
El Caracas Cigar Club

Mis impresiones sobre puros, tabacos, habanos y destilados también.

Cualquier búsqueda de este El Rey el Mundo me lleva a la versión cubana del puro, que sin duda es la original; pero esta versión hondureña es relativamente poco conocida, aunque por sus dimensiones me parece que podría ser más. Su diseño con venas mínimas y su aroma intenso, con toques de mosto me cautivaron desde el inicio. No les cuento mucho más porque en realidad no se le sienten grandes aromas, aparte del tabaco, aunque ese sí se siente profundo y sumamente rico.

También mi emoción es grande antes de encenderlo porque finalmente le cojo el truco al picador punch y en este caso me salió perfecto. Las caladas en frío, profundas de tabaco y con muy poco adicional, se presentan suaves y el aire pasa perfecto, así que es hora de darle fuego.

Para ser una marca con origen cubano, me parece extraordinario que esta versión centroamericana venga envuelta en una capa americana, algo como el colmo de la hipocresía, pero estoy seguro que no será el primero ni el último, y lo que me importa más es su sabor, independientemente de su origen. El sabor desde la primer calada es muy intenso de tabaco, rico, profundo y fuerte, haciendo de él el típico cigarro «de época», cuando los cigarros sabían era a puro tabaco. El sabor y el aroma es el que te pega en la cara cada vez que abres la puerta de un lugar donde la gente acude regularmente a fumar. Tiene un toque dulce, pero estoy casi seguro que es producto únicamente del tabaco. Por un lado podría decepcionarme un poco que el sabor de este puro sea tan básico, pero ese sabor es tan rico y abundante, que no me importa mucho.

Finalizando el primer tercio, la verdad es que no se han presentado mayores sabores. Insisto, no deja de gustarme, pero ya para este punto desearía que exista una mayor complejidad en el puro, si bien la ceniza es bastante blanca y firme, el tiro es espectacular y el humo es abundante, en verdad no hay mucho más que apreciar más allá del puro sabor a tabaco intenso.

Mitad del puro y el sabor de tabaco sigue siendo lo único presente. Han habido un par de ocasiones que el sabor ha derivado un poco, pero nada de complejidad ni nada que se le parezca. El toque dulce se mostró, pero es más producto del mismo tabaco y su calidad, que sí se siente buena. Pero hasta ahora es un tabaco de utilería, de esos que se usan en las películas para demostrar que la gente está fumando. Quizá pueden coincidir conmigo en que hay algunos (y digo algunos por decir pocos) cigarros cubanos falsos que son decentes, en el sentido que no tienen muchos sabores, pero al menos son fumables y tienen un buen tiro, pero son para tenerlos cuando apenas nos provoca fumar. Este cigarro es así.

Aspectos positivos del cigarro: el tiro, la ceniza y la cantidad de humo. Aspectos negativos, casi todo lo demás. Por su precio es muy caro para lo que es; existen habanos de bodega mucho mejores, incluso con más sabores y por una fracción del precio, pero por $6 tampoco puedes tener expectativas altas, pienso yo. Los que salen buenos a ese precio son impresionantes, pero siempre hay que tener claro que puede que no todos salgan buenos.

El cigarro termina sin mucha pena ni gloria, los sabores no mejoran mucho, aunque en el último tercio se le siente un toque cremoso que bien puede deberse a la densidad del humo y la cantidad de tabaco que se ve que contenía. No es un cigarro malo, solo que por su precio, tamaño y nombre, esperaba algo mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: El Rey del Mundo
Modelo: Ronco
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $6,80
Puntuación: 61
Este puro llegó a mí por pura casualidad. Mi hermana vive en Barcelona, y un día quiso hacer un envío de productos españoles a Venezuela y el paquete debía pesar más de 2 kilos para que fuese envío express, así que compró algunas cosillas extra, incluyendo este puro, un Partagas Serie D No. 4 y otras cosillas más, lo cual celebro.

El cigarro desde el primer momento se ve perfecto, vino en tubo y no tendría razones para creer que no es de donde dice ser, además que tengo entendido que fue comprado en El Corte Inglés, así que debe ser bueno. Se siente y se ve bastante aceitoso, su apariencia de capa colorado es uniforme con muy pocas venas y cortes rectos. Se siente un poco esponjoso, pero quizá se deba a lo delgado de su ring. Los aromas en frío y las caladas en frío me dan pocos aromas, pero profundo, entre ellos destacan el cuero y la melaza, con un aftertaste de sal. Es un poco tarde cuando lo enciendo (10:00pm), por lo que no quiero esperar más.

