Cornelio Cigars – Flor de Bayahíbe (Toro)

Hace un par de años conocí a Martín Cornelio, dueño de Cornelio Cigars, en República Dominicana. De inmediato, e nuestra primera conversación me di cuenta que estaba ante un gran creador tabacalero dominicano. Incluso, el sentarse conmigo, que soy un simple bloggero y apenas he fumado uno que otro cigarro, pues me pareció bastante humilde de su parte. Desde entonces lo he visitado una vez más y espero que sean más, pero en la última visita me presentó tres nuevos cigarros que había hecho desde la última vez. El primero es la versión 2018 de su Estrella de Punta Cana, cuya versión 2017 probé y me gustó bastante. Los otros son uno llamado Don Marino, que pronto reseñaré y este Flor de Bayahibe. Afortunadamente Cornelio no me dijo mucho sobre el cigarro, a fin de no crear demasiado expectativa, y eso es lo que me gusta muchas veces y así puedo yo mismo definir de qué se trata.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 01

El Flor de Bayahibe creo que es un puro dominicano, al igual que los que suelen hacer. En apariencia la anilla es bastante adornada y tiene una segunda anilla que dice Cornelius, que no entendí muy bien su significado, pues la anilla principal la dice Cornelio de un lado. La capa se ve oleosa a distancia, pero en detalle se ve con más imperfecciones y se siente menos lisa de lo que se ve. Tiene profundos aromas a cuero, pasas y chocolate, mientras que en la tripa se aprecia un aroma cítrico, y toques suaves de tierra mojada. Finalmente lo pico y la calada en frío me da aromas cítricos y de pimienta.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 02

Con muchas ganas y hasta ciertas ansias finalmente enciendo el Flor de Bayahibe y me invade principalmente un sabor dulce y casi empalagoso, pero me permite sentir también otros sabores en segunda instancia, incluyendo madera y un sabor cremoso de regaliz, de esa negra que venía enrollada y con un sabor relacionado al anís fuerte. En el retrogusto se siente un aroma a cáscara de limón que responde bastante a ese aroma cítrico que sentí en frío.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 03

A lo largo del primer tercio el sabor a madera va desapareciendo y es sustituido por una versión más obvia del anís que sentí al principio en forma de regaliz. Estos sabores se mantienen así y al final del primer tercio me recibe un sabor a nuez moscada, mientras que el retrogusto es una combinación de cáscara de limón y regaliz, en una interesante combinación.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 04

En el segundo tercio el cigarro sigue siendo dulce y la cáscara de limón se sigue sintiendo en el retrogusto, pero también en el paladar, acompañado de un toque medio fuerte de pimienta que le da mayor intensidad a los sabores anteriores y un poco de sabor a frutos secos como pasas. A lo largo del segundo tercio el Flor de Bayahibe desarrolla un aroma como de café recién colado que junto con los sabores dulces le da un nuevo matiz al cigarro, que realmente me sorprende en cada calada.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 05

La mitad del cigarro se caracteriza porque hay dos variaciones; la primera es que el sabor anisado, que ha presentado distintas variables de intensidad hasta el momento, finalmente desaparece, aunque en principio parece opacado es por un sabor más intenso de la pimienta que anteriormente apareció como un simple toque. Pero para cuando esa intensidad de la pimienta se aminora, el sabor de anís prácticamente desapareció.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 06

Superando la mitad y hacia el último tercio se aprecia un nuevo matiz del café, que hace un momento era como de café recién colado, esta vez se convierte en un sabor a café espresso, pero del tipo cremoso que deja una espuma creada a partir del mismo café, no de leche. El sabor cítrico de cáscara de limón, que se había suavizado un poco, desarrolla una intensidad que, aunque es menor que la del café, sigue presente… como cuando el espresso viene con una cáscara de limón.

