Drew Estate – Nica Rustica Adobe (Toro)

Nica Rustica ha sido uno de mis cigarros más gustados en mi historial fumador por distintas razones. Principalmente porque es un cigarro de bajo costo, pero que tiene muy buen sabor, buena intensidad/fortaleza y porque dura muchísimo. Creo que el Toro (aunque en su edición original se llama El Brujito) me ha llegado a durar cerca de tres horas de fumada constante. Precisamente a ese El Brujito le di 97 puntos en mi primera probada y regularmente lo pruebo y llego a la misma conclusión, aunque no creo que hoy en día le daría la misma puntuación. El mes pasado lo reseñé en short robusto, que estaba bueno, pero no tan bueno.

Pero Nica Rustica no ha sido del todo exitoso, principalmente porque se ha mantenido en las mismas tres vitolas desde su lanzamiento sin ampliar su línea. Incluso, en agosto de 2024 apareció la noticia de que habían descontinuado su vitola más grande, llamada Belly Torpedo. Pero Nica Rustica comenzó originalmente como un proyecto de Drew Estate, en donde estaban experimentando con un varietal de tabaco conocido como Rustica, que es conocido como uno de los tabacos más potentes que existe, en 2013. Eventualmente el proyecto fue cerrado y la marca decidió ese mismo año lanzar un nuevo producto usando Connecticut Broadleaf pero manteniendo el nombre del proyecto original. Aunque Nica Rustica se ha mantenido constante en muchos humidores y como una excelente opción, la verdad es que también ha sido desplazado por otros productos de la marca. Pero en 2022 decidieron ampliar un poco el portafolio de Nica Rustica ofreciendo una nueva opción con capa Habano, con precios similares e igualmente disponible en tres vitolas, aunque una de ellas no es la Belly Torpedo.

Al igual que el Nica Rustica original, esta versión Adobe tiene esa misma apariencia rústica. Su nombre viene a partir del barro que se usa en las construcciones de los indígenas para hacer paredes, principalmente. Es curioso que esa palabra venga del árabe, pero es básicamente un ladrillo de barro sin cocer. Claro, en esta versión Adobe, el Nica Rustica es menos oscuro y tiene una apariencia más de color caramelo. La capa tiene un aroma que me recuerda a una manzana fermentada, pero también establo y cuero, mientras que en el pie hay chocolate con leche, tierra y caramelo. La calada en frío me da aromas de panquecas y chocolate con leche.

Este Nica Rustica Adobe comienza con notas no muy abundantes pero sí cundidas de humo rico, a tierra, roble, pimienta y una sensación generalmente dulce, que a veces se siente más fermentada que dulce, pero tiene la misma raíz. Las notas de tierra y pimienta se sienten secundarias durante gran parte de este tercio y mientras iba avanzando también pasó que el sabor de tierra evolucionó hacia uno de café. El retrogusto comenzó dominado por madera de roble, pero a mediados de esta primera sección se combinó también con pimienta. El anillo de combustión no es del todo recto, pero mantiene nuevamente su estilo rústico, con un tiro fenomenal y una ceniza no tanto, pues se cae mucho antes del final del tercio.

¿Sabes cuando estás acostumbrado a probar el café de una manera ‘casera’ y luego llega alguien que sabe mucho de café y te pone a tomar un café que denomina como mejor, pero que no tiene ese sabor de café ‘casero’ sino que es más ácido y frutal? Algo así pasa con el Nica Rustica Adobe en el segundo tercio; esos sabores de café que tenía en el primer tercio se transforman en unas notas más frutales de café en el segundo, como esos cafés de especialidad que son muy buenos, pero no lo que tomaría como un café mañanero. Ese sabor de café se coloca entre los principales, junto con ese sabor de madera de roble, mientras que los secundarios incluyen toques dulces y pimienta. La ceniza sigue negada a mantenerse sobre el cigarro, pero al menos no hay más cambios en materia de construcción.

