Emilio – Papa Joe (Corona)

En la infinita hegemonía de los americanos con el tabaco existe lo que se llama un ‘unicornio’; un cigarro muy difícil de conseguir sea porque la producción fue muy limitada, porque es muy viejo, porque en esa vitola no se hicieron oficialmente, o porque es muy caro. Toda la información que he logrado encontrar de este Papa Joe apunta a que se trata, efectivamente, de un unicornio

El Papa Joe fue un producto creado exclusivamente para Delaware Cigars, una pequeña tienda en el estado americano de Delaware y fabricado por Oveja Negra en Nicaragua con capa ecuatoriana y capote y tripa de Ecuador y Nicaragua, pero se vende como un cigarro extra fuerte. Sin duda su pequeño tamaño engaña, aunque lo tengo en el humidor desde mayo de este año y no me ha llamado tanto la atención por su pequeño tamaño, pues realmente me quedo picado cada vez que enciendo uno tan minúsculo. El Papa Joe realmente tiene aromas interesantes, incluyendo madera, pasas y melaza en su capa, seguido del mismo aroma de madera en la tripa con algo de azúcar morena, que puede ser una derivación de esa melaza, pero cuando lo pico la calada en frío me muestra más madera aún junto con café y un toque mineral, que puede ser simple sal por el manejo constante en el humidor. 

El tiro es un poco más apretado de lo que quisiera, y con este tamaño esperaría algo más suelto, pero me demuestra que está muy bien empacado, quizá demasiado bien. Me cuesta un poco sacarle una cantidad decente de humo en cada calada, por lo que tengo que darle 3 o 4 para fumar bien… sin embargo el cigarro comienza con una cantidad media de pimienta, sin aturdir mucho como esperaba por las descripciones de su sabor, pero sí tiene un poderoso componente de café y tierra mojada que constituyen la bienvenida al cigarro. 

Las fotos no son las mejores y culpo al móvil. Luego de 3 años con él, glorificando y vanagloriando las fotos que hago con el teléfono, ahora que decidí cambiarlo (estoy a la espera del reemplazo), comienza a tomar fotos de menor calidad, aparentemente. A lo largo del primer tercio se llegan a apreciar mayores intensidades de café que de tierra, pero en el retrogusto se aprecia un chocolate malteado muy agradable, que me hace fumar más y entre eso y las caladas constantes para mantenerlo encendido, el cigarro se calienta mucho. 

El segundo tercio llega apenas a los 20 minutos de fumada, aunque con este tamaño no es inesperado. El Papa Joe sigue teniendo un tiro apretado, aunque pareciera mejorar, sin embargo la quemada comienza a ser dispareja y eventualmente necesitará un retoque. Los sabores de madera y café siguen llevando la delantera, pero hay un cierto elemento dulce que no acaba de identificarse del todo, seguido de un sabor como de pasas que tampoco es muy intenso. Hablando de intensidad, esa descripción del cigarro parece un poco exagerada, pues si bien su intensidad se mantiene entre media y fuerte, no es la bomba que prometía.

A la mitad del cigarro sí tuve que darle un retoque, pues arriesgaba que siguiera quemando mal. También parece que este retoque ayudó a eliminar ese aspecto que me hacía el tiro tan fuerte, pero ahora se siente hasta esponjoso el cigarro, como si tuviera algo que lo sostenía en su rigidez y eso se quemó. El aspecto dulce del sabor se define en este punto como melaza, confirmando precisamente esos aromas cuando estaba en frío, pero todos los sabores que he sentido hasta el momento han estado bastante separados entre sí, por lo que el cigarro no se ha sentido muy complejo. 

