La Alianza – Maduro (Únicos)

Hace un poco más de 3 años probé un cigarro que conseguí de pura casualidad llamado La Alianza Rosado. Investigando un poco sobre el cigarro descubrí que son hechos por la Tabacalera La Alianza, en República Dominicana y que es propiedad de Ernesto Perez Carrillo, quien es mejor conocido por su marca E.P. Carrillo. Por otro lado, conversando una vez en una entrevista de Instagram con Emmanuel Díaz, quien en ese momento era parte de EPC y hoy trabaja en un proyecto más propio junto con su padre, Eladio Díaz. Durante la entrevista le pregunté por la marca La Alianza y su respuesta fue algo neutra, mencionando que es una marca que a veces saca productos pero que su existencia siempre va a ser segunda ante las exigencias de EP Carrillo. En su momento no entendí bien qué quiso decir con eso, pero lo aclaré hace unos meses cuando vi una oferta por EPC Seconds (segundos) bajo la marca La Alianza. En efecto, conseguí la versión Maduro, Connecticut y Habano de La Alianza, que son EPC Seconds aunque no especifica cuál era el cigarro original. Adquirí varios y este es el tercero que pruebo con esta capa. En las próximas semanas estaré reseñando otros de la misma marca.

También me impresiona que el perfil de Instagram de la Tabacalera La Alianza no parece reconocer estos productos, pero sí deja claro que ellos hacen otros, como los más conocidos claro. La verdad es que cuando los adquirí solamente había una vitola disponible, por lo que no sé si hay más. Pero este es un 4 1/2 x 48 que he probado antes y he encontrado que es complejo, picante y de larga duración, aunque no especifique cual es el contenido de la liga. Pero en su capa muy oscura e irregular tiene aromas a cuero viejo, pasas, pimienta y madera, mientras que el pie destaca poco, al menos cuando lo comparo con la capa, e incluye madera y cuero. Finalmente lo pico con la doble hojilla y el tiro generoso permite apreciar notas de madera vieja y no mucho más.

Este La Alianza Maduro no parece un cigarro dominicano barato, que es exactamente lo que es. Desde la primera calada la fumada es fuerte, picante y muy intensa, con sabores envolventes a regaliz negro y chocolate como principales. A mediados del primer tercio los sabores de pimienta se reducen considerablemente y la fumada es intensa pero no tan picante, con notas adicionales de cuero y cereales, siendo estas dos apreciadas principalmente en el retrogusto. Varias veces me pregunto qué es lo que tienen estos cigarros de segundos, pues no son problemáticos y salvo un torcido en la quemada (que se corrige solo), fuman muy bien… incluso mejor que muchos de su marca estrella que no son segundos. Incluso con un cepo de 48, la ceniza se sostiene bien.

Para el segundo tercio los sabores de regaliz se suavizan un poco y son superados por el de chocolate, aunque no es tanto que este se haga más intenso, sino que es esa reducción de la sensación de anís de la regaliz, casi que al punto de la pimienta. No obstante, cuando supero la mitad del cigarro y en el caso de un cigarro tan corto como este, no es más que unos pocos centímetros después, que la regaliz recupera su intensidad previa y con esta variación de ese sabor es que caracterizo la mayoría de la fumada. Además de eso, sigue quemando bien y a buen ritmo, con un anillo de combustión que tiende a ser recto y humo abundante en cada calada.

El final del cigarro es básicamente lo mismo que sentí a partir de la mitad, con una mayor intensidad en los sabores de regaliz, pero ese aumento también sucede porque el sabor de chocolate desapareció del todo y lo que queda es regaliz y pimienta hasta el final del cigarro, lo que se traduce más bien a regaliz picante y no a la especia. Pero quema bien, tiene una fortaleza media, intensidad media-alta y para un cigarro tan corto, que me haya durado una hora justa me parece muy bien.

