Ron: William Hinton 3 Year Old

Aunque su nombre no suena muy portugués, el ron William Hinton proviene de Madeira, un archipiélago perteneciente a Portugal formado por 4 islas, que se encuentra a unos 520 kilómetros de la costa noreste de África y unos 500 kilómetros al norte de las Islas Canarias. Poco tiempo después de ser colonizadas, los portugueses reconocieron que estas islas en el medio del Atlántico tenían condiciones excepcionales para la agricultura de caña de azúcar. Según los reportes históricos, el rey Infante D. Henrique introdujo la caña de azúcar a Madeira en 1425, tan solo 6 años después de que fuera descubierta.

William Hinton fundó su destilería en 1845, produciendo ron a partir del jugo de la caña local. La destilería tuvo bastante éxito y para 1920 procesaba 600 toneladas diarias de caña. Sin embargo, este fue el pico máximo de producción y a partir de ahí comenzó un descenso que culminó con el cierre de la planta en 1986.

En 2006, los herederos de William Hinton reabrieron la destilería utilizando un alambique de cobre. Su ron de 3 años es producido a partir de miel de caña que ha pasado por un proceso de fermentación prolongada y luego es añejado en barricas de roble francés. El destilado es embotellado a 40% de alcohol.

La botella del William Hinton es bastante sencilla, con una etiqueta que destaca bastante su origen, lo cual es bastante notable.

En copa el William Hinton es un ron que presenta un color de paja (heno, para mis amigos españoles) bastante claro. Al darle un par de vueltas al líquido por dentro, queda una ligera película del destilado en la cara interna, de la que se desprenden lágrimas de tamaño mediano que descienden lentamente.

Apenas lo sirvo se desprenden aromas de madera de sándalo, vainilla, almendras y uvas verdes. Como buen ron agrícola, se sienten aromas ligeros y florales, que casi podría describir como delicados, así como notas herbáceas. Incluyen notas de jengibre, canela, banana, uvas verdes y regaliz roja.

En boca contiene inicialmente toques de astringencia que denotan una juventud notable, incluso si los rones agrícolas tienden a envejecer distinto que los industriales de melaza. Se sienten notas de madera, caramelo, almendras y vainilla con toques herbáceos de menta y resina. Las notas herbáceas incluyen sauce también. Hacia el final se sienten notas adicionales de caramelo y cáscara de banana.

El William Hinton 3 Años es un ron de cuerpo medio, con un final ligeramente dulce y una largura hasta el final de la garganta, que combina caramelo, menta y anís en el retrogusto y algo de canela y una intensidad alcohólica y calórica notable en el aftertaste.

Al añadirle hielo se sienten notas que relacionaría más con coñac, especialmente por esa sensación de uva macerada que muestra.

Pero el William Hinton 3 años no deja de ser una buena muestra de ron agrícola, aunque no provenga de la región normalmente relacionada con el ron agrícola. Sus sabores lo marcan más como un ron para coctelería, especialmente para cócteles con coñac, pero combinarlo con soda también es bueno.

Ficha Técnica:
Empresa madre: N/D
Fabricante: William Hinton
Nombre del Ron: 3 Years
Marca: William Hinton
Origen: Portugal – Madeira
Edad: 3 años
Precio: $23
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Rosalones – Auténticos (Robusto)

Rosalones es una de las marcas originales producidas desde los inicios de Joya de Nicaragua y, en muchos casos, es considerada como la hermana menor de la marca. Luego de desaparecer del mercado en 1990, regresó en 2010 para convertirse en una alternativa de menor costo de esta marca. El Auténticos se trata de un cigarro originalmente creado para el mercado europeo, que hoy está disponible a nivel mundial. Sin embargo, este lo compré en España en noviembre de 2019.

Este Rosalones es el 552, llamado así para resumir sus dimensiones de 5 pulgadas de largo por un cepo 52. Se trata de un cigarro aparentemente muy bien construido, siendo un puro nicaragüense, con una capa ligeramente áspera, poca oleosidad y aromas interesantes a pasa, cuero, melaza y canela. En la tripa se siente igualmente ese aroma de pasas, pero le acompañan madera de cedro y cáscara de maní. Finalmente lo pico con la doble hojilla, pensando que tengo tiempo sin usar el corte en V, y la calada en frío me presenta aromas de madera de cedro, maní (sin la cáscara), notas florales suaves y una sensación especiada, pero sin determinar especias específicas.