El sabor principal del Nica Rustica Adobe en el último tercio es de roble, mientras que los sabores de café de especialidad, porque sencillamente no son de café tradicional, se colocan entre los secundarios, acompañando las notas dulces y de pimienta. No hay grandes cambios adicionales en el último tercio y la quemada sigue siendo rústica, pero no da problemas en ningún momento. Esta tendencia se mantiene hasta que comienzo a quemarme los dedos, que ya han transcurrido 105 minutos desde que lo encendí (1:45 si no quieres hacer el cálculo), con un excelente tiro y humo abundante en cada calada.

En general, la intensidad estuvo en media, con una fortaleza similar. El Nica Rustica Adobe cumple perfectamente lo que promete, o lo que ha prometido la tradición de fumar un Nica Rustica, pero a diferencia de su hermano mayor, no presenta muchas sorpresas. Es simplemente un buen cigarro, y aunque por ese precio espero que no hayan sorpresas o acciones inesperadas, no hay un momento de WOW y eso ni es bueno ni es malo. La diferencia principal con el original es la ausencia de humo abundante cuando no se le están dando caladas, pero eso es algo que sucede con la capa Broadleaf del original. Entonces, es un cigarro bueno, de eso no hay duda y sigue la tradición de precio vs. calidad del original, pero tampoco es un cigarro sorprendente. A ciegas sería lo que llamo un cigarro competente, pero teniendo en cuenta su precio, es algo mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Nica Rústica Adobe
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Brasil
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 89

Ron: Plantation Australia 2009 Single Cask

Siempre es un honor y un privilegio poder probar rones y destilados de otras partes del mundo, especialmente las de más difícil acceso, y es muy curioso cuando uno habla de rones, que descubres que en Asia y Oceanía se hacen bastantes. Incluso probar un ron de Australia era algo que me sonaba demasiado exótico, pero en los últimos años he visto como distintas marcas australianas han sido premiadas en festivales, y aunque los festivales en sí puede que me importen poco, sí me llama la atención que sean así de buenos.

Es gracias a marcas como Plantation (Planteray) que puedo llegar a probar un ron de Australia, aunque recientemente me llegó una muestra de otra marca que también viene de Australia y de la misma destilería que esta. Esto me llevó a buscar cuántas destilerías existen en Australia y el resultado fue bastante grande. Pero esta destilería parece que es famosa por su ron.

En efecto, la destilería se llama Beenleigh y está ubicada en Queensland. El ron es el resultado de una fermentación de 12 días, que luego fue destilado por alambique y añejado desde 2009 y durante 11 años en barricas ex-bourbon. Luego fue enviado a Francia, en donde pasó un año en barricas ex-cognac y finalmente 4 meses adicionales en barricas de Palo Cortado. Indica también que no se le añadió endulzante y que lo embotellaron a 45,3% de alcohol.

Es llamativo este ron, que de entrada se sabe que va a ser algo nuevo. Tiene aromas que son familiares, pero se sienten distintos, sin poder describir eso mejor. Tiene notas de cerezas, de cáscara de limón amarillo, ahumado, uvas, frutos rojos, vainilla y distintos matices de madera.

En boca es igualmente distinto. En principio se siente como un ron isleño, de origen británico, que es completamente cierto. Con notas menos cítricas y más frutales de otro tipo: frutos rojos, notas de uvas verdes ácidas, un cierto dejo herbáceo y luego vainilla, cerezas, pasas amarillas y un toque ahumado. También un toque ácido de madera en el retrogusto.

Antes de probar este ron pensé que era una lástima que solamente tuviera 4 meses de finalizado en barrica de Palo Cortado, porque mi experiencia con el Dos Maderas 5+5, que pasa también por esa barrica y reposa en ella 3 años, es buena. Pero luego de probarlo y sentir esas notas intensas de Palo Cortado junto con los sabores típicos de estos rones de estilo inglés, comprendí que 4 meses eran suficientes. En realidad este ron de Australia tiene similitudes y diferencias con los rones del Caribe, pero está mucho más emparentado en temas de legado con sus antecesores británicos.

Recuerdo haberlo probado en una cata a ciegas y haber dicho que era un ron de estilo inglés, probablemente de una isla inglesa. Técnicamente no es correcto porque Australia es independiente, pero dije que la bandera británica está contenida en la bandera de Australia, así que se permitía. Igual no gané nada. Pero este es un buen ron.

