CFT – Color Project: Tiger Kitty Sharp Claws

Normalmente no publico reseñas de los cigarros limitados de Cigar Federation, principalmente porque no me parece correcto publicar y recomendar un cigarro que es casi imposible de encontrar, pues Cigar Federation hace proyectos pequeños con algunas fábricas (sobre todo de Nicaragua) con producciones mínimas (350 a 500 cigarros) y luego los vende todos, y no es hasta el próximo tiraje de producción que se vuelven a conseguir, lo cual sucede como una vez al año. Sin embargo, este cigarro en particular tuvo una producción mayor (mil cigarros) y todavía está disponible en su página web.

Aunque la mayoría de estos proyectos pequeños de Cigar Federation están envueltos bajo un tema de misterio y palabras en clave, donde dicen que no pueden develar la fábrica que los hizo, pero mencionan otros productos que esa fábrica hace en clave, tipo «lleva el nombre de un hombre de las cavernas», para hacerte entender que es la misma fábrica del Cromagnon. Pero en este caso el cigarro es hecho en conjunto con James Brown, mejor conocido como la persona detrás de la fábrica Oveja Negra, creadores de Black Label Trading Co. y Black Works Studio, entre otros. Aunque no menciona en detalle las hojas, sí hay una obvia capa Connecticut y se sabe que la tripa es de Nicaragua, pero por lo pronto en la capa se sienten aromas muy sutiles, cremosos, a cuero, mantequilla y nuez moscada, y esta última también se aprecia en la tripa junto con algo de pimienta. Luego de picarlo con la hojilla en V llego a apreciar aromas de pimienta, caramelo, cuero y un toque suave de café.

El cigarro relativamente corto de 5 x 52 con un nombre bastante largo comienza bastante bien, aunque Cigar Federation promete que se trata de un cigarro de intensidad media y full flavored, la verdad es que comienza como casi todos los cigarros de capa Connecticut, que es bastante tenue, cremoso, con un toque suave de pimienta y sabores muy «apagados» al principio, entre los que se discierne algo de cuero y crema. Pero luego de unas 5 o 6 caladas comienza a mostrar nuevos sabores y nuevos matices, esta vez incluyendo más crema, casi hasta el punto de sentirse malteada, café espresso, la misma nota de pimienta y algo de regaliz negra. Los temas técnicos se comportan de maravilla aunque la producción de humo no es constante.

Curiosamente, en estos cigarros que normalmente vienen sin anilla la construcción no es la mejor, que es la razón por la que muestran un anillo de combustión muy bueno al inicio pero no tan bueno en el segundo tercio. También curiosamente, cuando encendí el cigarro el día estaba ligeramente nublado y se oían truenos a lo lejos, pero un poco antes del punto de la imagen se oscureció muchísimo con las nubes y, aunque eran las 4 de la tarde, debí encender las luces. Los sabores cremosos son más o menos los mismos, destacando una sensación más dulce en este punto, todavía incluyendo el café, pero ahora esos dos sabores más combinados y como líderes, pero mostrando toques más suaves de mantequilla, cuero y madera.

Para el último tercio hay notas adicionales de nuez moscada, pero en términos generales es casi una continuación del segundo tercio, apenas marcando ese sabor de nuez moscada como diferente y el hecho que el tiro se aprieta un poco, lo que hace que produzca menos humo en cada calada. También pasa a mediados de este tercio que el sabor de café y el de crema parecen separarse, y la crema pierde un poco su intensidad, pero se mantiene al café como líder. Al cabo de una hora y 10 minutos, este Tiger Kitty Sharp Claws llega a su fin, mientras que yo descubro, con una gran sonrisa que todavía me queda otro en el humidor.

