Whisky: Talisker Skye

Lanzado en 2015, Talisker Skye recibe su nombre de la isla en donde Talisker es producido, que al momento de su lanzamiento era la única destilería ubicada en la isla. Esta versión Skye promete una experiencia similar a la del Talisker 10, pero mucho más suavizada y «civilizada», que mantiene las notas dulces y ahumadas del original. La diferencia principal es que se trata de un NAS, aunque dado el hecho que las propiedades ahumadas son las que primero se pierden en un añejado y ya el 10 es más ahumado, no me queda del todo claro cómo hicieron para suavizarlo, pues la concentración alcohólica es la misma: 45,8%.

Skye es añejado en una combinación de barricas tostadas de roble blanco americano, cuyo origen no es identificado, pero suele ser ex-bourbon.

En nariz se siente ligero y fresco, marítimo pero no demasiado y con notas sutiles de sal marina, pan tostado, roble, vainilla y una nota ligera de humo. Con unas gotas de agua se abre y se siente más denso, con algo de mantequilla y más ahumado, como si ese pan tostado se hubiera quemado.

En boca se siente menos intenso y agresivo que el 10, con sabores iniciales de miel y vainilla, pero una permanencia muy corta. Le siguen notas dulces dominantes y toques de pimienta y humo. Esa corta permanencia es lo que más caracteriza su sabor, que podría ser complejo si no tuviese una duración tan corta. Con agua se sienten más aguados los sabores, valga la redundancia, como si fuese más suave. En el retrogusto se sienten notas de pimienta blanca y humo.

No lo llamaría maravilloso, pero cuando leí una versión suavizada del Talisker 10 no pensé en nada bueno. Aunque el agua lo hace menos intenso, mantiene su carácter interesante y creo que por su precio puede ser una buena adición a un bar respetable, sobre todo si los whiskies muy ahumados no son tu preferencia, sino algo ligeramente ahumado. En lo personal, prefiero el 10.

Ficha Técnica:
Fabricante: Talisker Distillery
Nombre del Whiskey: Skye
Marca: Talisker
Origen: Escocia
Edad: NAS
Precio: $45
Densidad alcohólica: 45,8%
Puntuación: 86

Alec Bradley – Black Market Filthy Hooligan (Toro)

Lanzado en 2013 y limitado a solo 2000 cajas de 22 unidades, este Black Market Filthy Hooligan es el único de esa serie que tiene la capa uniforme. Desde entonces, toda la producción tiene una doble capa en forma de lo que llaman barber pole. Originalmente, antes de este lanzamiento, el plan era llamarlo Dirty Hooligan, pero dado que Drew Estate tiene algunos productos con el nombre de Dirty, quisieron diferenciarse usando una palabra sinónima. El tabaco lleva una hoja candela en la capa y viendo su producción original, ésta era bastante verde pero dado que este cigarro tiene alrededor de una década en el humidor, pues se ha ido un poco hacia el marrón. Tiene también doble capote, de Nicaragua y Honduras, y en la tripa tiene tabacos nicaragüenses, hondureños y panameños.

Las venas en este cigarro son impresionantes, muy grandes y muy variadas, pero siendo una capa candela es solamente normal pues no ha tenido tanto tiempo de maduración para disminuir la intensidad y variaciones sobre ella. Los aromas son obviamente muy vegetales pero porque son suaves, con el tiempo se han ido perdiendo un poco. En el pie se siente un poco más, incluyendo nuevamente la nota vegetal pero también notas de tierra mojada. Finalmente lo pico y ese contraste de hoja clara en la capa con hoja oscura en la tripa es llamativo, y la calada en frío tiene aromas de pimienta, grama y tierra.

Mi experiencia con tabacos de capa candela no es muy extensa, pero no deja de llamarme la atención la manera en que algunos comienzan más picante de lo esperado y este Filthy Hooligan me da la bienvenida con pimienta roja seguida de notas de madera y una nota dulce de fondo. Pero no se siente esa nota vegetal tan típica de los tabacos de capa candela. Esto es lo que caracteriza el primer tercio, con pocos matices y el retrogusto es principalmente dulce pero no mucho más. Quema bien y el humo es abundante, con una fortaleza baja y una intensidad de baja a media.

