Ron: Samai Kampot Pepper

Los rones especiados nunca han sido lo mío. No me gustan y cualquiera de los que he probado ha sido algo que inmediatamente tiro a la basura o en algún matero que me encuentre. Incluso tengo una botella de ron especiado que me regalaron en el bar desde hace más de cinco años y aunque me han recomendado formas distintas de tomarlo, nunca lo he hecho

Pero la marca Samai es algo bien interesante, porque es de un par de venezolanos que descubrieron que podían hacer ron en Camboya y han producido varias expresiones distintas, con relativo éxito. En 2021 reseñé su producto Gold con una puntuación bastante decente para ser un ron con apenas dos años de edad.

Por otro lado, uno de los productos más famosos de Camboya es la pimienta, específicamente una llamada Kampot, que al parecer es la mejor del mundo. Dado que ya estaban haciendo ron y querían realzar el producto local, decidieron hacer una versión especiada, precisamente con esta pimienta.

El proceso es el de hacer una maceración de la pimienta con lo que la marca llama ron fresco, que asumo que es sin añejar, en una cuba de acero inoxidable por un tiempo indeterminado. Luego se hace una redestilación de su ron y es infusionado con pimienta y esos dos líquidos son combinados en una proporción secreta con el fin de equilibrar las notas perfumadas de la pimienta con la nota picante y la nota dulce.

Luego se añade un ron de 3 a 4 años de edad que es destilado por alambiques y finalmente es embotellado a 41% de alcohol.

En nariz el Kampot Pepper tiene notas agradables y ligeramente herbáceas, pero más que todo pimientosas. Hay aromas de hinojo, caramelo, pimienta, cardamomo y esa pimienta precisamente tiene toques florales, que me recuerdan al jazmín.

En boca no es tan picante como pensarías de un ron que es macerado con pimienta, pero son más herbales, con notas de cilantro, pan quemado, la parte frutal del chile picante y un sabor que solo puedo describir como tomate. El retrogusto de pimienta roja, notas florales y dulce.

Sigo con mi objeción hacia los rones especiados, pero este Samai es otra cosa en el campo de lo posible y de lo positivo. Muchos dicen que no se debe maridar un tabaco con algo picante y eso me detuvo inicialmente al respecto de este ron, pero en verdad no es picante. Sí tiene un ligero picor, pero es algo más aromático que picante y la combinación con un tabaco realmente es sorpresiva. Por sí solo también es una delicia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Samai Distillery
Nombre del Ron: Kampot Pepper
Marca: Samai
Origen: Camboya
Materia prima: Melaza
Edad: 3 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 41%
Puntuación: 88

Stallone – Castaño San Andres (Belicoso)

Aunque la compañía fue creada en 2016, no fue sino hasta 2020 que Stallone Cigars entró en el mercado americano, un año complicado para muchas marcas y Stallone no sería la excepción. Pero afortunadamente conozco a Tony Barrios, su creador, y sé que no es un tipo que se rinde fácilmente, especialmente cuando lleva años trabajando en ello. Este espíritu de seguir adelante le ha llevado a que hoy en día la marca sea reconocida como una de tabacos fuertes y complejos, que siempre ha sido parte del objetivo. Como bien es sabido, Stallone debutó con la serie llamada Cowboy, que incluía originalmente seis blends distintos. Luego se han ido añadiendo otros cigarros al portafolio, todos con motivos de caballos. En el caso de este Castaño, incluye una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüense, y aunque ya lo he probado en Toro, esta vez lo voy a probar en Belicoso 6 x 54.

Como todos los Stallone, incluso los más pequeños, el Castaño San Andrés tiene una imagen imponente. La capa tiene un ligero marmoleo y un toque oleoso, sobre todo hacia el pie, pero también venas delgadas. Este cigarro tiene aproximadamente tres años de guarda y la capa no tiene una infinidad de aromas, aunque estuvo envuelto en su celofán todo este tiempo. Estos aromas incluyen establo y pimienta, mientras que en el pie se aprecia tierra y pimienta. Lo pico con la guillotina en V, especial para estas vitolas y la calada en frío me da aromas a tierra, cedro y pimienta.

