Whiskey: George Dickel Rye

Aunque parezca un estilo antiguo y muy clásico, la verdad es que George Dickel Rye Whiskey fue lanzado en 2012, siendo un whiskey a partir de un mosto 95% de centeno. Es el único whiskey producido por la empresa (George A. Dickel & Co.) que no es destilado en su destilería Cascade ubicada en Tennessee. En vez, es creado usando un mosto que además del 95% de centeno mencionado, contiene 5% de trigo malteado y luego destilado y añejado en Lawrenceburg, Indiana. El whiskey es luego enviado a las instalaciones de Diageo en Plainfield, Illinois donde es enfriado a una temperatura específica antes de pasar por un suavizado en carbón y, finalmente, embotellado a 45% de alcohol. La marca es parte de Diageo, por si no era obvio.

La botella la adquirí luego de haber visto una lista como las típicas que pasan siempre en internet de los mejores whiskeys americanos (bourbon y rye) por menos de $30 y creo que esta botella cuesta unos $20. La botella es de cuello largo, muy maniobrable y gracias a ese cuello, muy sencilla de servir, especialmente cuando vas a probarlo y creo que este fue el primer Rye que probé.

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Siendo este el primer rye whiskey que probé, aunque ya para cuando hago la cata he probado otros, creo que lo que más me impresionó fue la riqueza del color cobrizo, así como las múltiples lágrimas que se crean en la parte interna de la copa, que son bastante gruesas también.

En verdad no me acuerdo cómo pensaba que sería el sabor y el aroma del rye, pero viendo que las típicas cervezas americanas (Michelob, Budweiser, Coors, etc.) siempre han sido de muy poco sabor, cuerpo y aroma, pensaba que el whiskey sería similar. Precisamente por eso, nada me preparó para las fuertes notas aromáticas de este whiskey, que incluye una fuerte nota de madera, maple y caramelo. Le sigue una combinación de vainilla con canela, nuez moscada y guayabita, cuyo aroma me recordó mucho al ron. Por último también se sienten fuertes aromas de mermelada, mazapán y miel.

No es de impresionar que realmente quedé prendado con este rye whiskey y que es la razón por la que lo sigo comprando (el rye en general, no necesariamente esta marca), pues en boca es muy similar a sus aromas, con sabores principales a maple, caramelo, centeno, madera y sabia, e incluso sabores de cereal y maíz que me recuerdan al famoso corn flakes.

Seco es muy bueno y complejo, así que le añadí algo de hielo para ver como un poco de agua podía separar un poco esos sabores y generar más matices, pero fue un error, pues el frío no le hace bien. Luego de tomarlo seco de nuevo, pero con ese poquito de agua que dejó el hielo le siento sabores de almendras y mazapán, así como un toque de licor de naranja, tipo Cointreau, que se siente como parte de los sabores de caramelo y madera.

El retrogusto es intenso gracias en gran parte al 45% de contenido alcohólico, que contiene sabores de madera y centeno bastante fuertes y notas más suaves de maple y caramelo.

Ciertamente el George Dickel Rye es uno de los whiskeys que me hizo enamorarme del whiskey de centeno. No solo por sus sabores, matices y todas esas variaciones, sino que además puedes sentir todos estos sabores y aromas en una botella de $20. Hay varias más, mucho más caras y, por supuesto, mejores. Pero por $20 es una experiencia tremenda. El fuerte de este whiskey al igual que los bourbon es la madera, pero en este caso es complementado por dulces de maple y caramelo, perfecto para tomar solo o, mucho mejor, combinar con un tabaco.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Cascade Hollow Distillery
Nombre del Whisky: Rye Whiskey
Marca: George Dickel
Origen: USA
Edad: 5 años
Precio: $20
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 90

Caldwell – The King is Dead by AJ Fernandez (Super Corona)

Las colaboraciones entre marcas ciertamente no son algo nuevo y hoy en día son casi que algo común. En el caso específico de Robert Caldwell, no es la primera vez que trabaja con AJ Fernandez, habiéndolo hecho incluso junto con Matt Booth también para crear The T. , pero es obvio que no era el único cartucho que tenía para compartir con AJF y así nace este The King is Dead. Pero mientras el original era un puro dominicano, en esta ocasión AJF quiso recrear el cigarro pero haciéndolo un puro nicaragüense.

