Conoce el origen del tabaco que fumas

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Técnicamente, los tabacos pueden ser fabricados en cualquier lugar del mundo usando torcidos y técnicas similares. La materia prima que se utiliza y adquiere por todo el mundo es lo que le da el toque diferente a cada cigarro. Una fábrica en República Dominicana suele emplear mayor cantidad de tabaco dominicano en sus puros, pero siempre hay excepciones a las reglas, por lo que es importante conocer sobre los orígenes del tabaco.

Puede que ya sepas cuáles son los principales países productores de tabaco, pero familiarizarse con las regiones específicas y las fábricas que producen las marcas que nos encantan es una parte clave para descubrir nuevos cigarros.

La mayoría del tabaco cultivado en la República Dominicana es del valle de Cibao y el valle de Yaque. Hasta que Carlos Fuente Jr. cosechó tabaco de capa en los años 90 para su línea Fuente Fuente Opus X, los únicos tabacos que se producían en la isla eran de tripa y capote y las fábricas importaban la capa. Las fábricas más grandes de la República Dominicana hoy en día son Tabacalera A. Fuente (Arturo Fuente), Tabadom (AVO, Davidoff) y Tabacalera de Garcia (Romeo y Julieta, H. Upmann, Montecristo).

A pesar de sus cambios políticos y ambientales, Nicaragua se ha convertido en uno de los países con mayor producción de tabaco en el mundo. La característica más típica del tabaco nicaragüense es su cuerpo de medio a fuerte, con sabores ricos, dulces e intensos. Existen cuatro regiones principales de cultivo del tabaco en este país, y Estelí es donde la gran mayoría es cultivado. Adicionalmente, el valle de Condega, al norte de la ciudad de Estelí, produce una hoja más delgada y elástica. En el valle de Jalapa, al noreste de Estelí y de Condega, produce un tabaco más dulce conocido por sus propiedades de ser una excelente capa. Finalmente, la isla de Ometepe, que nace a partir de la actividad de dos volcanes, tiene una tierra volcánica extremadamente fértil, que le aporta un toque picante único a los cigarros. Las fábricas nicaragüenses más conocidas son Nestor Plasencia, Padron, Oliva, My Father Cigars, Tabacalera Perdomo y Drew Estate.

Con casi igualdad de cambios políticos y sociales, Honduras también se mantiene como uno de los tres grandes países, siendo su tabaco caracterizado por ser de sabor intenso, fuerte y picante. Existen tres regiones principales en Honduras, una al sur, en el valle de Jamastra, con tierra rica y fértil. En el centro del país, el valle de Talanga es una región montañosa con mucho viento, donde el tabaco suele ser cultivado bajo la sombra de carpas. La tercera región se llama Copan, y está ubicada en las regiones al oeste del país. Las fábricas más conocidas de Honduras son La Flor de Copan (Trinidad, Saint Luis Rey, Gispert), Gran Habano, Puros Indios y Agroindustrias Laepe (Camacho).

Aunque existe una gran cantidad de marcas e innumerables combinaciones, el número de productores es mucho más finito, y no todas las marcas tienen su propia fábrica. Al contrario, muchas marcas grandes como Rocky Patel o Alec Bradley trabajan con fábricas específicas dentro de cada una de estas regiones productoras. Por lo tanto, identificar tus gustos más con una fábrica que con una marca puede ser excelente para buscar nuevos cigarros que se ajusten a lo que te gusta.

Tomando en cuenta que una sola fábrica puede producir puros para distintas marcas, el concentrarse en una sola marca puede llegar a ser limitante. La industria del tabaco no es muy diferente a la licorera o cervecera, en el hecho que las grandes compañías muchas veces crean productos para distintas marcas. Esto se traduce en que muchas veces es más importante conocer el origen del tabaco que las propias marcas. Cuando descubras en qué fábrica se produce el tabaco que más te gusta y cuáles otros productos se producen ahí, descubrirás también una gran cantidad de puros que posiblemente hubieses ignorado antes.