Si bien en este caso hay más ejemplares de este cigarro en la página web de Cigar Federation, creo que no sería justo darle una puntuación a un cigarro que realmente no existe fuera de esa página web, pues si bien yo puedo comprarlos y hay quienes también lo tienen a su alcance, no es un cigarro que se encuentra entre las posibilidades de mucha gente, precisamente porque solo se puede comprar dentro de EUA. Casualmente, mientras hacía la reseña, el cigarro ya aparece como agotado, pero eso no evitará su publicación. Como buen cigarro de capa Connecticut, creo que combina bien con bebidas no agresivas y aunque lo acompañé en momentos con ron, eso fue porque a la botella le quedaba como un dedo y tenía un mes dando vueltas por mi bar con ese contenido, así que decidí acabar con ella. En cuanto al cigarro, es una buena combinación de hojas que nuevamente reta esa idea que todos los cigarros Connecticut son suaves, cuando en realidad es tremenda fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica Oveja Negra
Marca: Cigar Federation
Modelo: Color Project: Tiger Kitty Sharp Claws
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: N/D(Connecticut)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $7,50

Whisky: Johnnie Walker A Song of Ice

Nuevamente con el whisky temático de Game of Thrones, pero esta vez inspirado por la casa Stark y las zonas más frías de la tierra donde la serie se lleva a cabo.

Johnnie Walker A Song of Ice incluye single malts de Clynelish, una de las destilerías más al norte de Escocia. El diseño de la botella evoca un área helada y colores azules y grises que se identifican con el frío. El whisky está marcado como un blend, por lo que aunque Clynelish está identificado en la publicidad, otros whiskies de grano y single malt están incluidos en la botella. La misma es embotellada a 40,2% de alcohol.

Al igual que su versión del dragón, esta botella tiene distintas imágenes alusivas a la serie de HBO. La botella en sí es muy típica de la marca.

En copa se aprecia un tono ámbar ligero, del que se desprenden lágrimas ligeras y no muy rápidas en su descenso por la cara interna de la copa.

En nariz se aprecian notas esperadas y hasta predecibles de caramelo, vainilla y toques suaves de madera. También hay un aspecto frutal ligero, que incluye cáscara de naranja y banana, así como toques de almendras y hojas de té. El líquido tiene indicios marcados de malta, pero también tiene creo que mayor evidencia de whiskies de grano. Esperaba algo más fuerte, que destacara esa agresividad del frío, pero en su lugar me encuentro con un whisky mucho más ligero, como si destacara más la primavera que el invierno.

En boca se sienten sabores ligeramente malteados, pero con una buena participación de sabores de grano. Hay sabores ligeros y cítricos, que incluyen limón, pie de limón, ralladura de naranja y toques de pasas y ahumado. Aunque el whisky es ligero, los sabores se sienten equilibrados y hacen que el whisky sea fácil de tomar.

Sin embargo, A Song of Fire se siente como un whisky con mucho más cuerpo que este, con toques suaves de jerez en el retrogusto y un aftertaste de whisky de maíz en la mezcla, que sin duda será esa adición de whisky de grano.

Me parece que según la serie, ambas casas eran agresivas y fuertes, y por lo tanto los whiskies que las representan deberían ser así. Pero en este caso tenemos un whisky fuerte y ahumado como es el de A Song of Fire, pero un whisky dulzón y fresco como es A Song of Ice… simplemente esperaba algo igualmente agresivo pero hacia el otro lado con este y no fue así. No obstante, sin pensar en su temática, se trata de un whisky bueno, limpio, fresco y cítrico.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Diageo
Nombre del Whisky: A Song of Ice
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: N/D
Precio: $25
Densidad alcohólica: 40,2%
Puntuación: 74

Foundation – Menelik (Petit Robusto)

Durante varios años la única manera que conseguir un Menelik era asistiendo a los eventos en donde Nicholas Melillo o su marca Foundation Cigar participaba. Eso cambió y desde el año pasado la marca decidió crear el cigarro como uno de producción regular. El cigarro se trata de un petit robusto soft-pressed (a veces llamado oval) con dimensiones de 4,5 x 52, capa San Andrés mexicana sobre capote Corojo 99 de Jalapa (Nicaragua) y tripa de Estelí, Condega y Jalapa (en Nicaragua también). El cigarro no es barato para su tamaño ($13), pero está limitado a 1000 unidades que serán producidas 4 veces al año. Menelik fue el nombre del primer emperador de Etiopía, quien estableció la primera dinastía salomónica y se cree que era el hijo del Rey Salomón con la Reina Shiva. El nombre Menelik se traduce más o menos a «Hijo del Sabio», lo cual ata con el otro cigarro de Melillo llamado El Gúegüense, que quiere decir «El Sabio».