Dado que el cepo de este Black Market Filthy Hooligan es 50, no es mucho lo que la ceniza se sostiene y la de la imagen posiblemente sea la más larga que logré, aunque sí terminé echándome la ceniza encima un par de veces. En el segundo tercio aparece un sabor de vainilla muy característico y que le da una sensación más cremosa, mientras que la pimienta se ha trasladado casi exclusivamente al retrogusto, lo que me hace no insistir mucho en apreciarla. También hay notas de madera, tierra seca y ya para este tercio sí aparecen las notas vegetales, que son más como de grama recién cortada. La quemada y construcción son muy buenas, con una buena ceniza y un tiro fenomenal. Si hay algo que mencionar negativo es en la experiencia en general y lo dejaré para el final, pero es que esta sección no parece presentar problemas. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

El último tercio es similar al anterior, menos picante y menos cremoso, pero los sabores de madera, tierra seca y notas vegetales siguen teniendo una notable participación. El tema es que esa pimienta, aunque fuerte en el retrogusto, era lo que mantenía la vivacidad del Black Market Filthy Hooligan. Una vez que dejé de sentirla, la fumada se hizo mucho más suave y no por ello más agradable. El último tercio prácticamente pasó desapercibido, para ser muy honesto. La fortaleza se ubicó en baja, con una intensidad media-baja, buena quemada y no mucho más. Me tomó una hora y 15 minutos fumar el cigarro.

En cierto modo, creo que mi inexperiencia en cigarros de capa candela ha hecho que mis expectativas hacia un cigarro con esta capa no sean reales. Viendo un poco hacia atrás, he reseñado cinco cigarros con capa candela, sin incluir éste. No obstante, de esos, solamente dos han sido solamente capa candela: La Palina Fuego Verde y Espinosa Wasabi y no un barber pole o alguna variación. Esos dos han sido de la nueva tendencia de cigarros que son considerablemente fuertes o al menos más fuertes que los candela tradicionales. Este Filthy Hooligan creo que pertenece a la tendencia previa de cigarros más suaves y no me sorprende que las nuevas versiones lo hayan convertido en un barber pole a fin de añadir mayor complejidad y, posiblemente, hacerlo más fuerte. Efectivamente, como es esta versión, el Filthy Hooligan peca de aburrido, porque es muy suave y poco complejo. Creo que se puede mejorar y pensaría que ese fue el caso. Pero por lo pronto, también sería injusto restarle puntos porque es muy tradicional. Leyendo un poco online sobre el cigarro, efectivamente veo que la liga original no les terminó de gustar y eventualmente la cambiaron a la que es actualmente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Black Market Filthy Hooligan
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Candela)
Capote: Honduras, Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua, Panamá
Precio: $8,00
Puntuación: 84

CAO – L’Anniversaire Cameroon (Torpedo)

Aunque el CAO Cameroon actualmente existe, pero no lleva este prefijo de L’Anniversaire, hasta donde tengo entendido la liga es la misma. La diferencia principal es que la anilla es distinta y que esta versión estuvo en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2004 (#17) y aunque no estoy seguro qué aniversario celebraba, éste era de 1968 a 1998. La marca CAO fue fundada en 1973, pero no fue sino hasta 1995 que crearon su primer cigarro, junto con dos personas que probablemente has escuchado: Carlos Toraño y Nestor Plasencia. Este CAO es de cuando la familia Ozgener aún manejaba la marca y era fabricado por la Tabacalera Perdomo en Nicaragua.

Este L’Anniversaire Cameroon es técnicamente vintage, pero puesto que no estoy seguro de cuánta edad tiene, no lo puse como tal. Me causa curiosidad que aunque la capa está identificada como Cameroon, ninguna página que he revisado con información acerca del cigarro especifica de qué país proviene y solamente la identifica como una capa africana. Creo que el tiempo le ha afectado un poco a la capa o al menos los aromas, porque apenas si siento notas muy suaves de madera y no mucho más. En el pie se siente un toque más fuerte de madera y algo de canela. Finalmente, luego de picarlo con la guillotina en V, la calada en frío se muestra un tanto apretada pero con aromas a nueces, madera y no mucho más.

