Casdagli – Traditional LE (Grand Café)

El paquete mensual de Small Batch Cigars realmente se las trae y suscribirme fue una de las mejores decisiones que tomé para probar cigarros que normalmente no compraría, particularmente por temas de precio, pues tiendo a ser bastante cuidadoso del presupuesto cuando me dispongo a comprar varios cigarros. Sin embargo, sí debo destacar que en la mayoría de los casos los cigarros que incluyen son versiones especiales o limitadas de cigarros que ya había fumado, por lo que eventualmente me salí y no creo que regrese. Pasé de no haber probado un Davidoff a ya tener once en mi haber y cinco más por probar todavía, y así con muchos otros.

Así pasó que también este Casdagli lo he probado antes, pero en el formato Cotton Tail, que me gustó bastante. Pero como mis reseñas repetidas suelen ser porque se trata de una edición especial o una vitola muy diferente, es exactamente por ello que pruebo este lancero que además es edición limitada, con el nombre de Gran Café y medidas de 7,6x 39. El lancero se siente bastante firme, aunque no uniforme, pues tiene algunas zonas más esponjosas que otras. Los aromas en esta gran capa son predominantes de chocolate con una especia tipo nuez moscada muy leve y cuando lo pico (nuevamente con la doble hojilla) los aromas de la calada en frío son de una nota muy rica de chocolate y un repele de paja.

El cigarro además tiene un moño de señora en la perilla y el pie es cubierto, por lo que el tiro se siente más apretado de lo que termina siendo una vez encendido. Una cosa que me gusta de encender un lancero de vez en cuando es que utilizo mis fósforos de madera para lograr una llama «fría» y encender el cigarro lentamente. Los primeros sabores son un espejo de la calada en frío, con una nota dominante y rica de chocolate, pero al cabo de las primeras caladas también se sienten toques de tierra y cuero. En el retrogusto hay notas sutiles de pimienta, que podría describir como pimienta blanca, precisamente por esa sutileza aunque no está acorde con la riqueza y densidad del resto de los sabores. Sin embargo, esto invita a probar más instancias de retrogusto.

En el segundo tercio sorprende como se mantiene colocada la ceniza, sobre todo siendo un lancero, que normalmente no sostienen mucha ceniza. No obstante, me mantengo el cigarro bastante alejado mientras lo tengo entre los dedos, porque es justo en el momento que «entro en confianza» que este decide que no quiere seguir siendo parte del cigarro. En este segmento el sabor de pimienta que se había mantenido en el retrogusto y de manera muy sutil, comienza a formar parte de los sabores en el paladar, con una intensidad mayor y le acompañan otros sabores que se habían mantenido de fondo o que comenzaron a aparecer en este tercio, como vainilla y crema. El tiro, aunque bueno, no produce un humo constante y llega un punto que decido darle un retoque en el centro del cigarro, no para corregir quemada sino para asegurarme que está encendido de manera uniforme.

El anillo de combustión no parece dar mayor problema y el cigarro se mantiene quemando más o menos igual, así que este tiro suave y humo ligero no parece ser un defecto sino que es simplemente como el cigarro funciona. Sí quería hacer un inciso de la marca, pues es probable que vean este mismo cigarro con el nombre Bespoke, y es que ese era el nombre previo de la marca que ahora se llama Casdagli, así que cambiaron de nombre pero no de anillas (solo el nombre en ellas) y tampoco de ligas.

Ya en el último tercio, aunque la verdad es que los sabores son prácticamente los mismos del segundo tercio, con la posible variación que la pimienta se siente más suave, como en el primer tercio y el cigarro tiende a perder esas notas cremosas que me estaban comenzando a agradar tanto. Sí muestra unas notas suaves de nueces, pero no hace mucho más. No obstante, se trata de un cigarro de larga duración, algo que no muchos pensamos cuando nos disponemos a encender un lancero, pero que se vuelve cierto siempre. Así, al cabo de una hora y 40 minutos, este Traditional Grand Café llega a su fin.

