Matilde – Oscura (Robusto)

El segundo producto de José Seijas, quien supuestamente se retiró de la industria tabacalera y una carrera fructuosa en Altadis, al poco tiempo abrió esta empresa, modesta pero con productos muy buenos. Su primer producto fue el Matilde Renacer, que hace un tiempo reseñé. Luego sacaron el Oscura y luego el Quadrata, que también reseñé. Finalmente, tienen el Serena, que es un capa Connecticut, que tengo en el humidor esperando fumada. El Oscura se trata de un cigarro con capa madura y hojas provenientes de cinco países, y lo adquirí en Cuenca Cigars hace exactamente 11 meses.

Matilde - Oscura 01

La capa del Oscura, aunque imperfecta, con venas prominentes y una cierta aspereza, en términos de colores combina muy bien con el dorado y verde de la anilla. Cuando lo aprieto se siente más rígido de lo que me gustaría que fuera, pero uniforme en su construcción. Tiene aromas de paja, cereales y galletas, mientras que en la tripa se aprecian pimienta y cuero. Lo pico y la calada en frío ofrece aromas vegetales, como de aceituna con algo de pimienta y tierra mojada.

Matilde - Oscura 02

El Oscura enciende rápidamente, aunque cuesta un poco que la quemada sea uniforme, pero hace cosa de un mes me compré un encendedor de soplete con una sola turbina, pero bastante poderosa con la que puedo hacer encendidos casi directos y me gusta mucho usarla, aunque tarde más en encender el cigarro. Desde el primer tercio el Oscura tiene sabores destacados de pimienta, seguidos de tierra, caramelo y café espresso. La ceniza parece sostenerse bien y el cigarro quema uniforme con un tiro muy bueno.

Matilde - Oscura 03

A mediados del primer tercio la pimienta desaparece aunque mantiene un sabor como la corteza de la carne a la parrilla, que junto con la tierra mojada y el caramelo que sabe más como azúcar quemada y trazas suaves de café, le dan un aspecto muy agradable al cigarro, mostrando de nuevo que los Matilde están en una clase por sí solos. También me gusta como el tabaco dominicano varía durante la fumada, y en el segundo tercio mantiene esos sabores con una quemada perfecta y la ceniza que se mantiene bastante bien puesta. El humo no es abundante y denso, pero en cada calada se sienten sabores a la perfección.

Matilde - Oscura 04

En la mitad del cigarro dejo caer la ceniza porque realmente no confío en mí y no quiero hacer un desastre. La pimienta ya completamente desapareció junto con ese sabor cárnico que mencionaba antes, aunque ahora hay un sabor que combina sal y pimienta muy distintivo, también con café en polvo y leña, con un toque dulce que me hace querer quedarme un rato determinándolo, pero prefiero seguir disfrutando la fumada, pues parece ir desapareciendo también.

Matilde - Oscura 05

En el último tercio el cigarro no cambia mucho y me veo en la obligación de tragarme mis palabras previas de que el cigarro dominicano cambia constantemente, pero sí hay variaciones de matices, en donde el sabor de azúcar quemada termina de desaparecer pero sigue manteniendo un sabor lejano de dulce, e incluso los sabores de sal, café, tierra y pimienta.

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Dada mi experiencia previa con los Matilde, la expectativa con el Oscura no era baja, pero me recibió con los sabores, construcción, intensidad, calidad y matices que esperaba, aunque esa intensidad apenas llegue a media-fuerte, pero sus sabores invaden el paladar deliciosamente, pues son ricos y variados. El Oscura es una parte maravillosa del abanico de Matilde y no podría dejar de recomendarlo para quien quiera probar un buen tabaco dominicano.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Matilde
Marca: Matilde
Modelo: Oscura
Dimensiones: 5¼ x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Indonesia (Sumatra)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, USA
Precio: $8,00
Puntuación: 85

Guía básica de licores

El otro día estaba en una reunión en casa de unos amigos y el anfitrión me ofreció un ron bueno (Roble Viejo), y me dijo que se estaba cambiando a ron porque el whisky está muy caro. Yo le dije que estaba haciendo bien, pues el ron es un producto nacional y (en mi opinión) es muy bueno en general, especialmente el local. Pero él me respondió que no, que el whisky es mejor, pero que el ron es aceptable.

