PHRD – Etiqueta Negra (Robusto Gordo)

Esta es una marca que he visto bastante en redes sociales y en reportajes, que confieso no he leído en profundidad. Me tomó un rato definir qué significan las siglas del nombre de la marca, pero una rápida revisión me llevó a Puro Humo República Dominicana, que suena más como un cigar lounge que otra cosa, pero que sin duda está original en el uso de sus siglas. Este Etiqueta Negra fue un obsequio de mi amigo Juan Vicente de D’Cache Cigars, que vende marcas emergentes dominicanas en Venezuela. En cuanto a este Etiqueta Negra, se trata de una única vitola 5 x 58, con una liga que su página web describe como capa Corojo ecuatoriana y el resto de las hojas son dominicanas.

Me sorprende que un cigarro solamente esté disponible en esta vitola, principalmente porque no es una vitola que se caracteriza por desprender toneladas de sabor, y para una marca emergente que quiera destacarse, pues simplemente no es lo primero que se me hubiera ocurrido. Quizá una corona o un robusto. En fin, en su gran capa este Etiqueta Negra tiene aromas relativamente suaves a madera vieja, miel y canela, que si bien se sienten dulces, no son abundantes. En el inmenso pie se aprecia un toque destacado de pimienta, madera nuevamente y masa madre, o al menos masa de pan. Lo pico con la doble hojilla, pero lo más superficial posible, porque la construcción se ve fenomenal y solo quiero quitarle un poco de perilla. La calada en frío tiene buena fluidez y aromas a madera seca y cuero viejo.

Y la verdad es que comenzamos muy bien, con notas ligeramente picantes que le dan una dimensión adicional a los sabores que son dominados por madera y tienen un trasfondo menos intenso pero muy persistente de chocolate negro. Las primeras caladas incluyen apenas estos sabores, pero a medida que voy avanzando dentro del tercio, también hay sensaciones de canela, herbáceo, paja y establo que nunca son tan dominantes como la madera, pero su sola presencia le da complejidad a la fumada. Quema muy bien y afortunadamente no se calienta tanto como pensé que sucedería. La fortaleza en el primer tercio se sitúa en media-baja, con una intensidad media.

Para el segundo tercio de este PHRD Etiqueta Negra, la intensidad en general ha disminuido un poco, lo cual no me agrada tanto pero sabía que era inevitable con esta vitola. Pero esto no es un problema del cigarro, sino una consecuencia de su tamaño. Los sabores son más suaves y es el de chocolate el que toma la delantera, con una nota muy sutil y seguido de madera y nueces. Este sabor de nueces tiene una cualidad cremosa, casi pareciendo una pasta suave que le da un sabor pegajoso al cigarro y que es una de las mayores cualidades de la fumada. El resto de los sabores está a su propio ritmo, pero las nueces envuelven la experiencia. La intensidad se va a media-baja, con una fortaleza que se mantiene similar en ese mismo nivel. Pero el cigarro quema perfectamente y todo lo que es construcción quema de maravilla.

Lo que pude apreciar en el segundo tercio es prácticamente lo que repite en el último, salvo que la madera vuelve a ser central en el tabaco y en realidad el último tercio es más parecido al primero que al segundo, pues ese sabor de madera también lleva la intensidad a media y volvemos a niveles más acostumbrados, lo cual resultó ser maravilloso porque no quería que se siguiera sintiendo más suave. Durante este tercio la intensidad fue media, con una fortaleza media-baja, aunque hacia el final y pese a que estaba quemando de maravilla, se calentó al punto que lo tuve que dejar cuando en mi mente aún le quedaba un rato. Me tomó una hora y 10 minutos fumar este Etiqueta Negra hasta ese punto.

