Ron: William Hinton 6 Anos

No es un error; es un ron portugués y por eso dice anos. Pero sin duda que el significado en español siempre es un problema. Hay un cigarro que se llama 1896 El Año y que en USA siempre sale mal escrito y mi niño interno se ríe cada vez que lo ve.

Pero mejor vamos con el ron, porque desde que probé la versión 3 años (3 Anos) de este ron me quedé con la curiosidad de probar nuevas versiones de él y gracias a mi amigo Rones de Venezuela, pude hacerlo hace poco.

En la publicación original hablé suficiente de la marca y su origen, pero ya habiendo dicho lo que ahí puse, Rum da Agricola Madeira ahora tiene indicación geográfica bajo las leyes de la Unión Europea desde 2011 y el ron según ellos es producido a partir de miel de caña, aunque en términos de producción lo que embotellan es más acorde a un ron de jugo de caña.

El ron es producido en un sistema de columnas de cobre, con 8 niveles de rectificación y en su página web hay bastante información sobre el proceso de fermentación, aunque no hay tanta información del producto en sí. Así que la controversia empieza aquí porque primero se marca como ron agrícola, aunque no es producto de un lugar que fuese colonia francesa originalmente. Además, es hecho de miel de caña y no de jugo de caña y, para más inri, no es destilado por alambique sino en columnas.

Pero hablemos del ron y luego habrán ocasiones para discutir, pues una búsqueda rápida en internet (y detrás de la botella) me lleva a descubrir que ha sido añejado durante 6 años en una variedad de barricas que incluye exoporto, exmadeira, exbourbon, exjerez y exbrandy, aunque no especifica cuánto tiempo pasó en cuales barricas. Supongo que el ron envejece por separado en cada una y luego es combinado, pero es una suposición.

En copa este William Hinton 6 Anos es bastante oscuro, incluso más de lo que esperaría, pero puede ser por la variedad de barricas y por caramelina. No deja de ser llamativo ese color, y fácilmente podría ser más oscuro justificando esos cambios de barricas, pero así es.

En nariz se siente complejo y agradable, con notas a pasas, ciruelas, cáscara de naranja y, un descriptor que detesto: torta de navidad. También tiene fuertes notas de los vinos fortificados en los que ha sido añejado, pero afortunadamente no son dominantes. Pero se sienten las notas de olivo, algas y yodo del Madeira, así como también madera y jengibre.

En boca es algo más seco de lo que esperaría dados esos aromas, comenzando con notas ligeramente ácidas como la primera vez que pruebas un vino tinto especialmente afrutado y el ron se siente afrutado con notas de moras, ciruelas, cáscara de naranja y mandarina, aceitunas, y finalmente notas como de grama recién cortada que están más acordes con eso del ron agrícola. Son sabores bastante ricos y densos y abundantes, con retrogusto de cereza y mora, madera y vino tinto.

En general notas muy agradables de un ron que es ciertamente diferente tanto en sus métodos como en sus definiciones, pero que no me dejó indiferente y es gracias a la gran variedad de barricas usadas en su añejamiento que el sabor puede ser tan variado. Sin duda es un ron para tomar solo, con un cigarro y, posiblemente con hielo. Con solo 6 años de añejamiento, es increíble lo que se puede lograr.

Ficha Técnica:
Fabricante: Engenho Novo da Madeira
Nombre del Ron: 6 Anos
Marca: William Hinton
Origen: Madeira, Portugal
Materia prima: Jugo de Caña
Edad: 6 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 93

Room 101 – Serie SA (305)

Un obsequio de un seguidor, quien me envió otros cigarros pero también incluyó este Serie SA en vitola 808 que viene siendo un 6×60, el cual me pareció bastante bueno aunque con las faltas típicas de estas vitolas. Sin embargo, como también estaba este 305, que es un robusto, preferí reseñar este sabiendo que lo iba a disfrutar más. Las siglas SA en su nombre se refieren a su capa San Andrés, y aunque la meta de estas Series es que sean los cigarros base de la marca, al parecer la marca planea que sea una edición «limitada» a tan solo 20 mil cigarros anuales. En cuanto a la liga, la capa San Andrés mexicana es de la familia Turrent, mientras que el resto de las hojas constituyen un capote Corojo seco hondureño y tripa Criollo ligero y Corojo seco de República Dominicana. La vitola llamada 305 se refiere al código telefónico de la ciudad de Miami, y el resto de las vitolas de la liga también, por lo que tenemos el 808 (Honolulu), 213 (Los Angeles), 615 (Nashville) y un último llamado Papi Chulo que no tiene código telefónico.

