CAO – OSA SOL (Lot 50)

Hace un poco más de cinco años, cuando empecé a fumar, hice una pequeña lista de los cigarros que me llamaban la atención. Habían cigarros de todo tipo y eventualmente fui consiguiendo varios, pero también dejé la lista guardada y fui comprando otros, mientras que algunos nunca los conseguí. El pasado noviembre, mientras visitaba Madrid, conseguí este CAO en la Cava Magallanes a un excelente precio (alrededor de $6), así que decidí incluirlo en la compra. Viendo un poco mis reseñas, me doy cuenta que es el primer CAO que reseño en más de un año, siendo en febrero de 2019 la última vez. El OSA SOL es el primer lanzamiento de la marca luego que fuese comprada por General Cigar, y tiene capa Olancho San Agustín (por sus siglas es el OSA).

Se trata de un cigarro de vitola robusto muy bien parecido, con venas pequeñas y un color no uniforme pero con un ligero marmoleo. Afortunadamente no se sienten partes suaves ni esponjosas a lo largo y tiene aromas a madera y dulce en la capa. Lo pico con la doble hojilla y el tiro en frío se siente ligeramente apretado, pero no creo que dé problemas. Los aromas de la calada en frío son de madera y cuero.

Desde la primera calada el OSA SOL produce una cantidad increíble de humo, que acompaña una intensidad de pimienta que es más sentida que saboreada, aunque no es necesariamente picante, sino más como especiada y con bastante retrogusto. A lo largo del tercio aparecen notas cítricas, mostrando casi una acidez relacionada con ellas. También aparecen sabores de madera de cedro hacia el final del primer tercio, pero aunque los sabores no son abundantes, sí recalco que son bastante ricos y el cigarro quema lentamente, por lo que supero el primer segmento en unos 25 minutos.

El segundo tercio no demuestra sabores nuevos, sino más matices entre todos los sabores. No es común que celebre un cigarro con pocos sabores, especialmente cuando no hay una clara transición entre el primero y el segundo tercio, pero sí me impresiona que mantiene calidad y riqueza de estos sabores durante toda la fumada, o al menos hasta lo que he fumado. Viendo hacia mis inicios como fumador, este hubiese sido un excelente cigarro para fumar por su sencillez de sabores, especialmente para un paladar tan poco experimentado. No obstante, ya con un número de cigarros en mi haber, esta sencillez es apreciable.

En el último tercio aparece una propiedad cremosa en los sabores y una sensación tostada con los mismos que ha tenido desde el inicio. En términos técnicos ha sido a la perfección, con un anillo de combustión que no ha requerido retoques ni ha dado problemas, humo abundante y una tendencia a mantenerse encendido, incluso con mi fumada pausada y sin apuros, que he explorado últimamente. Al final, luego de una hora y 40 minutos de fumada, el OSA SOL finalmente termina cuando no quedan ni 2 centímetros de cigarro.

Habiendo probado únicamente la vitola robusto de este cigarro, creo que es el tamaño ideal y no me veo buscándolo en otro tamaño. Los sabores fueron sencillos pero ricos, muy interesante y es el tipo de cigarro que me gustaría tener de manera casi permanente en el humidor. Su liga es interesante si te gustan los sabores del tabaco hondureño, aunque también tiene hojas de otros países. No obstante, es un cigarro bueno del que no tengo mucho más que decir, pero que nuevamente fumaría con gusto.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: CAO
Modelo: OSA SOL
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Lot 50 (Robusto)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Olancho San Agustin)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $6,70
Puntuación: 86

La Gloria Cubana – Serie D No. 5 ER España

Siguiendo con las compras de la Cava Magallanes en Madrid, fue una grata sorpresa encontrarme con este habano de Edición Regional, siendo la primera ER de la marca para España. El cigarro se trata de un petit robusto que comparte nombre con el ya super conocido de Partagás. Con un precio que ronda los $8,80 es una de las ediciones regionales de menor precio y de mayor producción, alcanzando las 500.000 unidades. Para quienes se pregunten sobre las ediciones regionales, estas son vitolas únicas y limitadas para los distribuidores mundiales de habanos. Aunque las vitolas ya existen en el vitolario de Habanos SA, no son parte de la producción regular de cada marca. La edición regional también está limitada a ciertas marcas, siendo las «globales» de Habanos SA excluidas, como son Cohiba, H. Upmann, Hoyo de Monterrey, José L. Piedra, Montecristo, Partagás y Romeo y Julieta. Desde 2012 los distribuidores han estado limitados a una edición anual.

