Perdomo – Reserve 10th Anniversary Champagne (Corona Extra)

También conocido simplemente como el Perdomo Champagne, es un cigarro que no me compraría voluntariamente. Principalmente porque pertenece a esa tendencia de cigarros de capa Connecticut y fortaleza baja, que tuvo muchos adeptos hace un par de décadas, pero que hoy en día parecieran ser una minoría. ¿En verdad qué voy a saber yo? Tengo un amigo que vende tabaco en USA y me dice que el 60% de las ventas de tabaco son capa Connecticut y la gran mayoría son suaves, pero sí te puedo decir que no es mi estilo. También me pasa que si voy a fumar un Connecticut de suave a medio, trataría que sea una fumada corta y cuando lo fumé originalmente en mi reseña de 2019, era un Churchill 7 x 54. Pero cuando recibí este cigarro en vitola corona extra con medidas 5⅝ x 46, pensé que la experiencia sería distinta. Por eso también procuré de que fuera ésta la última reseña del año, aunque ya todas mis listas de mejores experiencias están publicadas.

Visualmente es un cigarro atractivo y los contrastes creados por los colores que tiene la anilla son interesantes y aunque no me llama tanto la atención el celofán amarillo que lo recubre, sí es algo distinto que se conjuga muy bien con el color de la capa. Pero es en aromas donde recuerdo de inmediato las diferencias que tuve con el que fumé originalmente y donde no me terminó de cautivar. El Champagne tiene aromas sumamente sutiles, combinando toques muy suaves de nueces y dulce, mientras que la calada en frío apenas si tiene una sensación como de mantequilla sin sal y chocolate blanco.

En preparación para lo que sabía que sería una fumada suave, procuré solamente tener agua cerca y pocas distracciones, por lo que me fumé el cigarro en la noche y es por eso que las fotos salieron tan mal. Afortunadamente tomé la previsión de que mis manos no aparecieran en las imágenes, porque ahí la cámara y el flash y el retoque posterior se vuelven más locos. La quemada en el primer tercio es perfectamente recta, produciendo una ceniza de buen tamaño y sabores de caramelo y chocolate blanco, que a lo largo del tercio también va produciendo sabores a paja, grama recién cortada y un retrogusto de pan tostado. Absolutamente nada de pimienta, pero al menos la fortaleza lo justifica y no es que tengo un cigarro muy fuerte pero sin sabores, por lo que la intensidad se ubica en un punto por debajo de media-baja, al igual que la fortaleza.

En el segundo tercio incluso hay una nota más picante de lo que esperaba y aunque hace muy poco para aumentar la fortaleza, sí le da una dimensión adicional y no me quedo con una fumada tan básica. También hay sabores de mantequilla sin sal y después del punto medio, una nota consistente de cedro, y estas se suman a las de paja, caramelo y chocolate blanco que existían del tercio anterior. La quemada sigue siendo soberbia, aunque la ceniza muestra tendencia a escamarse, pero nada que me dé problemas gracias a un tiro que, aunque es ligeramente apretado, no deja de ser bueno.

En el último tercio se podría decir que hay un sabor dominante, porque la verdad es que en los otros dos todo eran toques de cada sabor y ahora pareciera que ese sabor a caramelo que ha estado presente durante toda la fumada se hace el principal. Pero incluso con un tamaño tan «pequeño» como el de esta corona extra, ese sabor tiende a ser aburrido o al menos fastidioso porque ha sido el más presente durante toda la fumada, o quizá es que el resto de los sabores no ha aumentado su intensidad. También hay sabores a nueces y café americano, pero éstos también se aprecian porque se dejan de sentir sabores adicionales como paja, chocolate blanco o cedro. Me toma alrededor de 15 minutos más de una hora para completar la experiencia con el 10th Anniversary Champagne, y al final tenía una intensidad media-baja con una fortaleza similar.