 

 

Temas básicos del fumador: Cómo catar un puro

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Los tabacos son como cualquier otro placer, una indulgencia al paladar. Muchas veces escuchamos a sommeliers describiendo un bien vino, a gourmets hablando de un tipo de comida, y los tabacos se describen de manera similar, aunque no estoy seguro cómo se llama a quien lo hace. Será catador? Alguien me dijo que era «sommelier de tabaco», pero eso es como llamar a la muñeca «tobillo de mano». El hecho es que como todos los lujos del paladar, el tabaco incluye una variedad de sabores y aromas que se van descubriendo a lo largo de la fumada.

Un tabaco es evaluado teniendo en cuenta cuatro aspectos: equilibrio, sabor, cuerpo y final, y cada uno de ellos es parte de la evaluación final. Por supuesto, también se incluye toda la apreciación antes del encendido, pero eso no es tan difícil de descifrar. Para empezar, debes calar un volumen de humo considerable del cigarro. Esto no se trata simplemente de chuparlo, sino que se recomienda tomar un par de caladas cortas seguidas de una larga y permitir que el humo cubra toda la parte interna de la boca. Mueve los cachetes un poco para distribuir el humo y permitir que se arremoline por la lengua. Antes de botar el humo, muévelo ligeramente a la parte trasera de la garganta y bótalo por la boca y la nariz. Puede que al principio no sea fácil botar el humo por la nariz, pero para acostumbrarte, prueba hacerlo con cigarros suaves.

Equilibrio

La mayor parte de la degustación de sabores ocurre entre el paladar y la lengua. Tu sentido del gusto está dividido en cuatro regiones que detectan diferentes sabores. Existen diversas teorías sobre si existen regiones específicas que detectan ciertos sabores, por lo que no voy a entrar en detalle sobre qué parte de la boca aprecia mejor cuáles sabores. Piensa que el humo no tiene un sabor identificado, sino que el sabor es algo que sientes mientras reacciona contra la saliva y las paredes internas de la boca, dando la impresión de un sabor. Un cigarro bien equilibrado utiliza diferentes sabores por igual, haciendo que actúen juntos para producir una sensación uniforme.

Sabor

Ya que sabes que las sensaciones se sienten en toda la boca, es hora de discernir e identificar sabores. El arte de sacar el humo por la nariz se convierte en un gran apoyo para este tema, específicamente las características que aprecias con la lengua y el paladar suelen ser los sabores, y las que aprecias con la nariz son los aromas. Sin embargo, muchos expertos intercambian estos términos con soltura. Los tabacos son descritos con cientos de términos que pueden incluir: madera, nueces, tierra, pimienta, grama, cítrico, dulce, salado, ácido, cebada, tostado, ahumado, canela, vainilla, café, café espresso, chocolate, caramelo, ajo, pan, miel, regaliz, anís, pino, metálico, carbón, entre muchos otros. La riqueza general del sabor es descrita en la intensidad, de suave a fuerte.

Cuerpo

El cuerpo del cigarro muchas veces se confunde con su sabor. En términos sencillos, el cuerpo del cigarro es la fuerza y la sensacion del cigarro, no el nivel de riqueza del sabor. El cuerpo es algo que se siente en el pecho y en la garganta mientras fumas el puro. Piensa que el cuerpo es como la potencia, y como el sabor, se puede medir entre suave y fuerte.

Final

En términos sencillos, el final es el sabor que te queda en la boca luego de botar el humo. Luego de botar todo el humo, espera unos 5 segundos y mueve la lengua por la boca; es muy probable que percibas el final hacia la parte trasera de la boca. Aunque el sabor que detectas en el final puede ser uno que sentiste cuando tenías el humo en la boca, muchas veces es algo completamente diferente, que no percibiste cuando le diste una calada al puro. El final debería ser un sabor identificable y se describe por su permanencia en la boca, que va desde corto hasta largo.

La clave para entrenar el paladar es la práctica. Mientras lo vas desarrollando, aprenderás a detectar más los matices de tus cigarros preferidos. Aunque muchos disfrutan maridar los cigarros con oporto, vino, whisky, ron o cerveza , yo recomiendo una bebida más natural, como agua o soda, para poder apreciar todo el sabor del cigarro, sin adulterarlo.

