Lost and Found – Swedish Delight 2020 (Robusto)

Entre los distintos productos de Lost and Found, este Swedish Delight posiblemente sea el de la anilla más jovial y de chistes más groseros, pero a nivel casi de niño de 13 años. Se trata de dos piñatas haciendo un 69 y en ediciones previas han estado ambas piñatas en alguna posición sexual. Más allá de la seriedad, o falta de ella, es poco lo que describe la marca de este cigarro, pues por sus políticas no revelan la fábrica, pero sí pueden hacerlo con el origen del producto y en este caso las hojas que lo conforman, lo cual no es habitual. En este caso se trata de un producto de República Dominicana, con capa Habano ecuatoriana sobre un capote Sumatra que no especifica origen y tripa dominicana Corojo, Criollo 98 y Olor. El cigarro fue fabricado en 2016 y desde entonces estuvo encerrado en la fábrica. Otro tema interesante es que su largo es de 4,9 pulgadas y no 5, como suelen ser los robustos. Su cepo es de 50.

Más allá de lo tonto (o pícaro) de la anilla, la capa es bastante irregular, con distintas montañas y valles, como dicen algunos, o elevaciones y profundidades. Son palabras largas y complicadas para definir una capa irregular, pero al menos en colores tiene similitud. No obstante, es algo frágil y en el humidor tengo algunos de estos que no están en el mejor de los estados. Podríamos asumir que no soy la persona más cuidadosa con los cigarros, pero a todos los trato igual y estos son los que muestran detalles. Pero tiene venas pequeñas y en frío sus aromas son casi nulos, destacando apenas madera seca, paja y algo que podría ser café o un empaque vacío de café que ha estado afuera durante un mes. La calada en frío es donde más aromas hay, pero no son muchos más e incluyen paja, establo, madera y cuero.

Pero para lo suave y neutral que estaba en frío, el Swedish Delight comienza con sabores agradables que disfruto bajo techo durante una entrevista que me estaban haciendo sobre el ron en Venezuela. Destaca sabores que, con algo de vergüenza, dejo de responder a las preguntas para anotar en el teléfono nueces, cedro y tierra. La quemada es terrible y el hecho que estoy hablando mientras fumo implica que no le estoy prestando tanta atención al cigarro como debería, pero afortunadamente esto no se traduce en un problema de quemada, aunque sí hay variaciones en el calor del cigarro, pero todo sea porque este no se caliente mucho. El retrogusto incluye una nota dulce de avellanas, que no es de larga duración y podría ser fácilmente confundible con cualquier otro fruto seco, por lo que no es algo de fiar del todo. La intensidad de los sabores es media-baja y la fortaleza también.

Tampoco hay grandes cambios en el segundo tercio, en el que puedo destacar una quemada ligeramente más uniforme y una mejor definición de ese sabor de avellanas en el retrogusto, aunque no más abundante. Al tener una quemada mejor el humo es más abundante, o al menos lo es durante más tiempo, pues cuando quemaba bien el humo era bastante, pero cuando no, pues no. Esta vez se mantiene mucho mejor y de una calada a la siguiente los sabores son consistentes y hay un toque picante también en el paladar, que no le añade una gran dimensión al cigarro, pero al menos lo hace más interesante. El tiro va cambiando un poco, pero no es menos agradable y los sabores son prácticamente iguales. Lo que quiero decir es que en la mayoría de los casos el segundo tercio parece una continuación del primero, salvo pequeños detalles que no hacen gran diferencia.

En el último tercio hay cambios de mayor relevancia, con una mayor intensidad picante, al punto que incluso podría definirlo como pimienta roja. También hay una marcada intensidad a chocolate negro, sobre todo en el retrogusto, pero que sin duda combina muy bien con los sabores que ha sostenido el Swedish Delight desde las primeras caladas a nueces, cedro y tierra. La quemada también mejora, siendo más uniforme, pero aunque la intensidad de sabores se coloca en media, es como que tardó mucho en hacerlo y ya en el último tercio no guardaba grandes esperanzas. No obstante, mejora la experiencia y eso sí tiene su mérito. Dicho eso, al cabo de una hora y 15 minutos, este Swedish Delight llega a su fin.