El último tercio del cigarro llega a los 35 minutos de fumada y quizá ha sido un poco rápido, pero también sucede que el tiro se volvió a apretar en algún punto posterior a la mitad, por lo que tuve que reencenderlo y el afán de mantenerlo encendido ha mermado en su duración y (asumo) en la calidad de sabores. Sin embargo, en el último tercio aparece un aditivo en los sabores con chocolate y avellanas, que le da una mayor dimensión al cigarro, pero siendo el último tercio y en un formato de por sí pequeño, apenas disfruto de estos sabores durante unos 3 minutos antes de verme obligado a dejar el cigarro. Si bien los últimos dos años me he vuelto más fanático de vitolas de menor tamaño, creo que a esta corona no llego todavía, por lo que me quedo picado y con ganas de fumar más, pero hoy no será. El Papa Joe no me impactó tanto como me parecía que lo haría, pero es una buena pieza del abanico grandísimo de cigarros de edición limitada que fabrica Oveja Negra y que sin duda me va a gustar seguir probando. 

Ficha Técnica:
Fabricante: Fabrica Oveja Negra
Marca: Emilio
Modelo: Papa Joe
Dimensiones: 5 x 42
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Aromas: Madera, pasas, melaza, café.
Sabores: Madera, café, pimienta, tierra, chocolate, melaza, avellanas.
Puntuación: 77

Crowned Heads – Four Kicks Maduro (Robusto)

Para hablar de Crowned Heads hay que comenzar hablando de CAO. En el año 2010 CAO estaba en serios problemas, con una buena cantidad de productos mediocres y una fuga de cerebros vertiginosa, era solo cuestión de poco tiempo antes que la empresa se fuese en picada. Ese mismo año, CAO fue adquirida por General Cigar, y como suele suceder en muchas de estas adquisiciones, una buena parte de la gente que dirigía la empresa terminó saliendo por una u otra vía. La mayoría terminó en Toraño, compañía que eventualmente también fue adquirida por General Cigar, pero 4 de estas personas decidieron crear su propia empresa: Crowned Heads. Comenzaron con 4 productos y eventualmente fueron creciendo hasta ser una empresa respetable hoy en día.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 01

Uno de esos 4 productos iniciales se llamaba Four Kicks, un cigarro básico con buenos sabores pero al que le costó mucho diferenciarse de las múltiples ofertas del mercado. Pero en 2017 decidieron darle un nuevo giro al Four Kicks con la edición Maduro. Por medio de distintos samplers o Cigar of the Month me han llegado un total de 3 de estos y este es el último que me quedaba, así que decidí hacerle reseña, aunque los otros dos los he fumado en ocasiones de cierta importancia y siempre me han gustado, por lo que esta reseña va más pensada y experimentada de lo normal. La capa del cigarro se trata de un Connecticut Habano madurado por E.P. Carrillo y, aunque en efecto es un cigarro sabroso, es muy difícil apreciar aromas de la capa, al punto que a veces logro apreciar un aroma que me recuerda al jabón y eso me hace dudar un poco. Pero también siento un poco de chocolate y nueces en el pie, mientras que en la calada en frío siento muchos más, incluyendo cotufas (palomitas de maíz), nueces y un aroma de cereal que no puedo identificar.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 02

Confieso que nunca he probado el Four Kicks original, quizá porque me ha evadido mucho en compras, no porque no me llame la atención. Pero el Four Kicks Maduro comienza muy bien, con toques tostados, de tierra y un aroma semi perfumado que deja una buena impresión desde el principio. El tiro no es tan suave como en los otros dos cigarros, pero eso solo me hace quererlo fumar más. Alrededor de cuando tomo la foto se aprecian sabores de nueces, cáscara de naranja y tierra con un trasfondo cremoso, mientras que el retrogusto es muy interesante, mostrando algo de café y pimienta.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 03

La fusión de los sabores del primer tercio le da un aspecto semidulce al cigarro, pero en el segundo tercio es incluso más dulce, gracias a la adición de un sabor afrutado, e incluso con madera y semillas de girasol (pipas, para nuestros amigos españoles). Este último sabor lo identifico porque hay un sabor salado en el cigarro que no es puramente sal, sino que se siente una nuez que se parece a esa semilla. El Four Kicks Maduro definitivamente es un muy buen cigarro.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 04

