Casa Turrent – Serie 1973 (Torpedo)

A propósito de este amigo que me consiguió los Hoyo de Casa hace un tiempo, al parecer consiguió una buena cantidad de cigarros mexicanos, que además incluían Casa Turrent Serie 1973, Serie 1942 y Serie 1901, aunque del 1901 no me ofreció (y lo entiendo). Como otros cigarros de estos Serie de Casa Turrent, el Serie 1973 conmemora el nacimiento de Alejandro Turrent, que es el más joven de la familia en trabajar las hojas.

Casa Turrent - Serie 1973 01

En cuanto a la liga, el Serie 1973 incluye tabaco de 4 años de maduración en forma de una capa y capote San Andrés criollo y una combinación de hojas San Andrés criollo con nicaragüenses en la tripa. Leyendo un poco acerca de él, veo que está disponible en formato redondo o box pressed, dependiendo del mercado aunque no especifica cuál es para qué mercado. El cigarro es un torpedo box pressed, a ver si eso aclara algo. Las venas son casi invisibles en el cigarro y eso da la apariencia de que sea un cigarro más suave de lo que seguramente es y tiene muy poco aceite. Sin embargo, es muy aromático, presentando en la capa una combinación de tierra, cuero, madera y canela, mientras que la calada en frío presenta madera, cuero y dátiles.

Casa Turrent - Serie 1973 02

Me impresiona que después de esos aromas tan diversos el Serie 1973 comience relativamente sencillo, apenas dejando apreciar madera y cuero, aunque muy cremosos ambos. La apreciación de sabores después, sobre todo al buen rato de soltar el humo presenta anís, chocolate y tierra. Apenas se siente un toque de pimienta muy suave, aunque este está en el retrogusto, pero tengo la esperanza que se muestre más en un momento. El tiro está perfecto y la cantidad de humo incluso por encima de lo normal, pero nada negativo. El único detalle hasta ahora es la irregularidad de la línea de quemado, que en cada calada se deforma misteriosamente, aunque luego se arregla sola.

Casa Turrent - Serie 1973 03

La intensidad del cigarro está fija en media-fuerte, pero se inclina más hacia ser media. Entre los sabores se siente una falta de sabores dulces o que tiendan hacia la dulzura, lo que hace que el resto de los sabores no se fundan muy bien y carezcan de un elemento sabroso. Los sabores dominantes siguen siendo madera y cuero en el segundo tercio, mientras que entre los sabores de fondo ahora se aprecia café, pan, tierra y chocolate.

Casa Turrent - Serie 1973 05

Llegando a la mitad le quito la primera de las anillas y de la nada se presenta un sabor a pimienta que termina casi dominando al resto de los sabores. La imagen permite notar esa irregularidad del quemado del cigarro, que realmente no es preocupante pero es simplemente extraña. El cigarro también comienza a producir menos humo en cada calada y durante algunos minutos pareciera que se apagara, siendo solo la calada lo que me confirma que está encendido.

Casa Turrent - Serie 1973 04

Ese aspecto de pimienta desbordada parecía que iba a llevar el resto del cigarro, pero en realidad solamente duró ese instante, por lo que el último tercio del Serie 1973 se parece mucho al segundo, en donde la madera y el cuero son los sabores dominantes y le siguen sabores de tierra y chocolate. También se mantiene con la falta de dulce, que hace que los sabores se sientan secos y separados. La quemada se sigue corrigiendo, pero no deja de llamarme la atención lo irregular que es. Quizá lo que más me impresiona es lo parecidos que son los últimos dos tercios, pero no deja de estar bueno.

Casa Turrent - Serie 1973 06

Otro tema que me impresiona es que por lo general los cigarros que tienen capa San Andrés tienen la tendencia de ser dulzones, pero el Serie 1973 no es nada dulce. Sin embargo, con excepción de la pimienta intensa a mitad del cigarro, la mayoría de los sabores se mantuvo detrás de cierto límite por lo que el cigarro nunca parece haber alcanzado una intensidad mayor a media. Con esto dicho, creo que es un cigarro que mejoraría mucho con la adición de algún sabor dulce que haga que el resto de los sabores se realce e incluso se haga más intenso. Quizá una de las razones de esto sea la falta de mezcla en sus tabacos, siendo casi todos del mismo origen. Si te gustan los cigarros con hoja de San Andrés, este vale mucho la pena, pero si te gustan sabores explosivos y/o dulces, este no es el que quieres.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Turrent
Marca: Casa Turrent
Modelo: Serie 1973
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Torpedo
Origen: México
Capa: México (San Andrés Criollo)
Capote: México (San Andrés Criollo)
Tripa: México (San Andrés), Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 82