Como buena capa San Andrés, el cigarro se nota bastante oscuro, con alguna apariencia oleosa cuando el sol le pega bien. Sin embargo, el día que lo fumé estaba bastante nublado, con muchos truenos y a mitad del cigarro comenzó a llover. En la perilla tiene un moño de señora y en la capa muestra aromas muy llamativos, aunque suaves, a chocolate, pasas, café, melaza y regaliz. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro con aromas a regaliz, chocolate, azúcar morena, madera y almendras en la calada en frío.

El Menelik comienza con una dosis bastante fuerte y robusta de pimienta y regaliz negro que duran las primeras 10 caladas, pero luego comienzan a aparecer sabores de madera, melaza, café y chocolate, bastante complejo y lleno de matices muy interesantes. El tiro está casi perfecto, apenas mostrando una que otra irregularidad pero nada preocupante ni raro, mientras que la intensidad desde el principio es media-alta.

Aunque el anillo de combustión no es perfectamente recto, tampoco es algo que preocupe. Sin embargo, la forma de la ceniza sí me llama la atención y no me da buena espina sobre lo que pueda ir viniendo. No obstante, gracias a una fumada lenta el cigarro va evolucionando muy bien y tiende a corregir estos pequeños problemas que podría mostrar. Con casi 9 meses de humidor, en verdad no hay porqué pensar que no vaya a estar en su punto y en el segundo tercio lo demuestra con un suavizado de la intensidad de pimienta y la aparición de nuevos sabores como tierra, chocolate y notas ahumadas de madera. Tal pareciera que es una nueva experiencia en este tercio, pues los sabores de regaliz desaparecieron por completo, mientras que el café se mantiene en el fondo con un toque dulce que puede o no ser melaza ya.

El último tercio no tiene esa diferencia tan marcada con respecto al anterior como el segundo, con los mismos sabores de pimienta, chocolate y tierra, pero la madera ya no se siente ahumada. Si acaso la quemada y la ceniza sí parecen mostrar menos problemas, mientras que la intensidad se mantiene en media-alta como lo ha sido desde el principio, pero la complejidad es quizá lo que más impresiona, con distintos cambios y matices que van desde el sabor básico hasta variaciones y combinaciones entre el resto de los sabores. Al cabo de una hora y 20 minutos, este Menelik llega a su fin, con las ganas de que fuese un cigarro más grande, pero contento de haberlo probado finalmente.

Aunque cabe destacar que no sabía mucho del cigarro hasta que lo probé. Investigando un poco sobre él mientras lo fumaba, me sentí bastante intrigado de lo que podría llegar a ser, así que fue como un descubrimiento de lo que significa el cigarro al tiempo que lo fumaba. No es la primera vez que fumo un cigarro de eventos, pero sí es la primera vez que lo reseño, precisamente porque ya es de producción medianamente regular. A pesar de los temas con la ceniza y el anillo de combustión con tendencia a variar, es un cigarro que desde el principio aportó una complejidad muy interesante y cautivante, con sabores que me gustaron y que fueron evolucionando hasta la última calada. Sin duda es un cigarro que recomendaría, aunque eso lo aplico a la mayoría de los cigarros de Foundation.

Ficha Técnica:
Fabricante: TABSA
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Menelik
Dimensiones: 4½ x 52
Tamaño: Petit Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua (Corojo 99 Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 88

Whisky: Johnnie Walker A Song of Fire

A menos que seas un completo ignorante de la cultura televisiva de los últimos 9 años, Game of Thrones (o como lo llaman algunos: Gay Mostrón) es una serie de HBO a partir de la cual Johnnie Walker creó en 2018 una serie de whiskies basados en la serie. Incluidos en esta serie están un grupo de unos 8 whiskies de single malt, cada uno representando una casa distinta de la serie, al igual que un whisky llamado White Walker, inspirado por los personajes del mismo nombre.

En 2019 también lanzaron dos productos nuevos con el tema de la serie, uno llamado A Song of Fire y otro A Song of Ice, inspirado por las dos casas que quedan en la última temporada de la serie, siendo las casa de Westeros y Stark (A Song of Ice) y Targaryen (A Song of Fire), y que son las ediciones nuevas del White Walker del año pasado.