Afortunadamente la imagen recoge el brillo de la capa, aunque también recoge lo malo de mi pulso, pero los aceites que suelta el cigarro durante la fumada le dan esa ‘melosidad’ a los sabores que se adhieren del paladar y permiten seguir probando después de soltar el humo. La intensidad del cigarro se mantiene en media y hacia la mitad del mismo se siente la madera como sabor predominante.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 05

Adentrándome al último tercio, el Four Kicks Maduro, como buen cigarro dominicano, presenta sabores nuevos y cambios significativos, en donde la crema y las nueces se vuelven protagonistas, pero estas nueces me recuerdan a la macadamia más que a otro fruto seco, aunque también ayuda que la intensidad del cigarro baja de media a media-suave y permite apreciar mejor los sabores más sutiles.

Crowned Heads - Four Kicks Maduro 06

Como mencioné antes, nunca he probado el Four Kicks tradicional, pero este maduro me gustó bastante, aunque últimamente no soy gran fanático de las capas maduro. Creo que nunca había visto la inclusión de una capa Connecticut Habano en un cigarro, pero yo tampoco soy experto y seguramente la habré probado antes sin saberlo, pero en este cigarro se sintió muy diferente y positivo. El tiro medianamente apretado se mantuvo durante toda la fumada, pero eso no me hizo dejar de disfrutarlo. Tiene algunos temas de quemado que se tienden a corregir solos, por lo que no requirió retoques. En términos de sabores es muy bueno y la velocidad de fumada muy aceptable, con un tiempo total que apenas superó los 85 minutos.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigar
Marca: Crowned Heads
Modelo: Four Kicks Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 87

Oliva – Monticello (Churchill)

La marca Oliva sin duda es una de las más clásicas y con productos consistentemente buenos, contando el Serie V, el Serie O y el Master Blends 3 entre los que mejor me parecen, pero también es una marca que anuncia bastante sus productos y siempre tiene alguna cobertura. Por estas razones, me impresionó bastante cuando un amigo me ofreció este Monticello, pues en mi vida lo había oído. Lo tengo desde marzo en el humidor y anoche me pareció el momento propicio para darle fuego.

Oliva - Monticello 01

El Monticello se trata de una ‘Reserva Limitada’ porque es limitado pero solamente está disponible a través de Holt’s Cigars, e incluso son bastante reservados con las opciones que dan en la página. Se trata de un cigarro de apariencia bastante áspera, casi ningún brillo, pero una anilla que deslumbra por sí misma. Los aromas son intensos de chocolate, caramelo, avellanas y un toque de madera, tanto en la capa como en el pie. En la calada en frío se aprecia caramelo, un poco de café, chocolate y no mucho más, pero con el fuego creo que cambiará.

Oliva - Monticello 02

El Monticello además tiene una forma medio box press ovalado que me recuerda al San Lotano Oval de AJ Fernandez y desde la primera calada se siente relativamente suelto en el tiro, sin que llegue a ser como esos tiros que se sienten flojos y demasiado fluidos. Los sabores son sumamente achocolatados desde el inicio, pero también complejos desde ese punto, lo cual ya hace que el cigarro me llame la atención. También incluye toques más suaves de pimienta y canela, pero el chocolate es lo que se aprecia de primero y segundo, e incluso por el retrogusto.

Oliva - Monticello 03

Creo que tengo bastante tiempo sin fumar un Churchill y es que pareciera ser una vitola que está en desuso, sobre todo con la gran cantidad de vitolas distintas que salen desde no hace mucho, pero me da gusto que haya sido este. Los sabores a chocolate se mantienen como principales y casi dominantes del primer tercio, e incluso se hace más cremoso y con un cierto toque malteado hacia el segundo tercio, incluyendo una muestra más fuerte de la pimienta y la aparición, delicada al principio, del café, pero este café también viene con cremosidad, así que vamos bien.

Oliva - Monticello 04

Durante el segundo tercio sin duda que el cigarro se vuelve una combinación de café con chocolate que parece un café mocha y aparece un toque de madera mientras que regresan los toques de canela que le dieron carácter al cigarro al inicio. Lo que me gusta del cigarro es que los sabores se siguen sintiendo ricos y abundantes pero dentro de su propio matiz de chocolate y café. El tiro sigue sintiéndose bastante suelto, pero en ningún momento aturde la cantidad de humo sino que me invita a seguirle dando caladas más suaves.

