Ron: Barrica 80

Ron Barrica, desde sus orígenes, fue pensado para marcar pauta. El producto está compuesto por mezclas que datan de diversas fechas de envejecimiento, que van desde los 2 años que estipula la ley venezolana, que equivalen a 24 meses, hasta 80 meses.

La marca decidió expresarlos en meses porque para ellos ese tiempo de envejecimiento es importante y quizá porque esta expresión en meses genera mayor impacto en el público, valoración del producto, y además es algo que va en consonancia con la labor que conlleva su producción.

La botella va protegida por un cánister y un troquelado con la forma de la barrica, ese actor primordial en el envecimiento de producto y que muchas veces dejamos de lado, y que la marca quiso enaltecer.

En cuanto a la proporción de las mezclas, debe saber que es el secreto mejor guardado de todo maestro ronero revelarlos es quitarle la magia. Sin embargo, anuncian que el ron de mayor envejecimiento es el de mayor proporción.

En copa el Barrica 80 se trata de un ron con un color bastante oscuro que puedo describir como ocre, gracias a sus destellos ámbar. También se ve como un ron de alta densidad, pues el líquido se detiene rápidamente después de moverlo por la copa y de ella se desprenden lágrimas aglutinadas de bajada media lenta.

Recién servido los aromas son abundantes e incluyen melaza pura, canela, vainilla, nuez moscada y jugo de manzana, de ese Mott’s. De inmediato me levanto y voy a tomarle las fotos a la botella y a mi regreso, luego de un par de minutos, me encuentro con aromas de avellanas, azúcar morena, suave de madera, más fuerte de cítrico de naranja (como pulpa de naranja), cáscara de naranja y una cierta propiedad ahumada.

Me lo llevo a los labios y la sensación dulce es bastante dominante, casi absurda, pues viene acompañada de un sabor igualmente intenso de amaretto. La intensidad alcohólica es media y le acompañan sabores suaves de pasas, chocolate amargo y algo de regaliz. Sin embargo, ese sabor de amaretto constituye fácilmente el 85% de los sabores. Aunque el retrogusto lo salva con sensaciones de cáscara de naranja y anís.

La verdad es que este ron lo probé hace unas tres semanas, cuando compré la botella, y estaba casi listo para no tomarlo más. Incluso, lo comenté con algunos amigos que les gusta el ron (en general) y el consenso de todos fue que es un ron para cocinar… más específicamente para hacer postres, pues sus propiedades de amaretto son casi como su fuese un aditivo.

Pero yo quise persistir, sobre todo porque en los últimos meses he probado combinar los rones con hielo o agua, en las ocasiones en que me dan suficiente en las muestras para poder justificarlo. En este caso, como tengo la botella entera, pues porqué no.

El resultado me sorprendió bastante. Con una combinación 1 a 1 de agua, el ron cambia casi completamente. Al parecer el agua le diluye esa intensidad de amaretto, e incluso permite apreciar otros sabores que no sentí antes, incluyendo cáscara de limón, guayaba y el chocolate se siente mucho más intenso. Con hielo (con el ron solamente, sin agua) los sabores son parecidos, pero la experiencia se alarga más conforme se va derritiendo el hielo.

Yo agradezco enormemente lo aprendido en el Diplomado de Ron, pero también me ha servido de base y no como experiencia única para experimentar el ron. A partir de ella he aprendido que con ponerle agua o hielo al ron este cambia, y si no lo hubiese hecho a este Barrica 80 fácilmente lo habría descartado como un ron de calidad y más bien hubiese asumido que tenía un aditivo, pues realmente ese sabor de amaretto es fuerte.

