My Father – El Centurion H-2K-CT (Corona)

Como buen fan de los productos de Don Pepin Garcia, este no podía falta en mi humidor y en mis probadas del año, especialmente dado su ingreso al Top 25 de Cigar Aficionado 206, en el peldaño 16 y llevándome a haber probado ya 13 de esa lista. Según CA, el H-2K-CT no llega a ser tan oscuro como un Connecticut Broadleaf ni tan claro como un Connecticut shade, siendo una capa Habana 2000 que se suponía sería única para la línea El Centurión, pero varía de él por su box-press y el hecho que el sabor es más fuerte. Igualmente, la línea El Centurión fue lanzada en 2007, mientras que esta variación salió al mercado en 2013, apuntando a ser una producción regular. Ayer decidí probarlo acompañado de un gran ron venezolano y con un buen amigo.

My Father - El Centurion H-2K-CT 01

Por casualidades de la vida, el puro tenía exactamente 200 días en mi humidor… no es que vaya contando los días que tiene cada cigarro en el humidor, sino que tengo mi humidor virtual en Cigar Geek y eso lleva el orden mejor de lo que yo podría. El box-press del puro es bastante sutil y siendo un corona con tantas anillas, se siente pequeño, con muchas venas y una apariencia muy sólida. La cata la estoy haciendo en compañía de un amigo, a quien le dije que me podía poner fastidioso mientras la hacía, por lo que me tomo quizá un poco más de tiempo del que debería sintiendo los aromas. Pero es un buen amigo y ya cuadramos para hacer otra cata pronto donde ambos tengamos el mismo cigarro. El Centurión tiene una buena cantidad de aromas en frío, incluyendo un toque cítrico de naranja, pimienta, chocolate, vainilla y canela. Las caladas en frío presentan cacao, canela, pimienta, cítrico, vainilla y crema.

My Father - El Centurion H-2K-CT 02

Siendo un corona, me impresionó un poco cuánto tardé en tostarlo bien, pero al cabo de un rato prácticamente encendió solo y con un tiro extraordinario, toneladas de humo que me hacían perderme detrás de él y tener que detener la conversación. El golpe de pimienta de Don Pepin es lo primero que me recibe, como era de esperarse. Es una bomba de sabores de inmediato, impresiona con sus matices de crema, cítrico, vainilla, nueces, café, cereza y miel. Su intensidad se caracteriza por ser media, aunque con ese golpe de pimienta inicial hubiese esperado algo más fuerte. Aparece también un sabor a melaza aproximadamente para cuando tomé la foto, así como una pizca de nuez moscada. El final es largo y delicioso.

My Father - El Centurion H-2K-CT 03

Entrando en el segundo tercio y ese golpe de pimienta ya se disipó casi por completo, mientras que el tiempo de fumada se aproxima a los 20 minutos. La intensidad se mantiene en media y el cigarro parece haber alcanzado su punto máximo, aunque esto hace que se sienta más como ‘estabilizado’. Al compararlo con mi experiencia previa con El Centurión, diría que este está más ‘civilizado’, aunque no era un Corona. Por lo general no soy de los que dejan el cigarro en el humidor durante años, aunque creo que lo normal en mi caso es alrededor de 4 a 6 meses, aunque sin apuntarme mucho a ello tengo algunos que superan el año. La construcción del cigarro es perfecta, sin requerir retoques, al menos hasta el momento y quema un poco más lento de lo que esperaría.

My Father - El Centurion H-2K-CT 04

Le quito la primera anilla, aunque me impresiona que sean dos., pues pensaba que era una sola gigante. El cigarro llega a la mitad de la fumada y parece subir a un nuevo límite de sabores, haciendo obvio que este tiene que ser un primer puro del día, pues los matices y las variaciones no se podrían sentir luego de haber fumado otra cosa. Los sabores cambian a partir de la mitad, llevan un sabor de caramelo al frente, seguido de crema, miel, madera, pimienta, chocolate, café, cítrico, melaza y nueces. La intensidad se hace mayor por la nicotina, pero no se siente como que ella es gran componente de esa intensidad, sino que forma parte. Me aproximo a los 45 minutos de fumada.