Oliva - Monticello 05

Un poco más de la mitad del cigarro y el chocolate sigue bombeando matices distintos, ya he pasado por el típico chocolate amargo, brownie, malteado y ahora es algo como el chocolate caliente que te tomas con los churros, súper cremoso y combinado con especias como canela y nuez moscada. El Monticello tiene dos aspectos que me gustan mucho en un cigarro: sabores sencillos y muchos matices de ellos sin sacrificar calidad ni quemado irregular.

Oliva - Monticello 06

Hacia el último tercio el Monticello sigue quemando muy parejo y el tiro continúa abundante y en ocasiones hasta exagerado, incluye chocolate, nueces, madera y un fuerte componente de pimienta que llega a aturdir un poco, aunque quizá también porque tenga nicotina, pero no se le siente de manera exagerada. Al principio pensé en no puntuar este cigarro por su naturaleza de edición limitada y me parecería muy lamentable puntuar y reseñar un cigarro que luego no se pueda conseguir, pero al final eso también sucede mucho con nuestros foreros españoles que no tiene acceso a los RyJ dominicanos, por ejemplo. Pero el hecho es que el cigarro sí se sigue consiguiendo, aunque solo por Holt’s. Se trata de un cigarro un poco caro, pero sin duda lo vale gracias a la riqueza y matices de sus sabores, que son pocos, pero hasta empalagosos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Monticello
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 88

Santa Clara – Hoyo de Casa (Lancero)

Yo soy de la opinión que hay que probar de todos los cigarros. Si bien hay cigarros que la opinión general es que son excelentes, en muchos casos se tratan de cigarros caros y no algo que quizá pudieras comprar para el diario. Por otro lado, a veces puede pasar (y a mí me ha pasado bastante) que compras un cigarro muy barato y resulta que es excelente y descubres tu cigarro ideal para ‘el diario’. Esto me ha pasado con algunos puros de bodega y con uno que otro nicaragüense. Sin embargo, tengo un amigo que prueba casi cualquier cosa y en ese afán de probar de todo me regaló este cigarro, uno barato mexicano.

Hoyo de Casa 01

Aparte del hecho que no existe prácticamente información de este cigarro más allá de comentarios tipo «era lo que fumaba cuando estaba aprendiendo y no sabía lo que fumaba» o «el que se fuma este no se quiere», decidí armarme de valor y darle fuego. En parte también porque no es la primera vez que le doy fuego a un cigarro de esta categoría y durante mis inicios creo que fumé cigarros peores. Incluso, luego de haberlo fumado ratifico que he fumado cigarros mucho peores, pues este no está tan mal como lo pintan. El Hoyo de Casa tiene unos aromas interesantes (sí, en serio) en la capa, que incluyen un aroma herbáceo de varios matices y un olor más fuerte aunque menos invasivo de madera. En el pie se aprecia la misma madera, un poco más dulzona y en la calada en frío muy poco, aunque sin duda se le sigue sintiendo la madera pero también un cierto aroma de malta que me interesó.

Hoyo de Casa 02

Quizá sería un error esperar demasiado del Hoyo de Casa, pero al bajar esas expectativas y no esperar que sea malo sino estar abierto a lo que pueda ofrecer, el cigarro abre con un tiro bastante duro, incluso al punto que por un momento dudo de si lo voy a terminar de fumar, aunque no dejo que eso me afecte y me dedico a apreciarle los sabores, que al principio mantienen ese perfil herbáceo y muy mineral, más hacia la tierra que hacia la sal, y un fondo muy lejano de nueces. El tiro mejora hacia el final del primer tercio, en donde también se puede apreciar el sabor a madera que dominó todas las áreas de los aromas en frío.

