Tarazona – Guerrilla 305 (El Capitán)

El último de los cigarros que me envió la gente de Tarazona para probar. El Guerrilla 305 está basado en su producto 305, pero también tiene algo del movimiento Guerrilla Smokefare que lanzó la marca hace unos años. El cigarro es fabricado por Tabacalera William Ventura en República Dominicana, junto con Robert Caldwell como consultor. El cigarro originalmente fue pensado como una reacción para expresar la molestia que la industria había sufrido (y sigue sufriendo) por ser un producto de tabaco y que siempre es puesta en el mismo saco con la industria de los cigarrillos. Por supuesto, el nombre 305 viene por el código de área telefónica de Miami.

El Guerrilla 305 está disponible en 6 vitolas, de la cual este es el robusto, llamado El Capitan. Ha estado en mi humidor desde el pasado mes de junio, que es quizá lo que ha colaborado a que la capa se vea bastante oleosa, con aromas a tierra mojada, cuero y herbáceo, que son más o menos los mismos que se sienten en el pie. Una vez lo pico, la calada en frío presenta aromas a paja, cítrico y tierra. Llama la atención lo oscuro de la capa y que podría parecer un maduro claro, pero efectivamente es habano.

Enciendo el Guerrilla 305 e inmediatamente me encuentro con notas frontales de paja, tierra y galletas en el paladar, junto con notas de nueces y pimienta en el retrogusto. La intensidad desde la primera calada es media-alta, haciéndome confirmar ese gimmick que lo cubre de guerrilla y gorilas y atención, aunque todo eso de relacionar la violencia con el tabaco siempre ha sido algo con lo que no he comulgado. Pero el cigarro está bastante interesante, aunque relativamente sencillo. Es definitivamente como espero que sea un robusto y lo que me hace fumarlo más lento.

Las notas de paja y tierra son mucho más sutiles en el segundo tercio, en donde son los sabores de nueces y sus matices los que toman la delantera. Sabores como el de galletas y una nota cítrica se mantienen entre los sabores secundarios y el retrogusto solamente incluye la pimienta. Así que el cigarro que empezó sencillo se hace incluso más sencillo en el segundo tercio, pero la intensidad se mantiene en media-alta y yo sigo fumando de manera pausada, sin mayor apuro. Afortunadamente la tarde está fresca y yo no tengo otras tareas que hacer por el momento. El cigarro está bastante fuerte, incluso para ser dominicano.

Poco cambia en el último tercio, pero lo más destacado es un aumento el la intensidad del sabor cítrico, que ya se define más como cáscara de limón amarillo y la pimienta se siente más como especia y menos como intensidad picante. En efecto, el último tercio hace al cigarro más complejo gracias a estos matices y sirve también para destacar la increíble mano de obra de la Tabacalera William Ventura, demostrando una increíble construcción del cigarro, anillo de combustión completamente recto y ceniza muy bien marcada y sostenida durante toda la fumada. Al cabo de una hora y 25 minutos, finalmente dejo al Guerrilla 305 descansar.

Confieso que antes de recibir tanto la versión madura como la de capa habano del Caraballo 828, no tenía mucho conocimiento de la marca Tarazona. Desde entonces, y gracias a que conozco a uno de los participantes de ese proyecto, me han hecho llegar otros de sus productos, lo cual agradezco enormemente, pues no solo me han dejado probar una marca a la que posiblemente no hubiese por cuenta propia, también he llegado a probar casi todos sus productos. El Guerrilla 305 es un cigarro bastante sencillo, pero con buenos matices de sus pocos sabores desde el principio hasta el final, sin excepciones. El humo es denso y hasta oleoso, y la intensidad es media-alta durante toda la fumada. Sin duda es un cigarro que te dejará con pocas ganas de fumar otro, incluso siendo un robusto y especialmente si eres de los que se fuma uno y quizá dos cigarros al día.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Tarazona
Modelo: Guerrilla 305
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: El Capitán (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (HVA)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, Corojo, HVA)
Precio: $11,00
Puntuación: 87