En efecto, se trata de un ejemplar bastante pequeño pero mucho más ancho que la producción regular de la marca. No sé si es un tema mío, pero suelo ser bastante detallista con el aspecto de la capa de los habanos y esta, aunque se muy bien a simple vista, en detalle se le ven varias imperfecciones, bultos y venas, aunque en colores tiene buena uniformidad. Hay una ligera capa oleosa sobre la capa y se siente esponjoso cuando lo aprieto ligeramente, por lo que no me sorprendería que la quemada sea irregular. La capa tiene aromas de cáscara de maní, establo, paja, vainilla, madera y tierra, mientras que la calada en frío, posterior al corte con doble hojilla, presenta canela, chocolate, madera y una dulzura afrutada.

La Edición Regional española comienza con una buena intensidad media-alta y sabores variados, aunque ninguno domina al otro, o al menos no en este momento. Los sabores que se sienten son de paja, tierra, nibs de cacao, canela, madera y una cierta nota perfumada. El retrogusto destaca un fuerte sabor de almendras y un toque suave de pimienta. La construcción efectivamente da de qué hablar y, aunque el tiro es muy bueno, la quemada es todo lo contrario, requiriendo un par de retoques antes de terminar el tercio de los cuales uno es bastante largo pues hay una parte de la capa que se rehúsa a quemarse. El humo es abundante pero no de manera constante, aunque para el final del tercio, superada esa sección que no se quería quemar, se mantiene bien.

En el segundo tercio la quemada continúa siendo terrible, requiriendo retoques constantes e incluso en un momento dado quemé parte de la anilla que dice Exclusivo España (en la parte trasera). Los sabores tienen algunos cambios, con una nota de chocolate y perfumado que se convierten en dominantes, y le acompañan notas menores a canela, tierra y cuero, mientras que los toques dulces de almendras y suave de pimienta se mantienen en el retrogusto. Una vez más me veo obligado a darle un retoque hacia la mitad del cigarro, pero este es más pequeño que los anteriores y pareciera que el cigarro se va a portar mejor a partir de aquí. La intensidad se mantiene en media-alta.

Aunque el cigarro ha demostrado la posibilidad de producir una ceniza de buen tamaño, esta es bastante débil y se le van soltando varias partes durante la fumada, por lo que aunque he mantenido el semblante de una buena ceniza, tengo los pantalones y la camisa cubiertos de trocitos de ella. El sabor de almendras del retrogusto se mueve hacia el paladar en este último tercio, combinando con el chocolate y la nota perfumada en el primer lugar de intensidad. Los otros sabores incluyen establo, cuero, nibs de cacao y paja. La capa tiene pequeñas rajas que no se terminan de abrir, pero sí afectan la forma del cigarro que va quedando en este tercio, aunque parte de la culpa también la tiene la anilla, pues cuando la quité con ella se vino un trozo pequeño de capa. Llega el momento que algunas partes del cigarro queman más rápido que otras, por lo que me termino quemando los dedos cuando queda algo de fumada aún, pero luego de una hora y 10 minutos finalmente lo dejo.

Aunque la producción regular de La Gloria Cubana cubana tiende a apuntar a cigarros de cepos pequeños, en sus versiones especiales tipo La Casa del Habano y esta edición regional parecen apuntar a cepos de mayor tamaño. No he probado las versiones de LCDH, pensaba que con este de cepo 50 me esperaría un cigarro suave, pero en realidad se trató de una fumada compleja, con varios matices y bien balanceada. La construcción del cigarro tiene varios problemas significativos que van desde un tiro variable, capa imperfecta que se raja y un anillo de combustión que nunca fue consistente. Pero todo esto no debería disuadirte de probar esta versión, que está muy buena, sobre todo a este precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Gloria Cubana
Modelo: Serie D No. 5 Edición Regional España
Dimensiones: 4⅜ x 50
Tamaño: D No. 5 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $9,00
Puntuación: 87