My Father - El Centurion H-2K-CT 05

Con mucho misterio y alivio puedo decir que la nicotina se disipó, pues al parecer solamente estuvo en ese punto de la mitad del cigarro. Sin embargo en el último tercio el Centurion hace una nueva transición, pero al cabo de unos 10 minutos la nicotina vuelve a aparecer… debe haber sido un segment de la tripa que no la contenía, pues ahora viene con la intensidad habitual y se siente como una gran parte del cigarro. Aunque siempre he sido fanático de los My Father y este me parece uno bastante bueno, habiendo probado los otros cigarros del Top 25 y otros productos de My Father, realmente me impresiona la inclusión de este cigarro entre los mejores del año.

My Father - El Centurion H-2K-CT 06

También habiendo probado antes El Centurion y ahora El Centurion H-2K-CT, puedo decir que ciertamente este más reciente es mejor, pero no MUCHO mejor. Sus sabores son variados y llega a ser un cigarro intenso, sobre todo al final y gracias a la nicotina, pero no se diferencia mucho de otros My Father que son buenos, o de otros cigarros en general. Por ejemplo, el Top 25 incluye el Henry Clay Stalk Cut y El Güegüense de Foundation Cigar, que son cigarros extraordinarios y se merecen esas posiciones mucho más. No obstante, siempre he estado claro que ese Top 25 incluye puros buenos, puros excelentes y puros que deben estar ahí por otras razones… este es ciertamente uno de esos últimos. Habiendo dicho eso, es un cigarro que debes probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: El Centurión H2KCT
Dimensiones: 5½ x 48
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Híbrido Habano 2000 / Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 83

Crowned Heads – Le Carême (Robusto)

Finalmente llegó el día de fumar el Le Carême, no porque le tuviera tantas ganas, sino porque lo compré hace un buen tiempo y de ese lote es casi el único que queda. No recuerdo bien cómo llegué a este cigarro, pero fue uno de los lanzamientos más sonados del IPCPR 2016 y, junto con Las Mareas, fue uno de los nuevos productos de Crowned Heads el año pasado. Le Carême recibe su nombre por ser un tributo a Marie Antoine Carême, chef francesa que popularizó el soufflé. Cuenta la leyenda que cuando Ernesto Perez-Carrillo probó la liga dijo que sabía igual al soufflé de chocolate. La liga en cuestión utiliza tripa nicaragüense, capote ecuatoriano (Sumatra) y capa Connecticut Broadleaf maduro, torcido todo en la fábrica Alianza en la República Dominicana.

Crowned Heads - Le Careme 01

La anilla del puro de verdad que se ve muy bien, aunque a mi cámara no le termine de convencer (más detalles sobre esto en un momento). La anilla tiene dos monedas a cada lado, una con una corona, por ser la marca Crowned Heads y en la otra tres estrellas por la bandera del estado de Tennessee. La capa es bastante oscura con algunas venas visibles, pero ese es un efecto secundario de la hoja Connecticut Broadleaf, que nunca será reconocida como una hoja bonita, aunque lo compensa con su distintivo sabor. Los aromas son pocos, pero ricos, incluyendo tierra y cacao, aunque el pie presenta aroma de paja y madera, e incluso alguna nota herbácea. Las caladas en frío luego de picarlo tienen esos mismos aromas, aunque se le suma un matiz mineral, que supongo viene del capote Sumatra.

Crowned Heads - Le Careme 02

Una tostada bastante rápida gracias a que el cigarro no es muy grande me dio de bienvenida un golpe de pimienta algo atípico en cigarros dominicanos, así como una buena dosis mineral. Mientras se va habituando al fuego y yo a los sabores y el humo me doy cuenta que el tiro es un tanto apretado, o al menos más apretado de lo que me gusta, pero la cantidad de humo no está mal. La pimienta sigue siendo un componente determinante al menos en el primer tercio, con el resto de sabores típicos de un cigarro con hojas nicaragüenses, incluyendo madera, café y hasta cerezas. En el retrogusto no le siento mucho que pueda identificar, aunque sí hay algunos sabores que no puedo llegar a definir. Pero no está nada mal.