Inevitablemente cada fumada de un producto de Lost and Found que haga va a ser comparada con alguno previo, especialmente porque en las semanas recientes y futuras estaré probando varios de sus productos. Sin embargo, este es considerablemente mejor en términos generales, y diría que es el que me ha gustado más, al menos de los reseñados, pero principalmente porque los otros me han dado varios problemas. Dicho eso, creo que aún no he reseñado los que más me han gustado, pero este Swedish Delight está entre los término medio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Swedish Delight 2020
Dimensiones: 4⅞ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: N/D (Sumatra)
Tripa: República Dominicana (Corojo, Criollo 98, Olor)
Precio: $10,00
Puntuación: 84

Montecristo – Nicaragua Series (Toro)

En 2018, Altadis USA lanzó un nuevo producto de Montecristo producido por AJ Fernandez llamado Montecristo Nicaragua Series. Aunque este pareciera ser otro producto más de Altadis en el que AJ Fernandez tiene algo que ver, y realmente cuesta diferenciarlo de la inmensa cantidad de productos de Altadis con los que AJF ha estado relacionado y cuyas anillas no son especialmente diferentes, el hecho que Abdel ha estado relacionado con otras marcas del grupo como Romeo y Julieta, H. Upmann, Trinidad, Gispert y Onyx, con este Nicaragua Series al menos existe la diferencia que no es un producto exclusivo de AJF, sino que trabajó en él con Rafael Nodal, quien fuera el creador de Aging Room pero también hoy en día es parte esencial de Altadis en general.

El Nicaragua Series no solo es producido en Nicaragua en la fábrica de AJ Fernandez, se trata de un puro nicaragüense, aunque no especifica qué tiene en cada sección. El cigarro está disponible en 4 vitolas, que incluyen un robusto 5×54 y este toro 6×54 y todo lo demás es más grande, apoyando mi teoría que los cigarros de AJF están ideados para ser toro y viene siendo la vitola ideal para probarlos. La capa es ligeramente rojiza, llevándome a pensar que se trata de un colorado habano, pero la descripción del cigarro simplemente la coloca como «Nicaragua». Tiene una cierta oleosidad, lo que le permite brillar ligeramente y desprender aromas a cuero viejo, madera y establo, mientras que a calada en frío presenta chocolate y tierra. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro aromas a durazno, tierra y pimienta.

Aunque el Nicaragua Series presenta una ceniza bien formada desde la primera oportunidad de armarla, me las arreglo para rozar la mesa con el cigarro y que esta se caiga desde muy temprano. Comienza con sabores intensos, aunque algo predecibles, a tierra, paja y pimienta, pero en el retrogusto se sienten las notas diferenciables a durazno seco y suave de pimienta. Estos sabores de durazno se sienten en el paladar a partir de mediados de este tercio, junto con un sabor dulce que acompaña en ese punto también y al resto de la fumada, al menos en esta sección. Más allá de mi torpeza, el cigarro se sostiene muy bien y mantiene una quemada uniforme y un tiro ideal.

Esa calidad de construcción se nota en el segundo tercio, y aunque los sabores a durazno no se mantienen tan presentes, las notas dulces continúan siendo parte de la experiencia. Pero esa nota frutal definitivamente sigue, secundaria a las de tierra y paja, con pimienta roja bien definida también, que aumenta considerablemente al superar la mitad del cigarro, tanto en el paladar como el sabor principal en el retrogusto. El tiro perfecto y el humo abundante sin duda ayudan a hacer de esta una experiencia muy agradable, incluso si no sea fácil de diferenciar con respecto a otros cigarros de la marca u otras colaboraciones con la fábrica.

