AVO – Syncro Nicaragua (Robusto)

La Navidad empieza de lo mejor, reencontrándome con el AVO Syncro Nicaragua, que es uno de esos cigarros por los que tengo un alto aprecio. Fue uno de los primeros cigarro serios que fumé y uno de los que más me gustó, por lo que regularmente lo adquirí, al menos durante los siguientes dos años que lo probé. No en vano lo coloqué entre mis cinco cigarros preferidos de capa Broadleaf. Luego pasó que comencé a fumar otras cosas y el Syncro Nicaragua fue algo que tenía en mente, pero prefería probar algo nuevo. Después salió el Syncro Nicaragua Fogata y no me cautivó tanto, por lo que no tuve mayor interés de probar otras versiones del Syncro que salieron después. Pero hace un tiempo un amigo me regaló un Syncro Nicaragua en toro y lo guardé en el humidor a sabiendas de lo bueno que se pone con la guarda y hace un par de años también adquirí uno en robusto, que decidí probar hoy en esta reseña.

Algo bien singular y curioso del Syncro Nicaragua es que su capa no es nicaragüense, pero es que tampoco es un cigarro en el que predomina la hoja nicaragüense y es fabricado en República Dominicana. Sus hojas son de Nicaragua (claro), República Dominicana y Perú, pero sí debo confesar que tiene un perfil nicaragüense, caracterizado por una fumada más fuerte e intensa. Aunque la capa es bastante imperfecta en colores, es de esperarse porque no es una capa común: es Connecticut oscuro ecuatoriano, que está calificada como Broadleaf pero se aproxima más a un Colorado. Esta capa tiene aromas a madera seca, masa madre y cuero. La calada en frío ofrece notas de tierra seca y madera, aunque mejor identificada como cedro.

Ese típico golpe picante que caracteriza al perfil nicaragüense es quizá lo que menos se siente en este Syncro Nicaragua. Las primeras caladas son sutiles, con sabores de caramelo y café, haciendo que el cigarro se sienta suave. Es más o menos al momento que le hago la foto, cuando ya llevo unas 10 caladas, que ese golpe de pimienta tan habitual en el perfil nicaragüense se hace presente. No es algo abrumador, pero ciertamente muy presente. También hay notas de mantequilla salada y notas cremosas que acompañan cada sabor y lo mantienen en el paladar largo rato después de soltar el humo. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media y aunque no quema perfecto, no da problemas tampoco.

En el segundo tercio del Syncro Nicaragua los sabores parecen más enfocados en café cremoso, y aunque no hay cambios significativos con respecto a la cantidad de sabores del primer tercio, la intensidad de los sabores aumenta y se sienten más. Es una vez que supero el punto medio que aparecen sabores nuevos, incluyendo regaliz, toffee y un matiz distinto de caramelo, esta vez más como golosina y menos como azúcar simplemente. Estos complementan los sabores ya existentes de mantequilla salada y el retrogusto es de pimienta con regaliz.

No hay grandes cambios en el último tercio, pero tampoco hacen falta, porque el Syncro Nicaragua se sigue comportando muy bien. El mayor cambio es que la regaliz se transforma en un sabor más como de anís, pero al precio que la nicotina se siente más potente y si bien la fortaleza aumenta a media-alta en este tercio y la intensidad se mantiene a la par, el perfil del cigarro se siente completamente como uno nicaragüense. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Syncro Nicaragua hasta el final, y creo que lo fumé más rápido de lo que debía.