Pero es específicamente las características «negativas» del cigarro que hay que tomar en cuenta para evaluarlo, porque se trata de un cigarro corto, de fortaleza media y es un segundo. En realidad si no supiera que es un segundo y solamente lo viera como un producto de La Alianza, no pensaría por un segundo que no es un producto central de la marca. Se trata de una fumada muy decente, con sabores sencillos, habituales y sin sorpresas, pero suficiente para mantener la fumada interesante y agradable, incluso si es para acompañarla con un buen destilado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Alianza
Marca: La Alianza
Modelo: Maduro
Dimensiones: 4½ x 48
Tamaño: Únicos (Rothschild)
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Maduro)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $6,50
Puntuación: 84

Pospiech / Room 101 – The Shepherd

En junio de 2022 fue lanzado al mercado el producto de la nueva colaboración entre Pospiech Cigars, cuyos dueños son dos hermanos responsables de la marca Powstanie y Cigar Hustler, que es una tienda en el estado de Florida, y Matt Booth de Room 101. En 2021 ya habían colaborado para crear un producto llamado Who Shot Ya? y esta segunda colaboración promete ser incluso más críptica, pues la descripción del cigarro es que la capa es «bastante buena», el capote es «suficiente para mantenerlo» y la tripa es «magia de duende con un toque de polvo de hadas». La anilla del cigarro lleva las firmas de Matt Booth y de Mike Szczepankewicz, pero no está marcado con el nombre, sino con Ezekiel 25:17, que es un pasaje de la biblia que habla sobre el castigo a los infieles, pero más allá de eso es un pasaje hecho famoso por Samuel L. Jackson en la película Pulp Fiction, que era normalmente lo que mencionaba antes de caerle a tiros a alguien. Hacia el final de la película su personaje analiza la frase y le busca un significado más profundo y significativo, y ese ese trasfondo el que explora la línea The Shepherd.

El cigarro es un robusto extra con medidas 5 3/4 x 50 y aunque no hay manera de identificar la capa, me atrevería a decir que es San Andrés, aunque con imperfecciones muy marcadas sobre todo hacia el pie. Son estas imperfecciones las que me hacen dudar si es San Andrés, pero realmente es un cigarro imponente y dado que tiene unos 5 meses en mi humidor, es algo que realmente he querido probar desde hace un tiempo. Su capa tiene aromas llamativos a nueces y melaza, mientras que en la tripa se aprecian nueces, paja y cuero, sobre todo cuero viejo. Al picarlo, la calada en frío presenta aromas completamente distintos, que incluyen frutas genéricas y cereales igualmente genéricos y muy variados.

Conociendo las experiencias que he tenido con los cigarros de Pospiech/Powstanie, esperaba una fumada intensa y picante desde el principio. La esperaba tanto que me llamó la atención que desde las primeras caladas, aunque hay un componente de pimienta, este se siente más como de guayabita (allspice en inglés) y no es especialmente agresivo. Más bien es cremoso y con notas destacadas de nueces, que al cabo de unas ocho caladas se convierten en uno de los principales sabores del cigarro pero ya este es acompañado de chocolate en polvo, azúcar morena derretida y una sensación que me recuerda a la salsa teriyaki. La intensidad es media-alta y la fortaleza es media, pero en el retrogusto no hay casi componente picante, lo que me lleva a probarlo repetidas veces por la nariz sin problemas pero una marcada complejidad. El tiro es fenomenal y quema muy bien.

Adicionalmente, el The Shepherd sostiene una buena ceniza que se nota muy bien en la imagen, aunque no se sostiene sola mucho tiempo y me veo obligado a decidir si fumo con el cigarro apuntando hacia arriba o simplemente dejarla caer y disfrutarlo. La intensidad de pimienta es considerablemente menor en el segundo tercio, lo que me lleva a fumarlo con muchas más probadas de retrogusto pero también más complejo, destacando los sabores de nueces, crema y chocolate del tercio anterior como principales y notas de almendras y madera tostada como secundarios. Aunque es menos dulce en esta sección y esos sabores de azúcar morena parecen haber desaparecido, la fumada se disfruta bastante.

El último tercio del The Shepherd es complejo, pero mucho menos que en sus tercios anteriores y esto sucede porque hay algunos sabores que pierden su intensidad y los que quedan se sienten más separados del resto. Antes eran como una amalgama en la que cada uno destacaba en distintas caladas y esa combinación era deliciosa. El sabor de chocolate parece haber desaparecido y la pimienta se hace un poco más fuerte en el retrogusto, mientras que las almendras son el fruto seco que se mantiene, desplazando a las nueces que estaban ahí muy presentes desde el principio. Me toma una hora y 45 minutos fumar el The Shepherd y para un robusto (extra) esa es una gran proeza, sobre todo uno que se fumó tan cómodo y bien como este.