El último tercio del Nicaragua Series es quizá más agresivo en fortaleza, pero esto también sucede porque sin querer comienzo a fumarlo más rápido. La consecuencia de esto es que aparecen unas notas ligeramente amargas que, redundantemente, amargan un poco la experiencia. Pero con pausar un poco la fumada se pueden controlar un poco. Los sabores de durazno vuelven a ser parte más protagónica en el paladar, acompañando las de tierra, paja y pimienta, pero la pimienta es lo que único que se percibe en el retrogusto. Esta tendencia se mantiene hasta el final de la fumada, que llega una hora y 40 minutos después de haberlo encendido.

Es difícil marcar al Nicaragua Series como un cigarro diferente dentro del abanico de productos de la marca y los múltiples productos en los que AJF ha dejado huella con Altadis. Con esto no quiero decir que sea aburrido ni que no esté a la altura; en lo absoluto. Realmente es un cigarro muy bueno, una experiencia increíble que me gustó mucho y un cigarro que voy a seguir comprando. Pero cuando todos los cigarros que ha creado este señor son tan buenos, es fácil acostumbrarse a fumar bien y el Nicaragua Series sigue siendo uno de esos excelentes productos, con precios llamativos y que se fuman casi que para chuparse los dedos. Quizá su gran diferencia es que la anilla me hizo pensar que sería de fortaleza alta, y no lo es, sino que se trata de un cigarro de fortaleza media desde el principio hasta el final, y eso hace que sea un cigarro que podría recomendar a cualquiera, independiente de su experiencia fumando, solo que no sabría exactamente cómo diferenciarlo de otros, salvo que me gustó más que el Montecristo Crafted by AJ Fernandez.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Montecristo
Modelo: Nicaragua Series
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 90

Southern Draw – Manzanita (Toro)

En el año 2020, Southern Draw creó una nueva línea llamada Manzanita para rendirle tributo al mundo del tabaco. Pero fue un cigarro muy diferente por algunas razones, principalmente porque la marca es una de las que tiene sus cigarros a precios normalmente amigables, pero este costó $15 por unidad en su lanzamiento, aunque hoy ya están un poco más solidarios. La otra razón, es porque no compartieron el origen de todas sus hojas, destacando solamente que es fabricado por AJ Fernandez, al igual que todos sus otros productos y los varietales de las hojas utilizadas, por lo que sabemos que la capa es un híbrido de Habano, el capote es Habano también, y en la tripa tienen hojas Corojo 99, ligero y Pelo de Oro, aunque «ligero» realmente no es un varietal, es decir que las dos que mencionan, Pelo de Oro y Corojo 99 podrían ser de la variedad ligero en la planta. Por otro lado, en 2021 se añadieron dos tamaños más al vitolario que consistía en solamente uno.

Sin duda el colorido de la capa del Manzanita combina muy bien con la anilla roja. A propósito de su nombre, casi todos los productos de Southern Draw, con excepción del 300 Manos, están relacionados con plantas o flores y este recibe su nombre precisamente por lo rojizo de la capa, que según los torcedores se asemeja a una manzana. También tiene varias venas prominentes y abundantes, y un cierto brillo a todo lo largo, aunque no es un brillo que se nota de cerca. Los aromas en la capa son a pasas, madera (bastante), cuero, bosta y paja, mientras que en la tripa se sienten variaciones de estos, incluyendo establo y tierra. Finalmente, la calada en frío presenta notas de madera, bourbon, pasas, nueces y chocolate negro.

Desde el primer momento el Manzanita constituye una fumada interesante, y sus sabores son de abundante riqueza e intensidad, incluyendo chocolate negro y madera, seguidos de notas más suaves a cuero, tierra, cáscara de maní y nuez moscada. La pimienta está presente tanto en el paladar como el retrogusto, pero se siente con una intensidad sospechosa, pues aromáticamente es fuerte pero no pica del todo. En el retrogusto también hay pasas, que le añaden una dulzura que contrarresta esa posible intensidad picante, o al menos la controla. El tiro es perfecto, la ceniza se sostiene muy bien y es blanca, con una producción abundante de humo. En términos de fortaleza, comenzó en media, pero para finales del primer segmento ya está en media-fuerte.

