Whiskey: Hudson Manhattan Rye

En el año 2001 un hombre llamado Ralph Erenzo decidió comprar una fábrica/molino llamada Tuthilltown Gristmill con la intención de convertir el área del molino y la propiedad en general en una especie de paraíso para escalar sobre piedras y montañas bajas. Lamentablemente para los escaladores, los vecinos de la fábrica en Gardiner, Nueva York no tenían la misma inclinación que Erenzo. Luego de un año de luchas legales con los vecinos, Erenzo se rindió en su meta y comenzó a investigar sobre usos alternos de su nueva propiedad.

En la época, las leyes del estado de Nueva York hicieron que fuese favorable la instalación de una microdestilería, por lo que Erenzo consiguió un socio y comenzaron Tuthilltown Spirits en 2003. Juntando el equipo que pudieron conseguir y adecuando las instalaciones compradas en eBay, comenzaron a destilar.

Menos de 3 años después, lanzaron su primera vodka hecha de manzanas procedentes de una huerta cercana. Luego de la vodka, Tuthilltown se convirtió en la primera destilería de whiskey en el estado de Nueva York desde la Prohibición, al lanzar el Hudson Baby Bourbon, que reseñaré en una próxima entrega.

La destilería Tuthilltown fue una de las primeras microdestilerías en Estados Unidos, cayendo justo en el inicio del boom de las microdestilerías, así que no les pudo caer mejor a sus dueños. Además, el interés en el whiskey americano también despegó y en corto tiempo añadieron nuevos productos a su línea, incluyendo whiskey de single malt, bourbon de 4 granos, whiskey de maíz y este rye whiskey.

Para todos sus productos, Tuthilltown utiliza el 90% de su materia prima de fincas locales y cercanas. Además, Tuthilltown fue una de las primeras destilerías en utilizar barricas pequeñas para el envejecimiento de sus productos, siendo barricas de unos 12 litros. Actualmente han comenzado a usar barricas más grandes, siendo entre 100 y 120 litros, pero igualmente menos que las barricas de 200 litros que el resto de la industria utiliza.

Esta es otra de esas botellas que compré por la botella, aunque no estoy seguro si la que compré primero fue la de rye o la de bourbon. El hecho es que este rye whiskey es embotellado a 46% de alcohol y hecho a partir de un mosto que es 100% grano de centeno. La etiqueta solamente menciona que es un whiskey con menos de 4 años de añejamiento, lo cual debe marcar por legislación americana. Pero dado que la producción de la marca siempre es en cantidades pequeñas y añejamientos cortos, creo que podríamos medirlo en meses. El bourbon de la misma marca, por ejemplo, tiene solo 3 meses de añejamiento.

Ciertamente confirma que es un whiskey joven porque en copa muestra lágrimas bastante delgadas y de bajada media, aunque esta aparente lentitud al bajar es producto de ese envejecimiento en barricas más pequeñas, lo cual acelera el añejamiento al haber más contacto con la madera por parte del líquido. Recordemos que para los whiskies americanos las barricas son nuevas. El color del whiskey es entre cobre y marrón brillante.

En nariz, al igual que los whiskies jóvenes, Hudson Manhattan Rye tiene un fuerte aroma de cereales, pero también se siente canela y madera de roble.

En boca se siente bastante fuerte, por la agresividad alcohólica pero también por la astringencia de ser un whiskey joven. Sin embargo, los sabores son muy agradables y abundantes, incluyendo canela, guayabita (allspice en inglés), pimienta, menta, roble seco y una nota ligeramente ácida de cereales. El retrogusto incluye madera y pimienta.

El rye whiskey es algo que siempre me ha gustado, pero siempre he tratado con respeto, precisamente porque sus sabores a veces son bastante agresivos y no es un destilado que ligaría con nada para hacer un cóctel, pues sus sabores fuertes siempre me han agradado, sobre todo con un cigarro.

Es quizá una de las que más extraño en esta pandemia, aunque me la terminé hace poco

Precisamente, el mercado del bourbon y del rye y de las otras variedades de whiskey americano es sumamente variado, pero en cuanto a whiskies jóvenes, creo que este es de los mejores, o al menos un excelente punto de partida.