El 305SA tiene una apariencia ligeramente más clara que gran parte de los San Andrés que he fumado últimamente, razón por la cual tuve que asegurarme que era esta la capa, pues parece más un Criollo o Corojo, y dado que el Serie HN que fumé hace poco no lleva las siglas por la capa sino por las hojas internas, quise estar lo más seguro posible. Tiene pequeñas venas a todo lo largo, una ligera oleosidad y aromas a chocolate muy agradables, que se repiten en el pie. Escogí el corte de doble hojilla, que creo que va muy bien con esta vitola y las caladas en frío me presentaron notas de madera y cítricos, un tanto hacia lo seco, pero agradable y con ganas de encenderlo.

Desde las primeras caladas el Serie SA me presentó los sabores típicos de las capas San Andrés, especialmente las maduras, como chocolate, café, frutos secos como dátiles (que siempre discuto si son frutos secos o no), y una nota de pimienta bastante leve, pero que parece irse fortaleciendo en cada calada. Mantiene estos sabores hasta el final del primer tercio, en donde aparece un sabor a caramelo que le da la bienvenida al segundo, pero antes de entrar en él me recuerdo que este es un cigarro que apenas si supera los $6 y aunque no es realmente complejo, la verdad es que está interesante. Si puede mantenerme interesado, puede que sea una fumada mejor.

En el segundo tercio hay más de lo que hizo al primer tercio interesante, pero esta vez se le suman notas más obvias de los dátiles junto con las notas cítricas que sentí en frío, mientras que en el retrogusto se aprecia una nota importante de cuero que acompaña la pimienta que siempre estuvo ahí y solamente ahí. El tiro comienza a desvariar un poco y esto se traduce en una ceniza a la que le cuesta mantenerse sobre el cigarro y una tendencia no a apagarse, pero sí a reducir mucho la potencia del fuego y que cada vez que me lo llevo a los labios me toca darle varias caladas a fin de avivarlo. No obstante, cuando quema bien, los sabores son tan buenos como han sido.

En el último tercio los sabores cambian un poco su orden, colocando la pimienta en el paladar y entre los primeros sabores en intensidad, junto con el café y el cuero, pero perdiendo de vista (o de gusto) el chocolate, que realmente comenzó a disminuir muchísimo su intensidad a partir del punto medio del cigarro, por lo que no sorprende que ya para principios del segmento final haya desaparecido. Hacia mediados del último tercio la pimienta mantiene su aceleración y reemplaza al café y al cuero en su rol primario, colocando ambos sabores como secundarios, pero no es un sabor picante, sino más como el aroma de la pimienta. Así se mantiene hasta una hora y 15 minutos después, cuando lo dejo apagarse.

Si estás extra observador podrás notar que el área hacia la cabeza del cigarro parece estar torcida y de eso me di cuenta yo también aunque me pareció un truco de la luz o algo. El hecho es que durante la fumada hubo muy poco que me hizo sospechar de algún problema con el cigarro, salvo quizá un tiro medianamente apretado que nunca se solucionó y una tendencia a no mantener la ceniza, aunque esto último me sucedió también con el 808 que fumé hace unos días. Dicho eso, el Serie SA es un buen cigarro por su precio, carente de complejidad pero con sabores agradables muy típicos de una capa San Andrés, pero suficiente adicional para no ser un típico San Andrés, por lo que puede ser una fumada agradable para cualquier fumador, independiente de su experiencia. Es un cigarro que fumaría de nuevo y que podría comprar un 5-pack si está a buen precio, cosa que estoy seguro lo estará. Aunque cabe destacar que mientras buscaba los precios del cigarro me encontré con varias páginas que apuntan a que el cigarro ha sido descontinuado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Agroindustriales Laepe
Marca: Room 101
Modelo: Serie SA
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: México (San Andrés)
Capote: Honduras (Corojo)
Tripa: Honduras (Criollo), República Dominicana (Corojo)
Precio: $5,50
Puntuación: 84

Onyx – Reserve (Toro)