Aganorsa Leaf – Guardian of the Farm Nightwatch (Orpheus)

En 2016 las marcas Aganorsa y Warped decidieron colaborar en una línea llamada Guardian of the Farm, dedicada a los miembros menos apreciados de la industria: los perros que cuidan las fincas, particularmente las de Aganorsa. La línea rindió tributo a cuatro perros, usando sus nombres para las vitolas. En 2019 Aganorsa anunció la primera extensión de la línea, con un producto llamado Nightwatch que tiene una capa madura. Esta capa es una Corojo madura de la región nicaragüense de Jalapa, bajo ella hay un capote Corojo de la misma región y estas cubren la tripa que está constituida por una combinación de hojas Corojo y Criollo las regiones de Jalapa y Estelí.

Pero aunque la capa es madura, Aganorsa aparentemente no sintió la necesidad de identificarlo en el nombre del cigarro, tan solo colocando Nightwatch, que tiene connotaciones de oscuridad. También tiene una nota oleosa sobre la capa y la sensación que no es del todo firme, pero un aroma de chocolate muy agradable. Al picarlo, el tiro se siente ligeramente apretado y ese aroma de chocolate se siente un poco más seco, con pocas notas dulces o de pimienta.

El pie está cubierto por la capa y es la razón principal por el golpe de pimienta que ataca en las primeras caladas y se calma una vez que la quemada alcanza puntos inferiores, volviéndose una fumada más suave. Precisamente, es después de algunas caladas que el Nightwatch se enfoca en sabores más de tierra mojada y pimienta, bastante concentrados como es típico en un cigarro de capa madura. No tiene notas dulces, salvo la aparición de sabores de mora que son esporádicos y se sienten más en el final del humo. El tiro mejora considerablemente una vez encendido el cigarro y con la primera caída de la ceniza, se hace perfecto. A partir de la mitad del primer tercio la pimienta regresa, al punto que puede ser desagradable para algunos fumadores que no sean tan fanáticos de ese sabor en el cigarro, pero hacia el final del primer tercio existe una evolución del sabor, con la aparición de chocolate horneado, como de brownie, pero no mucho en términos de dulce que le den mayor complejidad a ese sabor, mientras que los sabores de tierra y pimienta mantienen su protagonismo.

Durante el segundo tercio el cigarro se vuelve más fuerte, y me temo que esto se da por un aumento considerable en la nicotina, la cual se siente más también porque hay una reducción en la intensidad de los otros sabores, al menos al principio del segundo tercio y luego se vuelven más densos, como acomodándose del todo y dando una sensación como de mayor complejidad y con más matices. Toma el sabor tan básico de pimienta y tierra y le da matices de esos mismos sabores y hace que cada calada sea muy atractiva, al mismo tiempo que la quemada se hace más lenta, el humo más denso y los sabores más complejos.

A partir de la mitad y durante todo el último tercio los sabores cárnicos de la pimienta fueron los dominantes, como esa corteza de carne a la parrilla, que incluye notas de la pimienta con la que cubriste la carne antes de ponerla al fuego, pero también denota sabores de tierra como los del primer tercio. La pimienta se siente tanto en el paladar como en el retrogusto, donde siempre ha estado, pero son las últimas caladas donde hay puntos medio desagradables en la fumada y el único aspecto negativo de la fumada, pero igual me lo fumé hasta el último punto, al cual llegué luego de una hora y 40 minutos de su encendido.