Ficha Técnica:
Empresa madre: William Grant & Sons
Fabricante: Tuthilltown Distillery
Nombre del Whiskey: Manhattan Rye
Marca: Hudson
Origen: USA
Edad: N/D
Precio: $44
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 92

Joya de Nicaragua – Antaño CT (Toro)

No sé si lo han visto, pero desde mi perfil de Instagram he estado publicando los fines de semana algo que yo llamo Preguntas Cortas, Respuestas Rápidas, y es básicamente un conglomerado de las preguntas que me han hecho por mensajes directos o en persona, respondidas rápidamente. En un principio quise que esa respuesta fuese rápida por corta, pero últimamente es rápida porque hablo rápido. El hecho es que hace unos días grabé uno de los videos (que creo no ha publicado aún) hablando sobre la poca relación que existe entre el color de la capa de un cigarro y la intensidad del mismo. Que si bien muchas marcas han optado por hacer cigarros de capa clara y que esos sean suaves, no necesariamente un cigarro con una capa Connecticut va a ser un cigarro carente de fuerza. Lo cual va perfectamente en línea con este cigarro.

La línea Antaño de Joya de Nicaragua siempre ha sido considerada algo más fuerte que el resto de los cigarros de la marca, aunque hace unos años quisieron derrumbar esa idea haciendo el Antaño Gran Reserva, que era un poco más suave de lo acostumbrado por esta submarca. Para 2019 apuntaron a hacer algo más suave con lo que pareciera ser la opción más obvia: una capa Connecticut. El resto del cigarro contiene lo mismo que el Antaño regular, pero me sirve de ejemplo perfecto para mi explicación que la capa te puede alterar el sabor de un cigarro, pero no necesariamente su intensidad. Sí puede haber una relación más o menos intensa de sabores, pero la intensidad del cigarro en sí, no debería cambiar. Sin embargo, aunque es obvio que la capa de este cigarro es Connecticut, las anillas no llevan los típicos colores de los Antaño. Los aromas en esta capa ecuatoriana incluyen tierra, mosto y mostaza, mientras que en el pie hay chocolate y madera. De este cigarro compré un 5-pack y este es el tercero que fumo y, aunque he optado por cortes en V en las dos fumadas previas, hoy lo corto con la doble hojilla y la calada en frío presenta un rango de aromas completamente distintos a los de la capa y la tripa, que incluyen caramelo, cárnico y merey.

Este corte plano hace una gran diferencia en la fumada, o al menos en la de este cigarro en particular, pues en los otros dos el corte en V me ha dado una fumada de buen tiro y bastante humo, pero este corte plano tiene un tiro bastante apretado, con el poco humo que eso conlleva. Sin embargo, en todas las fumadas el cigarro se ha caracterizado por soltar muy poco humo, casi al punto de tener que darle un par de caladas para confirmar que está encendido. Pero los sabores no sea hacen esperar y destacan cuero, cárnico, canela y madera, con una intensidad media-fuerte desde el inicio. A lo largo del primer tercio también parece carecer del típico toque cremoso que abunda en los cigarros de esta capa, pero en vez incluye más sabores de pan y paprika a la mezcla. Al final del primer tercio sigue mostrando sabores y una gran intensidad.

En el segundo tercio la intensidad del cigarro se reduce un poco, pero sus sabores siguen siendo los esperados en un cigarro que no tiene capa Connecticut: cárnico, tierra, cítrico de limón, pero el retrogusto sí lo expresa, con toques dulces de durazno y tierra mojada. Hacia la mitad del cigarro aparecen sabores de nueces, pero el cigarro en general se siente mucho más terroso con toques de frutas, si es que hiciera falta describirlo por los sabores más predominantes. La intensidad sigue siendo media-alta y en términos técnicos sí debo decir que el primer tercio fue mejor que el segundo en términos de quemada, aunque el tiro sigue un poco apretado. Aunque el anillo de combustión va relativamente bien, sí se nota un cierto engrosamiento por la quemada, lo que lleva la capa a inflarse y romperse un poco justo antes de la quemada.

