Ron: Foursquare 2009

Hace unas semanas tuve la oportunidad de organizar junto a mis amigos de Rumbullion Club una cata de este ron barbadense en sus instalaciones. La ocasión fue propicia para invitar a buenos amigos, curiosos del ron y gente que simplemente ha tenido muy poca exposición a rones de afuera, principalmente porque siempre nos creemos que tenemos el mejor ron del mundo y eso hace que muchos piensen que los rones que no son venezolanos simplemente no valen la pena.

Adicionalmente, está el hecho que un ron venezolano bueno rara vez supera los $30 localmente, mientras que este ron recién salido costaba $80 y para la cata que organizamos, contando flete y traída, salió en $120.

Foursquare 2009 es la décimo séptima edición de la serie de Exceptional Cask de la marca, y aunque no es el más reciente de esta serie, sí lo es de los que marcan un año en específico. El blend de este ron es de un solo lote, lo que se conoce como Single Blended Rum, siendo una mezcla de alcoholes de columna y de alambique, añejados durante 12 años en barricas de roble blanco americano, exbourbon. El líquido es embotellado sin diluir, directo de la barrica, a 60% alcohol.

Antes de entrar en materia de la cata, debo indicar que probar un ron que no sea diluido es de por sí un privilegio increíble.

En copa hay bastantes sorpresas si lo comparo con cualquier otro ron, pero no tantas cuando tengo claro que se trata de un ron de Foursquare, pues sus productos siempre son excepcionales incluso sin pasarlos por la nariz o la boca. Tiene un color entre cobre y oro, con una marcada densidad, incluso teniendo en cuenta que no ha sido diluido ni tiene filtrado en frío, por lo que en ocasiones podría tener una cierta visión opaca, pero nada de eso en esta copa. Pero si las hubiera, no sería nada de qué preocuparse sino algo esperado en un producto que no ha sido filtrado.

En nariz se podría decir que es hasta predecible, pues 12 años en una barrica de bourbon te va a dar aromas conocidos, entre los que destacan fuertes notas de madera de roble, toques de vainilla y frutas como el durazno, pero también ciruelas, pasas y algo de cereza. Dándole algunos giros al líquido pude apreciar también frutos rojos como fresas y jengibre también. Pero este tiempo en una barrica de bourbon, si bien le da un aroma familiar al bourbon, siempre pensaré que el ron tiene su aroma particular y este lo tiene bastante marcado. Algo que no tiene: alcohol. A pesar que tiene 60% de contenido alcohólico, rara vez me alejo la copa de la nariz por la reacción y el ardor que produce el alcohol a tan altas concentraciones. Ciertamente tiene un equilibrio perfecto.

En boca el sabor principal es de madera, intensa y concentrada, aunque no al nivel de la nariz. Tiene notas algo más «picantes», como de jengibre, pimienta blanca y vainilla. También es considerablemente más alcohólico en boca que en nariz, pues aquí sí se sienten perfectamente claros esos 60° de alcohol. Se siente denso y complejo, dando notas adicionales como de vino tinto, ciruelas y más madera. Es mucho más frutal y denso y complejo de lo que la nariz me hubiese hecho pensar, especialmente si solamente ha pasado por barricas de bourbon. Pero también es considerablemente dulce y eso es algo que tampoco esperaría de un ron con esta concentración, esta añada y sin azúcar añadida.

En el retrogusto son aún más fuertes las notas de alcohol, permitiendo una persistencia casi infinita de madera, las frutas antes mencionadas y jengibre.

Este es el quinto Foursquare que pruebo y el segundo que marca el año sin nombre, y debo decir que es el que más me ha gustado. Teniendo en cuenta que Foursquare es una de mis marcas preferidas de ron y que todos sus productos me han parecido como ellos dicen: excepcionales; este es el más excepcional de todos. Incluso con 60% de alcohol es un ron que podría tomar solo y sin la menor preocupación. Es un perfecto ejemplo de cuánto se puede lograr con una exquisita materia prima y combinando alcoholes de columnas y de alambique.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XVII 2009
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $90
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 98

El Biyuyo Cigars – Money Series El Varo (Toro)

Un nuevo producto del Money Series, pero la anilla esta vez no está diseñada como un billete de dólares, sino de euros. Al igual que la moneda europea, esta tiene la cara de un personaje importante, pero en este caso es Luis Monsanto, uno de los fundadores del grupo Smokers RD y creador de la marca El Biyuyo. La liga del cigarro incluye una capa Corojo Criollo, que no me queda claro si es que es de los dos tipos, un híbrido, o si es un Corojo de RD, pero ciertamente no huele a dominicano, o al menos no a los aromas tradicionales del tabaco dominicano, por lo que me lleva a pensar que puede ser un nuevo estilo, algo que definitivamente es como calificaría al tipo de cigarros que Monsanto suele hacer.