Temas básicos del fumador: Reencendido del puro

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A quien nunca le haya sucedido esto es porque nunca ha fumado, pues a pesar de nnuestro mejor esfuerzo, eventualmente sucede que el cigarro se apaga. Uno llega con muchas ganas a fumarse el cigarro y aparece un tema que requiere nuestra atención, sea alguien en casa que nos llama, nos quedamos viendo un video, o una mascota exige que atención, y nos distraemos.

Aunque es preferible que el cigarro que estás fumando no se apague, si esto ocurre, hay un método para salvar el cigarro y asegurarse que los sabores no se degraden demasiado. Antes de detallar el procedimiento específico, lo más importante que debes recordar es no permitir que un cigarro apagado se mantenga apagado durante demasiado tiempo. Cuando un cigarro se apaga, la parte que no ha sido fumada pasa por un proceso de «shock» y los aceites comienzan a secarse. El deterioro varía de un cigarro al otro, pero es imperativo que el tiemo apagado no supere una hora. En caso contrario, estarías reencendiendo algo que no vale la pena el tiempo ni el esfuerzo. En resumen: si el cigarro se apaga, sigue los siguientes pasos lo antes posible:

Paso 1: Mantenimiento de la ceniza

Quieres reencender el tabaco, no la ceniza (la ceniza no quema bien), así que dale unos toques al pie del cigarro sobre el cenicero, para eliminar la mayor cantidad de exceso de ceniza, hasta que solo veas la parte quemada del tabaco. Esto se debe hacer con suficiente fuerza como para eliminar la mayor cantidad de ceniza, pero con suficiente delicadeza como para no dañar el puro. El cigarro, en este caso, estará un poco más seco que cuando lo encendiste, y puede ser más susceptible al tratamiento brusco.

Paso 2: Limpiado del cigarro

Como mencioné hace un momento, el tabaco en el cigarro está en un estado de «shock» y el humo puede estar atrapado entre las hojas, lo cual puede crear un sabor ácido si le das caladas inmediatamente. Para evitar esto, colócate el cigarro entre los labios como normalmente harías, pero en vez de darle una calada, sopla un par de veces el cigarro. Esto debería eliminar cualquier rastro de humo atrapado.

Paso 3: Tostado

Con el encendedor en la mano, sostén el cigarro como a 3 centímetros de la llama y tuesta la superficie quemada. Puede que necesites acercar más el cigarro a la llama, pero dale vueltas al cigarro para mantener un tostado uniforme. Para esto es altamente recomendable un encendedor tipo soplete, aunque puede hacerse con fósforos o un encendedor tradicional, pero el soplete puede eliminar los restos de ceniza sin problema.

Paso 4: Encendido

Cuando el cigarro finalmente esté tostado, lleva la perilla a la boca y mantén la llama ligeramente separada del pie mientras sigues rotando el cigarro entre los dedos para asegurar que el cigarro se enciende con uniformidad. Este paso es muy parecido al de encender un cigarro normalmente, pero tienes que tener cuidado de no darle caladas muy fuertes, pues la idea es encenderlo lentamente para que se aclimate mejor.

La hoja madura

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Si no eres de Venezuela, la palabra Maduro es algo que sí te puede llegar a gustar, y mucho más aún cuando se trata de la capa de un tabaco. En temas de colores, una capa madura puede ser desde negra mate hasta marrón oscura, y un cigarro maduro es parte esencial de cualquier humidor de un fumador decente. A pesar de su popularidad, los métodos a través de los cuales se maduran las hojas siguen siendo un misterio para muchos y las razones de su fuerza en el sabor continúan.

Aunque la intensidad de un tabaco depende en gran parte de los tipos de hoja que contiene en la tripa, las capas maduras muchas veces tienen un efecto suavizante en una combinación de tabacos y le dan un matiz más dulce al mismo. Es importante familiarizarse con el proceso de creación de esta capa y entender por qué tiene cualidades y sabores tan únicos.

