y con un cepo pequeño, es difícil justificar que el cigarro tenga tres tercios y es por eso que esta última sección realmente no es un tercio, especialmente porque en sabores es prácticamente lo mismo que lo que sentí en el que corresponde a la imagen anterior, pero esa sensación tostada es mayor, sin duda porque la parte más caliente del cigarro está ahí mismo. Por ende, la fortaleza se siente ya completamente alta, mientras que la intensidad se coloca en media, lo cual es una combinación que da como resultado una experiencia que no se termina de disfrutar y en verdad hubiese preferido dejar el Autoridad 3 Años en el punto que le quité la anilla, y el recuerdo hubiese sido mejor. Me toma 40 minutos fumar el cigarro hasta el punto que ya no podía sostenerlo, pero incluso en ese punto y ante la creencia de que le faltaba tabaco, en ningún momento se deformó.

Mi corta experiencia con el tabaco colombiano me ha llevado a pensar que todos son similares, en la misma nota que todos los cigarros venezolanos guardan una cierta similitud. Pero me llama la atención lo distinto que este Autoridad 3 Años es con respecto a otros que he fumado de ese país (que no son más de tres) y eso denota bastante sobre la calidad del tabaco y las variaciones que se pueden lograr, especialmente teniendo en cuenta que durante muchos años hubo una fuerte influencia de cubanos en la industria tabacalera colombiana, lo que llevó a la fabricación de distintas ofertas de sabores sutiles y fortaleza media-baja. Autoridad 3 Años no parece ser un cigarro que siga esa tendencia y quizá en una vitola de mayor calibre pueda ser más agradable, pero es un paso en la dirección correcta o al menos la dirección que mayor tendencia y gusto presenta a nivel más global.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Autoridad
Modelo: 3 Años
Dimensiones: 4 x 48
Tamaño: Petit
Origen: Colombia
Capa: Colombia (Cubita)
Capote: Colombia (Cubita)
Tripa: N/D
Precio: N/D
Puntuación: 81

Ron: Querencia

Hay cosas de las que no todo el mundo está pendiente. Son simplemente cosas que son importantes para quienes las viven o las sufren y para básicamente más nadie. Un ejemplo es que la migración venezolana, llamada ya la diáspora, alcanza un número aproximado de 7 millones de personas. Una gran mayoría de estas personas están regadas por Latinoamérica y reflejan lo que desde hace muchos años ocurre en la región que es el tema de las migraciones.

Durante décadas en Venezuela acogimos a españoles, alemanes, italianos, portugueses, colombianos, argentinos, chilenos, uruguayos y de infinidad de países. En los últimos años, le ha tocado al resto del mundo acoger venezolanos. Precisamente, según un censo de 2022, en Argentina residen aproximadamente 173 mil venezolanos. Eso es el censo oficial, es decir que habrán más, seguramente. Si tienes en cuenta que en 2014 había menos de 5 mil, pues el éxodo ha sido mucho en poco tiempo.

Pero los venezolanos en Argentina se han integrado bastante, tengo entendido. Hay muchos productos venezolanos que se consiguen en Argentina, incluso con producción local. Tequeños, harina PAN, Nestea, refrescos y mucho más. Pero el ron ha sido difícil, Principalmente porque la cultura etílica del argentino no es tan variada. El mayor consumo es repartido entre vino, cerveza y Fernet Branca. En los últimos años también han entrado un poco los whiskies escoceses y la ginebra ha tenido un boom en años recientes.

Pero el ron no ha calado. Una de las razones principales es el precio. Me cuentan los compatriotas que un whisky escocés de 12 años tiene un precio muy similar al de un ron venezolano de 2 años, como el Gran Reserva de Santa Teresa. Comprensiblemente, la gente termina prefiriendo el whisky en esta comparación.

Pero precisamente, porque en Argentina el sentir venezolano se ha podido desarrollar, el señor Daniel González decidió hacer un ron a partir de melaza argentina, de la región de Tucumán. Pero porque la melaza en argentina es un producto escaso y el ron no es un destilado común, hacer ron en Argentina no es una tarea fácil ni con trascendencia.

Daniel destila por medio de columnas un alcohol que termina siendo extra neutro y carente de casi cualquier congener. Luego lo pasa 48 horas en chips de madera tostada, lo sacan y dejan reposar, proceso que se repite con los distintos lotes que el maestro ronero determine (que suelen ser tres) y esa mezcla final se deja reposar unos 15-20 días. Finalmente, es embotellado a 40% de alcohol.