Las últimas caladas del cigarro fueron acompañadas de un whisky single malt, cuya intensidad (45,8% de alcohol) me permitió sobrellevar el golpe de nicotina del cigarro, que comenzó en el segundo tercio y hacia el final se intensificó bastante. Pero si has probado los Guardian of the Farm originales, de los que yo he probado el Claude Le Chien y el JJ, el Nightwatch probablemente te parezca una versión más fuerte de ellos. Desde el principio destaca esa intensidad y nunca se coloca por debajo de la intensidad media-alta. Los sabores principales son de tierra y pimienta y uno que otro matiz distinto, pero la fumada fue consistente y destacada siempre. A mí me gustó bastante la liga original y, honestamente, no sentí que le hacía falta una nueva liga más fuerte, pero siempre he sido amigo de los perros y cualquier cigarro que les rinda tributo va a ser un cigarro que querré probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Aganorsa Leaf
Modelo: Guardian of the Farm Nightwatch
Dimensiones: 6 x 44
Tamaño: Orpheus (Lonsdale)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Corojo maduro Jalapa)
Capote: Nicaragua (Corojo Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí)
Precio: $10,00
Puntuación: 90

Davidoff – Master Blend Selection #9 (Toro)

El nombre de Eladio Díaz puede no ser el más conocido, incluso en la comunidad de los fumadores de tabaco, en donde ha pasado toda su vida profesional. Pero en los últimos años Davidoff se ha encargado de cambiar eso. Aunque Henke Kelner puede ser más conocido como master blender de Davidoff, Don Eladio es en realidad el Master Master Blender, o el jefe del tema y cabecilla del control de calidad, y rendirle tributo se ha convertido en el objetivo de muchas de las ediciones especiales de la marca en los últimos años. Esto comenzó con el Oro Blanco, un cigarro de $500 y siguió con el Master Selection Series, que eran seis cigarros distintos basados en la liga con la que Don Eladio celebra su cumpleaños. En 2018 Davidoff decidió crear una edición de 15 cigarros distintos bajo el nombre de Master Blend Selection, cada uno inspirado por los viajes de Don Eladio por el Caribe, Centroamérica y Suramérica. Cada uno de los cigarros tiene un precio de $35 y está disponible únicamente en vitola toro 6×52, y aunque la marca no ha especificado números de producción, sí han dicho que son «limitados».

Visualmente y viendo todos los Davidoff que conforman este Master Blend Selection, se trata de 15 cigarros aparentemente iguales. Este es el número 9 y está cubierto por una capa relativamente rústica, con una ligera nota oleosa y venas pequeñas y grandes que no distraen mucho. La capa tiene aromas de tierra intensos, seguidos de notas más suaves de paja, nueces, aserrín, chocolate y bosta, mientras que la calada en frío presenta cacao en polvo, cuero, bosta, madera y mantequilla de almendras. Cada vez que tengo un Davidoff entre las manos me pregunto por qué su precio es tan alto, aunque cuando los enciendo la mayoría sabe a cigarro caro, salvo que no creo que compraría muchos. Sin duda yo no soy su público objetivo.

El Master Blend Selection 9 comienza con notas bastante intensas de vainilla y dulce, con algo de pimienta, sobre todo en el retrogusto. Para el momento de la imagen también aparecen notas de madera, paja, tierra, cuero, cotufas, nibs de cacao y un toque húmedo como de mosto. El tiro y el anillo de combustión son excelentes, aunque la cantidad y densidad del humo no son los más llamativos, especialmente comparados con todo lo anterior. La intensidad es lo menos llamativo, siendo de suave a media durante el primer tercio pero aumentando mientras llego al final de este primer segmento.

En el segundo tercio comienzan unos sabores a galletas danesas de mantequilla, de esas que vienen en una lata y que todas las abuelas usan después para guardar artículos de zurcido, jugando con los sentimientos de cuanto nieto menor de 10 años tengan. También hay madera y paja, siendo estos dos los sabores dominantes del tercio, pero también mostrando otros sabores a tierra, canela, café y cuero. El dulce de vainilla del primer tercio ya no existe, pero sí la pimienta del retrogusto. En cuanto a su construcción, el tiro y la quemada siguen siendo bastante buenos y quizá es un «pelado» de la ceniza lo que menos me llama la atención, pero al menos la intensidad alcanza el punto medio y eso es bueno, aunque no parezca que vaya a aumentar.