Las mejores hojas de maduro son cultivadas en Estados Unidos, México, Nicaragua y Brasil, como resultado de los climas de las regiones y el acceso a luz solar directa. Para que el tabaco llegue a ser maduro naturalmente, las hojas deben pasar por un proceso extenso de fermentación apiladas en pilones, durante unos 3 a 5 años. Durante este proceso, los componentes de la hoja son derivados y aparece un elemento azucarado, producto de esta fermentación, dando como resultado ese toque dulce que tienen las hojas maduradas. El tiempo extacto de la fermentación depende en gran parte del tipo de semilla, región de cultivado y el tipo de riego que recibió la planta. Las variedades más finas, como Camerún, Sumatra y Connecticut Shade comenzarían a deshacerse durante este proceso más intenso de fermentación antes de hacerse más oscuras.

Las siguientes semillas y variedades de tabaco son las más conocidas en la creación de hojas maduradas:

Pennsylvania Broadleaf

También conocido como PBF (porque,  ¿a quién no le gustan las siglas?. Es cultivado en el condado de Lancaster, Pennsylvania. Es un tabaco grueso y muchas veces imperfecto, con el que se crean hojas maduradas de un sabor muy particular. En el pasado se utilizaba mucho como hojas para el capote, también porque el suelo en Lancaster es rico en nitrógeno, potasio y calcio, lo cual hace que el tabaco se bastante grueso sin dejar de ser combustible. Esta capa además tiene una base picante y de cuero que hace a esta hoja tan predilecta y es algo que no existe en el Broadleaf de Connecticut.

Tabacos que lo tienen: 5 Vegas Triple A, J. Fuego PBF, AJ Fernandez Diesel.

Connecticut Broadleaf

No confundir con Connecticut Shade Grown, o simplemente Connecticut Shade; la hoja de Connecticut Broadleaf es más grande, más gruesa y mucho menos lisa. Es lo suficientemente fuerte para resistir el largo proceso de fermentación que incluye calor, humedad y presión intensos. Los maduros Connecticut Broadleaf tienen una textura venosa y oleosa.

Tabacos que lo tienen: AVO Maduro, Macanudo Maduro.

Habano

A veces también llamado Criollo o Corojo, esta capa de semilla cubana es cultivada por toda Nicaragua y Honduras, y tiene un sabor rico, terroso y semi-dulce.

Tabacos que lo tienen: Perdomo Habano Maduro, Cain Maduro.

San Andrés

Cultivado en la región mexicana del mismo nombre y a partir de tabaco de semilla cubana, esta capa es conocida por su calidad suave y tostada, ligeramente dulce. Las capas San Andrés se combinan bien con muchos tabacos de tripa, haciendo que sea una opción muy común entre torcedores.

Tabacos que lo tienen: Nica Libre, Drew Estate Undercrown.

Arapiraca

Cultivado en Brasil y muchas veces conocido simplemente como maduro brasileño, esta hoja parte de una planta muy gruesa y fuerte. La capa es excepcionalmente oscura y con un sabor mucho más intenso tanto en cuerpo como en tonos dulces y de cuero. Es conocida por sus grandes propiedades de combustión y su ceniza blanca.

Tabacos que lo tienen: Brick House Maduro, Carlos Toraño Exodus 1959 (50 Years).

Mata Fina

Cultivado en la región brasileña de Bahia y usado históricamente como un capote en vez de una capa, dada su apariencia tan irregular. Mata Fina compensa su apariencia rústica con un aroma único de pimienta y tierra, junto con su dulzura natural. ​

Tabacos que lo tienen: CAO Brazilia.

 

Temas básicos del fumador: Recuperado de tabacos secos

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A todos nos ha pasado en algún momento u otro. Sea porque estamos empezando y el humidor que tenemos es demasiado amateur, o simplemente se nos olvida revisarle la humedad y los tabacos se secan. Pero, ¿esto quiere decir que los tabacos están arruinados? La respuesta más corta es sí (y no).