Cornelio Cigars - Flor de Bayahibe 07

Finalmente, y en el último tercio, el Flor de Bayahibe parece estar en sus últimos momentos, pero no por ello va a dejar de mostrar sabores, e incluye almendras muy sutiles y que no duran tanto, por lo que se vuelve prácticamente solo café hacia sus últimos momentos. El Flor de Bayahibe realmente sorprende, creo que la razón principal es porque no espero mucho de ellos y ese aspecto ‘artesanal’ de una empresa pequeña siempre me hace estar abierto a cualquier cosa, pues una vez que tienes un tiempo fumando te das cuenta que muchas empresas pequeñas comienzan haciendo cigarros baratos a fin de que los conozcan al menos por algo. Pero Cornelio Cigars apunta alto desde el inicio y con cigarros como este y el Estrella de Punta Cana, se vuelven el tipo que siempre querré tener en mi humidor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cornelio Cigar Factory
Marca: Cornelio
Modelo: Flor de Bayahibe
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Criollo 98)
Capote: República Dominicana (HVA)
Tripa: República Dominicana (Piloto Mejorado, Criollo 98, Olor)
Precio: N/D
Puntuación: 88

Foundry – Carbon The Diamond (Gordo)

En verdad tuve que hacer un resumen del nombre, pues si no el límite de caracteres del título me hubiese regañado. El nombre completo del cigarro es Foundry – Elements, Compounds & Musings Carbon The Diamond; Sí, todo eso es el nombre. Pero es el único tamaño en que viene esta liga en particular. La marca Foundry se ha dedicado sistemáticamente a abarcar proyectos bastante ambiciosos con sus productos. Hace unos años tenían el proyecto Zodipunk, en donde crearían 12 ligas distintas nombradas por cada uno de los signos del zodiaco y del que tuve la oportunidad de probar el Portent, que realmente me gustó bastante y vi con un poco de tristeza que no lo harían más, pues el proyecto resultó ser demasiado ambicioso. En este caso crearon no menos que 21 ligas distintas por el tema, con tabaco proveniente de todos lugares, aunque solamente dos sobrevivirán y seguirán siendo vendidas, siendo el Carbon es una de ellas. En este link pueden ver una muestra de todos los cigarros. Viéndolos así, parece que el mío fue el más sobrio de todos, también porque su precio de $5 lo hacía mucho más atractivo. El cigarro solamente está disponible en la vitola de 5,5×60 y viene en cajas con nada más que 77 unidades. Lo adquirí en Cigar House, en Puerto Rico, en junio de 2018 y decidí que ya era momento de probarlo.

Foundry - Carbon 01

El cigarro se siente y se ve bastante oleoso, con muy pocas venas y un color oscuro llamativo. Los aromas de la capa son de paja húmeda, casi musgo con toques de chocolate y un poco de cuero. La tripa no tiene olores distintos pero la calada en frío presenta aromas ricos e intensos a tierra. Justo cuando lo piqué con la guillotina doble hoja la perilla se vino en el corte y, aunque esto no siempre da problemas, sí me dio cierto miedo a la hora de encender el cigarro. Normalmente opto por una guillotina en V, especialmente para cigarros más grandes y veo que debió haber sido la primera opción aquí, pero también me gusta darle una cierta rotación a las herramientas y ya había usado esa guillotina no mucho antes.

Foundry - Carbon 02

Afortunadamente el problema con el corte no me afecta la fumada, o al menos todavía no. Al igual que la calada en frío, el Carbon comienza con un fuerte y untuoso sabor a tierra mojada y toques dulces muy pegajosos, a tono con esa oleosidad que se apreciaba en frío. Al principio va quemando relativamente rápido, la línea de quemado es irregular pero nada preocupante en principio. El primer tercio se resume en ese sabor que sentí en las primeras caladas: tierra mojada, pegajosa y untuosa, toques dulces y no mucho más.

