Room 101 – Fudo Myoo (Chingón)

Nuevamente un obsequio de un seguidor, esta vez se trata de lo que llamaríamos un «bate». Es un cigarro hondureño de vitola salomón y un nombre inspirado en la cultura budista, de la cual Matt Booth es ferviente seguidor. Fudo Myoo (o El Inmóvil) es una de las deidades poderosas conocidas como los Cinco Brillantes Guardianes en la cultura budista, y como cada uno de estos caballeros, Fudo asume una figura intimidante, con una espada en su mano derecha y una cuerda en la izquierda, sentado y rodeado del fuego que purifica el mal. Traduciendo esto a un cigarro se trata de uno que contiene una capa Habano ecuatoriana sobre capote San Andrés mexicano y tripa de Honduras y Nicaragua, con unas medidas bastante intimidantes de 8 pulgadas de largo por 50 de cepo en su parte más delgada y 60 en la más gruesa. El nombre de la vitola sí que es completamente anti-budista: Chingón.

Sin duda hay que reservar al menos un par de horas y seguramente algo más antes de dedicarse a fumar este ejemplar, que en su capa tiene aromas de madera, cuero y un ligero toque achocolatado, que se hace mucho más intenso en la calada en frío. Quizá impresiona más que pese a su tamaño y su pie tan pequeño, el tiro no se siente apretado cuando le doy las caladas, sino con un buen flujo de aire. La capa tiene varias venas y eso puede ser visto como un defecto, pero también indica que contienen más sabor, o al menos lo ha sido en mi experiencia. Así que lo enciendo con una sola llama rápidamente, a fin de no quemarlo de más, cosa que me sucede demasiadas veces con estos cigarros de pie reducido con respecto al resto del cañón.

Efectivamente, logro que encienda de manera uniforme y me impresiona que en ningún momento se desvía la quemada, ni al principio, ni cuando llevo un buen rato fumándolo. Los sabores son abundantes, muchos más de los que esperaba en un cigarro de estas dimensiones e incluye notas de buena intensidad a leña y cuero, con una cantidad moderada de pimienta y retrogusto de nueces. Para un cigarro de este cepo, sentir sabores de tanta variedad e intensidad es ciertamente difícil, así que sin duda es un gran logro, pero también impresiona que quema bastante lento y con un cigarro de 8 pulgadas de largo no sería sorpresa que cada tercio tenga una larga duración, pero realmente no esperaba que el primero me durara 40 minutos.

El Fudo Myoo dejó caer la ceniza cuando estaba comenzando el segundo tercio, lo cual resultó ser un tiempo bastante largo para una ceniza y por estar experimentando su temperatura me puse a tocarla y rápidamente se dejó caer. No obstante, comenzó a desarrollar la ceniza del segundo tercio perfectamente, sin soltar mayor parte. Sorprendentemente, luego de la intensidad de sabores del primer tercio, en el segundo se sienten mucho más suaves, al igual que pierde el sabor de cuero pero desarrolla un sabor a chocolate que al no tener la intensidad que tuvo antes, me deja un poco con las ganas. En términos técnicos, el cigarro quema bastante bien y aunque el anillo de combustión no es perfectamente recto, todas las imperfecciones que demuestra se corrigen solas y el humo es abundante en cada calada, al punto que incluso le doy caladas más cortas para que no salga tanto humo, pero no ayuda a desarrollar más sabores. Me toma 35 minutos superar el segundo tercio, quizá porque el cepo se va haciendo más pequeño.

Antes de comenzar el último tercio dejé caer la ceniza a propósito, principalmente porque siendo de cabeza figurada, aunque tiende a concentrar los sabores también se estaba apretando un poco y desarrollaba un sabor amargo, por lo que opté por hacerle un nuevo corte. Es relativamente normal esto en cigarros de estas dimensiones, pues cuando son fumadas tan largas, incluso si eres el mejor fumador, la saliva y las caladas van a concentrar mucho humo en la cabeza y la perilla tiene que ser más fuerte, y después de ese nuevo corte fuma perfectamente otra vez. Los sabores no varían mucho, por no decir nada, presentando los mismos de madera y chocolate, pero perdiendo las facultades que le da la nota picante, por lo que el último tercio se sintió más largo por carecer de algo que lo hiciera sentir interesante. La fortaleza durante toda la fumada fue media, aunque en el primer tercio hubo algunos momentos de fortaleza media-alta. Pero la verdad es que después de dos horas y 35 minutos, el Fudo Myoo finalmente terminó.