Últimamente me he encontrado con algunas marcas, sobre todo dominicanas, que apuntan sus productos al fumador novato. Aunque estoy completamente de acuerdo que no todo el mundo puede fumar lo mismo y que al empezar en esta afición hay que hacerlo con suavidad y simpleza, creo que no todos los productos son para todos. Es decir, como fumador algo más experimentado que alguien que está comenzando, busco una fumada más compleja. Si bien hay marcas que se dedican a los más aficionados, creo que la calidad de una marca se mide por lo complejo que puedan ser sus productos. El Etiqueta Negra de PHRD no es el más complejo, pero entre la fumada me encuentro indicios que los pueden llevar a serlo, solo falta que lo hagan.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: PHRD
Modelo: Etiqueta Negra
Dimensiones: 5 x 58
Tamaño: Robusto Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: República Dominicana (Habano 2000)
Tripa: República Dominicana (Olor)
Precio: N/D
Puntuación: 84

La Flor Dominicana – Salomon

A principios de 2009, Litto Gomez y La Flor Dominicana lanzaron un cigarro realmente grande, sobre todo en comparación con lo que hacían hasta ese momento, pero igual según mis estándares, sigue siendo un cigarro gigante. Se trata de un salomón con medidas de 7 x 64 en vitola perfecto y con una capa nicaragüense, sobre capote y tripa dominicanos. El cigarro tuvo una gran aceptación, llegando hasta el peldaño 13 del Top 25 de Cigar Aficionado de ese año. Aproximadamente un año después lanzaron la versión con capa madura, pero esta vez voy a probar el de capa natural, ese que salió en 2009, y que realmente se ve imponente e impresionante, muy bien construido.

El cigarro es realmente masivo y dada la intensidad de muchos de los cigarros de La Flor Dominicana, confieso que me siento algo intimidado por estas dimensiones y el efecto que la fumada pueda causar. Haciendo un breve recuento por mi historial de fumador, hay 3 cigarros que me han «pateado» y dos de ellos son de esta marca. Pero a pesar de toda esta fama de fortaleza e intensidad, este Salomon no se siente especialmente intenso en frío, al menos su capa tiene aromas suaves a café y cuero, mientras que la calada en frío, a la que llego después de un corte en V, me da notas de canela, tierra, café y unas notas suaves de madera, pero muy poca pimienta.

La pimienta no se hace esperar y en gran parte puedo decir que me sorprendió. Es decir, me la esperaba, pero su intensidad es mucho menor de lo que esperaba. Sí me despertó un poco los sentidos, pero al poco rato desapareció esa impresión y casi esa intensidad. El tema también con esta vitola es que esa punta pequeña por donde se enciende eventualmente abre la fumada, el tiro y los sabores, pero hasta que no se queme esa parte, el Salomon es de tiro ligeramente apretado y poco humo. Una vez que llego a la parte ancha, el cigarro se siente más intenso, pero no por esa parte picante. Los sabores son dulces, de canela, tierra y chocolate negro, y no mucho más, pero con una abundante riqueza para mantenerme interesado durante todo este tercio. La quemada muy buena, sobre todo que es muy fácil que salga mal, particularmente en el primer tercio. La fortaleza está en media-baja, pero con una tendencia hacia la baja, con una intensidad similar, pero con mayor tendencia hacia la media.

En el segundo tercio el Salomon sigue quemando muy bien, con alguno que otro detalle de la quemada que se resuelve relativamente solo, aunque siempre tengo el encendedor a la mano. Los sabores se hacen un tanto más ricos y aparecen notas de cuero, chocolate, café y tierra, mientras que la pimienta es algo del final, incluso en el retrogusto, donde no está tan presente, pero tampoco hay una infinidad de sabores. De hecho, el retrogusto lleva notas de cuero y café, principalmente. Quizá lo más destacado del segundo tercio es el aumento en la fortaleza (media) y la intensidad (media-alta), pero lo demás no hay cambios tan destacados.

Los sabores en el último tercio son similares al anterior, con la excepción que no parecen haber muchas notas de café, siendo algo más de tierra, chocolate, canela y un toque suave de pimienta. La fortaleza y la intensidad ciertamente aumentan, pero el Salomon no se siente como un típico producto de La Flor Dominicana, precisamente por esa carencia de fortaleza extrema, aunque la intensidad sí se coloca en alta para el último tercio. Me toma casi tres horas fumar este cigarro hasta el final, pero la foto del último tercio la hice comenzando esa sección y me tomó un poco menos de una hora finalizarlo después de la foto.