El Viejo Continente – Maduro (Robusto)

Estaba yo paseando por Madrid, dispuesto a buscar algunos cigarros que normalmente no consigo en USA. Sin embargo, en toda compra de fumador siempre termino comprando cigarros para mis amigos, especialmente si son algo «difícil» de conseguir, particularmente para quienes compramos en este lado del charlo. A mi regreso, vía Miami, visité una tienda que tenía varios ejemplares que normalmente no se consiguen en Estados Unidos, incluyendo El Viejo Continente. Desde entonces son más fáciles de conseguir, pero igual aproveché para comprarle a los amigos que no me había dado chance de comprarles en Madrid. Así fue como compré tres de estos cigarros y me terminé quedando con uno solo.

Ya había comprado el Classic y desde hace un tiempo le he perdido el «miedo» a los cigarros de capa madura, porque normalmente los venden como versiones más fuertes de las ligas con hoja natural, pero en la mayoría de los casos me he encontrado que son diferentes, pero no necesariamente más fuertes. Con eso en mente me dispuse a probar este cigarro y descubrí que tiene una construcción muy buena, con una buena perilla y aromas en la capa a musgo, madera mojada y el aroma que sientes cuando entras a una cava de jamones en España… no sé exactamente cómo describir ese aroma en pocas palabras. En la tripa le aprecio aroma a ciruela y pasas con algo de cuero. Finalmente lo pico con mi doble hojilla y me reciben aromas a ciruela, cartón y torta de navidad en la calada en frío.

Desde la primera calada, con humo abundante y denso, descubro que este es uno de los maduros que efectivamente es fuerte, así que ya de entrada me siento cómodo con el cigarro. Los sabores iniciales son de pimienta, pan, mantequilla y fruta confitada, pero aunque el sabor de pimienta es de los principales, no se siente muy intensa y en el retrogusto es algo escasa, así que gratamente puedo probarlo por la nariz también sin miedo a depilarme. Más o menos en el punto medio del primer tercio aparece un nuevo sabor de chocolate, abundante y muy rico, con matices de chocolate malteado que se convierte en el sabor principal del cigarro. También hay notas más suaves de vainilla y mazapán.

El segundo tercio del cigarro me sigue convidando con intensos sabores de chocolate, aunque ya la pimienta está casi al mismo nivel, aunque sigue escasa en el retrogusto, por lo que sigo probando por la nariz sin mucho problema y aprecio chocolate y nueces. Los sabores en realidad son relativamente parecidos a los del tercio anterior, manteniendo esas notas de fruta confitada que me recuerdan a la torta de navidad. En las notas más suaves del cigarro aprecio una sensación densa de melaza que le aporta un toque dulce muy agradable al cigarro y que potencia un poco ese sabor de chocolate y frutas confitadas. El humo es denso y abundante, mientras que la construcción está perfecta, sin problema alguno más allá de haberme echado la ceniza encima.

En su último tercio el Maduro de El Viejo Continente continúa la tendencia impuesta por los dos primeros tercios, con un sabor principal de chocolate y pimienta, pero también potencia levemente los sabores que habían sido secundarios hasta el momento, aunque no al nivel de los principales. Las nueces y la melaza son los secundarios, pero un poco antes de la mitad de este tercio el sabor de chocolate alcanza un nuevo matiz, habiendo sido de malteado en el primer tercio y siendo de chocolate puro en el segundo, en este adquiere propiedades como de brownie, con toques de vainilla y las nueces por supuesto. En el retrogusto la pimienta decide irse y me quedo solamente con chocolate.