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La anilla de este cigarro es ligeramente diferente a la original, contando un fondo rojo/vinotino bajo el trono y una anilla adicional que dice By AJ Fernandez. Pero la capa también es considerablemente más oscura, oleosa y con aromas a tierra y cuero. En el pie se aprecia una nota más ligera de tierra con toques de cacao en polvo y café en granos. Una vez pico el cigarro y le doy unas caladas en frío, notando que el cepo de 46 se siente realmente delgado, aprecio aromas de cacao en polvo, tierra y madera.

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Este Caldwell enciende lentamente, como si por lo largo tuviera que darle más caladas, pero en verdad ello solo aseguró que pudiera encenderlo de manera pareja y perfecta. Comienza con sabores de canela y madera con toques de tierra y una ligera sensación dulce, con intensidad media pero con la sensación que aumentará. A medida que voy fumando durante este primer tercio ese sabor dulce se hizo más dominante, incluyendo además toques de frutos rojos como ciruela. En el retrogusto se sienten principalmente canela y pimienta, y el resto del tercio estuvo caracterizado por una reducción de los sabores de tierra y madera.

En el segundo tercio la nota dulce sigue en constante aumento, mientras que la canela parece haberse suavizado, al igual que la intensidad de la pimienta. Los sabores de madera y tierra siguen presentes, pero con una que otra intensidad pasajera. Esta tendencia se mantiene pasando la mitad del cigarro y por eso lo coloqué como dos fotos que se van alternando, pues no hubo un cambio significativo ni mucho que reportar en estas dos secciones dentro del segundo tercio, con la posible excepción de un aumento en la intensidad general del cigarro, alcanzando la media-alta, pero luego bajando de nuevo a media cuando superé la mitad.

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En el último tercio ese dulce que iba aumentando durante toda la fumada parece culminar combinándose con el sabor de ciruelas, lo que hace que se sienta como todo un postre. También hay otros sabores que se combinan, como el de café con tierra, que da la sensación de un café sucio, por así decirlo; como un ristretto intenso pero sin nota amarga. Por su parte los sabores de canela y pimienta siguen su presencia en el retrogusto y así, luego de una hora y 40 minutos, el TKID AJF, porque su nombre entero es bastante largo, llega a su fin.

Lo primero que pensé cuando vi este cigarro fue «¿por qué hace falta?». Pero la verdad es que no es justo pensar así, pues en verdad los grandes de la industria piensan «¿por qué no?», y eso es precisamente lo bueno de este cigarro. No era algo que realmente hacía falta, pero qué bueno que se hizo. Siempre es interesante comparar tabacos nicaragüenses con dominicanos, sobre todo en este caso que ambos son puros de sus respectivos países. Pero mientras que el TKID original tiene sabores cítricos y cremosos, creo que esos son exactamente los que le hicieron falta a esta versión. Sin embargo, está muy bien. Al final le daré más puntos, no porque sea necesariamente mejor, sino porque creo que hace un par de años penaba mucho más las experiencias por el mismo afán de no puntuar de más los cigarros. Eso me ha hecho reconsiderar muchas de las puntuaciones hoy en día, pero si acaso lo rehago, será con una fumada nueva.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Caldwell
Modelo: The King is Dead by AJ Fernandez
Dimensiones: 7 x 46
Tamaño: Super Corona (Churchill)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 85

Hiram & Solomon – Veiled Prophet (Toro)

Tengo un buen tiempo tentado por esta marca, no porque sea masón ni porque me llame la atención la masonería en general, aunque tengo amigos a quienes sí les llama la atención y me han pedido estos cigarros para «acercarse» un poco más a la disciplina. Pero el hecho es que he visto la marca aparecer en varias imágenes de las cuentas que sigo en redes sociales y me ha despertado la curiosidad. Nunca los había comprado porque no estaba seguro si valían la pena, pero cuando visité la tienda de ZR Cigars en La Romana, RD me comentaron que tenían la distribución exclusiva de la marca así que añadí algunos de ellos en mi compra. En papel, al menos, el cigarro se ve bastante interesante, con una capa brasileña Arapiraca, capote de Indonesia y tripa nicaragüense Habano de Estelí, Habano de Jalapa y hojas de Paraguay. Por pura casualidad es el segundo cigarro esta semana que contiene hojas de Paraguay.

