Warped – Lirio Rojo 2019

En el año 2015 Warped lanzó una línea que se convertiría en una tradición anual navideña llamada Lirio Rojo, un cigarro de producción limitada que casi siempre viene en la misma vitola y sin anilla. Sin embargo, para 2019 pasó de ser una corona 5,5 x 44 como había sido todos los años anteriores, a un lonsdale de 6,375 x 42 semi belicoso, o una combinación entre belicoso y normal. El cigarro sigue siendo un puro nicaragüense y para esta edición cuesta $1 más que en los años anteriores.

Físicamente el Lirio Rojo 2019 me hizo pensar que se trataba de un lancero en primera instancia, solo que con un poco más de cepo. La capa tiene toques ligeramente oleosos y varias venas a todo lo largo. El cigarro lo tengo en mi humidor desde enero de este año y en esa época estaba suscrito a dos paquetes de distintos orígenes y ambos lo incluyeron, por lo que me espera otro en guarda, lo cual es brutal porque ya en frío el cigarro tiene toneladas de aromas. En la capa tiene aromas de bosta, nueces, cáscara de naranja, cuero, madera y clavo, mientras que en la calada en frío se aprecia mantequilla de maní, cuero, madera, canela y pimienta.

Desde la primera calada el Lirio Rojo 2019 invade el paladar con una nota importante de pimienta, pero no es la dominante, esta es de mantequilla de maní y madera. También hay sabores más suaves de chocolate, cuero, tierra, granos de café, paja y un toque cítrico. El tiro es ligeramente apretado pero esto simplemente significa que el cigarro quema mucho más lento de lo que espero, aunque en cantidad de humo va perfecto y realmente voy muy contento con su desarrollo. Hacia la mitad del primer tercio, que es donde hice la foto aunque la ceniza no se aguanta mucho tiempo, aparecen sabores dulces de cereza y una nota más fuerte de pimienta en el retrogusto. La intensidad del cigarro no es tan alta como esperaría en estas dimensiones alcanzando media-suave.

Para el segundo tercio no hay mayores cambios en el Lirio Rojo 2019 en cuanto a sabores principales, como el de madera y mantequilla de maní, pero en los sabores secundarios se sienten notas de chocolate, madera (de lápiz) y pan tostado. Aunque en el retrogusto siguen presentes el dulce de cerezas y la pimienta, es esta última la que aumenta su intensidad y la cereza se disminuye considerablemente. Incluso, llegando al final del segundo tercio, la pimienta prácticamente desaparece de paladar, pero en los términos técnicos el cigarro sigue siendo impresionante y quema bastante lento, por lo que me toma un poco más de una hora llegar al final del segundo segmento al tiempo que la intensidad se coloca en media.

Si el cigarro estaba quemando lento, en el último tercio quema mucho más lento y aunque los sabores de madera y mantequilla de maní siguen siendo los dominantes, parecen haber intercambiado su posición y es la madera el más abundante de los dos. Entre los otros sabores se siente café en granos, paja, chocolate y un toque de pan tostado, mientras que en el retrogusto se mantiene tanto la cereza como la pimienta. El anillo de combustión es perfecto en este tercio y creo que ha sido así durante casi toda la fumada, pero es la intensidad lo que aumenta considerablemente en este punto y quizá la razón por la que quema más lento es que me lo estoy fumando más lento por esa intensidad. Al cabo de 2 horas y cuarto, este Lirio Rojo 2019 llega a su fin, mientras sonrío porque no es uno sino dos que me siguen quedando uno en el humidor.

El Lirio Rojo 2019 es el ejemplo más reciente de una tradición, pero esta tradición se ve innovada en la última edición al crear un producto de nuevas dimensiones pero de liga aparentemente igual (al menos en papel). Sin embargo, sirve de ejemplo año a año de la asombrosa calidad de los tabacos de Aganorsa, en el que ciertamente se convierte en un cigarro celebratorio de la época decembrina, incluso si no lo fumé en esa época. El Lirio Rojo 2019 es un muy buen cigarro, que año a año busco precisamente para celebrar esos sabores y esa tendencia tan «lancerística».