El Cotton Tail de la línea Traditional de Casdagli me encantó, llegando a darle 94 puntos, que para un cigarro desconocido (para ese momento) no es fácil. Sin embargo, al verlo en lancero realmente me llamaba muchísimo la atención, pues el Cotton Tail tiene un cepo de 62 así que esperaba que este, con un cepo de 39, concentrara mucho más los sabores que tanto me habían gustado en el previo. Lamentablemente no fue así, pues la mayoría de los sabores son completamente diferentes a los del otro cigarro, así que prácticamente fue un cigarro distinto y no el mejor de la marca. Por lo mismo, me hubiesen gustado más sabores, aunque está muy lejos de ser un cigarro malo; solo que no es tan bueno como el otro.

Ficha Técnica:
Fabricante: KBF Factory
Marca: Casdagli
Modelo: Traditional Limited Edition
Dimensiones: 7½ x 39
Tamaño: Lancero
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo Maduro)
Capote: Nicaragua (Condega)
Tripa: Perú (Pelo de Oro), República Dominicana (San Vicente)
Precio: $13,50
Puntuación: 84

Quintero – Favoritos

Uno de los «baratos» de los habanos. En verdad sí es barato. Cuando comenzaba a fumar recuerdo haber ido a una tienda en Caracas y que tuvieran habanos por el equivalente a $18-$25, lo cual me parecía bastante caro (todavía me parece). Pero también tenían lo que ellos llamaban los habanos «baratos», que eran el Quintero en $15 y el Guantanamera en $14. Hoy en día me doy cuenta que incluso a eso le estaban ganando una grosería de dinero, pues este Quintero lo compré en la Cava Magallanes de Madrid en el equivalente a $3, que está muy bien. La tienda también está muy bien y luego de visitar unas 3 o 4 tiendas allá, sin duda la de Magallanes es la mejor.

La marca Quinteros es una de las pocas de habanos que no nació en La Habana, sino en la ciudad de Cienfuegos, ubicada en el sur de la isla, por Agustin Quintero y sus 4 hermanos. Todos los tabacos de este cigarro tienen su origen en la zona de Vuelta Abajo y Semi Vuelta. También, una revisión de la imagen superior y al detalle de la portada de este artículo indicaría la razón del bajo costo del cigarro, pues ciertamente la capa y la perilla del cigarro se notan descuidados y de una calidad que no está al nivel de, por ejemplo, un Trinidad o un Romeo y Julieta de la isla. Adicionalmente, es un cigarro de tripa corta, por lo que es posible que los sabores durante toda la fumada sean los mismos. Pero la capa es relativamente oleosa, con aromas suaves de madera, mientras que en el pie se aprecia grama mojada y pimienta. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y aprecio aromas de tierra en la calada en frío, aunque bastante sutil.

El anillo de combustión confirma esa construcción descuidada del Quintero, sinónima en muchos casos con cigarros de tripa corta. Pero el tiro se siente bastante bien, produciendo humo abundante y denso, con un inicio que no escatima en suavidad y da un golpe de pimienta de mediana intensidad y al cabo de unos minutos se aprecian toques dulces de caramelo. Estos dos sabores se mantienen como los principales y, en la mayoría de los casos, como los únicos. Hacia el final del primer tercio pareciera que el cigarro pierde algo de la intensidad del inicio.

Para el segundo tercio el Quintero no ha mantenido la ceniza y ya ha requerido su primer retoque. Afortunadamente por su precio es lo esperado, pero si hubiese pagado los $14 que originalmente vi por este cigarro sí estaría realmente molesto. En cuanto a sabores se mantienen consistentes con aquellos del primer tercio, aunque la sensación fuerte de pimienta desapareció por completo, pero me mantiene interesado, que es importante especialmente en este precio. El cigarro se siente incluso más ligero que antes y más esponjoso también. Aparece un sabor muy interesante e inesperado, como a coco tostado, pero hasta ahí llegan estos indicios de complejidad.

El Favoritos realmente está haciendo lo que le da la gana con la quemada, pues la ceniza se mantiene a fuerza de retoques, que ya le he dado tres. Llego a la mitad con 35 minutos de fumada, aunque a partir del segundo tercio la quemada ha sido un poco más lenta. Los sabores son los mismos, aunque sí debo aclarar que han habido cambios, cosa que no esperaba. Más allá de la sensación más ligera en el cigarro también hay sabores de canela que, junto con el caramelo, le dan una dimensión agradable al cigarro.