A veces pareciera que muchos fabricantes compiten solamente por ver cuál hace el cigarro más picante y que eventualmente este se suavice un poco, a fin de permitir apreciar otros sabores. Pero se ha vuelto inevitable esperar un fuerte golpe de pimienta cada vez que enciendo un cigarro, y si no lo hay, en muchos casos no hay más nada. Pero el The Shepherd me sorprendió no solo por esa ausencia del golpe, sino por la complejidad que llega después. Quizá el detalle más relevante que le puedo conseguir es que no es un cigarro barato, pero ninguno de los Pospiech que he fumado lo son. A casi $13 por unidad, es para pensarlo antes de comprar varios y con uno no me bastará.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Pospiech / Room 101
Modelo: The Shepherd
Dimensiones: 5¾ x 50
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $12,50
Puntuación: 93

Whiskey: Booker’s

Dicen que el que busca, encuentra y en lo particular yo no estaba buscando este whiskey per se, pero siempre estoy buscando en ventas de garaje y similares alijos de alcohol, porque muchas veces compramos por comprar y esas botellas se quedan ahí, algunas sin consumir y otras abiertas y luego de revisarlas bien, en algunos casos me las llevo a precios muy bajos, porque en realidad le estás quitando un peso de encima a la persona que lo vende. Este método me ha permitido hacerme con muchas botellas llamativas y grandes productos, que nuevos tienen costos elevados pero que consigo casi regalados.

Tal puede ser el ejemplo de este Booker’s, que por la etiqueta parece muy viejo, especialmente la superior que marca su concentración alcohólica y en realidad no dudo que tenga al menos 10 años en la botella, pero no está en el punto en que el alcohol se le haya evaporado. En realidad no sabía mucho del whiskey hasta que lo compré e investigué un poco.

Booker’s es un whiskey hecho en honor a Fredrick Booker Noe II, quien fuera nieto de Jim Beam y maestro destilador de la marca entre 1965 y 1992. El Booker’s comenzó su vida como un producto seleccionado a mano por Booker, embotellado y entregado como obsequio a sus amigos. Eventualmente la popularidad del producto se hizo tan conocida que Beam decidió venderlo como un producto más en 1988, sin diluir y sin filtrar. Luego de su jubilación en 1992, Booker se convirtió en embajador de marca, lo cual hizo hasta su muerte en 2004. Su receta consiste en 77% maíz, 13% centeno y 10% cebada malteada.

El bourbon Booker varía cada año que es embotellado entre 60,5% y 65,5%, y es añejado de 6 a 8 años. Mi botella es de 62,3% y el batch es B94-E-13, lo cual según he podido investigar, corresponde a la producción de 1994 y su precio ronda los $400. Bueno, rondaba porque ya la abrí y he tomado regularmente de ella.

En nariz está claro que es barrel proof. El 62,3% de alcohol es extremadamente obvio y la intensidad alcohólica es muy frontal. Detrás de ese golpe alcohólico hay un alto contenido de madera, notas florales, nueces y luego matices suaves de chocolate, paja, cuero y cítrico.

En boca estalla el alcohol y me sorprende lo dulce que es también. Normalmente los destilados con concentración alcohólica tan pronunciada no tienden a ser tan dulces, pero son los toques de caramelo de la madera que se sienten, con fuertes dosis de vainilla y pasas. El alcohol es hasta invasivo y tanto el sabor típico de bourbon como el dulce llegan a todos los puntos del paladar y se funden en una delicia de roble antiguo y cuero. El retrogusto es infinito y tiene notas de vainilla y madera, con una permanencia casi infinita y mucho alcohol.

Por lo que he podido leer, Booker’s fue el primer bourbon en crear y vender un producto barrel proof, y aunque hoy en día existen de distintas marcas, este es considerablemente bueno. Lo que más me sorprendió es lo fácil que es de tomar, pues he probado otros barrel proof que son intomables o hay que diluir para disfrutar, pero incluso con unas gotas de agua este Booker’s se siente consistente y delicioso.

