Oliva – Untitled (Gordo)

Si lo primero que te preguntaste antes de abrir esta reseña es por qué nunca has oído de este Oliva y, ahora que la abriste, por qué no se ve como un Oliva, la respuesta es que no es un Oliva oficial. Es fabricado por Oliva y es una de esas ligas «baratas» que hacen las marcas grandes, pero como el nombre del cigarro se traduce a «sin título», me pareció que ponerle algo así solamente hubiese sido tan inútil como los artistas que llaman a sus obras S/T. Es como que no transmite nada o que al artista le pareció simpática la obra pero no se tomó el tiempo para pensar un nombre. Se trata de un cigarro con capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses, sin mucha descripción adicional y a un precio que no alcanza los $7 por unidad.

Sin embargo, para quienes conocemos y disfrutamos de los cigarros de Oliva, descubrir un producto hecho por ellos que alcance precios tan irrisorios, no deja de ser agradable. Pero muchas veces, cuando estamos buscando cigarros nuevos que probar y nos encontramos con estos productos, que dicen ser fabricados por una marca conocida, es muy fácil caer en el escepticismo de que no puede ser un producto bueno si no lleva la anilla oficial y tiene un nombre real. Pensando en eso, me dispuse a probar este cigarro, que tiene una capa bastante venosa y aromas que son realmente agradables, a café, cuero y madera. En la tripa se sienten aromas similares, con una nota sutil de pimienta. Luego de picarlo me encuentro con un tiro relativamente suelto y aromas a madera, café y nueces.

El cigarro es realmente grande, siendo un 6 x 60 pero con un ligero box press que disimula un poco las dimensiones. No se siente muy fuerte y eso es por la vitola, pero tiene sabores agradables a madera, mucha madera de roble, seguida de pimienta y un toque suave de café, que también alcanza el retrogusto, donde le acompañan notas de pimienta. Ese café es en granos, por lo que se siente muy aromático y al cabo del primer tercio me ha dado una fumada agradable, aunque poco compleja, con intensidad media y fortaleza similar. No hay mucho que destacar, salvo que la construcción es muy buena, sin dejar caer la ceniza blanca y aunque el aro de combustión no es realmente bueno, un toque técnico la corrige rápidamente.

Para el segundo tercio ya le he tenido que dar más de un toque y es que la ceniza después de la primera caída tiende a ser variable y aunque no se escama, sí se cae sola rápidamente. Los sabores no han cambiado mucho en calidad ni variedad, pues son básicamente los mismos de café, pimienta y madera, pero hay mayor intensidad de ellos, mientras que la fortaleza también ha aumentado y se ubica en media-alta, que para un 6 x 60 es relativamente sorprendente, mientras que la intensidad de sabores se ubica en media. He leído un par de impresiones de este cigarro y muchos lo comparan con una versión light del Serie V, aunque en lo personal no lo llevaría a tanto. Es más parecido a un Serie G.

Al Untitled le cuesta llegar al último tercio, llevando una marcada tendencia a quemar mal, pero los sabores son agradables y aunque la fortaleza se reduce a media-baja, la intensidad se mantiene en media y tiene conatos de alcanzar posiciones más altas. En este tercio es el sabor de madera de roble el que alcanza el liderato, pero el café aún se mantiene al igual que la pimienta, por lo que hay momentos que se siente como un cigarro de tripa corta, en el sentido que no hay una gran evolución a lo largo de la fumada, sino sabores consistentes y continuos. Me toma casi dos horas fumarlo hasta el final, aunque llega un punto más o menos unos 5 minutos después de hacer la foto que aparece arriba en donde se apagó y no quise reencenderlo.

