Whisky: Catador Itinerante Broger 10

Hay una pequeña embotelladora independiente ubicada en Estados Unidos, llamada Catador Itinerante. Ellos compran whiskies de distintos países y los embotellan en envases de 375ml principalmente, para venta a curiosos y quienes aprecian whiskies diferentes de bajas producciones o muy selectos. Hace unos meses me contactaron para probar dos de sus productos y aquí destaco el primero.

En el caso de éste, se trata de un whisky de Austria, de una pequeña destilería familiar llamada Broger. El whisky es hecho a partir de cebada ahumada, que es secada con calor de leña y no de turba, como suele suceder en otros países. El whisky es destilado en alambique y añeja durante 10 años en barricas ex-jerez oloroso. Además es Single Cask, por lo que el contenido de la botella proviene de una sola barrica, y es Cask Strength, por lo que no es diluido. Está embotellado a 71,6% de alcohol.

La muestra que me dieron creo que es de 100ml, pero puede ser menos. El color es muy llamativo y tiene aromas cítricos, de almidón, cereal y un ahumado suave. Al añadirle unas gotas de agua afloran aromas perfumados de flores rojas y se siente más cítrico.

En boca es sumamente intenso de alcohol, creo que es el mayor contenido alcohólico que he probado de un destilado y es sorprendentemente dulce. También hay sabores ahumados, cítricos, de cáscara de limón amarillo y pimienta. El retrogusto es ahumado, como un humo de fogata (por la madera). Al añadirle unas gotas de agua, ese sabor es más dulce y menos ahumado.

En los últimos años me ha impresionado la variedad de destilados que existe, pero también que a mí, con este pequeño blog y mis redes sociales, me contacte gente para que pruebe sus productos. En realidad me llena de orgullo y diariamente trato de que no se me infle el ego.

Este whisky de Catador Itinerante es difícil que no guste. Es algo que con un poco de agua aflora más y de verdad que tienes que ponerle, sobre todo si está a más de 70° pero la complejidad que aporta el uso exclusivo de barricas de jerez es impresionante. Casi que no vas a querer probar algo que pase por barricas de ex-bourbon. Bueno, eso no es verdad, pero es una complejidad distinta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Broger Distillery
Nombre del Whisky: Broger 10
Marca: Catador Itinerante
Origen: Austria
Edad: 10 años
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 71,6%
Puntuación: 89

Caldwell – Long Live The King (Petit Double Wide Short Churchill)

Mi decisión de colocar la vitola del cigarro que voy a reseñar en el título del artículo funcionó perfectamente hasta hoy. A veces pareciera que las marcas se burlan del mercado y de la industria cuando colocan estos nombres de sus vitolas, aunque Caldwell en general lo ha hecho anteriormente con vitolas como My Style is Jalapeño y 12 Honest Men. Pero con ésta se pasaron, y es de esperarse de empresas nuevas y marcas atrevidas y cuando Caldwell debutó en 2014, lo hizo con tres productos de nombres irreverentes, que incluyen este Long Live the King (que reseñé originalmente en 2017), The King is Dead y el Eastern Standard. Hoy en día existen creo que siete vitolas distintas de este Long Live the King, así como otras versiones especiales, incluyendo un maduro llamado Mad Mofo.

Este Petit Double Wide Short Churchill tiene dimensiones que lo asemejan más a un toro, con medidas de 6 x 52, pero debe ser más divertido llamarlo con ese nombre tan largo. El blend de la marca es una capa Corojo dominicana de 2008 sobre capote Corojo dominicano de 2009 y la tripa incluye Corojo dominicano de 2006, Pelo de Oro peruano de 2008 y Habano nicaragüense de 2007. Apenas notable, el cigarro lleva un ‘moño de señora’ en la perilla, que logro quitar fácilmente con la guillotina y apreciar aromas en la calada en frío a cardamomo, chocolate, tierra y un toque cítrico, mientras que la capa tiene aromas a tierra, paja y madera.