Crowned Heads - Le Careme 03

Hace poco me compré un mini-estudio fotográfico, que es una caja de luces con varios sinfines (blanco, negro, azul y rojo) y he estado probándolos. Luego de varias pruebas con todos los fondos, me di cuenta que la anilla con predominancia blanca no se lleva muy bien con las luces y el fondo, pero esto fue lo que mejor salió. Aunque este tipo de fondos le quitan un poco la ‘personalidad’ a las fotos, al menos sirve para destacar los detalles del puro. En el segundo tercio el tiro se aprieta un poco más, pero los sabores realmente van tomando fuerza y cuerpo, y aunque no puedo decir que probé específicamente ese soufflé de chocolate que E.P. Carrillo menciona, sí se le siente un toque intenso de chocolate durante un buen tiempo.

Crowned Heads - Le Careme 04

Sin embargo a mitad del puro se apagó, quizá por ese torcido tan apretado y los sabores desaparecen un poco, incluyendo ese chocolate. Incluso, a partir de este momento el cigarro pierde tanto la propiedad dulzona como la del chocolate, aunque lo estoy combinando con una soda, así que me aseguro que no haya sabores que lo estén dominando. La línea de quemado es perfecta, aunque la ceniza tiende a no aguantarse mucho en el cigarro. En este punto el retrogusto me muestra un sabor interesante de pimienta, pero no mucho más.

Crowned Heads - Le Careme 05

Es solo durante el último tercio que el Le Carême parece soltar el tiro, haciendo que la cantidad de humo sea finalmente abundante, pero para el momento los sabores se sienten muy sutiles, incluyendo apenas sabores minerales, algo de pimienta y ese toque amargo típico de cuando un cigarro está alcanzando su final.

Crowned Heads - Le Careme 06

Llegando al final no aparecen grandes sabores, con excepción de un toque de canela, pero ninguno que me llegue a cautivar. En verdad hubiese querido que el Le Carême me hubiese gustado más, porque tenía las expectativas altas con el cigarro, luego que he probado otros de la marca que me han gustado mucho más, como el La Imperiosa, Headley Grange o Jericho Hill, pero el Le Carême simplemente no estuvo a la altura desde el principio, y en el momento que logró su mejor punto, este fue de muy corta duración y no llegó a ser algo rico. La intensidad del puro se mantuvo en media durante toda la fumada, y si algo he aprendido es que si por $5 hay tabacos muy decentes, por un poco más de $8 que es lo que cuesta este, se pueden conseguir mejores opciones, y muchas con capa Connecticut Broadleaf.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: Le Carême
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,25
Puntuación: 78

Ave Maria – Immaculata (Robusto)

La verdad es que llevo un par de semanas con muy pocas reseñas para subir. Han sido unas semanas de intensa «socialización» y diversas actividades con el Cigar Club y entre amigos, que no me han dado tiempo a fumar puros nuevos, sino los 5-pack que he comprado. No me quejo, pues han sido varias reuniones conociendo gente muy agradable, discutiendo temas en común (que no afortunadamente no han sido de política) y haciendo amigos. Lo único malo, si se quiere llamar así, es que en estas reuniones he fumado más de lo que suelo hacerlo, por lo que no me quedan muchas ganas de hacer una cata después. Tal fue el motivo que me llevó a probar este puro que es (o al menos aparenta ser) más suave que los demás. Lo adquirí como parte de un sampler de marcas aledañas de AJ Fernandez que se veía interesante y que apenas llevan un par de meses en el humidor.

Ave Maria - Immaculata 01

Esta marca de A.J. Fernandez tiene una distribución relativamente limitada con respecto al resto de los productos de esta gran marca nicaragüense. Aunque existe desde hace un buen tiempo, la distribución limitada los ha mantenido en un medio secreto, precisamente porque no están disponibles en la mayoría de las tiendas y muchas publicaciones no reseñan cigarros que no sean distribuidos ampliamente. Su promesa básica es que es un cigarro mejor, no con más sabor.

