Cocuy: Mal Incendio Cascabel

Recuerdo hace cosa de uno o dos años que vi por primera vez este cocuy y pensé que sería una bomba. No había visto cocuy por encima de 46° de alcohol y pensé que simplemente sería puro alcohol. Era un tema de ignorancia, pues he probado rones también con un alto contenido alcohólico y anteriormente pensaba lo mismo. Hoy sé que se trata de una mayor concentración de sabores.

Al igual que los otros productos de Mal Incendio, en la etiqueta de la botella aparece toda la historia de la marca y de la creación de este cocuy. Sin entrar en demasiados detalles, las piñas del cocuy son horneadas durante 8 días en un horno subterráneo con madera de cují. Luego es fermentado durante 4 días, destilado por alambique y finalmente pasa 2 meses reposando en botellón de vidrio.

La etiqueta describe una gran cantidad de detalles sobre cada paso, incluyendo que el suelo es de tierra en donde reposa y qué incluye la fermentación y una inmensa diversidad de trivia interesante. Pero lo que más me impactó fueron dos cosas: es un producto limitado en cada producción, siendo esta la botella #21 de 33. Además, es embotellado a 56% de alcohol.

En nariz el Cascabel es bastante químico, incluso llega a sentirse una nota metálica, salitre, tierra seca pero más bien como arcilla, una nota suave de vainilla y esa nota herbácea típica se siente más como de grama recién cortada.

En boca el alcohol es sumamente agresivo, porque tiene que serlo a esta concentración y sin ser suavizado por el reposo o el añejamiento. Las notas son picantes, pero como pimienta blanca, herbáceas, un toque de almidón, tierra húmeda y un sabor ligeramente dulce. En el retrogusto me encuentro con una nota dominante de alcohol, pero también más notas herbáceas que ahumadas. No parecería un cocuy tan ahumado, incluso teniendo el mismo proceso de los demás.

Ahí hay un tema interesante, porque este cocuy obviamente no tiene tanta dilución como los demás que he probado (apenas un poco más alcohol que el Origen de Maestro Ayamán), y es curioso que cuando uno está probando un destilado, siempre se recomiendan unas gotas de agua para bajar la intensidad alcohólica y que así afloran algunos sabores. En el caso de este cocuy a 56%, esa nota ahumada es precisamente la que no aflora a esta concentración. Al añadirle algo de agua sí sale, pero es curioso como no se siente tan ahumado y eso permite apreciar otros aromas.

Como dije al inicio, un destilado con mayor concentración de alcohol también tiene mayor concentración de sabores y en el Cascabel eso se cumplió cabalmente. Uno de los buenos, siempre que puedas soportar esa intensidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mal Incendio Agavera
Nombre del Cocuy: Cascabel
Marca: Mal Incendio
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 56%
Puntuación: 90

Tatuaje – Wolf (Torpedo)

Wolf es uno más de la serie de Tatuaje que muestra a personajes famosos del cine de terror contemporáneo. Esta línea suele ser de producción anual y siempre aparece en el mercado alrededor de Halloween. Éste será el cuarto que pruebo de esta serie de Monster Mash y el quinto en general, aunque cabe destacar que el blend de este Wolf lo probé anteriormente en su serie Skinny Monsters como el Skinny Wolf también. Sin embargo, tuve que revisar a fondo para confirmarlo porque es una larga serie de Tatuaje y hay muchos nombres que se parecen, incluyendo Wolfman, The Wolfman, Skinny Wolf, entre otros. Cabe destacar que este sampler llamado Monster Mash es el séptimo que se lanza en la serie y este Wolf tiene el mismo blend del The Wolfman original.

Aunque el blend es el mismo, la vitola es distinta, aunque sigue siendo un torpedo box-pressed, pero sus dimensiones son de 6 x 52 y el Wolfman original era más largo. El blend consiste en una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüense, fabricado por My Father Cigars. También creo que es el único de la serie que tiene el pie en formato que llaman Shaggy Foot o que la capa no alcanza hasta el final del cigarro. En esta capa inconclusa tiene aromas a vainilla y mucho chocolate, mientras que en el pie se aprecian cuero, chocolate y una nota ligeramente herbácea fresca. La calada en frío tiene una nota entre jengibre y algo malteado, que me recuerda al ginger beer, pero también pimienta blanca y chocolate, así como un toque suave de nueces.