Altadis es un conglomerado gigantesco de marcas de tabaco, de las cuales quizá las más famosas son las que comparten su nombre con otras marcas de origen cubano. Durante muchos años la marca parecía valerse del renombre de esas marcas cubanas para vender sus cigarros a incautos y quienes estuvieran buscando fumarse lo más parecido a un habano sin ser un habano, por lo que las anillas y los nombres siempre fueron muy parecidos a los de la isla, pero en los últimos años pareciera que se están destacando más por su sabor y trabajar con personalidades de gran fama. Esto les ha permitido sacar marcas como H. Upmann, Trinidad, Romeo y Julieta y Montecristo de su estupor, predictibilidad y confusión, pero todavía hay algunas marcas de Altadis que parecen estar en un cierto limbo, en donde no son mejoradas, sino que siguen la misma producción. Una de esas marcas es Onyx, que no tiene un gran nombre en el mercado ni un producto que llame mucho la atención, o al menos no a mí y aunque lo he visto regularmente y siempre me ha causado un poco de curiosidad, nunca he dado el paso a probar uno. Si no fuese porque un seguidor decidió enviarme una muestra de él, probablemente no lo hubiese probado.

Revisando un poco los productos de Onyx, veo que hay uno que es ligado por AJ Fernandez, así que pareciera que ya Altadis está haciendo algo por la marca. No obstante, este se llama Reserve y AJF no tiene nada que ver con él, aunque muchas páginas en donde lo he visto dicen que recibió 94 puntos, pero no especifican de quién. Por lo pronto, este es el toro 6×50 hecho en República Dominicana, con una capa Connecticut Broadleaf que la marca dice que es ennegrecida (blackened) y que me hace pensar en betuneada, con varias venas e imperfecciones a todo lo largo, pero aromas interesantes a chocolate, pasas, paja e incluso algo de ron, mientras que la calada en frío tiene notas de chocolate y pasas, pero no mucho más.

El Onyx Reserve enciende bastante rápido, bien y parejo, produciendo bastante humo pero nada de su encendido me hace pensar en capa betuneada, al menos no en la cantidad de humo ni la apariencia de líquido sobre ella, con un buen tiro y sabores a chocolate, pimienta, tierra mojada y notas bastante suaves de café, con un retrogusto de pimienta sutil. En general, un principio interesante que me hace reformular bastante mi predisposición a este cigarro, especialmente cuando hacia el final del primer tercio aparecen sabores de melaza que me recuerdan precisamente al sabor de un buen ron. No todo puede ser bueno y la ceniza es bastante «escamada», de esas que te van dejando rastros en la camisa y los pantalones y que rápidamente se cae.

Es así: el cigarro ciertamente no aguanta la ceniza y aunque esto no parece afectar en gran parte la quemada, sí llama la atención que la ceniza tiene buen color, pero mala disposición. El sabor de café que sentí en el primer tercio comienza a formar parte de los sabores del retrogusto, pero no abandona su posición en el paladar, y en ese sentido ninguno de los otros sabores parece abandonar su posición tampoco. La única adición son notas de mantequilla de maní y canela, esta última a partir de la mitad, pero bastante suaves en general todos los sabores y la fortaleza del cigarro está fija en media, incluso forzándolo a quemar más rápido.

Me estoy quedando sin luz en la terraza donde fumo el cigarro, así que le tomo la foto comenzando el último tercio, pero tampoco hay grandes cambios en este, salvo una definición de ese sabor a chocolate que ha sido genérico hasta este punto y ahora se siente más como un chocolate con leche, combinando esa nota cremosa con un chocolate más suave y la tierra se destaca un poco más por la suavidad del chocolate. Gracias a que no hay grandes transiciones ni cambios, sigo fumando el cigarro pacientemente y sin apurarlo mucho hasta que ya no da más, lo cual toma una hora y 15 minutos en total.