El Viejo Continente es una marca que, en mi caso, me ha cautivado desde el principio. Pasé de no conocerlos en lo absoluto, a entrevistar a Daniel Guerrero y posteriormente probar sus cigarros (comprados por mí) y tomarles un cierto aprecio por su calidad sincera. Tengo uno más de ellos por probar, llamado The Circus, que es otra marca de la fábrica. Es difícil no tener altas expectativas, pero este Maduro me hace arrepentirme de haber regalado los otros dos, pero también agradecido que se puedan conseguir con relativa facilidad en este lado del mundo. Porque realmente es un cigarro que recomendaría.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Viejo Continente
Marca: El Viejo Continente
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,65
Puntuación: 90

Ron: Borgoe 12 Reserve Collection

Seguimos con los rones exóticos y esta vez vamos hasta Surinam. Este pequeño y muchas veces ignorado país queda entre Guyana y Guyana Francesa, y anteriormente era llamado Guyana Holandesa, pero queda en América del Sur. Recuerdo de niño estar estudiando las capitales de los países y estar inmediatamente seguro que Surinam quedaba en África. Sin embargo, también es relativamente conocido por ser el país independiente menos poblado de América del Sur, alcanzando los 551.000 habitantes.

La compañía Suriname Alcoholic Beverages NV (SAB) fue inaugurada en 1966, aunque puede trazar sus orígenes hasta 1882, cuando la azucarera Marienburg fue fundada. Hoy en día SAB es una de las mayores productoras de destilados en Suriname y su ron Borgoe recibe su nombre por los dueños de las plantaciones de Marienburg.

Para este ron utilizan dos fuentes, la primera es una destilación en tres columnas que produce un ron ligero ideal para envejecer en barricas de roble. Cuando requieren un destilado más pesado y abundante de cogéneres, utilizan su alambique de cobre hecho a mano.

Este ron fue lanzado en 1982 para celebrar los 100 años de la plantación de Marienburg, y es un blend de rones añejados en barricas de roble.

Como muchos rones, Borgoe marca el número 12 y no dice la palabra años. Sin embargo, buscando información sobre el ron descubrí que muchos lugares asumen que es un ron añejado 12 años.

En copa se aprecia un líquido color bronce con destellos que no varían mucho de su color original. El líquido se detiene rápidamente en la copa y luego de largo rato descienden gotas grandes y lentas.

En nariz se aprecia una fuerte nota de caramelo, vainilla y cáscara de naranja, que luego de un rato en copa permite apreciar notas más variadas y matizadas de caramelo, vainilla, nuez moscada, almendras, turrón y mermelada.

En boca la sensación alcohólica es baja, pero no por ello le voy a dar tragos mayores y en sabores se siente madera, caramelo, vainilla, un toque de cuero joven y la sensación en los labios de haber pasado cáscara de naranja por ellos. En el retrogusto se siente una nota interesante de chocolate y refresco de cola.

El líquido se siente cómo llega hasta el pecho casi, con un cierto aftertaste de chocolate, pero cuando le añado un toque de agua los sabores se sienten ligeramente amargos y aparece un toque interesante de café.

La verdad es que esta es mi primera aproximación a algo que esté remotamente relacionado con Surinam. Pese a su cercanía con Venezuela nunca he conocido a nadie de ahí, ni de alguna de las Guyanas, pero tampoco había consumido algún producto de ese país. Para muchos casos, Surinam para mí era una fuente de trivia y datos divertidos, pero me agrada mucho haber probado este producto y me gustaría tener más.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Suriname Alcoholic Beverages NV
Fabricante: Suriname Alcoholic Beverages NV
Nombre del Ron: 12 Reserve Collection
Marca: Borgoe
Origen: Surinam
Edad: hasta 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 80

AJ Fernandez – San Lotano Dominicano (Robusto)

Un tema que parece estar de moda entre los fabricantes de tabaco es el de las colaboraciones, y por supuesto que todas las marcas quieren colaborar es con AJ Fernandez. En la mayoría de los casos estas colaboraciones incluyen una marca haciendo tabacos en una fábrica distinta a la habitual, pero en este caso es al revés de como la mayoría de las colaboraciones con AJ Fernandez han funcionado. En esta ocasión la colaboración entre AJ Fernandez y José «Jochy» Blanco sale al mercado con una marca de AJF pero hecha en Tabacalera Palma en República Dominicana. El capote y la tripa dominicana del cigarro provienen de las fincas de Blanco en RD, mientras que la tripa nicaragüense es de las fincas de Fernandez en Nicaragua. Todo está envuelto en capa brasileña.

