Useche Cigars – Amazonas (Robusto)

A los venezolanos que deciden abandonar nuestras fronteras por las razones que sean y se han dedicado a emprender en otros países siempre les voy a aplaudir. No es fácil dejar a tu país, sean las razones que sean. En el caso de Useche Cigars, se trata de Willians Useche, quien tiene unos cuatro años viviendo en República Dominicana y desde hace un tiempo ha decidido emprender con su propia marca de tabacos. Willians comienza este largo recorrido con dos ligas, y hoy decidí probar el primero, un cigarro llamado Amazonas, que promete una fumada suave y está fabricado con hojas del tipo Corojo, todas provenientes de República Dominicana. El cigarro existe en vitolas toro y robusto, siendo esta última la que tengo, que formó parte del pack mensual de Rumbullion Club.

La capa Corojo de este Amazonas tiene un color relativamente pálido vs. otras hojas de este tipo que he encontrado, al punto que por un momento pensé que se trataría de un Connecticut, especialmente después de la mención que es un cigarro de fortaleza suave. La ficha técnica lo confirmó y ciertamente, sería muy oscura para un Connecticut. No obstante, la capa tiene infinidad de venas que no son consistentes con un Connecticut, lo cual efectivamente lo confirma. Presenta aromas agradables a cuero dulce, canela, pasas y notas ligeramente florales a todo lo largo, aunque el de pasas parece concentrarse en el último tercio, más cerca de la cabeza del cigarro. En el pie noto madera, pimienta verde y pasas, mientras que después de picarlo con la guillotina de doble hoja, me encuentro con una calada en frío que deja pasar aire perfectamente y aprecio notas de madera, pasas y cuero en la calada en frío.

El Amazonas enciende rápidamente, dado que trato de tostarlo lo mínimo y encenderlo de manera pareja sin quemar de más. Los sabores no se hacen esperar, pero me hacen pensar que me pude haber pasado con el fuego, pues hay algunas notas amargas que opacan la sutileza del sabor dulce con el que comienza la fumada. A medida que voy fumando más, me encuentro con notas de madera y cuero nuevo, ninguna sensación picante y un retrogusto ligeramente cítrico. El anillo de combustión no es recto, pero no requiere retoque de momento, mientras que la ceniza se sostiene muy bien, incluso hasta el segundo tercio. La intensidad de los sabores es media, mientras que la fortaleza es media-baja.

En el segundo tercio el cigarro mantiene esa nota de dulce suave, afortunadamente ya sin notas amargas, lo que me hace pensar que fue un tema de encendido y que quizá este lo debí haber hecho con fósforos o con algo que no emitiera una llama muy agresiva, típica de los encendedores de turbina. La sensación picante es inexistente, lo que me obliga a fumarlo con una cierta delicadeza, pues caladas muy seguidas o muy largas tienden a alterarle los sabores, pero cuando los mantengo a raya puedo apreciar madera, cuero, nuez moscada, anís y tierra mojada. La pimienta finalmente hace acto de presencia cuando supero la mitad del cigarro, no muy agresiva, pero ciertamente dándole una mayor personalidad al cigarro y logrando que se sienta más complejo. Esta pimienta entra en el retrogusto también en donde es acompañada por la nota cítrica, mucho más secundaria ahora, quizá porque también es mucho menos notable que la sensación picante en la nariz. El tiro es muy bueno y asegura que el cigarro se mantiene perfectamente encendido, incluso cuando la ceniza parece «esfloretarse» y el anillo de combustión continúa siendo variable, pero sin requerir retoques.