El segundo tercio del Manzanita sigue teniendo al chocolate negro de protagonista, pero los sabores de madera adquieren una propiedad cremosa y casi se siente como rueda sobre la lengua. En los sabores secundarios se aprecian hojas de té, tierra, cuero, paja y una ligera nota floral, mientras que el retrogusto sigue siendo dominado por el dulce de pasas y apoyado por una nota más sutil pero no menos obvia de pimienta. La quemada sigue presentando una ausencia casi total de problemas y el humo es abundante en cada calada, incluso si las hago más cortas. La fortaleza del Manzanita se coloca fija en media-fuerte.

El chocolate negro ya no es el sabor dominante, al menos no en el último tercio, pero principalmente porque ninguno lo es. Es como si la intensidad de los sabores hubiese sufrido un revés en esta última sección y todos los sabores redujeron su riqueza, por lo que podría decir que se siente menos complejo y presenta menos sabores, incluyendo chocolate negro, canela, cuero y madera, con pasas y pimienta en el retrogusto, pero todos estos menos intensos, sin duda. Pero en términos técnicos no ha habido problema alguno, por lo que sigo disfrutando del Manzanita hasta la última calada, que llega al contar una hora y 35 minutos. Algo menos de lo que hubiese esperado en un toro, pero sin duda algo que disfruté durante toda la fumada.

Al igual que tantos otros cigarros de Southern Draw, parte de las ganancias del Manzanita benefician a ONGs locales de Nicaragua. Hay quienes dicen que esa es la razón de los precios mayores de la marca y del precio que rondaba los $15 en este a la hora de su lanzamiento, aunque en realidad cuando yo lo compré costaba considerablemente menos. Por otro lado, lo adquirí en Toro, no porque considere que es mejor que robusto, sino porque al menos con los cigarros de AJ Fernandez, me parece que esta vitola favorece mucho más sus ligas y es por ello que es la vitola que más vende, o al menos eso creo. La experiencia con el cigarro es rica y compleja, y la combinación de chocolate con madera, aunque es algo que existe en distintos cigarros, aquí se sintió perfecta. Al menos en los dos primeros tercios, mientras que en el último se sintió más como una despedida.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Manzanita
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: N/D (Híbrido Habano)
Capote: N/D (Habano)
Tripa: N/D (Pelo de Oro, Corojo 99)
Precio: $15,00
Puntuación: 91

Whisky: Wolfburn Aurora

Wolfburn es el perfecto ejemplo de una destilería nueva. Es común ver en las etiquetas de muchos whiskies un año muy antiguo, como el 1608 que llevan las de Bushmills, por ejemplo. En la mayoría de los casos, ese año corresponde a los orígenes de la marca o de la destilería, pero rara vez tiene mucha más relación con la marca. Justo el ejemplo de Bushmills, en 1608 fue cuando la corona inglesa le dio permiso al Sr. Bushmills a que destilara whiskey en una pequeña destilería que tenía. La marca como tal apenas si comenzó operaciones en 1748 y en los años 70 estuvo a punto de cerrar. La fórmula actual no es de 1608, ni de 1748 ni de 1890.

La destilería de Wolfburn fue fundada en 1821 y se convirtió en la destilería más grande del norte de Escocia, aunque cerró en 1860. La destilería actual existe con el mismo nombre y en una zona cercana a la original, pero la de 1821 apenas si es un grupo de rocas. No fue sino hasta 2013 que esta destilería comenzó a operar. Utiliza agua del río Wolf Burn y de ahí su nombre, y también se jactan de ser la destilería más al norte de Escocia, pero se refieren a tierra firme o, al menos, a la isla mayor.