El cultivo y torcido de los tabacos ocurre mayoritariamente en climas tropicales, donde tanto la humedad como la temperatura son ideales para el almacenamiento del tabaco. Es común que al visitar fábricas de tabacos no se vean humidores, pues el ambiente tropical natural es realmente el ideal para almacenar y añejar tabacos. Sin embargo, esas localidades son muy específicas y cuando estamos en la ciudad, aunque se trate de un país tropical, es otra voz. Un humidor se define como «un lugar sellado donde los cigarros se mantienen húmedos», pero en realidad es mucho más. El propósito de un humidor es recrear el ambiente tropical en donde es cultivado, torcido y almacenado el tabaco, es decir, un ambiente ligeramente cálido (entre 21ºC y 27ºC) con una humedad alta (superior al 70%).

El tema más importante en el almacenado de cigarros es promedio consistente de niveles de temperatura y humedad relativa. Este promedio es crucial para madurar los cigarros perfectamente y evitar moho y expansiones o contracciones que puedan dañar la capa. Con esto en cuenta, si has olvidado tus cigarros y quieres restaurarlos a lo que eran antes, el daño que les has hecho es realmente irreversible. Los aceites naturales del tabaco son esenciales para su sabor, y en un estado seco, la pérdida de esos aceites resulta en una pérdida sustancial del sabor. Aunque puedes retornarlos a niveles de humedad relativa adecuados, nunca tendrán el sabor que una vez tuvieran.

El cambio drástico del ambiente en el que los cigarros están almacenados no solo afetará al cigarro, sino que también hará que el tabaco absorba rápidamente la humedad, causando que el capote y la tripa se expandan rápidamente, posiblemente afectando también a la capa y causando su rompimiento. Sí se puede restaurar algo del sabor y la complejidad, pero el grado de éxito varía de acuerdo a cuán secos estaban los cigarros. Este proceso de regresar al tabaco a su ambiente natural debe ser gradual y paulatino. El tabaco actúa como una esponja natural, absorbiendo humedad de su ambiente, así que es importante que esta absorción ocurra lentamente. Por eso recomendaría primero colocarlos en un ambiente con una humedad que no supere el 60%, y semanalmente aumentarlo entre 1% y 2% hasta llegar a 70%.  Obviamente, esto puede tomar meses, pero el resultado será hacer al cigarro fumable y restablecer su integridad.

Los cigarros se pueden ver rudos y resistentes, pero en verdad son bastante delicados y requieren atención casi diaria. Si no les quieres hacer mucho caso, muy seguramente los pierdas, así que la recomendación es revisarlos por lo menos 2 veces por semana y, de ser posible, monitorear los niveles de temperatura y humedad regularmente.

 

 

 

La Gloria Cubana – Serie N (JSB)

Qué impresión de cigarro. Para empezar, es dominicano, pero nada de su contenido proviene de la República Dominicana. Lo tengo desde agosto del año pasado en el humidor, y es el último de la tanda que compré en ese momento, aunque me quedan algunos que compré en mazo, pero ya no me quedan más de los que compré unitarios. Por lo tanto, ha estado 10 meses en el humidor, y por lo que leo en otras páginas es lo mejor que pude hacer, pues muchos sitios describen que el puro es ‘vieja escuela’ y necesita al menos 3 meses de humidor antes de estar decente. Según la propia página, el cigarro une tabaco nicaragüense propio [de la marca] con capa oscura ecuatoriana, dando como resultado un puro de intensidad fuerte y con humo rico.

La Gloria Cubana - Serie N 01

Ciertamente la capa es muy oscura, casi negra y extremadamente oleosa. Es irregular en algunos lugares y el color tan oscuro oculta las venas, mientras que la N estampada sobre la capa es en realidad un trozo muy pequeño de una hoja más clara. La anilla como tal no parece original, es mucho más oscurecida que las otras de la marca que he visto, casi como si estuviera ‘manchada’. Al picarlo, finalmente regresando a mi guillotina en V, siento aromas fuertes de carbón, madera, pimienta, nueces y un dulce propio del tabaco. El tiro, incluso apagado, se siente apretado, por lo que le doy un segundo corte, justo sobre el primero, para asegurarme que está bien picado, pero se siente igual de apretado. No importa, igual le daré fuego.