Este robusto lo compré en La Casa del Tabaco en Atlanta, aunque varios de mis amigos fumadores me lo habían recomendado ampliamente. Tantas fueron las recomendaciones que, incluso antes de probarlo, me compré un 5-pack hace unos meses también. Pensé que viniendo de AJF, en el peor de los casos que no me guste su sabor, al menos iba a estar bien construido. Pero para nada parece ser eso un problema, pues el cigarro tiene una anilla bastante decorativa y llamativa, con una capa áspera y carente de reflejos, parece hasta papel encerado. El aroma de chocolate de la capa es acompañado por aromas de establo también, mientras que en la tripa se sienten los mismos aromas pero más intensos, y también incluyen vainilla y cuero. En la calada en frío aprecio torta de chocolate, un toque de pimienta e igualmente toques de establo. La verdad se sienten distintos matices en la calada sin encenderlo y felizmente podría disfrutarlo así también.

El San Lotano Dominicano comienza con varios sabores intensos, abundantes y ricos a tierra mojada, bellotas, algo de chocolate amargo y un toque de pimienta, todos arropados por una sensación ligeramente dulce que potencia gran parte de estos sabores. Es un cigarro que quema bastante lento y me toma un poco más de media hora superar el primer tercio, en un robusto me parece asombroso. En el retrogusto se siente ese aroma de papas fritas cuando entras a un McDonald’s, pero le acompañan notas florales. El sabor es full, con una intensidad media, con un anillo de combustión perfecto y buena cantidad de humo aunque el tiro es ligeramente apretado.

El segundo tercio tiene un abundante componente de tierra mojada, cedro y vainilla dulce, y el retrogusto tiene la misma sensación dulce pero sin la vainilla. El tiro sigue ligeramente apretado, pero afortunadamente esto no se traduce en problemas de sabores. Hacia la mitad aparecen sabores más salados, destacando semillas de girasol y la intensidad se coloca en media-alta, mientras que los sabores siguen en full. La velocidad de quemado ha aumentado un poco y me toma unos 20 minutos superar este tercio.

El último tercio nuevamente toma la misma velocidad del primero y mientras el cigarro sigue destacando distintos sabores, yo me concentro en otra cosa y casi pierdo la oportunidad de fotografiarlo en este segmento. En términos de sabores el último tercio es el menos mejor de los tres, aunque destacan sabores agradables, incluyendo vainilla y café, sal y pasas, los la intensidad de los sabores se colocan en media y la intensidad del cigarro en media-alta. El anillo de combustión también varía un poco en este tercio y requiere un retoque, pero al punto que lo hice casi me quemo los dedos arreglándolo. Honestamente, no valía la pena en ese punto y luego de una hora y 30 minutos este cigarro llega a su fin.

Un tema interesante y extraño con este cigarro es que es la primera colaboración con AJ Fernandez que veo que no es fabricado en Nicaragua, pues normalmente cuando Abdel permite que alguien use su marca es en su fábrica. El San Lotano Dominicano me gustó, más de lo que creía que me iba a gustar aunque no lo llamo el mejor cigarro que he fumado, aunque esto viene más que nada por la experiencia con el último tercio. Sin embargo, por este precio son pocas las oportunidades que tendrás de un cigarro tan bueno, así que eso también se debe tener en cuenta.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: San Lotano Dominicano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Brasil
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 88

Ron: Aldea Maestro 2006

El ron Aldea es producido en la isla de La Palma, una de las más pequeñas y verdes de las Islas Canarias y donde se encuentra la mayoría de las plantaciones de tabaco de este archipiélago. Cuando alguien habla de tabaco canario, normalmente se refieren al tabaco de La Palma.