Foundry - Carbon 03

En el segundo tercio los sabores de tierra se combinan con nueces y un toque de pimienta, que se siente más en el retrogusto. La intensidad es media, sin señales de cambiar y la línea de quemado sigue siendo bastante regular, dado su tamaño. Se comporta muy bien y tiene el tiro perfecto.

Foundry - Carbon 04

Hacia el segundo tercio se aprecian sabores de frutos secos como pasas, seguidos de unos toques de madera quemada, como si se tratase de leña. Los sabores de tierra siguen en el cigarro, pero ya no es un sabor predominante, sino más bien como un fondo. En realidad todos los sabores parecen de fondo, aunque si tiro es bueno y tiene una gran densidad del humo, pero ciertamente no ofrece mucho sabor más allá de los antes descritos.

Foundry - Carbon 05

En la mitad del cigarro finalmente le quito la anilla y me doy cuenta de lo que será el principio del final para el cigarro: la perilla ciertamente mantenía agarrada la capa y al soltarse y quitarle la súper anilla, todo empieza a separarse. Pero no teman, yo dejo mi cigarro en paz, le paso un dedo mojado un par de veces y espero que eso lo solucione. Los sabores no han variado mucho pero tampoco le he dado una calada muy fuerte, no vaya a ser que esto me dé más problemas.

Foundry - Carbon 06

El resto de la fumada se caracterizó por mi dedo mantenido en el cigarro tratando de que la capa no se soltara, aunque un par de minutos después de la foto se vino por completo y terminé fumando el cigarro sin capa. En términos de sabores, a partir de la mitad el sabor a tierra regresa con más fuerza y con ella viene el sabor de pimienta también, con más fuerza que antes y dándole un buen final a un cigarro que lamentablemente terminó antes de lo que debía. No consigo nada de información sobre la composición del cigarro, por lo que esa ausencia de texto tampoco le hace bien, aunque me tocará asumir una parte. Foundry es una marca que creo que es famosa por apuntar muy alto y no llegar lejos, y el Carbon es un ejemplo de ello. No es un mal cigarro, y por $5 está muy bien, pero viendo toda la parafernalia que lo adorna y los múltiples cigarros que sacaron de la línea, creo que habían muchas opciones mejores para hacerlos de una línea permanente, pues los sabores de este no son gran cosa.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigar
Marca: Foundry
Modelo: Elements, Compounds & Musings Carbon – The Diamond
Dimensiones: 5¼ x 60
Tamaño: Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $5,00
Puntuación: 76

Ron: Pampero Selección 1938

Este ron venezolano de la casa Pampero es uno de mis preferidos, incluso antes de hacer el diplomado de ron. Si bien no es tan sutil como el Pampero Aniversario, es un ron cuya intensidad lo hace ideal para combinar con un cigarro. También fue mi ron ideal para tomar en la playa, con un poquito de soda y un dash de limón. Durante unos años, y junto con el Cacique 500, fue mi ron por defecto cada vez que iba a algún lugar, así que tiene sentido que quiera reseñarlo, especialmente porque no me queda mucho.

El Pampero Selección 1938 fue lanzado en 2008 para celebrar los 70 años de la marca Pampero y su líquido es una combinación de rones entre 2 y 8 años de edad a partir de melaza. La etiqueta fue rediseñada recientemente y es la que ven en las imágenes, aunque tengo entendido que en el mercado europeo la etiqueta es diferente. Según el maestro ronero de la casa Pampero, la mejor manera de disfrutar de este ron es tomar un cuarto de limón, llenar una cara con azúcar y la otra con café, para luego morderlo y posteriormente tomar un trago del ron y así poder probar todas las notas del ron desde sus materias primas originales.

Dentro de los productos de Pampero, este se encuentra entre el Pampero Oro (2 años) y el Pampero Aniversario (más de 10 años).

