Whisky: The Glenlivet White Oak Reserve

Bien poco sabía yo que The Glenlivet es una de las marcas de single malt escocés más vendidas en el mundo. La historia de The Glenlivet es interesante, particularmente porque se trata de la destilería legal más antigua del Reino Unido. Si bien en ese país como en muchos otros existen una gran cantidad de destilerías que en un principio fueron ilegales y que luego lograron la legalidad, The Glenlivet logró la legalidad en 1824, un año después de que se promulgara la opción a los derechos en Escocia.

The Glenlivet se ha mantenido abierta casi continuamente desde su apertura, solamente cerrando durante la segunda guerra mundial, por decreto. En 1953, precisamente porque el Reino Unido debía pagar todas las deudas que contrajo durante la guerra y para que la destilería asegurara su supervivencia, se fusiona con Glen Grant. En 1977 estas dos empresas son adquiridas por Seagram y en el año 2000 la división de bebidas alcohólicas de Seagram es vendida y dos empresas se hacen con esta fusión, pero deciden separarla. Por tanto, Pernod Ricard se quedaría con The Glenlivet y Diageo se quedaría con Glen Grant. En 2005, Diageo decide venderle Glen Grant al grupo Campari, que son sus actuales dueños.

Sin embargo, dentro de Pernod Ricard, The Glenlivet pertenece al grupo de Chivas Brothers. Hoy en día The Glenlivet es el single malt más vendido en Estados Unidos y el número 2 en el mundo, detrás de Glenfiddich.

Por su parte, esta versión White Oak Reserve es un single malt añejado en distintas barricas, por lo que en su etiqueta dice ser Triple Cask. Estas barricas son de roble blanco americano de primer uso, barrica tradicional y barrica ex-jerez. Sin querer dudar de nadie, la barrica tradicional realmente es una barrica de roble blanco americano, y la barrica ex-jerez es de roble blanco, pero no americano. Pero por esta definición podríamos descartar alguna de esas tres barricas o asumir que es una redundancia.

El whisky es un NAS, por lo que no declara edad, pero lo que he podido investigar asegura que se trata de un blend de whiskies en donde el mayor tiene 12 años de edad. Es embotellado a 40% de alcohol.

En nariz el White Oak Reserve desprende notas suaves y sin mucha intensidad de caramelo, canela y un toque de cáscara de cítrico confitado, con algo de manzana roja.

En boca se aprecia una nota ligeramente dulce y con notas amaderadas, con durazno deshidratado, pimienta blanca, pera y miel. En el retrogusto hay notas de pera, vainilla y jengibre.

El White Oak Reserve es un whisky bastante ligero y suave en su sabor, sin embargo me sorprende como soporta un tabaco, que normalmente no es un sabor suave. Esta posibilidad de coexistir en un maridaje me indica que el White Oak Reserve no es tan suave como parece, sino que es un whisky con una cierta fortaleza, que simplemente tiene sabores más escondidos, pero que el agua le diluye. El hielo los fortalece y tomarlo mientras disfruto de un tabaco es un gran placer.

Ficha Técnica:
Fabricante: Pernod Ricard / The Glenlivet Distillery
Nombre del Whisky: White Oak Reserve
Marca: The Glenlivet
Origen: Escocia (Speyside)
Edad: NAS
Precio: $75
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Bolivar – Royal Coronas

No estoy claro si he mencionado la historia de Bolivar, y en este punto creería que sí, pero sea como sea, aquí está: La marca cubana Bolivar fue creada en 1902 por José Fernández Rocha. La marca se mantuvo bajo el control de Fernández Rocha hasta su muerte, en 1954. Entonces, la familia Cifuentes adquirió la marca junto con La Gloria Cubana, que también era de la familia, y la producción de Bolivar pasó a la fábrica Partagas. Aunque hoy en día no todos los productos de la marca son fabricados ahí, la fábrica Partagas sigue siendo el lugar reconocido por su fabricación. La marca Bolivar se jacta de ser la productora de los habanos de mayor fortaleza, principalmente de tabacos de la región de Vuelta Abajo. El Royal Coronas que voy a fumar hoy comenzó su vida en 1969, también llamado Prince Charles, con la diferencia principal que el Royal Coronas venía en cajas de 25 habanos y el Prince Charles en cajas de 50, pero en 1973 pasó a llamarse solo por el nombre que lo reseño hoy.