Ese escepticismo de que si fuese un Oliva real llevaría una anilla de Oliva y un nombre está muy bien fundado. El Untitled ciertamente no se siente como un cigarro a la altura de calidad a la que la marca nos tiene acostumbrados y posiblemente sea porque no usa el tabaco de la calidad acostumbrada por Oliva. Pero es un cigarro agradable, relativamente plano y que justifica su precio. Para una fumada barata, quizá el segundo cigarro de la noche, funciona bastante bien. Pedirle más de eso sería absurdo, pero como cigarro playero es una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Untitled
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Puntuación: 82

Whisky: Tamdhu 12

Tamdhu es la marca escocesa de la que nunca había oído hablar antes. La destilería se encuentra a unos 250 al norte de Edimburgo, que es prácticamente al otro lado del país, en las riberas del río Spey, y sido productora de whisky desde 1897. En sus 130 años de historia ha cerrado y vuelto a abrir varias veces, pero el mayor tiempo que ha permanecido cerrada fue desde 1927 hasta 1947.

Su apertura más reciente ocurrió en 2013, de la mano de Ian MacLeod Distillers. Es el proveedor de whiskies de base para marcas como The Famous Grouse, J&B y Cutty Sark.

La maduración de sus whiskies ocurre casi exclusivamente en barricas de jerez Oloroso, de múltiples usos. Esta maduración ocurría desde apenas 10 años, aunque este 12 años es el que lo reemplazó, hasta su whisky 18 años. En el caso de este 12 años, la botella indica que es añejado exclusivamente en barricas ex-jerez, y luego es embotellado a 40% de alcohol, aunque existen versiones a 43%.

Como buen representante de Speyside, el Tamdhu 12 consiste en nariz de una combinación de todo lo bueno que conforma a Escocia, con sus notas afrutadas tanto frutas frescas como de secas o mermeladas, que incluyen mora, pera, higos, pasas y manzanas rojas. Pero además de la fruta también se sienten aromas a torta (pound cake) y caramelo, pero también una nota ligeramente agria como de vinagre de jerez o de vino tinto. Pero en general se siente elegante y refinado.

En boca se siente denso y meloso, aunque esas notas de frutas se sienten más como las deshidratas, que incluyen pasas, higos secos y mermelada de arándanos. También hay abundantes notas de madera, con una ligera nota ahumada. Los aromas de cereal y cebada se sienten muy en el fondo, superados por la madera y las frutas deshidratadas. El retrogusto incluye una mayor presencia de esa nota ahumada y muy poco de las frutas, pero algo de chocolate también.

El Tamdhu 12 es un whisky elegante, refinado y muy aromático, que no tiene un final muy feliz, aunque de entrada es delicioso. Muy frutal y muy meloso, incluso hasta distinto por la ausencia de barrica ex-bourbon, pero en el gran mercado de whiskies, creo que un poco olvidable. Cosa que no debería, incluso porque la botella es muy singular. Pero algo que cualquiera a quien le guste el whisky que pasa por jerez (incluso si es un finalizado) puede encontrar como una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tamdhu Distillery
Nombre del Whiskey: 12 Year Old
Marca: Tamdhu
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85

Sancho Panza – Extra Fuerte (Robusto)

Hace unos meses estuve visitando la tienda de un amigo, llamada Bocanadas Cigar Store y ubicada en el Centro San Ignacio, en Caracas. Se trata de una tienda de buen tamaño, en la que venden tabacos de diversos orígenes y diversos precios. Encontré unos cinco o seis cigarros que me llamaba la atención probar y cuando fui a pagar, los precios me hicieron decantarme por solo tres, y éste es el último de ellos. En verdad no sabía nada del cigarro, pero una rápida búsqueda en internet me mostró que se trata de un cigarro creado entre Matt Booth (de Room 101) y General Cigars. Una de las razones por la que lo elegí es porque se trata de una marca que no he probado antes. El cigarro es fabricado en Honduras y lleva una capa Sumatra ecuatoriana, sobre capote Connecticut Broadleaf y tripa de República Dominicana y Nicaragua.

Es un robusto 5 x 50 y, como dice en su anilla, promete ser extra fuerte. La capa es considerablemente más oscura de lo que las Sumatra suelen ser, o quizá menos verdosa de lo que normalmente son. Tiene aromas muy agradables a chocolate con leche y cuero, aunque es considerablemente corrugada. El aroma de chocolate con leche se repite en la tripa, pero al picarlo con la doble hojilla me encuentro con una calada en frío que presenta bastante pimienta y mucho menos chocolate del que esperaba, así como notas de nueces. El tiro es ligeramente apretado, pero nada grave.