El 10th Anniversary Champagne no me dio ninguna sorpresa con respecto a lo que había fumado originalmente, pero sí puedo decir que en este formato constituye posiblemente la fumada ideal. Esto porque en el 7 x 54 que lo fumé originalmente, sencillamente era muy aburrido y lineal, y aunque no hay nada superlativo en la experiencia con esta vitola, no es tan lineal, en principio porque al tener un cepo menor se pueden apreciar mejor las transiciones, pero también porque simplemente dura menos y si te llegara a aburrir, no es que todavía te quedan 90 minutos de fumada. Dicho esto, como un Connecticut suave, creo que es de los máximos exponentes, aunque sigue sin ser un cigarro que compraría para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Reserve 10th Anniversary Champagne
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Extra
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 84

Ozgener – Bosphorus (B-54)

Yo creo que ya toqué el tema del origen de este cigarro en la reseña original, pero solo para no obligarte a salir de esta reseña, te detallo un poco: luego de la venta de la marca CAO a General Cigars, uno de sus fundadores, de nombre Tim Ozgener, se mantuvo retirado de la industria hasta 2022, cuando creó una empresa llamada Ozgener Family Cigars. El nombre proviene del Estrecho de Bósforo, de donde la familia de Ozgener proviene, en el noroeste de Turquía. Est blend lleva capa Sumatra ecuatoriana sobre un doble capote de Ecuador (Connecticut) y Nicaragua (Jalapa), sobre tripa de tres regiones nicaragüenses. Originalmente lo fumé en una vitola llamada B-55 con medidas de 5½ x 55, pero esta vez la vitola se llama B-54 y sus medidas son 6½ x 54.

Cabe destacar que la puntuación original que le di fue de 84, porque me pareció un buen cigarro pero con un tiro terrible; demasiado suelto, de esos que calientan mucho el cigarro y no permiten apreciar bien los sabores. Este cigarro tiene alrededor de 5 meses en mi humidor y después de esa experiencia original quedé «picado», esperando probarlo de nuevo. La capa Sumatra es bastante venosa, con aromas a cuero y establo, mientras que en el pie se aprecia un poco de cada uno, así como chocolate, o más bien nibs de cacao. Lo pico con la guillotina doble hojilla y la calada en frío no me augura muchas cosas buenas, permitiendo aromas de nueces, tierra y chocolate, pero con un tiro que se siente algo apretado. Espero que con el fuego mejore.

El Bosphorus comienza de inmediato a producir sabores que incluyen pimienta, miel, galletas, canela y madera, pero lamentablemente también comienza rápidamente a dar problemas de tiro. Aunque el cigarro tenga un box press, el tema del tiro es general y aunque le hago algunos masajes, no parece resolverse el problema, al menos no en el primer tercio. Como consecuencia del tiro deficiente, el Bosphorus también quema bastante mal. Luego de un par de retoques para corregir la quemada torcida, el sabor de pimienta se suaviza un poco pero el de miel desaparece y pese que se siente todavía algo dulce, no es general.

En verdad se pone fastidioso el Bosphorus, porque en una instancia quema mal, pero luego le corrijo la quemada y el tiro sale afectado. Pero con todo y eso la fortaleza es media y la intensidad también, manteniendo los sabores de pimienta, canela y madera, pero ninguno es especialmente intenso ni se destaca, y para cuando finalmente llego a la mitad del cigarro y espero que haya algún cambio que me mejore la experiencia, el Bosphorus se apaga y tengo que darle otro golpe de calor para reencenderlo y otro más para corregir una quemada que esperaba se corrigiera sola.

Para el último tercio finalmente siento que se abren un poco los sabores, pero no es por mucho tiempo y si bien se siente la madera, canela, pimienta y una que otra esencia mínima de frutos secos, la verdad es que no tarda mucho en comenzar a desfallecer un poco en combustión y para el momento en que le quito la anilla no queda mucho de la fumada, pues se volvió a apagar y realmente no estaba de ánimos de volver a darle fuego para que la experiencia siga siendo sub-par. Me tomó una hora y 50 minutos fumar el Bosphorus, que realmente siempre estuvo encendido, pero nunca a un nivel que se pudiera fumar cómodamente.