Ron: Diplomatico Planas

A diferencia de muchos rones blancos, el Planas no se vende principalmente como un ron para cócteles. Quizá porque la mayoría de los rones para mezclar parten de una base de un ron de poca edad y poco color, que simplemente es aclarado mediante un filtro de carbón y, en algunos casos, ni siquiera eso y se vende como un ron claro, sin llegar a ser necesariamente ‘blanco’. 

Pero el Planas se trata de una mezcla de alcoholes destilados en alambique, columnas y batch kettle, combinación poco común debido a que la mayoría de los rones venezolanos se hacen a partir de alcohol destilado en columnas. Los rones utilizados para este blend tienen entre 2 y 6 años de edad. No obstante, también pasa por un proceso de filtración con carbón que le da su color transparente y puro. 

El día que hice la cata de este ron, como casi todos los que hago, fue a ciegas. Es decir, nunca vi la marca ni sabía de qué se trataba. Para añadirle un poco más al grado de difícultad, la copa era negra, precisamente para no tener el prejuicio de que un ron blanco es igual a un ron malo o demasiado joven.

Sin embargo, en términos de apariencia, suficiente con saber que se trata de un ron sin partículas en suspensión y completamente transparente. Precisamente porque la copa era negra, fue imposible determinar las lágrimas en la copa ni su densidad. 

En términos olfativos, el Planas desprende una intensidad alcohólica media, que no opaca y permite apreciar otros aromas, entre ellos un aroma a ron y en el trasfondo aromas derivados del ron y su añejamiento. Al agitar un poco el líquido se demuestra el primer indicativo que se trata de un buen ron, pues los aromas no son volátiles y se mantienen. 

Entre los aromas principales destacan toques frutales frescos, como naranja y lo que me gusta llamar frutas ‘peludas’, que incluye durazno, nectarina y melocotón. Estos aromas frutales son los más destacados, pero también se sienten toques de madera, melaza, caramelo y pasas. Una nueva agitada y la oxigenación adicional permite apreciar nuevos aromas entre los que destacan cambur (plátano o banano, dependiendo de donde seas) y aromas herbáceos como el eucalipto. 

Finalmente me dispongo a llevar el líquido a la boca y la sensación alcohólica en un primer momento es fuerte, incluso haciendo sentir un calor en la boca por ese golpe inicial y un leve hormigueo a los lados de la lengua. 

Los sabores principales son dulce y astringente, con toques salados hacia el final, en donde se encuentra con un toque amargo. Al momento de tragar se siente una bajada corta con larga persistencia en boca. 

Sin embargo, entre los sabores que más destacan son ese herbáceo de eucalipto, seguido de cambur, pasas y madera, aunque es en el retrogusto donde el Planas impresiona más, permitiendo apreciar más cambur, ciruelas, nueces, cuero y uvas. 

El Diplomático Planas realmente no es un ron para hacer cocteles, aunque su color te lleve a considerarlo como tal. En ese sentido, veo complicado su mercadeo pues tiene que tener un aspecto muy innovador para que sea considerado como algo más; concepto que ya está hiper probado que funciona mejor con los rones oscuros, por lo que puede ser interesante cómo la marca logre posicionarlo como un ron para degustar solo o en las rocas, que es como recomiendan tomarlo y como coincido que debería ser disfrutado. Sus toques frutales realmente sorprenden, así que no hay que probarlo con nada más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas (DUSA)
Nombre del Ron: Planas
Marca: Diplomático
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 a 6 años
Precio: $33
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 85

La cata del Ron

Aproximadamente en septiembre de este año comencé un diplomado en ron, por varias razones. La primera es que he sido fanático del ron desde hace unos siete años (aunque antes no lo podía ni ver) e inmediatamente descubrí que en Venezuela tenemos el mejor ron del mundo. 