El Rosalones comienza bastante bien, aunque el anillo de combustión no es del todo recto, pero afortunadamente se corrige solo. Como buen cigarro nicaragüense dedicado al mercado europeo, ese golpe de pimienta inicial es bastante sobrio, pero existente igual. La pimienta es suave, a partir de la tercera calada y se mantiene en un nivel bastante moderado durante toda la fumada, dando pie a descubrir otros aromas y sabores. Entre los más destacados de este tercio se encuentra un sabor de madera seca muy prominente y se podría decir que es el único protagonista en este tercio, aunque también le acompañan, en menor escala, sabores de nueces, chocolate en polvo y una cierta nota dulce. El retrogusto es de madera con notas más fuertes a chocolate.

El anillo de combustión no es lo más destacado del cigarro y aunque sigue su tendencia torcida y variable, el Auténticos produce una ceniza sólida y bastante duradera, que incluso llega fácilmente a la mitad del cigarro. En el segundo tercio los sabores de pimienta se mantienen muy controlados, mientras que el de madera sigue siendo el protagonista, todavía con esa nota seca. Sin embargo, aparece un sabor cítrico en este tercio, que se define como cáscara de naranja, pero en el retrogusto solamente se siente como cítrico, sin definición. También mantiene ese sabor ligeramente dulce, que no se define pero sí facilita la apreciación de ese sabor de cáscara de naranja que mencioné. También hay pimienta en el retrogusto, más fuerte que en el paladar, pero nada en comparación con las versiones nicaragüenses para el mercado americano.

El último tercio del Auténticos es casi igual al anterior, aunque más sencillo, o al menos más fácil de describir. La madera ya no se siente seca, por lo que defino solo como madera, y el sabor de cáscara de naranja se define solo como cítrico, sin matices ni connotaciones de otros sabores que lo enriquezcan. Los sabores de frutos secos, que en el primer tercio se definieron como nueces, en el segundo desaparecen y en este último aparecen como almendras, muy aromáticas y por ende bastante notables en el retrogusto, pero con una marcada sensación también en el paladar. La pimienta sigue siendo suave y el último tercio quema bastante lento, con el mismo anillo de combustión, pero esta vez sí me atrevo a darle un retoque mínimo. Al final, el Auténtico, con su tamaño de robusto 5 x 52, me sorprende con una duración de una hora y 45 minutos.

Luego de mi experiencia previa con un Rosalones, que en verdad no me dejó del todo satisfecho, principalmente porque se trataba de un cigarro de grandes dimensiones y por ende no fue algo que me cundiera de sabores, y por tanto no quedé tan maravillado como muchos de mis amigos españoles describen el cigarro, en verdad necesitaba que el próximo de la marca que fumara realmente me sorprendiera. Así fue y con gusto puedo recomendar este Auténticos, sobre todo por su bajo precio y su relación calidad-beneficio. Estoy seguro que el Reserva también sería igual de bueno si tan solo lo hubiese comprado en un formato menor. Más allá de sus sabores y calidad, puedo decir que es un cigarro «cómodo», en el sentido que podría fumarlo a cualquier hora y con cualquier paladar, por lo que sería fácilmente un cigarro para comprar en packs de 5 o de 10 y los acabaría con relativa rapidez.

Ficha Técnica:
Fabricante: Joya de Nicaragua
Marca: Rosalones
Modelo: Auténticos
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $3,50
Puntuación: 86

Porto Real – Maduro (Toro)

Porto Real es una marca privada de la tienda United Tabac de Miami, aunque en la fachada dice The Cigar Store. No sé si es de venta exclusiva en la tienda, pero al menos su dueño me dio a entender que es su marca y de sus socios. La marca es fabricada por Felipe Gregorio y tiene un producto llamado Classic y otro llamado Connecticut, o al menos son los que yo tengo. El Connecticut fue el primero de ellos que probé y me pareció excelente, mientras que el Classic, que asumo es capa habano, no tanto. Sin embargo, sí me gustaría tener un poco más de información de ellos, pues su página web no parece estar funcionando y su Instagram mantuvo un esquema de una publicación semanal hasta el 17 de julio. Por lo mismo, es imposible saber la liga de este cigarro y de los demás.

El Porto Real Maduro se trata de un cigarro con una capa bastante venosa, incluso con algunas venas grandes, pero buena presencia y combinación de colores entre las anillas y el cigarro. En esa capa tiene aromas interesantes que incluyen madera, pasas, notas florales suaves y una cierta sensación como de mosto. En la tripa se sienten aromas muy típicos como cedro y cuero, y luego de picarlo con la doble hojilla aprecio aromas de roble, pimienta y pasas. En los últimos meses alguien me explicó la diferencia aromática entre el roble y el cedro, por lo que quizá verán que los describo más en reseñas. Afortunadamente ya me habían explicado otros aromas de madera como el sándalo, el aserrín o la corteza de árbol.