El L’Anniversaire Cameroon comienza suave. Muy suave. Al punto que pienso por un momento que va a ser uno de esos tabacos vintage que perdió su sabor y que solamente es tabaco y humo. Pero no. Al cabo de unos 2-3 minutos de fumada finalmente aparecen sabores, que no son intensos, pero realmente están presentes. Nueces, pan tostado, retrogusto de avellanas e incluso notas esporádicas de café en este punto, pero que se van desarrollando a lo largo del tercio. El sabor de madera seca se hace presenta también, pero afortunadamente no es tan abundante y es el de café el que lleva la delantera. La quemada no es tan buena, pero el tiro mejora con el fuego y la fumada está buena, aunque de fortaleza baja y de intensidad media-baja.

El L’Anniversaire Cameroon mantiene los mismos sabores en el segundo tercio, aunque con algo de variaciones, en donde el más intenso es el de café, pero se siente como un café con leche oscuro, casi como un macchiato y el resto de los sabores son básicamente los mismos, incluyendo madera, nueces, pan tostado e incluso una nota ligeramente más fuerte de pimienta, pero que aún me permite probar continuamente el retrogusto. Creo que la guarda lo ha suavizado un poco, pero no deja de ser un cigarro sabroso y aunque la intensidad en el segundo tercio se coloca en media-baja, la fortaleza alcanza esta misma medida y el L’Anniversaire Cameroon se ubica como un cigarro ideal para la mañana o algo sencillo dentro de todo. La quemada está lejos de ser perfecta, pero al menos el tiro está bien y el humo es abundante.

En el último tercio los sabores del L’Anniversaire Cameroon son distintos, aunque muy parecidos al segundo tercio en su lista, lo que cambia es el orden. El café con leche no es el principal, pero sí hay una nota de chocolate con leche que no se había hecho presente antes y lleva la delantera de la intensidad. El café sigue ahí, pero se siente más como oler un café molido y el resto de los sabores sigue presente, pero no tan intenso… incluso la intensidad diría que bajó a baja, valga la redundancia. La fortaleza se mantiene en media-baja y aunque el cigarro está agradable y quema bien, creo que se volvió demasiado suave para mi gusto, sobre todo si en el tercio anterior estaba más fuerte. Me duró relativamente poco y creo que esto estuvo relacionado con el tema, pues al cabo de una hora y 10 minutos ya no había más que fumar.

Fumar cigarros vintage es una lotería y aunque hay cigarros que mejoran, hay otros que empeoran, aunque esos son mucho menos comunes. No obstante, hay algunos que simplemente no es que empeoran, sino que se suavizan demasiado y pierden la intensidad o los sabores que le hacían tanto bien o que lo diferenciaban y, en el caso de éste, le hicieron merecedor de un peldaño entre los mejores de ese año, sobre todo en una época que la revista Cigar Aficionado posiblemente no era tan cotizada o sesgada como lo es hoy. La experiencia fue agradable, incluso más que con una cuantiosa mayoría de estos vintage, pero sin duda ha perdido algo de sabores y esa edad, que mejora muchos cigarros, a este CAO no lo mejoró. Sigue siendo una experiencia agradable, pero falta de fortaleza que me mantenga interesado.

Ficha Técnica:
Fabricante: CAO Fábrica de Tabacos
Marca: CAO
Modelo: L’Anniversaire Cameroon
Dimensiones: 6¼ x 50
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: Cameroon
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 83

Whisky: Highland Park 18

En 2017, Highland Park comenzó una nueva campaña tanto en su publicidad como en el diseño de sus botellas y etiquetas, en donde rendía tributo a su pasado vikingo. Al menos el pasado de las islas Orkney, en la destilería ubicada más al norte de toda Escocia y en cuyas iglesias ancestrales se encuentran manuscritos y artilugios de los vikingos.

Con este rebranding, todos los whiskies de Highland Park pasaron a tener además de la edad establecida, nombres relacionados con los vikingos, como Viking Scars (cicatrices vikingas), Viking Honour (honor vikingo), y este Viking Pride (orgullo vikingo). Este de 18 años es el más antiguo de su línea principal y con whiskies que han sido añejados principalmente en barricas ex-jerez de primer uso de origen europeo y americano. Son añejados y mezclados, para luego ser embotellados a 43% de alcohol.