Eso del «mejor ron del mundo» suena a la típica frase para enorgullecer a un país, especialmente uno tan escaso en el tema de buenas noticias como lo es Venezuela, pero no es solo una frase. Los rones venezolanos son premiados con medallas de oro y doble oro en todos los festivales decentes mundiales de licores, bebidas espirituosas y ron.

Sin entrar en todos los detalles de producción, almacenamiento y calidad, el ron venezolano es uno de 3 en el mundo que tiene Denominación de Origen Controlada (Guatemala y Nicaragua son los otros dos), pero la tenemos desde hace 15 años y mediante los requerimiento de esa DOC, junto con las leyes venezolanas para el ron, estos productos deben tener las siguientes características:

  1. Envejecimiento en barricas de roble blanco americano durante un mínimo de 2 años, sin reposición de mermas
  2. Grado alcohólico superior a 40° e inferior a 50°
  3. Producido a partir de la melaza de caña

No todo el ron que viene de Venezuela tiene denominación de origen, por cierto. Pero entre las marcas incluidas en ella están: Santa Teresa, Diplomático, Ocumare, Carupano, Roble Viejo, Cacique, Pampero, Calazan, Barrica, Veroes y no sé si se me escapa alguno.

El lugar donde estoy haciendo el diplomado se llama Academia de Sommeliers de Venezuela y gran parte de la plantilla de profesores son sumiller y/o expertos en destilados, aunque la mayoría se ha dedicado al vino, o al menos eso pareciera por la mayoría de las presentaciones que hacen. 

Por lo mismo, una buena parte del material de estudio y de cata tiene su base en el vino. Aunque yo me confieso total ignorante del vino, he aprendido bastante sobre ron en los últimos meses y por ello me voy a tomar el atrevimiento de catar y reseñar algunos de los rones que he probado. Pido disculpas por la falta de imágenes, pero todas estas catas han sido en la academia y la iluminación no es la mejor. Aparte de ello, creo que la calidad de las imágenes del líquido depende mucho de la copa y de los reflejos, así que tampoco sería lo mejor. 

Esta cata de ron es un tema bastante técnico, en donde la opinión personal y las preferencias no tienen cabida. Por eso, aunque en las reseñas de tabaco que hago siempre dejo gran parte de la puntuación a la experiencia al probarlo, pues en el ron esa experiencia no vale. Sin embargo, voy a tratar de no ser demasiado científico a la hora de hacer estas catas, a fin de no sonar como un robot y hacerlas más aburridas de lo que pueden ser. 

La cata del ron se mide por los siguientes atributos a través de los sentidos de la vista, olfato y gusto:

VISTA

  • Apariencia/Color
  • Densidad/Intensidad

OLFATO

  • Intensidad alcohólica
  • Aromas de origen/Aromas de Afinamiento
  • Calidad/Franqueza

GUSTO

  • Tipicidad (sabores a caña/melaza)
  • Calidad (rango de sabores dulces, ácidos, salados, amargos y astringentes)
  • Persistencia (entrada, permanencia de alcohol, largo)

Cada uno de estos aspectos tiene una puntuación máxima y al final el máximo de cada uno da 100. Mediante varias catas que hemos hecho en clase me parece bastante completa, aunque en la reseña como tal posiblemente sí le ponga algo de sugerencia de combinación, al menos.

Así que pronto colaboro con ron, además del tabaco. La mayoría del ron que reseñe será venezolano, pero ya veremos qué más encuentro. 

Emilio – Papa Joe (Corona)

En la infinita hegemonía de los americanos con el tabaco existe lo que se llama un ‘unicornio’; un cigarro muy difícil de conseguir sea porque la producción fue muy limitada, porque es muy viejo, porque en esa vitola no se hicieron oficialmente, o porque es muy caro. Toda la información que he logrado encontrar de este Papa Joe apunta a que se trata, efectivamente, de un unicornio. 