La anilla parece pegada con cemento, por lo que se deshace cuando trato de separarla, pero afortunadamente tengo otro de estos cigarros en el humidor, así que trataré de despegarla con mayor cuidado la próxima vez. La pimienta se diluye bastante en este tercio final, sintiéndose solamente en el retrogusto y esta vez a la misma intensidad que el cítrico, pero este cítrico comienza a sentirse en el paladar también, acompañado de anís y tierra mojada como principales, y cuero y madera como muy secundarios. La ceniza no pareció tener la capacidad de mantenerse mucho más sobre el cigarro y regularmente se cayó después de la primera columna, pero tanto el tiro como la quemada mantuvieron un buen ritmo. Al cabo de una hora y 35 minutos, el Amazonas llegó a su fin.

Todo emprendimiento realizado por un venezolano será motivo de mi curiosidad, dentro y fuera de Venezuela. En un país que por un lado parece tener muy buenas relaciones con nosotros pero por el otro lado impone visado obligatorio para su visita, creo que es un mayor reto no solo hacer los cigarros, sino que estos sean de calidad. El Useche Amazonas es uno de estos que calificaría como un buen logro, que es un gran ejemplo de primeros pasos y al que espero tenga mucho más que ofrecer en el futuro. La experiencia con el cigarro fue agradable, suave, no muy compleja, pero una que con gusto repetiría. Nuevamente agradezco el trato directo con el Sr. Useche para conseguir estos cigarros y a Rumbullion Club por ofrecerlos en su pack mensual, que siempre presenta cigarros diferentes.

Ficha Técnica:
Fabricante: Julian Sued & Compañía
Marca: Useche
Modelo: Amazonas
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: República Dominicana (Corojo)
Tripa: República Dominicana (Corojo)
Precio: $6,00
Puntuación: 86

Ron: Aconte 3 Años

Tomando su nombre de la palabra Acontecimiento, o al menos eso leí en algún lado, el Aconte es un ron proveniente de México, país que por sus orígenes debería ceñirse al ron de estilo español, pero cuya producción de este ron la hace mediante el estilo francés, que se caracteriza por tener una base de jugo de caña y no de melaza, como suele ser lo esperado. También utiliza mieles de caña, toda proveniente de Michoacán.

No obstante, su página web defrauda un poco porque se ve que gastaron bastante en diseño y hacerla moderna, pero apenas si menciona un texto retórico sobre el origen del ron, muy similar al párrafo anterior. Tiene imágenes de sus 3 productos: Blanco, 3 Años y 7 Años, pero no menciona más nada sobre ellos. No dice si es un blend, si es un single vintage, el tipo de añejamiento, el tipo de madera. Ni siquiera dice el contenido alcohólico de cada producto.

No obstante, destaca bastante que es un ron mineral artesanal, pero no menciona qué hace un ron mineral ni cómo se caracteriza. A veces extraño estas etiquetas de rones de Barbados y Jamaica, que dicen hasta el número de registro militar del abuelo del destilador. Otras, como esta, llenan la etiqueta con información irrelevante, por ejemplo:

Alambique de nuestras almas, cobrizo e íntimo para destilar nuestro espíritu y todo lo que aún queda por descubrir. Abre los ojos y atrévete a mirar al interior.

Eso dice en la etiqueta y la introducción a la página web, que supongo fue creado por uno de los dueños de la marca como insight a todo lo que ella representa pero que solo él/ella entiende.

En copa el Aconte 3 Años es cobrizo con destellos amarillos, muy claro. Al darle vueltas presenta lágrimas que descienden rápidamente, como lo haría un ron de 3 años sin duda.

En nariz se presenta muy, muy sutil. Avellanas, almendras, ciruelas pasas, paja, herbáceo y grama recién cortada. Sin duda tiene más relación con un ron agrícola que uno de origen español.

En boca no es muy complejo, principalmente dulce de miel y disímil a un ron agrícola, pues carece de notas amargas o herbáceas. Es básicamente un jarabe semidulce con notas florales, vainilla y ya.