No tengo claro si El Varo está disponible en otros tamaños, pero este es el único en que lo he visto y es el único en que lo tengo también. La capa es imperfecta, con varias rayas oscuras y uno que otro punto pálido, aunque eso no es determinante de calidad ni de sabores, solo de apariencia. Esta capa tiene aromas fuertes a chocolate, tierra seca y una cierta nota que solo puedo definir como especiada, pues no determino exactamente cuál especia tiene, pero se siente más como un conglomerado de aromas. En el pie se sienten notas de chocolate, tierra y melaza, que le da un aura dulce al cigarro y realmente me llama la atención encenderlo, no sin antes darle una picada, por supuesto. La calada en frío me da aromas de nueces y madera, que me llama la atención porque esos aromas de chocolate entonces solo son de la capa.

El Varo quema muy bien, con un anillo de combustión que no es del todo recto, pero eso para mí es algo típico con los box pressed y este es bastante notable en esa forma. Tiene fuertes notas de madera desde la primera calada, seguidas de frutos secos entre los que destacan las nueces y el maní, o más como cáscara de maní. Hacia mediados del primer tercio es que comienzan a aparecer los sabores relacionados al chocolate, que me impresionó bastante comenzar a sentirlos tan adelantado en la fumada… si juzgaba por los aromas solamente, esperaría que el cigarro supiese a chocolate desde la primera calada, pero sin duda ha sido un cigarro sorpresivo en más de una manera. El sabor es a nibs de cacao y una nota dulce a melaza que arropa toda la fumada, mientras que el retrogusto destaca notas florales y chocolate negro. La ceniza se sostiene bastante bien y, aunque la capa es bastante frágil y se nota en la imagen una pequeña fisura en ella, no amenaza con despedazarse ni nada.

Efectivamente, el cigarro quema bastante bien y la rotura de la capa desaparece sin mayor problema, produciendo una ceniza bastante rígida que no amenaza con caerse a menos que sea por voluntad propia. El sabor de madera sigue siendo el principal en el segundo tercio, acompañado de chocolate y melaza casi al mismo nivel y a partir de la mitad la melaza es sustituida por un sabor de almendras, que es el que le da las notas dulces al cigarro, y también lo acompaña en el retrogusto, junto con el mismo chocolate negro que he sentido desde el inicio, aunque en este tercio se siente menos como un chocolate negro y más como un chocolate con leche. El humo es abundante y quema a buena velocidad, tomándome aproximadamente 50 minutos hasta el punto medio.

Para el último tercio El Varo es un cigarro mucho más sencillo y menos complejo, con los mismos sabores a madera y chocolate como principal y segundo, pero con una sensación muy suave de almendras y de crema, y la desaparición de esa sensación dulce que relacioné con melaza. Sigue quemando bien aunque le cuesta mantener la ceniza y en realidad se siente en gran parte como otro cigarro, este mucho más simple y quemando ligeramente más rápido que antes, aunque también puede ser que le esté dando caladas más seguidas buscando esos sabores que aparentemente se perdieron. Pero me toma un total de una hora y 40 minutos fumarlo hasta el final, así que ciertamente es el doble de lo que me tomó fumarlo hasta la mitad.

El Varo es una excelente secuela a El Biyuyo capa Habano que probé hace unos meses, mejor conocido como el que tiene la anilla de dólar, pues la mayoría lo conoce así o como El Biyuyo original. En mi opinión, mejor que los anteriores, pero más porque tiene mayor complejidad, especialmente porque en frío me hizo pensar que sería un cigarro sabroso (y lo es), pero de pocos sabores, mientras que encendido destaca ese sabor a chocolate que sentí antes de encenderlo, pero no es el principal, aunque es del sabor que más matices sentí. No obstante, creo que es el que más ganas tengo de repetir de todos.

