El Viejo Continente – Maduro (Robusto)

Estaba yo paseando por Madrid, dispuesto a buscar algunos cigarros que normalmente no consigo en USA. Sin embargo, en toda compra de fumador siempre termino comprando cigarros para mis amigos, especialmente si son algo «difícil» de conseguir, particularmente para quienes compramos en este lado del charlo. A mi regreso, vía Miami, visité una tienda que tenía varios ejemplares que normalmente no se consiguen en Estados Unidos, incluyendo El Viejo Continente. Desde entonces son más fáciles de conseguir, pero igual aproveché para comprarle a los amigos que no me había dado chance de comprarles en Madrid. Así fue como compré tres de estos cigarros y me terminé quedando con uno solo.

Ya había comprado el Classic y desde hace un tiempo le he perdido el «miedo» a los cigarros de capa madura, porque normalmente los venden como versiones más fuertes de las ligas con hoja natural, pero en la mayoría de los casos me he encontrado que son diferentes, pero no necesariamente más fuertes. Con eso en mente me dispuse a probar este cigarro y descubrí que tiene una construcción muy buena, con una buena perilla y aromas en la capa a musgo, madera mojada y el aroma que sientes cuando entras a una cava de jamones en España… no sé exactamente cómo describir ese aroma en pocas palabras. En la tripa le aprecio aroma a ciruela y pasas con algo de cuero. Finalmente lo pico con mi doble hojilla y me reciben aromas a ciruela, cartón y torta de navidad en la calada en frío.

Desde la primera calada, con humo abundante y denso, descubro que este es uno de los maduros que efectivamente es fuerte, así que ya de entrada me siento cómodo con el cigarro. Los sabores iniciales son de pimienta, pan, mantequilla y fruta confitada, pero aunque el sabor de pimienta es de los principales, no se siente muy intensa y en el retrogusto es algo escasa, así que gratamente puedo probarlo por la nariz también sin miedo a depilarme. Más o menos en el punto medio del primer tercio aparece un nuevo sabor de chocolate, abundante y muy rico, con matices de chocolate malteado que se convierte en el sabor principal del cigarro. También hay notas más suaves de vainilla y mazapán.

El segundo tercio del cigarro me sigue convidando con intensos sabores de chocolate, aunque ya la pimienta está casi al mismo nivel, aunque sigue escasa en el retrogusto, por lo que sigo probando por la nariz sin mucho problema y aprecio chocolate y nueces. Los sabores en realidad son relativamente parecidos a los del tercio anterior, manteniendo esas notas de fruta confitada que me recuerdan a la torta de navidad. En las notas más suaves del cigarro aprecio una sensación densa de melaza que le aporta un toque dulce muy agradable al cigarro y que potencia un poco ese sabor de chocolate y frutas confitadas. El humo es denso y abundante, mientras que la construcción está perfecta, sin problema alguno más allá de haberme echado la ceniza encima.

En su último tercio el Maduro de El Viejo Continente continúa la tendencia impuesta por los dos primeros tercios, con un sabor principal de chocolate y pimienta, pero también potencia levemente los sabores que habían sido secundarios hasta el momento, aunque no al nivel de los principales. Las nueces y la melaza son los secundarios, pero un poco antes de la mitad de este tercio el sabor de chocolate alcanza un nuevo matiz, habiendo sido de malteado en el primer tercio y siendo de chocolate puro en el segundo, en este adquiere propiedades como de brownie, con toques de vainilla y las nueces por supuesto. En el retrogusto la pimienta decide irse y me quedo solamente con chocolate.