Siguen habiendo cambios en el último tercio, aunque es generalmente muy parecido al tercio previo, con sabores dominantes de madera y paja, junto con notas de galletas de mantequilla, tierra, cuero, anís, canela y nibs de cacao, mientras que en el retrogusto es casi exclusivamente pimienta. La construcción sigue siendo la esperada de la marca, sin que el tiro o el anillo de combustión me den algún problema y la intensidad se mantiene en media.

El Davidoff Master Blend Series 9 es un cigarro difícil de conseguir y difícil de querer pagar, como sucede con la gran mayoría de los productos de esta marca, especialmente si no eres el público meta de ella. A diferencia de la mayoría de los Davidoff de anilla blanca, este tiene una fuerte intensidad de pimienta en el encendido, lo cual ya de por sí es un aspecto a su favor y ciertamente la numeración en su nombre te indica la intensidad del cigarro y los puedes escoger de acuerdo a tu preferencia en vez de adivinar con cada producto y así obligarte a probar varios, lo cual tiene mucho más sentido a nivel de mercadeo, pero me parece curioso que una marca como Davidoff lo haga. El cigarro es excelente, con una construcción perfecta y una perfecta integración de los sabores y, aunque no me imagino que todos los productos de la serie serán igual de buenos, mi experiencia con este me lleva a querer probar otros de la misma serie. Eso siempre es el objetivo de cada cigarro, pero aplaudo al equipo de Davidoff por no obligar al consumidor final a probar todos para llegar al que más le guste, pues estaríamos hablando de $525 y 15 cigarros.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Davidoff
Modelo: Master Blend Selection 9
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $35,00
Puntuación: 89

Plasencia – Alma Fuerte (Nestor IV)

Hasta hace relativamente poco tiempo, tenía una gran importancia para los primeros consumidores de tabaco centroamericano que el dueño, master blender o creador de una marca fuese originario de Cuba, y que preferiblemente esta persona hubiese escapado de la isla en condiciones infrahumanas, para compartir con el resto del mundo su pasión. Aunque hoy en día no es lo común, y para muestra de ello está Drew Estate y el hecho que tiene una de las fábricas más grandes del mundo, el hecho es que Plasencia cumple todos los requisitos. Nestor Plasencia es el patriarca de la marca, exiliado cubano y artífice de una marca que ya lleva su quinta generación de trabajadores del tabaco. Desde su salida de Cuba, la familia ha tenido operaciones en América Central, incluyendo fincas en Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, así como fábricas en Honduras y Nicaragua. Esto ha llevado a Plasencia a ser uno de los mayores productores de tabaco en el mundo y uno de los dos más grandes de Nicaragua (junto con Aganorsa).

Pero Plasencia mantuvo su status de únicamente proveedor de hojas para marcas como Rocky Patel, Crux, Quesada, 1502, Alec Bradley, entre muchos otros hasta que comenzaron a hacer sus propios cigarros también, y habiendo fumado el Reserva Original hace casi 3 años, la verdad es que no quedé con muchas ganas de repetir, hasta que la gente de San Luis Cigars me ofreció algunos de ellos para probarlos. El cigarro tiene una apariencia imponente, destacada, muy buena presencia y una capa bastante oscura, venas grandes y una textura rugosa. En la capa tiene aromas de tierra dulce y notas florales, mientras que la calada en frío presenta pan de frutas, tierra húmeda, refresco de cola, papel mojado y chocolate.

El Alma Fuerte comienza con notas bastante fuertes desde la primera calada, quizá el más fácil de identificar de estos sabores es la pimienta, pero no por ello quiere decir que sea el más fuerte. Tiene bastantes notas de crema, chocolate y café muy dulce, con un tiro ligeramente más apretado de lo que quisiera, e incluso más apretado que en la calada en frío. Pero algo que me llama bastante la atención es que los sabores parecen variar bastante entre cuando le doy caladas largas o más cortas y esto se debe al calor que general el cigarro. Las caladas más cortas generan sabores de café, crema, mineral y un manto dulce en la fumada, mientras que las más largas muestran sabores a pino, anís, pimienta y eucalipto.