He fumado dos Bosphorus y ambas experiencias han sido el extremo de lo que constituye una fumada poco agradable. El B-55, con un cepo de 55 tuvo un tiro tan abierto que prácticamente se fumaba solo. Luego este B-54 tuvo un tiro tan apretado que había que estarle dando caladas constantes para que se mantuviera encendido. Por supuesto que ninguno de los dos cigarros los pude disfrutar y aunque hay sabores agradables en ambos, el tema de la inconsistencia de la construcción fue determinante para la experiencia. Una cosa que he aprendido fumando es que normalmente los cigarros de box press, que si bien me pasa que pueden quemar torcido o irregular, siempre van a tener un buen tiro, pero el hecho que este B-54 que era box press y no tuviera buen tiro describe un problema no de humedad ni de conservación, sino puramente de construcción. Y es una lástima, porque he fumado otros cigarros de la misma fábrica que no me han dado problema alguno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Pichardo
Marca: Ozgener Family Cigars
Modelo: Bosphorus
Dimensiones: 6½ x 54
Tamaño: B-54 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Ecuador (Connecticut), Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa, Ometepe)
Precio: $14,50
Puntuación: 81

Whisky: Talisker 11 Special Release 2022

Este es uno de esos whiskies que siempre he querido probar, pero viviendo en Venezuela lo veía muy difícil. Sin embargo, hace poco tuve la oportunidad de organizar una cata de whiskies ahumados y apareció la posibilidad de incluirlo.

Este Talisker pertenece a una edición especial que hace Diageo para muchas de sus destilerías anualmente. Algunas tienen la oportunidad de hacer productos para ellas, otras no, otras esporádicamente. No estoy claro si Talisker ha podido siempre, pero estas ediciones limitadas existen aproximadamente desde 2017 y que Talisker participó con un 8 años en 2018. Sé que Lagavulin siempre ha hecho una, por ejemplo.

La decisión de hacer un whisky de 11 años es algo de puro mercadeo, supuestamente por hacer una añada distinta que no había sido hecha antes. También pasa que este whisky es en cierta manera especial porque aunque es añejado en barricas ex-bourbon como prácticamente todos los whiskies, éstas son de primer uso. Además está embotellada directo de la barrica, a 55,1% de alcohol. También cabe destacar que la marca menciona que son sus reservas menos ahumadas.

Me encantan los whiskies que son embotellados directamente de la barrica. Los rones también e incluso prácticamente cualquier destilado, y muchas veces me intereso mucho por averiguar el contenido alcohólico y puedo alejarme o no tener tanta emoción de probar algo embotellado al 40% o menos.

En nariz este Talisker 11 es ciertamente distinto a muchos otros productos de Talisker. Hay ahumado, de eso no hay duda y el 55,1% de alcohol está presente, pero no es ahumado lo más destacado. Hay notas cítricas, de manzana, salitre, granos tostados y no mucho más. No es que el alcohol los tape, es que no se siente tan fuerte de aromas.

En boca es intenso, oleoso y hasta masticable. También es dulce, y aunque no es tan dulce como otros Talisker, especialmente el 10, es algo que se siente delicioso. Tiene una sensación como cuando le pones miel a un pan tostado, también mermelada de durazno, notas cítricas, algas, sal y un ahumado contenido. El retrogusto se siente casi especiado, como canela con manzana e incluso algo de clavo.

El Talisker 11 me gustó y eso no me sorprende. Sabía que me iba a gustar porque el Talisker 10 y el 18 me gustaron y éste está embotellado directamente de la barrica. Además, sus aromas y sabores cítricos y frutales a 55,1% de alcohol son casi adictivos. Leí que el Talisker 8 fue mejor, pero no lo llegué a probar, y éste me gustó. No está en mi rango de precios, pero me encantaría.