La anilla es simplemente impresionante y muy decorada, tanto la primaria como la secundaria, muy católica. El hecho que llevara varios días fumando intensamente (y prácticamente todos los días) me hicieron escoger este puro con su capa Connecticut, venas mínimas y un brillo mínimo. Se siente con un peso bastante mayor al que aparenta, y no es muy esponjoso, haciéndome pensar que quizá el tiro sea un poco fuerte. Los aromas en el cuerpo son de caramelo y un toque suave de pimienta y en el pie existe una simple amplificación de ellos. Lo pico y la calada en frío presenta nueces y grama, con unos toques muy suaves de cacao y canela. Se sienten unos toques también de crema, y todos me aseguran que, efectivamente se trata de una fumada suave.

Ave Maria - Immaculata 02

Tostándolo con el soplete emanan aromas de paja y tierra y en las primeras caladas el sabor de madera con pimienta es indiscutible, muy al estilo nicaragüense sin dominar la fumada. El retrogusto presenta un aroma a pan y caramelo. Los sabores desde el inicio me sorprenden porque son variados y algunos son fuertes, llevándome a concluir que no se tratará de una fumada suave, sino una con buenos sabores sutiles. El tiro es excelente y la cantidad de humo es bestial… cómo me gusta cuando un puro suelta una buena cantidad de humo. La línea de quemado también es perfecta, como en la foto se muestra.

Ave Maria - Immaculata 03

Durante el primer tercio el sabor primordial es de nueces, o al menos al principio de él. Tiene esos aromas y sabores herbáceos tan típicos de los Connecticut, así que en ningún momento dudo demasiado de si se trata de otra cosa, aunque los sabores de pan, madera, crema y caramelo le dan una complejidad interesante. También tiene un sabor lejano de fruta, con un aspecto dulce. Pero el humo sigue abundante y el tiro suave, sin sentirse suelto y ese humo es sedoso con intensidad de suave a media. No recuerdo cuál fue el último Connecticut de AJ Fernandez que probé, pero este mantiene perfectamente mi imagen de ellos como grandes fabricantes de muy buenos productos.

El tema con los cigarros con las anillas tan grandes y diferentes es que al cabo de unos minutos fumando ya hay que quitarle al menos una, pero mientras entro en el segundo tercio los matices se sienten más dulces, los toques de caramelo son más obvios y en el retrogusto la pimienta es lo primordial.

Ave Maria - Immaculata 04

Se le sienten sabores adicionales pero muy relacionados con ese toque dulce, como vainilla y nuez moscada. La construcción y la combustión siguen soberbias, haciendo que el Immaculata se mantenga bastante fiel a su nombre, mientras que la intensidad se coloca entre media y media-fuerte. Por su nombre y el gran diseño de la anilla me imaginaría que se trata de un cigarro caro, pero una breve investigación por internet me coloca que, al contrario, se trata de un cigarro bastante barato: $5,50 por el robusto. Pues bien los vale, siendo Connecticut y todo.

Ave Maria - Immaculata 05

Le quito la anilla y me doy cuenta que todavía queda bastante cigarro por fumar, lo cual agradezco, pues me hacía falta tomarme el tiempo con un puro bueno y apreciar los sabores. Incluso en este punto y siendo un puro relativamente suave, aparece un nuevo sabor: jengibre. Hubo algunas notas florales durante la fumada, pero nada que pudiera marcar como un sabor específico, aunque en este punto los matices de vainilla también son más obvios y su combinación con la vainilla es increíble. El humo sigue siendo sedoso y abundante, pero no tanto como a mitad de tabaco. También tengo esa sensación como de haber mordido la cáscara de un limón, pero eso puede o no estar relacionado con el puro, pero el cigarro parece amplificarla.

La línea de quemado ha requerido un par de retoques, pero nada grave y en ningún momento se ha calentado, lo cual ya es bastante para un Connecticut, especialmente en este punto. Hacia el final no aparecen sabores adicionales, pero en eso se mantiene fiel al hecho que es un Connecticut, aunque sí se ha fortalecido ese toque de limón que sentí hace un rato. En algunas reseñas leí que el perfil de sbaores e intensidad de este puro es similar al New World Connecticut, así que al menos eso hará que quiera probar aquel. Para ser un Connecticut, este realmente me ha gustado mucho más de lo que esperaba. Por ese precio y esa disponibilidad de sabores, y esa construcción y tiro, hasta se podría decir que me inclinaría hacia probar más de ellos.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Ave Maria
Modelo: Immaculata
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua (Habano)
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $5,50
Puntuación: 84