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En vista el Selección 1938 es un líquido ámbar oscuro con destellos naranja y sin partículas en suspensión. Al agitarlo en la copa las lágrimas se encuentran cercanas y tienen una bajada media-rápida, lo que denota su juventud y su grado alcohólico. Al agitarlo de nuevo se aquieta rápidamente dentro de la copa.

En nariz su intensidad alcohólica es media baja, lo que permite apreciar aromas interesantes de entrada. Entre ellos destacan el azúcar moreno, el papelón, vainilla, ciruelas, pasas y canela, por lo que tiene una cantidad bondadosa de aromas de origen y de afinamiento.

Finalmente lo llevamos a los labios y tiene una intensidad alcohólica media… de esas que impresionan por su intensidad momentánea, pero no inesperada, pues no es un ron ultra premium. Principalmente se aprecian sabores dulces, salados, ácidos, astringentes y finalmente amargos, donde destacan melaza, caña y herbáceos como los sabores de origen. Entre otros sabores también se siente papelón, frutos secos, madera, ciruelas, cuero y caramelo. En el retrogusto se aprecia cambur (banana) verde, melaza y un ligero sabor ahumado.

Al tragarlo se siente como el líquido baja hasta la garganta, nuevamente denotando ese aspecto de que es un ron con toques jóvenes en su mezcla, y es esa ‘crudeza’ lo que invita a combinarlo con un tabaco y poder apreciar y sacar más sabores entre ellos.

No sé si lo había mencionado antes, pero a la hora de catar el ron, al menos según la norma y las puntuaciones, la impresión personal debe estar alejada. Sin embargo, a la hora de catar un cigarro suelo ponerle un 35% de la evaluación a la experiencia, por lo que es posible que un mismo cigarro reciba puntuación diferente en un momento u otro, pues la manera en que lo haya disfrutado sin duda va a influir bastante. Pero con el ron teóricamente debe ser distinto, porque es una apreciación técnica lo que se está haciendo.

Aunque uno es humano, y muchas veces me pasa que si un ron no me gusta, no le doy buena puntuación. He tratado de hacerlo lo menos personal, e incluso he hecho catas a ciegas combinando rones que me gustan y rones que no, y en esas el ron que menos me gusta siempre termina siendo puntuado con la menor cantidad, así que creo que es un por un lado coincidencia y por el otro dejarlo a la suerte.

Ficha Técnica:
Fabricante: Complejo Industrial Licorero del Centro (CILCCA)
Nombre del Ron: Selección 1938
Marca: Pampero
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: Entre 2 y 8 años
Precio: $32
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85

Eiroa – CBT (Robusto)

Yo que pensaba que sabía de cigarros, este lo conocí el año pasado cuando lo compré y luego de investigarlo vi que fue lanzado en 2013, siendo uno de los primeros productos creados luego de la apertura de la fábrica El Aladino y siendo un puro hondureño, tiene una liga y sabores bastante variados y diferentes. A principios de este mes pude probar el de capa madura y me pareció bueno, pero no excelente. Así que anoche tenía ganas de probar la versión natural a fin de comparar.

Eiroa - Salud, Amor y Pesetas 01

Visualmente las diferencias son bastante obvias, siendo una diagramación muy similar pero con colores distintos sobre una capa más clara, pero en este caso los toques dorados de las letras parecen del mismo color que la capa, haciendo una buena combinación. Tiene igual una apariencia oleosa y unas venas mínimas que lo hacen muy atractivo. Los aromas de la capa tiene pocos aromas descriptibles más allá de tabaco rico, pero en el pie se aprecia almendras, azúcar y canela, mientras que la calada en frío muestra chocolate, pimienta y un toque de cuero.

Eiroa - Salud, Amor y Pesetas 02

Las primeras caladas están fuertes de tierra y con un poderoso elemento de pimienta y el tiro es un poco apretado quizá por la cantidad de tabaco que se siente dentro del cigarro. Al observar el pie en frío me di cuenta que estaba bien atiborrado y se va haciendo más dulce y cremoso durante el primer tercio. La intensidad está en media, pero se siente que va aumentando.