La abundancia de sabores en el Wolf es inmensa pero al mismo tiempo lejos de lo que esperaba o en la dirección que esperaba. Los aromas a chocolate sobre la capa me dieron la impresión de que sería el sabor principal en la fumada, pero los sabores se aproximan más hacia cáscara de naranja, tierra húmeda, nuez moscada y pimienta negra, con un retrogusto en donde predomina la naranja, en distintas formas y no solo en cáscara. La quemada no es bonita, pero no me da problemas y el tiro es majestuoso. La ceniza es blanquecina y casi plana, y el humo abundante.

En verdad mantenía la esperanza de que el sabor de chocolate apareciera en el segundo tercio, pero el Wolf sigue teniendo la cáscara de naranja como el sabor principal y aunque el resto de los sabores sigue ahí, no tienen el mismo orden ni la misma intensidad. La pimienta se coloca de segundo y aunque la nuez moscada sigue ahí, cuando supero la mitad del Wolf, parece desaparecer o quizá es porque la pimienta aumenta aún más y domina ese matiz. La quemada es magistral, sin problema alguno y eso hace que el Wolf tenga un tiro fenomenal y produzca ceniza continua, así como un humo rico.

La pimienta aumenta su intensidad, pero la cáscara de naranja es el sabor más destacado aún y pareciera que nada lo va a alcanzar. Es tanto que en un momento me alejo del cigarro para ver si hay algún aromatizante de naranja cerca, pero no, es el cigarro. Ya no hay sabores de especias sino que lo que más puedo destacar en el último tercio del Wolf es naranja y pimienta, con un retrogusto que es principalmente de pimienta pero también tiene notas cítricas, que simplemente voy a asumir que son naranja porque para este punto la intensidad es media-alta y la fortaleza también, que se habían colocado en media durante casi toda la fumada. Luego de una hora y 45 minutos, este Wolf llega a su fin.

Podrías ver la reseña del Wolf y pensar que es un cigarro lineal y, si se quiere, plano. Ciertamente no es un cigarro con grandes transiciones, pero como casi todo los de Tatuaje y, más específicamente, de la serie de monstruos, son cigarros muy complejos y que deben ser aproximados por un paladar experimentado. Los matices y las pequeñas transiciones son variados pero no siguen esa estructura del que el cambio de sabor es al finalizar el tercio, sino que son más bien pequeños cambios aquí y allá que alteran un poco la experiencia y te dejan ansiosamente esperando el siguiente cambio. La calidad de eso es algo que simplemente debe ser experimentado y una reseña le hace poca justicia, aunque no por eso voy a dejar de hacerla.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series Wolf
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 86

H. Upmann – Herman’s Batch (Lonsdale)

En 1843, un banquero alemán especializado en importaciones y exportaciones se mudó a Cuba para asegurar buenos clientes y hacer crecer sus ganancias. Por mucho que a Herman le gustaba la banca, se enamoró de la isla y del tabaco, al punto que creó una marca que todos conocemos hoy en día y que se mantiene más de 180 años después. En 1960 fue expropiada por el gobierno cubano, por lo que quien mantenía sus derechos se exilió y, eventualmente, vendió esos derechos a Altadis, quien la tiene hoy en día. En 2019 decidieron rendirle un tributo directo a Herman y lanzaron un nuevo blend llamado Herman’s Batch, con una capa Habano ecuatoriana, capote dominicano y tripas de República Dominicana y Nicaragua, disponible en 4 vitolas.

La vitola que voy a disfrutar es el Lonsdale, con medidas 6½ x 42 y fue parte del pack mensual de Rumbullion Club, de hace un par de años y ese es más o menos el tiempo que tiene en mi humidor. La capa Habano es increíblemente venosa, al punto que por un momento me hizo pensar que era otra hoja, pero el color es lo que se mantiene más fiel a su origen. En efecto, el aroma de la capa es de tabaco rico, intenso y todavía con fermentación, mientras que en el pie se aprecian notas de nuez moscada y canela, con una nota suave de pimienta. Lo pico con la guillotina en V, básicamente porque solo tenía dos guillotinas a la mano y una era de corte plano pero con limitador y como tiene un rabito, no quería hacerlo mal. Aunque dicen algunos expertos que hay que halar ese rabo en vez de picarlo, pero me he llevado demasiados chascos como para hacer éste. La calada en frío tiene aromas a tierra húmeda, nuez moscada y un toque especiado como de vainilla.