El cigarro comienza con un fuerte golpe de cuero y tierra mojada, apoyados por una amplia cantidad de pimienta. La ceniza es bastante débil desde el principio, haciendo que sea complicado mantener el cigarro en la mano durante más de 2 minutos, así que lo dejo descansar en el cenicero la mayor parte del tiempo; no importa, pues estoy trabajando en la computadora también. El tiro es un poco apretado pero el humo es abundante.

A mitad del primer tercio la pimienta se desvanece, mientras que la tierra y el cuero dominan el sabor. Al soltar el humo por la nariz siento notas de sal y de pimienta, pero bastante sutiles. Mis vecinos (unas casas más abajo) tienen una fiesta y la salsa se oye como si estuvieran al lado mío, por lo que decido concentrarme lo más posible en mi cigarro y en mi computadora. Al finalizar el primer tercio va apareciendo un sabor adicional: caramelo, al tiempo que desaparece la pimienta del todo y el cuero ya no es protagonista.

El segmento de reggaetón comienza en la fiesta y yo estoy que quiero ponerme unos tapones en las orejas. Me distraigo un poco con mi trabajo y sin darme cuenta, me he consumido una cantidad considerable de cigarro sin tomarle fotos. En el segundo tercio no aparecen grandes sabores, con excepción de un toque de paja y un mayor protagonismo del caramelo. El cigarro se me apagó una vez, pero lo vuelvo a encender sin mayor problema, al tiempo que el tiro mejora pero no mucho. Aunque tiene un sabor profundo, no lo consideraría un tabaco de intensidad fuerte.

Completamente adentrado en el último tercio y el cigarro se apaga si lo dejo tranquilo más de 30 segundos. Los sabores de tierra, cuero y pimienta se presentan de nuevo mientras mis vecinos comienzan a cantar O Sole Mío en karaoke… tal parece que no tienen consideración alguna por quienes les rodean, pero así es la gente. Más allá de los sabores, el aroma del humo y el ‘aura’ que deja es increíble. Cada calada se siente como pica debajo de la lengua, pero eso ya es algo típico en habanos (al menos para mí). El cigarro me gusta, pero no es realmente un puro que compraría regularmente, quizá por lo reducido del tamaño y el hecho que me queda muy poco de él y llevo menos de una hora fumando.

Mientras le quito la anilla el susodicho decide apagarse, por lo que al encenderlo me calcino un par de pelos de la nariz, pero nada es peor que escuchar a mis vecinos cantando el cumpleaños feliz. ¿Quizá será que no cantan más después? Hacia el final los únicos sabores son cuero y sal, pero igual lo disfruté y el humo fue algo que me gustó mucho por su densidad y riqueza. En verdad es un buen habano, pero por el precio de $7, preferiría otro centroamericano, sin dudarlo. No obstante, es un regalo y por eso ya es grandioso. Creo que voy a llamar a mi hermana a darle las gracias y conversar un rato.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: No. 1
Dimensiones: 5½ x 40
Tamaño: Cremas (Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $7,00
Puntuación: 69
Para una marca tan joven (fundada en 2014), Caldwell Cigar realmente se está destacando en el mundo del tabaco por sus puros bastante buenos y sus vitolas un tanto creepy. De ellos recuerdo haber probado dos Murcias que están muy decentes, especialmente porque se sitúan en ese rango de puros desconocidos pero que vale la pena conocer. Son 3 vitolas con nombres de ciudades, que incluyen además a Sevilla y Gibraltar. El cuarto cigarro en su lista de lanzamientos es este Blind Man’s Bluff. Sin embargo, una diferencia importante es que las otras tres vitolas son fabricadas en República Dominicana, mientras que esta es hecha en Honduras, en la misma fábrica donde hacen los Camacho.

Este es otro de esos casos que me compro el cigarro no tanto por las reseñas ni por las recomendaciones, sino porque me llama la atención como se ve en las fotos de quienes sigo en Instagram. Es un cigarro con muchas venas, con un tono marrón rojizo y toda una historia de por qué lleva este nombre tan singular, a la que no voy a entrar en detalles para no ocupar tanto espacio en esta reseña. Otra vitola imposible de obviar cuando hablamos de Caldwell es The King is Dead, que incluso se colocó en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2015. Pero bueno, aquí a lo que vinimos: los aromas del puro en frío son cacao, paja, especias, tonos dulces y canela. Desde el pie se le sienten aromas de cacao, paja, especias, fuertes notas de madera y más canela, mientras que la calada en frío presenta chocolate, dulzura, madera, canela y pasas. Casi que se me sale la baba antes de encenderlo.