Ficha Técnica:
Fabricante: Talisker Distillery
Nombre del Whisky: 11 Special Release 2022
Marca: Talisker
Origen: Escocia (Skye)
Edad: 11 años
Precio: $105
Densidad alcohólica: 55,1%
Puntuación: 91

AVO – Syncro Nicaragua (Robusto)

La Navidad empieza de lo mejor, reencontrándome con el AVO Syncro Nicaragua, que es uno de esos cigarros por los que tengo un alto aprecio. Fue uno de los primeros cigarro serios que fumé y uno de los que más me gustó, por lo que regularmente lo adquirí, al menos durante los siguientes dos años que lo probé. No en vano lo coloqué entre mis cinco cigarros preferidos de capa Broadleaf. Luego pasó que comencé a fumar otras cosas y el Syncro Nicaragua fue algo que tenía en mente, pero prefería probar algo nuevo. Después salió el Syncro Nicaragua Fogata y no me cautivó tanto, por lo que no tuve mayor interés de probar otras versiones del Syncro que salieron después. Pero hace un tiempo un amigo me regaló un Syncro Nicaragua en toro y lo guardé en el humidor a sabiendas de lo bueno que se pone con la guarda y hace un par de años también adquirí uno en robusto, que decidí probar hoy en esta reseña.

Algo bien singular y curioso del Syncro Nicaragua es que su capa no es nicaragüense, pero es que tampoco es un cigarro en el que predomina la hoja nicaragüense y es fabricado en República Dominicana. Sus hojas son de Nicaragua (claro), República Dominicana y Perú, pero sí debo confesar que tiene un perfil nicaragüense, caracterizado por una fumada más fuerte e intensa. Aunque la capa es bastante imperfecta en colores, es de esperarse porque no es una capa común: es Connecticut oscuro ecuatoriano, que está calificada como Broadleaf pero se aproxima más a un Colorado. Esta capa tiene aromas a madera seca, masa madre y cuero. La calada en frío ofrece notas de tierra seca y madera, aunque mejor identificada como cedro.

Ese típico golpe picante que caracteriza al perfil nicaragüense es quizá lo que menos se siente en este Syncro Nicaragua. Las primeras caladas son sutiles, con sabores de caramelo y café, haciendo que el cigarro se sienta suave. Es más o menos al momento que le hago la foto, cuando ya llevo unas 10 caladas, que ese golpe de pimienta tan habitual en el perfil nicaragüense se hace presente. No es algo abrumador, pero ciertamente muy presente. También hay notas de mantequilla salada y notas cremosas que acompañan cada sabor y lo mantienen en el paladar largo rato después de soltar el humo. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media y aunque no quema perfecto, no da problemas tampoco.

En el segundo tercio del Syncro Nicaragua los sabores parecen más enfocados en café cremoso, y aunque no hay cambios significativos con respecto a la cantidad de sabores del primer tercio, la intensidad de los sabores aumenta y se sienten más. Es una vez que supero el punto medio que aparecen sabores nuevos, incluyendo regaliz, toffee y un matiz distinto de caramelo, esta vez más como golosina y menos como azúcar simplemente. Estos complementan los sabores ya existentes de mantequilla salada y el retrogusto es de pimienta con regaliz.

No hay grandes cambios en el último tercio, pero tampoco hacen falta, porque el Syncro Nicaragua se sigue comportando muy bien. El mayor cambio es que la regaliz se transforma en un sabor más como de anís, pero al precio que la nicotina se siente más potente y si bien la fortaleza aumenta a media-alta en este tercio y la intensidad se mantiene a la par, el perfil del cigarro se siente completamente como uno nicaragüense. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Syncro Nicaragua hasta el final, y creo que lo fumé más rápido de lo que debía.