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En realidad, esta vitola 6 x 54 corresponde a una edición limitada del Veiled Prophet, en donde se venderán solamente 500 cajas de 20 cigarros, producidos por Plasencia Cigars en Nicaragua. El cigarro se siente pesado y bien empacado de tabaco, con aromas que incluyen tierra, madera, pimienta y una suave nota herbácea. Lo pico finalmente con mi guillotina de corte en V profundo, que llevaba un par de días sin usar y la calada en frío es muy interesante, sobre todo porque los aromas son muy diferentes a los de la capa; incluyen aromas cítricos, madera, azúcar morena, cuero, nuez moscada y café. Sin más que esperar y mucho querer, lo enciendo pacientemente.

Hiram & Solomon - Veiled Prophet 02

Desde la primera calada pienso que este es un buen cigarro, con un humo denso, casi inmóvil aunque hace brisa y una sensación igualmente pesada como el cigarro. Los sabores incluyen cáscara de naranja, cuero, nuez moscada y café, con notas más suaves y esporádicas de azúcar moreno y canela. Además la consistencia de los sabores es duradera durante todo el primer tercio, con un retrogusto bajo de pimienta, lo cual ya es impresionante, pero incluyendo nuez moscada también. La intensidad es media-alta de entrada, ya impresionando aún más.

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Comenzando el segundo tercio, la ceniza se siente sólida y el cigarro sigue quemando perfecto, con ese anillo de combustión no del todo recto, pero sin necesitar retoques. Los sabores son de cuero, chocolate, nuez moscada y café, mientras que los sabores de cáscara de naranja y azúcar morena siguen presentes pero no constantes y pareciera que van de salida. También se sienten algunas notas de caramelo de vez en cuando, que no le dan una dulzura al cigarro, sino esa sensación de azúcar caramelizada. Sin lugar a dudas la intensidad sigue en el mismo renglón de media-alta, pero el cigarro quema relativamente lento.

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Hay algo que me pasa con los cigarros de cepo grande, o superior a 52, y es que las caladas tiendo a darlas con la misma fuerza que un cigarro de cepo menor y, aunque eso puede parecer elemental para unos y tonto para otros, el hecho es que como pasa más aire por el cigarro y este aire es caliente, me termina medio quemando la lengua un poco y al cabo de dos o tres caladas en un corto período de tiempo, termino teniendo que dejar el cigarro descansar un buen rato antes de retomarlo. Aquí me di cuenta de eso antes, por lo que empecé a espaciar las caladas y darlas con menor intensidad. Los sabores en la mitad incluyen una densidad mayor del sabor de chocolate, como si fuera una mousse, pero sin dulce. La intensidad ya está en alta, lo cual es otra razón para dejarlo descansar considerablemente.

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En el último tercio el Veiled Prophet suelta un poco sus tendencias hacia la máxima intensidad y se sitúa nuevamente en media-alta, sin mucha temperatura que era quizá lo que me estaba molestando en el tercio anterior. Los sabores siguen siendo de chocolate, cuero, nuez moscada y café, pero las notas más suaves son únicamente de azúcar moreno. Sin saberlo, pero afortunadamente por pura precaución, comí bien antes de fumarlo y sin duda era algo que debía hacer. Aunque muy parecido al segundo tercio, en este el cigarro mejoró en temas técnicos con esa reducción (leve) de la intensidad. Luego de dos horas fumando, el Veiled Prophet llegó a su fin, sin calentarse (mucho) más y con un anillo de combustión perfecto.