Pero al incluirle agua la experiencia es completamente distinta y ya lo veo como un ron que será parte de buenos cócteles. Incluso solo, con una gran piedra de hielo, puede ser una tremenda experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Celiveca
Nombre del Ron: 80
Marca: Barrica
Origen: Venezuela
Edad: 24 a 80 meses
Precio: $16 (en Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 80

Jas Sum Kral – Tyrannical Buc Connecticut (Golem Buc)

Jas Sum Kral es una marca que, para bien o no, ha generado gran parte de su reconocimiento gracias al lanzamiento de su Nuggs el año pasado (o el anterior?). Afortunadamente para mí, ya los conocía antes de eso y es una marca que siempre me ha gustado, aunque sean una de las menos ortodoxas del mercado. Con respecto al Tyrannical Buc, se trata de un producto que es ofrecido en capa Maduro y Connecticut, y una edición bastante limitada de Habano que también probé y me gustó bastante. Pero el Connecticut me había eludido desde hace un tiempo, aunque lo compré en la misma compra del Nuggs. Por ello, ya cuenta con más de un año en mi humidor.

Para el Connecticut, la marca promete la misma alta intensidad de las otras capas, y con un cepo como este, estoy curioso de qué tanta intensidad pueda ser. Sin embargo, la capa es un poco más oscura de lo que esperaría para un Connecticut, al punto que si me dijeran que era Habano, no lo hubiera dudado. Casualmente, si me dijeran que el Habano era Connecticut, tampoco lo hubiese dudado, pues los colores son muy parecidos. Los aromas ya lo descubren como lo que es, e incluyen clásicos como cítrico, establo y cáscara de naranja, mientras que la calada en frío muestra grama, pimienta y galletas

El Tyrannical Buc Connecticut, cuya vitola se llama internamente Golem Buc, comienza inmediatamente a mostrar sabores interesantes que incluyen mantequilla casi oleosa y pegajosa, caramelo y pimienta, en buena cantidad pero sin llegar a ser intenso, como esperaría en un cepo 60. El tiro no es el mejor, con un toque más apretado de lo que me gusta, pero al menos la densidad del humo es muy aceptable así que no tengo mayor problema con el tiro, en consecuencia. El cigarro quema lentamente y eso quiere decir que me toma más de media hora superar el primer tercio, con la intensidad media del cigarro, es un rato que disfruto bastante.

En el segundo tercio el Tyrannical Buc se comporta muy al estilo Connecticut, sobre todo en la ausencia de una intensidad sobre media, pero con sabores que son más de Habano. Los sabores ahora incluyen canela, caramelo, pimienta, mantequilla y nueces, con un retrogusto de notas florales y caramelo. El anillo de combustión va muy bien y no ha requerido retoques ni ha dado problemas, salvo uno que otro momento que el cigarro deja de estar completamente encendido, pero al agarrarla y darle unas 3 o 4 caladas, este vuelve a producir buen humo.

El último tercio es casi igual al segundo, aunque los sabores son ligeramente más densos pero eso no hace al cigarro más intenso. Hacia la mitad del tercio sí aparecen sabores de merey y banana que me llaman bastante la atención, pero estos son de corta duración. En temas técnicos se sigue comportando de maravilla y la verdad es que ha sido una muy buena experiencia que con gusto repetiría, especialmente al haber alcanzado una hora y 45 minutos, de los cuales nunca fue algo aburrido.

El Tyrannical Buc Connecticut pertenece a ese grupo de cigarros Connecticut que son un poco más intensos que los habituales, aunque sus sabores no sean precisamente relacionados con cigarros intensos. Los sabores relacionados con mantequilla son algo que realmente sorprende en el paladar y lo cremoso que esto se siente hace que quiera seguirlos fumando cada vez que tenga la oportunidad. Pero aún más es el hecho que la cantidad de sabor aumenta sin que ello lleve mayor intensidad del cigarro en sí; algo como el full flavor que he mencionado antes. El hecho que logre eso sin desequilibrarse es sinónimo de una excelente liga, una con sabores oleosos y perteneciente a esta nueva tendencia de Connecticut con carácter que me gustan mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de Aragón
Marca: Jas Sum Kral
Modelo: Tyrannical Buc Connecticut
Dimensiones: 5½ x 60
Tamaño: Golem Buc (Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Condega, Estelí), USA (Pennsylvania)
Precio: $11,50
Puntuación: 78

Ron: Cacique Leyenda

Ron Cacique «Leyenda». Dos maestros roneros unieron sus sueños para crear un ron diferente hecho a partir de las mejores mezclas, utilizando 70 rones con edades comprendidas entre 2 y 12 años, envejecidos en barricas de roble que anteriormente fueron usadas para el añejamiento de bourbon, whisky de grano o malta (llamadas barricas de tercer uso) de allí su peculiar sabor.