Para el último tercio suelo tomar una foto antes de este punto, a menos que quiera dejar claro que me lo fumé hasta quemarme los dedos, entonces hago una imagen del punto final, pero en este caso la imagen es para destacar lo terrible de la quemada. Comenzando el último tercio el cigarro se apagó por completo y me costó varios intentos encenderlo de nuevo, pero finalmente lo hice y a partir de ahí no aguantaba más de 10 segundos sin caladas para mantenerse encendido. No obstante, los sabores se mantuvieron en una onda más o menos sabrosa, con toques tostados que creo que fueron por los retoques, pero la combinación era de caramelo, canela, algo de madera y pimienta. El tiempo total de fumada fue de 55 minutos.

En términos generales el Quintero es un cigarro muy decente para estar hecho de tripa corta. Tiene una complejidad moderada, que es algo hasta raro en cigarros de tripa corta, y eso hace que sea un cigarro que se pueda disfrutar sin el recordatorio constante que se trata de un cigarro «barato». Siendo de este tipo de picadillo es normal que te encuentres con trocitos de tabaco en la boca, así que siempre hay que estar al tanto de eso y no sonreír mucho con los amigos. Pero por su precio es una fumada muy agradable por la que no deberías tener que pagar más de $7. Ese precio también asegura que no vas a esperar una calidad exponencial a la hora de fumarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quintero
Modelo: Favoritos
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Conchas No. 2 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $3,00
Puntuación: 84

Whiskey: Jack Daniel’s Tennessee Honey

No soy mucho de licores saborizados, especialmente desde que decidí desistir de probar rones especiados y la verdad es que los whiskies como este no son de mi particular elección. Pero la verdad es que tanto el Tennessee Honey y el Tennesssee Fire vinieron en un sampler que llegó y son de una popularidad destacada, al menos dentro de su mercado, así que no quisiera dejar pasar la oportunidad. Pero esto no significa que voy a empezar a probar licores del estilo.

En mi publicación anterior detallé un poco sobre el proceso particular de Jack Daniels y su whiskey, así que a fin de no sonar repetitivo, aquí me la salto. Sin embargo, este Tennessee Honey es una combinación del ya conocido Old No. 7 con un licor de miel producido por la misma marca, que al parecer es hecho de miel. El licor es embotellado a 35% de alcohol.

En copa el líquido tiene un color de paja, amarillento y gracias a su contenido azucarado o dulce, luego de moverlo se notan lágrimas gruesas en el interior de la copa, que desciende con una rapidez contrastante con lo grueso de las mismas.

El aroma inicial es intenso de miel, casi aturde por su intensidad. Pero después de dejarlo reposar en copa los aromas intensos de miel comienzan a disiparse y se aprecia madera y pimienta, pero igualmente con un fuerte componente de miel.

Esperaba algo más equilibrado en aromas, pero el whiskey cumple lo que promete y en verdad huele casi únicamente a miel, con un toque suave de alcohol.

Para sorpresa de nadie el sabor inicial es de miel, aunque sí sorprende que se siente un golpe alcohólico pronunciado, seguido de un sabor amargo adicional a la miel, que no me convence. El resto de los sabores no existen ni se sienten matices, pero también hay muy poca astringencia alcohólica en el sabor y se siente básicamente como whiskey barato mezclado con miel.

La intensidad de los sabores es media, al igual que la largura, mientras que en el retrogusto se aprecia miel, alcohol y pimienta.

Sin nada que mejore el whiskey, me atrevo a añadirle un poco de hielo y el resultado es impresionante, pues el hielo y el agua suavizan bastante el sabor intensamente dulce del licor y llego a apreciar el sabor del whiskey en sí.

Pero definitivamente no es algo para tomar solo. Con hielo mejora, pero creo que el fuerte de este licor es su capacidad de ser utilizado en cócteles, y creo que con una buena base amarga, sea con angostura, Campari o ginebra podría hacerse un buen trago.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Brown-Forman
Fabricante: Jack Daniels Distillery
Nombre del Whiskey: Tennessee Honey
Marca: Jack Daniel’s
Origen: USA
Edad: 4 años.
Precio: $21
Densidad alcohólica: 35%
Puntuación: 67

Davidoff – Escurio (Gran Toro)

El otro día estaba conversando con un amigo sobre los Davidoff en general y me preguntó cuál era mi preferido. Le dije que el Yamasá y me dijo que para él era el Escurio. Como no lo había probado, me abstuve de dar la opinión, pero me dijo que seguramente me gustaba más.