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Warped
Modelo: Lirio Rojo 2019
Dimensiones: 6⅜ x 42
Tamaño: Lonsdale
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 86

Whiskey: Hudson Single Malt Whiskey

Al igual que los otros productos de Hudson, este es un whiskey de lotes pequeños, incluso muy pequeños si los comparamos con otros. El whiskey es añejado de acuerdo a un perfil de sabores y no de acuerdo a una edad específica, por lo que la composición del producto puede variar de una botella a otra. Dado que el líquido es 100% cebada malteada, no puede ser clasificado como bourbon o rye, pues su relación más directa es con el whisk(ey) irlandés o escocés.

El whiskey es añejado en barricas nuevas charreadas de distintos tamaños, entre 12 y 55 litros, en donde los contenidos en las barricas más pequeñas llevan menos tiempo de añejamiento.

En copa se nota un líquido bastante oscuro, con un tono que ronda entre ámbar oscuro y dorado con destellos rojos. Luego de darle algunas vueltas se notan lágrimas pequeñas de descienden lentamente.

En nariz se sienten notas dulces de cebada junto con frutas secas, como orejones de durazno, cuero, una nota cítrica suave, leña y vainilla.

En boca hay una gran diferencia con respecto a los aromas, comenzando con esa nota de leña que puede ser del mismo charreado de la barrica, que es bastante agresivo. Tiene algunas notas dulces, pero son dominadas por ese carbonizado y posteriormente se aprecian notas de papaya y cítrico, con vainilla. El final es bastante largo e incluso se siente un retrogusto de menta.

El whiskey es bastante interesante y tiene un sabor bastante único, pero su juventud se siente muy presente y parece más como un híbrido entre whiskey irlandés y bourbon, pero más similar a los whiskies jóvenes que se ven en España o Italia. Sin embargo, me parece un poco caro para el tipo de producto que es y creo que solo apelaría para un coleccionista o alguien muy interesado en este tipo de productos, pero no para alguien que busque un whisk(e)y, especialmente cuando por la mitad puedes comprar un buen whiskey irlandés o un bourbon, si es lo que buscas.

Ficha Técnica:
Empresa madre: William Grant & Sons
Fabricante: Tuthilltown Distillery
Nombre del Whiskey: Hudson Single Malt Whiskey
Marca: Hudson
Origen: USA
Edad: 5 meses a 2 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 84

Cult – Fuerte (Toro)

Al igual que ha pasado con otros distribuidores de tabaco en Venezuela que me han contactado, entre los cigarros que me ofrecen hay muchos que ya he probado antes. En la mayoría de los casos los acepto, precisamente porque siempre es interesante ver si las ligas cambian y/o si el paladar se ha afinado. Quizá un cigarro al que le di una puntuación baja hace 4 años se convierte en uno de puntuación mayor ahora, y viceversa. También pasa que la mayoría de los distribuidores van a vender los cigarros más conocidos, porque prácticamente aseguran sus ventas. Pocos se van a arriesgar a traer un producto desconocido, pues necesitan que la gente aprenda de él antes de atreverse a comprarlo. Dicho esto, la gente de Rumbullion Club aparentemente sí se atrevió y me enviaron dos cigarros distintos de la marca Cult, que nunca he probado. El primero es este llamado simplemente «Fuerte», que no me da a pensar que se trate de una fumada suave.

Cult Cigars fue creado por Michael Giordano hace casi 10 años, aunque tengo entendido que solamente hay tres productos: Fuerte, Ometepe y Classic. No he conseguido más información, así que vamos con el cigarro: la capa tiene algunas venas, pero no se ve mal. Lo que no me gusta son las anillas, que se ven bastante baratas; están bien impresas, tienen infinidad de detalles, pero son como de papel y eso no aporta gran calidad. Sin embargo, para un cigarro que no supera los $6, tampoco se le puede exigir demasiado. En la capa hay aromas suaves de tierra y chocolate, mientras que después de picarlo la calada en frío presenta una amalgama de los mismos aromas con el adicional de pimienta.