Este ron tardo 4 años en desarrollarse ya que buscaban un perfecto equilibrio entre el ron tradicional y los nuevos consumidores acostumbrados a mezclar, especialmente con el surgir de las mezclas de rones más premium. El blend es el resultado de la experiencia de los maestros roneros Luis Figueroa y Oswaldo Baéz además del esfuerzo de los trabajadores de la casa Cacique. Leyenda es producido en La Miel, Estado Lara lugar donde se cosecha el 80 % del volumen nacional de caña de azúcar; se embotella en Ocumare del Tuy lugar donde está ubicada la empresa encargada del proceso de envasado. La elección de la botella fue a través de un maravilloso trabajo con la Agencia Landor de Nueva York. La botella tiene forma de flecha, pero a su vez se le añadió un toque de elegancia para así convertirla en una botella sofisticada digno de un ron super premium; posee tapa de corcho que garantiza la conservación de aromas y sabores en un bonito estuche de carton negro texturizado para darle más elegancia a su presentación.

El texto anterior es de Carlos García, conocido en Instagram como @embajadordelron.

Recuerdo haber probado el Leyenda en una de las clases del Diplomado de Rones, en donde no le di muy buena puntuación, quizá por lo nuevo que estaba en el mundo de las catas, pero también porque no era especialmente dulce y, ante la ausencia de ese dulce característico del ron venezolano, no le encontré mayor cantidad de sabores o aromas adicionales. Ahora veamos de nuevo, que ya tengo más experiencia en el tema.

En copa el Leyenda se destaca por su color naranja brillante con destellos amarillos. Al agitarlo dentro de la copa se detiene rápidamente, por lo que concluyo que es un ron de alta densidad. Las lágrimas descienden lentamente, muy cercanas y aglutinadas.

En nariz destacan varios aromas de frutas, muy llamativo precisamente porque los rones de Cacique se destacan precisamente en esos aromas frutales. En primera instancia percibo naranja, níspero, canela, ahumado y frutos rojos, más específicamente un aroma de fresas. Inmediatamente me levanto a tomar las fotos de rigor y al cabo de unos minutos regreso y llego a percibir también banana, naranja, miel, suave de madera, y más fuerte de chocolate, higos y un cierto aroma láctico que me recuerda a la mantequilla.

En boca el nivel alcohólico es medio-alto, quizá fue eso lo que me hizo darle puntuación baja originalmente al considerarlo por ello un ron joven. No obstante, esa sensación alcohólica sigue siendo fuerte, lo que me da un alto nivel de astringencia y acidez. Pero luego salen a relucir distintos sabores que incluyen pasas, higos, piña, manzana verde, toffee, tabaco joven y un cítrico generalizado que pareciera más como toronja, precisamente por un toque amargo.

En el retrogusto destaca la conserva de banana y dulce de leche, nuevamente por esa sensación láctica. La largura del ron es extensa, sintiendo como baja hasta la boca del estómago, y en el aftertaste se siente un aroma que me recuerda al tequila, que también es una de las razones por las que los Cacique no siempre me terminan de gustar. Sin embargo, ya he aprendido a descubrir ese sabor y saber que, efectivamente, no es tequila.

Le añado un poco de agua y aparecen varios sabores interesantes, entre los que destaca el chocolate, que no lo había sentido antes en boca, aunque estaba presente en aroma, pero también los sabores se hacen más cremosos, por lo que ese sabor de chocolate precisamente se siente más denso.