Aunque el cigarro es bastante oscuro y se vea como una experiencia cargada, la intensidad está entre media y media alta, pero con muchísimo sabor, que en este tercio destaca también notas cítricas y un sabor de pimienta más puro y más frontal que en el tercio anterior. Quizá por esto los sabores más secundarios y sutiles no se sienten tanto, incluso variando la duración de las caladas. Los sabores se sienten más minerales en este tercio, con algunos que me recuerdan a cemento mojado y otros que se sienten más como de tierra o musgo. Al superar la mitad del cigarro se sienten notas de frutos secos con chocolate, que me hacen pensar en Nutella, cacao en polvo y anís.

Al último tercio se le suman notas florales y especias asiáticas que no alcanzo a determinar, pero se siente mucho más robusto el sabor, como más denso y más matizado, con notas de café, chocolate, pan tostado y regaliz. En este último tercio siento que la intensidad bordea entre media-alta y alta, pero nuevamente son los sabores los que me hacen quedar impresionado. Al cabo de dos horas y 20 minutos, dejo los 2 centímetros que quedan del Alma Fuerte en el cenicero.

La familia Plasencia deja bastante claras sus intenciones de ser una de las grandes marcas en el corto plazo, y el Alma Fuerte realmente es un de los grandes cigarros. Este que me fumé es quizá el más normal de las vitolas que han creado para esta liga y ya con solo los diseños se han destacado bastante. Incluso, con eso, estamos hablando de una fumada bastante variada con casi dos horas y media de duración. Se nota a leguas la atención que Plasencia le ha puesto a este cigarro y la inclusión de hojas muy selectas resulta en una cantidad de sabores increíbles y casi únicos. El único aspecto negativo que le he encontrado es el precio, pues se trata de un cigarro con un precio que ronda los $20 y eso lo excluye de muchos presupuestos. Esto ocurre porque gran parte de las vitolas de la presentación son de cepo grande, pero idealmente podrían crear uno más delgado con un precio más amigables, especialmente luego que esta liga gane más fama, pues ha estado en las listas de mejores cigarros de varias páginas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Plasencia
Modelo: Alma Fuerte
Dimensiones: 6¼ x 54
Tamaño: Nestor IV (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Jalapa)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Ometepe, Condega, Estelí, Ometepe)
Precio: $19,00
Puntuación: 95

AJ Fernandez – Días de Gloria (Robusto)

Si mal no recuerdo, creo que es este el primero producto nuevo de AJF que no es una extensión de una línea, tipo San Lotano o New World, ni es un tributo a marcas previas, tipo el Ramon Allones o el H. Upmann, ni es un cigarro hecho para otra marca. Esencialmente, el nuevo producto de AJ Fernandez sí es un tributo, pero no lleva ninguna otra marca en su nombre, solo un recuerdo de lo que AJF llama los días de gloria en los que Abdel fumaba constantemente con su padre Ismael, en Cuba. Hasta donde tengo entendido Ismael aún vive, pero ahora ambos residen en Nicaragua. La liga incluye tabacos nicaragüenses de las fincas más antiguas que tiene Fernandez.

Aunque para la imagen lo quité, el Días de Gloria viene envuelto en una hoja de cedro, por lo que bajo el celofán es muy difícil ver gran parte de la capa, ya que esta madera cubre casi todo el cigarro. Una vez quitada, veo que la capa carece de brillo, pero tiene una buena cantidad de protuberancias, algunas venas y una firmeza respetable. La capa tiene aromas de paja, bosta, cuero, clavo y chocolate, mientras que la calada en frío presenta cuero, madera, nibs de cacao, paja y pimienta.