El Syncro Nicaragua es un cigarro que recuerdo como una gran experiencia y lo mejor es que sigue siendo todo lo que me ha gustado. Sin embargo, sí he tenido mis experiencias poco positivas con el resto de los productos de la marca. Creo que la calidad del Syncro Nicaragua me hizo pensar que muchas otras líneas de la marca podían ser tan buenas y además de este, he probado cuatro líneas más sin el mismo éxito. Otra cosa que nunca he entendido de esta línea de AVO es qué es lo que está siendo sincronizado o por qué ese nombre tan característico y es solo ahora, después de haber probado varios que creo que entendí la razón. Está sincronizando un cigarro dominicano con el perfil nicaragüense. En mi caso, está sincronizando un blend muy bueno de una marca que suele hacer cigarros de precios altos con mi presupuesto que suele no ser de cigarros caros. No sé, quizá no es el mejor nombre para un cigarro. Pero sí que me gusta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: AVO
Modelo: Syncro Nicaragua
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: Nicaragua (Ometepe), Perú, República Dominicana (Piloto Cubano, San Vicente, híbrido Olor/Piloto)
Precio: $9,50
Puntuación: 90

Ron: Botran Vintage Italian Wine Casks

Hay cosas que simplemente no deberían ocurrir. Si eres una casa ronera o de algún destilado y tienes una página web con información de tus productos, ésta debería contener la información de todos tus productos.

Pero en la página web de Botran no aparece información de este producto. Incluso, tengo entendido que es una serie de rones de Botran, finalizados en barricas de vino de distintos países. Existe uno que es finalizado en barricas de vino francés y este otro, finalizado en barricas de vino italiano.

Nada menciona en la botella de la edad del ron ni qué tipo de vino es, si es tinto, si es blanco, si es rosado, si es antiguo, si es tempranillo, si es fortificado. CERO. Ni siquiera especifica si es un finalizado o qué.

Hay información en otras páginas sobre el que es finalizado en vino francés. También hay uno que dice ser finalizado en barricas de vino y ese aparece en su página web. Pero nada aparece sobre éste.

Lo que sé es que es embotellado al 40% y eso es porque aparece en la botella.

Tocará una cata completamente a ciegas.

En nariz tiene aromas típicos del ron, incluso hasta parecidos al Botran 15. Tiene notas de nueces, melaza, azúcar morena y algo de pasas, pero poco que me haga pensar en vino. Al cabo de un rato en la copa sí se aprecia una nota que me recuerda más al vermouth que cualquier otra cosa.

En boca es dulce, aunque no se siente necesariamente azucarado, pero nuevamente me recuerda al vermouth y los sabores dulces que suele tener, aunque en esos casos sí suele ser azucarado. También están estas especias típicas del vermouth, notas de frutas como piña y cáscara de naranja, pero incluso una nota que me recuerda al kiwi o algún cítrico aromático similar. Hay manzana roja y toques de almendras verdes, pero la intensidad es baja y no lo llamaría un ron complejo.

En verdad este Botran está bien, pero no es algo apoteósico. He visto el precio del de barricas de vino francés rondando los $90 y si ese precio es similar al de éste, lo pasaría de largo inmediatamente. Es un buen producto, pero la falta de información ya de por sí me hace querer obviarlo y si además cuesta tanto, pues menos. Creo que hay rones con más información y mejores, que no cuestan tanto, incluso de Botran.

Ficha Técnica:
Fabricante: Botran
Nombre del Ron: Vintage Italian Wine Casks
Marca: Botran
Origen: Guatemala
Edad: NAS
Precio: $90
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

My Father – Flor de las Antillas (Toro) (recatado)

Una revisión rápida por las reseñas que he publicado en este blog siempre me sorprende. Sobre todo cuando voy a tiempo atrás, a las primeras publicaciones que hice y me encuentro con cigarros que tengo mucho tiempo sin fumar y que, al menos en esa época, me gustaron mucho. Tal fue mi suerte que hace unos 3 años adquirí un Flor de las Antillas, un cigarro de My Father que originalmente me gustó mucho y desde entonces compré regularmente, pero no volví a reseñar. Pero me parecería interesante volver a revisar este cigarro por medio de una recata, ocho años después. Cabe destacar que la reseña original era de un cigarro relativamente nuevo (algunos meses de humidor) y esta es de un cigarro con tres años de guarda. Otro punto interesante es que esa reseña original fue de abril de 2016, justo el mes y el año que comencé este blog.