El último tercio del Antaño CT tiene sabores más acordes a lo que esperaría de un Connecticut, con ricos sabores a nueces, un dulce como de limón y una buena cantidad de crema, que es la primera vez que la siento en la fumada. Pero el retrogusto mantiene ese perfil cárnico, con algo de nueces, grama y crema. El compuesto de picor que a veces se siente corresponde más a paprika que a pimienta, pero la intensidad del cigarro sigue en media-alta. Luego de una hora y 50 minutos, el Antaño CT llega a su fin, con un sabor que me encantó no solo para un Connecticut, sino para un cigarro en general. Los diferentes matices y rangos del sabor me mantuvieron interesado durante la fumada entera.

El Antaño CT es una fumada intensa, misteriosa y sin duda el resultado de un gran trabajo del master blender que quiso crear un «flavor bomb» típico de los cigarros Antaño pero con esta capa. Como mencioné en el video, solo porque un cigarro tiene una capa más clara no quiere decir que será suave. Al igual que una capa oscura no se traduce en una fumada intensa, aunque sea así en la mayoría de los casos. Dicho esto, no es el típico Connecticut que le recomendaría a alguien que busque uno porque no quiere una fumada intensa. No obstante, es uno de los mejores Joya de Nicaragua que he fumado, pero quizá por lo poco Connecticut que es, aunque igual guarda muchos de los sabores que gustan en los cigarros de esa capa.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua
Marca: Joya de Nicaragua
Modelo: Antaño CT
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 92

CFT – Color Project: Tiger Kitty Sharp Claws

Normalmente no publico reseñas de los cigarros limitados de Cigar Federation, principalmente porque no me parece correcto publicar y recomendar un cigarro que es casi imposible de encontrar, pues Cigar Federation hace proyectos pequeños con algunas fábricas (sobre todo de Nicaragua) con producciones mínimas (350 a 500 cigarros) y luego los vende todos, y no es hasta el próximo tiraje de producción que se vuelven a conseguir, lo cual sucede como una vez al año. Sin embargo, este cigarro en particular tuvo una producción mayor (mil cigarros) y todavía está disponible en su página web.

Aunque la mayoría de estos proyectos pequeños de Cigar Federation están envueltos bajo un tema de misterio y palabras en clave, donde dicen que no pueden develar la fábrica que los hizo, pero mencionan otros productos que esa fábrica hace en clave, tipo «lleva el nombre de un hombre de las cavernas», para hacerte entender que es la misma fábrica del Cromagnon. Pero en este caso el cigarro es hecho en conjunto con James Brown, mejor conocido como la persona detrás de la fábrica Oveja Negra, creadores de Black Label Trading Co. y Black Works Studio, entre otros. Aunque no menciona en detalle las hojas, sí hay una obvia capa Connecticut y se sabe que la tripa es de Nicaragua, pero por lo pronto en la capa se sienten aromas muy sutiles, cremosos, a cuero, mantequilla y nuez moscada, y esta última también se aprecia en la tripa junto con algo de pimienta. Luego de picarlo con la hojilla en V llego a apreciar aromas de pimienta, caramelo, cuero y un toque suave de café.

El cigarro relativamente corto de 5 x 52 con un nombre bastante largo comienza bastante bien, aunque Cigar Federation promete que se trata de un cigarro de intensidad media y full flavored, la verdad es que comienza como casi todos los cigarros de capa Connecticut, que es bastante tenue, cremoso, con un toque suave de pimienta y sabores muy «apagados» al principio, entre los que se discierne algo de cuero y crema. Pero luego de unas 5 o 6 caladas comienza a mostrar nuevos sabores y nuevos matices, esta vez incluyendo más crema, casi hasta el punto de sentirse malteada, café espresso, la misma nota de pimienta y algo de regaliz negra. Los temas técnicos se comportan de maravilla aunque la producción de humo no es constante.

Curiosamente, en estos cigarros que normalmente vienen sin anilla la construcción no es la mejor, que es la razón por la que muestran un anillo de combustión muy bueno al inicio pero no tan bueno en el segundo tercio. También curiosamente, cuando encendí el cigarro el día estaba ligeramente nublado y se oían truenos a lo lejos, pero un poco antes del punto de la imagen se oscureció muchísimo con las nubes y, aunque eran las 4 de la tarde, debí encender las luces. Los sabores cremosos son más o menos los mismos, destacando una sensación más dulce en este punto, todavía incluyendo el café, pero ahora esos dos sabores más combinados y como líderes, pero mostrando toques más suaves de mantequilla, cuero y madera.