Las medidas del Royal Coronas lo colocan muy cerca de ser un robusto, con un largo de 4⅞ x 50 y una capa brillante y relativamente pálida, que despide aromas de establo y miel. En el pie se sienten notas similares, pero también incluyen una nota de tierra húmeda. Finalmente lo pico y tengo más de las mismas notas, pero también hay un adicional que identifico como chocolate negro y tiza. El tiro se siente con el ligero apretado característico del habano.

El Royal Coronas comienza con la intensidad que caracteriza a la marca, aunque no tanto la fortaleza. Se siente rico en sabores que incluyen tierra, cuero y pimienta negra, demostrando que no es un cigarro suave ni algo para tomar a la ligera, sino el típico de sobremesa para una buena comida, idealmente al final de la tarde. Pero bueno, eso evoca. El tiro se comporta muy bien, produciendo humo abundante y una quemada muy uniforme. Los sabores en el paladar se reproducen en menor escala en el retrogusto, o al menos con menor contenido de pimienta. Hacia el final del primer tercio también se sienten notas de roble, al tiempo que finaliza esta sección con una intensidad media y una fortaleza media también.

Cuando me disponía a hacer esta foto, con una buena ceniza que se mantuvo desde el inicio de la fumada, se me cayó sobre los pantalones (la ceniza, no el cigarro). Los sabores se mantienen desde el tercio anterior, pero también hay notas adicionales de chocolate, mientras que el sabor de madera se coloca entre los principales. La pimienta cobra vida en el retrogusto y soy menos propenso a tratar de probarlo regularmente por este método. Una vez superado el punto medio, me encuentro también con sabores de nueces tostadas, al precio que el sabor de tierra parece haber desaparecido. La fortaleza es media-alta, con una intensidad alta cuando me aproximo al final del tercio.

El retrogusto es quizá lo que más destaca en este último tercio, con una participación multitudinaria de pimienta, cuero y madera de roble, pero manteniendo los sabores en el paladar que han estado ahí desde el inicio, aunque sin la tierra e incluyendo algo de tiza, que no es lo más agradable pero ahí está. Más impresionante es que mientras la fortaleza ha aumentado, en ningún momento siento un toque desagradable del cigarro ni algo que me aturda. Al cabo de una hora y 15 minutos, el Royal Coronas llega a su fin, con una intensidad alta y una fortaleza media-alta, quemando muy bien y sin calentarse de más.

Aunque la tendencia mundial pareciera ir hacia cigarros más suaves y experiencias más lineales, siempre es bueno encontrarse con cigarros que mantienen más un perfil de vieja escuela. El Royal Coronas no es un habano notablemente complejo y presenta pocos matices entre todos los sabores, pero se mantiene como un cigarro de fortaleza respetable y al que hay que aproximarse con experiencia. Puede ser uno de esos habanos que debe mantenerse un tiempo relativamente largo en el humidor antes de estar en su mejor momento, pero claramente lo vale. ´No estoy del todo claro cuánto tiempo tenía éste, pues fue un obsequio, pero al menos unos 3 años de seguro.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Bolivar
Modelo: Royal Coronas
Dimensiones: 4⅞ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $21,00
Puntuación: 92

Cigaruba – Habano (Toro)

Voy a ser el primero en admitir que no tuve muy claro este cigarro antes de encenderlo, principalmente porque hay un Cigaruba Habano Special Edition, pero no estaba del todo claro de cuál era la diferencia entre ese y este, más allá que ese sea 6 x 60 y este 6 x 54. La otra diferencia es que este es ‘normal‘ y ese es Special Edition. Pero en verdad no hay mucha descripción, y basándome en eso me dispuse a probar este cigarro nicaragüense vendido a través de Aruba y con el sello de Cigaruba, con capa Habano. Otra diferencia es que mientras que el Special Edition vino individual, éste llegó como parte de un sampler de la marca, con distintas capas pero éste era el habano.

En realidad son varios los cigarros que venían en ese 5-pack. Es como obvio que eran cinco, pero todos tenían capa distinta, pero del único que tengo información es este de capa habano, así que además de la reseña, es la comparación con el 6 x 60 que probé recientemente. En sus aromas, esta capa Habano se siente compleja y agradable, con notas muy abundantes de avellanas y canela, e incluso algo que solo puedo describir como frutas, sin especificar cuáles. En el pie se siente una nota ligera de licor, o algo alicorado, que es acompañado por avellanas y también un toque de chocolate. Lo pico y la calada en frío me da notas de galletas, principalmente de soda, así como frutos rojos.