La compañía tiene sus orígenes en la Destilería Ron Aldea, fundada por Manuel Quevedo Alemán en el municipio de San Nicolás de Tolentino en Gran Canaria. Esta es otra isla, más al oeste, en la que casualmente viví durante 5 años. Lo que me llama la atención es que el poblado más importante en San Nicolás de Tolentino es efectivamente llamado La Aldea de San Nicolás pero por lo lejos que queda de todo y lo inhóspito de las carreteras y las zonas aledañas. Por más que sea, Canarias en general y Gran Canaria en específico no es un lugar grande, por lo que los poblados son muy seguidos cuando vas en carretera, al punto que el tiempo máximo que puedes pasar sin ver un poblado será de 10 minutos a lo sumo. Excepto si vas a La Aldea de San Nicolás, el terreno es super montañoso (volcánico) y la carretera muy peligrosa, llena de curvas, subidas infinitas y bajadas muy empinadas. Puedes pasar hasta una hora sin ver el primer aviso de que el poblado de La Aldea está cerca.

Hasta aquí la información inútil, porque el tema es que la destilería operó en Gran Canaria desde el siglo 19 hasta 1960. Carmelo Quevedo, el hijo de Manuel Quevedo, retuvo los derechos de la marca Ron Aldea y en 1969, José Manuel Quevedo Hernández (hijo de Carmelo y nieto de Don Manuel) volvió a crear la tradición ronera en la isla de La Palma, la cual no conozco y no puedo dar detalles de su topografía más allá de saber que la llaman la Isla Bonita por su intenso verde.

El ron Aldea Maestro fue destilado en 2006 a partir de jugo de caña producido localmente utilizando el alambique original que Manuel Quevedo Alemán construyó en 1893. El destilado fue añejado en una gran variedad de barricas de roble de distintos orígenes, incluyendo barricas nuevas y sin uso previo, para darle al ron una gran complejidad. Luego fue embotellado en 2016 a 40% de alcohol y solo se produjeron 9623 botellas.

Para más casualidad, desde hace un par de meses he estado trabajando en una revista española de destilados, tabaco y demás utensilios del buen vivir, y el equipo está formado por un grupo muy selecto y variopinto de personas de distintos países, entre los que se encuentra una persona que vive en La Palma y quien trabajó con este ron. Sin embargo, mi muestra llega por donde me llegan todas y no directamente de La Palma.

Pero hablemos del ron, porque la verdad es que historias tangentes y temas similares siempre puedo conseguir al respecto.

La botella del Ron Aldea Maestro se parece bastante a la de Rhum Clément, pero eso es una apreciación solamente.

En copa el Aldea Maestro presenta un intenso color cobre con destellos de bronce. Al agitarlo en la copa y detenerlo se aprecian lágrimas de buen tamaño que comienzan a descender al líquido a velocidad media-lenta.

En nariz se sienten inicialmente notas de madera, caramelo, almendras, vainilla y cáscara de naranja, seguidas por notas suaves de banana y coco. Luego de unos minutos regreso a la copa y se sienten también notas de mermelada genérica, duraznos en almíbar, peras, cuero y mazapán. Podría quedarme media hora más apreciando aromas, pero se evaporaría el alcohol.

En boca se siente un golpe alcohólico bastante suave y ligeramente picante, con sabores iniciales de caramelo, almendras, vainilla y un toque de cítrico. También se siente un toque herbáceo mentolado que me hace pensar inmediatamente en un ron agrícola, que este técnicamente es por ser hecho de jugo de caña, pero en realidad no es porque Canarias no fue conquistada por franceses.

En el retrogusto se sienten notas de toffee, cítrico, yerbabuena, jengibre y cáscara cítrica, con un aftertaste de almendras y vainilla. Con las pocas gotas que me quedan (en verdad es un poco más que unas gotas) les coloco hielo y florecen sabores de canela y una nota ligera de regaliz. Quizá hay más pero ya no quedan ni gotas.

El ron Aldea Maestro conecta de manera muy interesante el estilo del ron español que incluye caramelo, almendras y vainilla, y los acentúa con cítricos y sabores herbáceos del ron francés. Para mí que soy estudioso del ron, este puente entre ambos estilos resulta muy interesante y estoy seguro que sería ideal para cualquiera que quiera explorar nuevos sabores en el ron, especialmente si no ha probado el ron agrícola.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Destilería Ron Aldea
Fabricante: Destilería Ron Aldea
Nombre del Ron: Maestro
Marca: Aldea
Origen: España (La Palma, Canarias)
Edad: 10 años
Precio: $36
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84