Las primeras caladas están cargadas de sabor, que asombrosamente no destaca muchas notas picantes, sino más bien cítricas y dulces, que eventualmente incluyen notas de avellanas y merey (anacardo). A lo largo del tercio finalmente aparecen sensaciones picantes, que no podían faltar y en cierto modo les doy la bienvenida porque tenía por un momento una fumada demasiado sutil. La intensidad es media, con una fortaleza igualmente media, pero creo que va a aumentar. El anillo de combustión no es el mejor pero tampoco llega a ser algo que me preocupe, principalmente porque todo lo demás de la construcción parece funcionar bien, aunque la ceniza no se sostenga ni siquiera hasta el final del primer tercio.

En el segundo tercio aparece un sabor llamativo a café espresso y la verdad es que en el primer tercio se sentía un sabor lejano a café, pero no fue constante ni algo que destacar, pero en el segundo tercio es principal y muy integrado e incluye notas de granos de café también. El cítrico sigue bastante activo y por un momento me recuerda cuando le pones una cáscara de limón al espresso, que no es lo que más me gusta, pero tiene un sabor muy particular. Hacia la mitad del Long Live the King también hay un sabor cremoso de mantequilla, sin sal en realidad, pero cremoso y hasta lácteo. La pimienta se siente roja y también hay participación de sabores a tierra, cedro y creo que es todo. La fortaleza está en media-alta y la intensidad ha aumentado acordemente, y aunque la ceniza sigue siendo de corta duración, el tiro y la velocidad de quemado no dan problema alguno.

La fortaleza en el último tercio baja a media-baja, mientras que la intensidad se coloca en media y es algo medianamente inusual en el tabaco, porque en la mayoría de los casos los cigarros se van fortaleciendo o simplemente se quedan en la misma intensidad/fortaleza del tercio anterior, pero éste se suaviza. No obstante, sigue siendo una fumada muy placentera y los sabores son a café, limón, pimienta roja (muy suave de ella), mantequilla y avellanas. Me toma un poco más de dos horas fumar el Long Live the King, que es un poco menos de lo que me tomó aprenderme el nombre de la vitola, pero finaliza muy sutil y aún produciendo humo abundante, aunque poca ceniza.

Es casi injusto que mi primera experiencia con el Long Live the King haya sido con lo que esencialmente es un Gordo (6×60) porque aunque la experiencia no fue mala, podría haber sido mucho mejor y no estaría descubriendo un gran cigarro 11 años después de su lanzamiento. Pero la verdad es que cuando lo vi decidí que lo quería volver a probar, pues no tenía recuerdos abundantes de él, quizá porque hay otros Caldwell que me han gustado más. Pero vale la pena destacar que mi experiencia con Caldwell ha sido muy variada y hay algunos que me han encantado y otros que no me han gustado nada y he terminado regalando. Una gran suerte que éste haya estado entre los que me gustan.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Caldwell
Modelo: Long Live the King
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Petit Double Wide Short Churchill (Toro)
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo 2008)
Capote: República Dominicana (Corojo 2009)
Tripa: República Dominicana (Corojo 2006), Perú (Pelo de Oro 2008), Nicaragua (Habano 2007)
Precio: $11,00
Puntuación: 91

Ron: Raising Glasses Muki

Raising Glasses es una pequeña embotelladora independiente, ubicada en el estado americano de Massachusetts y simplemente adquieren rones de distintos orígenes y los embotellan. Hace unos meses me ofrecieron algunas muestras y esta es una de ellas.

Para la línea llamada Folklore Series tomaron figuras del bestiario mitológico local y en el caso de este llamado Muki, se trata de una especie de duende rubio que acecha las zonas mineras y le esconde las herramientas a los trabajadores.

No hay información acerca de la destilería que produce el ron, pero sí menciona que es hecho a partir de melaza y destilado por columnas, luego añejado durante 2 años en Ecuador y luego 4 años en Europa. Finalmente es embotellado a 68,9% de alcohol.

Al igual que otros de sus productos, el 5% de las ventas son donadas a una organización específica de cada país productor del ron original.