El Papa Joe fue un producto creado exclusivamente para Delaware Cigars, una pequeña tienda en el estado americano de Delaware y fabricado por Oveja Negra en Nicaragua con capa ecuatoriana y capote y tripa de Ecuador y Nicaragua, pero se vende como un cigarro extra fuerte. Sin duda su pequeño tamaño engaña, aunque lo tengo en el humidor desde mayo de este año y no me ha llamado tanto la atención por su pequeño tamaño, pues realmente me quedo picado cada vez que enciendo uno tan minúsculo. El Papa Joe realmente tiene aromas interesantes, incluyendo madera, pasas y melaza en su capa, seguido del mismo aroma de madera en la tripa con algo de azúcar morena, que puede ser una derivación de esa melaza, pero cuando lo pico la calada en frío me muestra más madera aún junto con café y un toque mineral, que puede ser simple sal por el manejo constante en el humidor. 

El tiro es un poco más apretado de lo que quisiera, y con este tamaño esperaría algo más suelto, pero me demuestra que está muy bien empacado, quizá demasiado bien. Me cuesta un poco sacarle una cantidad decente de humo en cada calada, por lo que tengo que darle 3 o 4 para fumar bien… sin embargo el cigarro comienza con una cantidad media de pimienta, sin aturdir mucho como esperaba por las descripciones de su sabor, pero sí tiene un poderoso componente de café y tierra mojada que constituyen la bienvenida al cigarro. 

Las fotos no son las mejores y culpo al móvil. Luego de 3 años con él, glorificando y vanagloriando las fotos que hago con el teléfono, ahora que decidí cambiarlo (estoy a la espera del reemplazo), comienza a tomar fotos de menor calidad, aparentemente. A lo largo del primer tercio se llegan a apreciar mayores intensidades de café que de tierra, pero en el retrogusto se aprecia un chocolate malteado muy agradable, que me hace fumar más y entre eso y las caladas constantes para mantenerlo encendido, el cigarro se calienta mucho. 

El segundo tercio llega apenas a los 20 minutos de fumada, aunque con este tamaño no es inesperado. El Papa Joe sigue teniendo un tiro apretado, aunque pareciera mejorar, sin embargo la quemada comienza a ser dispareja y eventualmente necesitará un retoque. Los sabores de madera y café siguen llevando la delantera, pero hay un cierto elemento dulce que no acaba de identificarse del todo, seguido de un sabor como de pasas que tampoco es muy intenso. Hablando de intensidad, esa descripción del cigarro parece un poco exagerada, pues si bien su intensidad se mantiene entre media y fuerte, no es la bomba que prometía.

A la mitad del cigarro sí tuve que darle un retoque, pues arriesgaba que siguiera quemando mal. También parece que este retoque ayudó a eliminar ese aspecto que me hacía el tiro tan fuerte, pero ahora se siente hasta esponjoso el cigarro, como si tuviera algo que lo sostenía en su rigidez y eso se quemó. El aspecto dulce del sabor se define en este punto como melaza, confirmando precisamente esos aromas cuando estaba en frío, pero todos los sabores que he sentido hasta el momento han estado bastante separados entre sí, por lo que el cigarro no se ha sentido muy complejo. 

El último tercio del cigarro llega a los 35 minutos de fumada y quizá ha sido un poco rápido, pero también sucede que el tiro se volvió a apretar en algún punto posterior a la mitad, por lo que tuve que reencenderlo y el afán de mantenerlo encendido ha mermado en su duración y (asumo) en la calidad de sabores. Sin embargo, en el último tercio aparece un aditivo en los sabores con chocolate y avellanas, que le da una mayor dimensión al cigarro, pero siendo el último tercio y en un formato de por sí pequeño, apenas disfruto de estos sabores durante unos 3 minutos antes de verme obligado a dejar el cigarro. Si bien los últimos dos años me he vuelto más fanático de vitolas de menor tamaño, creo que a esta corona no llego todavía, por lo que me quedo picado y con ganas de fumar más, pero hoy no será. El Papa Joe no me impactó tanto como me parecía que lo haría, pero es una buena pieza del abanico grandísimo de cigarros de edición limitada que fabrica Oveja Negra y que sin duda me va a gustar seguir probando. 