Por supuesto, luego se sirvió el ron con coca cola y casi me da un infarto.

Pero luego de casi caernos a golpes discutiendo caí en cuenta que es muy fácil que te guste el ron y por ende sepas de ron. Pero también es muy fácil no saber nada de vodka, por ejemplo, y asumir que todas las vodkas son iguales. También está el hecho que mi esposa, por poner otro ejemplo, juraba y perjuraba que para ella era imposible tomar un licor transparente, porque le hace muy mal, y hasta que probó uno bien hecho (por mí, claro), ahora toma ginebra y vodka con regularidad, e incluso a veces lo prefiere antes de un ron.

Así que aquí este artículo que sirve como una guía básica de referencia para mí y porqué no compartirla, así que aquí va un poco, pero teniendo en cuenta que esto es ‘básico’, así que no voy a ahondar demasiado. Voy a hablar de ron, whisky, ginebra y vodka, así que disculpen los amantes de tequila, mezcal, pisco, absenta y demás licores que nos gustan tanto.

En el mejor de los casos aquí habrán temas de conversación, e incluso algo para parecer más inteligente o interesante en reuniones.

Comencemos con una definición bastante básica de lo que es un licor, pero para ello diferenciemos un poco el estilo. En el mundo de las bebidas alcohólicas existen dos tipos básicos: los destilados y los fermentados. Fermentados son un nivel primario del alcohol, en el que se deja la materia prima con levadura y esta combinación produce un líquido que es consumido. Con los destilados, este mosto producto de la combinación de la materia prima y el alcohol es procesado y posteriormente destilado. Sobre la maduración posterior es otro tema, pero un ejemplo de bebidas fermentadas es la cerveza, espumantes como el cava o la champaña, y muchos vinos. Bebidas destiladas son las que tienden a ser más industriales y tienen una tendencia hacia lo transparente, como el ron, vodka, ginebra, tequila o whisky.

Ron

Comenzamos por el ron porque me atrevería a decir que es mi licor preferido. El ron básicamente es un licor creado a partir de caña de azúcar. Hay 3 materias primas básicas para el ron: el jugo de caña (usado en la creación de rones agrícolas); la miel de caña y la melaza. La mayoría de los rones son de uno de estos ingredientes, aunque hay empresas que combinan rones de melaza con rones de miel de caña. Los rones de jugo de caña hechos en las islas de origen francés se llaman agrícolas o agricole y no suelen mezclarse con otros tipos de ron. Pero no todos los rones de jugo de caña son agrícolas; solo los hechos en ex-colonias francesas.

Existen tres regiones de ron, nombradas a partir de sus colonizadores originales. Está el ron inglés, que tiende a ser especiado y es el común en Estados Unidos, Barbados, Jamaica y otros. El ron español, originario de Venezuela, República Dominicana, Nicaragua, Colombia, entre otros, y casi siempre es de melaza. Y por último el ron francés, también llamado agrícola y creado a partir de jugo de caña en Martinica, Haití, Dominica, Guadalupe y demás islas mínimas, pero con una gran producción de ron.

Existen tres países con denominación de origen en el ron. El primero es Venezuela, que tiene su denominación de origen (DOC) desde 2003 y cuyos requisitos son que el ron tenga un mínimo de 2 años de envejecimiento, que ese añejamiento sea en barricas de roble americano, y que tenga 40° de alcohol como mínimo, y 50° como máximo. Estas barricas previamente contenían bourbon, aunque hay empresas que utilizan barricas que contenían jerez, pero estas últimas se utilizan como un adicional a las condiciones previas. Los países donde se hace ron agrícola tienen su propia denominación de origen que está atada a la región y no tanto a la fabricación.