Pero sobre el cigarro: luego de tantísimos años en la República Dominicana, luego que la marca saliera de Cuba en 1991 y se estableciera en RD, parecía que este país sería su nueva sede para todo. Pero en 2013 lanzaron el Davidoff Nicaragua, marcando el primer indicio de que la marca saliera de RD y también creara cigarros con anilla negra. Dos años después crearon este Escurio, con hojas de Brasil, en tres vitolas: petit robusto, robusto y este gran toro que encendí hoy.

Como buen Davidoff, este Escurio se ve perfecto, con su anilla negra sobre una más pequeña que lo identifica como el modelo, venas abundantes, firme y con cierta rugosidad. En la capa se aprecian aromas a notas florales y no mucho más, mientras que en el pie hay una nota de madera seca. Finalmente, lo pico con la doble hojilla, que le he estado dando más uso recientemente y la calada en frío me da un tiro bastante suelto, con notas de madera, especias asiáticas y un toque afrutado.

Las caladas iniciales tienen mucho de qué hablar, demostrándome de primera mano la calidad de las hojas que utiliza, con sabores dulces y picantes de las hojas brasileñas y sabores ligeramente salados y a madera de las hojas dominicanas, junto con un toque picante de intensidad muy decente. En el retrogusto se sienten más fuertes esas notas picantes, pero no tan variadas. El tiro es perfecto y el anillo de combustión está a la par, aunque tiene una que otra desviación que espero no sea problemática. El primer tercio es relativamente sencillo, equilibrado y la pimienta es lo único variable, que a veces me hace pensar que viene una fuerte, pero se mantiene en control, al menos en este punto.

Justo después de comenzar el segundo tercio el Escurio da un pequeño giro, en donde la pimienta se siente más rica y más fuerte, al mismo tiempo que el cigarro en sí también se siente más fuerte, así que seguimos con un cigarro equilibrado, al menos. También aparecen sabores a chocolate, que unidos a la pimienta le dan un toque muy agradable a la fumada, así como notas cítricas que están presentes tanto en el paladar como en el retrogusto.

Para la mitad del cigarro me veo obligado a soltar la ceniza y a darle un retoque. Pero esto tuvo un resultado positivo, porque pareciera que la columna de ceniza estaba conteniendo los sabores y en lo que la solté el sabor de madera se vuelve el principal, pero el cítrico que finalmente identifico con limón se hace muy cremoso y hacia el final de este segundo tercio comienzan a aparecer notas de café, que son ligeramente ácidas, como cuando te tomas un espresso que está ácido… no es algo especialmente agradable, pero en el cigarro se siente muy equilibrado.

El anillo de combustión sigue siendo desviado en el último tercio, pero de resto el cigarro se ha comportado de maravilla, siempre que un par de retoques no te molesten, pero en lo particular no es lo que espero de un cigarro de $18. En este final aparecen sabores de caramelo que se funden con el sabor de café y la pimienta, que se había apagado un poco, regresa también, sin aturdir, pero definitivamente lo más fuerte que ha sido hasta el momento. El cigarro tiene también un fondo tostado, en donde se aprecian versiones de los otros sabores con este matiz tostado, por lo que el caramelo se siente como toffee y el café como ligeramente quemado. Finalmente aparecen sabores de nueces también, que no había sentido antes. Así luego de una hora y 50 minutos, el Escurio llega a su fin.

El Escurio es un cigarro diferente con respecto a lo que Davidoff nos tiene acostumbrados, pero eso aplica igualmente a los Davidoff de anilla negra. En este caso se trata de sabores «frescos», cítricos y con una pimienta que, aunque permanente, no se siente abrumadora. Comparado con un Davidoff de anilla blanca, este me parece mucho más interesante, e incluso comparándolo con el Yamasá, que es mi Davidoff preferido, el Escurio queda mejor parado. Sin embargo, siendo el gran toro, creo que los sabores en el robusto deben ser algo más intensos, así que me llama la atención probar ese.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Davidoff
Modelo: Escurio
Dimensiones: 5½ x 58
Tamaño: Gran Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Brasil (Cubra)
Tripa: Brasil (Cubra, Mata Fina), República Dominicana (Olor, San Vicente)
Precio: $18,00
Puntuación: 93

Whiskey: Gentleman Jack

Jack Daniel’s es producido en Lynchburg, en el estado de Tennessee en Estados Unidos, por la destilería Jack Daniel. El producto estrella de la marca es, por supuesto, el Jack Daniel’s Old No. 7, producido de una manera muy parecida al bourbon, a partir de un mosto de mayoría de maíz y añejado en barricas de roble blanco nuevas.