El cigarro tiene una capa descrita solamente como Sun Grown de Nicaragua, con varias venas pero relativamente lisa y creo que es una capa bastante irregular. No en sí misma, sino que es un cigarro que he fumado varias veces y la capa de ellos ha sido bien variada, incluso en una ocasión pensé que habían hecho una versión de capa candela, por lo verdosa que se notaba. En esta ocasión tiene un color más acorde a lo que estoy acostumbrado y aromas fuertes a chocolate y a canela y nuez moscada. En la tripa se aprecian más de esas especias y un toque suave de chocolate y pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da una repetición de los mismos aromas, sin mucha sorpresa más allá de un leve picor en los labios.

El Flor de las Antillas enciende parejo y con facilidad, gracias a que su tiro es fluido sin ser suelto. El anillo de combustión no es especialmente recto, pero en ningún momento me da la impresión de que vaya a ser un problema, aunque mantengo un encendedor a la mano. El humo es impresionante en cada calada, donde quedo soltando humo un buen rato y esto hace que los sabores sean abundantes y ricos, en esta ocasión los sabores son de esas mismas especias que sentí en frío: nuez moscada y canela, pero con chocolate de taza (el que se usa para cocinar o para tortas), almendras cremosas y una nota picante que es fuerte, pero no domina a ningún sabor. La fortaleza es media-alta, con una intensidad muy similar.

En el segundo tercio el Flor de las Antillas da menos muestras de que pudiera tener un problema en la quemada. El tema en el primer tercio puede deberse a que no haya encendido completo cuando le di candela al inicio, pero ya para este tercio no hay problema alguno. El humo sigue siendo abundante y la riqueza de los sabores impactante. Las especias toman una posición protagónica en casi todas las caladas, destacando nuez moscada y canela e incluso algo de guayabita, pero también hay frutas como ciruelas o pasas. Abundante chocolate y pimienta a la par también, mientras que en el retrogusto hay notas de pimienta pero también de cedro. Fortaleza e intensidad se mantienen básicamente en el mismo punto, que sigue obligando a una fumada lenta, por favor.

En el último tercio no hay sabores nuevos, pero realmente no hacen falta. La intensidad llega a alta y la fortaleza se mantiene en media-alta, y la verdad es que no quisiera nada ma´s contundente en este momento. A propósito de esa fortaleza, la misma me obliga a fumar lento y si bien he disfrutado bastante esta fumada, también me pasa que en el último tercio ya comienza a secar un poco la garganta. Mala mía por no tener algo de tomar que no sea agua, y la verdad es que no puedo culpar al cigarro por hacer muy bien lo que un cigarro debe hacer, pero estoy un poco cansado de la fumada ya. No obstante, se comporta muy bien y el humo sigue siendo abundante.

Este tema de las recatas es algo que me gusta hacer, porque por un lado destaco lo fácil de impresionar que llegué a ser cuando comencé a fumar, especialmente cuando pasé de fumar siempre lo mismo porque no encontraba nada más, a cuando finalmente viajé y compré cigarros en el exterior. Pero en algunas ocasiones me encuentro con cigarros que puedo confirmar su puntuación original y descubrir que realmente estaba en lo cierto cuando le di la puntuación que le di. Este Flor de las Antillas se comportó de maravilla y realmente es un cigarro que aguanta el paso del tiempo (tres años, al menos) y sigue entregando una experiencia memorable. No es el segundo que fumo, sino más bien como el décimo… en verdad no llevo la cuenta, pero siempre ha sido una buena experiencia y esta vez lo confirmo.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: Flor de las Antillas
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 92

Arturo Fuente – Sun Grown (Queen B)