No tenía mayores expectativas con este ron, solo curiosidad. No está disponible en USA y su producción y venta básicamente existe solamente en México. Por eso me llamó bastante la atención y cuando mi amigo coleccionista de rones me lo mostró, me levantó mucha curiosidad. Pero para nada lo repetiría.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Artesanal Añejo 3 Años
Marca: Aconte
Origen: México
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 3 años (no menciona si es blend o single vintage)
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 70

Crowned Heads – Le Pâtissier (Lonsdale)

En 2016 Crowned Heads lanzó un cigarro llamado Le Carême, inspirado por Marie Antoine Carême, una chef francesa que popularizó el soufflé. Ahora, en 2022, crearon Le Pâtissier, que no está relacionado con Le Carême pero ambos tienen la tilde esa rara y están relacionados con comida, siendo este la palabra francesa para pastelero. Mi experiencia con Le Carême no fue la mejor, pero no descarto volver a probarlo pues muchos conocidos lo mencionan como el mejor cigarro de la marca. El cigarro es fabricado en Nicaragua y tiene capa Connecticut Broadleaf sobre capote de Jalapa y tripa de Costa Rica, así como las regiones de Ometepe y Pueblo Nuevo de Nicaragua.

Cuando tenía el cigarro en el celofán no me di cuenta que tiene una anilla marrón brillante en el pie, quizá porque ya de por sí la capa es marrón brillante también. Precisamente, la capa es marrón oscura y las venas se notan negras, pero tiene un aroma que leído suena desagradable pero no tengo otra manera de describirlo que bosta dulce, pero también notas de leña y una sensación de tabaco curado al fuego. En el pie se sienten más notas dulces y de ese curado al fuego, pero también hay aromas de té, salsa de tomate y acrílico. Finalmente, luego de picarlo, la calada en frío presenta pimienta roja, chocolate con leche, eucalipto junto con esa nota acrílica que es como de plástico nuevo. Al igual que el de bosta dulce, esta nota acrílica suena desagradable pero no deja de ser interesante y llamativa en el cigarro.

Le Pâtissier comienza soltando poco humo en cada calada, pero con sabores abundantes a tierra húmeda, madera y una sensación tostada. Estos sabores van evolucionando durante el tercio y entremezclándose, permitiendo crear el híbrido de tierra quemada, pimienta blanca y madera de cedro. Ese sabor de tierra se va convirtiendo en uno más mineral, pero manteniendo el de quemado/tostado y mostrando más variaciones de la pimienta a más colores. La producción de humo mejora a lo largo del tercio y ya hacia el final del primero es como debería ser, con fortaleza e intensidad media-alta. Con el cepo de 44 que tiene, el tamaño de la ceniza está muy respetable.

En el segundo tercio se mantienen los sabores del primero pero también añade nuevas experiencias con notas de miel y crema, mientras que esas distintas variaciones de mineral y tierra parecen aplacarse un poco y el cigarro permite apreciar solamente la tierra húmeda y también parece que los distintos colores de pimienta se concentran solamente en pimienta roja. La ceniza cayó antes de finalizar el primer tercio y desde entonces no ha sido fácil mantenerla mucho tiempo, pero todos los temas técnicos parecen cumplirse bien y siempre que no le dé caladas muy largas, el cigarro no produce sabores con esa nota tostada, así que me tomo mi tiempo para fumarlo con calma y sin apuros. La intensidad y fortaleza se mantienen en media-alta.

El sabor dulce de miel del segundo tercio se convierte en caramelo en el tramo final y le da un contraste muy interesante a lo que no ha sido realmente un cigarro dulce, pero los otros sabores que tampoco son dulces se mantienen, destacando la madera de cedro y la pimienta, pero dejando la tierra húmeda en un rol más secundario, tanto en paladar como en retrogusto. Pero es en el retrogusto donde hay más cambios, destacando aromas de carne al fuego y algo como sal. En los últimos momentos del cigarro aparecen notas herbáceas, que son completamente inesperadas, especialmente por la frescura que aportan y que no sentiría en un cigarro al final… a veces al inicio, pero al final no recuerdo. Al cabo de dos horas y media, el Le Pâtissier llega a su fin.