Ficha Técnica:
Fabricante: Beenleigh Distillery
Nombre del Ron: Australia 2009 Single Cask
Marca: Plantation
Origen: Australia / Francia
Materia prima: Melaza
Edad: 11 años + 1 año + 4 meses
Precio: $90
Densidad alcohólica: 45,3%
Puntuación: 88

Punch – Punch

Ha sido gracias a la gente de Kukenan que, en los últimos tres años, he probado una buena cantidad de habanos originales. También gracias a ellos que en 2024 probé 17 habanos que no había probado antes. En casi todos los casos han sido habanos relativamente nuevos, con un par de excepciones porque me llevo bien con su gente y me han obsequiado algo que tiene algunos años de guarda. Pero para un habano añejado, pude probar este Punch gracias a un amigo que lo guardó durante 8 años y luego me lo regaló hace un par de años, así que ya cuenta con una década. Se trata del Punch – Punch, aunque he visto páginas que le otorgan un tercer Punch al nombre, quizá porque no sabían qué nombre ponerle. Se trata de una corona gorda de la marca, con medidas de 5⅝ x 46, cuya vitola existe desde antes de la revolución y sigue siendo un producto insigne de la marca.

Mientras fumaba este cigarro hablaba con un amigo que es algo experto en habanos y le decía que estaba fumando este cigarro, que no es un Cohiba o un Trinidad o un Partagas y que tenía esta edad, y me comentó que los Punch y el resto de los habanos que no son las marcas más destacadas pero siguen siendo globales, son los habanos ideales para añejar, porque no es tanto el dinero que tienes «estacionado» ahí y añejan perfectamente. Noté que aunque la capa no es perfecta, tiene básicamente un solo color y se nota bien construido, con venas muy pequeñas y algunas manchas de agua. Tiene aromas a musgo y dátiles, mientras que en el pie tiene algo de esos aromas y notas un poco más notables de flores blancas. Lo pico y la calada en frío tiene un buen flujo de aire y aromas a miel, maderas y no mucho más.

Lo primero que me viene a la mente cuando lo enciendo y le doy las primeras caladas son sabores de madera seca, como ese olor característico que mencionan en algunas catas que es caja de puros, y se refiere a ese sabor de madera guardada. En el retrogusto hay notas abundantes de pimienta y muy cremoso, con sabores que permanecen durante largo rato y también van incluyendo vainilla, grama y almendras, como esas que las familias sacan en diciembre y que en enero vuelven a guardar y pasan años en ese ciclo sin que nadie las abra y las pruebe, hasta que llega algún curioso como yo y lo hace y el resultado es como comer cartón con sabor a almendra. La ceniza se sostiene bien, el humo es abundante y el anillo de combustión es bastante cubano, con una intensidad media y una fortaleza media-baja.

En el segundo tercio varias cosas se acomodan, entre las que incluyo el anillo de combustión que, aunque no es del todo recto, al menos carece de esas entradas raras que no auguran una quemada buena. Aparecen sabores nuevos como chocolate y cuero, que le aportan más a esa sensación cremosa de la fumada y le dan gran permanencia a los sabores. Esos sabores a almendras que sentí en el primer tercio se han conjugado con un sabor de mazapán, principalmente en el retrogusto, en donde la pimienta se ha suavizado un poco también. Pero en general, la intensidad aumenta a media-alta, con una fortaleza media.

Los sabores de chocolate del segundo tercio en este último se sienten más como ese tipo de chocolate que se usa en pastelería, que es una especie de chocolate alto en cacao pero no con azúcar sino más con manteca de cacao, mientras que entre los sabores secundarios también hay notas florales, cuero, madera y un toque herbáceo, que también se siente en el retrogusto, gracias también a una mayor suavidad del sabor de pimienta. Me toma una hora y 20 minutos fumar este Punch hasta el final, que ya en ese punto estaba a punto de quemarme los dedos y como el humo siempre fue abundante, pues nunca dejé de querer fumarlo.

