Mi Top 25 2024

Viendo un poco hacia atrás y redescubriendo lo que he hecho y logrado este año, pues tampoco es una lista tan grande aunque llegando al final del año me siento satisfecho. Creo que he hecho menos que en otros años, pero el hecho que ello ha mejorado lo que he construido desde mucho antes, hace que sea imposible calificar algo como negativo.

Creo que este año he descubierto e invertido más en ron y destilados que en tabacos. Tengo unos años apuntando a fumar más selecto, menos por «gula». También he dedicado un poco al detalle en este año, apuntando a fumar el mismo cigarro en vitolas distintas y apreciar así mejor las diferencias sutiles. Y aunque puede llamar más la atención una reseña de un Henry Clay War Hawk, es muy posible que llame mucho menos la atención una nueva reseña de él en Toro, en Corona o en Robusto. Pero en lo personal, creo que me nutre bastante.

Este año también completé un nuevo diplomado en rones, esta vez llamado el Diplomado en Ciencias y Tecnología de las Bebidas Alcohólicas Destiladas. Estoy super atrasado pero muy pendiente de un artículo comparando un poco los dos cursos que he hecho y recomendando de acuerdo a lo que puedas estar buscando hacer o no hacer.

También le he dedicado más a los rones este año. Entre Rumbullion Club, el diplomado y mi Instagram, el tema de los rones ha despegado un poco y gracias a las restricciones del tabaco, pues esa parte ha quedado un poco tras bastidores, particularmente en las redes sociales, incluso si aquí en el blog los he seguido publicando y con una gran mayoría inclinada hacia el tabaco.

También le he dedicado más tiempo al TikTok, que crece rápidamente incluso si últimamente al algoritmo simplemente no le guste mi contenido. Pero me tomó alrededor de un año llegar a 10k seguidores ahí, mientras que en Instagram me tomó más o menos 4 años llegar al mismo número de seguidores. También he tenido algo de movimiento en el YouTube.

Pero dado que aquí sí se puede publicar tabaco sin que te manden mensajes de «no vamos a recomendar tu publicación a nadie», pues aquí vamos. Sin caer en demasiados detalles, aquí va mi Top 25 de este año. Después de la lista, un poco de lo que significa:

Top 25 2024

1. Padron 1926 Series No. 80 Maduro (Nicaragua)
2. Powstanie SBC 22 (Nicaragua)
3. El Rey del Mundo Choix Supreme (Cuba)
4. Padron 50 Years Natural (Nicaragua)
5. Hoyo de Monterrey Epicure No. 3 (Cuba)
6. Henry Clay War Hawk (toro) (Honduras)
7. Crowned Heads Mil Días (double robusto) (Nicaragua)
8. Foundation Metapa Claro (robusto) (Nicaragua)
9. Arturo Fuente Opus X Perfecxion (No. 5) (República Dominicana)
10. Quai d’Orsay No. 52 (Cuba)
11. Foundation Metapa Maduro (doble corona) (Nicaragua)
12. La Flor Dominicana Ligero (torpedo) (República Dominicana)
13. Bolivar Royal Coronas (Cuba)
14. Montecristo A (Cuba)
15. Powstanie Habano (corona gorda) (Nicaragua)
16. Tatuaje Monster Series Jason (Nicaragua)
17. Camacho American Barrel-Aged (robusto) (República Dominicana)
18. Jaime Garcia Reserva Especial (petit robusto) (Nicaragua)
19. Montecristo No. 1 (Cuba)
20. My Father Le Bijou 1922 (Churchill) (Nicaragua)
21. Powstanie Wojtek 2023 (Nicaragua)
22. Partagas Presidentes (Cuba)
23. AJ Fernandez San Lotano Requiem Maduro (toro) (Nicaragua)
24. Rafael Gonzalez Coronas de Lonsdale (Cuba)
25. HVC Hot Cake Golden Line (Corona Gorda) (Nicaragua)

Como todos los años, estos son cigarros que existen en el mercado. Bien podría evaluar algo que ya no sale y marcarlo como lo mejor, pero es sumamente injusto. Los requisitos para estar en este top 25 son que sea algo que no haya fumado antes, aunque puede ser una vitola que no haya fumado. Es decir, si el Henry Clay War Hawk lo he reseñado en robusto antes de 2024, no podría estar incluido el robusto este año, pero sí en cualquier otra vitola, siempre que no la haya reseñado. Es por eso que este año está de número 6, en toro.