Sin embargo, la destilería de Jack Daniel’s siempre se ha resistido a ser clasificada simplemente como bourbon y prefiere llamar a su producto Tennessee Whiskey, destacando el hecho que su whiskey pasa por un proceso de filtrado (algo no tradicional entre los productores de bourbon) conocido como el proceso Lincoln County. Este proceso involucra el filtrado del whiskey a través de una columna de carbón (o remojar trozos de carbón en el whiskey) para eliminar sabores indeseados y contaminantes antes del añejado.

La destilería produce su propio carbón a partir de maderas de árboles de arce y son empacadas en tinas de 3 metros de altura. El proceso se llama Lincoln County porque fue el condado en donde se encontraba la destilería cuando el proceso fue creado.

Para el Gentleman Jack la destilería pasa el whiskey nuevamente por el mismo proceso de filtrado, que le da una suavidad adicional. Luego es embotellado a 40% de alcohol.

En copa el Gentleman Jack tiene un color ámbar con destellos ligeramente más claros, aunque conserva un toque cobrizo. Al mover el líquido por el interior de la copa, se desprenden lágrimas gruesas que descienden lentamente de vuelta al líquido.

Recién servido el Gentleman Jack tiene un aroma fuerte de madera, como buen whiskey americano. Pero le acompañan aromas de caramelo, jarabe de maíz, vainilla y almendras. Posteriormente le acompañan aromas de miel y mermelada, tabaco, manzana verde y mazapán.

En términos de aromas este whiskey tiene muchos más que el No. 7, así que ese filtrado adicional sin duda que lo mejora muchísimo, aunque mantiene un toque muy suave de esa calidad astringente y agresiva del No. 7.

En boca se siente un golpe alcohólico bastante suave, que me permite apreciar bien los toques más agresivos de madera, pero le siguen sabores de maíz, jengibre y sabia que me recuerdan más al No. 7. En general se siente que el whiskey es más seco y picante de lo que la apreciación en nariz mostraba, pero aunque «solamente» tiene 40% de alcohol, se siente como mucho más. Los aromas de grama y menta en el retrogusto me llevan a pensar en tabaco de cigarrillos, pero en nariz hay una buena cantidad de aromas que prometen ser dulces y en boca no llegan a serlo.

El cuerpo del whiskey es medio y la largura es bastante corta, con retrogusto de madera, maíz y tabaco, y un aftertaste de canela y madera.

Cuando le coloco hielo salen a relucir más sabores de madera, pero se siente ligeramente ácido también, así que no lo recomendaría en las rocas. Ni siquiera en un Old Fashioned, pues necesita casi el doble de azúcar para contrarrestar esos sabores de madera y ácido.

Inevitablemente el bourbon y el Tennessee whiskey siempre tendrá un fuerte componente de madera. Pero, aunque el Gentleman Jack es un paso en la dirección correcta del Old No. 7 tradicional, cuesta llegar a sabores adicionales como muchos otros whiskies americanos parecen alcanzar, y en este caso es precisamente por la intensidad y abundancia del sabor de madera.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Brown-Forman
Fabricante: Jack Daniels Distillery
Nombre del Whiskey: Gentleman Jack
Marca: Jack Daniel’s
Origen: USA
Edad: alrededor de 5 años.
Precio: $22
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

Crowned Heads – Jericho Hill (12 Honest Men)

Hace un par de años, para mi cumpleaños, un amigo fumador me regaló este cigarro. Como ya había fumado el Jericho Hill en robusto (OBS), no pensé que este fuese muy diferente, quizá porque en ese momento no sabía mucho sobre la diferencia radical que los lanceros representan dentro de las ligas, ni de su rareza. El hecho es que el cigarro lo dejé en el humidor y no fue sino hasta hace unos meses, que maté mi curiosidad por los lanceros y descubrí el abanico de sabores e intensidad que contienen, que me dispuse a probar este también y hacerle su propia reseña.