El Viejo Continente es una marca que, en mi caso, me ha cautivado desde el principio. Pasé de no conocerlos en lo absoluto, a entrevistar a Daniel Guerrero y posteriormente probar sus cigarros (comprados por mí) y tomarles un cierto aprecio por su calidad sincera. Tengo uno más de ellos por probar, llamado The Circus, que es otra marca de la fábrica. Es difícil no tener altas expectativas, pero este Maduro me hace arrepentirme de haber regalado los otros dos, pero también agradecido que se puedan conseguir con relativa facilidad en este lado del mundo. Porque realmente es un cigarro que recomendaría.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Viejo Continente
Marca: El Viejo Continente
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,65
Puntuación: 90

Ron: Borgoe 12 Reserve Collection

Seguimos con los rones exóticos y esta vez vamos hasta Surinam. Este pequeño y muchas veces ignorado país queda entre Guyana y Guyana Francesa, y anteriormente era llamado Guyana Holandesa, pero queda en América del Sur. Recuerdo de niño estar estudiando las capitales de los países y estar inmediatamente seguro que Surinam quedaba en África. Sin embargo, también es relativamente conocido por ser el país independiente menos poblado de América del Sur, alcanzando los 551.000 habitantes.

La compañía Suriname Alcoholic Beverages NV (SAB) fue inaugurada en 1966, aunque puede trazar sus orígenes hasta 1882, cuando la azucarera Marienburg fue fundada. Hoy en día SAB es una de las mayores productoras de destilados en Suriname y su ron Borgoe recibe su nombre por los dueños de las plantaciones de Marienburg.

Para este ron utilizan dos fuentes, la primera es una destilación en tres columnas que produce un ron ligero ideal para envejecer en barricas de roble. Cuando requieren un destilado más pesado y abundante de cogéneres, utilizan su alambique de cobre hecho a mano.

Este ron fue lanzado en 1982 para celebrar los 100 años de la plantación de Marienburg, y es un blend de rones añejados en barricas de roble.

Como muchos rones, Borgoe marca el número 12 y no dice la palabra años. Sin embargo, buscando información sobre el ron descubrí que muchos lugares asumen que es un ron añejado 12 años.

En copa se aprecia un líquido color bronce con destellos que no varían mucho de su color original. El líquido se detiene rápidamente en la copa y luego de largo rato descienden gotas grandes y lentas.

En nariz se aprecia una fuerte nota de caramelo, vainilla y cáscara de naranja, que luego de un rato en copa permite apreciar notas más variadas y matizadas de caramelo, vainilla, nuez moscada, almendras, turrón y mermelada.

En boca la sensación alcohólica es baja, pero no por ello le voy a dar tragos mayores y en sabores se siente madera, caramelo, vainilla, un toque de cuero joven y la sensación en los labios de haber pasado cáscara de naranja por ellos. En el retrogusto se siente una nota interesante de chocolate y refresco de cola.

El líquido se siente cómo llega hasta el pecho casi, con un cierto aftertaste de chocolate, pero cuando le añado un toque de agua los sabores se sienten ligeramente amargos y aparece un toque interesante de café.

La verdad es que esta es mi primera aproximación a algo que esté remotamente relacionado con Surinam. Pese a su cercanía con Venezuela nunca he conocido a nadie de ahí, ni de alguna de las Guyanas, pero tampoco había consumido algún producto de ese país. Para muchos casos, Surinam para mí era una fuente de trivia y datos divertidos, pero me agrada mucho haber probado este producto y me gustaría tener más.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Suriname Alcoholic Beverages NV
Fabricante: Suriname Alcoholic Beverages NV
Nombre del Ron: 12 Reserve Collection
Marca: Borgoe
Origen: Surinam
Edad: hasta 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 80

AJ Fernandez – San Lotano Dominicano (Robusto)

Un tema que parece estar de moda entre los fabricantes de tabaco es el de las colaboraciones, y por supuesto que todas las marcas quieren colaborar es con AJ Fernandez. En la mayoría de los casos estas colaboraciones incluyen una marca haciendo tabacos en una fábrica distinta a la habitual, pero en este caso es al revés de como la mayoría de las colaboraciones con AJ Fernandez han funcionado. En esta ocasión la colaboración entre AJ Fernandez y José «Jochy» Blanco sale al mercado con una marca de AJF pero hecha en Tabacalera Palma en República Dominicana. El capote y la tripa dominicana del cigarro provienen de las fincas de Blanco en RD, mientras que la tripa nicaragüense es de las fincas de Fernandez en Nicaragua. Todo está envuelto en capa brasileña.