Un tema interesante con muchos de los productos principales y de costo bajo a moderado de Arturo Fuente es que sus anillas se parecen mucho. Hay unas con una línea verde y otras con una línea negra y uno pensaría que hasta ahí son las similitudes. Pero también pasa que con la línea negra hay distintas versiones, que incluyen los Hemingway, los Don Carlos y los Chateau. Ah, y también hay con línea blanca, que incluyen el Rosado y otro más que no recuerdo ahora. Pero además, sucede que de la línea Chateau, hay con línea verde y línea negra, sin mucho que los diferencie, más allá de la inclusión de la palabra Sun Grown en el nombre del cigarro, pero no en la anilla, así que es un pequeño reto descubrir el cigarro que estás a punto de fumar antes de disfrutarlo.

Fue entonces una vuelta larga la que tuve que dar para encontrar qué es lo que estoy a punto de encender, y el factor diferenciador es que éste viene envuelto en una lámina de cedro y es lo que lo diferencia de otros, que también vienen en la lámina, pero tienen una anilla ligeramente distinta. Sin querer adentrarme más en los temas de Arturo Fuente y la repetición constante de la palabra Chateau, el nombre completo de este cigarro es Sun Grown Chateau Fuente Queen B. Ahora sí, una vez que le quito la lámina de madera, me encuentro con una capa bastante oscura y corrugada, con aromas de madera, obviamente. Pero también hay notas dulces y florales. En el pie se siente una nota floral y madera. Cuando lo pico con la guillotina en V la calada en frío me da notas de cedro, chocolate en polvo y no mucho más.

La ceniza de este Sun Grown parece hecha de papel, pues apenas enciendo el cigarro y voy por la cuarta calada, ya comienza a escamarse. Pero el tiro es bueno y el humo abundante, con sabores a cedro y un retrogusto suave de chocolate, pero realmente no mucho más. A lo largo del tercio hay notas cremosas que le dan una dimensión adicional y sabrosa al cigarro, pero no aportan mucho en términos adicionales. El sabor de cedro es el que lleva la batuta y en el retrogusto pueden haber notas de pimienta, pero no de manera permanente. La fortaleza es media, con una intensidad media-baja y quemando recto, aunque la ceniza no se sostenga.

El sabor de cedro sigue siendo el más destacado en el segundo tercio, pero las notas de chocolate negro se mantienen en la periferia y hay algunas notas de tierra húmeda que le acompañan con una intensidad similar. Más allá de eso realmente no hay muchos cambios de sabores, aunque sí podría decir que el cedro es más intenso que en el primer tercio. No ha requerido retoques y el anillo de combustión se mantiene muy bien, aunque la misma tendencia de no mantener la ceniza se ha mantenido. En este tercio la fortaleza y la intensidad se colocan en media.

En el último tercio simplemente desaparecen los sabores de chocolate e incluso el sabor de cedro es menos intenso también, por lo que el sabor principal es una nota genérica de madera. No hay sabores adicionales, salvo una nota de tierra húmeda en el retrogusto. La intensidad es baja, con una fortaleza media-baja. La quemada sigue generalmente decente en su anillo de combustión, pero tiene una tendencia a apagarse o a quemar más de un lado que de otro, pero por las dimensiones que tiene ya no le quiero dar un retoque, así que le doy caladas seguidas a fin de avivar el fuego con resultados variados. Al cabo de una hora y 40 minutos, este Sun Grown llega a su fin.