Durante gran parte de estas 3 horas estuve poco sorprendido por la fortaleza del cigarro, especialmente viniendo de una marca que se caracteriza por una gran fortaleza en sus productos. Afortunadamente, el Salomon compensa esa ausencia de fortaleza con una riqueza de sabores destacada. Y en un cigarro de estas dimensiones y con esta duración, creo que lo mejor que puede tener es que no sea tan intenso y fuerte como suele ser la marca. Con las propiedades que tiene, lo disfruté mucho, pero con más de ambos creo que había sido una experiencia difícil. Ejemplos perfectos de ello son el Limitado V y el Capitulo II de LFD, que me han parecido buenos, pero demasiado fuertes y una experiencia no tan positiva por eso mismo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Salomon
Dimensiones: 7 x 64
Tamaño: Salomón
Origen: República Dominicana
Capa: Nicaragua
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $21,00
Puntuación: 87

Ashton – Aged Maduro (No. 60)

Aquí está una marca que tengo muchísimo tiempo sin reseñar. En verdad no me había dado cuenta, pero una revisión de las publicaciones meda que la última vez que reseñé un Ashton fue en abril de 2017, es decir hace más de 7 años. Con este serían tres Ashton que he reseñado y ninguno me disgustó, pero sí pasó que ninguno me pareció el gran cigarro tampoco. Además que de repente se pusieron muy caros y con pocas ofertas, así que tampoco era un cigarro que buscara mucho. Incluso, este Aged Maduro que estoy probando hoy fue un obsequio de un amigo, pues aunque es posiblemente el único cigarro de la marca que me ha llamado la atención por un tema de precios, el desconocimiento y haber encontrado otras ofertas siempre me hizo pasarlo por alto.

Para el momento que pude fumar este Aged Maduro comenzó a caer un aguacero y si se fijan bien en la imagen superior, el cigarro está mojado y es porque tenía que aprovechar la poca luz que quedaba para hacer la foto del cigarro apagado. Pero después me fui a mi nueva área interna, que funciona muy bien para fumar pero no tan bien para tomar fotos. En cuanto a este cigarro, el Aged Maduro fue lanzado en 2012 y es fabricado por Arturo Fuente. Tiene una capa bastante oscura, marmoleada e irregular, y no estoy seguro si eso tiene que ver con el hecho que se siente ligero, como si no tuviese suficiente tabaco adentro. Esta vitola Churchill me hace pensar que debería ser una fumada larga, pero al mismo tiempo esa sensación tan liviana del cigarro me hace pensar que no será tan larga. Tiene aromas a cuero, pasas, madera vieja e incluso algo balsámico. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de chocolate, tierra, nueces, establo e incluso algo como fruta tropical, que podría ser piña.

Luego de un rápido encendido y un tiro suelto, que nuevamente confirma mis sospechas que se trata de un cigarro con menos relleno del que debería, el Aged Maduro comienza con notas abundantes de nueces dulces, chocolate y un toque más suave de cedro, con un retrogusto que incluye un toque suave de canela y uno más fuerte de pimienta. La intensidad es media, con una fortaleza baja, desprendiendo bastante humo frío en cada calada, lo que permite apreciar mejor cada sabor. En su primer tercio, el Aged Maduro demuestra un gran equilibrio de dulce, picante e intensidad, quemando muy bien y sorprendiendo, en realidad.

Además, también me sorprende que no fuma tan rápido como esperaba. El tiro está perfecto, pero me toma alrededor de 45 minutos llegar al segundo tercio y en la frontera con ese tercio la transición se destaca más con el cambio de ese sabor de nueces, transformándose en algo que se asemeja más a una nuez de Brasil y un aumento en esa sensación dulce. Incluso, esa nuez constituye el sabor principal en este segundo tercio, con humo muy cremoso y notas de vainilla, chocolate, cuero y madera. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad media-alta, que le da a la fumada esa dimensión de disfrutarlo sin anotar mucho y solo pasar el rato.