Este robusto lo compré en La Casa del Tabaco en Atlanta, aunque varios de mis amigos fumadores me lo habían recomendado ampliamente. Tantas fueron las recomendaciones que, incluso antes de probarlo, me compré un 5-pack hace unos meses también. Pensé que viniendo de AJF, en el peor de los casos que no me guste su sabor, al menos iba a estar bien construido. Pero para nada parece ser eso un problema, pues el cigarro tiene una anilla bastante decorativa y llamativa, con una capa áspera y carente de reflejos, parece hasta papel encerado. El aroma de chocolate de la capa es acompañado por aromas de establo también, mientras que en la tripa se sienten los mismos aromas pero más intensos, y también incluyen vainilla y cuero. En la calada en frío aprecio torta de chocolate, un toque de pimienta e igualmente toques de establo. La verdad se sienten distintos matices en la calada sin encenderlo y felizmente podría disfrutarlo así también.

El San Lotano Dominicano comienza con varios sabores intensos, abundantes y ricos a tierra mojada, bellotas, algo de chocolate amargo y un toque de pimienta, todos arropados por una sensación ligeramente dulce que potencia gran parte de estos sabores. Es un cigarro que quema bastante lento y me toma un poco más de media hora superar el primer tercio, en un robusto me parece asombroso. En el retrogusto se siente ese aroma de papas fritas cuando entras a un McDonald’s, pero le acompañan notas florales. El sabor es full, con una intensidad media, con un anillo de combustión perfecto y buena cantidad de humo aunque el tiro es ligeramente apretado.

El segundo tercio tiene un abundante componente de tierra mojada, cedro y vainilla dulce, y el retrogusto tiene la misma sensación dulce pero sin la vainilla. El tiro sigue ligeramente apretado, pero afortunadamente esto no se traduce en problemas de sabores. Hacia la mitad aparecen sabores más salados, destacando semillas de girasol y la intensidad se coloca en media-alta, mientras que los sabores siguen en full. La velocidad de quemado ha aumentado un poco y me toma unos 20 minutos superar este tercio.

El último tercio nuevamente toma la misma velocidad del primero y mientras el cigarro sigue destacando distintos sabores, yo me concentro en otra cosa y casi pierdo la oportunidad de fotografiarlo en este segmento. En términos de sabores el último tercio es el menos mejor de los tres, aunque destacan sabores agradables, incluyendo vainilla y café, sal y pasas, los la intensidad de los sabores se colocan en media y la intensidad del cigarro en media-alta. El anillo de combustión también varía un poco en este tercio y requiere un retoque, pero al punto que lo hice casi me quemo los dedos arreglándolo. Honestamente, no valía la pena en ese punto y luego de una hora y 30 minutos este cigarro llega a su fin.

Un tema interesante y extraño con este cigarro es que es la primera colaboración con AJ Fernandez que veo que no es fabricado en Nicaragua, pues normalmente cuando Abdel permite que alguien use su marca es en su fábrica. El San Lotano Dominicano me gustó, más de lo que creía que me iba a gustar aunque no lo llamo el mejor cigarro que he fumado, aunque esto viene más que nada por la experiencia con el último tercio. Sin embargo, por este precio son pocas las oportunidades que tendrás de un cigarro tan bueno, así que eso también se debe tener en cuenta.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: San Lotano Dominicano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Brasil
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 88

Ron: Aldea Maestro 2006

El ron Aldea es producido en la isla de La Palma, una de las más pequeñas y verdes de las Islas Canarias y donde se encuentra la mayoría de las plantaciones de tabaco de este archipiélago. Cuando alguien habla de tabaco canario, normalmente se refieren al tabaco de La Palma.

La compañía tiene sus orígenes en la Destilería Ron Aldea, fundada por Manuel Quevedo Alemán en el municipio de San Nicolás de Tolentino en Gran Canaria. Esta es otra isla, más al oeste, en la que casualmente viví durante 5 años. Lo que me llama la atención es que el poblado más importante en San Nicolás de Tolentino es efectivamente llamado La Aldea de San Nicolás pero por lo lejos que queda de todo y lo inhóspito de las carreteras y las zonas aledañas. Por más que sea, Canarias en general y Gran Canaria en específico no es un lugar grande, por lo que los poblados son muy seguidos cuando vas en carretera, al punto que el tiempo máximo que puedes pasar sin ver un poblado será de 10 minutos a lo sumo. Excepto si vas a La Aldea de San Nicolás, el terreno es super montañoso (volcánico) y la carretera muy peligrosa, llena de curvas, subidas infinitas y bajadas muy empinadas. Puedes pasar hasta una hora sin ver el primer aviso de que el poblado de La Aldea está cerca.