Hoyo de Casa 03

El sabor a madera continúa un ascenso de intensidad en el segundo tercio, aunque es lamentable como el cigarro pareciera concentrar sus esfuerzos en ese único sabor y deja todos los otros de lado, casi desapareciendo en el resto de la fumada. Llega un par de ocasiones que el cigarro pareciera sobrepasar algunos nudos en la tripa, aunque en ningún momento se apaga el cigarro, sino que más bien es como si el humo fuera tímido y luego entra en confianza. Me quedo mirando el cigarro a ratos y noto como precisamente, esa combustión se va dando mejor conforme va avanzando la quemada.

Hoyo de Casa 04

Hablando de quemada, esta va a una velocidad bastante calmada, sin que nadie le esté apurando, aunque el segundo tercio se mantiene en su único sabor a madera, pero me noto dándole más caladas de las que debería a fin de apreciarle mejores sabores y sin mucho éxito. Es el sabor a madera prácticamente el único a partir del segundo tercio, aunque a partir de la mitad sí se llega a apreciar algo de chocolate que se sitúa en el fondo, sin muchas intenciones de ganar fuerza.

Hoyo de Casa 05

Pese a cualquier cosa, la línea de quemado ha sido perfecta y el tiro, con excepción de ese principio bastante difícil, a la par de esa combustión. Mientras me acerco al último tercio, la capa comienza a levantarse un poco, aunque a decir verdad este problema existió desde que encendí el cigarro y logré controlarlo con saliva, pero sin duda el calor del cigarro ha aumentado por mis caladas continuas buscando sabor, pero era cuestión de tiempo que eso afectara la capa. Sin embargo, pareciera comportarse, pues no se viene más de la cuenta ni llega a molestar, quizá también porque no le he quitado la anilla. Ese sabor de chocolate que sentía a la mitad del cigarro comienza a desvanescerse, pero es sustituido por un sabor de nueces que pareciera tener más carácter.

Hoyo de Casa 06

En el último tercio la madera sigue siendo el sabor dominante sin duda, pero también es acompañado por un sabor de nueces que buscar tener protagonismo aunque no liderazgo y le acompaña un toque picante, sobre todo en los labios y la lengua. También pasa que hay un fondo de amoniaco que apenas puedo ignorar y que se hace presente en el final del cigarro y dura aproximadamente hasta que le quito la anilla. Luego de eso sigue quemando perfecto y con una producción de humo bárbara, lo cual mantiene hasta el final, aunque a mitad del último tercio desaparecen todos los sabores por completo y solo se mantiene el amargo relacionado con el amoniaco. El Hoyo de Casa no es un mal cigarro, pero tampoco es bueno… tengo entendido que es el típico de las gasolineras, pero comparándolo con el mismo típico cigarro fabricado en Venezuela y disponible en lugares de la misma reputación, está maravilloso o nosotros estamos muy lejos de un buen producto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Puros Santa Clara
Marca: Hoyo de Casa
Modelo: Magnum
Dimensiones: 6 x 42
Tamaño: Lancero (Lonsdale)
Origen: México
Capa: México (San Andrés)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: México (San Andrés)
Precio: $1,00
Puntuación: 67

Ohana – Pulse Maduro (Robusto)

La marca Ohana, producida por Familia Rodriguez Tobaccos, tiene ya 3 productos: el Ohana Pulse, el Friends and Family, y también el Ohana Pulse Maduro, aunque en mi humidor tengo una versión limitada llamada Rahr-Gar, pero más sobre ese cuando toque reseñarlo. Aquí estamos con el maduro y si fuese solo por las anillas podría pensar que se trata del capa habano, pues son exactas y lo único que cambia es el color (al menos visualmente). Cumpliendo exactamente el mismo número de días de los cigarros que he reseñado últimamente (268), este llegó como parte del Cigar of the Month de Cigar Federation para marzo de 2018.