El Castaño San Andrés comienza con notas muy similares a las que tenía en frío, destacando tierra y cedro entre los principales, apoyados de una buena dosis de pimienta. Si bien esa pimienta se sienta algo agresiva en las primeras caladas, al cabo de unas cinco o seis disminuye bastante y a lo largo del tercio esa reducción de la pimienta permite apreciar sabores adicionales a granos de café, que rápidamente se colocan entre las principales, incluso desplazando esos sabores de tierra y cedro a un nivel secundario. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media y una quemada que es casi ideal, aunque tiene uno que otro toque diagonal.

En el segundo tercio el Castaño San Andrés se comporta como a mediados del primero, destacando sabores de café como principales, seguidos de madera de cedro y tierra húmeda, con una nota picante que se siente más en el paladar que en el retrogusto, que es en donde hay notas adicionales de cuero y chocolate. La quemada mejora, aunque la ceniza no se sostiene tanto tiempo como quisiera. Pero la intensidad y la fortaleza se mantienen al ritmo que estaban en el tercio anterior.

Temía que no hubiera muchos cambios para el último tercio y en la manera en que iba el Castaño San Andrés, no me hubiera impresionado, pero sí hay cambios y ese sabor de tierra que siempre ha estado presente recobra la intensidad que llevaba en el primer tercio y acompaña las notas de café entre los sabores principales de esta sección. La pimienta y el cedro también aumentan su intensidad pero se quedan al nivel de sabores secundarios, en donde apenas si se siente el sabor de chocolate. Así se va manteniendo hasta el final, que llega una hora y 50 minutos después de haberlo encendido, aquí con una fortaleza media y una intensidad alta.

El Castaño San Andrés es un cigarro muy competente de la gama de Stallone, lo cual puede sonar también que es average y si estás acostumbrado a la capa San Andrés, bien podría serlo. Pero el hecho es que los precios y la disponibilidad han cambiado y por menos de $10 conseguir un buen cigarro con capa San Andrés, buena fortaleza y sabores esperados pero de alta intensidad no es tarea fácil, y en ese caso el Castaño San Andrés es exactamente lo que necesitas. Es una fumada esperada y sin pretensiones, la verdad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Perla
Marca: Stallone
Modelo: Castaño San Andrés
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 88

Whiskey: Redwood Empire Emerald Giant Rye

Con una etiqueta tan particular, esta es una marca relativamente nueva de whiskey, ubicada en California y fundada en 2014. Hoy es parte del grupo Purple Brands, ubicados también en California y este whiskey es embotellado en el mismo lugar donde hacen ginebra y vodka de la marca Benham’s, a partir de whiskey hecho por MGP y producción propia.

La destilería tiene un aire natural, ecológico y rescatista de la vegetación local y Redwood Empire además toma su nombre de una serie de parques nacionales en el estado de California, en donde los árboles de especie Redwood crecen. El Emerald Giant es un árbol en específico que es el que más rápido ha crecido. Además, por cada botella vendida, la empresa planta un árbol nuevo.

Este árbol Emerald Giant mide 109 metros de alto y 4,91 metros de ancho y tiene 784 años de edad. El whiskey viene de una receta de 95% centeno y 5% cebada malteada, a partir de una mezcla de destilaciones hechas en California, Indiana y Kentucky. Ese blend embotellado va de los 3 a los 5 años en barricas vírgenes y es finalmente embotellado a 45% de alcohol.

Me sorprende la cantidad de aromas herbáceos que tiene este Emerald Giant y no es porque se identifique con un árbol solamente, hay notas de pan de centeno (Pumpernickel) y eneldo, que no dominan sino que simplemente están presentes. También hay notas de licor de naranja y un toque suave de madera de roble.

Esas notas de pan de centeno son lo principal en boca, precisamente porque es un whiskey de centeno, pero también hay notas dulces de caramelo y notas dulces de naranja, además de sabores más sutiles de menta, canela y jengibre. En el retrogusto, sabores sutiles y con una duración corta de canela y caramelo.