Eiroa - Salud, Amor y Pesetas 03

Hacia el final del primer tercio se aprecian toques cítricos en el cigarro que le dan un nuevo toque al perfil, y van siendo potenciados por una mayor cantidad de pimienta que se le siente en el fondo y en el retrogusto. La ceniza está bien compactada y fija sobre el cigarro, al punto que para dejarla caer tengo que insistir un poco y sin duda es uno de los problemas de fumar sin cenicero, como se me ocurrió hacer esta noche. En el segundo tercio se aprecian sabores más salados al tiempo que la intensidad se coloca entre media y fuerte y aparece más crema. Los sabores en este punto han sido de tabaco rico, dulce, cítrico y con un final largo que perdura largo tiempo en el paladar. No es un cigarro con muchos sabores, pero si tiene varios matices que lo hacen agradable.

Eiroa - Salud, Amor y Pesetas 04

A partir de la mitad el CBT está completo en el campo de un cigarro de intensidad fuerte, lamentablemente con algo de nicotina, pero los sabores realmente alcanzan un buen punto en calidad y variedad de matices, y es por eso que soy tan general describiéndolos. Pero me gusta mucho como en cada calada se sienten toques distintos de sabores, aunque esos sabores no sean especialmente diferentes.

Eiroa - Salud, Amor y Pesetas 05

El cigarro continúa quemando parejo y con un tiro que ha mejorado bastante, o quizá es que me he acostumbrado, pero en cada calada quedo un buen rato soltando humo y este es denso y espeso, aunque estoy en una terraza y esta noche corre algo de brisa, así que tampoco quedan mucho tiempo los aromas a mi alrededor. La cámara y el flash toman muchos más detalles de los que se ven en el cigarro, que por demás parece hasta completamente liso, pero se deja colar muy bien. Comenzando el último tercio los sabores son pimienta, crema, cuero, tierra y un aroma afrutado muy preciso.

Eiroa - Salud, Amor y Pesetas 06

En los últimos momentos del cigarro, precisamente cuando le quito la anilla aparecen además sabores de chocolate y café que le dan más carácter a este gran cigarro que realmente me ha sorprendido. Quizá lo que más me gustó fueron esos matices y la manera tan sutil en que los va fundiendo, demostrando que un puro hondureño realmente te puede sorprender si estás más acostumbrado a que los tabacos de este país estén solamente en la tripa. El cigarro no es necesariamente barato, pero bien vale lo que cuesta y me ha gustado mucho más que la versión maduro, que muchas veces se piensa que tienen más sabor… bueno, pensaba yo hasta hace varios meses, pero hoy lo confirmé.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Aladino
Marca: Eiroa
Modelo: CBT
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $9,00
Puntuación: 89

Ron: Kraken

Viviendo en Venezuela es común pensar que el ron de cualquier otro lugar es malo, una mentalidad que ya he cambiado gracias al diplomado de ron que estoy haciendo y haber probado distintas muestras de ron del resto del mundo. Sin embargo, hay un ron que siempre me llamó la atención, e incluso mi hermana, que vive en España, ante la pregunta de qué ron toma allá, me dijo que prefería los venezolanos pero que había probado uno que le gustó mucho, que casualmente era el mismo que yo estaba buscando: Kraken.

Quizá es el nombre, la imagen y la campaña publicitaria, pero el hecho es que siempre he tenido una atracción por ese ron y varias veces he estado a punto de comprar una botella. Sin embargo, luego de investigar un poco su proceso cambié de opinión pues no es muy diferente al del resto de los rones especiados que venden en USA y de por sí nunca he sido muy fanático de esta variedad de rones. Pero hace un tiempo vi la versión pequeña de él por $2 y decidí probarlo antes de emitir juicio y, si es posible, decidir así si compraba una botella.