Me sigue impresionando cada vez que pruebo estos Cigaruba, porque sé que son hechos en Nicaragua, sin embargo las primeras caladas son suaves y eso no es algo habitual de los cigarros hechos en ese país. Obviamente cada fabricante o marca los hace como quiere y es posible que un nicaragüense no comience fuerte, pero siempre es raro. La pimienta es tenue, superada por las notas abundantes de chocolate que hay en cada calada, junto con nueces, que son más suaves, pero igualmente presentes. El retrogusto es donde ese sabor de nueces se destaca y le siguen notas de madera seca. El cigarro quema de maravilla y el tiro es bastante bueno, por lo que la experiencia se siente muy bien.

El segundo tercio de este Cigaruba es relativamente similar al primero, pero todos los sabores parecen tener una nota más de intensidad, sobre todo la pimienta y la madera, mientras que el chocolate se mantiene en segundo plano. Las nueces siguen muy presentes en el retrogusto, pero a partir del punto medio del tabaco, la madera desaparece del retrogusto y es solamente el sabor de nueces que se siente cuando boto el humo por la nariz. Sigue quemando muy bien y el tiro soberbio, con una ceniza muy blanca que se sostiene perfectamente sobre el cigarro y solamente cae con ayuda.

Son los mismos sabores en el último tercio, pero al igual que en el anterior, para éste parece que aumentaron un punto más. No hay grandes cambios en variedad ni en el orden de intensidad, por lo que pareciera que el último tercio es básicamente el segundo con un poco más de volumen. La intensidad del cigarro comenzó en media-baja y finalizó en media, por lo que no hubo mayores sorpresas y su fortaleza fija en media-baja desde la primera calada hasta que lo dejé a un lado, una hora y 20 minutos después de encenderlo.

Una vez terminé este cigarro me di cuenta que hay más diferencias entre éste y el que probé originalmente, y es en la aparente calidad. No me refiero a que si el cigarro es bueno o malo, porque no tengo queja alguna de él, pero en esta edición pareciera ser algo menos selecto, mientras que el pigtail 6 x 60 se siente como algo más especial. Los sabores también son distintos, por lo que ciertamente es otra cosa. Quizá eso se note más en el precio, pero como éstos fueron obsequios para probar, no puedo mencionar en cuánto salen (porque no lo sé). Sin embargo, para una fumada, incluso playera, estoy seguro que este Cigaruba probará ser un excelente ejemplar para disfrutar.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigaruba
Modelo: Habano
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 84

Whisky: Royal Brackla 21 Year Old

Royal Brackla y específicamente esta expresión, es más que un whisky que marca una alta edad. Incluso, Royal Brackla es un whisky de la región de Highlands, y cuya destilería con el mismo nombre fue fundada en 1812. Fue el primer whisky escocés en recibir la orden real del rey Guillermo IV en 1833, por lo que se le conoce como el Whisky del Rey.

Todas las expresiones del Royal Brackla se caracterizan por pasar en algún punto de su añejamiento por barricas ex-jerez, pero este de 21 años es finalizado en barricas ex-jerez oloroso, palo cortado y Pedro Ximénez. Finalmente, es embotellado a 46% de alcohol.

En nariz se aprecian notas de duraznos y miel, seguidas en menor intensidad por pimienta y caramelo, con una sensación frutal general sin especificar cuál fruta, más allá del durazno inicial.

En boca se siente mucho más complejo, con notas abundantes de frutas tropicales, nueces, caramelo y pimienta negra. Estos sabores tienen un toque malteado y de cebada que afecta a todo el paladar. En el retrogusto se sienten notas cítricas, de cebada y vegetales. Aunque el final tiene una larga permanencia, se siente muy ligero e invita a probarlo más.

Si bien se trata de un whisky de sabores y aromas muy agradables, creo que la pimienta del retrogusto es lo que definirá a sus seguidores o detractores. También tiene mucho que ver el precio de $600 por botella, pero en este caso no se siente como un whisky sobrevalorado, o al menos no al nivel de otros whiskies en ese rango de precio, que se valen de un nombre para colocarle el precio a su producto. El Royal Brackla sí pareciera cumplir la promesa hecha por ese precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Royal Brackla Distillery
Nombre del Whiskey: 21 Year Old
Marca: Royal Brackla
Origen: Escocia (Highland)
Edad: 21 años
Precio: $270
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 89

La Aurora – 100 Años (Belicoso) (vintage)

El 3 de octubre de 2003, La Aurora celebró sus primeros 100 años de existencia. Se trata de la marca más antigua de República Dominicana, y desde entonces ha lanzado varios productos celebrando distintos aniversarios, incluyendo el 107, el 115 y el pasado mes de octubre de 2023, el 120. Pero la verdad es que mi relación con La Aurora ha sido variable, con experiencias que han ido de más o menos a malas con sus cigarros más galardonados, y otras que han sido muy positivas con sus productos más baratos. En esa línea, este 100 Años es un cigarro que se situó en el peldaño #2 del Top 25 de Cigar Aficionado en 2004 y tuvo una producción total de 400 mil unidades, de las cuales 125 mil fueron belicosos. Esa producción original fue muy limitada y en 2012 fue relanzado, también limitado. Este cigarro debe ser de esa producción de 2012.