El Sancho Panza cumple con su promesa desde la primera calada y es extra fuerte. Llega a aturdir, por lo que me obliga a darle caladas espaciadas y no muy largas. La pimienta no es necesariamente lo que lleva esa fuerza, aunque sí es picante, pero también hay notas minerales y de chocolate, que no alcanzan un punto importante de complejidad, pero sí se mantienen presentes a lo largo del tercio. En boca me recuerda a la sensación después de probar algún ron con una cantidad elevada de alcohol, pues ciertamente tiene ese destello de potencia que abruma. A lo largo del tercio también aparecen notas de café y cuero, mientras que el retrogusto solamente lo pruebo una vez y es suficiente, con una cantidad destacada de pimienta y toques más suaves de café. La fortaleza es alta, con una intensidad media, al tiempo que quema con un buen anillo de combustión.

Mientras que el chocolate sigue siendo el sabor principal, la fortaleza la identifico como pura nicotina, como si fuese un triple (o cuádruple) ligero. También hay notas dulces como de melaza, junto con sabores más suaves de cuero y nueces. El retrogusto sigue siendo muy fuerte de pimienta, pero en este tercio también incluye una nota de leña, que se vuelve más insistente después de la mitad del cigarro. La fortaleza del cigarro evita que se sienta cremoso y llega a ser fastidioso que sea tan fuerte en cada calada. Me explico, normalmente cuando un cigarro se siente tan fuerte, lo normal es dejarlo descansar un rato, pues esa fortaleza puede ser producto de estarlo fumando muy rápido. Pero en el caso de este Sancho Panza, incluso después de dejarlo descansar y que se enfríe un poco, se sigue sintiendo muy fuerte cuando lo tomo de nuevo. Fortaleza, por supuesto que es alta, con una intensidad media. Afortunadamente, la construcción es muy buena e incluso después de dejarlo descansar un rato, se mantiene bien encendido y con un aro de combustión consistente.

En el tercio final este Sancho Panza no se hace más fuerte (afortunadamente), pero tampoco se suaviza, sino que mantiene esta nota alta que, confieso que se vuelve desagradable. Esas notas dulces del tercio anterior se derivan en la melaza que ya existía y algo que me recuerda a dátiles, mientras que el chocolate sigue siendo el sabor más dominante. Hay algunas notas esporádicas de canela, sobre todo en el retrogusto, pero la verdad es que lo he probado tan poco así que no me atrevo a decir que participaron durante todo el tercio. La fortaleza es alta, con una intensidad media-baja, mientras que el tiro mejoró en este tercio y se hizo mucho más fluido, aunque le di tan pocas caladas continuas que no hizo mayor diferencia. Me tomó una hora y 40 minutos fumar este robusto hasta el final, o más bien hasta donde pude, que fue un poco después de quitarle la anilla.

En las experiencias de fumar tabaco existe la fortaleza y la intensidad, y es importante destacar las diferencias. La fortaleza es precisamente eso, lo fuerte que se siente el cigarro, o como algunas personas lo llaman: cuerpo, y en la mayoría de las veces esta fortaleza la aporta el uso de hojas de ligero en el blend. La idea es no incluir mucho para que no suceda lo que pasó con este cigarro. La intensidad es la cantidad de sabores que tiene y qué tan abundantes se sienten esos sabores. En el caso de este Sancho Panza, la fortaleza fue alta porque el cigarro se sintió con mucho ligero o con una fortaleza que llegó a aturdir y molestar. La intensidad fue media y en el último tercio llegó a media-baja; esto quiere decir que es un cigarro fuerte con pocos sabores o, al menos, una fortaleza que superó los sabores y, por ende, no es algo que disfrute. En lo personal, prefiero una balanza inclinada hacia el polo opuesto, con sabores abundantes y fortaleza media… o al menos una fortaleza al mismo nivel de la intensidad. Sin embargo, es un cigarro que cumple su promesa y realmente es extra fuerte, pero dudo mucho que lo repita.