Hasta aquí la información inútil, porque el tema es que la destilería operó en Gran Canaria desde el siglo 19 hasta 1960. Carmelo Quevedo, el hijo de Manuel Quevedo, retuvo los derechos de la marca Ron Aldea y en 1969, José Manuel Quevedo Hernández (hijo de Carmelo y nieto de Don Manuel) volvió a crear la tradición ronera en la isla de La Palma, la cual no conozco y no puedo dar detalles de su topografía más allá de saber que la llaman la Isla Bonita por su intenso verde.

El ron Aldea Maestro fue destilado en 2006 a partir de jugo de caña producido localmente utilizando el alambique original que Manuel Quevedo Alemán construyó en 1893. El destilado fue añejado en una gran variedad de barricas de roble de distintos orígenes, incluyendo barricas nuevas y sin uso previo, para darle al ron una gran complejidad. Luego fue embotellado en 2016 a 40% de alcohol y solo se produjeron 9623 botellas.

Para más casualidad, desde hace un par de meses he estado trabajando en una revista española de destilados, tabaco y demás utensilios del buen vivir, y el equipo está formado por un grupo muy selecto y variopinto de personas de distintos países, entre los que se encuentra una persona que vive en La Palma y quien trabajó con este ron. Sin embargo, mi muestra llega por donde me llegan todas y no directamente de La Palma.

Pero hablemos del ron, porque la verdad es que historias tangentes y temas similares siempre puedo conseguir al respecto.

La botella del Ron Aldea Maestro se parece bastante a la de Rhum Clément, pero eso es una apreciación solamente.

En copa el Aldea Maestro presenta un intenso color cobre con destellos de bronce. Al agitarlo en la copa y detenerlo se aprecian lágrimas de buen tamaño que comienzan a descender al líquido a velocidad media-lenta.

En nariz se sienten inicialmente notas de madera, caramelo, almendras, vainilla y cáscara de naranja, seguidas por notas suaves de banana y coco. Luego de unos minutos regreso a la copa y se sienten también notas de mermelada genérica, duraznos en almíbar, peras, cuero y mazapán. Podría quedarme media hora más apreciando aromas, pero se evaporaría el alcohol.

En boca se siente un golpe alcohólico bastante suave y ligeramente picante, con sabores iniciales de caramelo, almendras, vainilla y un toque de cítrico. También se siente un toque herbáceo mentolado que me hace pensar inmediatamente en un ron agrícola, que este técnicamente es por ser hecho de jugo de caña, pero en realidad no es porque Canarias no fue conquistada por franceses.

En el retrogusto se sienten notas de toffee, cítrico, yerbabuena, jengibre y cáscara cítrica, con un aftertaste de almendras y vainilla. Con las pocas gotas que me quedan (en verdad es un poco más que unas gotas) les coloco hielo y florecen sabores de canela y una nota ligera de regaliz. Quizá hay más pero ya no quedan ni gotas.

El ron Aldea Maestro conecta de manera muy interesante el estilo del ron español que incluye caramelo, almendras y vainilla, y los acentúa con cítricos y sabores herbáceos del ron francés. Para mí que soy estudioso del ron, este puente entre ambos estilos resulta muy interesante y estoy seguro que sería ideal para cualquiera que quiera explorar nuevos sabores en el ron, especialmente si no ha probado el ron agrícola.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Destilería Ron Aldea
Fabricante: Destilería Ron Aldea
Nombre del Ron: Maestro
Marca: Aldea
Origen: España (La Palma, Canarias)
Edad: 10 años
Precio: $36
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Campesino – Buey Manso (Toro)

Tabaqueria 1844 es una de las marcas emergentes en República Dominicana, aunque muchos prefieren llamarlas marcas boutique, quizá porque tiene más caché o porque simplemente es el término de moda. El hecho es que estas marcas boutique están en auge no solo en RD sino en todo el mundo así que sin duda vale la pena usar el término a fin de diferenciarse de las marcas más tradicionales de la isla. Sin embargo, cabe destacar que no estoy 100% claro de la marca de este cigarro, pero como ya me fumé uno de ellos llamado Reserva del Padre y le puse de marca Campesino (porque es lo que dice la etiqueta), he visto en varias páginas que la marca del cigarro es Tabaqueria 1844. En fin, solo espero que me corrija la marca y mientras tanto seguirá llevando este nombre.