El Aurora fue lanzado en 2016 y se trata de un whisky con apenas 3 años de añejamiento en una variedad de barricas que incluyen exbourbon y exjerez. Según cuentan, el 40% del whisky fue añejado en barricas de 50 litros de segundo uso, 40% en barricas exbourbon de primer uso y el 20% restante en barricas exjerez de 240 litros de primer uso. El whisky no está filtrado en frío ni tiene color añadido y es embotellado a 46% de alcohol.

Efectivamente, el líquido no parece haber sido coloreado, o al menos es lo que su palidez me haría pensar, sobre todo si se trata de un whisky de tan solo 3 años.

En nariz se siente joven, realmente. Se sienten notas de resina, vino ácido como de jerez dominante. Pero también hay notas de frutos rojos y malta caramelizada, notas suaves de alcohol, que no pensaría posibles en un whisky de tan solo 3 años, pero el hecho que las notas de madera son muy bajas o inexistentes ciertamente confirma que esto es distinto.

En boca se siente muy ligero, con poco ardor alcohólico y sabores de canela, jengibre y mermelada de frutos rojos, pero muy ‘redondo’ y sin duda agradable. En el retrogusto se sienten notas dulces que relaciono con melaza y un toque suave de madera, pero no mucho más.

Con agua las notas de jerez resaltan más, al igual que las de vainilla, pero en general el Aurora tiene una persistencia baja y una permanencia corta, sin duda parte del añejamiento de 3 años, pero no algo que destaque mucho.

El Wolfburn Aurora es un whisky de buen sabor y calidad para tener tan solo 3 años, pero al mismo tiempo es un whisky caro (alrededor de $50) para ser un whisky de 3 años. Es posible tomarlo e ignorar estos elementos, y así sería una experiencia agradable. Pero su precio creo que responde más a normativas e impuestos, lo cual sufren las destilerías más pequeñas que tienen menos ganancia y dinero. No obstante, la experiencia es agradable y enriquecedora, especialmente en un mercado en el que difícilmente consigues whiskies inferiores a 5 años.

Ficha Técnica:
Fabricante: Wolfburn Distillery
Nombre del Whisky: Aurora
Marca: Wolfburn
Origen: Escocia
Edad: 3 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 87

Lost and Found – Pepper Cream Soda Original (Toro)

La verdad es que he estado probando algunos de los cigarros de Lost and Found a modo de estudio, aunque nada didáctico ni académico, sino más bien para poder dar recomendaciones. Afortunadamente un buen batch de estos cigarros estaba disponible en una página que suelo frecuentar y decidí adquirir un 5-pack de cada uno a un excelente precio. Entre los distintos tipos de cigarros y orígenes que hay en Lost and Found, este es quizá uno de los primeros y también su liga es de lo más singular, con una capa Arapiraca pero de origen ecuatoriano, sobre un capote Piloto dominicano y tripa dominicana también, pero Piloto, HVA (Habano Vuelta Abajo) y Habano. Es el segundo cigarro de estos que me fumo y confieso que la experiencia con el primero no fue de las mejores, pero precisamente por lo artesanal y escaso de estos cigarros, estoy dispuesto a darle una nueva oportunidad y probar lo que ofrecen.

El Pepper Cream Soda Original tiene una capa amarillenta hacia marrón, de un tono que por un momento dudé si era Connecticut oscuro o Habano claro, pero descubrir que es Arapiraca no me ayuda mucho, pues los que he visto con esa capa tienden a ser más oscuros. En general se notan bien fabricados, aunque se sienten bastante livianos, como si no tuvieran mucho relleno y aunque es un toro 6 x 52, su peso me haría pensar en un cigarro mucho más pequeño. Entre las distintas anillas de estos cigarros, creo que las del Pepper Cream Soda, siendo las más sencillas, también se ven como las más baratas. Los aromas en la capa no son especialmente agradables, destacando notas de fruta fermentada y ácida, cartón, pound cake y una nota suave de madera seca, notas que se repiten en la tripa, especialmente ese de fruta fermentada y la calada en frío presenta más de lo mismo, con una adición de paja.