Ficha Técnica:
Fabricante: HATSA
Marca: Sancho Panza
Modelo: Extra Fuerte
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 77

Whisky: Kilchoman Sanaig

Algo interesante que he aprendido estudiando y leyendo un poco sobre el whisky, es que los sabores ahumados y salinos son los primeros que desaparecen en el añejado, sobre todo cuando éste supera los 12 años. Es por esto que whiskies como el Lagavulin 16 o el Caol Ila 12, por mencionar dos, no tienen esos sabores tan agresivos. Según entiendo, es a partir de los 10 años que empieza a ir en descenso esa propiedad, por lo que se ven más presentaciones de estos whiskies en 10 años.

Esta también es una de las razones por las que Kilchoman tiende a mantener sus whiskies menos tiempo en barrica, precisamente apuntando a esa propiedad más marítima en el producto y quizá sea la razón por la que tienden a gustarme tanto los que he probado.

La destilería de Kilchoman fue la primera creada en Islay en 124 años y es una de las más innovadoras, pero conservadoras el mismo tiempo, precisamente porque en sus tierras se siembra y cosecha la cebada que viene a ser parte de la destilación, que también se hace en su propiedad. Aunque no ofrecen productos cuyos años incluyen más de un dígito, sí utilizan distintas barricas, como Madeira, Sauterne, bourbon de Buffalo Trace, entre otras.

El Sanaig en específico es un blend de whiskies añejados en barricas ex-bourbon y ex-jerez oloroso, y su añejamiento no supera los cinco años. Es embotellado a 46% de alcohol.

Algo que me llama la atención es que su color, aunque la destilería mantiene que no es alterado, es bastante oscuro. Incluso mucho más que otros Kilchoman que pasan un tiempo similar en barricas, como el Machir Bay. Los aromas recién servido son increíblemente frontales en su salinidad y sensación de yodo, de esos que le dan pesadillas a los médicos. Pero también hay una marcada nota de tierra o arcilla, al igual que ciruelas maduras. Entre los aromas adicionales encontré miel, jengibre, manzana roja y aromas incluso más suaves a vainilla y caramelo.

En boca no es tan marítimo como la nariz me llevaría a esperar, con notas de carbón a la brasa, pero también un sabor a ciruelas pasas cremosas. Ya en menor intensidad se siente crema pastelera y caramelo, con un toque de limón y un retrogusto que incluye galletas danesas y cáscara de limón.

Las sensaciones de jerez en este Sanaig existen y sin duda están presentes, pero no es tan frontal como otros whiskies de otras regiones, que no tienen que contrarrestar el sabor salino para destacarse. Pero en este whisky se siente como si todas esas «impurezas» o mejor dicho las sensaciones más ásperas (por llamarlas de una manera) del whisky marítimo han sido eliminadas, y en su lugar tenemos una inyección abundante de sabores propios del jerez. Es como más refinado y muy bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Kilchoman Distillery
Nombre del Whisky: Sanaig
Marca: Kilchoman
Origen: Escocia
Edad: 3-4 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 94

Aganorsa Leaf – La Validación Maduro (Gran Toro)

Habiendo cambiado el nombre de su línea básica de simplemente Aganorsa Leaf, sin descripción adicional, a La Validación en 2022, Aganorsa Leaf (que antes se llamaba Casa Fernández) apunta con estas líneas básicas cubrir un mercado de productos introductorios a la marca que abarquen la mayor cantidad de capas, por lo que hay un Connecticut, un Habano, un Corojo y este Maduro. Sin embargo, pareciera que han sido bien sutiles en el nombre de la línea, pues apenas si se ve (con lentes, a mi edad) el nombre La Validación en un detalle mínimo en la anilla. Pero este La Validación Maduro se trata de un tabaco nicaragüense con capa San Andrés mexicana.