Los otros dos países con denominación de origen son Guatemala y Cuba. Bueno, sabía que me iba a extender con el ron, por lo que ahora con el resto de los licores se va a ver escueto.

Whiskey

La palabra ‘whiskey’ viene del gaélico «uisce beatha» y quiere decir «agua de vida», y data desde el año 2000 antes de Cristo, lo cual también explica porqué existen tantos tipos de whiskey en el mundo. La versión resumida es que el whiskey es hecho a partir de un mosto de granos fermentado, que puede ser maíz, centeno, cebada, trigo o sorgo, y suele ser envejecido en barricas de roble blanco. Mientras más tiempo pase añejando, más suave será su sabor.

Whisky Escocés

Comencemos por lo básico: el escocés es whisky, pero sin «e» que es producido en Escocia. Este tiene muchas subcategorías, como single malt, single grain, blended, blended malt y blended grain, pero todo el escocés necesita añejarse durante un mínimo de 3 años en barricas de roble y su sabor tiende a ser ahumado y terroso, y casi siempre para ser tomado en sorbos, y muy rara vez en cócteles.

Bourbon

El bourbon es whiskey hecho en USA. De hecho, solo Estados Unidos e Irlanda producen whiskey; en el resto del mundo es whisky. Tiene que ser hecho con un mínimo de 51% maíz y añejado en barricas de roble que no hayan sido usadas previamente, y su contenido alcohólico tiene que tener un mínimo de 40%. También existe Tennessee Whiskey, que es parecido, pero no es lo mismo. Al cabo de 4 años ya un bourbon se considera como bastante madurado.

Vodka

La palabra ‘vodka’ viene de la palabra eslava «voda«, que quiere decir «agua«. Puede ser hecha de trigo, papas, centeno e incluso de uvas. También se hace en casi todo el mundo, es incolora y tiene un sabor muy suave, por lo que es uno de los ingredientes más usados para cócteles, aunque entre ellas hay diferencias muy sutiles en aromas y textura. Los más puristas del licor dicen que el original es hecho de papas.

Ginebra

Antes que a alguien le dé algo, sepan que la ginebra básicamente es vodka con sabor a enebro. Se hace a partir de un alcohol neutro destilado con hierbas para producir un sabor a enebro. De hecho, lo único que define la ginebra es que su sabor predominante debe ser enebro, lo cual es una regla bastante subjetiva que ha permitido a muchas empresas fabricar variaciones y colocarle elementos adicionales. En realidad, si eres de los que dice que no les gusta la ginebra, seguramente consigas una que sí te gusta.

Algunas definiciones

Seco: Nada se le ha añadido al licor. Es servido directamente de la botella al vaso y no se ha enfriado.

Straight: Se usa para definir licores o tragos que han sido agitados o mezclados con hielo, pero son servidos sin hielo.

En las rocas, u On the Rocks: El trago o el licor es servido sobre cubos de hielo.

Agitado: El cóctel ha sido agitado en una coctelera, aunque este proceso suele hacerse solamente para cócteles que contienen jugos de fruta, crema o huevo. Esto se hace porque el agitarlo le introduce burbujas de aire a la mezcla. Normalmente se hace añadiendo hielo y agitando durante unos 30 segundos y luego sirviendo en un vaso de cóctel, sin hielo.

Mezclado: Si el cóctel solamente tiene ingredientes alcohólicos, solo debe mezclarse para así no introducirle burbujas de aire o pedacitos de hielo. Esto se hace colocando cubos de hielo en la coctelera y dándole vueltas con una cuchara de bar antes de servirlo en un vaso sin hielo.

Cómo tomarlos

Aunque la ginebra, vodka y algunos rones suelen tomarse como parte de cócteles, lo habitual es que el whisky, whiskey y rones buenos se tomen solos, y deben tomarse de una manera en particular.

Estos no se prueban como un vino, sino que primero deben apreciarse los aromas antes de tomarlos. La manera correcta es llevar la nariz hasta la parte superior de la copa y no necesariamente meterla. Con el vino a menudo se agita el líquido para permitir que el aroma se coloque sobre el alcohol, pero como el alcohol es más volátil que el líquido, con los licores de 40° o más, esto no siempre funciona de la mejor manera.