Primer cigarro de esta marca que fumo y me agrada el hecho que estamos a mediados del primer mes del año y ya he fumado cigarros de dos marcas que nunca había probado antes… es un buen augurio para el resto del año, creo. O quizá no y simplemente no pruebe más. Pero el Onyx nunca me ha levantado ni sospechas y la verdad es que la fumada estuvo interesante, con sabores agradables, variados e inesperados, pero no del todo diferentes a los de muchos cigarros. No obstante, por su precio me parece una excelente opción, siempre que no te pongas muy sospechoso sobre si es betuneado o no. En realidad, según lo que sé de las capas betuneadas, la del Onyx Reserve muestra muy poca evidencia de serlo, pero eso de la capa ennegrecida en la descripción fue lo que me llamó más la atención. Con gusto lo volvería a fumar, así que agradezco al seguidor que me lo envió por abrirme la puerta a este cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Onyx
Modelo: Reserve
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), Nicaragua, Perú
Precio: $5,00
Puntuación: 85

Ron: El Dorado Single Barrel Port Mourant

A partir de una muestra que me envió un amigo y que me alcanzó para compartirla con dos amigos más aquí, que hace poco probamos y pudimos comparar experiencias y contrastar. Sin embargo, la experiencia que detallo a continuación fue solo mía.

El nombre de Port Mourant que recibe esta versión de El Dorado se refiere a un central azucarero ubicado en Guyana y fundado en 1753, que es donde se ubica tanto el famoso alambique de madera de El Dorado, que es el único de su estilo que queda en el mundo, y que todavía produce parte del destilado de Demerara utilizado por El Dorado hoy en día.

Pero para el Port Mourant, El Dorado (a través de Demerara Distillers, que es la destilería) ha producido un ron utilizan únicamente el producto de este alambique y no un blend de distintos métodos de producción como suelen hacerlo con el resto de los productos. Las barricas que contienen el destilado hecho con este método llevan las siglas PM sobre ellos, por lo que este ron solamente contiene alcoholes de esas barricas. Pido disculpas por sobreexplicar el tema, pero no quería que quedaran dudas.

Dicho eso, el proceso de crear alcohol a través de un alambique siempre va a ser más lento y producir menor cantidad que mediante columnas, y crear un producto que únicamente contenga lo que se destiló por un alambique termina siendo un producto casi artesanal, pero funciona como una muestra increíble del ron primario de El Dorado y de los blends de Demerara, puesto que es la base que luego será combinada con rones de otros alambiques o columnas o de otras barricas para producir sus rones de producción regular. El alambique de madera tiene características muy particulares en el sabor y esta reseña será un análisis de eso.

La botella de El Dorado PM es bastante diferente a los otros productos de la marca, más allá que es una botella bien bonita, creo. Aunque normalita también.

Aunque no quisiera pasar demasiado tiempo hablando de los detalles visuales del ron (o del whisky o del agave), cabe destacar que las lágrimas en el interior de la copa son gruesas y sorprendentemente largas, lo cual suele traducirse en un final bastante largo.

En nariz los aromas iniciales son fuertes de madera, pero precisamente no de madera de añejado, sino casi como si se tratara de madera destilada, muy compleja, seguido de azúcar morena, aserrín, vainilla y toffee.

Pero en boca esa abundancia de madera no es tan agradable, pues también se sienten inicialmente notas ácidas que relaciono con plantas verdes o madera recién cortada, que no necesariamente es madera típica que relacionaría con ron como roble o cedro, sino más como pino o abetos u otras maderas más «verdes». Es un sabor entre ácido y amargo, con fuertes notas taninas y muy distinto a los sabores típicos de El Dorado, sino como un ron no «domado» con los sabores más típicos de los rones que nos suelen gustar. También hay notas de caramelo, vainilla, coco tostado y melaza, pero son suaves, lejanos y apenas perceptibles bajo el manto de madera intensa.

Incluso en el retrogusto lo que se siente es madera y un cierto ardor producto del alcohol pero también de la ausencia de sabores que controlen la intensidad de la madera. Ciertamente esto debe ser el primer producto que probaron en Demerara y dijeron «sí, está bueno, vamos a hacer un ron con esto» y luego tuvieran que producir otros destilados con más sabores distintos para controlar este. Denota la calidad del master blender y del arte que realiza, pero como producto para disfrutar, quizá no tanto.

Este es un ron para conocedores, para quienes aprecian los distintos ingredientes que conforman un blend y quieren probarlos y explorar cada partícula que forma el ron de Demerara y comprobar el sabor que imparte el alambique de madera. Pero para quienes quieren probar un ron para tomar con amigos o compartir con un cigarro, no hay mucho que esperar. Las sensaciones ácidas alejarán a la mayoría de los fanáticos y solo atraerán a los curiosos. Precisamente, si quieres un ron para acompañar una velada interesante, pasa de este, pues los rones más habituales son los que mejor le irán.