El Arturo Fuente Sun Grown Chateau Fuente Queen B es un cigarro relativamente plano y unidimensional, pero quema muy bien y no me dio problemas de combustión salvo al final. Los sabores principales son de cedro y chocolate, pero también son los sabores secundarios, aunque incluyen algo de tierra en algunos puntos. Incluso, ese sabor de cedro es más intenso que en otros productos de la marca y realmente se sería su punto más favorable. Pero para ser un cigarro de menos de $9 (en la mayoría de los casos) y que visualmente parezca algo más caro es un punto a su favor y al tuyo si estás entre amigos o conocidos y quieras verte como alguien que sabe. O quizá eso no te importa y simplemente quieres un Arturo Fuente que no requiera tanta atención y que fume bien, aunque no sea el más sabroso.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Sun Grown
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Queen B (Belicoso)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Colorado maduro)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,75
Puntuación: 81

Whisky: Kilchoman 100% Islay

Hay varias cosas interesantes sobre Kilchoman. Una de ellas es que es la primera destilería fundada en Islay en 124 años y que es una de las que mayores índices de salinidad o turba presenta en sus whiskies, llegando fácilmente a 55ppm en algunas ediciones.

Pero también hay algo más curioso y es que Kilchoman es una de las pocas destilerías que controla todo su proceso de elaboración, desde tener las fincas en donde se siembra y cosecha la cebada, los cuartos de germinado y malteado, la fermentación, destilación y añejamiento. También pasa que Kilchoman tiene una infinidad de productos.

¿Tantos productos en una destilería que maneja todo el proceso y que además tiene sus propias fincas? Alguien debe haber cuestionado eso anteriormente, porque llegó el punto que Kilchoman admitió que no toda la cebada usada para sus whiskies viene de sus fincas. Pero gracias a eso, ya tienen 13 años haciendo este producto llamado 100% Islay, que en verdad es uno de los que el 100% del contenido de la botella viene de su destilería.

Como todos los otros Kilchoman, al menos los que he probado, este no declara edad, pero sí declara que es una edición limitada a 13 mil botellas (desconozco si la edición 12 estaba limitada a 12 mil, pero quién quita) y que está embotellado a 50% de alcohol. Investigando por ahí descubrí que la producción son 44 barricas ex-bourbon y que tiene un mínimo de 8 años de maduración de tres producciones, de 2012, 2013 y 2014. También marca 20ppm de intensidad de turba, que es bajo para lo que Kilchoman normalmente envasa.

Aunque es un ppm relativamente bajo, el 100% Islay tiene notas ahumadas muy obvias, que me recuerdan a whiskies suaves en ese campo, incluso hasta dulces. Esa turba es protagonista, pero también hay aromas suaves de nueces, miel, un toque de caramelo y al cabo de unos minutos una intensa nota cítrica que podría incluso colocar entre las principales. También algo de peras y madera.

En boca es sumamente frutal, mucho más de lo que esperaba por los aromas. Incluye piña, pera, duraznos e incluso lychee, notas de hojaldre, cáscara de limón, jengibre y pimienta. En el retrogusto hay notas de té, manzana roja y caramelo. También una sensación casi salada en los labios.

En lo personal, Kilchoman siempre me ha gustado, especialmente sus whiskies más jóvenes y con más cuerpo, como el Machir Bay, por ejemplo. Pero este 100% Islay se siente como una versión más domada de ese Machir Bay, pero no por ser domada quiere decir que me guste menos. Tiene mayor probabilidades de ser disfrutado por alguien que esté entrando en los whiskies ahumados y a 50% de alcohol, asegura que tomará su decisión rápidamente. El Machir Bay es para experimentados y éste es para más aficionados, pero el Machir Bay cuesta como $30-40 menos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Kilchoman Distillery
Nombre del Whisky: 100% Islay 13th Edition
Marca: Kilchoman
Origen: Escocia (Islay)
Edad: NAS, pero mínimo 8 años
Precio: $90
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 86

Joya de Nicaragua – Antaño CT (Corona Gorda)

Joya de Nicaragua es una marca que tiene sus añitos. Son 54 en realidad, pues la marca nació en 1970. En sus más de cinco décadas han producido varios cigarros que han logrado muy buenas puntuaciones, muchos fuertes. En 2013 Juan Martínez tomó el control de la empresa de su padre y desde entonces el enfoque de muchas cosas ha sido distinto, incluyendo una buena cantidad de cigarros más suaves. O al menos más suaves que los habituales, fuertes de la marca, pero que siguen teniendo esa intensidad picante típica de los cigarros de fabricación nicaragüense. La serie Antaño tiene ya cuatro productos, el original, el Gran Reserva, el Dark Corojo y esta versión CT, que obviamente se refiere a la capa Connecticut. Es la segunda vez que lo reseño, siendo el primero en toro y esta vez en corona gorda.