El Días de Gloria comienza bastante rico de sabores, con una combinación principal de cuero y nueces, seguida de notas de paja, cáscara de limón, café en polvo y clavo. La pimienta no tarda en aparecer, tanto en el retrogusto como en el paladar, pero se siente más como un chile picante que como pimienta. El retrogusto también incluye notas de vainilla que son esporádicas. En términos técnicos, podría dejarlo en que es un AJ Fernandez como explicación, pero prefiero decir que el tiro es excelente y el anillo de combustión son ejemplares. El humo es abundante, pero no exagerado y la intensidad del cigarro entre media y media-alta al finalizar este primer segmento.

En el segundo tercio el Días de Gloria mantiene esa nota dominante de cuero y nueces, junto con la sensación de chile picante, pero las notas más suaves incluyen paja, tierra húmeda, clavo, pan y canela. Esa sensación picante es mucho menor que en el tercio anterior y pareciera estar disminuyendo aún más, lo cual no es un problema. Sin embargo, el retrogusto de vainilla también parece estar desapareciendo y ese me gustaba bastante. En temas técnicos sigue siendo un cigarro ejemplar y la intensidad general se siente ya en media, sin muchas intenciones de variar.

En el último tercio el cigarro cambia completamente y no para mejor, mostrando una nota intensa de madera que domina esa combinación de nueces y cuero de los tercios anteriores y elimina la complejidad que esa combinación aportaba. Sigue habiendo sabores secundarios que incluyen café en polvo, cuero, tierra, almendras y notas florales, pero sienten mucho más suaves en este tercio y causan menor impacto en cada calada. En términos técnicos sigue siendo una fumada prácticamente perfecta, con un tiro ideal, humo abundante y una intensidad que apenas si supera la media en el último tramo del cigarro. Lo dejo morir con dignidad cuando cumple una hora y 25 minutos de encendido.

Luego de comenzar rico y abundante de sabores, y mantenerse así durante una buena parte de la fumada, me sentí un poco defraudado que el Días de Gloria tomara el camino que tomó en el último tercio y esos sabores intensos a madera fueron poco agradables, especialmente dada la complejidad previa. Pero el Días de Gloria tiene momentos brillantes en su liga y la fumada, incluyendo algunos sabores inesperados como cáscara de limón y canela, que esta última la asocio más con fumadas dominicanas. Ojalá el último tercio hubiese sido más como los dos anteriores y que el cigarro en general tuviese notas más dulces, pero no me cabe duda que el Días de Gloria es un tributo justo y apropiado para esos días que la familia Fernandez disfrutó en Cuba y un excelente nuevo producto de la marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: Días de Gloria
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Estelí)
Capote: Nicaragua (Estelí)
Tripa: Nicaragua (Estelí)
Precio: $10,00
Puntuación: 87

Don Rogelio – Habano (Robusto)

Un año y medio atrás estaba dictando una cata de tabaco Don Quijote junto con mis amigos de Cultura Ron, al tiempo que ellos hacían una cata de tres rones venezolanos. Durante esa cata hubo gente invitada por mí y por Cultura Ron y, al poco rato de terminar la cata pude conversar con varios de los asistentes, entre ellos los invitados por mis amigos. Una de esas personas era el dueño de Don Rogelio Cigars, quien estaba de visita en Venezuela y quien me obsequió uno de sus productos. Casualmente, un par de días después viajaba a República Dominicana y ¿a quién me encontré en el aeropuerto? Al mismo señor. Conversamos un rato y descubrimos que íbamos al mismo destino, pero en líneas diferentes. No nos vimos más, pero de vez en cuando conversamos.