Otro requisito es que todavía esté disponible. Así que, aunque le di 99 puntos al San Lotano Habano original de 2014, es un producto que ya no está en el mercado y no tendría caso recomendarte algo que no puedes conseguir. Aunque técnicamente aún se puede conseguir, pero no forma parte del catálogo actual de la marca.

El resto va incluido como los fui publicando. Ha sido un gran año. Pude probar 158 puros nuevos, de los cuales reseñé 130, de 87 marcas, incluyendo 22 marcas que no había probado antes. Otros datos interesantes es que este año probé más habanos que en años anteriores. Nuevos para mí fueron 58 puros de Nicaragua, 31 de República Dominicana, 17 de Cuba, 15 de Honduras, 6 de Colombia, y uno cada uno de Perú, Puerto Rico y México.

También agradezco mucho el aporte de varias personas destacadas y otras no tanto, o que prefieren no ser destacadas, por las razones que sean. Pero he contado con el apoyo de mucha gente para probar tanto y poder apreciarlo. Gracias… totales.

El Buen Tono – Robusto

No estoy 100% claro en esto, pero creo que El Buen Tono es la primera marca bumanguesa que voy a probar. En esta ocasión el cigarro llegó gracias a Cigar Chicote, un amigo que he hecho en Colombia a través de las redes y quien tuvo la gentileza de enviarme tabacos colombianos, incluidos algunos que ya reseñé. Bumanguesa es el gentilicio de Bucaramanga, algo que aprendí aproximadamente 15 segundos antes de escribirlo en este artículo y que me pareció interesante compartirlo. Algo curioso de esta marca es que fue establecida en Colombia a finales de 2022, pero ya existía el registro desde el siglo 19 y por medio de ella, en 1900 Emilio Garnica estableció la fábrica llamada El Buen Tono en Bucaramanga. El sobrino nieto de Emilio, llamado Jairo, retomó la marca rescatando el logo y la anilla, buscando rememorar (y darle un mayor empuje) no solo el legado familiar, sino la tradición tabacalera de Bucaramanga.

En verdad me confundió un poco que en la anilla dice Jairo Garnica más grande y notable que El Buen Tono y me sorprendí cuando vi que la marca es, efectivamente, El Buen Tono. La capa de este cigarro es brasileña, mientras que el capote es colombiano, del departamento de Santander, cuya capital es Bucaramanga, precisamente. Para la tripa la marca escogió no develar los tabacos que lo conforman, aunque aseguran que es tripa larga. Esta capa brasileña tiene infinidad de venas y aromas muy agradables a cereales, cedro, cuero y una nota perfumada y floral. En el pie me encuentro con aromas de aserrín y café líquido, como un espresso, pero no mucho más. Lo pico con un corte plano y la calada en frío se demuestra muy bien abierta y con aromas de madera, granos de café y galletas danesas. Vamos a encenderlo para comprobar esos sabores.

El primer tercio de El Buen Tono es mucho más interesante y sabroso de lo que esperaba, aunque en verdad no puedo decir qué es lo que esperaba, pues todas las fumadas de tabacos colombianos han sido una caja de sorpresas. Aquí me encuentro con sabores picantes muy sutiles, seguidos de notas más fuertes de madera, café espresso y almendras. A lo largo del tercio se siente relativamente dulzón y el retrogusto de mantequilla y vainilla solamente contribuye a darle mayor profundidad a esos sabores. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media-alta, un anillo de combustión muy decente pero la sensación por momentos de que se apagó. Tiene un tema en el tiro que siento que jalo y pasa aire, pero no sale humo. Sigo fumándolo a ver si se resuelve.

En el segundo tercio hay transiciones, principalmente o al menos la más notable es que esa sensación picante, que si bien era suave en el tercio anterior, parece desaparecer por completo. Pero también pasa que el sabor de café que describí antes se siente más aromático y pareciera ser de café en granos y no líquido. Se pierde también la sensación dulce y mantiene los sabores de almendras. Estos sabores se mantienen así hasta el punto medio, en donde aparece un leve sabor a tierra húmeda, sobre todo en el retrogusto, acompañando el de vainilla, que fue el único sobreviviente de la transición entre primero y segundo tercio. El anillo de combustión es casi siempre recto, pero cuando comienza a desviarse, se corrige solo. Tampoco le ha hecho falta retoque alguno y estoy muy impresionado con la fortaleza media-baja y la intensidad media-alta que mantiene.