Pongámonos técnicos: Proporción de capa a tripa

Es un tema común entre las conversaciones de fumadores que los puros con cepo más delgado dan lugar a una fumada más compleja, especialmente cuando se les compara a las vitolas más actuales, teniendo en cuenta la ‘moda’ de cepos de 60, 70 y 80. Esto sucede porque la hoja de la capa suele ser la de mejor calidad usada en la liga de un tabaco, así como la noción de que mientras más pequeño sea el cepo (diámetro) de un cigarro, mayor será la proporción de capa/tripa, y el cigarro tendrá mayor protagonismo de la capa en su sabor.

Esa es mi opinión y no es compartida por todos. Hay otros que piensan que el puro es esencialmente un cilindro y que, porque la forma es constante (independientemente del cepo del cigarro), la proporción de capa y tripa se adapta igualmente.

En lo que sí estamos de acuerdo es que hay otros factores que forman parte de la experiencia de la fumada entre los cigarro grandes y los más pequeños, que incluyen un tiro más frío (generalmente), tiros de mayor o menor resistencia, mayor producción de humo, y los cigarros más grandes tienen un mejor potencial para proporcionar mayor variedad de sabores. Este último punto es uno de los mayores diferenciadores para las marcas que tienen distintos tamaños, puesto que se añaden o se eliminan hojas de la liga para compensar las diferencias de diámetro.

Pocas personas pueden negar que existan discrepancias, lo cual le da una mayor profundidad al tabaco y las preferencias de los fumadores en esta afición tan variada. Pero de lo que quiero hablar es sobre si los cepos más pequeños apuntan a una mayor influencia de la capa sobre la tripa, comparado con un cigarro más grande de la misma liga. Dicho de otra manera, si la proporción entre la superficie de un cilindro (la capa) y el volumen (tripa) cambian con un diámetro mayor (cepo).

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Para poder comparar, usemos tres cigarros imaginarios con un largo y liga idénticos, en donde la única diferencia es el cepo. Para hacer esto lo más sencillo posible, comparemos un 152×30 (conocido como un panatela), un 152×60 (llamado un gordo) y un 152×90 (que no creo que exista, pero es un ejemplo).

Vitola Largo Diámetro
Panatela 152mm 30
Gordo  152mm 60
Gordo Grande Imaginario  152mm 90

También necesitamos convertir el número «misterioso» del cepo a una medida comparable con la que podamos trabajar. Los cepos son calculados a 1/64 de pulgada para el diámetro (por ejemplo, un cigarro con un cepo 64 tiene un diámetro de una pulgada). Para saber el cepo de un cigarro, basta con medir el diámetro del pie de un cigarro en pulgadas y multiplicarlo por 64. Así que un cigarro que mida 0,75 pulgadas tiene un cepo de 48. Dado que la conversión debemos hacerla al revés, dividiremos el diámetro de nuestra panetela (30) entre 64 y veremos que el cigarro tiene 0,47 pulgadas de diámetro.

Pero como el sistema métrico es mucho más flexible, funciona mejor si dejamos de usar las medidas del sistema imperial, por lo que:

Vitola Largo Diámetro
Panatela 152mm 12mm
Gordo 152mm 24mm
Gordo Grande 152mm 36mm

Ahora recordemos un poco las matemáticas del colegio para redescubrir las ecuaciones que resuelven la superficie de un cilindro con respecto al área y volumen.

Area = 2πra


Area = 2 x 3,14 x radio x altura

Esta parte la hacemos con calculadora, pero solo tenemos que incluir el radio del puro (6mm en un panatela) y la altura (152mm) y tendremos una idea bastante básica de la superficie de la capa.