El Cult Fuerte enciende rápidamente y, aunque el anillo de combustión no es recto, tiende a corregirse solo y a no necesitar retoques. El primer sabor le hace honor a su nombre y es un golpe de pimienta bastante prominente, pero al poco tiempo le sigue un sabor dulce como de canela, crema, algo de jengibre y nuez moscada. Hacia el final del primer tercio también se siente cuero, mientras que el retrogusto tiene menos pimienta de la que esperaba, pero también tiene matices suaves de chocolate y tierra. Precisamente, ese sabor de chocolate se siente en el retrogusto, pero hacia el final del primer tercio está también en el paladar.

El anillo de combustión lleva una tendencia más recta y uniforme en el segundo tercio, lo cual es una tranquilidad para mí pues entre lo desconocido del cigarro y su comportamiento en el primer tercio, temía que mantuviese ese estilo. No obstante, aunque no es del todo recto, ya no es preocupante. Pero el segundo tercio no trata sobre su construcción, pues esta ya comprueba su calidad y cada calada produce humo abundante. En el segundo tercio se destacan son los sabores y la intensidad incluso se reduce un poco y no es tan Fuerte. Es en la reducción de esa intensidad de la pimienta que el Fuerte destaca más sabores que, aunque realmente son los mismos del primer tercio, se le sienten más matices.

El último tercio casi que me toma por sorpresa, pues ante el hecho que el cigarro se llama Fuerte y empieza fuerte, el segundo tercio es más suave y pensé que sería uno de esos cigarros que se prometen muy intensos, solo para suavizarse rápidamente. Pero, efectivamente, el último tercio lleva la misma intensidad del principio, y aunque la ceniza no lleva una tendencia a mantenerse sobre el cigarro mucho tiempo, la pimienta regresa con venganza al cigarro y te recuerda porqué lleva ese nombre. Al final, me toma una hora y 25 minutos superar la prueba del Fuerte y, aunque no es uno de esos cigarros con una gran abanico de sabores, sino más bien repetición y distintos matices de los mismos del principio, por menos de $6 es poco más lo que se puede pedir.

Los cigarros low cost siempre son una lotería. Primero porque puedes elegir la opción «segura» e irte por la opción barata de una marca conocida, o ver una marca desconocida y elegir su opción bajo costo. En cualquiera de los dos casos tus posibilidades de éxito o fracaso son las mismas, pues el tabaco barato es muy universal. Pero quizá con una marca desconocida existe la posibilidad que sea un cigarro bueno del que existe demasiado stock o que simplemente ya no lo hacen y por su desconocimiento, la gente no lo compra. En mi ignorancia, creo que este es el caso de Cult, porque me parece casi imposible que un cigarro de esta calidad tenga este precio, aunque con gusto fumaría más de ellos para confirmar que son consistentes. Pero así como está, creo que Cult y Rumbullion Club tiene un buen producto.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cult
Modelo: Fuerte
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua (Ometepe)
Tripa: Nicaragua (Jalapa)
Precio: $5,50
Puntuación: 84

Whiskey: Wild Turkey 81

Un whiskey americano que originalmente tenía «apenas» 40° de alcohol, sigue siendo vendido como la versión suave del Wild Turkey, pero ahora con una diferencia de 0,5° adicional, por lo que tiene 40,5°, o 81 Proof y por eso su nombre.

Me impresiona un poco que no lo veo en la página web de Wild Turkey y es posible que lo hayan eliminado por ser demasiado sutil, pues sí veo el 101 que tiene 50,5°.

Wild Turkey es una de las destilerías grandes de Kentucky para bourbon y rye, que además ha producido una buena cantidad de whiskies premiados en sus años, tanto en formatos de single barrel como pequeñas cantidades, incluyendo la marca Russell’s. Sin embargo, es posiblemente más conocida por su producto llamado 101, que se ha hecho famoso por su intensidad y sabor.