Ficha Técnica:
Fabricante: Fabrica Oveja Negra
Marca: Emilio
Modelo: Papa Joe
Dimensiones: 5 x 42
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Aromas: Madera, pasas, melaza, café.
Sabores: Madera, café, pimienta, tierra, chocolate, melaza, avellanas.
Puntuación: 77

Crowned Heads – Four Kicks Maduro (Robusto)

Para hablar de Crowned Heads hay que comenzar hablando de CAO. En el año 2010 CAO estaba en serios problemas, con una buena cantidad de productos mediocres y una fuga de cerebros vertiginosa, era solo cuestión de poco tiempo antes que la empresa se fuese en picada. Ese mismo año, CAO fue adquirida por General Cigar, y como suele suceder en muchas de estas adquisiciones, una buena parte de la gente que dirigía la empresa terminó saliendo por una u otra vía. La mayoría terminó en Toraño, compañía que eventualmente también fue adquirida por General Cigar, pero 4 de estas personas decidieron crear su propia empresa: Crowned Heads. Comenzaron con 4 productos y eventualmente fueron creciendo hasta ser una empresa respetable hoy en día.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 01

Uno de esos 4 productos iniciales se llamaba Four Kicks, un cigarro básico con buenos sabores pero al que le costó mucho diferenciarse de las múltiples ofertas del mercado. Pero en 2017 decidieron darle un nuevo giro al Four Kicks con la edición Maduro. Por medio de distintos samplers o Cigar of the Month me han llegado un total de 3 de estos y este es el último que me quedaba, así que decidí hacerle reseña, aunque los otros dos los he fumado en ocasiones de cierta importancia y siempre me han gustado, por lo que esta reseña va más pensada y experimentada de lo normal. La capa del cigarro se trata de un Connecticut Habano madurado por E.P. Carrillo y, aunque en efecto es un cigarro sabroso, es muy difícil apreciar aromas de la capa, al punto que a veces logro apreciar un aroma que me recuerda al jabón y eso me hace dudar un poco. Pero también siento un poco de chocolate y nueces en el pie, mientras que en la calada en frío siento muchos más, incluyendo cotufas (palomitas de maíz), nueces y un aroma de cereal que no puedo identificar.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 02

Confieso que nunca he probado el Four Kicks original, quizá porque me ha evadido mucho en compras, no porque no me llame la atención. Pero el Four Kicks Maduro comienza muy bien, con toques tostados, de tierra y un aroma semi perfumado que deja una buena impresión desde el principio. El tiro no es tan suave como en los otros dos cigarros, pero eso solo me hace quererlo fumar más. Alrededor de cuando tomo la foto se aprecian sabores de nueces, cáscara de naranja y tierra con un trasfondo cremoso, mientras que el retrogusto es muy interesante, mostrando algo de café y pimienta.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 03

La fusión de los sabores del primer tercio le da un aspecto semidulce al cigarro, pero en el segundo tercio es incluso más dulce, gracias a la adición de un sabor afrutado, e incluso con madera y semillas de girasol (pipas, para nuestros amigos españoles). Este último sabor lo identifico porque hay un sabor salado en el cigarro que no es puramente sal, sino que se siente una nuez que se parece a esa semilla. El Four Kicks Maduro definitivamente es un muy buen cigarro.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 04

Afortunadamente la imagen recoge el brillo de la capa, aunque también recoge lo malo de mi pulso, pero los aceites que suelta el cigarro durante la fumada le dan esa ‘melosidad’ a los sabores que se adhieren del paladar y permiten seguir probando después de soltar el humo. La intensidad del cigarro se mantiene en media y hacia la mitad del mismo se siente la madera como sabor predominante.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 05

Adentrándome al último tercio, el Four Kicks Maduro, como buen cigarro dominicano, presenta sabores nuevos y cambios significativos, en donde la crema y las nueces se vuelven protagonistas, pero estas nueces me recuerdan a la macadamia más que a otro fruto seco, aunque también ayuda que la intensidad del cigarro baja de media a media-suave y permite apreciar mejor los sabores más sutiles.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 06

Como mencioné antes, nunca he probado el Four Kicks tradicional, pero este maduro me gustó bastante, aunque últimamente no soy gran fanático de las capas maduro. Creo que nunca había visto la inclusión de una capa Connecticut Habano en un cigarro, pero yo tampoco soy experto y seguramente la habré probado antes sin saberlo, pero en este cigarro se sintió muy diferente y positivo. El tiro medianamente apretado se mantuvo durante toda la fumada, pero eso no me hizo dejar de disfrutarlo. Tiene algunos temas de quemado que se tienden a corregir solos, por lo que no requirió retoques. En términos de sabores es muy bueno y la velocidad de fumada muy aceptable, con un tiempo total que apenas superó los 85 minutos.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigar
Marca: Crowned Heads
Modelo: Four Kicks Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 87

Oliva – Monticello (Churchill)

La marca Oliva sin duda es una de las más clásicas y con productos consistentemente buenos, contando el Serie V, el Serie O y el Master Blends 3 entre los que mejor me parecen, pero también es una marca que anuncia bastante sus productos y siempre tiene alguna cobertura. Por estas razones, me impresionó bastante cuando un amigo me ofreció este Monticello, pues en mi vida lo había oído. Lo tengo desde marzo en el humidor y anoche me pareció el momento propicio para darle fuego.