El Querencia tiene un color caoba oscuro, con lágrimas que descienden con relativa rapidez. Siendo un ron sin edad real, no es de extrañar que sea este su comportamiento. En nariz es fuerte, intenso de aromas a nueces y frutos secos, pero un fuerte componente de lo que identificamos como alcoholes pesados. Tiene también un aroma de madera, pero del tipo de aroma de un ron joven, y la fruta del cactus. También hay un toque de diluyente de pintura; en general se siente como un alcohol pesado en nariz.

En boca se siente mineral, con sabores que recuerdan a la tierra húmeda y a los componentes minerales de esta tierra, que incluyen esas notas ferrosas y de sodio, pero también una acidez marcada. El ron es muy poco franco y el retrogusto a nueces y herbáceo es bastante extraño.

La marca sostiene que este es un ron joven, cuyo objetivo es tener un sabor a ron venezolano, pero con corazón argentino. No se perfila como un producto complejo, ni para tomar solo, ni con una piedra de hielo y mucho menos para acompañar un tabaco. Es un ron para tomar en cubalibre y en ron-tonic y para recordarte a Venezuela mientras estás en Argentina.

Como venezolano en Venezuela me cuesta llegarle a ese sentimiento. Pero teniendo en cuenta que viví 5 años en España y estuve varios de esos años sin venir a Venezuela, puedo entender ese sentimiento y esa añoranza y entender cómo un producto como Querencia puede ser apreciado.

Pero ciertamente no puedo decir que me haya gustado. Entiendo perfectamente que el ron no está hecho para competir con la calidad de otros rones venezolanos, sino simplemente apelar a un público que necesita este producto. Afortunadamente la marca no se queda en esto y desde ya están experimentando para hacer versiones que al menos sepan a un ron añejado. Les queda un largo camino por delante, pero sé que lo están pasando bien y eso es lo importante.

Ficha Técnica:
Fabricante: Código Ron
Nombre del Ron: Querencia
Marca: Querencia
Origen: Argentina
Materia prima: Melaza
Edad: N/D
Precio: $7
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 81

Oliva – Free Will (Robusto Grande)

Este producto no es oficialmente una marca de Oliva, pero es Oliva quien los fabrica. No tienen una marca específica, por lo que los coloqué como un producto de esta marca. Dicho esto, la marca creo que está relacionada con el programa Cigars for Warriors, que es una ONG que le envía tabacos a los soldados americanos situados en todo el mundo. Lo especial de este cigarro es que el tabaco proviene del tallo central de la planta de tabaco, por lo que es una selección del tabaco de Oliva que corresponde al 0,8% de su producción general de tabaco, llamado «centro fino» y todo es de la especie llamada Habano. Por mi parte, compré un sampler de Oliva que tenía una inmensa variedad de productos, entre los cuales se encontraban dos ejemplares de este Free Will en robusto, más un toro que me regaló un amigo. Este es el segundo que fumo en esta vitola y se trata de una edición «limitada» a 125 mil unidades.

Sin embargo, para lo limitado que es, no es un producto caro. Alcanza los $5 en robusto y $7 en toro. También, para lo limitado y especial que es, la anilla y la apariencia son bastante rústicos. En la capa tiene aromas a madera de cedro y no mucho más, mientras que la calada en frío ofrece notas ligeramente florales, más acordes a un perfume que a una flor en general. Confieso que no tengo demasiadas esperanzas por el Free Will, puesto que muchos de los cigarros hechos específicamente para Cigars for Warriors, si es que este es uno de ellos, no son muy complejos que se digan y eso responde más a un tema de tratar de mantener un precio bajo para poderlos ofrecer gratis a los soldados.

Desde las primeras caladas el Free Will es lo que esperarías de un cigarro hecho para soldados: picante y con mucho humo. Pero también hay notas de madera de cedro, chocolate en polvo y un retrogusto tostado y cárnico, como el de la corteza de una carne a la parrilla. Ese sabor cárnico incluye matices de pimienta y estragón, pero es la pimienta lo que domina, tanto en el retrogusto como en el paladar. La ceniza se sostiene bien, incluso si el anillo de combustión no es del todo recto. La intensidad es media, mientras que la fortaleza está uno o dos grados por encima de media, sin llegar a ser media-alta.