Don Rogelio es una marca que rinde tributo a quien lleva su nombre, una persona que sirvió de guía y maestro a Thomas Martinez, quien fue el que me regaló el cigarro. Los cigarros individuales vienen en unas cajas de cartón con toda la historia de esta persona, pero la caja vacía fue víctima de la limpieza de año nuevo que azotó mi casa y realmente no la tenía en el lugar menos accesible. No obstante, la marca hace solo dos productos: capa maduro y capa habano, siendo este el último. Los cigarros, a su vez, vienen envueltos en un papel encerado y con un hilo de fieltro por dentro, y sobre ello la anilla del cigarro. Lamentablemente es imposible mantener la anilla y quitar el resto, pues está todo pegado. Una vez le quité todo, quedo con lo que se llama un cigarro desnudo que tiene aromas a frutos rojos, avena y madera en su capa brillante. En la tripa no se aprecia ningún aroma porque está cubierta por la capa y, finalmente, la calada en frío presenta aromas de madera abundantes y escasos cítricos.

Luego de encender rápidamente, incluso con parte de la capa cubriendo el pie, el Don Rogelio Habano comienza con notas bastante fuertes de pimienta, atípicas para un cigarro dominicano, seguidos de sabores casi tan fuertes de madera de roble y durazno, mientras que en el retrogusto es pimienta el sabor dominante, con notas más suaves de madera genérica. Al cabo de algunos minutos y más o menos al momento de la imagen, los sabores en el primer tercio cambian ligeramente, mostrando una nota aún mayor del sabor de pimienta y dando unos sabores a café muy interesantes y ricos. El humo es abundante, pero no necesariamente denso, mientras que la intensidad se coloca en media-alta. El anillo de combustión no es perfecto, pero tampoco preocupa y la ceniza se sostiene bastante bien por sí sola.

Hacia el segundo tercio el humo se hace escaso, no por ello está falto de sabores, pero ya no muestra la misma cantidad de él que en el primer tercio. Los sabores se sienten con un matiz ligeramente ácido, que no logro descubrir si se trata de un sabor per se o de un tema de fermentación del tabaco, pero afortunadamente la intensidad de pimienta se reduce un poco, lo que me permite apreciar mejor el resto de los sabores, que incluyen ahora madera, dulce y especias dulces y una ceniza bastante sólida con un anillo de combustión con tendencia recta. Más o menos en el ecuador del cigarro aparecen notas de tiza y amargas que no son nada agradables, pero afortunadamente duran muy poco tiempo, sustituidas por notas de café y almendras, que realmente me hacen volver a querer al cigarro.

Me pierdo un poco en los matices del cigarro y la combinación de sabores a almendras, madera, café y pimienta, tanto que la foto del último tercio es mucho más adelantada que la del tercio anterior. La pimienta sigue presente en este punto, pero es realmente suave y su presencia se limita al retrogusto, en donde le acompañan sabores a almendras también. En el paladar las especias dulces que mencioné anteriormente parecen dividirse al punto que me deja identificar anís y canela, pero también hay café y madera presentes. El tiro se abre un poco y esto me permite desprender mayo densidad en el humo, pero la intensidad no se hace mayor y, si no fuese por la fuerza de la pimienta de la primera mitad, el cigarro tendría una intensidad media-suave. Al final, luego de una hora y quince minutos, el Don Rogelio Habano llega a su fin, con una apariencia bastante fea, pero buenos sabores.

Una fumada interesante, sin duda, con sabores que no esperaba de un cigarro dominicano y menos de un cigarro que no conocía, y mucho menos de un cigarro cuya marca comienza por Don, pues tengo un amigo que afirma que ninguna marca que comienza por Don es buena. Claro, su argumento es destruido cuando le hablo de Don Pepin, pero me dice que es el único. Me hubiese gustado tener la anilla sobre el cigarro y que la capa mantuviera su «belleza» durante toda la fumada, pues en el último tercio realmente se hizo bastante fea y era imposible hacerle una foto sin que pareciera que estaba lamiendo el cigarro. Pero todo eso son temas subjetivos visuales; el cigarro en verdad estaba bastante bueno y con gusto lo compraría de nuevo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Don Rogelio
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Corojo)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), Brasil (Arapiraca)
Precio: N/D
Puntuación: 85