El Buey Manso es un cigarro con capa habano y realmente es un puro dominicano, al punto que en la misma anilla lo destaca. Por otro lado, mi experiencia con el Reserva del Padre no fue la mejor (que también es un puro dominicano), por lo que no espero mucho de este. Sin embargo tiene un color bastante uniforme y una capa oleosa y también se siente algo pesado. Tiene aromas en la capa a pimienta suave, caramelo y madera. En el pie no hay muchos aromas, apenas destacando paja y grama recién cortada. Finalmente la calada en frío presenta un poco de todos los aromas anteriores y les incluye anís.

El Buey Manso comienza bastante suave, en verdad. Aunque tiene capa habano durante un momento reviso bien porque podría ser un Connecticut oscuro y yo me equivoqué. Pero no, es habano, solo que es suave de sabores. Pero por suerte más adelante, como a mitad del primer tercio, destaca con sabores de crema, notas de semillas de girasol y nueces, nuevamente haciéndome pensar en que podría ser un Connecticut, pero nuevamente confirmo que no lo es. Hacia el final de este tercio comienzan a aparecer notas de café y nueces.

Para el segundo tercio los cambios son pocos aunque destaca mucho más es la construcción. El cigarro se mantiene cremoso y con sabores de nueces y hacia la mitad destaca unos sabores como de chocolate, pero bastante sutiles y no suficiente como para marcarlo como un sabor sino casi una esencia. Es una lástima porque no es que el cigarro sea suave, aunque esté en intensidad media-baja, hay una sensación áspera destacada en la garganta, pero no mucho más en términos de sabores, sino la sensación que el tiempo pasa y el cigarro se va consumiendo pero no mostrando mucho más.

En el último tercio se siente un poco más interesante, destacando sabores a anís y nueces, que acompañan sabores a café y madera, pero casi todos se sienten un poco secos. Aunque la combinación de sabores podría ser interesante, el cigarro no es muy complejo y por ello se sienten planos los sabores, además que esa sensación seca es bastante destacada. Lamentablemente esa carencia de sabores, intensidades y complejidad me pone difícil seguir hablando más del cigarro sin divagar.

El cigarro lo compré en una tienda en Miami, y me impresionó mucho conseguirlo porque normalmente no se encuentra en ese país. Pero, nuevamente, como mi experiencia con el Campesino previo no había sido la mejor, solamente lo compré porque el de la tienda me dijo que estaría mejor que el Reserva del Padre. En verdad no fue así y es una lástima, porque en medio de todo los puros dominicanos me llaman la atención y en la mayoría de los casos me he llevado sorpresas muy gratas. Pero, con un poco más de 8 meses de guarda y dedicándole una hora y 40 minutos, no pude sacar mucho más de este cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Manufactura Rivas
Marca: Campesino Series
Modelo: Buey Manso
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Habano Vuelta Abajo Navarrete)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana
Precio: $10,00
Puntuación: 74

Joya de Nicaragua – Antaño Gran Reserva (Belicoso)

Con una gran confianza y creyendo que estaba bastante claro en mi idea de fumar, fui con mi cuñado a un lounge en una tienda de Atlanta llamado La Casa del Tabaco. Entré con mi cuñado a la cava a recomendarle un cigarro y luego salí a sentarme en uno de los sillones a encender mi cigarro. Antes de hacerlo el dependiente me dice que debo comprar un cigarro en la tienda antes de fumar, lo cual tiene todo el sentido del mundo. Así que me volví a levantar, entré a la cava y me puse a revisar un rato y vi varios cigarros que me llamaban la atención, incluyendo este.