Precisamente por su corta edad es de sabores con poca duración, pero se trata de un whiskey de centeno muy fácil de tomar y de disfrutar, que no tiene esa dureza y agresividad de otros que simplemente se vuelven un gusto adquirido. Si nunca has tomado whiskey de centeno y pruebas éste, la experiencia te puede hacer pensar que te gusta mucho el whiskey de centeno… hasta que pruebes otros. Pero lo que más puedo destacar de él es que no es suave por sencillo o porque no tiene los sabores típicos, sino porque se siente muy bien balanceado.

Ficha Técnica:
Fabricante: MGP / Redwood Empire Distilling
Nombre del Whiskey: Emerald Giant
Marca: Redwood Empire
Origen: USA
Edad: NAS, pero 3 a 5 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 87

Gispert – Intenso (Corona)

Por ahí por 2017 un tal Abdel J. Fernandez se estaba haciendo más famoso, habiendo tenido éxito con sus líneas de Mayimbe y San Lotano, fue en 2017 cuando Altadis lo contactó para que le diera un poco más de vida a sus marcas. No era la primera vez que Altadis contactaba a alguien famoso para hacerlo, habiendo cuadrado en años anteriores con Pete Johnson de Tatuaje, la familia Plasencia e incluso Aging Room, a quien luego absorbió. Este primer contacto fue para hacer nuevos blends para marcas conocidas como H. Upmann, Romeo y Julieta, Montecristo, y una que nadie parecía conocer: Gispert. Gispert es una marca de origen cubano que, a diferencia de las otras tres, ya no existe en el portafolio de Habanos SA, pero nunca fue muy conocida tampoco. Incluso, Altadis comenzó a hacer ligas para Gispert poco después de que Habanos SA la descontinuara. Como su nombre lo indica, esta versión de Gispert es más fuerte que la anterior, pero tampoco es hecha en Honduras.

Para el Intenso trabajaron juntos el Grupo de Maestros de Altadis con AJ Fernandez, y seleccionaron una capa Connecticut Broadleaf que cubre un capote Criollo 98 nicaragüense y una combinación de hojas Criollo 98 nicaragüense con Piloto Cubano dominicana en la tripa. Esta capa es oscura y muy bonita, con varias venas e imperfecciones que suelen traducirse en mayor sabor en la fumada y un ligero box press que termina adornando el cigarro y cambiando la opinión del que lo ve pensando que es algo barato. Esta capa tiene aromas sutiles a tierra húmeda, cuero, bosta y chocolate negro, mientras que en la calada en frío me encuentro con aromas a chocolate con leche, roble, granos de café y cuero.

El Intenso comienza exactamente como dice en la anilla, con sabores de alta intensidad a tierra húmeda y roble, pero luego notas más suaves de pan tostado, cuero, maní y canela. El retrogusto está dominado por pimienta y aunque hay un toque dulce en ambas partes, no es suficiente como para decir que es un cigarro dulce. En cuanto a la construcción, no es perfecta principalmente porque tiende a apagarse irregularmente y la quemada no es constante, además que el anillo de combustión va diagonal, lo que da una cantidad de humo normal, sin ser denso ni abundante. La fortaleza es media, con una intensidad similar, más allá de la dominancia de esos sabores que mencioné al principio.

Esas notas que no eran completamente dulces en el primer tercio se convierten en un sabor también intenso de nuez moscada en el segundo, pero los sabores dominantes siguen siendo de roble y tierra húmeda. Entre los sabores secundarios hay chocolate negro, cuero, canela y nueces, pero la insistencia del cigarro a no mantenerse encendido me echa a perder un poco la experiencia. Igual el anillo de combustión y casi que me da pena tener que darle tanto fuego a una coronita, porque termina afectando la experiencia en general. La fortaleza e intensidad se quedan estancadas en media, pudiendo ser mayor si mantuviera la llama.