Para el último tercio hay notas adicionales de nuez moscada, pero en términos generales es casi una continuación del segundo tercio, apenas marcando ese sabor de nuez moscada como diferente y el hecho que el tiro se aprieta un poco, lo que hace que produzca menos humo en cada calada. También pasa a mediados de este tercio que el sabor de café y el de crema parecen separarse, y la crema pierde un poco su intensidad, pero se mantiene al café como líder. Al cabo de una hora y 10 minutos, este Tiger Kitty Sharp Claws llega a su fin, mientras que yo descubro, con una gran sonrisa que todavía me queda otro en el humidor.

Si bien en este caso hay más ejemplares de este cigarro en la página web de Cigar Federation, creo que no sería justo darle una puntuación a un cigarro que realmente no existe fuera de esa página web, pues si bien yo puedo comprarlos y hay quienes también lo tienen a su alcance, no es un cigarro que se encuentra entre las posibilidades de mucha gente, precisamente porque solo se puede comprar dentro de EUA. Casualmente, mientras hacía la reseña, el cigarro ya aparece como agotado, pero eso no evitará su publicación. Como buen cigarro de capa Connecticut, creo que combina bien con bebidas no agresivas y aunque lo acompañé en momentos con ron, eso fue porque a la botella le quedaba como un dedo y tenía un mes dando vueltas por mi bar con ese contenido, así que decidí acabar con ella. En cuanto al cigarro, es una buena combinación de hojas que nuevamente reta esa idea que todos los cigarros Connecticut son suaves, cuando en realidad es tremenda fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica Oveja Negra
Marca: Cigar Federation
Modelo: Color Project: Tiger Kitty Sharp Claws
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: N/D(Connecticut)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $7,50

Whisky: Johnnie Walker A Song of Ice

Nuevamente con el whisky temático de Game of Thrones, pero esta vez inspirado por la casa Stark y las zonas más frías de la tierra donde la serie se lleva a cabo.

Johnnie Walker A Song of Ice incluye single malts de Clynelish, una de las destilerías más al norte de Escocia. El diseño de la botella evoca un área helada y colores azules y grises que se identifican con el frío. El whisky está marcado como un blend, por lo que aunque Clynelish está identificado en la publicidad, otros whiskies de grano y single malt están incluidos en la botella. La misma es embotellada a 40,2% de alcohol.

Al igual que su versión del dragón, esta botella tiene distintas imágenes alusivas a la serie de HBO. La botella en sí es muy típica de la marca.

En copa se aprecia un tono ámbar ligero, del que se desprenden lágrimas ligeras y no muy rápidas en su descenso por la cara interna de la copa.

En nariz se aprecian notas esperadas y hasta predecibles de caramelo, vainilla y toques suaves de madera. También hay un aspecto frutal ligero, que incluye cáscara de naranja y banana, así como toques de almendras y hojas de té. El líquido tiene indicios marcados de malta, pero también tiene creo que mayor evidencia de whiskies de grano. Esperaba algo más fuerte, que destacara esa agresividad del frío, pero en su lugar me encuentro con un whisky mucho más ligero, como si destacara más la primavera que el invierno.

En boca se sienten sabores ligeramente malteados, pero con una buena participación de sabores de grano. Hay sabores ligeros y cítricos, que incluyen limón, pie de limón, ralladura de naranja y toques de pasas y ahumado. Aunque el whisky es ligero, los sabores se sienten equilibrados y hacen que el whisky sea fácil de tomar.

Sin embargo, A Song of Fire se siente como un whisky con mucho más cuerpo que este, con toques suaves de jerez en el retrogusto y un aftertaste de whisky de maíz en la mezcla, que sin duda será esa adición de whisky de grano.