El Syncro Nicaragua es un cigarro que recuerdo como una gran experiencia y lo mejor es que sigue siendo todo lo que me ha gustado. Sin embargo, sí he tenido mis experiencias poco positivas con el resto de los productos de la marca. Creo que la calidad del Syncro Nicaragua me hizo pensar que muchas otras líneas de la marca podían ser tan buenas y además de este, he probado cuatro líneas más sin el mismo éxito. Otra cosa que nunca he entendido de esta línea de AVO es qué es lo que está siendo sincronizado o por qué ese nombre tan característico y es solo ahora, después de haber probado varios que creo que entendí la razón. Está sincronizando un cigarro dominicano con el perfil nicaragüense. En mi caso, está sincronizando un blend muy bueno de una marca que suele hacer cigarros de precios altos con mi presupuesto que suele no ser de cigarros caros. No sé, quizá no es el mejor nombre para un cigarro. Pero sí que me gusta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: AVO
Modelo: Syncro Nicaragua
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: Nicaragua (Ometepe), Perú, República Dominicana (Piloto Cubano, San Vicente, híbrido Olor/Piloto)
Precio: $9,50
Puntuación: 90

Ron: Botran Vintage Italian Wine Casks

Hay cosas que simplemente no deberían ocurrir. Si eres una casa ronera o de algún destilado y tienes una página web con información de tus productos, ésta debería contener la información de todos tus productos.

Pero en la página web de Botran no aparece información de este producto. Incluso, tengo entendido que es una serie de rones de Botran, finalizados en barricas de vino de distintos países. Existe uno que es finalizado en barricas de vino francés y este otro, finalizado en barricas de vino italiano.

Nada menciona en la botella de la edad del ron ni qué tipo de vino es, si es tinto, si es blanco, si es rosado, si es antiguo, si es tempranillo, si es fortificado. CERO. Ni siquiera especifica si es un finalizado o qué.

Hay información en otras páginas sobre el que es finalizado en vino francés. También hay uno que dice ser finalizado en barricas de vino y ese aparece en su página web. Pero nada aparece sobre éste.

Lo que sé es que es embotellado al 40% y eso es porque aparece en la botella.

Tocará una cata completamente a ciegas.

En nariz tiene aromas típicos del ron, incluso hasta parecidos al Botran 15. Tiene notas de nueces, melaza, azúcar morena y algo de pasas, pero poco que me haga pensar en vino. Al cabo de un rato en la copa sí se aprecia una nota que me recuerda más al vermouth que cualquier otra cosa.

En boca es dulce, aunque no se siente necesariamente azucarado, pero nuevamente me recuerda al vermouth y los sabores dulces que suele tener, aunque en esos casos sí suele ser azucarado. También están estas especias típicas del vermouth, notas de frutas como piña y cáscara de naranja, pero incluso una nota que me recuerda al kiwi o algún cítrico aromático similar. Hay manzana roja y toques de almendras verdes, pero la intensidad es baja y no lo llamaría un ron complejo.

En verdad este Botran está bien, pero no es algo apoteósico. He visto el precio del de barricas de vino francés rondando los $90 y si ese precio es similar al de éste, lo pasaría de largo inmediatamente. Es un buen producto, pero la falta de información ya de por sí me hace querer obviarlo y si además cuesta tanto, pues menos. Creo que hay rones con más información y mejores, que no cuestan tanto, incluso de Botran.

Ficha Técnica:
Fabricante: Botran
Nombre del Ron: Vintage Italian Wine Casks
Marca: Botran
Origen: Guatemala
Edad: NAS
Precio: $90
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

My Father – Flor de las Antillas (Toro) (recatado)

Una revisión rápida por las reseñas que he publicado en este blog siempre me sorprende. Sobre todo cuando voy a tiempo atrás, a las primeras publicaciones que hice y me encuentro con cigarros que tengo mucho tiempo sin fumar y que, al menos en esa época, me gustaron mucho. Tal fue mi suerte que hace unos 3 años adquirí un Flor de las Antillas, un cigarro de My Father que originalmente me gustó mucho y desde entonces compré regularmente, pero no volví a reseñar. Pero me parecería interesante volver a revisar este cigarro por medio de una recata, ocho años después. Cabe destacar que la reseña original era de un cigarro relativamente nuevo (algunos meses de humidor) y esta es de un cigarro con tres años de guarda. Otro punto interesante es que esa reseña original fue de abril de 2016, justo el mes y el año que comencé este blog.