No sabía qué esperar del Cacique Leyenda y lo compré porque estaba a buen precio, aunque el precio en Venezuela siempre va a ser una grosería para nuestros amigos fuera del país (alrededor de $10). Pero desde que lo compré lo he tomado muy poco, esperando esta cata y posteriormente hacerme un Old Fashioned con él, pues creo que va a combinar muy bien. Igualmente, se siente todavía como un ron con poco contenido dulce, lo cual para mi gusto actual, es algo muy bueno.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Licorerías Unidas
Nombre del Ron: Leyenda
Marca: Cacique
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 12 años
Precio: $31
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Rodrigo – Habano (Lancero)

Esta es la primera vez que pruebo un cigarro de Rodrigo, aunque hace un tiempo tuve la oportunidad de publicar una entrevista que le hicieron en Reddit. Según tengo entendido, el Habano es el producto estrella de la marca, aunque en verdad no sé qué tanta trascendencia pueda tener si su página web ya no existe. El cigarro lo tengo en mi humidor desde diciembre de 2019 y por sus dimensiones decidí colocarlo donde tengo todos mis lanceros, que no es el humidor de próxima fumada sino en un lugar donde no lo manipule mucho. Ya cuenta con más de 9 meses de guarda.

Según George Rodriguez de Rodrigo Cigars, utilizan las mejores hojas para sus cigarros, lo cual es algo que básicamente dicen todos los fabricantes y es difícil de refutar. Sin embargo, este Habano tiene una serie de «pecas» por toda la capa que no acabo de entender, pero quizá se deba a que la hoja es un híbrido entre Habano y Sumatra. La construcción no parece tener problemas, afortunadamente, y tiene un moño de señora muy pequeño en la perilla. Los aromas de la capa incluyen notas de nueces, café y un toque de pimienta, mientras que en la calada en frío se aprecian aromas similares con la inclusión de un toque cítrico.

No hay mucha opción a la hora del corte, así que opto por la guillotina doble y lo enciendo con una sola turbina de baja intensidad, que le da pie a comenzar bastante suave, con humo abundante y comportándose como un lancero elegante debe. Los sabores no se hacen esperar e incluyen almendras, café y un toque suave de pimienta que duran un buen rato sin adulterar ni combinar con más nada. Incluso, durante el primer tercio no hay sabores adicionales, pero la intensidad del cigarro es suficiente para no buscar más, sino simplemente disfrutar su intensidad y los matices que ofrece.

Creo que una cosa que me gusta de los lanceros (además de su intensidad y variedad de sabores) es que mucha gente tiende a evaluar la calidad de un cigarro con respecto a qué tanta ceniza pueden aguantar sobre él. Como mi pulso es bastante malo, rara vez me dura una ceniza y no puedo hacer esa demostración en mis imágenes. Pero como los lanceros no pueden aguantar mucha ceniza por cepo tan delgado, no paso tiempo tratando de mantenerla. Para el segundo tercio el Rodrigo Habano mantiene los sabores de almendras, café y pimienta, pero esta vez le añade notas cítricas y florales, junto con un poco de madera en el retrogusto, para acompañar la pimienta. La intensidad del cigarro está fija en media, sin dar muchos indicios de que será mayor más adelante, aunque el hecho que ninguno de los sabores parece destacarse tampoco me lleva a pensar que habrá más intensidad despupes.

En el último tercio no hay mayores cambios, al menos no en la adición de sabores, aunque el de café sí parece hacerse más intenso. Almendras, café y pimienta siguen siendo los sabores principales y esta vez el resto de los sabores se mantiene en un segundo plano pero muy cercanos al protagonismo, y estos incluyen notas cítricas, florales y madera, esta vez más presente en el paladar que en el retorgusto. A cabo de una hora y 15 minutos, este Habano llega a su fin.

Las vitolas de Lancero siempre tienen mucho que ofrecer y son todo un reto de ligar bien y de construir sin problemas. Este Habano de Rodrigo Cigars es un clásico ejemplo de un lancero bien hecho, pues la fumada no es muy intensa, lo cual es algo que suele suceder con lanceros. Sin embargo, confieso que es lo que espero de un lancero y cuando este no lo es, me siento algo defraudado. Es precisamente ese el problema que le conseguí a este cigarro: no se comporta como un lancero, sino como un buen cigarro, con una cierta intensidad, pero sin la complejidad que sueles encontrar en un cigarro de cepo menor a 40. No obstante, como primera aproximación a la marca, estoy muy complacido y su precio me gustó bastante, así que quiero probar más de ellos; solo espero que sigan activos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rodrigo Cigars
Modelo: Habano
Dimensiones: 7 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano/Sumatra)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 80