El último tercio de El Buen Tono sigue siendo interesante y desarrollando sabores, en donde el sabor de almendras es el más intenso, pero en realidad no es un tercio sumamente intenso tampoco. Quizá las almendras se mantienen al mismo nivel, pero el cigarro ha perdido los sabores de café y de tierra y solamente quedo con las almendras y la pimienta, y de ésta última, la fumada va aumentando regularmente, llegando incluso a ser uno de los sabores más participativos también en el retrogusto. La quemada se mantiene más o menos igual y en este último tramo la intensidad y la fortaleza se colocan ambas en media. Me toma una hora y 15 minutos fumar este El Buen Tono hasta el final, o al menos hasta el punto en que ya me quemaba los labios.

Sumamente impresionado con este cigarro, para ser completamente honesto. Como puntos negativos debo destacar que en el primer tercio la liga parece haber dado problemas y no sé exactamente cuál fue la causa. El cigarro tiraba bien, pero no sacaba humo y eso llevó a una quemada irregular que luego se corrigió sola. El problema debe haber estado en algún punto del primer tercio porque apenas lo superé la quemada pasó a ser muy buena. Hablando de construcción, salvo ese detalle y más allá de los sabores, cada una de las fumadas que he hecho de tabacos colombianos ha sido casi perfecta, lo cual habla muy bien de las fábricas. Además, la inclusión de tabacos de otros países ayuda mucho y me gustaría tener más información de qué compone esta liga. Dicho todo lo anterior, insisto: sumamente impresionado. Jairo Garnica tiene un gran producto, al menos en este robusto. Me tocará probar las otras vitolas para confirmar.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Buen Tono
Marca: El Buen Tono
Modelo: Robusto
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Colombia
Capa: Brasil
Capote: Colombia
Tripa: N/D
Precio: N/D
Puntuación: 90

Whiskey: Redemption High Rye Bourbon

Cuando pruebas e investigas un poco sobre el bourbon, una cosa que es esencial es el contenido de la receta de fermentación, o lo que se conoce como el mash bill. Esta receta debe contener un mínimo de 51% maíz para poder ser considerado bourbon. Si tiene más del 80% es considerado corn whiskey, pero eso es otra cosa. El hecho es que la gran mayoría de los productores de bourbon usa al menos 65% de maíz, no por sobrecumplir la promesa, sino porque el maíz le aporta su sabor característico y usar más de otros ingredientes, que suelen ser centeno, trigo o cebada, puede alterar ese sabor.

Con excepción del Old Elk que reseñé hace poco, creo que no he probado algún bourbon que use menos de 70% de maíz en su mash bill, hasta que probé éste. Redemption tiene una gran cantidad de productos, aunque no destila. Entre su gran abanico de productos tiene 3 productos «base», que incluyen a este High Rye Bourbon. También tienen 5 de especialidad, 3 que se embotellan sin diluir y dos antiguos, incluyendo un bourbon de 36 años de edad.

Pero el Redemption High Rye Bourbon tiene una receta de 60% maíz, 36% centeno y 4% cebada. Esa alta inclusión de centeno le da más sabores florales y especiados, o al menos esa es la teoría. No menciona añejamiento, pero la página web de la marca indica un promedio de 2,5 años. El whiskey está embotellado a 46% de alcohol para asegurar que tienes todos esos sabores.

Recién servido este whiskey tiene un aroma que no describiría como alto en centeno, sino más bien alto en antiséptico. Pero al rato de estar en la copa se sienten aromas de vainilla, caramelo y pimienta. Unos minutos después también se sienten notas de nuez moscada, maíz y frutos secos.

En boca se siente ese 46% bastante frontal, pero no le acompañan muchos sabores, salvo nots suaves de regaliz, vainilla, roble y pimienta. El retrogusto es tostado y de madera.

Normalmente los whiskies con alto contenido de centeno me gustan y creo que el mejor ejemplo que puedo recordar es el Bulleit, pero creo que el mayor diferencial entre ambos está en su edad. El Bulleit tiene más y por eso sus sabores se sienten más madurados. Aunque en la página web de Redemption no describen exactamente la edad del whiskey, si lees un poco lo que ponen, describen que puede ser has dos años y medio. No obstante, hay otras páginas que describen mucha menor edad.