En el último tercio las notas dulces desaparecen y de la nada, o al menos de un punto no tan notable en secciones anteriores, aparece un sabor de café espresso tostado que invade la mayoría de los otros sabores. El sabor de nuez de Brasil se siente algo más maderoso y pasa el resto del tercio inclinándose a ese sabor más que a cualquier otro, con la misma intensidad que tenía antes. Sin embargo, el resto de los sabores parece diluirse un poco y me quedo con un sabor predominante y muy poco más que le acompañe. Como consecuencia de esto, la intensidad baja a media y se coloca al mismo nivel de la fortaleza. Al cabo de 2 horas y 15 minutos, el Aged Maduro llega a su fin.

Ashton me ha parecido, en términos generales, una marca bastante vieja escuela, o al menos tan vieja como hasta hace 15 años. La mayoría de sus cigarros apuntan a un perfil de sabores de capas Connecticut clásicas o incluso un toque por encima, por lo que me sorprendió este Aged Maduro, que más allá de una capa madura Broadleaf, tiene una fortaleza atípica en este estilo clásico del tabaco. Una revisión en su página web me revela que el cigarro sigue siendo producido, pero me sorprende que los sabores que describen no se parecen mucho a los que percibí. Esto no quiere decir nada, pero muchas veces coincido, así que me llamó la atención. Aunque puedo decir que este Aged Maduro me gustó, no me veo saliendo corriendo a comprarlo, especialmente porque un precio de «rebaja» del Aged Maduro en esta vitola es de $13 por unidad, y en robusto es de $11 por cigarro. Pero es el precio de un Ashton.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Ashton
Modelo: Aged Maduro
Dimensiones: 7½ x 52
Tamaño: No. 60 (Churchill)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $13,00
Puntuación: 85

Saint Luis Rey – Natural Broadleaf (Churchill)

No estoy del todo claro si esta gente que hace los Saint Luis Rey fuera de Cuba tiene un mal concepto de los tamaños o si lo hacen solo por echar broma, pero la última vez que probé este cigarro fue en 2021 y la vitola se llamaba Rothschild, a pesar de tener dimensiones de 5 x 56, que viene siendo más como un robusto extra o incluso más. En esa ocasión el cigarro formó parte de un pack mensual de Rumbullion Club, pero esta vez la verdad es que no estoy del todo claro cómo llegué a él. Es en una nueva vitola, por lo que no lo califico como una recata, y esta vitola es realmente impresionante, con medidas de 7 x 58 y calificado como un Churchill según la marca, que nuevamente no es lo más correcto y me hace pensar otra vez que no tienen un buen concepto de las vitolas.

Recuerdo que en su momento me pareció algo más fuerte de lo que debería ser, o muy fuerte para ser disfrutable y eso hizo que pospusiera varias veces la ocasión de fumar este Churchill. El cigarro es realmente imponente, no solo por sus dimensiones, sino por lo marmoleado de su capa, las múltiples venas y el box press tan pronunciado que, por un momento, me hace pensar que su cepo es menor. En su capa tiene aromas a chocolate y establo muy pronunciados, seguidos de té negro y chocolate en el pie. Por último, luego de picarlo con una guillotina de doble hojilla y realmente darme cuenta de las dimensiones del cigarro, la calada en frío me permite apreciar aromas de cáscara de limón, chocolate y pimienta.

Es durante la fumada que realmente pongo en perspectiva las dimensiones del cigarro y me doy cuenta que me va a tomar un buen rato fumarlo, y que curiosamente son varios los cigarros de dimensiones grandes los que me han tocado en esta lotería de fumadas que suelo tener para reseña. Por su gran cepo me toma un rato encenderlo, además que lo hice con fósforos y me quemo los dedos antes de haber encendido la mitad del Natural Broadleaf. Eventualmente logro hacerlo bien y desde las primeras caladas los sabores son de chocolate con leche, azúcar morena y cuero viejo, mientras que en el retrogusto encuentro notas de pimienta y ese mismo cuero. Para el tamaño que tiene y especialmente el cepo, así como el hecho que es box pressed, el Natural Broadleaf quema relativamente bien, con un tiro muy correcto y el hecho que el humo alcanza mi boca con una baja temperatura, lo que alarga el disfrute entre calada y calada. La fortaleza está en media, con una intensidad similar, pero un toque más alta.