En nariz el Highland Park presenta aromas dulces, ricos y profundos, que incluyen chocolate negro, golden syrup y una insistente pero no tan intensa nota ahumada. También hay abundantes frutas, incluyendo pasas y lechosa (papaya), frutos rojos como fresas y frambuesas, canela, clavo y nuez moscada, con notas de roble tostado y notas propias de la turba.

En boca es igualmente ahumado y frutal, con sabores de naranja y durazno confitados, con sensaciones dulces, afrutadas y de mantequilla. Luego aparecen manzanas horneadas, chocolate y miel, así como los frutos rojos que mencioné en nariz. Más adelante se sienten granos de café y la más clara influencia del jerez, que también incluye jengibre y canela. En el retrogusto es más un tema de roble y no mucho más.

Sin embargo, si bien el Highland Park 18 está muy bueno, es muy parecido al Highland Park 12. Eso sí, el 12 es espectacular y el 18 es mejor, pero no parece mucho mejor. Sigue teniendo una insistencia ahumada y con la edad más avanzada esperaba una reducción en ese sabor, pero sin duda termina siendo igualmente dominante y no pareciera haber una gran influencia de la edad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Highland Park Distillery
Nombre del Whiskey: 18 Year Old Viking Pride
Marca: Highland Park
Origen: Escocia (Islas)
Edad: 18 años
Precio: $120
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 86

Cigaruba – Habano Special Edition (Gordo)

Mi amigo Charles P. es un aficionado al tabaco y tiene una participación en una tienda en Aruba. Pero más allá de eso, siempre quiso hacer algo más significativo y hace un tiempo me escribió pidiendo consejos sobre dónde mandar a hacer unos tabacos. La opción más inmediata era República Dominicana, pues es donde mejor disposición parece haber y la mayor cantidad de fábricas pequeñas, y es donde la gran mayoría manda a hacer sus tabacos. Sin embargo, Charles quería algo diferente y le dije que si consigue hacerlos en Nicaragua o en Honduras, ya tendría algo distinto con respecto a casi toda su competencia. Unos meses después me dijo que me enviaría unos cigarros para probarlos en agradecimiento, que son hechos en Nicaragua. Al final no le hice ningún servicio, solamente le recomendé un camino y aquí estamos.

Según le entendí a Charles, este cigarro se llama Special Edition porque tiene un rabo de cochino en la perilla, pero no por nada más. Ah y que esta vitola no la tiene en producción regular. Efectivamente, su nombre completo es Gordo Habano Pigtail y tiene medidas de 6×60, que nunca ha sido mi preferido, pero el hecho que este es así con propósito, me llamó la atención. En su capa Habano ecuatoriana me encuentro con aromas muy interesantes a nueces y fruta cítrica, no tanto cáscara sino más bien como un perfume cítrico. Siento los aromas en la tripa y lo que me sorprende es que siendo nicaragüense no se sienta una mayor insistencia de la pimienta, aunque tampoco puedo decir que está ausente. Los aromas son de madera, pimienta y almendras. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío se siente con un tiro bueno y aromas a pimienta y esa sensación que está entre floral y cítrica.

El tiro del Cigaruba Habano parece apretarse un poco cuando le da el calor, o al menos esa fue la reacción que ocurrió. Es solo con el toque y apretado de los labios que logro remediarlo, y al poco tiempo ya estoy fumando perfectamente, pero me tomó un momento acostumbrarme. La quemada es ejemplar y la ceniza muy bien formada e incluso algo más blanca que lo que se ve en la imagen y aunque los sabores son de intensidad media-baja al igual que la fortaleza, sí alcanzo a identificar los de almendras y vainilla como principales, con notas de chocolate y madera tostada como secundarios. En el retrogusto me encuentro ese toque perfumado que sentí desde las notas en frío, aunque también sucede que la parte floral llega a sentirse casi jabonosa, en el buen sentido. No es un sabor a jabón, sino más bien como uno de lo que llaman jabón de tocador.