Quai d’Orsay – No. 50

Una de las cosas que más me llamó la atención de los habanos en España fue su precio. Yo que pensaba que como Habanos SA es una compañía con capital español y que es el mercado más importante de Cuba (Europa en general), por eso costarían menos que los originales que consigo en República Dominicana. Pero no; los precios son prácticamente los mismos y muy por encima de los que consigo en algunas páginas de internet que sé que venden originales. No quiero decir que estos no lo sean, de eso no tengo duda, pero fue la razón principal por la que compré casi exclusivamente los habanos «baratos», pues nunca me ha gustado pagar a sobreprecio. Creo que a nadie le gusta.

Quai d’Orsay es una de esas marcas de habanos que pasó de un relativo protagonismo a un relativo olvido, y ha sido en los últimos 3 años que ha vuelto al mercado de manera más dominante, en parte gracias a una nueva anilla y sin duda que con mayor producción. Hace un poco más de un año probé el No. 54 de esta marca y terminé muy contento, sobre todo porque compré más de uno. Pero no tan contento porque son los únicos productos de la marca. Internamente este No. 50 es conocido como un Serie D, que casi siempre son robustos pequeños y este tiene una cierta esponjosidad, lo cual no me convence del todo. Pero también tiene una capa bastante lisa, con pocas venas. También tiene pocos aromas, que apenas me permiten sentir tierra y cuero, y no mucho más tanto en la capa como en la calada en frío.

El Quai d’Orsay comienza tan suave como esperaría, con una ligera nota ácida que podría considerar cítrica si no tuviera esa sensación ácida en la lengua, pero afortunadamente aparecen más sabores a lo largo del tercio, incluyendo algo de caramelo y cuero. Hay notas más suaves que se sienten minerales y le acompañan notas igualmente suaves de pasas y madera. El Quai d’Orsay tiene una propiedad que solo podría describir como aterciopelada en sus caladas, como una textura más densa en el humo, pero muy agradable. Quizá el único problema en este punto es el anillo de combustión, que se comporta tal como la mayoría de los habanos que he fumado lo hacen, que se traduce en una tendencia a desviarse al punto que todavía no requiere un retoque, pero amenaza con ello.

Para el segundo tercio del Quai d’Orsay la mayoría de los cigarros se fortalecerían un poco, o al menos marcarían una tendencia hasta ser más fuertes, pero este no. Si acaso, se hace más suave y sus sabores se simplifican un poco, haciendo que esa sensación aterciopelada se sienta más como tiza en mi boca y que hayan sensaciones extremadamente superficiales de sabores que pueden ser interesantes, pero no me deja apreciarlas del todo. Hacia la mitad del cigarro se sienten notas más notables de regaliz y sal, dos sabores que no quisiera combinar, y aquí tampoco lo están, por suerte; pero sí se sienten en momentos separados. El retrogusto es de un ligero sabor de cuero, vainilla, pero a un punto que no te deja apreciar ambos al mismo tiempo.

Para el último tercio los temas de la quemada ligeramente dispareja parecen haberse corregido solos y el único detalle fue que el tiro era irregular, como si estuviese más encendido de un lado que de otro, pero luego de inspecciones visuales, no lo parecía. Por si las dudas decidí darle un retoque en todo el centro y la producción de humo mejoró, pero los sabores siguieron suaves y sutiles. Hacia el final de este tercio aparecieron notas de merey y un ligero toque cítrico, que acompañaron los sabores de madera, cuero, caramelo y tiza que sentí durante casi toda la fumada. Ya de entrada sabía que sería una fumada corta y esa cierta esponjosidad en el cigarro en frío me reforzó la idea que no duraría mucho, por lo que al cabo de 45 minutos, el No. 50 llegó a su fin.