El cigarro tiene una capa descrita solamente como Sun Grown de Nicaragua, con varias venas pero relativamente lisa y creo que es una capa bastante irregular. No en sí misma, sino que es un cigarro que he fumado varias veces y la capa de ellos ha sido bien variada, incluso en una ocasión pensé que habían hecho una versión de capa candela, por lo verdosa que se notaba. En esta ocasión tiene un color más acorde a lo que estoy acostumbrado y aromas fuertes a chocolate y a canela y nuez moscada. En la tripa se aprecian más de esas especias y un toque suave de chocolate y pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da una repetición de los mismos aromas, sin mucha sorpresa más allá de un leve picor en los labios.

El Flor de las Antillas enciende parejo y con facilidad, gracias a que su tiro es fluido sin ser suelto. El anillo de combustión no es especialmente recto, pero en ningún momento me da la impresión de que vaya a ser un problema, aunque mantengo un encendedor a la mano. El humo es impresionante en cada calada, donde quedo soltando humo un buen rato y esto hace que los sabores sean abundantes y ricos, en esta ocasión los sabores son de esas mismas especias que sentí en frío: nuez moscada y canela, pero con chocolate de taza (el que se usa para cocinar o para tortas), almendras cremosas y una nota picante que es fuerte, pero no domina a ningún sabor. La fortaleza es media-alta, con una intensidad muy similar.

En el segundo tercio el Flor de las Antillas da menos muestras de que pudiera tener un problema en la quemada. El tema en el primer tercio puede deberse a que no haya encendido completo cuando le di candela al inicio, pero ya para este tercio no hay problema alguno. El humo sigue siendo abundante y la riqueza de los sabores impactante. Las especias toman una posición protagónica en casi todas las caladas, destacando nuez moscada y canela e incluso algo de guayabita, pero también hay frutas como ciruelas o pasas. Abundante chocolate y pimienta a la par también, mientras que en el retrogusto hay notas de pimienta pero también de cedro. Fortaleza e intensidad se mantienen básicamente en el mismo punto, que sigue obligando a una fumada lenta, por favor.

En el último tercio no hay sabores nuevos, pero realmente no hacen falta. La intensidad llega a alta y la fortaleza se mantiene en media-alta, y la verdad es que no quisiera nada ma´s contundente en este momento. A propósito de esa fortaleza, la misma me obliga a fumar lento y si bien he disfrutado bastante esta fumada, también me pasa que en el último tercio ya comienza a secar un poco la garganta. Mala mía por no tener algo de tomar que no sea agua, y la verdad es que no puedo culpar al cigarro por hacer muy bien lo que un cigarro debe hacer, pero estoy un poco cansado de la fumada ya. No obstante, se comporta muy bien y el humo sigue siendo abundante.

Este tema de las recatas es algo que me gusta hacer, porque por un lado destaco lo fácil de impresionar que llegué a ser cuando comencé a fumar, especialmente cuando pasé de fumar siempre lo mismo porque no encontraba nada más, a cuando finalmente viajé y compré cigarros en el exterior. Pero en algunas ocasiones me encuentro con cigarros que puedo confirmar su puntuación original y descubrir que realmente estaba en lo cierto cuando le di la puntuación que le di. Este Flor de las Antillas se comportó de maravilla y realmente es un cigarro que aguanta el paso del tiempo (tres años, al menos) y sigue entregando una experiencia memorable. No es el segundo que fumo, sino más bien como el décimo… en verdad no llevo la cuenta, pero siempre ha sido una buena experiencia y esta vez lo confirmo.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: Flor de las Antillas
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 92