El volumen del cilindro se consigue por medio de la siguiente fórmula:

V = πr2h


Area: 2 x 3,14 x cuadrado del radio x altura

Una vez más, tomamos la calculadora e introducimos los valores de los radios y alturas, y esto nos dará el volumen de cada cigarro:

Vitola Área de la Capa Volumen de la tripa
Panatela 5,730mm2 17,191mm3
Gordo 11,461mm2 68,763mm3
Gordo Grande Imaginario 17,191mm2 155,000mm3

Con estos números simplificamos un poco los resultados en fracciones:

Vitola Partes de Capa Partes de Tripa
Panatela 1/33 1/100
Gordo 1/17 1/100
Gordo Grande 1/11 1/100

Como resultado vemos que mientras más pequeño es el cepo de un cigarro, mayor es la proporción de capa sobre tripa. Esto sucede porque la hoja de la capa mantiene consistencia en su grosor de un cigarro más pequeño a uno mayor de la misma liga. Por ejemplo, si imaginamos el cigarro más delgado del mundo, no tendría espacio para la tripa y sería 100% capa.

Otro ejemplo que me pusieron el otro día eran los chocolates m&m, que viene recubiertos de una capa de caramelo. Si te gusta mucho el chocolate, un m&m de un kilo tendría bastante más chocolate que los que ya conoces.

Con este artículo no quiero decir que los cigarros más grandes o más pequeños son mejores que los demás, sino solo mostrar como la capa (y la tripa) influencian el sabor del tabaco entre las vitolas.

Drew Estate – Kentucky Fire Cured (Just a Friend)

Este es un cigarro diferente. El proceso de maduración y todo el esfuerzo que Drew Estate ha puesto para producir un cigarro que difiere completamente del resto es impresionante. Es uno de esos cigarros que quieres mantener como un ambientador, pues el aroma de humo que tiene es impresionante y muy dominante del resto del cigarro. De hecho, Drew Estate pasó 2,5 años desarrollando este producto y el sabor tan característico viene de curar el tabaco cerca de ahumadores que queman nogal, arce y roble a bajas temperaturas. Solo con eso ya queda obvio que no es un cigarro típico, y por un precio de unos $7,50 por puro, pues no está mal. Tuve la suerte de conseguir un 10-pack de ellos por $36 y ya me he fumado como 3 y regalé como 3 más, así que antes que se acaben, es hora de la reseña.

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 01

Según Jonathan Drew, la liga contiene tabaco proveniente de Kentucky y Virginia curado al fuego, y una hoja especial de un país no identificado, donde no se habla inglés, español o italiano (será Brasil?). He visto algunas variedades de este puro que tienen dos tipos de hoja completamente distinta en la capa, pero no encuentro mucho en internet que me explique porqué. En este puro en particular, la capa es bastante ‘toothy’ e irregular, muy mate y con distintos tonos de marrón que le dan esa apariencia rústica junto con la anilla que es prácticamente de papel. Muchísimas venas y diferentes texturas a lo largo de todo el tabaco. Ya hablé del aroma del tabaco, y es que llama la atención que cualquier tabaco tiende a oler a distintas cosas, mientras que aquí hay un solo olor muy penetrante. Al picarlo el aroma de salsa barbecue es intenso, casi se puede decir que es denso, lo acompaña un aroma de sirope de maple (o arce, en España) y algo de pimienta, jengibre y cacao, pero estos aromas se le pueden atribuir a que son parte de ese mismo BBQ.

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 02

Luego de esa descripción de los aromas, no debería sorprender que la mayoría de los sabores que se sienten son ahumados, también hay un dulce delicioso y el tiro es excepcional. Si alguno ha probado la cochinada esa que los americanos llaman Beef Jerky (el que viene empaquetado), pues esto tiene sabores similares, con un toque de cacao más importante. Pareciera que la línea de quemado no se va a mantener, pero sigo paciente, apreciando los sabores ahumados del puro, aunque al cabo de un rato se combina con el dulce y el cacao.

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 03

Dado que el día estaba muy bonito, opté por fumar en el jardín mientras atardecía, por lo que la iluminación en las fotos varía bastante. Aproximadamente al momento de la imagen apareció el toque de pimienta, que comienza suave y se va intensificando rápidamente. También aparece un sabor de crema con un toque salado… estos dos sabores aplacan un poco la intensidad del ahumado previo. El otro día le estaba recomendando puros a alguien y le dije que el KFC estaba bueno, pero me dijo que no quería tomar una decisión antes de leer la reseña, así que creo que le debía esto. Los sabores hasta el momento: ahumado (claro), maple, dulce, cacao, pimienta, crema.