El Muki es un ron que me llamó la atención desde que lo vi, principalmente porque he probado muy pocos rones de Ecuador, pero también porque si viene de Raising Glasses tiene que ser bueno (no veo a la marca metiéndose en esto si no vale la pena). En nariz confieso que no llama mucho la atención, apenas con aromas de fruta cítrica, suave de caramelo y algo de madera.

El problema muchas veces cuando siento poco alcohol en nariz es que el trago que le doy suele ser más abundante de lo que normalmente le daría al saber que tiene casi 70% de alcohol y fue exactamente lo que me sucedió y en boca realmente estalla. Es como una sensación de temperatura extrema que se expande lentamente. Los sabores son de caramelo, vainilla, cítrico y goma de lápiz. El retrogusto es de goma, cáscara de mandarina y almidón.

El Muki es sorprendente, aunque creo que la mayor cantidad de esa sorpresa viene por el contenido alcohólico y la sorpresa de cómo se comporta en boca. En sabores y aromas es muy normal, pero no deja de ser sabroso, aunque predecible. Pero al igual que mencioné hace un momento, Raising Glasses no va a enviar una muestra de un mal producto y el Muki ciertamente no lo es, y aunque normal, la verdad es que con gusto me llevaría una botella.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Muki
Marca: Raising Glasses
Origen: Ecuador
Materia prima: Melaza
Edad: 6 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 68,9%
Puntuación: 86

Ortez – Connecticuts (Robusto)

En el año 2006 Altadis creó la marca Ortez, junto con Omar Ortez, en Nicaragua. Quizá el nombre no sea el que más resuene en la industria, pero si eres seguidor de las redes sociales, su hija, Indiana Ortez, era bastante activa hace unos años y compartía bastante información relevante de la industria. La familia Ortez ha estado relacionada con la producción y cultivo de tabaco desde hace casi 50 años y desde 2006 la marca Ortez ha sido una marca de cigarros de precio módico, que normalmente no llevan anilla central sino una inferior, si es que llevan. Hasta el momento solo he probado dos productos de su línea Originals, en Belicoso (con anilla inferior) y en Lancero (sin anilla). En 2022 decidieron hacer un reblend de sus Connecticuts, con capa Connecticut ecuatoriana sobre hojas nicaragüenses.

La verdad es que pensé que solamente hacían el Originals y me impresionó bastante cuando recibí este cigarro y lo primero que pensé era que le habían cambiado el color de la anilla. Fue cuando me puse los lentes que noté que dice Connecticuts, así con S al final. Investigando un poco encontré que también existe un Maduro. La capa es algo más oscura del Connecticut tradicional o quizá es la anilla inferior amarilla que la hace ver más oscura. Pero es bien lisa y tiene aromas a vainilla y madera, con una calada en frío de notas muy similares e incluso algo de pimienta y nueces.

El Connecticuts comienza como esperaba una vez que supe que era Connecticut; es suave, con notas de intensidad media-baja a madera de cedro, paja y una nota suave pero regular de pimienta. No hay mucho más durante gran parte de este tercio, pero hay un retrogusto de pimienta y canela, cuya nota de canela se va colocando en el paladar durante la transición al segundo tercio. Pero la quemada es fenomenal y la ceniza se sostiene continuamente y al llegar a la frontera con el segundo tercio, se cae casi de manera automática; afortunadamente en el cenicero.

La ceniza es menos simpática en el segundo tercio, aunque los sabores del Connecticuts son más intensos, alcanzando el punto medio, con una fortaleza media también, aunque no constante. Aparece un sabor a tierra húmeda y nueces, que junto con el de canela que ya es parte de los sabores del paladar, se juntan para ser el sabor dominante, mientras que los sabores de cedro, paja y pimienta son los secundarios. Aunque la ceniza no se sostenga tanto, al menos la quemada es recta y el tiro muy bueno, por lo que hay abundante humo en cada calada.

No hay grandes cambios en el último tercio, salvo que la sensación picante es mayor y muchos sabores se simplifican. Sigue habiendo una sensación de tierra, pero ya no es tan participante como en el tercio anterior y en cierta manera el último tercio del Connecticuts se parece más al primero que al segundo. Llega un punto que el sabor de pimienta también desaparece y me quedo con sabores muy sutiles y una fortaleza baja, al mismo nivel de la intensidad. La ceniza se sostiene más tiempo pero ya en este punto no es gran cosa. Después de cinco minutos sobre una hora, el Connecticuts llega a su fin.