Un pequeño movimiento para agitar el líquido sí puede ser positivo para que distintas partes del líquido tengan contacto con el aire.

Cuando lleves el líquido a la boca, aguántalo en el paladar entre 5 y 10 segundos, pero no haciendo gárgaras. Esto permitirá que el calor inicial del alcohol se desvanezca y los sabores se muestren como parte del líquido, y también permite que el paladar esté listo para recibir el licor.

Hay quienes enfrían el licor un poco para que la sensación alcohólica no sea tan fuerte, pero esto puede atenuar muchos sabores y aromas, especialmente en el ron.

Una buena recomendación, siempre que tengas cuidado de no ahogarte, es inhalar algo de aire cuando aún tienes el líquido en la boca y dejar que el vapor del alcohol salga por la nariz (como un retrogusto), para experimentar los sabores más complejos. Puedes hacerlo sin el líquido en la boca también, aunque después de haberlo probado, claro.

En cuanto a la vodka, la intención siempre con este licor es que su sabor sea neutro. Aunque muchas vodkas tienen su propio estilo de aromas y sabores, el atractivo principal del vodka es su textura y cómo se siente en la boca, así que su aproximación no es la misma que la de un whisky o un ron.

Una de las quejas más comunes del vodka es que «quema» la garganta, lo cual es un tema común con las más baratas, pero las de mejor calidad tienen una mejor estructura en su textura, incluida cierta viscosidad que hace que se equilibre el alcohol.

También hay un tema importante en cuanto a la solubilidad del licor y es la temperatura. Todo es menos soluble a temperaturas menores, así que si pones el vodka o cualquier otro licor en el congelador se sentirá como que tiene más elementos en el líquido. Si bien entiendo porqué mucha gente pone sus licores en el congelador, si el licor es de buena calidad, no hay razón para ello. Cuando son malos sí, porque necesitas sentir menos los sabores o esa sensación de quemado, que se apacigua bastante si el líquido está frío.

La ginebra, por otro lado, es un licor en el que puedes notar grandes diferencias entre cómo huele y cómo sabe, por lo que es sumamente importante apreciar ambas sensaciones. Hay algunas ginebras que huelen a cítricos con enebro, pero el sabor es más floral. Todo esto depende del proceso de destilado, pero más de las hierbas que fueron usadas en su destilación.

La ginebra puede ser un licor muy polarizado, pero una gran parte de las reacciones tienen que ver con la expectativa de la ginebra. El tema es que con la ginebra no pueden haber muchas expectativas por lo holgadas que son las regulaciones, así que cada ginebra será una expresión del paladar del destilador, y cada quien tiene uno diferente.

Existen algunos factores importantes que nos pueden ayudar a identificar qué tipo de sabor o perfil de ginebra nos puede gustar. Existe la ginebra clásica, con un fuerte elemento de enebro; cuando la gente habla de ginebra suele ser ese sabor seco, agresivo y ligeramente a pino.

También está la ginebra contemporánea o ginebra del nuevo mundo, que tiene una presencia clara de enebro, pero muchas veces es balanceado con una variedad de hierbas. Estas tienden a ser más sutiles, balanceadas y amigables para quienes están empezando a probar o renovar su relación con la ginebra. Un ejemplo perfecto de esto es Hendrick’s, a veces llamada ginebra para principiantes porque su componente de enebro es menor y lo que más se siente es sabor a pepino y a rosas.

Entre esas hay muchas otras y lo más posible es que exista una ginebra para cada quien, aunque para encontrarla probablemente debas probar y practicar con otras y así saber qué sabores son los que te gustan.

El contenido alcohólico

Muchas veces vemos el término ‘proof’ para describir contenido alcohólico de un licor. Este término viene de la época de los piratas, cuando se rociaba el licor sobre pólvora, y si la pólvora se encendía con el fuego, se decía que el licor tenía proof, o prueba de contenido. La conversión de proof a grado alcohólico se obtiene dividiendo el proof entre dos, por lo que 80 proof es igual a 40° alcohólicos.