Debo confesar que estoy sorprendido, porque los últimos 3 puros que me he fumado han tenido un tiro majestuoso, humo abundante y muy denso. El sabor desde la primera calada es de chocolate con crema, toques de madera, pan y especias dulces, seguidos de un choque de pimienta. He leído un par de reseñas antes de disponerme a fumarlo y ambas solamente mencionan tres sabores durante toda la fumada: chocolate, especias y madera, y nada más… y le dan unas puntuaciones bastante altas. No sé, creo que soy más tradicionalista y trato de buscar y apreciar todos los sabores, y si solamente le siento tres sabores básicos a un puro, no le daría una puntuación tan alta tampoco.

Aunque a decir verdad estoy bastante adentrado en el primer tercio y los únicos sabores que he podido sentir son chocolate, crema, especias y madera, sobre una intensidad media. En realidad sí me impresiona lo que ha logrado Caldwell Cigar, quizá no es LA GRAN MARCA, pero de una u otra manera se las ha arreglado para estar presente en mi humidor en más de una vitola (el Murcias, este Blind Man’s Bluff, el The King is Dead y el Long Live the King). Siendo este un cigarro de $7,50, podría empezar a pensar que finalmente están alcanzando un equilibrio pues, con excepción del Murcias, todos los demás de ellos que he probado son bastante altos de precio. Finalizando el primer tercio, los sabores comienzan a hacerse más complejos, se equilibran y el final perdura bastante en el paladar. Aparece un sabor lejano a caramelo que no logro precisar al 100%, junto con un aroma de masa de pan, antes del horneado. La combinación de chocolate y crema sigue en la delantera de los sabores, casi se siente como si este cigarro me hará engordar.

Segundo tercio y, realmente, casi en la mitad del puro, apenas si ha pasado media hora desde que lo encendí y la complejidad es muy interesante y llamativa, con estos sabores en orden de intensidad: chocolate, crema, especias, pan, caramelo, madera, frutos secos y canela. La línea de quemado es prácticamente perfecta y el tiro se mantiene abundante.

Ahora sí, oficialmente en la mitad del puro… bueno, quizá un poco más, pero definitivamente todavía en el segundo tercio. Quise marcar este punto, porque justo unos 30 segundos antes de tomar la foto, el cigarro no había tenido mayores cambios desde su encendido, siendo chocolate, crema, especias, pan, caramelo, madera, frutos secos y canela los sabores principales, que en realidad no está nada mal y ya con eso podría decir que, efectivamente, se trata de un cigarro interesante y decente. Pero el hecho es que, de repente, la complejidad despega y comienzan las transiciones del puro, en donde la parte pimientosa de las especias y la crema despegaron. No se convierte en algo demasiado complejo que te hace pensar en cosas que probaste cuando eras niño y no te acuerdas ni de como se llaman y tienes que abrir el todopoderoso Google a buscar cómo se llamaba ese caramelo que estuvo disponible en el mercado durante 2 meses hace 35 años, no. En realidad lo que cambió aquí fue la intensidad de algunos sabores que no eran necesariamente los predominantes, aunque lamentablemente vienen acompañando a la nicotina.

Comenzando el último tercio y apenas marco los primeros 60 minutos de fumada. Con excepción de esas subidas de intensidad de sabores, el Blind Man’s Bluff no ha tenido grandes cambios en el perfil, e incluso su intensidad se suaviza un poco, llegando a un medio-ligero. Caldwell ha hecho cigarros muy buenos en su haber y algunos muy normales, y cuando apenas queda el último tercio de fumada, me atrevo a colocar este entre los buenos y los normales, pero sin impresionar mucho.
Es un cigarro que fácilmente podría recomendar porque realmente no es malo, e incluso podría volver a comprar, pero es el tipo de cigarro que no cataría de nuevo, sino que lo usaría para acompañar un buen ron, pues tiene esas capacidades que se expanden con un buen licor. Tampoco es un cigarro que se recomiende dejar mucho tiempo en guarda, aunque eso es algo que deduzco de las reseñas que he leído, pues conmigo tiene unos 8 meses en el humidor. Sin embargo, por el precio que tiene, es fácilmente adquirible para que puedas armar tu propia matriz de opinión (¡así comparamos notas!).