Sin duda no hay que ser masón para disfrutar este cigarro, ni para que te guste o al menos a mí. Lo fumé sin expectativas y quedé gratamente sorprendido, aunque preguntando a los que ya conocen la marca, me dicen que el Veiled Prophet es el mejor, así que ahora temo que las expectativas queden muy altas para los próximos que fume. Pero no importa, esta reseña era de este y ya veremos cómo me va con los demás. Por lo que he visto esta edición limitada es el más pequeño del Veiled Prophet, siendo el otro de 7 x 60, lo cual no me puedo imaginar como será. Pero sin duda que uno en robusto o corona creo que podría ser mejor, pero esa es mi preferencia. Este en su formato actual está muy bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Hiram & Solomon
Modelo: Veiled Prophet
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Brasil (Arapiraca)
Capote: Indonesia
Tripa: Nicaragua (Habano Estelí, Habano Jalapa), Paraguay
Precio: $10,50
Puntuación: 90

Ginebra: Bols Genever

Hay algo que probablemente no mucha gente sabe, y cuando digo «mucha gente», me incluyo porque solo lo aprendí estudiando un poco la ginebra. El tema es que London Dry Gin es un tipo de ginebra, pero es la más común, por lo que la mayoría de las ginebras que había visto en mi vida siempre decían eso y asumía que era como ponerle «Añejo» al ron, lo cual después también descubrí que es un estilo.

Pero el hecho es que existen 5 tipos de ginebra: London Dry Gin, Plymouth Gin (que tengo una botella y próximamente la reseñaré), Genever Gin, Old Tom Gin y New American (que es el estilo de Prairie Organic, de reciente reseña).

La Bols es del estilo Genever, que tiene un color y sabor muy diferente al de otros tipos de ginebra. Mientras que la mayoría de las ginebras son hechas a partir de grano, el estilo Genever es hecho a partir de granos malteados, lo que le da un color más oscuro y un sabor más similar a un whisky suave. En los años recientes la ginebra Genever ha ganado más auge y muchos mixólogos la están usando en cócteles, pero es el tipo de ginebra que puede tomarse sola también.

Lucas Bols se anuncia como la compañía destiladora más antigua del mundo en funcionamiento, con sus orígenes siendo en el año 1575. Luego de 445 años la compañía se ha convertido una de las líderes en la industria de los destilados, con presencia en más de 110 países vendiendo vodka, ginebra, Genever y licores varios, incluyendo 36 licores naturalmente saborizados.

Según su página web, Lucas Bols comenzó a destilar Genever en 1664. De hecho, el Genever es el estilo original de la ginebra y la raíz del licor destilado de enebro. Esta ginebra sigue siendo muy popular en Holanda. El producto actual está basado en la receta original introducida por Lucas Bols en 1820, producido a partir de un destilado de vino malteado hecho de centeno, maíz y trigo fermentados durante largo tiempo y destilado tres veces en alambiques de cobre. Este vino malteado luego es infusionado con una selección cuidadosa de botánicos y embotellado a 42% de alcohol.

La botella de Bols Genever es alta y cilíndrica como la que aparece en la portada de este artículo. Es sellada con un corcho sintético y de apariencia muy singular y llamativa.

Una vez servida en copa me di cuenta inmediatamente que se trata de un líquido muy diferente de las ginebras de estilo inglés que siempre he tomado. En vez de recibir ese aroma de pino y enebro inicial, los aromas eran mucho más terrosos, con impresiones herbáceas destacadas. También hay una presencia de enebro, pero el aroma herbáceo a veces lo domina.

También hay sensaciones frutales como de piña y calabaza, así como cilantro, que es uno de los botánicos más tradicionales y que no podía faltar.

En boca se confirma la complejidad que se sentía en nariz, con una sensación herbácea y terrosa al principio, pero ese herbáceo me recuerda a la Cachaça, y no me sorprendería que existan similitudes en la manera en que ambas son fermentadas y destiladas. También hay un sabor como de vino joven pero no hay una impresión malteada. Los sabores son acompañados por toques de piña y una sensación picante herbal, como cuando comes una rúgula que es picante. La presencia de enebro se siente en todas partes también.