Las primeras caladas del Pepper Cream Soda Original son abundantes de humo, pero no tan ricas de sabores como me hubiesen indicado tanto las imágenes como la quemada. No es tanto que no tiene sabor, es que sus sabores son muy ácidos, como si estuviera fumando un cigarro mal fermentado o un candela muy joven. Hay notas especiadas que no incluyen sensación picante, pero también hay papel mojado, vainilla, notas dulces y realmente no mucho más. El retrogusto es de fruta ácida, pero más ácido que frutas, aunque en construcción se comporta de maravilla, pero con esa sensación muy liviana en el cigarro.

Algo que me llamó mucho la atención de este cigarro pero que no destaqué en menciones anteriores es que la capa se siente muy flexible… es como que no se rompe del todo, sino que se estira. Cuando le hice el corte para encenderlo, lo hice con una guillotina en V de corte superficial, especialmente porque sabía que no podía hacerle un corte profundo y porque esa ligereza del cigarro me asustaba un poco. Así que el corte no pasó perfectamente por el cigarro, pero sí dejó una línea como esta guillotina suele hacer, especialmente porque no va tan profundo. Pero el hecho es que quedó algo de capa luego del corte que no sabía si picar con la guillotina plana, con la tijera o simplemente dejarla (que fue lo que hice), pero fumando se fue aplanando y pegando mejor. Pero al comenzar el segundo tercio, este pedacito de capa decidió desenrollarse del cigarro y la perilla pasó a como quedó en la imagen. No pareció afectar sabores, pero la sensación fue algo incómoda. Digo esto porque el cigarro no mejoró pero tampoco pareció empeorar, con sabores a vainilla, grama, paja, madera seca y no mucho más.

Para el último tercio, no es solo la capa la que se desenrolla, sino la tripa también parece venirse en algunas caladas. Esto me llevó a pensar por un momento que el Pepper Cream Soda Original podía ser un cigarro de tripa corta o al menos de Cuban Sandwich, pero no hubo pedazos pequeños que me dejaran confirmar esto. No obstante, la fumada no se hizo más agradable con este problema y, aunque el tiro estaba de lo mejor, la sensación en boca no era nada agradable y los sabores notablemente escasos. Sentí los mismos: madera seca, vainilla, grama, paja y una sensación amarga y ácida al mismo tiempo, como si se tratara de paja verde. No ayudó en lo absoluto que al momento de quitar la anilla se viniera un pedazo de capa también. Al cabo de una hora y 10 minutos, este Pepper Cream Soda Original llegó a su fin, afortunadamente.

Normalmente, cuando tengo una experiencia negativa con un cigarro del que tengo más ejemplares, ignoro esa experiencia y decido dejar la reseña para el próximo cigarro. Sin embargo, siendo este el segundo ejemplar que fumo, aunque la primera experiencia fue algo mejor gracias a una ausencia de problemas de capa, los sabores en ambos casos fueron prácticamente los mismos y por ello decidí mantener esta reseña como está. En realidad, mis experiencias con los Lost and Found han sido muy variables y aunque no he publicado tantas reseñas de ellos, el hecho que compré varios 5-packs de distintos significa que los he fumado casi todos, incluso antes de reseñar. Entre todos, creo que los Pepper Cream Soda son consistentemente los de peor calidad, y este «original» me hace pensar qué puede haber movido a sus creadores a hacer otras ligas basadas en él. Sin duda uno de los bajos momentos de Lost and Found y un cigarro que mantendré para fumar como segundo o tercer cigarro de un día o para amigos que no fumen mucho (y no lean este blog).