Cuando leí un poco sobre este cigarro vi varias referencias a Le Carême y pensé que no me iba a gustar, así como ese no me gustó. Pero creo que mi sorpresa fue mayor cuando leí más a fondo y descubrí que más allá de la tilde extraña y la marca, no tienen nada en común. No quiero decir que el Le Carême sea un mal ejemplar y ciertamente hace unos 5 años que no lo fumo, por lo que estoy segurísimo que le debería dar otra oportunidad. Pero este Le Pâtissier parece estar en una liga por sí mismo, con un tamaño lonsdale muy particular y sabores intensos, es el cigarro que realmente quisiera combinar con el tipo de comidas que Le Pâtissier crea. Pese a que su producción es limitada, creo que sería una excelente opción para adquirir más de uno e ir comparando con distintas comidas, teniendo en cuenta que no soy de los que les gusta fumar mientras come. Pero es que por sí solo funciona muy bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Pichardo
Marca: Crowned Heads
Modelo: Le Pâtissier
Dimensiones: 6½ x 44
Tamaño: Lonsdale
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Costa Rica, Nicaragua (Ometepe, Pueblo Nuevo)
Precio: $10,50
Puntuación: 88

Ron: Cubaney 15

Oficialmente me declaro sospechoso del ron dominicano. He probado muchísimos y voy a seguir probándolos, pero particularmente los rones de Oliver y Oliver me levantan muchas sospechas. Comenzando por el hecho que se hacen llamar un ron para conocedores, que podemos argumentar que es un simple slogan publicitario y que no debe dársele mayor importancia.

Pero está el hecho que ellos mismos se declaran como una compañía productora de rones artesanales de alto estándar. Con una mayoría de productos creados en ediciones limitadas y/o numeradas, creados todos con sistemas únicos de producción y procesos absolutamente distintivos de triple añejado en soleras. Adicionalmente, se vanaglorian con una inmensa cantidad de premios y destacan en su página web no menos de 40 rones distintos bajo al menos 6 marcas.

Si no entiendes la ironía de los párrafos anteriores, te invito a leer la siguiente frase: una marca artesanal que produce 40 rones distintos bajo 6 marcas.

¿Suena a muchas? En la página web de Oliver dice que solamente Cubaney tiene 6 productos, pero una página de venta de rones dominicanos destaca que existen 17 productos distintos de Cubaney. Por si eso fuera poco, ¿sabes cuánta información hay acerca de cualquiera sus rones en la página web? Nada. De ninguno.

Podríamos decir que cada marca tiene una página web distinta y eso tendría todo el sentido del mundo. Pero Cubaney solo tiene una página que parece oficial, y es australiana. Además, no incluye al Cubaney 15 en su portafolio.

La información que conseguí de este ron no es verificada, pero es la única información que encontré. Cabe destacar que la siguiente información aparece en un mismo sitio web: El Cubaney 15 es un ron de melaza producido en República Dominicana y producto de una mezcla de rones de América Central y el Caribe. Estos rones han sido seleccionados por maestros roneros dominicanos y cubanos, especializados en solera. El proceso de envejecer los rones consiste en combinar rones jóvenes con rones muy antiguos, lo que nos da un promedio de 15 años. Solamente 1000 botellas de este vino fueron producidas.

Ahora bien, de cómo puede garantizar la calidad de un solo ron con distintos maestros roneros, de distintos orígenes y con distintas añadas es increíble. Pero que además cierren diciendo que es vino es algo que me supera.

La botella declara que la producción es de 3000 botellas y que los rones son envejecidos en barricas de roble americano y francés. También tiene varias medallas en el frente pero destaca que estas son de Oliver y Oliver, y no necesariamente de este ron. También declara estar embotellado a 38% de alcohol.

Sin embargo, debo decir que probé la versión «21 Años» de este ron y me pareció muy bueno. Veamos cómo nos va con el 15.