Johnnie Walker A Song of Fire tiene un sabor sutil ahumado de malta proveniente de la destilería Caol Ila, y sirven como un homenaje a los dragones de la casa Targaryen. El whisky es un blend, por lo que aunque la destilería Caol Ila sale destacada por la inclusión de su single malt, otros whiskies de grano y single malt también están incluidos en la mezcla. Finalmente, es embotellado a 40,8% de alcohol.

Aunque siempre me gustó Game of Thrones, creo que al igual que el grueso de la población, la última temporada me dejó tan desilusionado que prácticamente dejó de gustarme toda la serie.

En cuanto a colores y lágrimas, no hay mucho que reportar de este whisky, pues tiene un color amarillo hacia paja, con una densidad media y lágrimas de bajada relativamente rápida, pero no obstante se siente como un producto bueno.

En aromas me sorprende bastante que uno de los mensajes de mayor difusión en la publicidad de este producto (además de su relación con la serie) es que utiliza malta de Caol Ila, pero ese aroma ahumado de turba no se siente tan resaltante en la copa. No es que no había aroma ahumado, pero estaba esperando una buena descarga de ese aroma, por lo que creo que una buena parte del blend es whisky sin turba.

Los aromas desprenden notas de humo y ceniza, combinado con aromas que relaciono con jerez, como pasas y dátiles, aunque son bastante sutiles. También tiene notas de cuero, vainilla y una nota dulce de azúcar moreno, mermelada y albaricoques. Todos estos aromas están perfectamente amalgamados, y el whisky está hecho para favorecer a una gran cantidad de personas, no solo los amantes del ahumado.

En boca tampoco se siente esa nota ahumada de turba con la misma intensidad de su publicidad, obviamente para hacerlo más gustoso para todo el mundo. Ese sabor levemente ahumado que tiene está combinado con sabores tipo jerez de pasas y dátiles, e incluso algo de chocolate. También hay notas de caramelo, cáscara de naranja, vainilla, clavo y canela.

Pero este whisky de cuerpo medio en realidad es bastante suave y en el retrogusto se aprecian notas de cuero, cáscara de naranja y una ligera nota ahumada.

Sin embargo, A Song of Fire es mucho mejor de lo que esperaba, especialmente siendo un whisky que celebra una serie de televisión. En términos de calidad y sabor lo pondría al mismo nivel del Red Label en términos de equilibrio y carácter, aunque ligeramente más ahumado. Pero no deja de ser un whisky para disfrutar entre amigos.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Diageo
Nombre del Whisky: A Song of Fire
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: N/D
Precio: $25
Densidad alcohólica: 40,8%
Puntuación: 76

Warped – La Colmena (Único Especial)

Decir que tengo al menos tres años esperando probar este cigarro sería ponerlo sencillo. La verdad es que me lo han recomendado desde hace tiempo y fue hace unos dos o tres años que lo coloqué en mi wishlist como uno de los cigarros que debía probar, sobre todo en mis inicios que era cuando creaba esas listas. Ahora las sigo teniendo pero con más mentales que físicas. El hecho es que este cigarro fue lanzado originalmente en 2014 en una producción bastante limitada y no fue sino a finales de 2019 que decidieron lanzarlo nuevo. Quizá por esa dificultad de conseguirlo fue que nunca llegué a tenerlo, así que cuando lo vi de nuevo en el mercado decidí buscarlo.

Aunque La Colmena fue lanzado de nuevo, esta edición llamada Único Especial viene en un jarrón metálico de forma cilíndrica conteniendo 10 cigarros. La liga es la misma, pero el tamaño es único, por ello su nombre. Se trata de un cigarro con capa y capote ecuatoriano, sobre tripa dominicana y nicaragüense, con un color tipo mostaza cuya capa cubre el pie. La capa es bastante lisa de por sí, aunque se notan venas pequeñas en su superficie y un aroma a cuero crudo y ácido con un toque suave de chocolate. El pie como dije, es cubierto, así que los aromas son los mismos de la capa, aunque no le siento ese toque ácido. Luego de picarlo con la doble hojilla el tiro se siente bastante apretado, quizá por ese mismo hecho que está tapado en el pie, pero los aromas son de cereales y azúcar morena.