Siempre he tenido la teoría (que no es mía y es comprobada) que los cigarros de la misma liga te van a dar sensaciones distintas dependiendo de la liga. En los casos más extremos (lancero vs. gordo, por ejemplo) estas diferencias son más obvias, pero en casos donde las vitolas ya se parecen de por sí, esa diferencia tiende a ser más sutil. Sin embargo, este No. 50 es ligeramente más pequeño tanto en cepo como en largo que el No. 54, por lo que esperaría que los sabores fuesen más concentrados, pero fueron todo lo contrario; muy suaves, escasos y con una duración menor, siendo eso último lo único que esperaba. Por otro lado, no soy de la tendencia a irme hacia cepos mayores, pero este No. 50 realmente sí me hace buscar el cepo 54 para un mejor cigarro, e incluso seguirlo buscando, pues en precio no es tanta la diferencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quai d’Orsay
Modelo: No. 50
Dimensiones: 4⅜ x 50
Tamaño: D No. 5 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $15,00
Puntuación: 81

Ginebra: Plymouth

La ginebra Plymouth es una de las pocas en el mundo que se puede jactar de tener una denominación de origen. Es hecha en Plymouth, Inglaterra y constituye uno de los estilos sobrevivientes que no es London Dry Gin. En efecto, Plymouth era la ginebra recomendada para el martini y otros cócteles clásicos y la ginebra preferida por Winston Churchill. Como los otros estilos de ginebra, casi desaparece en su momento, pero eventualmente fue rescatada y hoy es parte del grupo de Pernod-Ricard.

Precisamente por esa denominación de origen, la ginebra es destilada en la destilería Black Friars, la destilería más antigua de Gran Bretaña que todavía opera en el mismo lugar. Habrán otras destilerías mayores, pero las han mudado. La ginebra ha utilizado la misma combinación de 7 botánicos, alcohol de grano y agua de Dartmoor en su receta que data desde 1793. Gracias a su ubicación en un muelle que data de 1431, Plymouth ha hecho grandes ventas históricamente a la marina inglesa.

La diferencia principal con el estilo London Dry Gin es que utiliza cáscara de naranja dulce y cardamomo como principales, además del enebro típico y los botánicos de angélica, cilantro y cáscara de limón.

La ginebra la compré hace un par de años porque me la habían recomendado y quería algo que no fuese London Dry, y la Genever estaba bastante cara donde la conseguí, por lo que me fui por la Plymouth, pues su costo era inferior a $30.

En copa Plymouth es una ginebra brillante, hasta parece plateada, con una densidad baja y la apariencia de lágrimas delgadas y resplandecientes en su descenso por la copa.

En nariz se siente una nota intensa de enebro, pero no exagerada. Le acompañan notas más suaves de cardamomo, cilantro, cítrico, notas de tierra seca, naranja, limón, anís y citronela.

Finalmente, en boca se siente bastante densa, incluso hasta aceitosa en el buen sentido y como un líquido que se destaca en su paso por la boca y la garganta, por lo que hasta tomarla sola es agradable. Los sabores son intensos de enebro y cítricos, con otras especias que dejan una estela untuosa y un leve hormigueo en los labios y lengua, que incluyen notas de enebro, cítrico y cardamomo, hierbas genéricas, cáscaras de limón y naranja. La largura es lo que se llamaría apropiada, o media, con un final limpio y suave.

Recuerdo que he hecho distintos gin tonic con esta ginebra y realmente creo que no se aprecia del todo. Si bien un gin tonic difícilmente queda mal, las diferencias notables de esta ginebra no se destacan del todo, por lo que me parece que es una excelente opción para un martini o algún otro cóctel donde el sabor de la ginebra pueda destacarse.

Ciertamente Winston Churchill tenía gran razón en diversos temas y su elección de ginebra no es diferente. Esta es una ginebra suave y fácil de tomar, incluso sola o con un poco de hielo y soda. Constituye un clásico que no hace que te canses del sabor intenso de enebro, como sucede a menudo con algunas de las del estilo London Dry. Incluso, es lo suficientemente diferente y atractiva para ganar adeptos del campo de la nueva ola de ginebras y con un precio menor que muchos de sus competidores.

Ficha Técnica:
Empresa madre: N/D
Fabricante: Destilería Black Friars
Nombre de la Ginebra: Plymouth
Marca: Plymouth
Origen: Inglaterra
Precio: $29
Densidad alcohólica: 41,2%
Puntuación: 91