El retrogusto es picante, con toques de pimienta y cilantro, seguidas de tierra, vino malteado (aquí sí) y enebro.

La ginebra Bols Genever destaca esa sensación antigua de la ginebra, y en su nombre se puede apreciar la raíz de la palabra ginebra también (y no la ciudad suiza), pero es como se producía este destilado antes de la evolución de la destilación por columnas del estilo London Dry. El estilo Genever presenta sabores más suaves pero más complejos, resultado de una destilación más lenta y la destilación en alambiques de cobre. Pero también representa el renacer de un estilo de ginebra casi desconocido para la mayoría, pero perfecto para descubrir nuevas dimensiones de un destilado del que creíamos conocer perfectamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bols
Nombre de la Ginebra: Genever
Marca: Bols
Origen: Holanda
Precio: $35
Densidad alcohólica: 42%
Puntuación: 88

 

Casa Cuevas – El Flaco Habano EL

Normalmente no hago doble reseña de un cigarro, aunque hay sus excepciones. Pero a lo que quiero llegar es que si fumo un cigarro en robusto, por ejemplo, no repito la reseña si lo fumo en toro. Sin embargo, cuando se trata de un lancero creo que sí es oportuno repetirla, principalmente porque los sabores entre esas dos vitolas cambian considerablemente, pero también porque esta en particular es una edición limitada. Como su nombre lo indica, este Casa Cuevas tiene una capa habano ecuatoriana, sobre capote nicaragüense y tripa de Nicaragua y República Dominicana. Este lancero de dimensiones 7 x 43 está limitado a 500 cajas de 10 cigarros.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 01

El Flaco Habano está cubierto de la misma capa del Casa Cuevas Habano que reseñé hace un tiempo, siendo hasta ese momento el único de la marca que había probado y este el segundo. La capa es realmente llamativa, con una película muy ligera de aceite y una que otra vena que se ve a todo lo largo. También tiene un ‘moño de señora’, en la perilla, que es una manera mucho más bonita de decir ‘rabo de cochino’, aunque estas dos terminaciones de la perilla son ligeramente diferentes; esta es la elegante, sin duda. Los aromas de la capa son de chocolate, paja, cuero, nueces y establo, mientras que la calada en frío, sorprendentemente suave, consta de madera, almendras, pimienta y un dulce afrutado como de naranja.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 02

Comenzando el primer tercio, El Flaco Habano comienza con un toque amargo destacado, que no me convence del todo pero me hace fumarlo con cierto recelo y sin querer darle caladas muy fuertes, sobre todo porque me dificulta sentirle sabores específicos, así que lo dejo a un lado momentáneamente y luego de unos 2 minutos proceso a fumarlo con más calma. Esa amargura desaparece al poco rato y me permite apreciar sabores de madera, tierra, cuero y nueces, quizá algo superficiales, pero si hay algo que aprecio en un lancero es esa facilidad de mostrar sus sabores desde la primera calada. En el retrogusto se aprecia un toque no muy fuerte de pimienta y otro toque dulce que me recuerda al jarabe de maple. Aunque el anillo de combustión no es del todo recto, se va corrigiendo rápidamente y solo, y el tiro es perfecto. En cuanto a su intensidad, es un poco suave para ser un lancero, bordeando entre media y suave, al menos durante este tercio.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 03

En el segundo tercio la mayoría de los sabores se siguen sintiendo superficiales, quizá también por esa intensidad media, que llega a media en este tercio. En el retrogusto el sabor es únicamente de pimienta, habiendo perdido esa propiedad dulce, pero en el paladar se sienten sabores de chocolate, cuero, madera, café y tierra mojada. Una vez supero la mitad esa pimienta del retrogusto se hace más fuerte y vuelve la nota dulce de maple, aunque suave. El tiro continúa siendo soberbio y el anillo de combustión mantiene su imperfección auto-corregida, por así llamarlo. Sin embargo, llega un momento en que tengo que darle un toque técnico, pero nada grave. La intensidad se mantiene en media, lo cual francamente me impresiona, pues los lanceros tienden a ser más fuertes de lo esperado, pero este no supera la intensidad a la que llegó comenzando este segundo tercio.