Pero el Redemption High Rye, pese a todo lo que mencioné, no es un mal whiskey y (al menos en USA) tiene un precio muy decente y es un whiskey muy decente también, especialmente por su precio. No tiene nada de malo, solo que no tiene nada de extraordinario tampoco. Por lo mismo puede ser una muy buena opción en cócteles, pero para atreverse a hacer eso tienes que conocer de bourbon.

Ficha Técnica:
Fabricante: Deutsch Family Wine & Spirits / MGP
Nombre del Ron: High Rye Bourbon
Marca: Redemption
Origen: USA
Edad: NAS
Precio: $26
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 84

Dunbarton – Sobremesa Brûlée (Toro)

Con esta serían tres veces que reseño este Sobremesa Brûlée de Dunbarton, y aunque creo que nunca ha sido un cigarro que me guste tanto, o al menos no tanto como el Sobremesa original, es un cigarro con el que me encuentro muy a menudo. Esta vez es en toro y las otras veces han sido en Gordo 6¼ x 60, y en Robusto Largo 5¼ x 52. Las medidas de este Toro son de 6 x 52, por lo que no es tan distinto al robusto largo, pero dado que cada vitola supuestamente ofrece una experiencia distinta, no querría dejar pasar la ocasión de reencontrarme con el Brûlée y quizá tener una experiencia mejor.

No recuerdo de dónde saqué este cigarro, pero si alguien me lo obsequió, lo agradezco bastante. También pido disculpas por no reconocerlo y por el aparente daño que tiene en la capa, que apenas si se nota en la imagen, pero cuando lo estaba fumando y observando, sí pude notarlo. Por lo pronto se trata de una capa Connecticut ecuatoriana muy lisa y con venas que si tan siquiera se ven, pero los aromas son así de notables también, con notas extremadamente suaves de cuero y algo dulce. En el pie se sienten más aromas, que incluyen caramelo y cáscara de naranja. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío tiene un buen flujo de aire, lo que permite apreciar aromas de chocolate y mantequilla de maní.

Una de las particularidades que tuvo el Sobremesa Brûlée desde su lanzamiento era que mucha gente aseguraba que la perilla estaba endulzada, algo que Steve Saka negó rotundamente. Llegó al punto de incluso lanzar una versión que sí era endulzada en la perilla y que se nota en la anilla que tiene unos tonos azules donde ésta los tiene marrones. La fumada se siente muy bien, con abundante pimienta y esas notas ligeramente dulces que sin duda son del tabaco y no de la perilla, pues no siento nada especialmente dulce en los labios. Los sabores son cremosos de merey (anacardo) y esa dulzura suave como principales, pero no mucho más. Hay varias sensaciones de frutos secos, pero la principal es la de merey. Me toma un buen rato fumar el cigarro y la verdad es que no estoy muy apurado, así que simplemente disfruto del cigarro, aunque la sensación en el retrogusto es muy picante así que no lo pruebo mucho con ese método. La fortaleza es media, con una intensidad media-baja. La ceniza se sostiene bien, pero un poco torcida, así que mucho antes de finalizar el primer tercio la dejé caer.

En el segundo tercio los sabores se hacen algo más potentes, pero ligeramente distintos. Mejor dicho, el sabor del merey sigue siendo el principal, pero en vez de tener una variedad de frutos secos, es solamente este que mencioné y mantequilla de maní. La pimienta es más potente y se siente ya en el paladar también y eso no es tan agradable cuando la mayoría de los sabores tienden hacia la sutileza. Cuando supero el punto medio aparecen también sabores de vainilla y caramelo, pero ambos siguen siendo suaves también. La fortaleza se ubica en media-alta, con una intensidad media, mientras que la ceniza se sostiene bastante bien y gracias a una quemada uniforme, me atrevo a dejarla crecer más que en el tercio previo.

Para el último tercio el merey y la pimienta son los sabores que más se sienten, pero la pimienta sigue en su constante ascenso y si bien en el retrogusto se siente más el fruto seco, no es suficiente para superar la intensidad de la pimienta en el paladar. Hay también un sabor de tierra húmeda que es característico del capote mexicano que lleva el Brûlée, pero se siente ligeramente en algunas caladas. Sigue quemando bastante bien y la experiencia no cambia en gran parte, con una intensidad media y fortaleza media-alta. Así se mantiene la fumada hasta que marco una hora y 50 minutos, que es cuando lo dejo en el cenicero, que ya no quedaba mucho más por fumar.