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Caldwell
Modelo: Blind Man’s Bluff
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Honduras (Criollo)
Tripa: República Dominicana (San Vicente), Honduras (Criollo «generoso»)
Precio: $7,65
Puntuación: 78
La verdad es que los Padilla los hacen en todas partes; hay algunos hechos en Miami, otros en Nicaragua y estos en Honduras, aunque en su anilla dice Havana y Key West. Son bien viajados, al menos. El cigarro es realmente atractivo, con un box press interesante, muy pocas venas y una capa de color caramelo que brilla fácilmente gracias a los aceites que contiene. Las dos anillas que tiene parecen contrastar mucho, pues una es sencilla y con un diseño clásico y un león dorado en el centro. Luego está la otra que dice No. 4 Craft Batch Series, que realmente podría ser cualquier cosa.

El cigarro en frío tiene aromas bastante neutros, donde predomina el de tierra mojada y un toque de cuero, pero más nada. Sin embargo, desde el pie y una vez picado se le sienten aromas de cacao, café, especias y, una palabra que mi esposa detesta que diga: sirope de maple. Ella dice que se debe decir en inglés «syrup» (y bien pronunciado), pero siempre le he dicho así. La calada en frío tiene sabores de chocolate, pimienta fuerte, crema, caramelo, vainilla e incluso un sabor lejano de manzanas.

El tiro es ideal, aunque una vez más cometí el error de picar un box press con la guillotina en V y eso siempre me limita el sabor, pero no estaba en mi casa y por costumbre me llevé ese picador. El humo sale en cantidades normales, pero se siente como que podría soltar más. Los sabores llegan pronto en el primer tercio: pimienta, crema, maple (sí, tal como suena), caramelo y a lo que huele la parte no tostada de un pan recién horneado. También se le sienten unos aromas lejanos de tierra y de canela, con una intensidad media.

La línea de quemado está a la perfección y el cigarro en sí no se siente como un cigarro caro (no lo es, a unos $6), pero apenas estoy comenzando. Mientras me acerco al final del primer tercio la intensidad se mantiene en media y todos los sabores, con excepción de la pimienta parecen desaparecer, apareciendo cada dos o tres caladas, lo cual me lleva a fumarlo más y darle caladas más profundas, buscando esos sabores. Para ser un box press, me impresiona que la ceniza haya aguantado tanto, así que lo dejo descansar un momento.

Comienza el segundo tercio y los sabores vuelven a aparecer, en este orden de intensidad: crema, pimienta, nueces, caramelo, manzanas, chocolate, café y vainilla. Entre los sabores lejanos y perceptibles en algunas caladas se encuentra la canela, el sirope y un par de notas florales interesantes. Cometí el «error» (con esas comillas bien marcadas) de leer un par de reseñas de este puro y comparar sus notas con las mías, y la mayoría de los que veo no han sentido ni la mitad de estos sabores. En vez de sentirme orgulloso por mi experticia, la verdad es que me siento medio apenado… ¿y si es pura imaginación mía? Bueno, el consenso es que a todos los encantó el cigarro y sus descripciones no tienen mucho contenido.

En realidad el cigarro no tiene mucha complejidad y no está muy bien balanceado, en el sentido que ninguno de los sabores se compensa, solo aparecen, hacen ruido y desaparecen. Bastaba que lo dijera, pues a la mitad del cigarro los sabores se realzan y se equilibran bastante. Una cosa que me gusta mucho cuando un cigarro tiene esta explosión de sabores, especialmente cuando ya llevas un buen rato fumándolo, es tomar un sorbo de agua y quedarme apreciando esos sabores de nuevo.
Comenzando el último tercio y este cigarro realmente me está gustando. Se le siente un sabor adicional hacia el lado vegetal, como de pimentón (pimiento en España), del que no es picante y el que le suelen poner a la pizza. Pero la pimienta también se hace muy presente y hasta hace que se me agüen un poco los ojos. En realidad este Padilla es un muy buen cigarro, y por $6 es muchísimo mejor, incluso manteniendo su intensidad en media durante toda la fumada.