El Port Real no es un cigarro que se destaca por sabores muy contundentes o intensos, mostrando desde el inicio una intensidad media y sabores tímidos que apenas se muestran al cabo de las primeras caladas y da una ligera sensación de pimienta, pasas, madera y hacia la mitad del tercio un dulce como de melaza. El retrogusto es de melaza desde el inicio, y más o menos cuando esta comienza a formar parte del sabor en el paladar, se siente un sabor a nueces en el retrogusto también. No hay mucho que impresione más allá del tamaño y color de la ceniza, pero en términos de sabores se aproxima más a los maduros suaves que he probado.

A diferencia de muchos cigarros, el Porto Real Maduro no muestra una gran diferencia entre un tercio y el siguiente, salvo el fortalecimiento del sabor de pimienta, que había sido casi secundario en el primer tercio y es principal en este. Sin embargo, es a mediados del tercio que aparece un sabor destacado de durazno, que me recuerda mucho a un jugo de durazno comercial. El sabor de madera se mantiene en el fondo, sin mucha sorpresa ni matices, al igual que se muestra en el retrogusto, acompañando el sabor de nueces del tercio anterior. Es hacia el final de este segundo tercio que aparece un sabor a regaliz negra en el paladar, suave al inicio, pero fortaleciéndose y dando a pensar que la transición al último tercio será más notable que la previa.

El último tercio de este Porto Real Maduro no es muy diferente al tercio anterior, pero destacando menos matices. Apenas se siente ese sabor de madera del tercio anterior, pero más que nada porque el sabor a regaliz que marcó la transición es bastante destacado y dominante. Tanto que ha obliterado los sabores de pimienta y nueces de los tercios anteriores. Incluso, el sabor de almendras que se sentía en el segundo tercio es una sensación suave en este. La intensidad del cigarro comenzó en media y terminó en media-baja, en un cigarro cuya fumada total fue de 1 hora y 50 minutos.

No esperaba mucho del Porto Real Maduro, particularmente porque el Classic (capa habano) no me había impresionado mucho tampoco. Aunque en términos técnicos no me dio problema alguno, destacando una ceniza respetable, humo abundante, anillo de combustión recto en casi todos los casos, y una fumada con algunos sabores, pero también me pareció que algunos de esos sabores se sentían ligeramente artificiales, como fue el caso de la regaliz. Entiendo que no son necesariamente artificiales, pero que es una tendencia en los cigarros maduros. Sin embargo, como suele suceder en casos donde fumas distintos cigarros de una misma marca, si uno te gusta terminas comparando los demás con ese, y es lo que me pasa con el Connecticut de Porto Real con respecto a este. El Maduro no es un mal cigarro, y por $4 es una excelente opción, pero si pueden alcanzar un nivel de calidad como lo hicieron con el Connecticut, esperaría lo mismo con este, que no es el caso.

Ficha Técnica:
Fabricante: Felipe Gregorio
Marca: Porto Real
Modelo: Maduro
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $4,00
Puntuación: 78

Ron: Toucan No. 4

El ron Toucan es producido en Rhumerie Saint Maurice, que viene siendo una «ronería», pero me inclino más hacia una destiladora. Esta se encuentra ubicada en el municipio Saint Laurent du Maroni en la Guyana Francesa. Este pequeño país se encuentra al este de Suriname y es quizá uno de los más ignorados, al menos por Latinoamérica en general.

El hecho es que como ex-colonia francesa, aquí también se hace ron agrícola cuya caña proviene de un sembradío al borde de un bosque amazónico virgen, en donde el pájaro tucán existe en gran número.

El ron Toucan No. 4 es producido por destilación en columnas, a partir de jugo de caña que ha sido fermentado durante 48 horas. Luego es enviado a Toulouse en Francia, donde descansa en tanques de acero inoxidable durante 6 meses antes de ser reducido durante 6 horas a sus 40° de alcohol. Posteriormente es añejado en barricas de Armagnac durante 15 días y luego una infusión de tres tipos de madera durante 15 días.

El proceso crea un ron bastante joven, saborizado y terminado en barricas de armagnac. Este tipo de ron no suele ser el que más me gusta, por lo que verán pocos rones saborizados o especiados en mis reseñas, pero el resultado final no es desagradable ni dominante. Es casi hasta modesto.