La Gloria Cubana - Serie N 02

La verdad es que entre lo oleoso que es, lo madurado de su capa y lo apretado del tiro, esperaba que desde el principio me bombardeara de sabores, pero no fue así. En realidad fue a partir el primer centímetro de caladas que los sabores fuertes de pasas y dulce comenzaron a golpear, un sabor hasta denso que, gracias a lo apretado del tiro, no pude apreciar tanto como hubiese querido. El sabor a madera ahumada es muy fuerte y muy presente. Traté de sacarle la mayor cantidad de detalle al puro, y si se fijan bien, un poco más atrás de la línea de quemado se ve como los aceites de la capa se van haciendo líquidos, el sabor es así de fuerte y denso.

La Gloria Cubana - Serie N 03

Un poco más adelante y al final de este primer tercio, el sabor a melaza y un toque de chocolate se presentan, dándole también fuerza a las pasas. Se siente un sabor de crema, pero muy sutil. El tiro no ha mejorado mucho, la línea de quemado va por donde quiere, pero la ceniza es muy blanca y muy firme. Precisamente por ese mismo tiro apretado, me encuentro dándole más caladas de las que quisiera, y en un par de ocasiones me ha sucedido que me caen algunos pedazos pequeños de capa en la lengua… realmente se siente como si me cayera una semilla de pimienta pura. Un pequeño toque técnico con el soplete tuve que darle, precisamente para que no perdiera su camino.

La Gloria Cubana - Serie N 04

Comienzo el segundo tercio y aparece un sabor de caramelo que se une a los pocos, pero intensos sabores que son parte del puro, a medida que su intensidad se hace más fuerte, y acentúa los sabores. Es un cambio bastante drástico, porque la pimienta también hace su entrada y le da una cierta exuberancia a los sabores y sin duda se convierte en todo un flavor bomb. Me pasa un par de veces que luego de retirarme el cigarro de los labios, me quedan picando como si estuviera comiendo un limón. Esa aura oscura del tabaco ciertamente se transmite en el sabor, pero es muy agradable la profundidad y riqueza que se percibe de él.

La Gloria Cubana - Serie N 05

Mitad del puro y esa ceniza que ven en la imagen estaba bastante firme. Preventivamente traté de soltarla un par de veces y no se quería separar. La N finalmente desaparece y aquí están los sabores en este punto: dulce, caramelo, melaza, nueces, cacao, pasas, coco (sí, otra vez), pimienta, madera y cuero. El tiro ya se suelta un poco más y la cantidad de humo es casi absurda, muy denso también.

La Gloria Cubana - Serie N 06

En el último tercio el cigarro bombardea de nuevo con sabores, haciendo que ese aspecto dulce siga siendo el principal, pero muy bien acompañado por el caramelo y el cacao. Un aspecto que me impresiona del puro es que es bastante madurado, es de intensidad fuerte, pero no he sentido hasta ahora nada de nicotina.

Me han hablado muy bien del Serie R de LGC, y tengo uno en el humidor, precisamente desde hace un par de meses, pero espero dejarlo un buen tiempo más. Por lo pronto, este Serie N realmente me impactó. Una de las cosas buenas de ser un fumador con un buen baggage de conocimientos y experiencias, es que ya no te marean los puros, ni te dejan picando los labios, ni te fastidias a la mitad. Precisamente, luego de un tiempo fumando, ya no piensas en esas cosas; pero este Serie N hizo que me picaran los labios, eso se debe a lo oleoso del puro y la cantidad de aromas que tenía tanto en el humo como en la misma perilla. Se trata de un puro rico en muchos sabores y muy intenso, que fácilmente podría comprar una caja o un 5-pack, pero difícilmente me fumaría más de uno al mes.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: La Gloria Cubana
Modelo: Serie N
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: JSB (Robusto Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,00
Puntuación: 84