Ficha Técnica:
Fabricante: MPQ de Villa González
Marca: El Biyuyo Cigars
Modelo: Money Series El Varo
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo Criollo)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (San Vicente, Criollo 98)
Precio: N/D
Puntuación: 91

Nub – Double Maduro (460)

En la extensa variedad de cigarros que existen en el mercado, son pocos los que se jactan de tener doble algo, quizá apostando más a la variedad que a la repetición. Sin embargo, entre los «dobles» que más me gustan, sin duda está el Doble Ligero, pero mi experiencia con cigarros que tienen más de una hoja madura en realidad no ha sido tan variada ni tan positiva. En mi reseña pasada del Nub decía que creía que los había probado todos, o que al menos los conocía, pero muy para mi sorpresa el Maduro era uno de los originales y no lo conocía, razón por la cual realmente no me sorprende que este tampoco lo conociera. Curiosamente, ambos fueron un intercambio con la misma persona, a quien simplemente no le gustan los Nub y me intercambió un robusto «normal» por estos dos cigarros. Más curioso aún es que el Double Maduro parece ser un favorito entre los fanáticos de las capas maduras, aunque consiste básicamente en la misma liga del Maduro de hace unos días de tripa y capote nicaragüense, bajo capa brasileña madura, pero el Double Maduro incluye, además un segundo capote de hoja madura, esta de Nicaragua.

Visualmente el Double Maduro se parece bastante al Maduro, pues tienen la misma capa, aunque en este Double Maduro parece más imperfecta, con mayores detalles y manchas, pero de resto casi el mismo cigarro. El cigarro se siente más rígido y no sé si sea este en particular o si es por la capa más imperfecta, pero se le notan como más venas y más estrías. En aromas las notas de paja del Maduro no se sienten, pero sí las de chocolate y quizá porque son las únicas, se sienten más intensas, pero en el pie se sienten notas de cuero y en la calada en frío se sienten estas dos con el añadido de café en polvo.

Los Nub siempre dan la impresión que la fumada va a ser corta y en mi experiencia rara vez lo son, pero desde las primeras caladas esa impresión me invade porque el tiro es bastante suelto y me veo en la obligación de dosificarme un poco y probar en caladas cortas la multitud de sabores típicos de los maduros que este cigarro ofrece, destacando una marcada intensidad del sabor de chocolate, pero también tiene una nota metálica y aunque ese metal tiende a ser un defecto, en este Double Maduro no lo parece, pues es una nota como de cobre y luego notas de vainilla a lo largo del tercio. Aproximadamente para la mitad de este primer tramo la nota metálica se hace mucho más suave y los sabores de chocolate con vainilla son los dominantes, participando también en el retrogusto. El humo es frío, abundante y denso, con un anillo de combustión muy bueno y una ceniza llamativa aunque bastante más oscura de lo que quisiera.

Para el segundo tercio el Double Maduro se ha desarrollado en un buen cigarro con sabores sutiles, muy al estilo de un maduro, pero con una fortaleza media. Los sabores principales son de café y chocolate, pero apenas si son de intensidad media y, gracias a la participación de sabores secundarios como la madera quemada, los sabores perduran más en boca. El retrogusto es en donde más sabores se encuentran, destacando notas de regaliz negra y cuero, que le dan una cierta textura al humo, o al menos se siente como si la tuviera y es quizá lo más destacado de este tercio. Pero sigue quemando bastante bien y tengo incluso una sensación aceitosa en la boca de ese humo.

Los sabores se hacen ligeramente más picantes en el último tercio, o quizá debería decir que son picantes y ya, pues ciertamente apenas si ha habido una nota de pimienta desde que encendí el cigarro. El humo aumenta en el último tercio también, aunque quizá se deba en parte a que la ceniza ya no es tan sólida y el cigarro comienza a responder más a un pie que está ardiendo en una superficie menos plana. Pero los sabores de café y chocolate no son tan abundantes, siendo el de madera quemada el que más presente se siente, acompañado de uno de nueces que no estaba ahí el tercio anterior. El retrogusto sigue incluyendo la regaliz, pero ya no está la sensación de cuero y el humo es menos denso. Finalmente, luego de una hora y 5 minutos, este Double Maduro llega a su fin, impresionando porque creo que es el Nub que menos me ha durado.