Me parece que según la serie, ambas casas eran agresivas y fuertes, y por lo tanto los whiskies que las representan deberían ser así. Pero en este caso tenemos un whisky fuerte y ahumado como es el de A Song of Fire, pero un whisky dulzón y fresco como es A Song of Ice… simplemente esperaba algo igualmente agresivo pero hacia el otro lado con este y no fue así. No obstante, sin pensar en su temática, se trata de un whisky bueno, limpio, fresco y cítrico.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Diageo
Nombre del Whisky: A Song of Ice
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: N/D
Precio: $25
Densidad alcohólica: 40,2%
Puntuación: 74

Foundation – Menelik (Petit Robusto)

Durante varios años la única manera que conseguir un Menelik era asistiendo a los eventos en donde Nicholas Melillo o su marca Foundation Cigar participaba. Eso cambió y desde el año pasado la marca decidió crear el cigarro como uno de producción regular. El cigarro se trata de un petit robusto soft-pressed (a veces llamado oval) con dimensiones de 4,5 x 52, capa San Andrés mexicana sobre capote Corojo 99 de Jalapa (Nicaragua) y tripa de Estelí, Condega y Jalapa (en Nicaragua también). El cigarro no es barato para su tamaño ($13), pero está limitado a 1000 unidades que serán producidas 4 veces al año. Menelik fue el nombre del primer emperador de Etiopía, quien estableció la primera dinastía salomónica y se cree que era el hijo del Rey Salomón con la Reina Shiva. El nombre Menelik se traduce más o menos a «Hijo del Sabio», lo cual ata con el otro cigarro de Melillo llamado El Gúegüense, que quiere decir «El Sabio».

Como buena capa San Andrés, el cigarro se nota bastante oscuro, con alguna apariencia oleosa cuando el sol le pega bien. Sin embargo, el día que lo fumé estaba bastante nublado, con muchos truenos y a mitad del cigarro comenzó a llover. En la perilla tiene un moño de señora y en la capa muestra aromas muy llamativos, aunque suaves, a chocolate, pasas, café, melaza y regaliz. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro con aromas a regaliz, chocolate, azúcar morena, madera y almendras en la calada en frío.

El Menelik comienza con una dosis bastante fuerte y robusta de pimienta y regaliz negro que duran las primeras 10 caladas, pero luego comienzan a aparecer sabores de madera, melaza, café y chocolate, bastante complejo y lleno de matices muy interesantes. El tiro está casi perfecto, apenas mostrando una que otra irregularidad pero nada preocupante ni raro, mientras que la intensidad desde el principio es media-alta.

Aunque el anillo de combustión no es perfectamente recto, tampoco es algo que preocupe. Sin embargo, la forma de la ceniza sí me llama la atención y no me da buena espina sobre lo que pueda ir viniendo. No obstante, gracias a una fumada lenta el cigarro va evolucionando muy bien y tiende a corregir estos pequeños problemas que podría mostrar. Con casi 9 meses de humidor, en verdad no hay porqué pensar que no vaya a estar en su punto y en el segundo tercio lo demuestra con un suavizado de la intensidad de pimienta y la aparición de nuevos sabores como tierra, chocolate y notas ahumadas de madera. Tal pareciera que es una nueva experiencia en este tercio, pues los sabores de regaliz desaparecieron por completo, mientras que el café se mantiene en el fondo con un toque dulce que puede o no ser melaza ya.

El último tercio no tiene esa diferencia tan marcada con respecto al anterior como el segundo, con los mismos sabores de pimienta, chocolate y tierra, pero la madera ya no se siente ahumada. Si acaso la quemada y la ceniza sí parecen mostrar menos problemas, mientras que la intensidad se mantiene en media-alta como lo ha sido desde el principio, pero la complejidad es quizá lo que más impresiona, con distintos cambios y matices que van desde el sabor básico hasta variaciones y combinaciones entre el resto de los sabores. Al cabo de una hora y 20 minutos, este Menelik llega a su fin, con las ganas de que fuese un cigarro más grande, pero contento de haberlo probado finalmente.