Pero este no es ese whiskey, en lo absoluto. El Wild Turkey 81 apunta a un mercado más europeo, que ve 40° de alcohol como el estándar y apenas si se atreve a ir un poco más allá. En nuevos productos incluso no lleva el número 81 en su etiqueta.

El whiskey se trata de un blend de bourbons entre 6 y 8 años de edad, añejados en barricas con el mayor «charreo», a veces llamado «alligator char» porque la madera se asemeja a la piel de un caimán. Sin embargo, en producciones más recientes pueden haber ampliado el espectro de edad de 5 a 8 años para suplir la demanda.

En copa el líquido se nota bastante claro con destellos amarillos y poca tonalidad roja como la que aparece en la imagen. Al agitarlo se nota una película gruesa dentro de la copa, de la que se desprenden algunas lágrimas densas.

En nariz se aprecia una nota dulce de maíz, seguida de centeno, pimienta, menta, madera y vainilla.

En boca comienza bastante dulce, con notas de menta y un picor en la lengua que podría relacionar con pimienta. La madera es muy notable en el sabor y se siente relativamente brusca en la lengua. Como nota final se sienten notas fuertes de carbón, al igual que en el retrogusto.

El hecho que es una versión de «bajo» contenido alcohólico para lo que los whiskeys suelen ser, se siente bastante ligero y con algo de hielo se siente incluso más suave, pero ideal para alguien que no esté muy experimentado con el bourbon puede funcionar de maravilla. Si ya has probado otros bourbon, este puede sentirse un tanto débil. Precisamente, si estás buscando una buena relación precio/valor, esta no sería buena elección y recomendaría mejor el de 50,5°.

Por su precio no es un mal producto, aunque limitado. Si eres un tomador de bourbon experimentado, puede sentirse inofensivo y quizá lejos de la intensidad que ha caracterizado a la marca.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Wild Turkey
Fabricante: Austin Nichols Distilling
Nombre del Whiskey: 81
Marca: Wild Turkey
Origen: USA
Edad: 6 a 8 años
Precio: $28
Densidad alcohólica: 40,5%
Puntuación: 82

C.L.E. – Corojo (Robusto)

La familia Eiroa ha pasado por todo el mundo, desde España a Cuba a Honduras y con algo en Estados Unidos también. Actualmente se encuentra en su tercera generación dedicada al arte del tabaco y llevando sus marcas y su nombre a nuevos niveles de calidad. Actualmente tiene 3 marcas distintas: Salud, Amor y Pesetas, Asylum 13 y la que lleva su nombre (o al menos sus iniciales): CLE. Esta marca fue lanzada en 2012 y ya tiene 7 líneas distintas de productos, entre los que ya he reseñado el Azabache y el Chele. Hoy me dispongo a probar el Corojo, que fue uno de los productos lanzados originalmente en 2012.

El cigarro fue un obsequio de la gente de Gentleman Brothers, quienes tienen una distribución de sus productos para Venezuela, entre otros. En cuanto al cigarro, aunque viene en un envoltorio de papel que cubre casi la totalidad del cigarro, se lo dejé mientras pasaba un tiempo reglamentario en el humidor, que realmente no superó los 10 días. Luego de quitárselo me impresionó la oleosidad de la capa, pues normalmente los cigarros que se transportan descubiertos no suelen mantenerla a menos que estén muy bien conservados, lo cual habla muy bien de Gentleman Brothers. También se notan algunas venas y una cierta propiedad corrugada sobre la capa, pero con aromas muy llamativos a café y caramelo, los cuales también se encuentran en el pie, mientras que la calada en frío, a la que llego después de hacerle un corte en V, se sienten notas de galletas y té.

Justamente hoy estaba viendo una publicación en Instagram de Mike Denys, quien es el gerente regional de ventas de C.L.E., quien retaba a todos a nombrar un solo cigarro que tenga mejor tiro que los que representa. La verdad me cuesta contradecirlo, no porque tenga el mejor tiro que existe, pero en realidad tiene un tiro muy bueno y no sabría identificar uno mejor ahora mismo, y con ese tiro aparecen sabores muy densos y llamativos que incluyen cuero, almendras, pimienta y caramelo. El cigarro es un puro hondureño y, como tal, el componente de pimienta no es tan fuerte como en los nicaragüenses, por ejemplo. En el retrogusto se aprecia madera y un toque suave de pan, con una intensidad entre suave y media, quizá gracias a esa ausencia relevante de pimienta.