Ficha Técnica:
Fabricante: Beam Suntory
Nombre del Whiskey: Booker’s
Marca: Booker’s
Origen: USA
Edad: 6 a 8 años
Precio: $400 (en subastas)
Densidad alcohólica: 62,3%
Puntuación: 95

The Griffin’s

The Griffin’s son cigarros de por sí curiosos. Muchas personas y algunas marcas los consideran un Davidoff porque pertenecen a su marca y son una colaboración entre esa marca y Eladio Diaz, quien fuera en una época uno de los master blenders de la marca. Lo cierto es que la marca fue creada en 1984 por Bernard H. Grobet y llamada por un local que tenía Grobet en Suiza. La marca fue exportada a USA por primera vez en 1989 y fue adquirida por Davidoff en 2004. Esto lleva a algunos a considerarlo un Davidoff, pero entonces también tendrían que serlo marcas como Camacho y AVO, que pertenecen al mismo grupo. Lo cierto es que The Griffin’s es una marca del grupo, pero su precio por unidad es menor a $10, por lo que difícilmente califica como un Davidoff.

Son fabricados en el mismo lugar que Davidoff en República Dominicana y para ser muy honesto, se ven espectaculares gracias a su capa Connecticut ecuatoriana que es lisa y brillante y es colocada sobre una capa Sumatra mexicana y tripa dominicana. Los aromas de esta capa Connecticut son de grama, paja y madera de lápiz, como cuando usas un sacapuntas. En el pie se aprecian notas similares a las de la capa, pero principalmente grama y paja, mientras que la calada en frío promete muy poco, pues tiene una predominancia de paja y nada más. En frío el The Griffin’s pareciera ser un cigarro seco con notas que justifican el hecho que nunca lo haya comprado antes. Pero está hecho para encenderlo y es así donde lo voy a poder apreciar mejor.

Encendido me recuerda mucho a los Davidoff de anilla blanca que he probado: suave, sutil y con pocos sabores, pero con una quemada extraordinaria. Los sabores son de crema y paja, con una nota ligeramente amarga y un retrogusto con notas de banana y nueces. A lo largo del primer tercio el The Griffin’s comienza a desprender también notas cremosas como de helado de mantecado con nueces, que me recuerda al sundae que pides en McDonald’s, pero sin el jarabe de chocolate. La intensidad es baja y la fortaleza también, pero apenas estamos en el primer tercio.

En su segundo tercio el The Griffin’s mantiene una tendencia de sabores muy similares al tercio anterior, con sabores a banana y nueces, con un retrogusto de helado de mantecado y una fortaleza baja con intensidad suave. Hay humo abundante en cada calada y eso no deja de ser positivo para una fumada que se ve muy bien. Tiene notas muy, muy sutiles de pimienta y es gracias a esa sutileza que puedo probar el retrogusto constantemente y reconocer sabores más suaves como una cierta nota vegetal. Pero siendo tan suave, la verdad es que es una experiencia agradable.

No hay mayores cambios en el último tercio, salvo que se siente más caliente y el humo un toque más amargo, pero sigue siendo principalmente una fumada con sabores a banana y nueces con algo de crema en el retrogusto, pero como ninguno de los sabores ha sido intenso y la fortaleza de la fumada es muy baja, en realidad no se ha sentido como una experiencia tan memorable. Eso es algo normal para alguien que fuma regularmente y quizá The Griffin’s no sea un cigarro para ese target. Me toma una hora y 15 minutos fumarlo hasta el final, cuando ya no daba más ni iba a darlo.

El que diga que este cigarro es un Davidoff solamente porque es hecho en la misma fábrica es alguien que está tratando de venderlo y justificarlo como un cigarro caro, pero ni su precio ni su fumada son merecedoras de mucho dinero. The Griffin’s es un cigarro agradable, sencillo y muy suave, que puede ser disfrutado por quien fuma muy poco y está buscando algo que no le aturda para su única fumada semanal (o mensual) o el día que quieras fumar algo suave y sin mucho que ofrecer. En lo personal, son muy pocas las ocasiones que quisiera fumar un cigarro así, pues en ese caso simplemente no fumo. Pero para tener en el humidor y ofrecerle a los amigos que quieren fumar algo con buena calidad y construcción, quizá ese sería el mejor público. Tenerlo en el humidor es buena idea pero no es un cigarro que quisiera fumarme con regularidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: The Griffin’s
Modelo: Robusto
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $10,50
Puntuación: 76

Ron: Punta Cana XOX 50 Aniversario

Con algo de miedo, aprehensión y curiosidad me dispuse a servirme un nuevo (para mí) producto dominicano de Oliver & Oliver. Digo aprehensión porque prácticamente todos los productos de esta destilería se venden como el mejor, el más añejado, el más premium y el de la solera más selecta.