Un tema curioso con los Padilla es que por lo general son cigarros «normales», en el sentido que no se tratan de combinaciones con muchos años de maduración ni muy caros o súper añejados. Son, como diría un amigo, cigarros terrestres. Sin embargo, es una marca que lleva sus buenos años en el mercado y tienen un estilo «old school» de sus cigarros, en el sentido que es recomendable tenerlos al menos 4 semanas en el humidor antes de darles fuego.
He descubierto pocas reseñas del Padilla La Pilar, pero en todas parece tener buen puntaje, así como conmigo. El hecho que su precio se sitúe en los $6, aunque hay lugares que lo tienen en $6,50 pero no mucho más, lo hace mucho mejor, incluso para comprar más de uno. Definitivamente es un cigarro que compraría de nuevo, y recomendaría sin importar tu presupuesto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Aguilar
Marca: Padilla
Modelo: La Pilar
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Habano oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua (Estelí)
Precio: $6,00
Puntuación: 90
En términos generales, todos los cigarros son más o menos parecidos: son largos y son cilíndricos. Esta forma es la que tienen la gran mayoría de los tabacos y se conoce como parejo, aunque también hay otras formas llamadas figurados, que no son completamente cilíndricos (como los torpedos, los perfectos, etc.).
En términos más específicos, la forma del cigarro es medida de acuerdo a su largo y su diámetro. El largo del cigarro suele medirse en pulgadas, aunque hay países donde se mide en milímetros; en lo particular prefiero referirme a ellos con el sistema métrico pues nunca he sido fanático del sistema imperial, pero en conversaciones es más común referirse a ellos por su tamaño en pulgadas. Paro el diámetro del tabaco existe una medida estándar y es el ring, que se es una unidad de medida divisible entre 64. El sistema del ring puede parecer confuso al principio, pero se trata simplemente de un sistema anticuado que mide el diámetro de un cigarro en grupos de 64, donde ese número corresponde a una pulgada. Es decir, un ring de 48 sería 3/4 partes de una pulgada (48 / 64 = 0,75).

Las variaciones de tamaños dentro de un mismo nombre son muchas, especialmente hoy en día que existen tantas marcas y tantos nuevos nombres para definir un solo tamaño, pero el consenso general es que los puros Churchill, Corona, Doble Corona, Lonsdale, Panatela, Petite Corona, Robusto, Toro y Gordo siempre son los parejos. Por otro lado, los Culebra (tres panetelas entrelazados), Diadema, Pirámide, Torpedo, Belicoso y Perfecto son los figurados.

La época de cosecha del tabaco toma unas 18 semanas, y los lugares más famosos para su cultivo son Cuba, República Dominicana, Honduras, Nicaragua, México, Estados Unidos (para las hojas Connecticut y Pensilvania), República Central Africana (para las hojas Camerún), e Indonesia. En Venezuela la gran mayoría del tabaco suele estar sembrado en el estado Sucre, aunque en Carabobo y Aragua también existen siembras menores. Desde la semilla al cigarro pasan aproximadamente 2 a 3 años.
El cigarro está dividido en cuatro partes: la perilla (o la punta), la cabeza, el cuerpo y el pie. El pie es por donde se enciende el tabaco y la perilla es la parte que se pica. Los tabacos están hechos de tres componentes: la tripa, el capote y la capa. La tripa es el relleno, y existen dos tipos de tripa.
Los tabacos más baratos usan tripa de picadura, también conocidos como tripa corta, que se aglomera y ajusta al tamaño específico de cada cigarro. El proceso es muy parecido al de la madera aglomerada, en el sentido que se usan pedazos minúsculos de madera y se rellenan sobre un molde, por lo que los cigarros de picadura normalmente son fabricados a partir de los desechos de las tripas largas o, en ocasiones, hojas rechazadas del tabaco premium.
Los cigarros más caros utilizan tripa larga, y su construcción consiste en el enrollado o torcido de las hojas internas a lo largo de todo el cigarro. Un torcedor siempre combina distintas hojas o tripas para darle a cada cigarro un sabor único, aunque no siempre puede garantizar que un cigarro sea exactamente igual al otro, incluso si son la misma marca, modelo y tamaño. Independientemente de si un cigarro está hecho de tripa larga o corta, la tripa siempre se mantiene en su lugar al ser envuelta por otra hoja conocida como capote, que a su vez, es envuelto por la capa. Luego el cigarro es colocado a presión en un molde de madera y se mantiene ahí durante una hora. Todos los tabacos, sean de tripa larga o corta, son hechos a mano.
Como mencioné, el último paso para enrollar un cigarro es la hoja conocida como capa. La capa suele ser una hoja flexible, elástica y de color uniforme y agradable. Luego de pasar una hora en el molde, el cigarro es picado y ajustado a la medida. El producto terminado es madurado un mínimo de 21 días, aunque muchas fábricas los maduran hasta 24 meses.
La capa es, obviamente, la parte más visible del tabaco y es el elemento más importante de su fabricación, puesto que no solo le da la apariencia y el aroma, sino que le aporta gran parte del sabor también. Aunque los fabricantes han identificado más de 100 tipos distintos de capas, las básicas son solamente seis.
Aunque hay distintos factores en juego a la hora de seleccionar un cigarro, incluyendo su construcción, combinación de tripas, calidad del tabaco, capa, país de origen, reputación de la marca, etc., al final es un tema de opciones y todo ello contribuye al sabor tan único que tiene cada tabaco.