Kraken es fabricado a partir de ron de Trinidad, donde es añejado entre uno y dos años a partir de melaza. Luego es combinado con 11 especias distintas para producir el ron que es finalmente embotellado.

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Pero más allá de su diseño e imagen, vamos a ver un poco sobre qué tal es este ron especiado.

En vista el Kraken es un ron muy oscuro, sin partículas en suspensión. Al agitarlo sus lágrimas están bastante espaciadas con una bajada lenta, lo cual denota un ron añejado, pero también puede ser producto de espesantes o mayor densidad por las especias que le han colocado. Tiene una rigidez media al agitarlo y tarda muy poco tiempo en aquietarse, por lo que me dio buena espina sobre lo que iba a probar.

En nariz tiene una intensidad alcohólica baja, quizá de nuevo por la cantidad de especias que hacen parecer que son más intensas que el alcohol así que invitan a descubrir más. Entre sus aromas se aprecia melaza pero muy poca, opacada por las especias, entre las que se siente clavo, anís y caramelo. Pero siendo menos objetivo, huele como a Pepsi sin gas y con mucha regaliz.

En boca, lo primero que emití al probarlo fue un ughhhh. El líquido es bastante fluido y su intensidad alcohólica es media; los sabores son dulces de entrada y es quizá mejor descrito como muy, muy dulce, y luego se sienten en mucha menos intensidad sabores ácidos, astringentes, salados y amargos. Sin embargo, ese amargo perdura durante un largo rato. Entre los sabores que más se sienten está el maple, azúcar, caramelo, clavo, anís, regaliz, canela y algo de madera.

Tiene una sensación alcohólica media con sabores más intesnos en el retrogusto, pero estos son rápidamente opacados por el amargo persistente. Se siente como baja hasta el pecho y luego los sabores suben, provocando un retrogusto alargado.

Sin embargo, luego probé en las rocas y nuevamente se sentía como Pepsi sin gas con varios sabores adicionales, por lo que pienso que si lo combinas con Pepsi va a saber a Pepsi. Pero en particular nunca tomaría el Kraken solo, simplemente porque no me parece que sea un ron para disfrutar así y la sensación desagradable es mucho mayor al disfrute. Sin embargo, creo que es un ron que podría funcionar combinado con refrescos, siempre que estos no sean demasiado dulces (si los puedes conseguir), y aunque creo que ya con esa descripción es difícil situarlo en un punto que pueda ser agradable, creo también que podría seguir el resto de mi vida sin probarlo. Dicho esto, tampoco es un ron para combinar con un tabaco, pues realmente opaca todo lo demás.

Mis respetos a quienes lo disfrutan y por favor, déjenme saber cómo hacen.

Ficha Técnica:
Fabricante: Proximo Spirits
Nombre del Ron: Black Spiced Rum
Marca: Kraken
Origen: Trinidad/USA
Materia prima: Melaza
Edad: Entre 1 y 2 años
Precio: $19
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 66

AJ Fernandez – La Gran Llave (Robusto)

Aunque este cigarro ya existía con este nombre y no bajo la tutela de AJF, el hecho es que fue lanzado en marzo de 2016, siendo fabricado por AJ Fernandez y en septiembre de ese mismo año se asoció con AJF para la distribución, pero ya para diciembre, con la salida de uno de los dueños de la empresa el que quedaba le vendió el resto de la operación a Abdel para hacerla una más de su gran abanico. A partir de ahí se continuó la producción del cigarro en 5 vitolas (corona extra, doble corona, robusto, guapo y torpedo), siendo este la vitola robusto. Pero también está en planes crear una versión habano y una Connecticut del cigarro.