La hoja oscura y ligeramente rojiza que cubre este cigarro tiene una oleosidad mínima, con un box press muy notable que disfraza un poco el hecho que se trata de un cigarro con cepo 58. No es mi vitola ideal, pero fue un obsequio de un amigo y el cigarro ya de por sí promete una intensidad media, así que tampoco creo que sea tan contundente la diferencia. La capa presenta aromas a tabaco fermentado y notas sutiles a madera, mientras que en el pie encuentro pimienta y nueces. Luego de picarlo con la doble hojilla y notar lo amplio que es el corte y la cantidad de humo que potencialmente pasará por ahí, descubro aromas a pimienta, nueces y una sensación ligeramente dulce.

Me toma un rato encender el La Validación Maduro correctamente, por el amplio espacio del pie y también porque estoy usando un encendedor de una sola llama. Son notas de chocolate negro las que aparecen desde las primeras caladas, insistente y abundante, pero también lo noto más por los toques dulces que tiene el cigarro. En el retrogusto hay nueces abundantes, que me hacen pensar en una Nutella de nueces en vez de avellanas, pero muy sabroso aunque de intensidad baja, en general, con una fortaleza media-baja. El humo es copioso y continuo, desprendiendo humo tanto del pie como de la cabeza luego de cada calada, más un anillo de combustión muy bien portado y una ceniza blanca y firme, al menos hasta el final de este primer tercio.

Bien adelantado en el segundo tercio para cuando hice la foto, pero como el cigarro es de doble anilla, no fue sino hasta que la quité que me di cuenta. Aparecen sabores a tierra húmeda y madera, pero la pimienta que se apreciaba en el retrogusto y ligeramente en el paladar se transforma en canela, mientras que se mantiene la sensación dulce y el chocolate en la misma intensidad del tercio inicial. La intensidad de los sabores es mayor, llegando casi casi a la frontera de media-baja con media, pero no es constante esa intensidad. La fortaleza está fija en media-baja, aunque si le doy caladas muy seguidas tiende a aumentar pero no es agradable, así que dejo el cigarro reposar durante varios momentos entre cada calada. El humo y la quemada son muy decentes.

La sensación dulce que he sentido en toda la fumada, pero que ha sido relativamente neutra y ha servido para mejorar la apreciación de algunos sabores, principalmente el de chocolate, se convierte en un sabor de caramelo en el último tercio. Esto no lo hace más apreciable, pero no deja lugar a dudas en el retrogusto, donde se vuelve el sabor principal. El resto de los sabores del La Validación Maduro se mantienen en el último tercio, exceptuando el de madera, que desaparece por completo y la canela es un toque, que a mediados de esta sección, ya casi ha desaparecido. Marcando una hora y 40 minutos, el cigarro llega a su fin, sin perder la forma ni la rigidez, pero quemando muy bien y con ceniza blanca y sólida.

Una cosa que me impresionó con este cigarro fue que la primera anilla la quité casi sin problema, al punto que pude mantener la ceniza sobre el cigarro mientras la quitaba. Pero la segunda anilla fue todo un tema quitarla, incluso soltando la ceniza y dejando huella sobre la capa. En cuanto a la fumada, me parece que es un cigarro de complejidad muy leve y de sabores suaves, quizá porque es de cepo 58, pero también porque es Maduro y esa tendencia de cigarros suaves con capa madura es una que no es de las que más me gustan. En términos de construcción y quemada fue infalible, por lo que creo que en un cepo menor debe ser una gran experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Aganorsa Leaf
Modelo: La Validación Maduro
Dimensiones: 6 x 58
Tamaño: Gran Toro (Toro Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $15,50
Puntuación: 85

H. Upmann – Hispaniola by José Méndez (Belicoso)

El Hispaniola es un cigarro que he probado varias veces y en toro es parte permanente de mi humidor, pero la realidad es que no lo he probado en otra vitola. La razón principal es que todas las ofertas en que lo he encontrado han sido en toro, pero hace un tiempito estuve por la tienda de Bocanadas, en Caracas y lo vi en esta vitola belicoso. También existe en robusto, pero ese lo he visto menos aún. Tampoco quiero decir que la gente de Altadis no tiene idea de lo que está haciendo, pero es mi impresión que este cigarro, aunque se llame belicoso, es más bien un pirámide. Hasta donde tengo entendido, los belicosos son de «hombros» más curvos, mientras que los pirámide son prácticamente cónicos como éste, pero el hecho es que la vitola se llama belicoso, así que no queda de otra.