Ohana - Pulse Maduro 01

El nombre «Ohana» significa «Familia» en hawaiiano y el Pulse se dice que lleva ese mismo «pulso» que mantiene viva a la familia. Según leo en la página de Ohana, el Pulse Maduro se trata de la misma liga del Pulse Habano, pero con una capa mexicana San Andrés, y se trata de un cigarro bastante irregular y hasta áspero en su capa pero con imperfecciones mínimas. Los aromas en la capa son muy terrosos, dulces y con un toque de café. No mucho más que reportar, sino que estos aromas se sienten ricos, aunque el café no tanto, pero se siente como un típico maduro.

Ohana - Pulse Maduro 02

Debo confesar que últimamente le he perdido un poco el respeto a los cigarros maduros, no porque no me gusten, sino porque muchos se pintan como de sabor intenso y realmente tienen un sabor diferente pero no más intenso. Cigarros como este, que simplemente tienen la misma liga de otros pero con una capa madura, tampoco terminan impresionándome demasiado, quizá porque las capas maduras terminan siendo más predecibles, mientras que las habano,Sumatra o Broadleaf sorprenden un poco más. Por lo pronto el Pulse Maduro comienza con sabores de pimienta, cuero y chocolate, aunque nada de tierra, lo cual esperaba luego de esa calada en frío. A partir de la mitad de este tercio también se aprecia café y algo de tierra, pero nada tan sorprendente como esperaba.

Ohana - Pulse Maduro 03

Mi ceniza iba muy bien, pero pasándome el cigarro de una mano a la otra lo dejé caer y toda la ceniza desapareció. Sin embargo, sí me impresiona como la línea de quemado sigue recta y quemando parejo. En el segundo tercio la intensidad se mantiene en media, como ha estado desde el inicio, comenzando a desarrollar un sabor de nueces y pasas, aunque el resto de los sabores parecen contenerse un momento… como si las nueces y las pasas exigieran toda la energía del tabaco y no le quedó más para mostrar el resto de los sabores, que parecieran diluirse por un rato.

Ohana - Pulse Maduro 04

Mitad del cigarro y el Pulse Maduro sigue quemando con una gran belleza y perfección, la ceniza es bastante blanca y siendo box pressed no quema tan mal como suelo ver. Se sienten unos toques amargos que no duran mucho y hasta me hacen pensar que puede ser un error mío, así que no les hago tanto caso y sigo apreciando otros sabores, como mazapán y el sabor de pasas ahora se aprecia más en el retrogusto. Estos sabores de mazapán son fáciles de confundir con avellanas, pero el dulce que le acompaña hace que sepa característico.

Ohana - Pulse Maduro 05

En el último tercio la pimienta regresa, aunque es más como si apareciera de cero, pues al principio su presencia fue bastante fugaz. También se siente chocolate, cuero y madera, mientras que el tiro y el humo han sido perfectos desde el principio, solo que en el último tercio hay más humo, aunque no más sabor. La velocidad de quemado ha sido la ideal, apenas superando la hora de fumada en el momento de la imagen .

Ohana - Pulse Maduro 06

Un cigarro con un buen tiro y excelente producción de humo, pero ante la maravilla que el Pulse es, el Pulse Maduro es prácticamente lo mismo con menor intensidad y más cuero, lo cual no me parece que marque una gran diferencia y con gusto me quedaría con el otro cigarro. Si bien el Pulse está hecho para disfrutarlo solo, el Pulse Maduro funciona mejor combinándolo, y pienso que sería excelente con un buen café o un bourbon que realmente le realce el sabor a madera que no terminó de presentarse intensamente. Es un cigarro bueno pero por su precio debería destacarse un poco más.

Ficha Técnica:
Fabricante: New Order of the Ages
Marca: Ohana
Modelo: Pulse Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua (Condega)
Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa, Ometepe)
Precio: $9,50
Puntuación: 81

My Father – La Dueña (Belicoso No. 2)

Luego de la pequeña decepción del Eastern Standard (que me la busqué por no investigar), llegamos a este La Dueña, un cigarro que compré sin investigar tampoco y además adquirí en un 5-pack. Bajo la creencia de que todo lo que viene de My Father es bueno decidí hacerme con estos cigarros en una gran oferta que vi. La buena noticia es que son tan buenos como esperaba, así que me hice con 5 cigarros muy buenos que he disfrutado y luego de probar tres de ellos decidí montar la reseña.