El Herman’s Batch comienza intenso, mucho más intenso de lo que esperaba, con notas de chocolate en jarabe, pimienta y cáscara cítrica. Esa riqueza del tabaco también está presente y aunque no lleva un sabor específico, la intensidad del tabaco en general y sus sabores son notables, con ese sabor de chocolate colocándose rápidamente como el principal y los de pimienta, cítrico, y azúcar morena también, colocados en segundo plano. También aparecen notas de cedro y azúcar morena en el retrogusto. Lo que me impresiona también es lo bien que quema para una capa tan irregular, así como la velocidad a la que lo hace, pues me toma alrededor de media hora superar el primer tercio. La fortaleza se ubica en media-baja en esta sección, con una intensidad media-alta.

Estaba tratando de mantener el sabor de tabaco alejado de las notas, porque es como obvio, pero para el segundo tercio no puedo dejar de mencionarlo pues ya es el sabor principal del Herman’s Batch, y aunque podríamos argumentar que eso quiere decir que todos los otros sabores bajaron su intensidad y que el cigarro en general también lo hizo, pues la intensidad del sabor de tabaco rico sigue siendo la principal. Los sabores de chocolate, cítrico, azúcar morena y pimienta siguen ahí, pero no alcanzan la intensidad del sabor de hoja de tabaco. Incluso, cuando supero la mitad el sabor de azúcar morena prácticamente desapareció y aparecen unos sabores de tierra húmeda, que si bien van aumentando nunca llegan al nivel del sabor de tabaco. En el retrogusto la pimienta ahora tiene una parte más protagonista, mientras que la quemada es perfecta aunque con un cepo 42 tampoco aguanta mucha ceniza.

Pero el aumento del sabor de tierra no desaparece el sabor de tabaco rico, sino que ambos se colocan entre las sensaciones más intensas de la fumada del Herman’s Batch. Las notas de pimienta y chocolate completan las sensaciones de este último tercio, con sabores muy similares en el retrogusto y una quemada que no es tan buena como antes, pero no deja de sorprender por haberse mantenido tan decente durante las dos horas y 5 minutos que me duró el cigarro. Al final, cuando lo dejé creo que le quedaba un rato aún, pero tenía un tiempo sin cambiar de sabores y se estaba calentando un poco, pero sin duda que una excelente construcción.

Cuando traíamos cigarros para Rumbullion Club, siempre apuntábamos alto con los cigarros y el objetivo era traer uno o dos muy buenos, uno bueno y uno regular, para completar cuatro. No recuerdo cuál de ellos debía ser el Herman’s Batch, pero estoy seguro que no era el regular, pues ese estoy claro de cuál era (Penn Standard, se llamaba). Pero el Herman’s Batch en lo personal me impresionó mucho, especialmente porque no esperaba mucho de él. Sorprende lo bien que se comportó y lo variado que fue. No sé cómo se comporte en otras vitolas, pero en Lonsdale es una pasada, como dicen los españoles.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: H. Upmann
Modelo: Herman’s Batch
Dimensiones: 6½ x 42
Tamaño: Lonsdale
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua (Condega, Estelí)
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Ron: The Real McCoy 14 Year

Varias veces he hablado en el blog y en persona sobre lo preocupante que puede ser la merma o el impuesto a los ángeles cuando haces rones, especialmente en el trópico. Cuando anualmente se sacrifica entre el 9% y el 12% de lo que tienes en la barrica por el simple añejamiento, tienes que tener una buena cantidad para empezar y garantizar una producción. Es por eso que ver rones superiores a 12 años de añejamiento no es común. Pero la destilería Foursquare en Barbados ha estado creando varios rones que alcanzan los 14 años en años recientes.

Esta marca fue creada por el cineasta Bailey Pryor cuando estaba filmando un documental de Bill McCoy. McCoy era un marinero que contrabandeaba licores en épocas de la ley seca que afectó a Estados Unidos entre 1922 y 1931. Se decía que sus licores eran de calidad y de ahí salió la frase «the real McCoy» para describir algo que es bueno y original.

Este ron de 14 años es destilado, añejado en barricas ex-bourbon y embotellado por Foursquare, en Barbados. Se trata de una edición limitada a 6 mil botellas a 46%.