Una cosa que celebro bastante en algunas fumadas de capa Connecticut es su capacidad de tener fortaleza y mantenerse alejado de esa tendencia que existía hace unos años de ser cigarros principalmente suaves. El Sobremesa Brûlée es un Connecticut de fortaleza respetable y eso es algo que usualmente me gusta bastante, pero en el caso de este cigarro, me parece que hay un enfoque en esa fortaleza que supera al enfoque en los sabores, sobre todo esos sabores cremosos que son típicos en estas capas. Esa ha sido mi queja principal con el Sobremesa Brûlée desde el principio y, aunque tengo amigos que no tienen ninguna simpatía por el Sobremesa tradicional, en mi caso ese sigue siendo uno de mis preferidos, mientras que mantengo la posición con éste y la experiencia no es tan agradable. Sin embargo, en Robusto Largo me gustó mucho más y eso me lleva a notar una variación bastante grande con respecto a los tres que he fumado, pues al Gordo le di 79 puntos, al Robusto Largo le di 90 y este Toro lo mantengo entre los dos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Joya de Nicaragua
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Sobremesa Brûlée
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: México (Matacapan Negro de Temporal)
Tripa: Nicaragua (Condega C-SG, Pueblo Nuevo Criollo, Estelí C-98, Estelí Híbrido)
Precio: $14,50
Puntuación: 85

Ron: Kill Devil Venezuela 13 Year Old

Al inicio de todo lo que tiene que ver con ron, este destilado se trataba de un líquido de sabor horrible, que cuando era consumido (y la gente se atrevía), era aún peor. Se trataba de un líquido envasado directamente del alambique y sin muchas contemplaciones ni mucho menos añejamiento. Luego, las rutas comerciales obligaban a los marineros a guardar este brebaje en barricas y descubrieron las propiedades del añejamiento. Pero antes de eso, que la gente se lo tomaba en bares de mala muerte en donde se destilaba también, este líquido se ganó varios nombres. Uno de ellos fue Rumbullion, que quiere decir un tumulto o un desorden, por el efecto que causaba. Otro nombre, quizá menos conocido era Kill Devil, porque esa bebida era tan desagradable que podía matar al mismísimo diablo. En virtud de ese origen, esta marca toma rones del Caribe y los añeja o finaliza en Escocia.

En el caso de esta botella, se trata de un ron venezolano, destilado por CACSA en marzo de 2004 y embotellado en 2016, al 46% de alcohol. Sin embargo, no hay mucha información sobre dónde es añejado. Es una edición muy limitada a 318 botellas.

El Kill Devil Venezuela 13 Year se ve llamativo en copa, con un unos aromas muy frutales que incluyen una nota abundante de ponsigué, pero también otras frutas como ciruela, banana, pasas, caramelo, chocolate negro y vainilla. Hacia el fondo unas notas de piña y parchita.

En boca se repiten muchos de los sabores, con una fuerte nota precisamente de ese ponsigué, pero más ácido y más relacionado quizá con una uva verde. También pasa que esa gran cantidad de sabores frutales se sienten en el fondo, cubiertas por una nota intensa de chocolate negro y madera. En el retrogusto es donde se sienten otras frutas como parchita, pasas y naranja.

Estas ediciones embotelladas afuera siempre son una sorpresa, porque parten de algo muy conocido para mí que es el ron local, pero le imparten unos sabores que por un lado no sabía que podían tener y por el otro se desarrollan solamente cuando nuestro ron es añejado, finalizado o embotellado en otro país, con otra manera de hacer las cosas y otra perspectiva. Es siempre una aventura y nunca salgo de ella desilusionado. El Kill Devil Venezuela 13 Year es una prueba más que esto de transportar el ron por la mitad del mundo solamente le aporta.