My Father - La Dueña 01

La Dueña es un producto de Janny Garcia, hija de Don Pepin Garcia, ligado por Pete Johnson de Tatuaje Cigars. Con eso por detrás tampoco podía esperar algo malo del cigarro. La anilla parece la propia imagen de un pendiente de los años 20 y por eso también me llamó bastante la atención. Lleva casi 9 meses en mi humidor, así que el momento preciso para reseñarlo es ahora y ese brillo sobre la capa me indica que no puedo estar más en lo cierto. Tiene aromas a chocolate, café, tierra y pimienta, aromas que se repiten tanto en el pie como en la calada en seco, en mayor o menor escala.

My Father - La Dueña 02

La Dueña comienza con la combinación familiar de la familia Garcia, pero con el añadido de una capa Connecticut Broadleaf, así que hay una gran combinación de pimienta con tierra mojada, chocolate, café y madera, pero sí cabe destacar que la pimienta no es tan fuerte como suele ser. Es más, la pimienta se siente más es en el retrogusto, pero sin sensación picante en los labios. El chocolate es quizá el sabor más predominante en este momento y me dispongo a disfrutar cada calada.

My Father - La Dueña 03

Ese primer tercio quizá es más seco de lo que esperaba, precisamente por el brillo de la capa y lo denso del cigarro que se siente bastante duro en casi todos lados, pero no esperaba una variedad de sabores tan marcada, sin mucha fusión entre ellos. Sin embargo, a partir del segundo tercio el cigarro se vuelve bastante cremoso y más dulce, y lejanamente afrutado, pero también se sienten toques interesantes de vainilla. Algunos de los sabores del inicio parecen haberse apagado, incluyendo la tierra y la madera, pero siendo un cigarro de My Father, no espero que eso suceda durante mucho tiempo, así que sigo disfrutando mi cigarro.

My Father - La Dueña 04

El viento durante el día de hoy ha sido bastante intenso y continuo, por lo que realmente no aprecio mucho los aromas del cigarro mientras lo fumo, pero los sabores me mantienen ocupado también y es en la mitad del cigarro que la tierra regresa con una intensidad apoteósica y comienza a equilibrar el resto de los sabores del cigarro. Otra cosa que me gusta mucho es que el tiro y la línea de quemado se han mantenido a raya durante toda la fumada, algo esperado por la marca pero apreciado igualmente. Si bien este es el primer cigarro que veo creado por Janny Garcia, me impresiona un poco que sea el único, pues definitivamente lo está haciendo bien.

My Father - La Dueña 05

El tabaco rico, el chocolate y lo cremoso que es el cigarro son los puntos centrales de La Dueña, pero me llama la atención lo oscura que es la ceniza. Según la teoría del tabaco, tengo entendido que mientras más clara sea la ceniza, mejor habrá sido la hoja y la fermentación, pero la ceniza de este es bastante oscura, con detalles bastante negros en su mayoría, pero la ceniza es fuerte y el cigarro se mantiene un buen tiempo con ella, al punto que creo que no se me ha caído ni una vez y en el cenicero tengo son prácticamente ladrillos de ceniza.

My Father - La Dueña 06

En el último tercio, viniendo de una intensidad media, el La Dueña se coloca en intensidad fuerte y el sabor dulce se transforma en puro caramelo y, aunque la nicotina también está atacando, no quiero soltar el cigarro ni por un minuto. Cuando lo adquirí sabía que me arriesgaba y lo compré más que nada porque era un My Father y casi todo lo que he fumado de ellos ha sido muy bueno, pero también porque el 5-pack estaba excelente de precio. Ahora sí que agradezco que haya sido un 5-pack lo que compré, pues es un cigarro que quiero volver a fumar.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: La Dueña
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Belicoso No. 2 (Belicoso)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua, USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua, USA (Connecticut Broadleaf)
Precio: $6,00
Puntuación: 87