Para empezar, la botella es prácticamente igual, muy distintiva y elegante, con mucha información que es imposible de leer. En copa se trata de un líquido amarillento con destellos dorados, bastante más claro de lo que esperaría si es de 15 años, pero por su mismo proceso declara que es una combinación de rones jóvenes y antiguos y que el promedio da 15 años, pero si es un sistema de solera es imposible declarar edad. Las lágrimas descienden más rápido de lo que imaginaría, pero ya en este punto no me sorprende.

En nariz tiene aromas a vainilla, caramelo, nuez moscada y una nota suave de madera y paja. Ninguna de las notas es fuerte, ni abundante. Pero no por ello te diría que es desagradable, solo que se siente aguado.

En boca destaca más sabores que me cautivan un poco más, como vainilla en pasta, chocolate con leche, madera, pimienta y realmente no mucho más, pues su nota dulce tiende a dominar cada trago. La persistencia es de una duración respetable, pero se siente su descenso hasta la boca del estómago, lo cual es más consistente con un ron joven o un blend en donde los rones jóvenes dominen la mezcla.

En verdad no hay más que declarar del ron. Es sencillo, poco complejo y con una corta permanencia. No es un ron que compraría, principalmente por esa sospecha que mencioné al principio. Nada de lo que declara (que no es mucho) es comprobable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliver y Oliver
Nombre del Ron: 15
Marca: Cubaney
Origen: República Dominicana (a partir de rones de Centroamérica y el Caribe)
Materia prima: Melaza
Edad: promedio de 15 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 38%
Puntuación: 74

HVC – 10th Anniversary (Toro Extra)

Más allá del mérito y orgullo con el que una compañía puede expresar sus primeros 10 años en el mercado, como es el caso de Havana City, o HVC Cigars, la producción de este cigarro se ha visto medianamente eclipsada por una de las hojas utilizadas en su liga, conocida como Corojo 2012. Se trata de una hoja cultivada a raíz de una semilla cubana y que ha aparecido en varios cigarros creados por Tabacos Valle de Jalapa, la finca que es parte de Aganorsa. Esta hoja Corojo 2012 ha sido usada por marcas como Illusione y el Guardian of the Farm Cerberus. En el caso de este 10th Anniversary, la hoja está siendo usada como parte de la tripa, junto con Corojo 99 y Criollo 98, ambos de Nicaragua, mientras que el capote es nicaragüense pero sin descripción adicional y la capa es Corojo 99 de la región nicaragüense de Jalapa. El cigarro está disponible únicamente en toro extra de 6,5 x 50 y limitado a 2000 cajas de diez cigarros cada una.

Aunque en mis manos esto más que un toro extra parece un Churchill, lo que más me llama la atención del cigarro es el brillo de la capa, lo uniforme de sus colores, y las pequeñas venas que tiene a todo lo largo. Esta capa tiene aromas a nueces, ligero de pimienta, cuero y una sensación cremosa o de vainilla. En el pie se aprecia masa de pan, pimienta y manzana verde. Lo pico con la doble hojilla y me sorprende lo aparentemente apretado que se siente el cigarro, cosa que espero que cambie, pero también las notas de vainilla y no mucho más. Según la marca, la inclusión de Corojo 2012 aporta muchos sabores y sensaciones diferentes, pero en frío no parecen colaborar mucho con la experiencia.

Efectivamente, el 10th Anniversary comienza tímido y con poco humo y sabores suaves. Tiene su nota picante en nariz y los labios, pero no más de lo esperado y es luego de las primeras cinco caladas que comienzo a sentir sabores mucho más agradables, que incluyen vainilla y masa de pizza, pero la pimienta se siente tanto en nariz como en el paladar, lo que la hace parte de la fumada sin ser invasiva. El humo no es que sea cremoso, sino que es casi oleoso, muy denso y hace que la fumada se sienta mucho mejor. Tiene además notas ligeramente herbáceas, como de grama o de hierbas aromáticas como menta o yerbabuena, pero lo que más me llama la atención y me gusta en este tercio son precisamente esas sensaciones del humo y su densidad. Anillo de combustión es prácticamente perfecto y la ceniza eventualmente la hago caer por precacución.