El 100 Años se trata de un puro dominicano, como no podría ser de otra manera. En belicoso se trata de un cigarro con 6¼ pulgadas de largo con un cepo de 52. Entendiendo que es un cigarro que tiene alrededor de 12 años de guarda, puedo entender que haya sufrido un poco, pero aunque es algo marmoleada la capa, son varias las irregularidades por todo el calibre y las múltiples venas. Tiene aromas a caramelo y chocolate, pero dado el tiempo de guarda me cuesta mucho sentir más. En el pie se sienten estas mismas notas con mayor intensidad, pero en la calada en frío es solamente el aroma de chocolate el que siento.

El 100 Años comienza dulce, meloso y muy denso en sus sabores, aunado a un tiro un poco más apretado de lo que quisiera. Hay algunas notas más picantes, pero están en el fondo, y también hay notas de madera de cedro y chocolate que van surgiendo. La ceniza se va formando muy bien, con un anillo de combustión maravilloso y aunque la fortaleza es baja y la intensidad media-baja, el 100 Años evoluciona en cada calada, con estos sabores rotando por la experiencia.

La pimienta se hace presente con mayor intensidad en el segundo tercio y a partir de la mitad mucho más presente, pero también hay notas de mantequilla y vainilla que le dan una complejidad muy destacada al 100 Años, no obstante los 12 años de guarda han hecho mella y ninguno de los sabores se siente con una intensidad que supere la media y siendo el cigarro que es y el hecho que cuando salió costaba alrededor de $17, que era nivel Davidoff, esperaría más. Estoy seguro que lo tendría en su momento, o al menos eso he leído, pero 12 años después no está. El sabor más consistente es el caramelo y es a partir del punto medio que la pimienta roja alcanza el mismo nivel, siendo ambos los que se aprecian principalmente. La fortaleza es principalmente baja, con uno que otro destello medio. Pero sigue quemando muy bien, muy lento y consistente.

En el último tercio la fortaleza aumenta, pero es básicamente porque se siente la nicotina concentrada y aparecen algunos sabores cítricos y de cuero, pero nada que supere el punto de intensidad media. El retrogusto es de pimienta con caramelo, que han sido los sabores más apreciables en el paladar también. Pero más allá de eso, creo que más de una década de guarda ha asegurado que el 100 Años ya no lo puede dar. La construcción ha sido soberbia y aunque el tiro un tanto apretado, no me ha dado problema alguno. Luego de una hora y 45 minutos, este 100 Años finalmente termina.

Han sido varios los cigarros con más de una década de guarda que he probado en los últimos meses. Aunque si fuesen habanos esto se traduciría en un alijo envidiable, el hecho es que los habanos rara vez tienen guarda cuando salen de la fábrica y es por eso que siempre recomiendan que tengan una guarda considerable antes de fumarlos. Los centroamericanos (que incluye República Dominicana) tienen ese añejamiento previo en las fábricas y es por eso que siempre están listos para fumar. Sin embargo, por ese añejamiento previo antes de la venta, tienden a no mejorar tanto con la guarda. Puedes verlo como algo positivo o negativo en ambos casos, pero el hecho es que son contados con los dedos de una mano los cigarros centroamericanos que mejoran con tanto tiempo. Creo que el punto máximo estaría alrededor de los 4 años. Pero es un tema de probar. Dado que hace tanto tiempo que el cigarro no existe, no le puedo dar puntuación.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: La Aurora
Modelo: 100 Años
Dimensiones: 6¼ x 52
Tamaño: Belicoso
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Corojo)
Precio: $17,00

Southern Draw – Desert Rose (Lonsdale)

Hay muchas veces hitos importantes y destacables de marcas pequeñas, que siempre me llaman la atención. Marcas como Nomad, Stallone o Powstanie, por mencionar algunas, que si bien no tienen el músculo y la trayectoria de las más grandes para sacar muchos productos, van haciendo productos distintos de poquito en poquito. Southern Draw es una de ella también, que si bien tienen varias líneas, no todas tienen un largo abanico de productos. Pero lo que más me llama la atención de ellas es cuánto puede cambiar una liga de vitola a vitola. Hace unos 4 años probé este Desert Rose en Belicoso Fino y me gustó mucho. Hoy lo pruebo en Lonsdale y la experiencia, aunque relacionada, es casi completamente distinta. El Desert Rose nació como una extensión de la línea Rose of Sharon de la marca, y en realidad su nombre completo es Rose of Sharon Desert Rose, pero me pareció muy redundante y lo separé, también porque se venden a veces como productos diferentes y, si bien tienen una liga similar, no son lo mismo.