En general la intensidad fue media, al igual que la fortaleza y hasta ahí podríamos definir a un cigarro promedio, pero la gran fuerza del Punch viene en sus sabores y lo que seguramente ha sido su evolución en los años que tiene de guarda. Con una década de humidor sigue siendo una experiencia compleja y las notas picantes no parecen haberse desvanecido, sino que se mantienen como un sabor adicional y no algo que distrae. La propiedad cremosa de estos sabores hace que se mantengan largo tiempo en boca y que en ese rato también evolucionen, incluso después de haber botado el humo. No se me ocurre un buen maridaje, pero tuve la oportunidad de tener un buen whisky a la mano y la experiencia fue extraordinaria, pero me imagino que con esta guarda, casi todo le quedaría bien. Sin duda es un habano que mejora notablemente con la guarda y la experiencia se hizo grandiosa gracias a ello.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Punch
Modelo: Punch
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda (Gran Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $18,00
Puntuación: 93

Valentino Siesto – Habano (Robusto)

Valentino Siesto es una marca relativamente nueva, fundada en 2014 fabricando tabacos en Tamboril, en República Dominicana. Su página web es algo ambigua en esta explicación, pues no queda claro si tiene fábrica propia o si sus productos son fabricados por alguien más. En cualquier caso, por lo que he visto, se trata de cigarros bien hechos y con una anilla muy vistosa. Hoy voy a probar uno llamado Habano, por la hoja que lo cubre, proveniente de Ecuador. También tiene capote Olor dominicano y tripa dominicana, de la región de San Vicente. Por lo que he podido averiguar, sus tabacos son añejados de 6 a 10 años antes de ser enrolados, aunque no especifica cuál línea ni qué parte del tabaco. Pero sin más, vamos con éste.

Esta capa Habano se ve muy bien siempre que no tengas mucha atención al detalle, pues el cigarro tiene una vena bastante destacada que abarca todo lo largo y solo espero que concentre sabores y no problemas. La calidad y vistosidad de la anilla de verdad que contrasta bastante con esa hoja tan llena de detalles, pero al menos tiene aromas agradables a madera y pimienta. En el pie repite aromas, pero son más hacia notas de tierra húmeda y al momento de picarlo con la guillotina doble me encuentro con el primer problema real. El cigarro tiene un box press que hace de él algo más rectangular de lo que parece en las fotos y a la hora de hacerle un corte plano, pareciera que esa vena tan prominente de la capa tiene una superficie más dura y el hecho es que el cigarro se rasga al nivel de la cabeza por esa misma vena. Le doy algunas caladas en frío pero por esa rotura está escapando aire, aunque la calada en frío me da notas de tierra húmeda y madera.

Una vez encendido, el Valentino Siesto ofrece sabores desde las primeras caladas, aunque con un marcado escape de aire por la cabeza. Los sabores son relativamente dulces y picantes, incluyendo un fuerte componente de madera y notas más suaves de tierra y cuero, pero todo con una intensidad media y una fortaleza media-baja, aunque en el retrogusto sí hay una nota insistente de pimienta. La quemada es bastante buena, recta y con una ceniza bien formada, que solamente tiene como aspecto negativo el tiro y si ves detenidamente, puedes notar del lado derecho del cigarro en la imagen cómo se está viniendo parte de la capa.

El segundo tercio del Valentino Siesto Habano es más cremoso y de humo más abundante. Pareciera que el tema de la capa no me va a dar problemas y mantengo la fumada con eso en mente. Los sabores son más dulces, pero el sabor de madera continúa siendo el de mayor intensidad, seguido por sabores a pimienta y avellanas. El retrogusto parece tener menos pimienta, lo que me lleva a atreverme más a probarlo. La quemada a nivel de anillo de combustión es perfecta y es solamente esa sensación de que hay un escape de aire en cada calada lo que me incomoda, pero por lo general se porta bien el cigarro.

El Valentino Siesto Habano termina bien y mal. Comienza el último tercio con sabores agradables, que incluyen básicamente los mismos del tercio anterior, como madera, pimienta y avellanas, específicamente en ese orden, con un retrogusto de pimienta principalmente, pero también algo de frutos secos en general y cuero. Sin embargo, al poco rato de estar en este último tercio aparecen sabores que no son nada agradables y un aumento considerable de la nicotina. Pienso que es una consecuencia de que la capa se haya estado rompiendo tanto que en el último tercio, entre la saliva y el uso constante, finalmente la liga haya dejado de funcionar y algo haya quemado a destiempo. Este cambio en la fumada me hizo dejar el cigarro a un lado, cuando aún le quedaba algo de tiempo útil.