En el segundo tercio esa nota de vainilla se convierte en algo más cremoso, más presente, pero también menos sabroso, por así decirlo. Aparecen sabores de nueces y la pimienta se siente más blanca que negra, y superada la mitad del cigarro las nueces son acompañadas por otro fruto seco: maní. El cigarro se siente más fuerte luego de la aparición del maní y la superación del punto medio, tanto que la garganta se me seca un poco y me obliga a fumarlo más lento. La ceniza sigue manteniendo buena consistencia y tamaño, mientras que el cigarro alcanza un punto ideal de fuerza (media-alta) e intensidad (alta) que hace que cada calada sea lenta. El tiro mejora también cuando supero la mitad, haciéndome pasar de la sospecha de si esto seguirá así, a la confianza de que vamos bien.

En la tarde que decidí fumar este cigarro fui visitado por unos amigos y realmente se me olvidó hacerle foto al último tercio. Esa sensación seca en garganta se reduce y el cigarro vuelve a demostrar notas cremosas en su sabor y en el humo, incluso aparecen sabores de tierra mojada también, pero se siente más caliente y luego de un rato comienza a afectar la fumada también, por lo que fumo más lento. No obstante, el final es agradable y presenta notas suaves de sabores adicionales que, aunque no voy a describir en detalle, sí logra que la fumada sea agradable hasta cumplir las dos horas, que es cuando lo dejo morir con dignidad.

Más allá de esa hoja especial que pueda tener este 10th Anniversary, se trata de un cigarro que celebra los 10 años de una marca que he disfrutado bastante en mis fumadas. La experiencia será muy similar a la de otros productos de Aganorsa, muy rica, sabores agradables e incluso algo más fuertes de lo habitual. En lo personal, creo que lo hubiese disfrutado igual en una vitola con mayor cepo y quizá menos largo, pero ese soy yo y esa es mi preferencia, pero creo que hubiesen suavizado un poco los momentos que fueron ligeramente desagradables de la fumada. Pero más allá de eso, es un cigarro que celebra muy bien el aniversario y también sirve como buena introducción de la hoja que casi nadie conoce.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: HVC
Modelo: 10th Anniversary
Dimensiones: 6½ x 50
Tamaño: Toro Extra
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Jalapa Corojo 99)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Corojo 99, Corojo 2012, Criollo 98)
Precio: $15,00
Puntuación: 88

Puros Indios – Maxima Nicaragua (Robusto)

Para el fumador habitual siempre será un reto y una necesidad encontrar un cigarro que tenga un precio amistoso y que sea lo suficientemente complejo para calificar de fumada regular, pero no tan demandante de sus sentidos que requiera una gran preparación y alistamiento extenso a la hora de fumar. Teniendo en cuenta que hay muchos cigarros que cumplen con dos de las 3B, el reto es encontrar uno que aglomere las tres. Claro, es divertido cuando lo encuentras, aunque la búsqueda puede no serlo. Pero nunca dejamos de buscar y fue la razón por la que un amigo me obsequió algunos de estos, a ver si damos con un nuevo ejemplo de estos. Puros Indios es una marca que existe desde hace muchos años, por lo que es muy posible que la hayas visto antes si eres un fumador con algunos años encima. El cigarro es hecho por Reyes Family Cigars, que anteriormente era Cuba Aliados, nombre que actualmente pertenece a una de sus líneas de cigarros, junto con Cienfuegos y Puros Indios.