El segundo tercio sigue siendo rico y corpulento, pero sin la abundancia de las notas de pimienta del primer tercio. Los sabores se prestan a algo más relacionado con pan tostado y especias distintas a la pimienta, sobre todo porque mantiene ese sabor cárnico. Quema a una buena velocidad, por lo que me encuentro haciendo otras cosas mientras lo fumo y sin querer se me apaga porque lo dejé solo mucho tiempo. El retrogusto es herbáceo, con esa nota de estragón pero también té negro, mientras que los sabores de madera de cedro y cacao en polvo siguen siendo los principales. La fortaleza es menor, ya situándose cómodamente en media, con una intensidad similar.

El último tercio se parece al segundo, pero con los sabores más fusionados entre sí, dando más una amalgama de todos los previos y menos como sabores distintos que se aprecian. Llega a desaparecer ese sabor de chocolate, curiosamente sustituido por el sabor herbáceo, pero lo que le hace falta es ser algo más cremoso, pues llega a un punto que se siente ligeramente seco, sobre todo en la garganta. Hay notas esporádicas de tierra seca y esa combinación salada y dulce de la sensación cárnica. Pero en general es agradable y luego de una hora y media exacta, lo dejo apagarse solo.

La combinación de intensidad y fortaleza media del Free Will no es algo distinto ni algo sorprendente, pero por $5 está muy bien. Para haber sido un cigarro que destaca tanto la inclusión de tabacos de la variedad Habano en su liga, se sintió más estilo Sumatra que otra cosa, aunque no indica que contenga este tipo de tabaco. Pero para alguien que quiera probar los matices propios de esta hoja Habano, es una excelente opción, siempre que lo consigas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Free Will
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto Grande
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua (Habano Condega)
Tripa: Nicaragua (Habano Condega, Ometepe, Jalapa)
Precio: $5,00
Puntuación: 83

Ron: Doorly’s 14

Como no es de extrañarse, hay rones con los que a veces encajan tus gustos y rones con los que no. No se trata de que el ron sea bueno o malo, o que tus gustos sean ideales o no, sino que hay productos con los que uno simplemente hace *clic*. Este preámbulo viene porque he probado dos productos de Doorly’s y uno de ellos básicamente lo detesté desde la primera prueba, y el otro me cautivó completamente. Si bien hay también rones que no son necesariamente un clic y uno los disfruta también, es curioso como he tenido los dos extremos con esta marca.

Precisamente por eso tenía una gran curiosidad de probar este Doorly’s 14. Las diferencias principales con el XO y el 12 son que el 14 es un ron para conocedores. Me refiero a que el XO puede ser un ron para coctelería y el 12 para coctelería fina o tomar con una cierta regularidad, así sea solo o con hielo. Pero el 14 es de cuidado, principalmente porque tiene 48% de alcohol, vs. 40% el XO y 43% el 12.

El ron es un blend de ron de columna y de alambique, añejado durante 14 años en barricas ex-bourbon, pero una parte (que no se identifica cuánta) fue añejada en barricas ex-Madeira. Tampoco tiene endulzante ni nada más allá de caramelina para estandarizar el color.

Aunque la botella es básicamente la misma de los Foursquare Exceptional Cask Series, el contenido obviamente es distinto, sobre todo para hacer algo más regular en su producción. El aroma de este Doorly’s 14 es bastante amaderado, con algunas notas más sutiles de frutos rojos y negros, como frambuesas y ciruelas pasas, también notas tostadas, vainilla y jengibre. La sensación alcohólica no es tan alta como esperaba.

En boca es bastante franco, pero más especiado. Hay notas de jengibre y madera de roble, algo de astringencia y luego sabores a vino tinto, mora, chocolate negro y mermelada de naranja. En el retrogusto me encuentro con notas de jengibre, pimienta y un toque suave de canela.

El Doorly’s 14 lo coloco más cercano a mi relación con el 12 que con el XO. Incluso está mucho mejor que el 12, diría. Sin embargo, entre la inmensa variedad de productos de Foursquare, es difícil elegir o quedarse con el Doorly’s 14 como el mejor producto. Realmente es un excelente ron en una gama de rones excelentes, donde ninguno se diferencia mucho del otro. Como productos de Barbados, lo que hace Foursquare es probablemente lo mejor, aunque confieso que es lo que más he probado también.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Fine Old Barbados Rum Aged 14 Years
Marca: Doorly’s
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $70
Densidad alcohólica: 48%
Puntuación: 87

Black Works Studio – Rorschach (Petit Lancero)