Pero en los países latinos utilizamos el porcentaje de alcohol sobre volumen o por litro, que es la medida más universal. La cantidad de alcohol por botella se decide por reglamentación o en la búsqueda de un equilibrio entre contenido alcohólico y la mejor expresión de los sabores.

Normalmente el whisky bueno (single malt o un blend mayor a 18 años) se debe tomar seco o en las rocas, aunque incluso hay quienes lo piden seco y con un vaso con hielo aparte, para irlo combinando. El ron se suele tomar puro o en las rocas, aunque para catarlo los expertos dicen que hay que reducirle el contenido alcohólico a 20°, lo cual se logra colocando la misma cantidad de agua que de ron (si es de 40° originalmente).

Siempre es interesante como estos dos líquidos (ron y whisky) varían considerablemente con la inclusión de un poco de agua.

En lo personal, el bourbon lo tomo seco, el whisky en las rocas y el ron seco, con hielo, o con un toque de soda.

Y por supuesto, beber responsablemente. Hay quienes dicen que hay que seguir un trago de cualquier licor con un trago de agua, o un vaso con otro vaso. Creo que es la mejor solución, así te concentras bien en lo que estás tomando. Eso de combinar los tragos con agua o contar el agua/jugo/soda que le pones como agua rara vez resulta.

 

 

 

 

 

Ron: Dubar Imperial

Finalmente el ron premium de la casa Barceló. Pero comencemos con algo de historia, sin ahondar demasiado porque este artículo es de una cata y no tanto de historia. Pero la marca de ron Barceló existe en República Dominicana desde los años 30.

Saltándonos alrededor de 60 años de interesante historia, en los años 90 la familia Barceló, quienes habían sido dueños del ron y el grupo de empresas, deciden asociarse con un grupo español a fin de darle mayor inversión y alcance a la marca, bajo el nombre de Ron Barceló S.R.L., empresa que termina comprando los derechos e la marca en 2006, pero no el Grupo Barceló. Aunque el Grupo Barceló firma un acuerdo de no competencia, deciden crear una nueva empresa llamada Dupuy Barceló & Co. con la que deciden lanzar el ron Dubar Imperial.

Por cierto, Dubar viene de Dupuy y Barceló. Hoy en día ya no es el mayor productor de ron en la isla, pero sí son el productor de ron con mayor contenido dominicano en sus botellas.

El ron Dubar Imperial está disponible durante una cierta época del año y su materia prima es la melaza, mientras que muchos rones dominicanos tienen como materia prima el jugo de caña. El alcohol es añejado en barricas de roble americano cuyo primer uso fue de bourbon. Estas barricas son provenientes de los bosques de Ozarcks, Appalachian y de una región en el estado americano de Minnesota conocida como Región Norte y, según ellos mismos, las barricas no son limpiadas o quemadas antes de su uso, por lo que retienen su uso de bourbon lo más posible. Su blend es con rones de 13, 15 y 19 años de añejamiento.

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A simple vista en la copa, el Dubar Imperial es un ron de color ámbar cobrizo, más ocre que con los anteriores de la casa, con destellos brillantes y alta densidad luego de agitarlo un poco en la copa. Sus lágrimas en la copa son densas, anchas y continuas, de bajada bastante lenta, denotando un mayor contenido de azúcar.

En nariz no tiene mucha agresividad alcohólica, pero sí una complejidad aromática que incluye naranja pasada por soplete, maple, vainilla, pimienta, chocolate, cuero y toffee.

En boca no tiene un golpe alcohólico fuerte, aunque sí carece de cierto dulzor muy típico en otros rones dominicanos. Quizá por esa falta de dulce se siente un poco más seco, aunque los sabores siguen la línea de dulce, salado, astringente, ácido y amargo. Los aromas se repiten en boca en forma de sabores, obviamente, con una predominancia de vainilla y sensación de cremosidad, naranja pasada por soplete, pasas, chocolate, caramelo, canela, pimienta, maple y cuero.