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 04

Lo he mencionado antes, pero soy de lo que fuma un cigarro al día y no todos los días; en promedio estoy fumando alrededor de 4 tabacos semanales, por lo que todos mis puros son el primer puro del día. Sin embargo, he llegado a fumar más de uno en un día y siempre me pasa que el segundo no me sabe tanto como el primero, y tal es el caso que este puro debería ser el primero del día… no por ser suave, sino porque aunque sus sabores no son muchos, los matices y calidades hacen que se aprecie mucho mejor sobre un paladar limpio. En el segundo tercio el sabor a maple despega, haciendo al puro muy sabroso y la pimienta viene en olas.

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 05

Mitad del tabaco y los sabores son bastante complejos, donde ninguno supera al otro y el final es largo y perdura un buen rato. Mi esposa llega y me dice que le pareció que estaba haciendo una parrilla, pero el hecho es que estaba fumando. Mi maridaje es una coca cola, que últimamente están saliendo bastante mediocres pues no tienen casi sabor dulce; esto solo me pasa cuando las compro en botellas de vidrio, pero seguro es otra cosa más que está saliendo mal en Venezuela. Pero al menos me limpia un poco el paladar entre caladas y disfruto más del puro

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 06

Todavía no llego al último tercio, pero los sabores cambian al momento en que la línea de quemado se aproxima al cambio de color en la capa, los sabores explotan, la pimienta reaparece y está remolcando a todos los sabores ahumados, hasta me permito apreciar distintos ahumados que me hacen pensar en distintos tipos de madera. Los otros sabores como la crema, dulce y cacao toman un rol secundario. Flavor bomb sin duda y la intensidad del puro pasa de media a alta con unos 55 minutos de fumada.

Drew Estate - Kentucky Fire Cured 07

El cigarro es más rico en este punto y aparece un sabor a tierra, mientras que los sabores que se habían colocado como secundarios antes ya comienzan a acercarse a la cúspide. Dado el aroma del cigarro en frío, mucha gente puede pensar que se trata de un cigarro infusionado de sabores, pero no es así… carece completamente de sabores afrutados, herbales o florales. Una vez supero el área de la anilla el puro comienza a calentarse bastante y a apagarse fácilmente, pero llega un punto que no lo reenciendo porque me quema los labios. Todavía me quedan varios en el humidor, pero recomendaría que si lo compras, no lo saques del celofán, pues ahora me pasa que los que están alrededor tienen un poco el mismo olor ahumado… un olor que se quita con tenerlos al aire libre unos 20 minutos antes de fumarlo, pero igual no se siente muy bien sacar un Bolivar del humidor y que huela a este puro. Por el resto, no puedo recomendarlo más, aunque en muchos casos he visto que es un cigarro blanco y negro, a la gente le encanta o lo detesta y hay muy pocos que no están seguros de uno o lo otro.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Kentucky Fire Cured
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Just a Friend (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Kentucky Fire Cured, Virginia Fire Cured)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $8,15
Puntuación: 89

Macanudo – Café (Hyde Park)

La verdad le tenía cero ganas a este cigarro. Llegó como parte de un sampler y, siendo Connecticut, lo dejé a un lado en la pila de los puros «para regalar». Pero el hecho es que vengo llegando de República Dominicana y estando allá fumé todos los días (durante una semana) e incluso un día me fumé 5 puros, pero no por eso iba a dejar de fumar por mucho tiempo, así que decidí darle fuego a un puro sencillo y suave, y aunque no tengo muchos de capa Connecticut, sí sabía que estaba este. No obstante, hubo cierto recelo a la hora de encenderlo, pensando que quizá debería fumar algo mejor o no fumar, pero aquí estamos. Es en momentos como este que aprecio tener una cámara decente, pues ese texto que se ve en la imagen de la izquierda es imposible de leer a simple vista. Mi experiencia con Macanudo ha sido variada, habiendo fumado el Estate Reserve Jamaica, que me pareció muy decente, pero también el Vintage 2006, que me pareció un bodrio merecedor de estar de #3 en mi Bottom Ten.