En el segundo tercio todavía no me he encontrado con una fortaleza destacada, cosa que por un lado me parece extraña porque mi experiencia previa fue la de una cigarro mucho más fuerte, pero al mismo tiempo lo agradezco porque no quisiera un cigarro de estas dimensiones y que además tenga una fortaleza mayor. Los sabores incluyen el mismo chocolate con leche del tercio anterior, pero las notas de azúcar son mucho más suaves y son las notas de madera las que se acercan al nivel protagónico, con la misma pimienta en el retrogusto, pero esta vez con sensaciones de madera y de almendras. En cierto modo se siente un poco lineal, con pocos cambios, pero eso también es algo muy típico de un cepo como este y con 7 pulgadas de largo, tampoco espero cambios muy radicales. La fortaleza se mantiene en media, pero aunque tiene más sabores, los presenta con una intensidad reducida, que se coloca igualmente en media. Quema muy bien, con un buen tiro, pero no mucho humo.

En el último tercio me pasa lo que sabía que me iba a pasar. Mejor dicho, esperaba dos posibles resultados de esta fumada: 1) me iba a aturdir, o 2) me iba a aburrir. La fumada se acerca más al segundo escenario, pero entre esos dos esperaba que fuese el número 2 más que el 1, pues puedo seguir fumándolo y me puedo levantar, que son dos cosas que espero de cualquier cigarro. Los sabores no tienen una gran variación, salvo que ese sabor de madera se coloca de segundo y es acompañado por una nota de café americano. El sabor principal sigue siendo de chocolate y en el retrogusto sigue participando la pimienta y algo de madera, pero fortaleza e intensidad se mantienen en el mismo punto que el tercio anterior, con un tiro igual de bueno que ya produce más humo.

Me tomó dos horas y 15 minutos fumar el Natural Broadleaf y aunque fue una fumada placentera, no es una fumada que repetiría. Al final los Churchill me gustan y puedo fumar tranquilamente algo de cepo 58, pero la combinación de los dos se traducen en una fumada muy larga y muy similar. Dicho eso, ni los Churchill ni los cigarros de cepo 58+son mis preferidos. Pero en general el Natural Broadleaf en Churchill puede ser un buen obsequio siempre que compres uno y el hecho que no es un cigarro carolo hace ideal, aunque me iría más bien por algo de menores dimensiones. Viendo la puntuación que le di en la última prueba, creo que le daría más en esta, pero quizá porque lo disfruté más. No estoy claro cuál fue el problema entonces que le mereció 78 puntos, pero más allá de lo relativamente normal que fue, no le puedo encontrar defectos, es solo que no tiene grandes virtudes. Sí, tiene un precio extraordinario, pero no es el único.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Flor de Copan
Marca: Saint Luis Rey
Modelo: Natural Broadleaf
Dimensiones: 7 x 58
Tamaño: Churchill (Toro Extra)
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras
Precio: $6,00
Puntuación: 82

Partagas – Presidentes

La marca cubana Partagas es quizá una de las más reconocidas dentro del portafolio de Habanos, después de Cohiba y Romeo y Julieta, pero también es una de las que más vitolas tiene, incluso más que Cohiba, alcanzando 14 productos distintos de producción regular, 9 exclusivos de La Casa del Habano y 4 conjuntos de LCDH y Habanos Specialist. Es un palmarés que incluso alcanza números de marcas no cubanas. En lo particular, es una de mis marcas preferidas de Habanos, por lo que la oportunidad de disfrutar de este Presidentes es un privilegio. Lo digo principalmente porque no es la vitola habitual y tampoco es uno de los Serie, que son posiblemente los que más se ven. Pero el Presidentes es un producto que existe en el vitolario desde antes de la revolución y ahí sigue. Dado que no es común su vitola perfecto, no esperé mucho tiempo para darle fuego.