Aunque está a 46% y tiene 14 años, en nariz no se siente inmensamente complejo. Tiene unas notas a establo y vanilla, pero luego de dejarlo unos 10 minutos en la copa es que aparecen las notas de esa complejidad que no encontré recién servido, que incluyen además, nuez moscada, canela, coco y tabaco.

Como es de esperarse de un ron que añeja durante 14 años, los sabores tienen una intensidad de madera bastante frontal, pero al rato en copa también aparecen sabores a tabaco, chocolate negro, coco y vainilla. Pero la madera sigue siendo uno de los sabores más intensos. En el retrogusto me encuentro con una nota de madera tostada, dátiles y cáscara cítrica.

Otros de los rones de 14 años provenientes de Foursquare es el Doorly’s 14, embotellado a 48% y algunos de la serie Exceptional Cask, que incluso superan esa edad. Pero si bien este The Real McCoy está interesante y sabroso, creo que los otros que mencioné me han gustado más. Tiene sentido porque Doorly’s es una marca de Foursquare, mientras que The Real McCoy es una marca que contrata los servicios de Foursquare. Exceptional Cask es excepcional y eso no se discute. Pero lo que menos me gustó fue la abundancia e intensidad de ese sabor de madera, que superó a los otros matices.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare
Nombre del Ron: 14 Year Limited Edition
Marca: The Real McCoy
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $80
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 85

Ferio Tego – Metropolitan Host (Hobart)

A lo mejor no lo sabes y es muy posible, porque su marca original quedó en el casi olvido durante los últimos años. Pero Ferio Tego es una marca relativamente nueva, construida sobre las cenizas de una marca bastante antigua llamada Nat Sherman. Por temas de regulaciones y adquisiciones, la empresa que había comprado a Nat Sherman hace unos años decidió que no quería una marca de tabaco, por lo que simplemente se deshizo de ella pero se quedó con los derechos del nombre. Esto hizo que sus antiguos directivos crearan una nueva empresa con los productos antiguos y todos los contactos en fábricas. El hecho es que desde que Nat Sherman había sido adquirida, comenzó a publicitarse muy poco y es posible que muchos hayan pensado que desapareció antes que sucediera.

Investigando un poco sobre este cigarro, he descubierto que es un blend legendario de la marca, cuya producción actual responde más a la tradición de que se siga haciendo casi 30 años después de su introducción que el hecho que ataque un segmento actual del mercado. Es el primer cigarro con la nueva marca que pruebo, pero de la línea Metropolitan probé el Maduro hace unos años, que no me gustó mucho. Pero tengo un amigo que es fanático de los cigarros de capa Connecticut, en lo que coincidimos, pero aparentemente también fanático en los cigarros sweet tipped, que no coincidimos. Fue el mismo que me obsequió el Baccarat The Game. La diferencia principal de este cigarro vs. el de Nat Sherman es la segunda anilla que identifica a FT. Los aromas sobre esta capa Connecticut ecuatoriana son típicos, a paja, madera y una nota suave de canela. En el pie se sienten notas a nueces, madera y vainilla, y finalmente en el la calada en frío una nota intensamente dulce gracias al sweet tip o la perilla endulzada, pero también canela, vainilla y nueces.

En verdad que esto del sweet tip no me gusta nada, sobre todo porque no es solamente dulce, sino que pareciera tener matices también. No solo eso, pareciera que los sabores que se sienten en la fumada son por esa perilla endulzada y no por el tabaco. Hay notas de nueces, vainilla, un toque suave de pimienta y uno similar de tierra húmeda. La quemada es relativamente recta, pero la ceniza tiende a abrirse, lo cual no se ve muy bien pero afortunadamente no parece afectar la fumada. El humo es abundante y cremoso, y el primer tercio me da una intensidad media-baja con una fortaleza baja.

Tanto la ceniza como la quemada se ven ideales en el segundo tercio, con una fortaleza que comienza el tercio en baja y para finales está en media-baja, por lo que no hay un cambio inmenso, pero al menos la intensidad aumenta a media. La nota dulce simplemente opaca los sabores o al menos me hace pensar regularmente si esos sabores son de la perilla o del tabaco. El hecho es que los sabores son a cedro, nueces y una nota suave de vainilla. No mucho más.