Los Nub en general presentan una vitola que ha terminado por ser determinante para muchas personas. Hay quienes los aman porque duran bastante, y hay quienes los odian porque duran bastante, pero luego están las personas como yo que no calculamos el tiempo que tenemos para fumar y solamente encendemos y a disfrutar. En casi todos los casos los Nub me han durado alrededor de hora y media, esto porque aunque es un cigarro corto, tiene un cepo bastante grande. Pero este es quizá uno de los que menos me ha durado, aunque en verdad tampoco quería que me durara mucho más. El Double Maduro tiene su público reducido y este es el que le gustan bastante los sabores que esta capa aporta; que suelen ser complejos pero no necesariamente fuertes. En mi caso, aunque aprecio un cigarro complejo, normalmente espero mayor fortaleza, especialmente de un cigarro nicaragüense. Con esto no quiero decir que sea un cigarro malo, porque no lo es, pero simplemente no es de los que me gustan. Por sus sabores creo que combinaría mejor con un café y, pese a su impresión, lo colocaría como un cigarro mañanero.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Nub
Modelo: Double Maduro
Dimensiones: 4 x 60
Tamaño: 460
Origen: Nicaragua
Capa: Brasil (Maduro)
Capote: Nicaragua (Maduro)
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 81

Whiskey: Old Forester 1870 Original Batch

El segundo whiskey que compró el amigo del 1792 Full Proof, este lo guarda con más recelo porque le gusta más. No es para menos, pues tiene un grado alcohólico mucho menor y es más fácil tomarlo seguido. Pero el 1870 Original Batch es más que solo un bourbon que le gusta a la gente. Su nombre 1870 se refiere al primer año que su fundador, George Garvin Brown, comenzó a reunir whiskey de tres destilerías distintas (todas en Kentucky) para asegurar un producto con características consistentes.

Pero el 1870 Original Batch también es el primer bourbon de una marca grande que es creado por una mujer como master blender. Aunque su producción estuvo limitada a 36 barricas originalmente, el éxito que tuvo garantizó la producción regular. Normalmente no soy uno que celebra un producto porque es hecho por una mujer o por un hombre; celebro el producto independientemente del sexo de quien lo hizo.

El whiskey no marca edad, pero su añejado se encuentra entre 4 y 4,5 años, a base de un mosto que incluye 72% maíz, 18% centeno y 10% trigo malteado. El embotellado se hace a 45% alcohol.

En copa este 1870 Original Batch es muy parecido al otro whiskey, incluso si acaso es un poquito más claro, pero tiene la misma densidad y liquidez. Las lágrimas descienden con menor rapidez, posiblemente porque la concentración alcohólica es menor que el 1792.

En nariz se siente bastante fresco y perfumado, con notas florales y frutales como recibimiento, pero seguidas de vainilla y caramelo, que se funden en el fondo con notas más sutiles de madera.

En boca es bastante franco, con un sabor que se parece mucho a los aromas, combinando notas frutales, perfumadas, dulces de caramelo y vainilla y una buena cantidad de madera para hacer la experiencia más redonda. En boca permanece bastante tiempo y su largura no llega muy lejos, dejándome un retrogusto de canela, nuez moscada y una combinación de madera con vainilla.

Esta marca fue una de las primeras que hizo lo que se llama ‘batching’ y por eso su nombre. Consiste en comprar alcohol de distintos orígenes y combinarlo a fin de lograr un sabor continuo y que el público se enamore de ese sabor, y para ello usaron alcoholes de tres destilerías distintas. Para conmemorar esa ocasión y ese estilo que luego fue adoptado por tantas otras marcas, Brown-Forman está haciendo un blend de tres almacenes distintos y hechos en tres ocasiones distintas, para crear el Original Batch.

El producto final seguramente no tiene nada que ver con el que se creó en 1870, sobre todo porque no habla de nada al respecto en la etiqueta ni en la botella o la caja, así que en realidad estás pagando $45 por una botella de bourbon sin un gran añejamiento ni una producción especial, y ese precio es más sinónimo con productos de mayor calidad o envejecimiento, que lo destacan en la botella o en la caja o en el sabor.

Pero para una sentada fumando con amigos, que es como lo disfruté, es un gran producto. Mi punto es que hay productos similares que cuestan entre 10 y 20% menos y que vas a disfrutar igual.