Algo que me sorprende de este cigarro es lo irregular que se ve la capa. Si bien los figurados como éste no son los cigarros más fáciles de torcer, llama la atención lo moteada e irregular que es la capa, incluso con algunos puntos donde se ve considerablemente arrugada. Pero se siente bien hecho y un pequeño masaje alrededor del cigarro no me muestra ninguna irregularidad o baches en su construcción. Pero algo que promete una capa así es bastante sabor y dado que el sabor de los habanos viene de su totalidad y no solo de la capa, hay mucho que esperar. Por el momento tiene aromas interesantes a madera y caramelo en esa capa, con unas notas más de caramelo, cedro y almendras en la calada en frío. Se siente algo apretado, pero estoy esperando que una vez supere ese pie tan pequeño se abra, no solo en combustión, sino también en tiro.

En verdad no sabía qué esperar de este Presidentes, principalmente porque Partagas tiende a ser una marca con productos de fortaleza media a alta, pero mucho de lo que he leído de esta vitola es que suele ser suave, pero el mío está algo más fuerte de lo que me hubiesen hecho pensar todas esas lecturas. De hecho, la pimienta negra es pronunciada tanto en el paladar como en el retrogusto y tiene notas de caramelo y canela, con una fortaleza media y una intensidad media-alta. La quemada comenzó bastante irregular y precisó algunas correcciones puntuales, que no parecen haber tenido mucho efecto, pero al menos se mantiene encendido y quemando de manera regular. A lo largo del tercio también aparecen sabores de cuero nuevo, madera, café en polvo y esa combinación de sabores y aromas que encuentras en una carne al fuego. Realmente se ha comportado más que agradable en la cantidad de sabores y la complejidad de los mismos parece evolucionar en cada calada.

En el segundo tercio prácticamente desaparecen los posibles problemas de quemada que pudo haber tenido antes, principalmente porque el tiro también mejoró y la forma es más uniforme. Se sigue viendo como un cigarro rústico y la intensidad bajó a media, con una fortaleza muy similar. Sin embargo, la pimienta sigue teniendo un papel protagónico en la fumada, seguida de caramelo, almendras, madera y café, con notas mucho más suaves de pimienta en el retrogusto y cuero.

En el último tercio la pimienta regresa con la misma intensidad del primer tercio, acompañada por las notas de canela, madera, caramelo, cuero y café que sentí en esa sección también. Pero no es que el primero y el último tercio son de un bando y el segundo es otro, sino que simplemente es como un círculo o una continuación de la experiencia, con distintos matices que están relacionados. Lo más destacado es que la madera parece ir en aumento durante este tercio, al punto de llegar casi a la intensidad de la pimienta. Cabe destacar que esta madera no es cedro, que suele ser un sabor común, sino más como el olor que sientes en un aserradero. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Presidentes, que quizá esperaba un poco más de tiempo, pero al final se deformaba muy fácilmente para hacer las caladas uniformes.

Una particularidad de fumar cigarros doble figurados o perfectos como este Presidentes es que la experiencia tiende a ser un poco más intensa y a entregar sabores de una manera que es casi imposible en un parejo. El Partagas Presidentes se trata de un cigarro no tan fácil de encontrar, no porque su producción sea baja, sino porque a la hora de pensar en Partagas, la gente suele irse por los parejos más conocidos, como alguno de los Serie o incluso el Lusitanias, lo cual es perfectamente válido porque constituyen una increíble experiencia. Pero el Presidentes también lo es y dado que su precio es más o menos normal, creo que sería una experiencia que debes incluir en tu repertorio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Partagas
Modelo: Presidentes
Dimensiones: 6¼ x 47
Tamaño: Tacos (Perfecto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $25,00
Puntuación: 91

HVC – Hot Cake Golden Line (Corona Gorda)