Su largura apenas alcanza la parte superior de la garganta y su persistencia es bastante larga, llevándome a apreciar un retrogusto de pimienta, canela, banana y chocolate.

Ficha Técnica:
Fabricante: Grupo Barceló
Nombre del Ron: Imperial
Marca: Dubar
Origen: República Dominicana
Materia prima: Melaza
Edad: Entre 13 y 19 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 37,5%
Puntuación: 91

Vegueros – Entretiempos

Conversando un día con un amigo sobre mi ignorancia de la mayoría de los habanos, me preguntó si conocía los Vegueros. Luego de dejarme claro que se tratan de habanos y que, pese a que unos de ellos se llaman Tapados, no son cigarros que están tapados, le dije que no los había probado, a lo que me regaló uno. A cambio yo le regalé un Partagas Serie E, quizá porque era de los que más tenía, aunque también porque me parecen habanos decentes, pero aquí vinimos a hablar del Entretiempos, y es que no es una marca tan nueva como el diseño de su anilla nos llevaría a pensar; creada en 1961 pero no exportada sino hasta 1997, mismo año en el que aparentemente desapareció solo para ser resucitada en 2013 y disponible en 2014. La nueva anilla fue diseñada por Nelson Alfonso, quien también es responsable del resideño de las anillas de Cohiba y Behike.

Vegueros - Entretiempos 01

El cigarro se siente bastante firme y uniforme, con algunas venas en la capa, pero ninguna aparente imperfección. Para llevar casi año y medio en mi humidor, aunque no sé cuánto tiempo lo conservó mi amigo antes de obsequiarlo. La capa no tiene mayores aromas, pero la calada en frío tiene elementos que me recuerdan al tabaco puro que uno huele en una fábrica, con toques de tierra y un poco de nueces.

Vegueros - Entretiempos 02

El Vegueros enciende rápidamente y sin mayor contratiempo, mostrando desde el inicio sabores de tierra con un toque de pimienta y un dulce muy agradable, aunque sutil. Estos sabores de tierra tienen un componente herbáceo, como cuando hay rocío en el campo… o al menos lo que recuerdo de ello, pues ya han pasado 10 años desde que me mudé del campo de Canarias a la ciudad de Caracas. La intensidad del cigarro no es abrumadora; al contrario, se coloca entre suave-media y media, sin destellos ni toques fuertes.

Vegueros - Entretiempos 03

En el segundo tercio el cigarro se siente más picante, con momentos en donde ese sabor es el dominante, aunque no es algo permanente. El aroma herbáceo se siente más en el retrogusto, aunque también siento que se perdió el sabor de tierra. El dulce que sentía antes también se siente más fuerte, pero con la misma intensidad intermitente de la pimienta. El cigarro también cae en un punto donde le cuesta mantener una combustión uniforme, como buen habano, y me veo en la obligación de darle uno que otro retoque para acabar con esas quemadas raras.

Vegueros - Entretiempos 04

Cuando supero la mitad del Vegueros el sabor herbáceo prácticamente desaparece, pero es sustituido por un sabor a chocolate que no había sentido ni tan siquiera percibido hasta le momento, pero que le da una dimensión agradable al cigarro; los temas de combustión siguen presentes, aunque en verdad no es algo nuevo sino algo que ha sucedido desde que lo encendí, pero es algo a lo que estoy medianamente acostumbrado con los habanos, quizá por el hecho que es una lotería y porque son hechos en distintas fábricas, por lo que su calidad nunca es uniforme. La ceniza nunca se ha mantenido más de un centímetro, por lo que el cenicero quedó como si hubiese fumado cigarrillos. En cuanto al tiro, nunca fue realmente suave, pero tenía una resistencia decente y esperada.