Efectivamente, una vez encendido el tiro se abre bastante y muestra un perfil de sabores que me recuerda a un habano, con madera seca, crema, cereales y pan tostado. Es un poco seco al principio, por lo que los sabores se sienten separados y ese de crema es inconstante, así que esa es mi queja en este primer tercio. En el retrogusto se siente la misma crema y sabores minerales, algo de cuero y pimienta. Pero hay un trasfondo de sabores que también se siente, aunque no alcanzo a definir del todo, en parte gracias a que el cigarro quema lento y yo estoy haciendo un esfuerzo por no fumarlo rápido, porque con estas dimensiones de 5 x 48, es muy fácil que se dure poco.

Ese aspecto mineral se siente más presente en el segundo tercio, donde el sabor se define más como tierra mojada y café intenso, con un fondo dulce que le da una mayor definición a los sabores. En el retrogusto sigue estando la nota mineral que no llega a ser tierra, pero el dulce se aproxima al de frutos rojos (frambuesa, quizá) que hace del cigarro uno para disfrutar sin apurarlo. Eso hago y me toma casi una hora llegar hasta el final de este segundo segmento.

En el último tercio los sabores de tierra toman el protagonismo del cigarro, mientras que los sabores dulces se mantienen en el fondo, dándole esa dimensión que hace que sean más apreciables los demás. A veces aparecen sabores cítricos, sobre todo en el retrogusto, pero no son algo que me permita apreciar más del cigarro ni me da más matices. Pero afortunadamente los sabores que contiene, aunque pocos, tienen una buena intensidad y estoy disfrutando de La Colmena tanto como hubiese querido, sin embargo no es el cigarrazo que esperaba. Cuando marco exactamente una hora y media el cigarro llega a su fin.

Tengo un amigo del Caracas Cigar Club con el que a menudo hablo de la marca Warped y ambos hemos tenido a La Colmena como el unicornio que queríamos probar desde hace tiempo. Cuando lo recibí por parte de Small Batch Cigars el pasado noviembre, tuve el cigarro como un trofeo, pero aunque siempre lo he querido, nunca he estado dispuesto a pagar los $15+ que cuesta, así que cuando llegó como parte del paquete estuve muy agradecido. Pero ahora que lo fumé me doy cuenta que era más el deseo de tenerlo que la fumada en sí y aunque es un cigarro bastante bueno, estoy más agradecido de no haber tenido que desembolsillar el dinero para comprarlo directamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Titan de Bronze
Marca: Warped
Modelo: La Colmena
Dimensiones: 5 x 48
Tamaño: Único Especial (Belicoso)
Origen: USA
Capa: Ecuador
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $17,00
Puntuación: 86

HVC – 500 Years Anniversary (Tesoros)

Hace unos días estaba discutiendo con alguien en un grupo de roneros al que pertenezco sobre las edades de los rones vs. los números que aparecen en las botellas. Sin duda la industria nos ha enseñado que el número que aparece representa los años de añejamiento del líquido contenido, pero no siempre es cierto y muchas marcas omiten la palabra «años» y simplemente hacen que el número sea parte de la marca del licor. Por lo que mucha gente asume erróneamente que el Zacapa 23 (por poner un ejemplo) se trata de un ron con 23 años de añejamiento. Pero la discusión que estaba teniendo con esta persona era que no entendía cómo el Cacique 500 podía mencionar un añejamiento tan largo, y créeme que fue difícil hacerle entender que es una marca comercial y no una declaración de envejecimiento. En ese mismo orden de ideas, espero que no vea este cigarro que celebra un aniversario número 500.

La marca HVC rinde tributo muy directo a Cuba, siendo siglas que representan Havana City y, aunque la marca ciertamente no tiene 500 años en el mercado, el cigarro celebra los 500 años de la fundación de La Habana, en 1519. Celebrando ese aniversario, Reinier Lorenzo creó un puro nicaragüense utilizando tabaco de Aganorsa, con una capa Corojo 99 de Jalapa, un capote no determinado también de Jalapa, y tripa Criollo 98 y Corojo 99 de Jalapa y Estelí. El cigarro únicamente está disponible en vitola 5,875 x 52, que viene siendo llamada Tesoros en Cuba, aunque una breve investigación los define como Cañonazo, pero quizá anteriormente recibía ese nombre. El cigarro es una edición limitada a 1333 cajas de 15 cigarros cada una y viene con una anilla muy típica de habano. Incluso, los colores del cigarro hacen que sea fácilmente identificable como una habano en primera instancia, al igual que los aromas en frío, que incluyen notas suaves de pimienta, pan y maní en la capa. Sin embargo, en el pie se aprecia mermelada de naranja, pan tostado, pimienta y notas florales, y en la calada en frío, a la que llego después de un corte en V, hay aromas de maní, mantequilla de maní y una dulzura cremosa. También hay una cantidad mínima de pimienta.