Sin darme cuenta, pero muy agradecido, HVC se ha convertido en una de mis marcas preferidas. No sé si es por lo boutique de sus productos, pero sus ligas realmente me han gustado casi todas. No las he probado todas, y precisamente hay una que lanzaron en 2016 llamada Pan Caliente, que siempre me ha llamado la atención. Tengo uno de ellos en mi humidor, que espero darle fuego pronto. Pero el hecho es que en 2020 lanzaron un follow up de esa línea, llamado Hot Cake, que tampoco he probado. En 2023, HVC lanzó una nueva línea del Hot Cake, llamada Golden Line y que se diferencia por la inclusión de una capa Connecticut, en vez de la capa San Andrés mexicana que tiene el original. Este Golden Line promete una experiencia más cremosa y sutil que el otro producto, y es hecha en 4 vitolas, de la cual hoy tengo la Corona Gorda, que es la más pequeña de todas, con dimensiones de 5⅝ x 46.

La verdad es que originalmente no estaba seguro de cuál cigarro de HVC era este, pues las anillas tienden a parecerse bastante. Fue la anilla inferior la que me sacó de dudas y realmente está muy bien nombrado, pues la capa Connecticut ecuatoriana pareciera tener un cierto brillo sobre ella. Esta capa dorada tiene aromas muy agradables a nuez moscada, tierra húmeda, madera y cuero, mientras que en el pie (después de quitarle la anilla, claro) se aprecian cedro, paja, establo y granos de café. Un corte recto me da una calada de muy buen tiro y aromas a nibs de cacao, granos de café, pan de masa madre y cedro.

Desde hace un tiempo me está gustando (mucho) la tendencia de los cigarros de capa Connecticut que tienen una buena fortaleza. Este Hot Cake Golden Line es definitivamente uno de esos y comienza con pimienta blanca, cedro y canela. La sensación picante se mantiene en los labios durante gran parte del tercio, mientras que los sabores de canela y cedro se ubican hacia el final de los sabores, que son eventualmente acompañados por merey en intensidad principal y notas secundarias de masa madre, nibs de cacao, granos de café y nuez moscada. El retrogusto incluye notas florales y nueces, así como pimienta blanca. La fortaleza al final de este tercio es media-baja, con una intensidad media, pero quemando muy bien y con humo abundante en cada calada.

En el segundo tercio ese sabor de merey se siente más dulce y las notas secundarias incluyen ahora tierra, cuero, paja, granos de café y nibs de cacao. En el retrogusto sigo teniendo pimienta blanca y notas florales, pero con mayor intensidad, pero es en el paladar donde la sensación picante se ha reducido un poco. Al finalizar el tercio la intensidad está ubicada en media-alta, con una fortaleza media-baja. En su construcción, aunque no he tenido problema alguno con el tiro y la velocidad y el aro de combustión, hay un par de instancias en que siento un cambio y le doy un toque de fuego para corregirlo, pero no son algo que se note visualmente.

Los sabores principales en el último tercio son de merey y pan tostado, con una mayor intensidad del pan, pero ambos con suficiente para coronarse principales. También hay notas de chocolate negro, granos de café, tierra húmeda y un ligero toque de cáscara cítrica, que acompaña a la pimienta que es más como sensación picante, mientras que en el retrogusto hay abundante pimienta blanca y una nota mineral, que bien puede ser un retazo de esa tierra húmeda del paladar. La intensidad se coloca en media-alta y la fortaleza en media, pero nos mantenemos con una quemada ideal y humo abundante gracias a un tiro fenomenal. Luego de una hora y 40 minutos, este Hot Cake Golden Line llega a su fin.

El Hot Cake es definitivamente un Connecticut diferente, pero muy parecido al CT que me gusta. Es el tipo de CT que se aleja del estándar, aunque últimamente más y más marcas están haciendo CT así. Lo bueno de estos y los que se adhieren más a ese estándar son las notas cremosas de madera, frutos secos (merey, en este caso), paja y pimienta blanca, junto con algunas especias dulces, pero con este nuevo estilo, la fortaleza tiende a aumentar y la intensidad de los sabores con ella. El Hot Cake Golden Line es quizá de los menos fuertes de esta tendencia, así como una fragilidad en la capa, pero muy sabroso y algo que quiero probar más y más veces.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos HVC
Marca: HVC
Modelo: Hot Cake Golden Line
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $8,50
Puntuación: 90