Ficha Técnica:
Fabricante: Demerara Distillers
Nombre del Ron: Single Barrel Port Mourant
Marca: El Dorado
Origen: Guyana
Edad: NAS
Precio: $80
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

La Palina – Fuego Verde (Robusto Extra)

Para aproximadamente el mes de marzo de cada año es común encontrarse con distintas marcas produciendo cigarros con capa candela, porque su color verde se hace típico para celebrar el día de San Patricio en Estados Unidos, en donde algunas ciudades como Chicago pintan el río que atraviesa su ciudad de verde. Esta tradición y tendencia hacia el verde hace que la producción de cigarros de capa candela sea limitada a ese mes y meses después no los hacen más. El mismo ha sido el ejemplo de La Palina, una pequeña marca americana, situada en la ciudad de Washington y que el año pasado decidió hacer de su producto Fuego Verde una producción regular. La capa candela tiene su color verde porque es madurada mucho menos tiempo que las demás, pero también a una temperatura mayor, por lo que las hojas siguen manteniendo la hidratación y la clorofila que hojas que pasan mucho más tiempo curándose. Por tanto, no produce muchos de los sabores que son más típicos de la mayoría de los cigarros, sino una marcada tendencia a sabores más «verdes» como herbáceos, vegetales e incluso paja. En todo mi haber de fumador, esta es la segunda o tercera vez que fumo un cigarro con esta capa y en las ocasiones anteriores no fue la mejor experiencia, por lo que confieso que no tenía demasiadas ganas de probarlo. Pero como últimamente me han empezado a gustar los de capa Connecticut, pensé que siendo un poco más suave no haría que la fumada sea muy diferente.

El Fuego Verde únicamente existe en esta vitola robusto extra de medidas 5,5 x 50 y llegó a mí como parte del pack mensual de Rumbullion Club. Su capa es realmente verde en primera instancia, pero luego de detallarla un poco noto que tiene un toque amarillento también. Lo conseguí con una buena oferta y entre un amigo y yo nos compramos 5, por lo que no es el primero que fumo. La capa es ligeramente oleosa y no es muy lisa, con algunas imperfecciones y estrías, pero nada preocupante, con aromas abundantes de paja y notas vegetales, que se repiten en el pie. En la calada en frío aprecio notas suaves de paja y madera, pero una nota ligeramente especiada también. No es más de lo que esperaba y en mi (escasa) experiencia con cigarros de esta capa, es normal que no sean fuertes ni de aromas y sabores abundantes.

Para mi sorpresa, el Fuego Verde comienza con notas de pimienta y no son escasas, sino suficientes para hacerme pensar en una intensidad media y fortaleza media-baja. Los sabores son bastante más abundantes de lo que esperaba, aunque no son abrumadores, destacando grama recién cortada, notas vegetales sin descripción, madera, paja y un aura dulce que hacen una fumada bastante agradable, para ser muy honesto. El humo es abundante y lo que un amigo llama el ‘room note’, o a lo que huele para el que está cerca pero no fumando, o simplemente lo que huele el humo, es mucho menos herbáceo. El tiro es bastante bueno, aunque el anillo de combustión tiende a variar bastante y requiere un par de retoques, lo cual es considerablemente distinto del primero que me fumé, que quemó perfecto.

La tendencia a quema recto en el segundo tercio es incluso menor, requiriendo más retoques pero manteniendo un tiro muy decente. Los sabores de pimienta disminuyen bastante, sin desaparecer en el segundo tercio, mientras que los sabores también cambiaron ligeramente e incluyen cuero, madera, grama, canela y las notas vegetales se definen un poco más hacia un sabor que me recuerda a los espárragos, pero solamente en algunas caladas y en el retrogusto. El humo es abundante y en cada calada me quedo saboreando el final bastante largo que tiene este Fuego Verde, que estoy apreciando bastante pero apreciaría aún más si quemara mejor.