En el último tercio, aunque quema mucho mejor, los sabores son mucho menores. Creo que el hecho que el sweet tip hace que salive más y que el blend en sí es más sencillo hacen que la fumada se sienta más plana en este tercio. Los sabores no han cambiado en lo absoluto, aunque podría decirse que es más plano, nuevamente por lo que menciono y quizá es que me acostumbré ya. El humo sigue siendo denso y abundante, pero la verdad es que un poquito después de quitarle la anilla, al notar que no había mayor cambio, lo dejé. Me tomó una hora y 15 minutos llegar hasta ese punto.

Mucho lo he dicho anteriormente y es que los cigarros de capa Connecticut actuales me gustan mucho más porque parecen combinar una buena dosis de intensidad de sabores típicos a vainilla, nueces, madera y crema, con la fortaleza de los cigarros más actuales y así aunque son fumadas cremosas, no son suaves. Si bien tengo una buena cantidad de cigarros de capa Connecticut entre mis preferidos, ninguno es suave. Por su parte, este Metropolitan Host tiene esa fórmula antigua de hacer los cigarros suaves e incluso ponerle una perilla endulzada para hacerlo más agradable, cosa que no va conmigo. Podría juzgarlo un poco yendo más allá y evaluando sus sabores, pero la verdad es que esa nota dulce de la perilla domina gran parte de los sabores y el cigarro simplemente no es para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Rancho Jamastran
Marca: Ferio Tego
Modelo: Metropolitan Host
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $8,00
Puntuación: 74

Ron: Hampden Great House 2021

Quizá no sea un tema conocido por todos, pero durante un buen tiempo, Hampden y el resto de las destilerías jamaiquinas solamente hacían productos para otras marcas. Es decir, no tenían una marca propia, y esto sucedía porque el consumo interno estaba prohibido o al menos muy controlado.

Una vez se eliminaron algunas barreras, comenzaron a aparecer nombres de rones con la destilería que los hace, como Appleton Estate o Hampden por mencionar algunos. Pero Hampden mantiene su fabricación de otras marcas, como debería. Aunque no identifica las fórmulas, sí establece algunos códigos para identificarlas y hoy en día cada código identifica una serie de ésteres y propiedades de cada ron.

Estas letras o símbolos de cada ron son usados para identificarlos y determinar así la receta. Es decir, el producto XXX tiene 30% de <>H, 20% de C<>H y 50% de OWH. Existen 8 códigos distintos. Además, cada uno de estos códigos tiene distintas edades entre sí, por lo que pueden haber 10 variedades de distintos años del OWH. Al final es una receta particular.

Cada una de las ediciones de Great House de Hampden lleva una receta distinta. En el caso de la que voy a probar hoy, que es la edición 2021, tiene 80% LFCH (que va de 85 a 120 ésteres) de 7 años y 20% C<>H (que va de 1200 a 1400 ésteres) de 4 años. Es una edición limitada a 2400 botellas y está embotellado a 55% de alcohol.

En nariz el Great House 2021 tiene toda esa intensidad frutal que suele caracterizar a los rones de Jamaica, pero también abundante jengibre, piña fermentada y avinagrada, banana podrida, cáscara cítrica, cáscara de manzana y barniz.

En boca hay abundante banana y piña, pero también aceitunas, vinagre, croissant, notas más químicas como barniz y esmalte, incluso alquitrán, pero la abundancia de frutas es, pues abundante. El retrogusto es de banana, piña, manzana verde y barniz.

Hampden es un ron que de verdad destaca los sabores y aromas que hacen famoso al ron de Jamaica. Tienen algunos introductorios que no dejan de tener sabores agresivos y contundentes y sirven como puerta de entrada, aunque esa puerta la tienes que abrir tú. Si los sabores te gustan, hay un inmenso mundo de rones en ese estilo. Pero si no te gusta uno, no pruebes con otros, porque no hay nada que buscar ahí.

Si el Appleton Estate 12 o el Hampden 8 son la puerta, el Hampden Great House es la habitación principal, pero con la cama sin hacer y el baño sucio, para mantener la analogía de la casa. Es un ron que de verdad te tiene que gustar el estilo para apreciarlo bien. Y la verdad es que a un precio que ronda los $140 por botella, no puedes comprarla sin saber lo que contiene.

Ficha Técnica:
Fabricante: Hampden Estate
Nombre del Ron: Great House 2021 Edition
Marca: Hampden
Origen: Jamaica
Materia prima: Melaza
Edad: 4 a 7 años
Precio: $140
Densidad alcohólica: 55%
Puntuación: 88