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Pepper Cream Soda Original
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Arapiraca)
Capote: República Dominicana (Piloto)
Tripa: República Dominicana (Piloto, HVA, Habano)
Precio: $10,00
Puntuación: 73

Whisky: Benromach 10

Benromach es una destilería escocesa bien pequeña e incluso casi desconocida por muchos. En gran parte porque no pertenece a un conglomerado gigante, o al menos no tan grande como los grandes. En realidad es parte de Gordon & MacPhail, una embotelladora y destiladora independiente que ha estado en el mercado desde hace más de 115 años y embotella alrededor de 350 marcas en 70 destilerías. Suena a bastante, pero en el inmenso mercado mundial, son pequeños.

Benromach, por su parte, ha sido una empresa que no las ha pasado tan bien. La marca abrió su destilería en 1898, solo para cerrarla dos años después, en 1900. En 1911 fue adquirida por otra empresa y comenzó nuevamente a destilar, solo para detenerse tres años después con la Primera Guerra Mundial. Después de la guerra fue adquirida por otra empresa que la mantuvo andando hasta 1925, cuando cerró nuevamente. En 1938 volvió a abrir y entre 1966 y 1974 fue modernizada, hasta que en 1983 cerró sus puertas.

En 1993 Gordon & MacPhail adquiere la marca y la destilería y desde ese momento hasta 1997 remodela y moderniza la destilería con el fin que pueda ser manejada por una sola persona. Finalmente reabrió en 1998 y en 2004 comenzó a embotellar.

En 2014, el Benromach 10 fue premiado como el mejor single malt de Speyside con edad menor a 12 años. No es exactamente el mismo que tengo conmigo para probar, pero esta es la versión que lo sustituyó, aunque la marca recalca que ha sido ligeramente modificado. Incluso, su diseño cambió completamente, con un logo de letras más rectas y con apariencia más universal, frente al estilo extraño que tenían antes y que era más diferente al resto de las botellas, quizá. El Cask Strength de ellos que reseñé en julio del año pasado todavía tenía este diseño.

La destilería en sí es pequeña, contando con apenas dos tinas de fermentación y dos alambiques. Su producción anual alcanza los 400 mil litros y tienen 13 productos. Este Benromach 10 es añejado en barricas exbourbon y exjerez, pero no tiene el mezclado y finalizado en barricas exjerez como el anterior. El Benromach previo era una combinación de 80% barricas exbourbon y 20% exjerez que pasaba 12 meses adicionales en barricas ex-Oloroso.

Cabe destacar que estas barricas de uso actual, exbourbon y exjerez son de primer uso. Finalmente, es embotellado a 43% de alcohol.

A propósito de ese ligero cambio de formulación, viene con un cambio de imagen a una más moderna, con letras rectas y un diseño mucho más limpio. Estoy seguro que hay todo tipo de opiniones, pero en lo personal me gusta más esta que la otra. En copa este whisky es bastante claro, incluso con 10 años de añejado y eso podría ser porque se jactan de no incluir color adicional.

En nariz destaca su sutileza, aromas a manzana roja, malta, paja, chocolate en polvo, cuero, cáscara de piña y la más mínima nota ahumada. Al cabo de un rato también aparecen ligeras notas de tierra seca, pero no son constantes. En realidad es muy atractivo en nariz.

En boca destaca nuevamente el sabor a manzana, esta vez horneada. Le acompañan frutos secos, cuero, nueces, nuevamente un toque ahumado y salado muy leve y carbón con fresa deshidratada. Bien equilibrado, aunque hacia el mínimo, pues he probado whiskies con 40% de alcohol a los que se les siente la nota alcohólica mucho más que este de 43%. Pero los sabores no son del todo intensos tampoco y en el retrogusto destacan los frutos secos, madera y caramelo.

El Benromach 10 es un whisky atractivo, semi-dulce y con sabores muy malteados que combinan muy bien aunque puedan ser algo ligeros. Al ser un whisky de Speyside, esperaba algo más de fortaleza, y en primeras probadas es muy agradable, pero una vez hayas adquirido la botella es difícil volver a ella si tienes otras opciones.

Ficha Técnica:
Fabricante: Benromach Distillery
Nombre del Whisky: 10
Marca: Benromach
Origen: Escocia
Edad: 10 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 85