Un tema interesante con este ron es que se anuncia como libre de colorante y de endulzantes, y que es derivado de la misma destiladora de columna que el ron blanco de la marca, que tiene 50% de alcohol. También hacen uno saborizado de vainilla y uno especiado llamado Boco.

El Toucan No. 4 se presenta con un color bastante claro, haciéndome creer que, efectivamente, no tiene su color alterado. Luego de darle un par de vueltas en la copa se aprecian lágrimas pequeñas que caen lentamente dentro del líquido.

Los aromas son bastante inusuales para un ron, pero no inesperados para un agricole, e incluyen chocolate sin azúcar, incluso el aroma me recuerda a esos chocolates que tienen sal marina. También hay un aroma intenso a tabaco, pera y notas vegetales, pero también hay un aroma intenso a esmalte. Quizá no es el mejor de los aromas del ron, pero sí invita a apreciarlo una y otra vez para determinarlos y confirmarlo todos, pues no son desagradables.

En boca se siente extremadamente ligero y volátil, con una fuerte nota de alcohol que hace que apreciar los sabores en primera instancia no sea fácil. En segunda instancia, ya acostumbrado a esa nota alcohólica, puedo sentir nueces, refresco de cola y frutas. El ron es bastante seco, destacando su juventud, pero su sabor me recuerda más a una cachaza que un ron.

Se le sienten notas de toffee y azúcar, principalmente en el final de los sabores, pero luego de pasar esa nota alcohólica, el ron no cierra con buenas impresiones, presentando apenas azúcar, un cítrico muy ligero y notas herbáceas. Le añado hielo y los sabores de las barricas de Armagnac relucen aún más, pero no destaca el sabor del producto.

El ron no es una maravilla, pero para que una empresa tan pequeña (es manejada por una pareja y algunos trabajadores) pueda crear 4 productos diferentes, gane medallas y sea reconocido como un ron agrícola, en país que no es el más destacado por ese tipo de producción, se reconoce un gran potencial. Sin embargo, más de $40 por un ron de 6 meses me parece una grosería.

Ficha Técnica:
Empresa madre: N/D
Fabricante: Rhumerie Saint-Maurice
Nombre del Ron: No. 4
Marca: Toucan
Origen: Guyana Francesa
Edad: 6 meses
Precio: $45
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 79

Partagas – Heritage (Rothschild)

En 2017 General Cigar creó un nuevo Partagas, aunque su anilla se parece mucho a la anilla típica de los Partagas de Cuba, con sus colores dorado y rojo. La marca responde que se trata de un cigarro que rinde homenaje a sus inicios en Cuba y cuya liga fue creada con la asesoría de master blenders en República Dominicana y Honduras. Esta liga incluye capa Olancho San Agustín hondureña, la misma que lleva el CAO OSA Sol que fumé hace unos días. Esta cubre un capote Connecticut Broadleaf y lleva tres hojas en la tripa: Piloto Cubano de República Dominicana, San Andrés de México y Jamastra de Honduras.

El cigarro fue un cambio que hice con un amigo, aunque no me recuerdo por cuál. El hecho es que mi amigo pensaba que se trataba de un habano, lo cual obviamente no es, pero que me iba a gustar porque no es suave. Este amigo tiene predilección por los 6 x 60, por lo que cuando me habló de él no me llamaba mucho la atención, aunque luego revisé y descubrí que el mayor cepo en el que está disponible es de 52. Este en particular es un Rothschild de 4,5 x 50. Ya con el cigarro en mis manos lo primero que me llamó la atención es que es bastante rígido, con pocos lugares donde se siente más suave. La capa tiene aromas de cuero, pasas, un toque de chocolate y aserrín, mientras que en el pie se siente más chocolate, un toque de cuero y frutos secos. Lo pico con la doble hojilla y el tiro se siente bastante apretado, así que le doy un segundo corte que no da mayor cambio. Pero la calada en frío ofrece aromas de helado de chocolate, pistacho y café.

El Heritage comienza con sabores de madera, particularmente corteza de árbol, pero también hay un toque fuerte y seco que me indica que me tengo que tomar el cigarro con calma y no dejarme engañar por su pequeño tamaño. Al cabo de unos minutos desaparece esa sensación seca y el Heritage desprende sabores de pan con mantequilla, chocolate amargo, algo de guayabita y pimienta. Pese a lo que esperaba de un Partagas dominicano, este no carece de sabores ni de intensidad, con una intensidad media-alta y un anillo de combustión relativamente bueno, que no requirió retoques.