Macanudo Café 02

Sobre el Macanudo Café creo que todo el mundo ha escrito, pues es uno de esos cigarros icónicos y es uno de los que colocó a Macanudo en el mapa, lo hacen desde hace bastante tiempo y existe en nada menos que VEINTICINCO vitolas distintas, que van desde el Miniature de 3,5 x 34, hasta el gigante de 6 x 60. Es un clásico de los cigarros suaves y uno de los más vendidos en Estados Unidos. Sin embargo, no por ser suave va a ser sencillo, pues todo el cigarro es hecho con hojas de varios países, incluyendo México, República Dominicana y Estados Unidos. En frío este Connecticut presenta pocos aromas, como es de esperarse, entre los que se destaca un toque cremoso muy sutil y apenas un aroma de madera, mientras que en la calada en frío se sienten aromas de naranja. Sin embargo, en frío se siente que las caladas no van a ser muy fructíferas, pues se siente un poco apretado.

Macanudo Café 03

Pero… los sabores son respetables, para ser sincero. En el primer tercio se siente un sabor de frutas que pueden o no ser naranja, madera, paja y un toque dulce que hasta podría considerarse complejo. El final es bastante corto y sin duda se siente como un Connecticut. La ceniza no se aguanta durante mucho tiempo pero para el tamaño y su suavidad, me impresiona que la línea de quemado es bastante variable. Definitivamente este era el cigarro que me convenía cuando lo fumé y, aunque el tiro podría estar mejor, no es un puro que se sienta débil y falto de sabores, solo muy típico de un Connecticut.

Macanudo Café 04

Siempre sabía que este puro no se iba a parecer en nada al Jamaica Estate, cuya intensidad es entre media y fuerte, sí me dio un poco de miedo que se pudiera parecer al Vintage 2006, y aunque su suavidad y sabores sutiles se aproximan más hacia ese último, afortunadamente no tiene la misma construcción. El sabor adentrándome en el segundo tercio tiene toques de nueces pero no se siente como que vaya a evolucionar mucho más, aunque de vez en cuando se sienten unos toques más fuertes. Aparecieron también algunos indicios de naranja y madera, mientras que la crema hizo acto de presencia durante un tiempo bastante corto.

Macanudo Café 05

Superando la mitad del puro se le sienten notas de canela que se aproximan a la intensidad de las previas, pero el tema es que el puro nunca pasa de tener «notas» de un sabor, sin llegar a tener ese sabor de verdad, y siendo un formato que va más hacia robusto que cualquier otro, queda claro que ya el puro alcanzó su mejor punto de sabores y a partir de aquí quizá logrará una mayor intensidad, pero no mucho más en el resto de las posibilidades. Pero sí debo dejar claro que no se trata de un cigarro malo, sino más bien una gran opción para alguien que esté comenzando en la afición y que quiera aprender a apreciar más sabores que el típico Connecticut que carece de ellos.

Macanudo Café 06

Realmente en este punto el cigarro ya no me va a ofrecer mucho más, por lo que lo sigo fumando hasta el final sin mayores expectativas. Pero como siempre le trato de buscar el aspecto positivo a los tabacos, debo dejar claro que el cigarro quemó muy bien, sin necesitas casi retoques, la temperatura y la velocidad de la fumada fueron normales y el tiro mejoró un poco a partir de la mitad, haciendo que ya no fuese mucho esfuerzo. El cigarro es lo que es, sin tratar de ser nada más. Al principio de la fumada sabía que se trataría de una fumada suave y que no tendría una gran gama de sabores, y eso fue exactamente, los sabores son sutiles y la intensidad apenas alcanza la media. Por último, los cigarros suaves son apreciados por muchos fumadores, pues siguen estando entre los más vendidos, y el Macanudo Café es un muy buen ejemplo de ellos. No es el cigarro que me gustaría fumar regularmente, pero es una buena opción si quisiera un cigarro suave.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Macanudo
Modelo: Café
Dimensiones: 5½ x 49
Tamaño: Hyde Park (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), México
Precio: $7,00
Puntuación: 68