La quemada tampoco mejora en el último tercio, pero dado que el tiro sigue bien y que los sabores se siguen presentando bien, la verdad es que disfruto más de lo que pensaría que un cigarro con quemada torcida se puede disfrutar. Los sabores son muy parecidos a los del tercio anterior, aunque ligeramente más picante y la fortaleza del cigarro se marca en media, sin una marcada tendencia hacia ningún otro lado. Se me llegó a apagar antes de lo que normalmente lo dejaría, pero viendo cómo la quemada se había comportado, no me sorprendió del todo y me resistí a volverlo a encender, principalmente porque el encendedor que tenía a la mano era de cuatro turbinas e iba a terminar quemando más que la punta del cigarro. Además, ya había pasado una hora y 20 minutos, que era más o menos lo que esperaba del cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: La Palina
Modelo: Fuego Verde
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto Extra
Origen: República Dominicana
Capa: Honduras (Candela)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 88

Ron: Star Union Reserve

Star Union American Rum es un ron de Estados Unidos que me envió un amigo que vive allá como muestra de algo diferente, que no deja de ser interesante. Para muchos el ejemplo de ron americano es el más consumido allá, que viene siendo las muestras menos sabrosas de Bacardi o algún ron especiado. Pero al igual que ocurrió hace unos 20 años con la cerveza en ese país, destilados como el ron se están diversificando y creando productos que valen la pena.

Star Union es una empresa peruana (de Peru, Illinois)… que yo creo que debe comprar alcohol de diversos orígenes y lo añeja en distintas barricas, principalmente porque al revisar su página web me doy cuenta que hacen de todo, incluyendo ron de 2 años, ron de 6 años, ron «navy», ron joven (blanco), brandy de distintas frutas, licor de café, grappa, eau de vie, brandy «inmaduro», destilado de agave (porque técnicamente no lo pueden llamar mezcal ni tequila), vodka y estoy seguro que mucho más. Todo con un diseño increíble en la botella.

Pero en realidad no hay una larga explicación del origen de este ron, ni en su página web ni en cualquier otro lugar. Lo que sí dice es que es un producto de melaza de primera cocción y es envasado en barricas justo después de su destilación, sin especificar si usa columnas o alambique. Permanece envasado en esa barrica exwhiskey, que nuevamente no especifica qué tipo de whiskey contenía, pero asumamos que era bourbon, y dura 5 años en ellas. Al cabo de ese tiempo, es reenvasado durante un año en barricas exjerez. Tampoco menciona si es un blend, pero debe serlo.

Finalmente es embotellado a 53,5% de alcohol, así que tampoco es un producto suave.

Se trata de un producto de color dorado oscuro, casi al punto que me haría pensar que tiene mucho colorante o caramelina. Sin embargo, creo que le añade carácter y, con contadas excepciones, no soy uno de criticar los colores del ron a menos que esté tratando de hacerle creer al consumidor que se trata de un producto más añejado de lo que es. Es decir, si la botella dice «50 años» y el líquido es bastante oscuro pero sabe a ron de 5 meses, pues ahí hay un engaño de color. Pero eso es otro cuento.

En nariz realmente enamora, con aromas muy propios de un añejado ejemplar y hasta ciertos aromas que no son los habituales, incluyendo galletas danesas, cerezas, quesillo (mal llamado melcocha) y una cierta nota que me recuerda al flan y que podríamos argumentar que el quesillo y el flan huelen muy parecido, pero la nota de caramelo tostado es más propia del quesillo y esa es una de las presentes en este ron.

En boca hay varios sabores novedosos, distintos y sabrosos, que incluyen lo que podría describir como una galleta de melaza, si es que eso existe, pero también hay notas de grama recién cortada, mango y una fuerte nota de jerez, que ciertamente no me voy a poner a identificar cuál es ni su región ni si realmente es jerez o si es algún otro vino fortificado o brandy, pero no me cabe duda que hay una nota adicional de sabores alicorados. El retrogusto es fuerte de madera, herbáceo y pimienta.

Sería tonto decir que este ron no es interesante simplemente porque no es el tradicional. Pero de eso se tratan estas innovaciones de mercados, de orígenes y de productos, pues seguir haciendo lo que los demás han hecho es caer en el lugar común de tantas marcas. Para entrar a un mercado en el que hay tanta variedad, no puedes hacerlo ofreciendo lo mismo que los demás. Afortunadamente este ron no se aleja tanto del formato original, así que eso muestra una asesoría y un entendimiento del producto.

Adicionalmente, al existencia de este producto en este rango de precios y con esta calidad realmente me sorprende y me hace pensar en los distintos rangos de precios y de productos en otros mercados.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: American Rum Reserve
Marca: Star Union
Origen: USA
Edad: 5+1 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 53,5%
Puntuación: 87