Como la mayoría de los productos de Crowned Heads, este no podía simplemente llamarse Lancero, sino que su nombre debía rendir tributo a una canción, usualmente del género folk americano. Específicamente, Jericho Hill es parte de una canción de Johnny Cash y en esa misma canción hacen mención de ser enjuicidado por 12 hombres honestos (un jurado legal), por lo que este cigarro se llama 12 Honest Men. Al igual que la versión robusto, el cigarro es fabricado por My Father Cigars en Nicaragua, con una capa San Andrés mexicana sobre tripa y capote de Nicaragua, y estuvo limitado a 3500 cajas de 12 cigarros. El cigarro tiene una capa bastante irregular, nada lisa y con una variedad de venas, con aromas a establo, cuero e incluso una sensación herbácea mentolada. En el pie se aprecia madera, paja, establo y más de esa sensación mentolada. Finalmente lo pico, con la doble hojilla para no perderme nada con este cigarro y la calada en frío presenta un tiro bastante suave y aromas a madera, tierra y jengibre.

Como buen cigarro de My Father, comienza con una explosión de pimienta, al punto que causa dolor hacer un retrogusto, le siguen sabores de tierra, madera y cuero, en un solo grupo y sin aparente distinción, sino más como una amalgama de sabor. El final es largo y lleno de pimienta, con una intensidad media, pero si empieza así ya me imagino cómo será más adelante. A los 10 minutos de encenderlo los sabores siguen desarrollándose, y ahora me presenta toques de cuero ya por separado, pimiento picante, madera y chocolate, todos arropados por un sabor de tierra. El retrogusto sigue siendo intenso de pimienta pero incluye algo de chocolate también. El tiro es perfecto y el humo es denso, aunque no muy abundante, quizá porque no le quiero dar caladas muy largas. Llegando al final del primer tercio se sienten notas de café, seguidas de madera y tierra y la pimienta se ha calmado bastante, permitiéndome probar el retrogusto sin miedo.

En el segundo tercio aparecen notas cremosas, que le dan un toque más agradable y menos terrestre al cigarro, también porque el café se siente más presente, mientras que el fondo sigue siendo de chocolate, tierra y madera. El retrogusto está aún más interesante, pues mantiene la nota de pimienta, que creo que nunca perderá, pero también incluye un fuerte componente de café. Un aspecto importante con los lanceros es que mucha gente piensa que son fumadas cortas, pero marco la mitad del cigarro luego de 50 minutos de haberlo encendido. También mucha gente piensa que son cigarros femeninos y por eso no son tan buscados por algunas personas que ven los cigarros 6×60 como de macho pelo en pecho y los delgados como de mujeres delicadas… nada más alejado de la realidad, pero dudo que por los momentos veamos a moteros en Harley Davidson, chaquetas de cuero y tatuajes hasta debajo de las uñas fumando un lancero. Pero hay que saber esas cosas.

Comienzo el último tercio marcando una hora y 10 minutos de fumada, con un sabor que me recuerda al café mocacchino (nuevamente algo poco relacionado con el macho vernáculo) sin azúcar. Precisamente, el cigarro carece de sabores dulces, pero tiene bastante café y chocolate, con toques de cuero y madera y ya no se siente cremoso. En este tercio el café se hace más rico y matizado, mientras que el tiro continúa perfecto pero yo sigo fumando incluso más lento, pues aunque no hay una cantidad grande de nicotina, la verdad es que se siente bastante intenso. Quedando apenas unos centímetros, aparece un sabor de canela, pero también una sensación amarga que no hace agradable la fumada, y ya cuando llego a una hora y 45 minutos, dejo al Jericho Hill apagarse tranquilo.

El Jericho Hill 12 Honest Men es un cigarro que disfruté perfectamente hasta el punto en que no lo disfruté, por redundante que suene. Es una fumada que no tiene transiciones radicales, pero está apoyado sobre sabores muy agradables que se congenian perfectamente y una construcción excelente. No me pareció muy complejo, sino más bien lo que esperaba sin muchas sorpresas, aunque la intensidad es impresionante, sobre todo a partir de la mitad. Pero sin duda un cigarro que funciona de ejemplo ideal para la fortaleza y diferencia que puede marcar la vitola lancero. Si lo consigo a buen precio sin duda me encantaría más de él en mi humidor.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: Jericho Hill
Dimensiones: 7½ x 38
Tamaño: 12 Honest Men (Lancero)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 87