El cigarro en cuestión es parte de una línea disponible en cinco vitolas diferentes, aunque la marca actualmente tiene dos productos: este y Cuban Wheels. Pero estos son hechos en Nicaragua y los otros en Honduras. Para ser un cigarro cuyo costo rodea los $2, en verdad que cumple con al menos dos de las tres B que constantemente busco: son bonitos y son baratos. La capa es llamativa, con algunas variaciones de colores, pero muy dentro de lo que esperaría en esta categoría. Tiene aromas dulces, como de melaza y un toque suave de pimienta. En el pie se aprecia establo y pimienta también, mientras que la calada en frío tiene un dejo que varía entre café y chocolate, con una pequeña inclinación o preferencia hacia el chocolate con leche. No hay mucho más, pero esperemos que haya mejores definiciones en el encendido.

A este Maxima Nicaragua le cuesta un poco encender de manera uniforme. No soy del tipo de personas que le dejan la llama directa al cigarro durante mucho tiempo, pues me molesta profundamente cuando los primeros sabores de un cigarro son amargos, así que trato de darle la llama justa y me pongo el cigarro rápidamente en los labios a fin de encenderlo de manera uniforme. Es decir, no soy de los que «tuesta» mucho el cigarro. El Maxima Nicaragua finalmente enciende bien y lo primero que me sorprende es la falta absoluta de sensación picante; si no llevaran el nombre Nicaragua en su etiqueta, pensaría que se trata de un cigarro hondureño o dominicano. Los sabores son incluso dulzones, destacando caramelo, café, notas de nueces tostadas y azúcar morena. La ceniza es escamosa, pero se sostiene bien sobre el cigarro durante el primer tercio, con una fortaleza entre media y un toque más alta que eso y un anillo de combustión relativamente recto.

Los sabores no cambian mucho en el segundo tercio, salvo ese de café que apareció en el primero, que se siente una menor intensidad y da paso a una mayor presencia del chocolate, que me recuerda al sabor de un brownie. Además de eso, el resto de los sabores se mantiene muy parecido, con caramelo, pimienta relativamente más fuerte pero no con mayor sabor y nueces, pero también una pérdida de esos toques dulces, sobre todo a la mitad del cigarro. El anillo de combustión se hace muy variable y requiere retoques continuos, aunque afortunadamente son precisamente toques y no la necesidad de darle fuego continuamente. La intensidad de los sabores se ha reducido como un 40% y la fortaleza del cigarro está en media, con algunos puntos en media-baja, pese a que la pimienta se siente más fuerte.

En el último tercio realmente no pasa mucho. Los sabores se sienten un tanto más ácidos, o quizá es que los de chocolate y café ya desaparecieron, al igual que el de azúcar, y quedo con un sabor de nueces verdes, ligeramente herbáceo y picante solamente en los labios. El anillo de combustión continúa siendo un tema que requiere atención constante, pero dado que no compensa el esfuerzo, no pasa mucho tiempo antes que deje el cigarro de lado y que se apague solo. En total, en una hora y 15 minutos terminamos la faena.

El Puros Indios Maxima Nicaragua es bonito y es barato, pero no es bueno. Es un cigarro que te va a satisfacer una tarde en la playa, para echar humo y conversar, pero no es un cigarro digno después de una buena comida y con un destilado, por ejemplo. En lo particular no me gusta mucho comparar un cigarro con otro, o decir que el AJ Fernandez sabe como el Padron, porque creo que cada cigarro tiene su estilo y son los buenos los que no imitan a otros. Pero en cierta manera, la experiencia con este Maxima Nicaragua me recordó a algunos Gurkha, que comienzan buenos y prometedores y para el segundo tercio ya se vuelven aburridos y planos. El Maxima Nicaragua sigue esa línea, pero al menos no cuesta $10+ y por su precio creo que sería poco realista aspirar a más de lo que da. Hay algunos que, efectivamente, logran darte fumadas espectaculares por los $2 que cuestan, pero Maxima Nicaragua no es de esos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Puros Indios
Modelo: Máxima Nicaragua
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $2,00
Puntuación: 75