Ciertamente, creo que todos sus productos destacan que son de solera y este es uno de ellos. Igualmente, casi todo lo que he encontrado sobre él en internet dice que este, definitivamente, es el mejor de Oliver & Oliver. Comenzamos con su nombre que menciona XOX, y aunque XO sabemos que significa eXtra Old, la otra X no menciona qué significa y su página web no ayuda mucho. Tampoco menciona de qué celebra 50 años, pero sí coloca que son 50 años desde 1963 hasta 2013.

Su página web simplemente reconoce su existencia, pero no hay información de lo que contiene la botella. Lo que he podido encontrar es que es un blend de rones «jóvenes y antiguos» que luego son combinados con una reserva madre de 25 años. El blend final dice que es de 25 a 30 años y es añejado de 3 a 6 meses en barricas de roble blanco americano, exoporto.

Ya cuando has probado distintos rones de distintos orígenes, comienzas a temer y rechazar lo que diga solera en su botella. Más aún, detesto las declaraciones de edad en un ron de solera. La producción de este ron está limitada a 3000 botellas anuales, lo cual devela un poco su precio que supera los $50. Es embotellado a 40% de alcohol.

En nariz los aromas son típicamente dominicanos, destacando vainilla y caramelo, pero también hay una ligera nota floral, madera y canela. No lo llamaría especialmente complejo, pero tiene una propiedad que me atrae y es esa sensación floral y perfumada que le da un toque distinto a lo que siento que puede ser un ron muy típico.

En boca destaca su franqueza y los sabores son muy parecidos a lo que se aprecia por la nariz, con notas de vainilla, caramelo, madera, floral, pero también hay propiedades adicionales como tabaco, cambur verde, toffee, nuez moscada y cuero. Nuevamente, es esa nota floral la que me llama la atención porque en cada paso por boca se sienten nuevas notas y, aunque es un ron endulzado sin lugar a dudas, ese dulce no es prevalente y permite apreciar esos matices que me gustan. En retrogusto tiene toques de madera y pimienta, pero como la permanencia no es muy larga, no se aprecian tanto.

Estaba listo para que el Punta Cana XOX no me gustara y con el tiempo he venido a apreciar algunos rones dominicanos pero también he aprendido a sospechar mucho de ellos y de lo que se atreven a poner en sus etiquetas. El Punta Cana XOX no defrauda, pero tampoco sorprende. Mejor dicho, con todo lo que promete, uno pensaría que esta vez sí es el mejor, como promete. Pero el aprendizaje y la experiencia me han llevado a estar listo a decepcionarme bastante y no sucede con este ron. Es un ron agradable y por $30 puede ser un ron muy bueno, pero ciertamente por $50 y «hasta 30 años» de añejamiento, debería dar mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliver & Oliver
Nombre del Ron: XOX 50 Aniversario
Marca: Punta Cana
Origen: República Dominicana
Materia prima: Melaza
Edad: 25 a 30 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82

AVO – Heritage (Robusto)

Una de mis primeras experiencias con lanceros fue en el año 2016 con un AVO Heritage, en ese momento recuerdo que no sabía exactamente qué pensar del cigarro y estaba seguro que sería una experiencia sutil y casi olvidable. La realidad es que no fue sutil, porque era un lancero. Pero sí fue olvidable, al punto que hace unos meses, mientras hacía curaduría de los productos que iba a recomendar para el pack de Rumbullion Club, decidí incluir el AVO Heritage porque no lo había probado antes. Cuál sería mi sorpresa que cuando busqué en Google información del cigarro, uno de los primeros resultados que apareció fue mi propia reseña. Con una puntuación previa de 69 en un lancero, en realidad no tengo demasiadas expectativas con este robusto.