Ficha Técnica:
Fabricante: Brown-Forman Shively Distillery
Nombre del Whiskey: 1870 Original Batch
Marca: Old Forester
Origen: USA
Edad: 4-4,5 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 86

Libertadores Cigars – Edición Simón Bolívar (Habano) (Robusto)

Finalmente tengo la oportunidad de probar otro de los cigarros que prácticamente vi nacer. Junto con José Bello pude ser parte del pequeño grupo de personas que le recomendó a Tavesa los sabores, intensidades y tendencia de las fumadas que conforman la caja de esta edición limitada. En esta ocasión me acerco al Habano en vitola robusto, que es la que elegí para la reseña, pues hay dos cigarros con esta capa pero la verdad es que rara vez tengo suerte con los torpedos y en robusto siempre voy a preferir la fumada. Entre todas las personas que recibieron y adquirieron esta edición, parece ser que por unanimidad se han inclinado por el Capa San Andrés como el preferido, pero yo siempre he sido más parcial hacia las capas Habano, pero puedo entender también que se inclinen por otros, pues visualmente esta capa Habano es bastante imperfecta, con pequeños nudos y protuberancias.

Este robusto es del clásico tamaño 5×50, con una capa de colores variados, venas grandes y pequeñas con relieve y una carencia de apariencia lisa, pero muy al estilo de las capas Habano dominicanas. Sin embargo, aunque no sea la más atractiva, tiene aromas interesantes a madera, bosta, notas florales y un ligero toque achocolatado, sobre todo hacia el pie. En ese pequeño pie hay aromas de caramelo, madera y esa nota de chocolate, mientras que luego de picarlo con la doble hojilla, aparecen notas de madera, paja, cuero y una suave sensación picante. La sensación del cigarro es perfecta, sin ser muy esponjosa ni muy rígida, así que rápidamente me dispongo a encenderlo.

El cigarro enciende bastante uniforme y sin problemas, destacando sabores abundantes con una fortaleza media-baja y sabores a pimienta (apenas un poco), caramelo, madera y sensaciones dulces que relaciono con la melaza. Los sabores dulces en el torpedo los relacioné más con anís, pero en el robusto esa nota simplemente no existe. El retrogusto es de notas florales en ambos cigarros, con la inclusión de un toque de chocolate negro en este robusto y una ausencia absoluta de pimienta en ambos, que es de esperarse siendo un cigarro de origen dominicano. Eso es algo de lo que no soy tan partidario, pues colabora a que el tabaco dominicano sea considerado bastante suave en casi todos los casos. La ceniza es blanca y bastante sólida, sin muchas variaciones del color, y se desprende mucho más adelante de la foto, incluso llegando a la mitad del cigarro, cuando le estoy quitando la primera anilla.

Por supuesto, en mi mente tenía mucho más sentido quitarle la primera anilla antes de tomar la foto, para que se viera más larga, pero por supuesto que con el movimiento desprendí la ceniza y por eso la imagen del segundo tercio apenas si destaca una ceniza de tamaño decente. Los sabores en este segundo tercio son de madera como principal, con sabores secundarios a chocolate, almendras, galletas de soda y tierra mojada. El retrogusto mantiene las notas florales y el chocolate negro, pero la experiencia en el torpedo se hace muy típica en este punto, pues se aprieta bastante el tiro, mientras que en el torpedo se mantiene con las mismas propiedades, quemando a buena velocidad y con una fortaleza que ya supera el punto medio pero no va mucho más allá.

El robusto sigue manteniendo una buena ceniza, incluso en el último tercio, mientras que el torpedo para mantenerse fumable requirió un recorte y un retoque, así que me sigo concentrando en el robusto y los sabores a madera, almendras y chocolate que despide en este último tramo y que, en mayor o menor escala, han sido los que ha mantenido desde el inicio y los que han caracterizado la fumada. En el último tercio sigue quemando muy bien, la intensidad se mantiene en el mismo punto que el tercio anterior y es la pimienta la que aparece más protagónica, dándole una mayor intensidad a los sabores, pero manteniendo la fortaleza del cigarro en donde ha estado desde el tramo anterior. Esta tendencia se mantiene hasta el final del cigarro, que llega una hora y 35 minutos después de encenderlo, cuando ya me está quemando los dedos, pero sin deformarse y sin calentarse.

