Como bien he mencionado posiblemente en más de una publicación, existen distintas regiones del whisky escocés. Son cinco o seis, dependiendo de a quien le preguntes. Entre estas regiones se encuentra una llamada Islay, que es de donde provienen todos los whiskies de sabores ahumados y yodados, incluso hasta salinos. Hay otras regiones que las producen también, pero los más característicos son de esta región. También son los whiskies escoceses que más me gustan.
Los whiskies ahumados tienen una medición de partes por millón (PPM) que destacan esa fuerza del ahumado o yodado. Incluso existe todo un artificio de cuadros y puntajes de los whiskies más ahumados y menos ahumados. A continuación, una breve lista de esas intensidades, identificadas en PPM:
- Bunnahabhain 12 year old – 0,5 a 2 ppm
- Tomatin Cù Bòcan – 15 ppm
- Teeling Blackpitts – 15 ppm
- Highland Park 12 year old – 20 ppm
- Talisker 10 – 22 ppm
- Caol Ila 12 – 35 ppm
- Lagavulin 16 – 35 ppm
- Port Charlotte 10 – 40 ppm
- Laphroaig 10 – 45 ppm
- Kilchoman Machir Bay – 50 ppm
La lista es larga y la intensidad es… pues, intensa. Llega a un punto que los sabores no se sienten a menos que lo pruebes en repetidas ocasiones, pero muchos de mis amigos no llegan a probarlo más de una vez. Ciertamente, es un gusto adquirido.
Lo otro que he aprendido es que ese sabor ahumado es de los primeros que se pierden con el añejamiento. Es decir que un whisky de Islay con 16 años de añejado técnicamente tendrá menos ppm y será menos agresivo en boca que uno de 8 años. Por tanto, no me sorprende que los que más me han gustado tienen de 5 a 10 años.
Con una conversación como esa terminé hablando con un amigo que importa licores y que por curiosidad trajo la botella que voy a reseñar. Se trata de un whisky de Islay con apenas 5 años de añejamiento en barricas ex-bourbon y ya sabiendo eso, lo quería probar. Pero es que además el whisky no es diluido y está embotellado a 59,8% de alcohol. Adicionalmente, no es filtrado en frío ni tiene colorante y en la botella dice Super Heavily Peated.
Como si todo eso no me hubiese convencido, el Octomore 10.1 tiene 107 ppm.

El Octomore 10.1 huele tan agresivo y fuerte como 59,8% te haría pensar. Los aromas iniciales son ahumados, por supuesto, pero también son dulces y medicinales. No me cabe duda que se me va a quitar más de un mal con esto. Los aromas son de alquitrán, tinta china, yodo, anís y turba húmeda y oscura. Los aromas me recuerdan a cuando se te olvida que estabas friendo tocineta y se quema, pero al mismo tiempo tienes un plato de salmón ahumado al lado y sal volcánica, con notas suaves de pino y jarabe de azúcar.
En boca sorprende lo denso que se siente y con este contenido alcohólico no me lo esperaba tan texturizado. También tiene una sensación frutal como de gomitas o gummy bears, pero inmediatamente después se siente como si hubiera comido medio kilo de pepperoncino y carbón y turba pura. Esos sabores de carne ahumada, yodo, limón y caucho son los principales, pero también hay participación de anís. En el retrogusto hay pimienta negra, clavo, turba y yodo, con una permanencia casi eterna en donde al largo rato se sienten notas de limón, jengibre y marcador de pizarra.
Sorprendente es sin duda, pero también es sabroso y completamente distinto. Completamente distante de los otros whiskies ahumados, pero sin duda que es una adición muy interesante al abanico de productos y posibilidades a las que se puede llegar. Si te gustan los whiskies ahumados, hay un antes y un después con este Octomore, siempre que no te importe desembolsillar más de $200.
Ficha Técnica:
Fabricante: Bruichladdich Distillery
Nombre del Whiskey: Octomore Edition 10.1
Marca: Bruichladdich
Origen: Escocia
Edad: 5 años
Precio: $240
Densidad alcohólica: 59,8%
Puntuación: 93
Un comentario en “Whisky: Bruichladdich Octomore 10.1”