El Connecticuts de Ortez es un buen cigarro, sobre todo si estás comenzando a fumar o no estás buscando algo de sabores robustos o de alta intensidad. Es un buen cigarro para comenzar una velada, como bienvenida, para abrir el paladar, como quien dice. Pero así como una fumada particular que vas a recordar durante meses, no creo y menos por los $6 por unidad. En ocasiones son llamativos los cigarros así con unas anillas muy llamativas, pero durante la fumada el Connecticuts no lleva la anilla, así que puede ser cualquier cosa, en realidad. Hay sabores similares con algunos cigarros en su estilo, por lo que no hay mucho por lo que recomendaría al Connecticuts más allá de que quieras satisfacer la curiosidad de cómo será un cigarro suave de esta marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: Omar Ortez
Marca: Ortez
Modelo: Connecticuts
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $4,00
Puntuación: 80

Rocky Patel – Sixty (Toro)

El Sixty fue un cigarro lanzado en 2021 para celebrar los 60 años de su fundador, quien había cumplido años el 26 de febrero. El blend tiene una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüenses y supuestamente los cigarros reposaron durante 2 años en la fábrica antes de salir al mercado. Está disponible en tres vitolas: Toro, Robusto y el Gordo, que reseñé en junio de 2023. Aunque también hay una vitola llamada Bala, de la que he fumado un cigarro de la marca, pero no éste y que está disponible como edición limitada. No es el primer cigarro que Rocky Patel hace celebrando un cumpleaños, pero creo que sí es la primera vez que pruebo alguno que lo haga, aunque en este caso sea el segundo de la misma línea.

Este Sixty tiene dimensiones de 6½ x 52, con un box press notable y un precio que ronda los $17 y que cuando le quito todos los adornos inferiores finalmente noto una capa brillante y moteada, con algunas imperfecciones normales en este tipo de capas. Pero en aromas no es tan variado, quizá porque el papel los contuvo, no sé en verdad, pero tiene notas de chocolate, pimienta y algo entre establo y maple, pero la intensidad es baja. En la calada en frío me encuentro con aromas a chocolate, café, regaliz y pimienta. Y la gran necesidad de encender este cigarro lo antes posible.

El Sixty enciende rápidamente y de manera uniforme, con una cantidad de sabores concentrados que resumo como pimienta, chocolate y regaliz como los más destacados, con notas un poco más suaves de madera, pasas y un toque como malteado/fermentado. La pimienta domina la fumada, pero conforme voy adelantando en el tercio, se va disminuyendo un poco y permite apreciar la intensidad de otros sabores. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, y además quema bastante lento y es lo que me lleva a hacerle la foto cuando visualmente apenas voy comenzando el tercio, pero también pasa que se siente más delgado y temo que la ceniza se me venga encima. La transición hacia el segundo tercio me da sabores que me recuerdan a la salsa barbecue, pero con una intensidad picante que sigue presente, pero mucho más sutil y en el retrogusto me incluye una mezcla especiada de la salsa con una regaliz bien distinta. El tiro está bien, aunque no perfecto y la ceniza, para mi sorpresa, se mantiene bien situada.

Entrando en el segundo tercio y siguen estando los sabores a salsa barbecue, pero destaca más la nota dulce de esa salsa y mucho menos la nota especiada. El chocolate sigue siendo un sabor destacado y eso es algo que me está gustando del Sixty, esa combinación de chocolate con especias y notas dulces. La sensación picante es mucho menor y es incluso hasta cremoso, por lo que no tengo la garganta ni la lengua seca. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, buen tiro y humo abundante e incluso un anillo de combustión muy recto, que se traduce todo en una fumada muy competente.