El Valentino Siesto tenía todo para ser un buen cigarro: buena pinta, sabores dentro del rango de los agradables, una anilla llamativa y recomendaciones de amigos. Sin embargo, con todo producto hecho a mano hay sus bemoles y es imposible que todos salgan buenos. Por un lado debí haber sido más cuidadoso a la hora de escogerlo y de picarlo, o haber buscado más información, quizá. Pero el tamaño de la vena en la hoja creo que debió haber sido revisado por control de calidad en la fábrica, pues fue su mayor problema y uno que, de momento, no me deja la mejor impresión de la marca. Una lástima porque, como mencioné, tenía mucho a su favor. Estoy seguro que no todos son así y si quieres descubrirlo tú mismo, contacta a Gentleman Brothers.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Valentino Siesto
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (San Vicente)
Precio: $8,50
Puntuación: 77

Ron: Ryoma 7 Years

Ryoma es creado por una destilería llamada Kikusui y ubicada en la prefectura de Niigata, al norte de Honshu. Yo leí eso y quedé en las mismas, así que investigué un poco y descubrí que Japón está formada por 4 islas principales y luego varias islas más pequeñas. Entre estas islas principales, Honshu es la más grande y en la que habitan más de 100 millones de personas. Pues la destilería está ubicada al norte de la isla.

La destilería fue creada en 1881 por Takasawa Suguro, y aunque su mayor producto es el sake, llevan cinco generaciones familiares en el arte de la destilación. Pero algún familiar rebelde rompió la tradición o al menos la cambió un poco y desde hace unos años también destilan jugo de caña, en un intento de hacer algo distinto y alejarse un poco de la tendencia del whisky.

El nombre del ron viene de Sakamoto Ryōma, un samurái destacado en la era de los Meiji, quien se oponía a los Shogun y estaba a favor de la modernización. En el mismo sentido, este ron se opone a la tradición de la destilería de hacer solo sake y propone la modernización de hacer ron.

Volviendo al tema de las 4 islas principales, la que está más al sur se llama Shikoku y es la que suministra la caña de azúcar a la destilería, de la cual sacan el jugo que luego fermentan, es decir que no lo vuelven melaza antes y por lo que teóricamente es un agricole japonés y quizá por eso la etiqueta está en francés. No he encontrado nada acerca de su método de destilación, pero es añejado durante 7 años en barricas de roble blanco americano y, finalmente embotellado a 40% de alcohol.

Habiendo probado anteriormente otro ron japonés llamado Teeda, que destaca menos años de edad, la verdad es que en nariz este Ryoma es algo completamente distinto. Hay notas como de salsa de soya, pero también vino viejo, nuez moscada, aceitunas y esa nota herbácea típica de rones agrícolas. En segunda instancia también se sienten aromas de pera, tabaco, roble y canela.

En boca es dulce, pero un dulce de miel más que de azúcar, madera, canela y nuevamente las notas vegetales. Pero es un ron relativamente seco, con retrogusto a canela y miel. Me llama la atención ese sabor de miel, porque es precisamente el sabor y no la dulzura lo que destaca.

Si has probado whiskies de distintas regiones, llama la atención que el whisky de Islay es absolutamente distinto al whisky americano y ambos se llaman whisky. Incluso el ron de Jamaica es absolutamente distinto al ron cubano, que está al lado. Lo mismo sucede con el ron de Japón y pongo estos ejemplos porque Japón definitivamente no es el primer país que viene a la mente cuando piensas en ron, pero no solo lo hacen, sino que es bien distinto entre sí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Kikusui Distillery
Nombre del Ron: Rhum Japonais
Marca: Ryoma
Origen: Japón
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 7 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Cain – Habano (660)

Cain no es la marca con los productos más fáciles de identificar, especialmente porque lo que ha hecho a la marca más famosa es la inclusión de las palabras Straight Ligero, principalmente en el Cain F, que es el más fuerte de la marca y posiblemente el más conocido. Pero también existe el Cain Daytona, el Cain Maduro y este Cain Habano; lo que cambia es el color de la anilla y no mucho más, pues efectivamente todos dicen Straight Ligero. El Daytona sí dice su nombre y es la única excepción. Por un rato no estaba seguro de cuál era el que estaba reseñando y asumí, erróneamente, que era el Maduro. En fin, ya definido lo que es, aquí va el comentario obligado de que estas dimensiones no me gustan, pero es lo que hay. No recuerdo de dónde saqué el cigarro.