En el segundo tercio hay un sabor de caramelo que toma el protagonismo de la fumada, apoyado en una buena cantidad y densidad de nueces, sabores tostados y un toque sutil de bourbon. La pimienta también se siente más fuerte, aunque mantiene la intensidad. Me sigue llamando la atención cuánto se parece a un habano en la anilla y es quizá lo que me generó una cierta aversión al cigarro antes de encenderlo, pero desde la primera calada es obvio que no es cubano, pero en el buen sentido.

El anillo de combustión se comporta bastante bien durante el resto de la fumada, aunque en el último tercio al cigarro le parecía costar mantenerse encendido, no porque se apagara ni porque necesitara retoques, sino más bien porque no soltaba casi humo cuando estaba en el cenicero. Pero al ponerlo entre los labios siempre dejaba fumarse muy bien. Los sabores en el último tercio son más escasos, destacando nuevamente esa sensación seca en las últimas caladas, pero también con sabores de madera como predominantes y algo de caramelo y nueces de fondo. Para ser un cigarro de estas dimensiones me asombró que la fumada me tomara una hora y 50 minutos, pero realmente lo disfruté.

Para ser un cigarro de menos de 5 pulgadas (el largo habitual de un robusto), el Partagas Heritage es un buen cigarro, con todo y que el último tercio no sea tan bueno como los dos anteriores. Se trata de un cigarro complejo que muestra que General Cigar no solo quiere hacer copias de habanos con tripa genérica y una capa llamativa. Este es un cigarro que me veo comprando de nuevo, idealmente en un 5- o 10-pack, y lo recomendaría a quienes estén buscando «graduarse» hacia cigarros más fuertes y compuestos.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Partagas
Modelo: Heritage
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Rothschild
Origen: República Dominicana
Capa: Honduras (Olancho San Agustín)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), Honduras (Jamastran), México (San Andrés)
Precio: $8,50
Puntuación: 87

Ron: Coloma 8 Años

Ron Coloma proviene de la hermana república de Colombia, específicamente de la Hacienda Coloma, que es conocida por su fabricación de café al sur de Bogotá, a 1700 metros sobre el nivel del mar. Aunque la hacienda no parece tener destilería, es muy posible que el ron sea producido en otra ubicación, como sucede muy a menudo con los rones colombianos.

Según su página web se trata de un ron de melaza y de lo que se conoce como Single Vintage, o que no es un blend. También dice que es añejado continuamente en barricas de roble americano.

Lo que hace que Ron Coloma sea diferente es que después de su añejamiento el ron es terminado en barricas utilizadas previamente para añejar el licor de café de la hacienda. Luego es diluido hasta los 40° de alcohol utilizando agua de la Cordillera de los Andes y filtrado en viejos filtros de café de la hacienda.

El ron Coloma 8 años se trata de un líquido de color cobrizo pero casi opaco, aunque es completamente transparente y sin partículas en suspensión, solo que no parece brillar mucho. Lo agito en la copa y se desprenden lágrimas de tamaño medio que descienden con relativa rapidez, dejando una estela casi inmóvil.

En nariz se siente un aroma de cáscara de naranja con caramelo y toques de almendras. Al cabo de un par de minutos se sienten notas de vainilla, caramelo, almendras y cáscara de naranja, seguidas muy de cerca por notas de chocolate y tabaco. Esperaba más notas de café en el aroma, pero estas se sienten solo si realmente las buscas.

En boca se siente una sensación alcohólica media-fuerte, mostrando sabores solamente en segunda instancia, cuando finalmente superé ese golpe. Estos sabores son de chocolate, caramelo y un toque muy suave de café. En segunda instancia se sienten notas de vainilla, caramelo, chocolate y una sensación mucho más obvia de café.

Sin embargo, el retrogusto es más achocolatado que con café y eso se siente muy bien pero al mismo tiempo un poco raro luego de tanta descripción alrededor del café. Es solo cuando le pongo algo de hielo que las notas y sabores de café comienzan a destacarse, por lo que en un cóctel sencillo este ron debe ser espectacular. Solo que no tengo más.

El ron Coloma es diferente a lo que esperaba, pues con tanta descripción mencionando café, esperaba una especie de ron con café, pero en verdad son notas muy sutiles. Afortunadamente muestra una buena cantidad de otros sabores que, si no sabes o no lees sobre su historia cafetera, puede que te llame más la atención, sobre todo para tomar solo y con un tabaco.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Ron Coloma
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: 8 Años
Marca: Coloma
Origen: Colombia
Edad: 8 años*
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 71
*según la marca