AJ Fernandez - La Gran Llave 01

No sé si se trata de los colores rojos de la anilla, pero le aprecio un cierto tono rojizo a la capa, con muy pocas venas y un box press apenas perceptible. El cigarro tiene una segunda anilla que dice Reserva No. E560FE, que al principio creía que era un número de serie, pero al revisar algunos de ellos me doy cuenta que todos lo tienen. Casualmente, dos amigos más fumaron este cigarro el mismo día que yo, así que al final comparamos algunas notas, aunque entre mis amigos pocos le dedican el tiempo a apreciar sabores y describirlos, por lo que el consenso fue limitado hacia qué tan bueno era el cigarro. La capa tiene aromas de frutas dulces y en el pie se aprecia chocolate. Cuando finalmente lo pico le siento aromas de pasas y durazno, que combina muy bien con el resto de los aromas que le he sentido.

AJ Fernandez - La Gran Llave 02

Para todo su aroma afrutado, La Gran Llave comienza con sabores de madera, chocolate y toques de canela, que al cabo de unas caladas se definen mejor con una adición de pimienta, mientras que el chocolate y la canela desaparecen, sustituidos por un poco de crema. Más o menos a la mitad del primer tercio el cigarro pierde el sabor a madera y regresa el chocolate, convirtiéndose así en una especie de ruleta de sabores en donde participan 4 opciones. Hacia el final del primer tercio vuelve a desaparecer el chocolate y la madera regresa. En el retrogusto lo que se ha sentido hasta este punto es pimienta y madera, con una gran dosis y variedad de maderas, pero un trasfondo uniforme de pimienta que le ha mantenido la intensidad en media desde el inicio.

AJ Fernandez - La Gran Llave 03

En el segundo tercio la capa mexicana de San Andrés comienza a quemar bastante dispareja mientras que la intermitencia de los sabores se mantiene, comenzando con apariciones irregulares de un sabor amargo entre los matices del sabor a madera, pero también aparece un sabor a tierra que me agrada. Continuando en este tercio aparecen sabores de chocolate que regresan al cigarro y se vuelve bastante más cremoso, pero sigue en su tendencia de mostrar sabores de chocolate y madera, aunque la pimienta desaparece del retrogusto en este tercio.

AJ Fernandez - La Gran Llave 04

Superando la mitad del cigarro le tuve que dar un par de retoques para mantenerlo a raya, pero no fueron suficientes y en otro momento seguí dándole uno que otro toque de fuego. En medio de todo creo que esta reseña no ha sido de mis mejores por dos razones de peso. La primera es que la noche anterior había fumado bastante, sumando 3 cigarros en un periodo de 4 horas, lo cual para mí es mucho y estaba un poco ‘golpeado’ por ello. La segunda razón es que comenzando el último tercio tuve que salir de casa a hacer una diligencia y no me dio chance de fumarlo bien, por lo que tuve que hacerlo rápidamente y no tuve oportunidad de sacarle fotos, aunque afortunadamente sí registré la experiencia.

AJ Fernandez - La Gran Llave 05

El último tercio acaba completamente con el chocolate, dejando que el cigarro sea de madera cremosa y tierra, que lamentablemente presenta toques amargos también, aunque estos son sutiles. Sin embargo, se van haciendo más fuertes durante la fumada al tiempo que la intensidad del cigarro se va haciendo media-fuerte. En términos de tiro el cigarro ha sido tan bueno como esperaría que un AJ Fernandez lo sea, pero en términos de quemada ha sido bastante irregular y esa mala quemada duró desde la mitad del primer tercio hasta el comienzo del último. En sabor ha sido muy típico de AJF, con menos pimienta, quizá pero ese es el tema cuando una marca hace tantos cigarros diferentes, y es que eventualmente se van a parecer, aunque los toques amargos no colaboraron para hacer este cigarro mejor. Sin duda lo probaría de nuevo, al menos para confirmar si esos sabores pueden o no ser temas de este cigarro en particular, aunque el consenso entre mis amigos también fue que no todos los sabores fueron tan agradables durante toda la fumada, porque hay que ser poco específico así, al parecer.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: La Gran Llave
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 85