No sería realista asumir que la experiencia con este cigarro va a ser distinta a la del toro, especialmente porque es fabricado por Tabacalera de García y, por ende, es de producción masiva. Pero es muy posible que la manera en que da los mismos sabores sea distinta. Como me enseñaron en mi curso de Habanos Senior, los figurados se deben cortar con guillotina en V, y curiosamente, cuando hice la reseña original del Hispaniola en toro, también lo piqué en V. Los aromas sobre la capa son de canela, manzana roja y madera, mientras que en el pie se aprecian notas similares de manzana roja y un suave toque de pimienta. La calada en frío tiene toques de pimienta roja, canela, mucha madera y algunas notas adicionales que no llego a definir.

El tiro es bueno, pero ligeramente más apretado de lo que me gusta, aunque nada que preocupar, siempre que pueda vivir con la consecuencia de un humo menos abundante y denso. Quizá por su forma, tiende a concentrar más los sabores de pimienta negra y madera que aparecen desde las primeras caladas, pero al poco rato se vuelve cremoso y delicioso, con suficiente sensación picante para no soltar el humo por la nariz muy seguido, pero tanto como para hacerlo tranquilamente cuando me dispongo. La ceniza es ejemplar, con una fortaleza media y una intensidad media-alta.

Es bien sabido, o al menos está bien documentado en la reseña, que el Hispaniola original sostiene una buena ceniza, pero este belicoso no se queda atrás. Los sabores se mantienen en un equilibrio constante de cremosidad, pimienta y dulce, sin ser muy fuerte pero lo que llaman full-flavored o de intensidad alta. Las caladas muy seguidas rompen ese equilibrio y hacen del Hispaniola un cigarro excesivamente picante, pero siempre que lo trate bien, se comporta de maravilla. Los sabores del primer tercio siguen presentes en este, pero también hay distintos matices de madera, al punto que se siente más como leña de fogata y aparecen sabores a corteza de carne en esa misma fogata. El humo es ligeramente más abundante, pero solo después de hacerle presión en los lugares apropiados, pero en general tampoco molesta que no haya tanto humo.

En el último tercio y fiel a su forma, el Hispaniola se hace más picante pero también los sabores se sienten más concentrados, lo que también lleva a que se siente ligeramente más apretado. Esta intensidad creciente, que viene desde la mitad del tabaco, más o menos, diría que es gracias al andullo que tiene el cigarro en su blend y que es uno de los pocos cigarros que lo lleva, pero si no supiera que lo tiene simplemente lo habría atribuido a una fortaleza aumentada en el último tercio y esto bien puede ser por la hoja ligero. Los sabores ciertamente están en el rango de intensidad alta, pero la fortaleza también se coloca en alta, especialmente cuando le quedan pocos centímetros al cigarro, lo cual aparece cuando cumplo una hora y 45 minutos de fumada.

La inclusión de andullo ciertamente se siente mucho más obvia que en el toro, quizá por la misma forma del cigarro que «concentra» los sabores y la fortaleza mucho más en la última sección, pero mientras que con el toro podría pensar que no lo tiene porque el perfil de fortaleza no es tan distinto al final, en este belicoso fue muy obvio que la fortaleza aumentó considerablemente. No obstante, en esta vitola sentí que quemó más lento y eso alargó la experiencia, que fue muy agradable. Pero en términos generales, el Hispaniola es uno de mis cigarros preferidos, no solo por sus sabores, fortaleza y calidad, sino también por su equilibrio y porque no pretende ser un cigarro de alta gama, ni celebra un aniversario, ni una época dorada. Es simplemente un cigarro que está y mientras siga estando, lo seguiré comprando, preferiblemente en toro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: H. Upmann
Modelo: Hispaniola by José Méndez
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Belicoso
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto, Andullo), Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 92