Aunque cabe destacar que no sabía mucho del cigarro hasta que lo probé. Investigando un poco sobre él mientras lo fumaba, me sentí bastante intrigado de lo que podría llegar a ser, así que fue como un descubrimiento de lo que significa el cigarro al tiempo que lo fumaba. No es la primera vez que fumo un cigarro de eventos, pero sí es la primera vez que lo reseño, precisamente porque ya es de producción medianamente regular. A pesar de los temas con la ceniza y el anillo de combustión con tendencia a variar, es un cigarro que desde el principio aportó una complejidad muy interesante y cautivante, con sabores que me gustaron y que fueron evolucionando hasta la última calada. Sin duda es un cigarro que recomendaría, aunque eso lo aplico a la mayoría de los cigarros de Foundation.

Ficha Técnica:
Fabricante: TABSA
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Menelik
Dimensiones: 4½ x 52
Tamaño: Petit Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua (Corojo 99 Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 88

Whisky: Johnnie Walker A Song of Fire

A menos que seas un completo ignorante de la cultura televisiva de los últimos 9 años, Game of Thrones (o como lo llaman algunos: Gay Mostrón) es una serie de HBO a partir de la cual Johnnie Walker creó en 2018 una serie de whiskies basados en la serie. Incluidos en esta serie están un grupo de unos 8 whiskies de single malt, cada uno representando una casa distinta de la serie, al igual que un whisky llamado White Walker, inspirado por los personajes del mismo nombre.

En 2019 también lanzaron dos productos nuevos con el tema de la serie, uno llamado A Song of Fire y otro A Song of Ice, inspirado por las dos casas que quedan en la última temporada de la serie, siendo las casa de Westeros y Stark (A Song of Ice) y Targaryen (A Song of Fire), y que son las ediciones nuevas del White Walker del año pasado.

Johnnie Walker A Song of Fire tiene un sabor sutil ahumado de malta proveniente de la destilería Caol Ila, y sirven como un homenaje a los dragones de la casa Targaryen. El whisky es un blend, por lo que aunque la destilería Caol Ila sale destacada por la inclusión de su single malt, otros whiskies de grano y single malt también están incluidos en la mezcla. Finalmente, es embotellado a 40,8% de alcohol.

Aunque siempre me gustó Game of Thrones, creo que al igual que el grueso de la población, la última temporada me dejó tan desilusionado que prácticamente dejó de gustarme toda la serie.

En cuanto a colores y lágrimas, no hay mucho que reportar de este whisky, pues tiene un color amarillo hacia paja, con una densidad media y lágrimas de bajada relativamente rápida, pero no obstante se siente como un producto bueno.

En aromas me sorprende bastante que uno de los mensajes de mayor difusión en la publicidad de este producto (además de su relación con la serie) es que utiliza malta de Caol Ila, pero ese aroma ahumado de turba no se siente tan resaltante en la copa. No es que no había aroma ahumado, pero estaba esperando una buena descarga de ese aroma, por lo que creo que una buena parte del blend es whisky sin turba.

Los aromas desprenden notas de humo y ceniza, combinado con aromas que relaciono con jerez, como pasas y dátiles, aunque son bastante sutiles. También tiene notas de cuero, vainilla y una nota dulce de azúcar moreno, mermelada y albaricoques. Todos estos aromas están perfectamente amalgamados, y el whisky está hecho para favorecer a una gran cantidad de personas, no solo los amantes del ahumado.

En boca tampoco se siente esa nota ahumada de turba con la misma intensidad de su publicidad, obviamente para hacerlo más gustoso para todo el mundo. Ese sabor levemente ahumado que tiene está combinado con sabores tipo jerez de pasas y dátiles, e incluso algo de chocolate. También hay notas de caramelo, cáscara de naranja, vainilla, clavo y canela.

Pero este whisky de cuerpo medio en realidad es bastante suave y en el retrogusto se aprecian notas de cuero, cáscara de naranja y una ligera nota ahumada.

Sin embargo, A Song of Fire es mucho mejor de lo que esperaba, especialmente siendo un whisky que celebra una serie de televisión. En términos de calidad y sabor lo pondría al mismo nivel del Red Label en términos de equilibrio y carácter, aunque ligeramente más ahumado. Pero no deja de ser un whisky para disfrutar entre amigos.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Diageo
Nombre del Whisky: A Song of Fire
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: N/D
Precio: $25
Densidad alcohólica: 40,8%
Puntuación: 76