La diferencia prometida entre ambos cigarros es que el Desert Rose tiene mayor fortaleza e intensidad, aunque eso no quiere decir que el Rose of Sharon carezca de ella. Pero es considerablemente más oscuro el Desert Rose en la capa y por tanto hace mayor contraste con el rosado claro de la anilla, que es del mismo tono en ambos cigarros. Pero incluso siendo más oscuro, la capa es sorprendentemente lisa, con muy pocas venas y aromas que me recuerdan a la panadería francesa, así como masa madre. En la calada en frío me encuentro con aromas de vainilla, establo y madera, pero es un poco apretado en el tiro porque el pie es cubierto por la capa, como sucede con casi todos los cigarros de la marca.

Aunque en frío sus aromas eran suaves, desde la primera calada es considerablemente más fuerte y al cabo de las primeras 5 o 6 caladas, los sabores que forman parte de la fumada son variados, incluyendo tierra húmeda y madera seca, cerrando con un toque de pimienta blanca. El retrogusto es de pimienta, con baja intensidad de ella, pero como único sabor, aunque más adelante en el tercio también incluye una nota como de pretzel, que llega como preámbulo al segundo tercio. La ceniza se sostiene muy bien, incluso con un cepo de 44, pero se siente incluso más delgado entre mis manos. El tiro ciertamente mejora una vez que se quema lo que cubre el pie y el primer tercio del Desert Rose finaliza con una intensidad media y una fortaleza media también.

En efecto, ese sabor de pretzel toma el control de los sabores en el retrogusto durante el segundo tercio, en donde la pimienta sigue participando, pero ya no es tan protagonista. El resto de los sabores son básicamente los mismos, pero pareciera haber una mayor permanencia en ellos, quizá porque en la tripa haya mayor hoja de ligero y ésta sea bien seleccionada, por lo que el Desert Rose no se siente necesariamente más picante, pero sí más fuerte y con sabores más ricos. Precisamente, durante este segundo tercio, la intensidad se coloca en media-alta y la fortaleza le acompaña a ese mismo ritmo. En términos de construcción, se comporta de maravilla, con un tiro muy decente y una quemada perfecta.

En el último tercio hay cambios y no los hay. Es decir, no hay nuevos sabores, pero se sienten distintos, como si se segmentaran más en cada calada y soy capaz hasta de sentirlos individualmente, sobre todo la pimienta y la tierra húmeda en el paladar. También algunas notas más suaves de madera y una nota ligeramente especiada que incluye vainilla y canela. La fortaleza baja a media, mientras que la intensidad se mantiene en media-alta, con una quemada magistral, humo abundante y un anillo de combustión de revista. Me toma una hora y 40 minutos fumar el Desert Rose en Lonsdale, tiempo que disfruté mucho.

Si eres seguidor de este blog o si simplemente miras las publicaciones anteriores del último año, te darás cuenta que he probado varios cigarros con unos cuantos años de guarda. He aprendido mucho con ellas y quizá lo más importante es que los tabacos centroamericanos no aguantan mucho tiempo de guarda, principalmente porque la guarda necesaria la hacen en la fábrica y cuando los compras, la mayoría están listos para fumar. Con los habanos no sucede lo mismo, pero eso es para otro momento. El punto es que este Desert Rose tenía un par de años en el humidor y creo que estaba muy bueno, pero no quisiera mantenerlos mucho tiempo más. No habrá mayor beneficio al hacerlo. Son cigarros para fumar pronto. Comparativamente, con el belicoso fino, creo que el cepo más pequeño no le hizo tan bien al Desert Rose y muchos sabores quedaron atrapados en la intensidad de la pimienta y eso evitó apreciarlos bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Desert Rose
Dimensiones: 6 x 44
Tamaño: Lonsdale
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua (Habano)
Tripa: Honduras, República Dominicana
Precio: $10,00
Puntuación: 90