Ficha Técnica:
Fabricante: CACSA / Hunter Laing
Nombre del Ron: Venezuela 13 Year Old
Marca: Kill Devil
Origen: Venezuela / Escocia
Edad: 13 años
Precio: $90
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 88

Alec Bradley – Nica Puro (Robusto)

Nica Puro es un cigarro de Alec Bradley que existe desde 2013 y, como su nombre lo indica, es un puro nicaragüense. Pero más importante, fue el primer puro nicaragüense de la marca, que hasta ese momento fabricaba casi exclusivamente en Honduras. Es un cigarro que he reseñado en dos ocasiones anteriores, ambas en torpedo y una brutalmente inferior a la otra. En realidad fue uno de esos casos que la primera prueba salió mal por cualquier razón de fabricación, que hizo que lo calificara muy mal. Pero conociendo a la marca, decidí darle una segunda oportunidad, que resultó ser muy buena. También existía una versión de este cigarro llamado Nica Puro Rosado, que me gustó aún más. Sin embargo, lamentablemente todas las versiones de Nica Puro han sido descontinuadas por la marca en 2021. Pero esta vez lo voy a probar en robusto.

Una cosa que siempre me llamó la atención de la anilla del Nica Puro era el año 1685 que aparece en ella, pues gracias a un poco de historia aprendí que en 1502 fue descubierta Nicaragua y que en 1522 recibió su nombre. Fue en 1822 cuando recibió su independencia, así que ¿qué puede significar el 1685? Es el año de fundación de la ciudad de Estelí. Si creías que en este blog no se aprende nada, pues ya sabes que sí. Pero dejemos la historia hasta ahí, porque tengo que contarte que este Nica Puro es hecho por Plasencia Cigars en Nicaragua, con una capa de color casi sólido y aromas a cedro, cuero y nibs de cacao. En el pie se sienten notas de cuero y cedro, y finalmente la calada en frío tiene aromas más fuertes (al menos más fuertes que en el pie) a cedro, tierra y notas dulces.

Las primeras caladas y gran parte del primer tercio del Nica Puro son fuertes de tierra seca y cedro, que en el retrogusto destaca chocolate en forma de nibs de cacao pero también ese aroma de cuando masticas la semilla del cacao. También hay pimienta, específicamente la roja y no mucho más es lo que mantiene controlado y dominado el primer tercio. La quemada no es recta y eso lo identifico desde el inicio como un problemita, pues no tiende a corregirse sola y hace falta sacar el encendedor para controlarla un poco. La fortaleza es media, con una intensidad similar, y una ceniza que parecía querer sostenerse, pero quizá por el retoque que le hice terminó cayéndose.

En el segundo tercio el sabor de madera de cedro sigue siendo el principal, pero ese sabor de chocolate que participaba principalmente en el retrogusto llega al paladar también y, aunque no supera al cedro, tiene una participación interesante que va en aumento. Sin embargo, no es el único sabor nuevo del tercio, y es cuando supero el punto medio que aparecen sabores de nueces, pero muy genéricos. La sensación picante también es mayor cuando supero la mitad, pero no la identificaría de pimienta, sino más bien picante en los labios y en la lengua. La fortaleza aumenta como consecuencia, pero la intensidad no y ese es un punto en contra de la fumada. La quemada sigue siendo variable y aunque el humo es abundante, me veo obligado a especiar un poco las caladas.

El último tercio del Nica Puro no es tan agradable como esperaba, principalmente porque esa sensación picante en los labios y en la lengua se hace prevalente y, aunque el cigarro sigue desprendiendo sabores agradables a madera, chocolate y nueces, la sensación picante llega a superar la intensidad de esos sabores y el último tercio se vuelve hasta desagradable. En efecto, siento un chute de nicotina que me amarga un poco la experiencia y es la razón principal por la que, quedando un buen rato de fumada, dejé el Nica Puro a un lado. La fortaleza llegó a alta, mientras que la intensidad se mantuvo en media y esa no es una fórmula ganadora.

En verdad quería que me gustara más el Nica Puro. Me compré un 5-pack de estos robustos y todos siguieron la misma línea: los dos primeros tercios son ganadores, pero la experiencia en el último tercio se vuelve horrible. No sé si es un tema del tamaño del cigarro o que el blend no está «optimizado» para esta vitola, pero es una gran desilusión, sobre todo porque comienza todo perfecto y en algún punto después de la mitad se destruye esa ilusión. Recuerdo cuando leí la noticia de la descontinuada de la línea y pensé qué mal, porque es un producto bueno, pero después de esta experiencia no tengo mucho para defenderla. Para bien o para mal, el hecho que está descontinuado quiere decir que no lleva puntuación, pero fácilmente le colocaría unos 80 u 81 puntos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Alec Bradley
Modelo: Nica Puro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00