Vegueros - Entretiempos 05

En el último tercio del Vegueros hay una nota perfumada que acompaña el sabor herbáceo cuando regresa, junto con el sabor de tierra. El sabor de chocolate se convierte en el dominante de este segmento y la pimienta es apenas perceptible en el retrogusto, pero dado su tamaño y el hecho que se ha calentado bastante, el último tercio no dura tanto como quisiera. Por su precio es un cigarro que se disfruta bastante por ser un habano, pero aunque la anilla no parezca de habano, el cigarro definitivamente se fuma como uno, especialmente por sus irregularidades y falta de uniformidad en la fumada, y quizá ese es uno de los elementos diferenciadores entre habanos y el resto del mundo, y es que el control de calidad en Cuba no es tan bueno y las imperfecciones son más toleradas en la isla, pero en lo personal estos temas me molestan, especialmente por el precio elevado de la mayoría de los habanos. Aunque quizá los Vegueros no pasen por el mismo escrutinio de mi parte gracias a su precio un poco por debajo de lo normal.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Vegueros
Modelo: Entretiempos
Dimensiones: 4⅜ x 52
Tamaño: Petit Edmundo (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $12,00
Puntuación: 78

El Galan – Reserva Especial (Airosos)

Hoy me tocó fumar El Galan, un cigarro que he visto a casi todo el mundo fumando y del que he tenido bastante curiosidad. Se trata de un puro nicaragüense que me recomendaron en Cuenca Cigars en Hollywood, FL. El Galan es hecho por Felix Mesa en su propia fábrica en Nicaragua, en donde también se fabrican cigarros de la marca Sosa. En verdad no tengo mucha información ni noción del cigarro, pero todo el que conozco que lo ha probado me ha dicho que es muy bueno.

El Galan - Reserva Especial 01

Cuenta con casi un año de humidor y se ve extraordinario, con un leve box press, buena construcción y muy pocas venas. Se siente un poco áspera la capa, pero eso es solo indicativo que de que es «toothy». Tiene abundantes aromas en la capa, que incluyen jengibre, café, madera y establo. En la tripa se le siente chocolate, madera y establo, mientras que en la calada en frío se siente pimienta, café, madera y chocolate. Todos aromas muy típicos del tabaco nicaragüense, aunque me pareciera que el tiro está un poco apretado, por lo que le hago un segundo corte sin mayor éxito.

El Galan - Reserva Especial 02

Cuando enciendo El Galán me llama la atención que paso un largo tiempo haciéndolo, incluso luego de tostar el pie y ponerme el cigarro en los labios, paso un buen rato dándole fuego uniforme para que queme bien. Cuando finalmente estoy satisfecho (últimamente me ha dado por encender los cigarros al frente de un espejo para garantizar que quemen parejo) y me estoy alejando, soplando el pie, me doy cuenta que no mantiene la quemada así que me veo obligado a regresar y confirmar la quemada de nuevo. Este vaivén sucede un par de veces. Cuando finalmente enciende y mantiene el fuego, los sabores son de pimienta fuerte, crema, chocolate, madera y café; muy bueno.

El Galan - Reserva Especial 03

Luego de la cantidad de fuego que le tuve que dar lo dejo descansar un minuto y el cigarro se vuelve a apagar. No es la primera vez que me sucede algo parecido, pero lo que he aprendido es a no forzar el cigarro dándole cantidades ilimitadas de fuego porque eso solo va a quemarlo. Al contrario, trato de dejarlo descansar, de modo que internamente queme bien, aunque por fuera no lo esté haciendo. Pero al cabo de unos 30 segundos me doy cuenta que está completamente apagado y lo enciendo de nuevo; nuevamente le cuesta bastante encender y mantenerse encendido.

El Galan - Reserva Especial 04

Mantenerlo encendido es un tema, pero cada vez que lo enciendo los sabores son espectaculares, aunque tenga que darle una calada cada 10-15 segundos para mantener la llama viva. Sin duda esto sucede por cualquiera de las siguientes razones: mal torcido, mal fermentado, mal guardado (no es el caso) o simplemente mala suerte. El sabor a chocolate cremoso es lo más abundante, pero lamentablemente el exceso de fuego para mantenerlo encendido no le ayuda a desarrollar más sabores.