Como puede que sepas o no, Cain es una marca de Oliva, creada bao el paraguas de su línea experimental llamada Studio Tobac, de donde salió el Nub también. Por lo mismo, la construcción en ellos casi siempre es perfecta y este Habano no parece ser la excepción. La capa es oscura y apoya mis sospechas iniciales de que fuera un Maduro, pero comparando ambos, es obvio que no lo es. Los aromas sobre la capa son a cuero, cedro y chocolate, con algunas notas similares pero que también incluyen café en el pie. Lo pico con la guillotina en V, simplemente porque con un cigarro de estas dimensiones casi da igual como lo piques, pero la calada en frío me da un tiro muy decente y aromas a canela, notas dulces y café. Sabiendo que voy a estar un rato dándole fuego para que encienda bien, saco el de triple turbinas para encenderlo.

Las primeras caladas están cargadas de tierra húmeda, con un sabor a chocolate en nivel secundario y un tiro que es ligeramente apretado. Me gustaría decir que quema bien pero en la foto es obvio que no. A lo largo de este primer tercio ese sabor de chocolate deja de ser secundario y se coloca de principal, pero también es menos fuerte de lo que esperaba, aunque tenga una buena cantidad de ligeros en la tripa, es el cepo el que le impone la fortaleza y que su master blender obviamente sabe que no puedes hacer la misma proporción de fortaleza que en un cigarro más pequeño. En efecto, la fortaleza está ubicada en media-baja, al menos en este primer tercio, con una intensidad media.

La quemada en el segundo tercio es mucho mejor, más recta y con menos «accidentes». El sabor es más cremoso también, gracias a que el humo adquiere una propiedad casi oleosa y se mantienen los sabores más tiempo en boca. Estos sabores son a chocolate, café y algo ligeramente afrutado, que puede ser pasas pero se siente también como ciruelas, aunque ya para el punto medio se define completamente como pasas. Cabe destacar que este Habano es un ejercicio de paciencia o, mejor dicho, no es un cigarro para fumar apurado. Creo que si fuera el caso, podría fumarlo rápidamente, pero si el objetivo es disfrutarlo, pues no quema nada rápido y me toma más de una hora llegar a la mitad. La fortaleza llega a media, al igual que la intensidad y me tomo la tarea de darle caladas más cortas, a fin de poder identificar mejor los sabores, al precio que tardará más la fumada.

Contra todo pronóstico, el Habano de Cain sigue mostrando nuevos matices muy interesantes en el último tercio, incluyendo una nota más suave de chocolate que hace que no sea ese el sabor principal, sino la pimienta y esa sensación cremosa, principalmente del café. Pero no hay sabores nuevos, aunque la fumada sigue siendo lenta y cada sabor se siente presente. Me toma dos horas y media fumar este Cain, pero lo disfruté mucho más de lo que pensé que sería, al final con una fortaleza media-alta y una intensidad media.

El gimmick principal de la línea Cain ha sido el uso casi exagerado de hojas de ligero, lo que lo caracterizó como un cigarro fuerte y quizá me llevó en su momento a sobreestimar al Daytona y a temer al F. Pero también pasó que por mucho tiempo lo consideré una fumada irregular, cosa que no cambió mucho con el Maduro. Pero este Habano es el primero de la línea que me hace considerarlo como una fumada más regular, incluso este 660, que simplemente no es lo mío por un tema de duración, pero cuya experiencia fue gratificante, pues nunca fue aburrido. Es largo, eso sí y si no tienes toda la tarde libre, pues ni te molestes, pero la experiencia me sorprendió. Por $6 cada uno, en promedio, creo que no se puede pedir mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar
Marca: Cain
Modelo: Habano
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: 660 (Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Condega, Estelí)
Precio: $6,00
Puntuación: 90