Casa Cuevas - Habano El Flaco EL 04

El último tercio de El Flaco Habano es muy parecido al segundo, aunque la nota picante en el retrogusto es quizá más fuerte, pero no suficiente para llegar a una intensidad mayor. Los sabores son de paja, maní, madera, café, chocolate, cuero y tierra, que van intercambiando liderato en intensidad pero no tienen impacto en la intensidad general del cigarro. Quizá la mayor diferencia entre este tercio y el anterior es que los sabores en este tienden a estar más definidos o separados, y en el anterior eran más como una amalgama que iba mostrando intensidades mayores. En términos de construcción, el anillo de combustión muestra una tendencia a ser más recto y el tiro sigue siendo perfecto. La intensidad aumentó un poco, pero sigue dentro del mismo límite. Quedando apenas unos centímetros y luego de una hora y 20 minutos de fumada, El Flaco Habano llega a su fin.

No soy de dejar que la ceniza alcance un punto peligroso, pues entre mi pulso y tendencia de echarme la ceniza encima, procuro no dejarla crecer mucho. Sin embargo, la ceniza en este cigarro apenas si alcanzó dos centímetros de largo en su punto máximo, pues tenía una clara tendencia a caerse rápidamente. En general, aunque el principio de El Flaco Habano no fue el mejor gracias a esos golpes amargos y agresivos, los otros dos tercios del cigarro fueron bastante buenos. Aunque puedo determinar un sabor picante y saber si se debe a pimienta o a otra cosa,  rara vez puedo determinar el color de la pimienta o si ese picante es de otro origen, pero en este cigarro sí pude determinar dos tipos de picante, aunque no me atreví a asegurarlo y preferí dejarlo como pimienta. Pero el sabor dulce en el retrogusto me gustó bastante y le dio una combinación singular a la fumada. El cigarro cuenta con un poco más de 7 meses de guarda, y con los sabores que mostró estoy bastante satisfecho con la fumada y creo que le pude apreciar todo lo que ofrecía. No obstante, si tuviera que comparar el lancero con su versión robusto que fumé antes, me quedo con este, particularmente porque le aprecié más sabores, pero no por mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Las Lavas
Marca: Casa Cuevas
Modelo: El Flaco Habano Edición Limitada
Dimensiones: 7 x 43
Tamaño: Lancero
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $9,50
Puntuación: 83

 

 

Cavalier Genève – White Series (Salomón)

No es común recibir un cigarro especialmente «selecto» en el paquete mensual de Cigar Federation. Vamos, que todos los que recibo siempre tienen un cierto grado de calidad, a veces mucha más de la que aparentan. Pero recibir uno con el nombre Genève en él, como lo llevan los Davidoff es algo muy raro. Precisamente por eso mi sorpresa cuando lo incluyeron en el paquete de agosto de 2019, aunque confieso que lo quería probar desde hacía mucho antes. La marca es de un suizo llamado Sebastien Decoppet, quien se alejó del mundo corporativo para convertirse en creador de una marca de baja producción pero alta calidad. Luego de vender sus propiedades, voló a Honduras y se reunión con la familia Plasencia. Hoy en día la marca lleva el logo que un amigo le creó y llevan el símbolo de un diamante (o un rombo) dorado, hecho con oro de verdad.