En el segundo tercio hay una transición interesante hacia el café, que sustituye el sabor de almendras y empuja el sabor de cuero hacia un nivel muy secundario. También aparecen toques de madera y maple, con un retrogusto que combina una nota extremadamente suave de pimienta, que si bien es así de sutil, no es inexistente y sí da una cierta nota en la nariz. Le acompañan notas de canela hacia el final del tercio, mientras que el tiro sigue siendo impecable y el anillo de combustión no tanto, aunque afortunadamente se corrige solo.

En el último tercio los sabores son muy similares a los del segundo, aunque la nota de pimienta se hace más fuerte, regresa el sabor de almendras y ese sabor de madera parece fundirse con el de maple, haciendo que el sabor de madera sea más dulce y tenga esa nota de maple en el retrogusto. El café se siente exclusivamente en el retrogusto durante este último tramo, por lo que los sabores, efectivamente, son parecidos a los del tercio anterior pero en distintos lugares, aparentemente. El tiro fue tan bueno como Denys lo menciona y el anillo de combustión rara vez se desvió. En cuanto a intensidad, fue a partir de la mitad donde dio el pasó hacia media y de ahí no pasó. Al cabo de una hora y 35 minutos, este C.L.E. llegó a su fin.

En lo personal, siempre recomendaré combinar un cigarro de capa Connecticut con una buena cerveza estilo IPA o incluso más fuerte. Pero en el caso de este Corojo, creo que la combinación con cerveza sería ideal, particularmente porque tiene sabores más densos que los de un Connecticut, pero también porque la nota tan suave de pimienta puede lograr que no opaque la cerveza y eso no es algo fácil de lograr. Tampoco dudaba que una marca de la trayectoria de C.L.E. y con un puro hondureño fuese menos que una gran fumada, y en muchos aspectos lo es. Sin embargo, si no eres fanático de los cigarros suaves o con poca pimienta, es posible que este cigarro defraude, pero eso aplicaría a casi todos los de la marca, que tienden a ser menos intensos en ese departamento. No obstante, es cuestión de gustos y, en lo particular, no es una necesidad para mí, por lo que este no deja de ser un gran cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Ranchos Jamastran
Marca: C.L.E.
Modelo: Corojo
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $6,50
Puntuación: 85

Asylum – Schizo Maduro (Robusto)

Corría el año 2016, creo. Yo estaba empezando a fumar y la mayoría de los amigos que tenía en ese momento eran puristas de habanos, pero yo siempre fiel a los centroamericanos, le pedí a un dependiente de una tienda si me podía recomendar un bundle para comprar que fuera bueno y que pudiera vender aquí a dichos puristas. Sin pensarlo mucho me recomendó el Asylum Schizo, un cigarro que compré el bundle, me fumé el primero y terminé regalando casi todos los demás. Quizá me habré fumado dos más para comprobar, pero la experiencia se convirtió en una de las 10 peores fumadas que he tenido. Incluso lo documenté entre mis peores fumadas, en la misma página donde tengo las mejores, está una parte llamada Bottom Ten con las diez peores.

Por otro lado, hace un par de semanas visité una tienda en Caracas llamada Gentleman Brothers, que los consigues en Instagram como @gentleman.brothers; fui invitado por sus dueños y mientras estábamos en la pequeña tienda estuvimos conversando de experiencias y me hicieron algunas recomendaciones. Entre ellas, este Schizo Maduro, el cual acepté gratamente como un obsequio, pero confieso que le tenía bastante idea y muy pocas ganas de probarlo. Sin embargo, me insistieron que estaba bien y me aseguraron que me gustaría.