El Galan - Reserva Especial 05

Para el momento de quitarle la anilla he sentido sabores a chocolate, crema, madera, café y caramelo, pero ninguno de ellos se siente durante largo rato por el problema de combustión del cigarro. Incluso, la línea de quemado ha necesitado muchísimos retoques simplemente para mantener un semblante de rectitud y, observando el cigarro, me doy cuenta que está quemando mucho más rápido por dentro que por fuera. Incluso en donde se ve el quemado de la imagen, los dedos me arden por lo caliente que está el cigarro. Sin embargo, en la imagen el cigarro está apagado y a partir de ahí fue imposible encenderlo. En total lo «disfruté» durante 25 minutos. Pero estoy convencido que se trata de mala suerte y por eso no voy a juzgar ni puntuar el cigarro. También porque se trata de un producto de $6, por lo que lo podría comprar de nuevo para desquitarme; si se tratase de un cigarro de $15 o más, quizá sería más lapidario en la reseña.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Galan Cigars
Marca: El Galan
Modelo: Reserva Especial
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Airosos (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00

Ron: Columbus Añejo

La descripción corporativa del Columbus Añejo es idéntica a la del Columbus Blanco, pero cambiando la antigüedad a 7 años. Sin embargo, sí me ahorro tener que conversar sobre todo lo de la marca como preámbulo y puedo hablar directamente del ron.

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Las lágrimas del Añejo son obviamente más densas que en el Blanco, pero esa obviedad no es tan clara como uno pensaría, pues tiene casi el doble de edad, o al menos teóricamente la tiene. Pero es una de esas salvedades de la industria licorera, porque es rones HASTA 7 años, y no un ron de 7 años. Precisamente, en su blend tiene rones de todas las edades, donde el mayor tiene 7 años, por lo que en este se aprecian lágrimas ligeramente distintas a las del Blanco, pero quizá su mayor viscosidad también se deba a que tiene más azúcar porque ha pasado más tiempo en barricas.

Su color es ámbar con reflejos dorados brillantes, aunque se jactan que no colocan caramelina en sus líquidos, razón por la cual aunque tiene más edad que su competencia, no es más oscuro. También conserva un color más transparente porque no queman las barricas antes de usarlas, así que el ron absorbe más propiedades del bourbon.

En nariz tiene aromas cítricos pasados por calor, a caramelo, pimienta, vainilla, canela y miel. Ese sabor cítrico no es un sabor propiamente de frutos cítricos, sino a un aroma como si tomaras una cáscara de naranja y le pones azúcar y mantequilla y les das con un soplete durante un rato. La sensación alcohólica en nariz no es tan fuerte, tema común entre ambos rones bajo el paraguas de Columbus.

En boca tampoco tiene un fuerte golpe alcohólico, incluso aunque el Blanco sí lo tuviera. Aunque de entrada el sabor dulce también se siente como el predominante, no está al mismo nivel de altura o intensidad que en el Blanco, aunque también se le siente una largura y persistencia más mantenida. Pero también pasa mucho más suave por la garganta. Los sabores se sienten dulces, ácidos, salados, astringentes y amargos.

Los sabores también incluyen frutos rojos, cambur (banana), cáscara de naranja tostada, canela y vainilla, pero el sabor definitivamente es menos astringente.

Cabe destacar que cuando fui a esta cata estos dos rones fueron como una sorpresa. Yo pensaba que iba a probar básicamente el Dubar Imperial, que colocaré en otro post, pero la sorpresa de estos dos fue muy agradable porque por más que sea el Dubar es un ron muy premium, mientras que estos dos son de menor categoría y los rones más bajos suelen ser ignorados por mucha gente, y no lo merecen.

Ficha Técnica:
Fabricante: Grupo Barceló
Nombre del Ron: Añejo
Marca: Columbus
Origen: República Dominicana
Materia prima: Jugo de caña
Edad: hasta 7 años
Precio: $18
Densidad alcohólica: 37,5%
Puntuación: 71