En el último tercio desaparecen las notas dulces y con ellas los sabores de nuez moscada, aunque los sabores de roble y tierra siguen siendo los principales. Lamentablemente la necesidad de mantener el fuego por influencia de la llama ha hecho que no se mantengan tanto los sabores secundarios y apenas si logro apreciar algo de chocolate y nueces, pero no se disciernen tan fácilmente como en tercios previos. Adicional, la quemada sigue tan irregular y la verdad es que cuando el cigarro quema mal, especialmente en el último tercio, comienzan a sentirse variaciones que no son agradables y un poco después de quitarle la anilla lo dejé en el cenicero, aproximadamente una hora y 5 minutos después de haberlo encendido.

Quería que este Intenso me gustara mucho más de lo que me gustó, principalmente porque la vitola corona me gusta mucho pero también porque es uno de los productos menos conocidos de AJ Fernandez y solo con su fabricación hay una especie de garantía de calidad. Además, me parece que lo oscuro de la capa y el bronce de la anilla hacen un contraste muy bueno. Pero el Intenso comenzó mal y en el segundo tercio parecía que se iba a arreglar, pero nunca lo hizo. Tengo un belicoso del mismo blend en el humidor y espero ansiosamente probarlo, pero en corona no me llama tanto la atención repetirlo, aunque puede haber sido un detalle de construcción, pero eventualmente sería posible.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera AJ Fernandez
Marca: Gispert
Modelo: Intenso
Dimensiones: 5 x 44
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), Nicaragua (Criollo 98)
Precio: $6,00
Puntuación: 75

Crowned Heads – Mil Días Maduro (Edmundo)

Hace unos años recuerdo haber visto una serie que capturó mi atención durante una temporada, hasta que me di cuenta que era demasiado tonta y dejé de verla. La serie se llama My Name is Earl y entre las múltiples tonterías que mencionaban estaba la asistencia de uno de los protagonistas a una feria del pueblo, en la que tenían al enano más alto del mundo. El protagonista creía que se parecía bastante al gigante más bajo del mundo que tenían el año pasado y esa es una de las múltiples tonterías que vive en mi mente. Pero creo que este Mil Días es un ejemplo muy parecido, porque puede ser el Maduro más claro del mundo o el Habano más oscuro del mundo. Y si eres visitante habitual de este blog o simplemente viste mi artículo sobre las mejores fumadas del 2024, notarás que el Mil Días es un cigarro que me gusta bastante.

Pero en verdad tuve que revisar detenidamente qué es lo que era este cigarro, porque si bien sé que existe el Mil Días en versión de capa madurada, el color de este cigarro no es acorde a eso. Pero el empaque lo identificaba como un Mil Días Maduro, así que no lo voy a dudar. Es un cigarro lanzado dos años después el Mil Días original, en enero de 2024, con una capa Connecticut Broadleaf americana sobre capote Habano ecuatoriano y tripa nicaragüense. De hecho, ambos son hechos en Nicaragua, pero en fábricas distintas. Quizá no se nota en las fotos, pero la capa es bastante marmoleada, con distintos colores que van desde un marrón color caramelo a tonos oscuros al punto de casi granos de café. Los aromas en la capa incluyen paja, tierra, establo y madera, mientras que en el pie se aprecian pasas, cedro y chocolate. Lo pico con la guillotina doble y la calada en frío me da aromas a almendras, cedro, nibs de cacao y canela.

El chocolate negro y el caramelo son los sabores principales durante el primer tercio del Mil Días Maduro, con notas picantes en boca y en el retrogusto también. Hay sabores también de carne quemada y cedro, que a mediados del tercio toman el protagonismo, mientras que sabores a tierra, nibs de cacao, café en granos y un sabor herbáceo como de citronela conforman los secundarios. El retrogusto incluye una sutil nota picante pero también algo como un chicle de mora. La fortaleza es media-alta, con una intensidad alta, al menos en este tercio y aunque el anillo de combustión no es recto, produce una ceniza llamativa y casi sólida.