Afortunadamente el cigarro es un robusto, que suele ser una de mis vitolas preferidas. Sin embargo, este es un cigarro que en Estados Unidos cuesta menos de $2 por unidad, aunque no estoy seguro del precio al que es vendido aquí. No obstante, el cigarro no se ve particularmente barato, pues la capa es de un color bastante uniforme, sin mayor problema a lo largo, no es esponjoso y si tiene algún defecto de construcción, yo no lo noté. Aunque los colores no sean los más tradicionales, la verdad es que los cigarros de Asylum tampoco se caracterizan por ser tradicionales. El precio de este cigarro es tal porque está hecho en un estilo llamado Cuban Sandwich, que combina tripa larga con tripa corta en forma de los retazos de las otras líneas de la marca. Pero la capa San Andrés mexicana emana aromas chocolate, pero sin ser abundante y algunas sensaciones ligeramente ácidas en la calada en frío, que me recuerdan al Schizo natural y me hacen pensar que voy por el mismo camino. El tiro se siente apretado en frío.

El tiro apretado se mantiene durante el encendido también, pero me atrevo a decir que es el único defecto que le estoy encontrando al cigarro, al menos en el primer tercio. Los sabores son fuertes a madera y en el retrogusto intenso de pimienta. También hay una nota ligeramente dulce y no muchos más cambios en esta primera sección. El anillo de combustión es bastante recto, aunque sí tiene una que otra variación, pero nada que preocupe. Ese tiro apretado está teniendo su parte positiva en el hecho que no me deja fumar muy rápido, aunque sí he tenido momentos que le doy varias caladas a fin de avivar el fuego y tratar que se abra un poco más el tiro, pero es en esas ocasiones que se siente algo amargo, así que el cigarro efectivamente está mejor cuando le doy pocas caladas.

Para el segundo tercio el Schizo Maduro mantiene una buena ceniza, aunque esta se cayó unos segundos después de hacer la foto, pero esta ceniza es blanca y el anillo de combustión casi uniforme. La capa tiene una que otra rotura, sobre todo cuando se le acerca el fuego, pero no requiere retoques en este tercio tampoco. Los sabores de pimienta desaparecieron por completo y es la madera prácticamente el único sabor, con quizá una que otra nota de cuero y un retrogusto de chocolate suave que es acompañado de crema hacia el final del segundo tercio.

Aunque el tiro apretado se mantiene durante toda la fumada, como mencioné antes, este no es un defecto del todo. Pero, si nunca has fumado cigarros de tripa corta, o cuban sandwich como este, tienes que estar muy pendiente después de cada calada pues es común que se venga uno que otro pedacito de tabaco y este se te pegue en los dientes, lo cual te hace ver mal y quedas como alguien que no sabe fumar. No obstante, es lo único que me demuestra que se trata de un cigarro que contiene tripa corta, pues por lo demás se comporta muy bien. En el último tercio los sabores se repiten con las notas de madera y crema, con chocolate en el retrogusto y una nota de pimienta que regresa luego de su desaparición en el segundo tercio, aunque también hay notas amargas que no son del todo agradables. La intensidad durante toda la fumada está fija en media, incluso cuando los sabores se sienten ligeramente más amargos al final, pero no se siente mayor fortaleza ni la aparición de nicotina. Al final, el cigarro lo fumé hasta que me quemé los dedos, lo cual tomó una hora y 20 minutos.

Ciertamente el Schizo Maduro me impresionó bastante, sobre todo por esa fatídica experiencia con la versión natural, pero realmente demuestra la importancia de la capa en un cigarro. El Schizo Maduro no es un cigarrazo, pero a menos de $2 por unidad, no puedes esperar que lo sea. De hecho, por ese precio es una lotería lo que te fumes y en este caso creo que salí ganando bastante. Lo que no puedo determinar después de la fumada es la consistencia de un cigarro a otro, pero si fuman como este, incluso con un tiro apretado, tienes una excelente opción para un cigarro de diario, o al menos de fumadas que no sean «celebratorias».

Ficha Técnica:
Fabricante: CLE Cigar Company
Marca: Asylum
Modelo: Schizo Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $2,00
Puntuación: 82