Debo tener fácilmente cuatro años sin reseñar un producto de esta marca (exactamente 4 años y una semana). Esta marca Black Works Studio es como la versión más atrevida de Black Label Trading Co. y sus productos usualmente eran parte de un pack mensual de Cigar Federation al que estuve suscrito durante un buen tiempo, pero durante la pandemia tuve que pararlo. Esta marca es propiedad del matrimonio de James y Angela Brown, quienes no solo tienen esta y BLTC, sino que además son dueños de la fábrica Oveja Negra y ambos viven en Estelí, aunque son americanos. El Rorschach forma parte de sus tres productos originales de lanzamiento de marca, mientras que los otros dos son el NBK y el Killer Bee. Desde 2015 han hecho otros productos que puedes ver si haces clic en el enlace de la marca que coloqué más arriba. Este Rorschach tiene una capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses y está disponible únicamente en esta pequeña vitola 5 x 38.

Debido a un pequeño problema con el envío original de estos cigarros, que aparentemente debían llevar una pegatina que los identificara como frágil en la caja, dos de los cinco que llegaron en el pack original sufrieron un percance. En realidad la caja estaba pisada y se nota que le colocaron algo pesado arriba y dentro de todo, afortunadamente solo dos cigarros fueron afectados. Habían otros más grandes en la caja que no sufrieron. Pero gracias a que se trata de un cigarro relativamente pequeño, voy a dividir la reseña en dos mitades y no en tres tercios. Curiosamente, la vitola se llama petit lancero, pero esa vitola normalmente es para cigarros de 6 pulgadas de largo y no 5 como este. La capa tiene aromas a mantequilla de maní y madera, con un toque más suave de cuero. Ese mismo aroma de cuero y el de madera se sienten en el pie, pero sin la mantequilla de maní. En la calada en frío se sienten aromas de Crema Real, ese helado que era de naranja pero relleno de vainilla.

Luego de sufrir un leve dolor de garganta durante un par de días y evitar fumar en ese período, fue este el primer cigarro que fumo en esa «sequía». Viniendo de Nicaragua y siendo de cepo pequeño, me sorprende que los primeros sabores del Rorschach no son picantes, sino más bien de madera dulce y té negro, con un retrogusto de granos de café. A lo largo de la primera mitad también me encuentro con sabores de masa de pan o al menos algo relacionado con pan, que bien podría ser cebada tostada también y esa combinación de pan y cebada me acompaña durante toda la primera mitad como sabor secundario, mientras que el retrogusto varía entre ese café del inicio y pulpa de naranja. El humo es abundante, pero entre caladas apenas si desprende humo. También sorprende la columna de ceniza, especialmente en un cigarro de cepo 38. La fortaleza es media, con una intensidad alta.

En la segunda mitad el sabor principal es el de madera, con ese adicional dulce, mientras que esos sabores de cebada y pan se han transformado en algo que me recuerda a la granola. Los sabores de pimienta destacan en este tercio también, aunque nunca a un nivel alto, mientras que el retrogusto es de esa pimienta junto con limón confitado. Hacia el final del Rorschach también se sienten notas de almidón y ese café de la primera mitad, que se había perdido en el punto medio, regresa también. Luego de una hora, que para mi sorpresa fue mucho más de lo que esperaba del ejemplar, finalmente le di la última calada.

Este Rorschach es el tercero del pack que me fumé, siendo los primeros dos las mayores víctimas del envío y que, inevitablemente, no pude fumar completos. Sin duda fue el mejor y me queda uno en el humidor, puesto que le regalé el otro a un amigo. La anilla del cigarro destaca precisamente un patrón de Hermann Rorschach, el psicólogo que hacía manchas simétricas de tinta y le pedía a sus pacientes que identificaran lo que veían en ella. En cuanto al cigarro, se trata de una experiencia de intensidad alta y fortaleza media-alta en la última mitad, pero no se vuelve inaguantable, siempre que puedas espaciar las caladas, pero con un cigarro tan pequeño es fácil pensar que te estás perdiendo de algo. Mientras que casi todas las caladas son agradables, sí pasa que si le das muy seguido, se vuelve demasiado fuerte y eso no le gusta a nadie. Así que no te pierdes de nada bueno si lo fumas muy rápido, sin duda.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fabrica Oveja Negra
Marca: Black Works Studio
Modelo: Rorschach
Dimensiones: 5 x 46
Tamaño: Petit Lancero (Corona)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,00
Puntuación: 85