Este Gran Reserva es la continuación del Antaño 1970, que me impresiona que no haya reseñado, pues compré hace un tiempo un 5-pack y me parece una lástima no haberlo aprovechado para reseña, así que me tocará comprarlo en algún momento. El Antaño 1970 fue lanzado en 2001 y en 2005 fue lanzado el Gran Reserva, aunque desapareció rápidamente, pero en 2017 lo volvieron a lanzar, a propósito del 50 aniversario de la marca. El cigarro se trata de un puro nicaragüense y lo piqué con el ya famoso corte CigarVoss, que fue creado por un amigo de Chile, quien hace un par de cortes diagonales con la doble hojilla y queda como un pico interesante con un buen tiro. Los aromas de la capa son de madera, un aroma de frutos rojos y chocolate. La calada en frío presenta sabores de chocolate, pero como si hubiese mordido la vaina de cacao, pues tiene un toque ácido. Pero de resto, parece bien y a darle fuego.

El cigarro lamentablemente tiene algunos detalles de capa hacia la perilla, donde se ha roto y tengo que hacer magia para arreglarlo, y por magia quiero decir algo bastante desagradable de ver y se nota bastante en las imágenes. Sin embargo, esto hace que en los primeros centímetros los sabores sean algo escasos. Aunque resuelvo el problema de la capa, me sorprende que durante un rato no siento muchos sabores tampoco, pero finalmente comienzan a aparecer sabores de canela, paja y un toque suave de pimienta. Pero ya acercándome al final del primer tercio puedo recapitular algunos sabores que incluyen madera, cereza, tierra y canela, con pimienta en el retrogusto y definitivamente en dirección a ser un nicaragüense como esperaba.

En el segundo tercio los sabores son muy parecidos, quizá la diferencia es que pareciera que los sabores del tercio anterior a cerezas, madera, tierra y chocolate parecen haberse combinado y aunque esto suena interesante, el hecho es que se sienten todos al mismo tiempo y en la calada siguiente no se siente mucho más. Sin embargo, la intensidad del cigarro está entre suave y media, por lo que no se hace tan fácil apreciarlos y diseccionarlos bien. Otra cosa que me llama la atención es que normalmente tiendo a tenerle cierto miedo al retrogusto con un tabaco nicaragüense, y si es un puro nicaragüense, aún más. Este, siendo de Joya de Nicaragua, pues no debería haber dudas, pero es tan sutil en el retrogusto que durante varios momentos me pongo a pensar si en realidad lo estoy haciendo. A partir de la mitad incluye un poco de chocolate con ese sabor tan tenue de pimienta, pero no mucho más.

En el último tercio el anillo de combustión comienza a variar un poco, pero nada preocupante y afortunadamente es la primera vez que le doy un toque como tal. En el último tercio el cigarro finalmente se activa con sabores más fuertes de madera, cuero, tierra, café y la pimienta se siente mucho más imponente, pero el retrogusto sigue siendo suave, con canela y pimienta, pero no lleva la misma intensidad de los sabores en el paladar. Al final, luego de una hora y 45 minutos, este Antaño Gran Reserva llegó a su fin.

Creo que este cigarro me desilusionó un poco, o al menos no cumplió con mis expectativas. Por lo general, tanto de la marca como de su origen espero un cigarro fuerte, con cuerpo, matices y distintas intensidades que comenzarían en media e irían en ascenso, pero el cigarro durante gran parte de la fumada fue algo aburrido, quizá por esa falta de intensidad pero también porque los sabores carecen de matices y se sienten planos. No obstante, los sabores que tiene me parecen agradables y recomendaría el cigarro si no quieres fumar algo muy fuerte, pero al mismo tiempo no estoy seguro que ese haya sido el objetivo de la marca y quizá fue solo mi cigarro y si lo fumas sientes una bomba de sabores, pero el tiro y la quemada estuvieron perfectos, así que no puedo decir que el cigarro haya dado problemas y por eso la falta de sabores, porque no sería cierto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua
Marca: Joya de Nicaragua
Modelo: Antaño Gran Reserva
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Corojo oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Condega, Estelí, Jalapa)
Precio: $10,00
Puntuación: 78