El 500 Years Anniversary comienza con notas interesantes y cremosas, pero con intensidades que realmente me recuerdan a un habano, con una nota muy suave de pimienta que es apreciable principalmente por la nariz. El cuerpo del cigarro se siente relajado, lo cual no es algo esperado en un nicaragüense y menos en las primeras caladas. La ceniza se cae mucho antes de llegar al final del primer tercio y el humo se siente más fuerte y carrasposo en el fondo de la garganta, pero hay sabores muy abundantes de nueces y madera, que son incluso hasta aromáticos, y complementan a la pimienta, mientras que el cigarro alcanza una intensidad media. A pesar de esa caída de la ceniza tan temprano, el rendimiento técnico del cigarro ha sido muy bueno, con un anillo de combustión bastante recto, un tiro ligeramente apretado pero que produce una buena cantidad de humo.

Como pasa con la mayoría de los cigarros, la manera más efectiva de llegar a los sabores es a través del retrogusto, y el 500 Years Anniversary parece un cigarro hecho para fumar casi exclusivamente por el retrogusto, pues en el paladar a veces se sienten toques secos que no se aprecian en la nariz. Quizá también porque el cigarro tiene una ausencia casi absoluta de pimienta en el retrogusto, pero está muy presente en el paladar, en donde acompaña sabores de nueces y ahumado. El cigarro también quema muy lento y eso es algo que he comenzado a apreciar, sobre todo en el caso de cigarros que me gustan. Hacia la mitad del cigarro, a la que llego luego de una hora de fumada, se aprecian sabores de avellanas, cítrico y dulce. La intensidad está un poquito más alta que en el tercio anterior, pero nada que le permita superar la media aún, aunque los sabores tienen matices muy interesantes.

El último tercio del 500 Years Anniversary trae consigo una fumada aún más lenta, pero bastante compleja y, por consiguiente, muy fácil de disfrutar con el aumento de los matices de nueces, que ahora son más como tostadas y una propiedad de corteza de carne a la parrilla en el resto de la fumada. También aparecen sabores de tierra y crema, que sin duda añaden a esa sensación de complejidad tan presente en la fumada. También hay notas más picantes pero estas no dan esa sensación seca como la dieron antes y son notas más dulces las que acompañan al cigarro hasta el final del mismo, lo cual llega con una hora y 50 minutos.

Por lo general suelo ser bastante escéptico con cigarros de cualquier país que no sea Cuba pero que quieren parecerse a un habano, sea en el diseño de sus etiquetas o en el nombre o en el hecho que mencionen «Cuban Style» o «True Cuban Flavor» o cualquier otro escrito similar. Pienso que tabacos buenos hay en muchas partes y ponerle a un tabaco nicaragüense una serie de descriptores que lo identifiquen como un tabaco cubano es como ponerle emblemas de Ferrari a un Lada. La razón es porque, aunque se marquen como cubanos, el hecho es que son cigarros nicaragüenses (en este caso, o dominicanos en los otros casos, o del origen que sean) y el tabaco de esa región tiene atributos diferentes, que no son mejores ni peores, pero son diferentes y esa diferencia vale la pena destacarla. Pero dicho eso, el 500 Years Anniversary es un muy buen cigarro que ciertamente evoca a los habanos tanto en imagen como en sabores y, a pesar de su primer tercio tan variable, la fumada a partir de ese punto es excelente y la construcción realmente hace que este cigarro se destaque. En varias ocasiones el cigarro pareciera ser un habano, sobre todo en esa escasez de sabores variados, dedicándose más a matices dentro de sus sabores, al igual que el bajo contenido de pimienta y alta cremosidad. Pero también es un cigarro que demuestra el alcance que puede tener el tabaco no cubano.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: HVC
Modelo: 500 Years Anniversary
Dimensiones: 5⅞ x 52
Tamaño: Tesoros (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Jalapa Corojo 99)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa, Corojo 99, Criollo 98)
Precio: $10,50
Puntuación: 91