El AVO Heritage fue creado en 2010 como una colaboración entre AVO Uvezian y Hendrik Kelner, quien era master blender de Davidoff en ese momento. Cuando la marca cambió de anillas en 2015, el Heritage fue uno de los primeros en hacerlo. Lo que he leído sobre la marca es que hasta el momento del lanzamiento de este cigarro, lo que AVO ofrecía eran cigarros bastante suaves. No es mi experiencia, pues estoy más familiarizado con el Syncro Nicaragua, que no considero suave y me gusta mucho, y precisamente sí coloqué en el pack de Rumbullion una vez. Este cigarro tiene una capa Sun Grown ecuatoriana, que no dice mucho porque no la identifican como nada más allá que crece al sol, mientras que tripa y capote son dominicanos y es en RD donde es hecho. Esta capa Sun Grown se ve de distintos colores, con varias imperfecciones y durante un momento pensé que se trataba de una variedad de Broadleaf, aunque sus aromas no son abundantes y se aprecian caramelo, madera y pimienta, mientras que la tripa incluye solamente madera húmeda. En la calada en frío hay aromas a chocolate y canela.

El Heritage comienza dulce y meloso, pero a un punto que no llega a ser agradable y es porque se siente más meloso que dulce, como si estuviera mojado. El cigarro está bien encendido y el anillo de combustión tiende a ser recto, pero sus sabores son simplemente carentes de una complejidad por esa nota melosa. Al cabo de algunas caladas y más o menos para el momento que hice la foto, el anillo de combustión comienza a desviarse, sobre todo porque hay secciones que no se quieren quemar, al parecer. Un par de retoques lo resuelven, pero se vuelve una tendencia en toda la fumada. Los sabores más definidos son de melaza, regaliz y madera quemada, con un retrogusto de melaza y azúcar morena. La intensidad es media-baja con una fortaleza media.

Los aromas de chocolate que sentí en frío se hacen presentes en el paladar durante el segundo tercio, acompañados por nueces y dos especias, una antes el ecuador que es nuez moscada y otra después de la mitad, que es canela, aunque también hay presencia de la madera, melaza y regaliz. Pero aunque suena complejo y diferente y variado, han sido temas de encendido y de dificultad de mantener ese encendido lo que ha caracterizado la mayor parte de la experiencia. Realmente es un tema de tiro y de distribución de humo o algo en ese estilo, pues el cigarro no se apaga ni su llama se reduce, solo que a veces se siente como si no tuviera combustión. Por ello, la intensidad se reduce y la fortaleza se mantiene en media.

En el último tercio los sabores son más consistentes con tierra mojada; no húmeda, sino mojada, casi como un barrial. Hay otros sabores «húmedos» también, como melaza, madera mojada, chocolate y canela, pero ninguno de los sabores lleva una delantera clara, pues la intensidad de los sabores sigue siendo mínima y con los problemas de combustión que ha tenido, no es para menos. El anillo de combustión es igualmente problemático y la verdad es que desde la mitad del cigarro la experiencia no ha sido muy positiva. Es una lástima porque los sabores son agradables y la experiencia podría ser interesante apenas con un mejor tiro. Luego de una hora y 35 minutos, desisto y cuando amenaza con apagarse, dejo que lo haga.

Me impresiona que muchas páginas califiquen al AVO Heritage como un cigarro de alta intensidad de sabores y bien podría pensar que fue este cigarro el que no estaba del todo bueno, pero originalmente compré un 5-pack, precisamente para hacer la curaduría del pack de Rumbullion Club y de esos me he fumado dos y ambos han tenido los mismos problemas de tiro. Mi socio se fumó uno y me dio esas mismas impresiones: podrá ser un cigarro mejor si no tuviera problemas de tiro. Nuestros humidores rara vez superan 68% de humedad relativa y en mi casa hace algo más de calor que en la suya, y aquí nunca pasa de 28° y la temperatura habitual es de 24°. Adicionalmente, ninguno de mis otros cigarros parece tener estos problemas. Lo que rescato es que la marca AVO suele gustarme, pero en retrospectiva han sido solo los AVO Syncro, pues el Fogata no me encantó. Pero así es el trabajo cuando hacer curaduría de tabacos y eso lo acepto con mucho gusto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: AVO
Modelo: Heritage
Dimensiones: 4⅞ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sun Grown)
Capote: República Dominicana (San Vicente)
Tripa: República Dominicana (Ligero seco), Perú (seco)
Precio: $7,50
Puntuación: 81