Aunque el cedro era uno de los sabores destacados en el primer tercio, para el segundo pasa a ser casi un sabor de fondo, siendo sustituido por el de nibs de cacao en su intensidad, que se coloca al mismo nivel del de carne quemada, mientras que sabores como tierra, café y avena se ubican en segundo lugar y el retrogusto sigue incluyendo el chicle de mora, pimienta y caramelo tostado. El aro de combustión sigue siendo igual de variable, pero la ceniza mantiene su color muy blanco y buena forma, al tiempo que la intensidad sigue siendo alta, pero la fortaleza se ubica en media.

En el último tercio los sabores se parecen bastante al segundo, con sabores liderados por carne quemada y nibs de cacao, mientras que entre los secundarios hay granos de café, cedro, almendras y masa madre de pan. En el retrogusto, pimienta y caramelo, y la fortaleza en media, con la intensidad en alta, aunque baja a media-alta mientras voy adelantando en el tercio. También quema mejor y eso es lo que hace a este tercio menos precario y aunque solamente necesité darle un retoque en el primer tramo, da gusto no tener que preocuparse por el encendedor. Me toma una hora y 35 minutos acabar con este Mil Días Maduro.

Quizá lo he mencionado antes, pero el nombre de este cigarro viene porque Jon Huber de Crowned Heads recibió unas ligas de prueba de Luciano Meirelles y Eradio Pichardo, los dueños de Luciano Cigars y la fábrica Pichardo, respectivamente y le tomó aproximadamente 3 años o mil días hasta que fue lanzada. Es una marca que, aunque su logo me recuerda al equipo de béisbol de Magallanes, me gusta mucho por su simplicidad. Así como el Mil Días original me gustó mucho, éste también incluso si su blend es distinto al otro. Es decir, no se trata de simplemente tomar el mismo blend y cambiarle la capa, como pasa con otros, sino que es un cigarro distinto y poco relacionado, pero igualmente bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: TacaNicsa
Marca: Crowned Heads
Modelo: Mil Días Maduro
Dimensiones: 5⅜ x 52
Tamaño: Edmundo
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa, Ometepe)
Precio: $11,00
Puntuación: 90

(Licor de) Ron: Estelar Escudo Dorado

Probablemente lo sepas ya, aunque es posible que para el momento de esta publicación no haya sucedido, pero Estelar viene con nueva línea de rones. En realidad este es un proyecto que lleva varios años a punto de suceder, pero como tantas cosas en este país, no ha terminado de suceder. El hecho es que la línea Estelar va a pasar de ser un simple producto de bajo costo a ser una línea de productos distintos, que incluyen desde licor de ron hasta un ron ultra premium.

Entre todos los productos que incluirá, tengo entendido que este Escudo Dorado es el primero en salir al mercado. Sigue siendo hecho por Complejo Industrial Licorero del Centro (CILCCA) y es un licor de ron, embotellado al 39% de alcohol, con posiblemente más azúcares de los permitidos como máximo por la norma venezolana y ya que tiene esos dos calificativos, lo más probable es que en su totalidad hayan rones por debajo de los 2 años mínimos.

Se trata de una botella de un litro con una etiqueta que si bien es moderna, pareciera evocar los colores y el estilo de las etiquetas antiguas de la marca. En nariz es bastante sencillo, con notas de cartón, azúcar refinada, caramelo y no mucho más.

En boca es bastante dulce y no es fuerte ni hay una sensación alcohólica que destacar, con sabores a caramelo, frutos secos y un retrogusto ligeramente cítrico y de manzana verde.

Por su precio y su calidad, la mejor idea es combinar este licor de ron con algún refresco o en un cóctel sin muchas pretensiones. No hay mucho que decir de él y la verdad es que mis ganas de reseñar licores de ron son mínimas, pero sí quisiera destacar que en ese campo, está entre los mejores que he probado.

Ficha Técnica:
Fabricante: CILCCA
Nombre del (licor de) Ron: Escudo Dorado
Marca: Estelar
Origen: Venezuela
Edad: menor a 2 años
Precio: $6
Densidad alcohólica: 39%
Puntuación: 74