Hay un dicho que dice que a nadie le parecen sus hijos feos, y esa es la parte menos grotesca del refrán, porque luego se vuelve un poco más escatológico. Aunque muchos de los que han probado estos cigarros de Libertadores Cigars se van por la capa San Andrés, yo sigo insistiendo en la complejidad que aporta una buena capa Habano y en esta liga, pero sobre todo este robusto, esa complejidad se hace bastante aparente. Puede que no sea tan fuerte ni tan intenso ni tan achocolatado como el más oscuro de la casa, pero con su capa Habano no le hace falta y aunque en lo personal me gustaría más fortaleza, hay que tener claro que es un cigarro dominicano y que suelen ser mucho más suaves. Me queda el Connecticut todavía por probar, pero este realmente me cumplió.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Libertadores Cigars
Modelo: Edición Simón Bolívar (Habano)
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Habano)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, Piloto Cubano)
Precio: N/D
Puntuación: 86

Whiskey: 1792 Full Proof

Tengo un buen amigo fumador y cuasi vecino que es de esas personas que siempre están pendientes de nuevos productos, nuevos cigarros y nuevos destilados, pero rara vez está pendiente de recomendaciones de ellos. Uno le puede decir que el Basil Hayden‘s es un muy buen bourbon (por ejemplo), pero él se va a aparecer con una botella de Jim Beam porque le llamó más la atención. Normalmente «llamar más la atención» se traduce en que tiene mayor contenido la botella o que esta tiene mayor concentración alcohólica y es así como ha pasado de querer comprar algo como el Maker’s 46 que probó en mi casa y le gustó mucho, y terminar yéndose por el Maker’s Mark Cask Strength y luego estar dándose tropezones.

El Full Proof de 1792 es la cuarta línea de productos de la destilería 1792 Barton, descrita por la marca como un bourbon con alto contenido de centeno que se salta el filtrado en frío que normalmente hace la marca. Su nombre proviene del hecho que es embotellado a 62,5% de alcohol, que no es la concentración a la que es envasada en la barrica y en realidad fue diluido (muy poco) para lograr este valor, pero sí es la mayor a la que la destilería embotella.

La marca no especifica la mezcla que hace el mosto, pero internet me indica que es 75% maíz, 15% centeno y 10% trigo malteado.

En copa se trata de un líquido cobrizo, con destellos naranjas y una juventud no tan aparente. La botella no destaca edad, pero una búsqueda en internet me indica que se trata de un líquido de 8,5 años. Las lágrimas descienden a un ritmo bastante lento, por lo que sí pareciera serlo, incluso si se trata de un líquido de una densidad no tan alta.

En aromas el alcohol destaca de inmediato en primera y segunda instancia. Es fulminante y solo cuando me alejo la copa una distancia mayor de la prudencial es cuando comienzo a percibir aromas que van más allá del alcohol. Se sienten notas de madera seca, vainilla y caramelo, que bien pueden ser aromas clásicos de bourbon, pero realmente se aprecian sutilmente pues la distancia a la que tengo que ponerme la copa obliga a que deba ser así de suave.

En boca es más dulce de lo que la nariz me habría indicado, con notas de maíz dulce, canela, pasas, cerezas maraschino y un toque de vainilla, pero realmente es intenso de alcohol también. Siempre que le de sorbos bastante pequeños, el 1792 Full Proof me otorga sabores sutiles y variados, pero el retrogusto siempre está cundido de notas alcohólicas fuertes, no importa cuán pequeño sea el sorbo. El calor de esa cantidad de alcohol opaca el resto de los sabores y eventualmente se sienten notas de jabón, madera, pimienta y grama mojada.

Este es el primer whiskey de la marca 1792 que pruebo, pero pareciera que la destilería optó por un sabor ardiente y no sabroso, por lo que es difícil tomarlo y no quejarte de ese golpe alcohólico en cada trago. Además, el resto de los sabores no solo son muy sutiles para competir con el alcohol, pero también son limitados y en varias ocasiones me veo obligado a soportar ese golpe alcohólico en pro de poder sentir mejores sabores.

Pero, por $45 son muy pocas las opciones de un whiskey con esta cantidad de alcohol, por lo que en papel parece ser una buena compra y es seguramente la razón por la que mi amigo la compró. Sin embargo, existe una gigantesca cantidad de whiskeys mucho mejores por este precio y con un contenido alcohólico menor. Quizá el mayor problema del 1792 Full Proof es que se siente bastante desequilibrado. Amén que los destilados con tanto alcohol no son los que te puedes tomar mientras estás con amigos y/o disfrutas de un tabaco. Estos son destilados para probar una sola copa y posiblemente te toque diluirla, algo que hice y el efecto es casi nulo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Sazerac Company Inc. / Barton 1792 Distillery
Nombre del Whiskey: Full Proof
Marca: 1792
Origen: USA
Edad: 8,5 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 62,5%
Puntuación: 69