Uno de los mayores atractivos de este cigarro es su precio, o más bien su relación precio calidad. En toro al menos, tiene un precio de ronda los $8,50 y en corona gorda creo que fue como $1 menos y por ese precio tienes un cigarro de muy buena calidad, con una fortaleza muy decente y prácticamente apto para todos los paladares. Esta capa Connecticut ecuatoriana en este cigarro se ve lisa y con muy pocas venas, con aromas a paja y grama, con una nota suave de mantequilla. En el pie tiene aromas dulce y de tierra húmeda. Lo pico con la guillotina doble hojilla y la calada en frío tiene notas cítricas y de canela dulce.

El problema cuando tomo fotos de noche es que rara vez salen bien y lo que más pasa es que los colores de la mano salen demasiado intensos… pero para esta reseña le tomé fotos sin la mano y el resultado fue casi ideal. El Antaño CT comienza con una buena dosis de pimienta, pero también paja y madera seca, con un retrogusto dulce, de cítrico y vainilla. A lo largo del primer tercio también hay notas de pan tostado y hacia el final de esta primera sección comienza a disminuir esa intensidad picante que tenía al inicio. Sigue quemando muy bien, eso sí y la fortaleza se ubica en media, al igual que la intensidad. No quema mal pero tampoco ganaría concursos de quemada, pero más que nada porque la ceniza parece tener escamas y suelta pedacitos durante toda la fumada, lo que justifica aún más que esté en el cenicero.

En el segundo tercio el Antaño CT se suaviza bastante, quizá demasiado, pero es principalmente en los sabores que le daban complejidad. Los sabores principales en este tercio son de vainilla, pimienta y paja, con un retrogusto de vainilla y pimienta. Me hubiese gustado más complejidad y matices, pero el hecho que es un cigarro de menos de $10 y está quemando bien ya es una excelente noticia. La quemada sigue siendo decente y cuando supero la mitad… pues no pasa mucho, salvo que empieza a hacer más humo en las caladas, pero no hay mucho que reportar.

Para el último tercio el Antaño CT no tiene mayores cambios con respecto al segundo, pero la construcción se ha mantenido muy bien y la fortaleza e intensidad se han mantenido constantes, los sabores son principalmente de pimienta, paja y vainilla, con pocas variaciones hacia el retrogusto. No hay mucha temperatura en el cigarro y para una corona que se suele fumar en unos 60 minutos y que suelen ser fumadas intensas, es importante que tenga una temperatura relativamente baja. Me toma un poco más, pero no mucho más: Una hora y 15 minutos, que ya al final quería seguirlo porque aunque no sea complejo, es sabroso.

Después de esta fumada aparentemente sencilla, no puedo dejar de pensar que el Antaño CT en corona gorda es un buen cigarro. Por su precio no puedes esperar una complejidad tan grande y estoy seguro que me gustaría más si tuviera más sabores, sobre todo después del punto medio. Pero creo que en toro lo disfruté mucho más, quizá no porque fuese más complejo (al menos no lo recuerdo así), pero sí tenía más transiciones. Este corona gorda llegó a su punto de máximo sabor en alguna parte del primer tercio y luego no volvió. Pero probar una nueva vitola de un cigarro conocido es muy especial y con los precios que rondan, ya es esencial.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua
Marca: Joya de Nicaragua
Modelo: Antaño CT
Dimensiones: 5¼ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 84