La ceniza se cayó solamente con influencia mía, pero incluso costó un poco que se desprendiera del cigarro. No creo que se mantuviese perfectamente sobre el cigarro y realmente no quería probar. Si bien en el primer tercio la pimienta era prácticamente inexistente, al inicio del segundo tercio sí se siente una participación, aunque sea mínima. Una vez superé la mitad del cigarro el sabor de pimienta realmente despegó y con él vino un aumento de la fortaleza del cigarro, pasando de media-baja a media. Los sabores en el paladar son muy similares a los del tercio anterior, aunque los de chocolate se sienten mucho menos y para el punto medio desaparecen. Pero es en el retrogusto donde parece haber el mayor cambio, mostrando notas de pan tostado y nueces.

El último tercio es muy similar al segundo, con la posible excepción que la pimienta es más intensa al final, lo cual aumenta la fortaleza del cigarro pero no le acompaña la intensidad del resto de los sabores. Pero sigue quemando muy bien y produciendo una ceniza muy llamativa. Esta tendencia se mantiene y la pimienta sigue aumentando, hasta que llega un punto, casi dos horas después de haberlo encendido, que la sensación picante supera la experiencia y ya dejo al cigarro descansar en paz.

Si bien el hecho que este cigarro sea una edición especial puede ser algo que llame la atención de quienes lo tienen cerca, en realidad creo que lo especial es su duración, pues no entendí que la liga fuera distinta, solo que tiene más tabaco en la tripa por sus dimensiones mayores. Aunque eso lo sabré mejor cuando me toque fumar el Habano en una vitola distinta. No obstante, aunque un 6×60 puede no ser el cigarro para mí, si lo veo como una excelente opción en Aruba, donde el clima playero y la ocasión al aire libre (o en un lounge) siempre va a ser para disfrutar largo tiempo. Más allá de la experiencia propia, hay que medir qué tal sería la experiencia directamente en Aruba. Al menos eso me gustaría.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigaruba
Modelo: Habano Pigtail Special Edition
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 86

Whisky: Tomatin 18

En una cata reciente de whiskies high end realizada en la terraza de Rumbullion Club, tuve la oportunidad de probar este Tomatin. Luego de lo que me ha gustado el Tomatin Legacy y el 12, el 18 se veía como la siguiente opción más obvia.

A diferencia de muchas marcas, Tomatin tiende a fermentar sus whiskies por un período considerablemente más largo de lo normal, alcanzando las 168 horas en promedio. Según la marca, este Tomatin 18 es un whisky de lujo, añejado inicialmente en barricas ex-bourbon de 240 litros (llamadas hogsheads), y finalizados luego en barricas ex-jerez Oloroso de primer uso. El tiempo de finalizado no es especificado por la marca y dada la influencia de estas barricas, eso se debe a que ese tiempo es variable. Finalmente es embotellado a 46% de alcohol.

Los aromas de chocolate de este whisky son embriagantes, en el mejor estilo de la palabra. Son como pasas cubiertas de chocolate, con frutas como pera y durazno en conserva, humedad y una buena dosis de roble.

En boca es de sabor intenso y abundante, de ese que te hace salivar y casi masticar esa saliva. Tiene notas ligeramente ácidas de manzana, durazno y ciruela, así como pasas y café con chocolate (¿café mocha?). Seguidamente hay notas de nueces y la combinación de barrica ex-jerez y ex-bourbon es notable con los sabores que ello suele incluir, como vainilla, caramelo, frutos rojos y ciruelas pasas. El retrogusto es fuerte de madera de roble, un toque de pimienta y chocolate caliente.

Antes de probar el Tomatin 18 traté de ser muy modesto con mis expectativas, porque cuando probé el Legacy y el 12, creo que tuve una expectativa similar y resulté muy impresionado. Es un whisky complejo y muy bien equilibrado, sin llegar a ser ahumado pero sin necesitarlo tampoco. No es uno de esos whiskies intensos de sabores de jerez, y no necesita serlo, pues la complejidad y riqueza de sus sabores lo haría redundante. Como está funciona muy bien, incluso si su precio no es el más amigable.

Pero un whisky de single malt con 18 años de edad rara vez tiene un precio amigable y este lo termina justificando.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tomatin Distillery
Nombre del Whiskey: 18 Year Old Oloroso Sherry Casks
Marca: Tomatin
Origen: Highlands, Escocia
Edad: 18 años
Precio: $120
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 93