Oliva - Monticello 01

El Monticello se trata de una ‘Reserva Limitada’ porque es limitado pero solamente está disponible a través de Holt’s Cigars, e incluso son bastante reservados con las opciones que dan en la página. Se trata de un cigarro de apariencia bastante áspera, casi ningún brillo, pero una anilla que deslumbra por sí misma. Los aromas son intensos de chocolate, caramelo, avellanas y un toque de madera, tanto en la capa como en el pie. En la calada en frío se aprecia caramelo, un poco de café, chocolate y no mucho más, pero con el fuego creo que cambiará.

Oliva - Monticello 02

El Monticello además tiene una forma medio box press ovalado que me recuerda al San Lotano Oval de AJ Fernandez y desde la primera calada se siente relativamente suelto en el tiro, sin que llegue a ser como esos tiros que se sienten flojos y demasiado fluidos. Los sabores son sumamente achocolatados desde el inicio, pero también complejos desde ese punto, lo cual ya hace que el cigarro me llame la atención. También incluye toques más suaves de pimienta y canela, pero el chocolate es lo que se aprecia de primero y segundo, e incluso por el retrogusto.

Oliva - Monticello 03

Creo que tengo bastante tiempo sin fumar un Churchill y es que pareciera ser una vitola que está en desuso, sobre todo con la gran cantidad de vitolas distintas que salen desde no hace mucho, pero me da gusto que haya sido este. Los sabores a chocolate se mantienen como principales y casi dominantes del primer tercio, e incluso se hace más cremoso y con un cierto toque malteado hacia el segundo tercio, incluyendo una muestra más fuerte de la pimienta y la aparición, delicada al principio, del café, pero este café también viene con cremosidad, así que vamos bien.

Oliva - Monticello 04

Durante el segundo tercio sin duda que el cigarro se vuelve una combinación de café con chocolate que parece un café mocha y aparece un toque de madera mientras que regresan los toques de canela que le dieron carácter al cigarro al inicio. Lo que me gusta del cigarro es que los sabores se siguen sintiendo ricos y abundantes pero dentro de su propio matiz de chocolate y café. El tiro sigue sintiéndose bastante suelto, pero en ningún momento aturde la cantidad de humo sino que me invita a seguirle dando caladas más suaves.

Oliva - Monticello 05

Un poco más de la mitad del cigarro y el chocolate sigue bombeando matices distintos, ya he pasado por el típico chocolate amargo, brownie, malteado y ahora es algo como el chocolate caliente que te tomas con los churros, súper cremoso y combinado con especias como canela y nuez moscada. El Monticello tiene dos aspectos que me gustan mucho en un cigarro: sabores sencillos y muchos matices de ellos sin sacrificar calidad ni quemado irregular.

Oliva - Monticello 06

Hacia el último tercio el Monticello sigue quemando muy parejo y el tiro continúa abundante y en ocasiones hasta exagerado, incluye chocolate, nueces, madera y un fuerte componente de pimienta que llega a aturdir un poco, aunque quizá también porque tenga nicotina, pero no se le siente de manera exagerada. Al principio pensé en no puntuar este cigarro por su naturaleza de edición limitada y me parecería muy lamentable puntuar y reseñar un cigarro que luego no se pueda conseguir, pero al final eso también sucede mucho con nuestros foreros españoles que no tiene acceso a los RyJ dominicanos, por ejemplo. Pero el hecho es que el cigarro sí se sigue consiguiendo, aunque solo por Holt’s. Se trata de un cigarro un poco caro, pero sin duda lo vale gracias a la riqueza y matices de sus sabores, que son pocos, pero hasta empalagosos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Monticello
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 88