Cavalier - White Label 01

El White Series de Cavalier tiene una capa habano sobre un capote Connecticut y tripa de Nicaragua, República Dominicana y Paraguay… sí, Paraguay. Además, el cigarro se siente especialmente pesado, no solo por ser un Salomón, sino que se siente muy bien empacado. Las venas en la capa apenas se notan y tampoco se sienten secciones esponjosas, y se aprecian aromas de establo y madera. En el minúsculo pie se aprecia paja, pimienta y madera. Lo pico con la doble hojilla y siento que el tiro es bastante apretado, así que lo pico de nuevo y el tiro sigue apretado. Esto no es algo raro con los salomones, pues tienden a abrirse más cuando se va ampliando la quemada, pero por un momento me preocupo porque el paso de aire es mínimo. Después de varias caladas en frío logro apreciar cartón y un toque de pimienta.

Cavalier - White Label 02

Efectivamente, en las primeras caladas encendido el tiro es increíblemente apretado, al punto que fumarlo es un reto. Me cuestan unas 3-4 caladas sacarle humo decente y, con él, sabores relevantes. Los sabores iniciales son de pan y turrón, y ese sabor de pan pareciera untado con mantequilla, seguido por una nota de paja. Aunque en verdad casi todos los sabores diría que son «notas», pues el tiro no mejora cuando la quemada está en su parte más amplia. El cigarro también carece de pimienta, haciendo que sentir la intensidad de la fumada sea un poco más difícil. En el retrogusto hay leña y una sensación cremosa y dulce. La intensidad, contando todo lo antes descrito es media-baja, pero mantengo la fumada esperando que mejore el tiro.

Cavalier - White Label 03

En el segundo tercio se siguen sintiendo sabores de pan con mantequilla, pero esta vez es como si el sabor dulce se combinara con ellos y se convirtiera en un pan dulce con mantequilla… y creo que hasta ahí me atrevo a describir ese sabor. También hay sabores de paja y madera, pero con una quemada bastante lenta gracias a este tiro, pero el anillo de combustión se comporta de maravilla. La verdad es que le doy algunos masajes al cigarro y puedo sentir dónde está la parte más dura, y es muy cercana a la perilla, así que me mantengo fumando, con un cierto recelo de saber que este tiro apretado va a estar durante casi toda la fumada.

Cavalier - White Label 04

A partir de la mitad los sabores dan un giro interesante, incluyendo sabores de frutas como ciruelas, pero también café, crema y menta, mientras que ese sabor de pan dulce se siente más en el retrogusto, con un trasfondo de pimienta. La intensidad del cigarro se mantiene en media-baja y el tiro no ha cambiado en lo absoluto. Por un lado estoy encantado con estos sabores diferentes y muy cremosos, pero la dificultad de fumarlo bien me molesta bastante.

Cavalier - White Label 05

En el último tercio sacio mi curiosidad de ver qué pasaría cuando se comenzara a quemar la parte de oro, y el resultado es mucho menos sorpresivo de lo que esperaba. Simplemente se quema, pero sí se sintió un toque metálico en la fumada, que no sé si era por esto directamente, aunque en este punto el tiro me ha defraudado tanto que cualquier cambio sería positivo. Tristemente, aunque los sabores siguen aportando toques agradables, la fuerza de las caladas no han hecho nada por mejorar el tiro. Los sabores en este tercio siguen siendo de pan dulce, paja y madera, con un retrogusto metálico y de pimienta suave.

Cavalier - White Label 06

Más allá del tiro del cigarro, que fue terrible, los sabores del mismo me hicieron pensar en que este sería un cigarro ideal para compartir con un postre. No es raro que el cigarro haya sido creado originalmente para el mercado europeo, aunque revisando un poco otras reseñas vi que es un cigarro bastante suave. Lo que pude probar de él ciertamente carecía de intensidad pero no podía estar seguro si era por el tiro. Pero en su versión de buen tiro debe ser bastante bueno, especialmente con la ola de cigarros de capa Connecticut que han aparecido últimamente. Tengo un lancero de estos mismos por el que tenía altas expectativas pero después de esta experiencia, no tengo tanto apuro en probarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Judas Tadeo
Marca: Cavalier Genève
Modelo: White Series
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Salomón
Origen: Honduras
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D (Connecticut)
Tripa: Nicaragua, República Dominicana, Paraguay
Precio: $10,80
Puntuación: 77