Sorprende también lo lento que quema. Cuando comencé a fumar estaba el sol afuera y cuando entro en el último tercio, ya es de noche. Los sabores de cuero, chocolate y notas dulces siguen siendo los principales, pero no hay casi sensaciones picantes, lo cual agradezco porque llevo un poco más de dos horas con el Sixty. Hay notas más suaves a vainilla y tierra húmeda, que mantienen la fumada muy interesante y la continuidad de una fumada carente de problemas, con buena construcción, tiro muy bueno, y humo abundante. La fortaleza aumentó un tanto en el último tercio, pero me dio dos horas y 15 minutos de fumada.

He leído algunas reseñas de este Sixty y varias han destacado problemas de construcción. Afortunadamente el mío estuvo muy bien y no me sorprende que la experiencia haya sido mejor que el de cepo 60 que fumé hace poco, aunque cabe destacar que esa fue una buena experiencia también. Pero hay un tema con esto y es que Rocky Patel es una marca que hace productos de costos medios y de vez en cuando tiene algún producto que es más caro, pero no es común. Incluso los blends más celebratorios tienden a tener precios solidarios, por lo que pagar $17+ por un Rocky Patel suena a que tiene que ser el cigarrazo y simplemente no lo es. Es un cigarro muy bueno y como un regalo es tremendo, pero no me veo comprando cajas y mucho menos individuales.

Ficha Técnica:
Fabricante: TAVICUSA
Marca: Rocky Patel
Modelo: Sixty
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $17,00
Puntuación: 90

Ron: Raising Glasses Pelée’s Fury II

Unos meses atrás me contactó una gente que no me dijo cómo se llamaban, pero que tenían unos destilados que quizá me podría interesar. Unas semanas antes me había contactado otro que produce whisky y que quería enviarme dos muestras, a lo que a ambos les dije que sí, con mucho gusto. Estos que me contactaron me enviaron 10 muestras. Eso me impresionó bastante, sobre todo porque son rones y cada uno más interesante que el otro.

La empresa se llama Raising Glasses y se encuentran en Massachusetts, en Estados Unidos. Embotellan rones de distintos países y casi todos son sin diluir. El primero que probé, sin orden aparente es este llamado Pelée’s Fury II, que es la segunda parte de uno que se llamaba Pelée’s Fury, lo cual creo que es casi obvio.

El hecho es que Pelée es un volcán en la isla de Martinica y este volcán hizo erupción en 1902, evento en el que murieron cerca de 30 mil personas. Para el ron, quisieron algo que evocara furia y potencia. Lo que hicieron fue tomar ron llamado de la destilería Le Galion, específicamente del estilo Grand Arôme, conocido por su alto contenido de ésteres y aromas.

Pero a diferencia de muchos de los rones de Martinica, éste es un ron hecho a partir de melaza (no jugo de caña) y destilado por columnas. También destaca que la fermentación del mosto incluye vinaza, al mejor estilo del dunder jamaiquino. El resultado no menciona cuánto tiempo es añejado, pero es finalizado durante 10 meses en barricas de ron barbadense, específicamente de Mt. Gay y finalmente embotellado a 60% de alcohol.

La botella no da para experimentar mucho, así que procedo a simplemente disfrutarlo en copa y muy puntual. En nariz es sumamente atractivo, con aromas cítricos, pero también a aceitunas, a madera, una mezcla entre algas y salmuera, y hacia el final notas de ciruelas-pasas y almendras. Es un abanico bastante amplio pero sumamente divertido.

En boca es intenso y no esperaría menos con 60% de alcohol. Tiene sabores de manzana horneada, con todo y sus especias de clavo y canela, aceitunas negras, vainilla, grama y goma de lápiz. En el retrogusto me encuentro con notas de plástico nuevo y cuero.

Siempre me gusta probar distintas expresiones del ron, sobre todo cuando son rones exóticos y con finalizados distintos. El Pelée’s Fury II marca todas esas casillas y me deja queriendo más y espero poderlo probar pronto. No es necesariamente caro, pero a $40 por una botella de 375ml tampoco es un ron barato, aunque con esa escasez se puede justificar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Le Galion Distillery
Nombre del Ron: Pelée’s Fury II
Marca: Raising Glasses
Origen: Martinica
Materia prima: Melaza
Edad: N/D + 10 meses
Precio: $40
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 90