Es normal que los cigarros de estas dimensiones tengan sabores suaves y fortaleza media y no mucho más, y el problema con eso para mí es que son inevitablemente aburridos en la mayoría de los casos. Precisamente, son pocos los cigarros de tamaños grandes que te mantienen entretenido durante la fumada y este no fue una excepción, aunque sí las hay. El Fudo Myoo comenzó muy bien y terminó muy normal, pero eso era lo que esperaba y por lo mismo sería injusto decir que me decepcionó, pero lo que sí le hubiese aumentado la puntuación final sería que los sabores fuesen más refinados o más ricos, cosa que no fueron y en un cigarro en el que cada calada hace que el cepo se reduzca un poco más, es exactamente lo que esperaba. Pero si por $6 puedes fumar durante más de dos horas y no es un cigarro del todo aburrido, eso compensa.

Ficha Técnica:
Fabricante: Agroindustriales Laepe
Marca: Room 101
Modelo: Fudo Myoo
Dimensiones: 8 x 50
Tamaño: Chingón (Salomón)
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 87

Ron: Esclavo XO Cask Strength

Posiblemente uno de los nombres menos apropiados para un ron es el Esclavo, pero se trata de un ron hecho en República Dominicana aunque aparentemente no vendido allá. Un amigo lo compró en Francia y es vendido por 1423, una tienda danesa online que maneja distintos productos propios y alguna que otra marca poco conocida que parecieran ser marcas creadas por ellos, de distintos orígenes pero con bastante información sobre cada uno, aparentemente.

La página del Ron Esclavo, por ejemplo, es bastante escueta y destaca 4 productos distintos con etiquetas muy parecidas, entre las cuales se encuentra: Esclavo Gran Reserva, añejado de 3 a 5 años y embotellado a 40% de alcohol; Esclavo 12, añejado de 6 a 12 años y embotellado a 40% de alcohol; Esclavo XO, añejado de 12 a 15 años y embotellado a 42% alcohol; y Esclavo XO Cask Strength, añejado de 12 a 15 años y embotellado a 65% de alcohol. También habla de unas ediciones especiales, pero como la página no parece muy bien construida, esta información aparece distorsionada.

Por otro lado, la marca también menciona que algunos de sus productos reciben parte del añejamiento en barricas ex-Islay, pero no dice específicamente cuál producto o si son todos. Adicionalmente, también dice que la marca se asegura que toda la melaza provenga de República Dominicana, pero menciona que el ron también es hecho a partir de jugo de caña, por lo que puede ser una combinación de ambos, pero no hay nada que asegure eso. La destilación ocurre en Alcoholes Finos Dominicanos, una destilería que tengo entendido es propiedad de Oliver & Oliver.

Por último, dice ser añejado en barricas de roble blanco americano (que debe ser exbourbon) y roble blanco francés (que no dice que contuvo anteriormente). Tampoco menciona si tiene filtrado en frío y, aunque menciona Cask Strength en su nombre, en mi experiencia este número no puede ser uno fijo y este ron lo tiene en 65% según su página web, así que algo de rectificación tiene que haber. Por último, la marca sí menciona que todo el alcohol proviene de destilación por columna y la botella contiene solo 500ml, vs. los 700ml que contiene el resto de sus productos.

En copa se trata de un ron marcadamente oscuro, denso y de color caoba, e incluso con algunas imperfecciones que parecieran sedimento, aunque estas no se ven en copa sino en la botella. Esto indica poco filtrado, por lo que es posible que no tenga el filtrado en frío que decidió callar antes.

En nariz lo primero que me viene a la mente es un concentrado de vainilla, pero afortunadamente no es lo único que se percibe y rápidamente aparecen notas de té negro y miel, con un fondo algo menos intenso de cáscara de limón, madera y cartón mojado. Creo que lo que más me llama la atención es que con una concentración alcohólica del 65%, no me pega tanto en la nariz como esperaba. Esto me sucedió hace poco con el Foursquare 2009, pero todavía no sé si presagia algo bueno.

En el primer sorbo que le doy, únicamente con el fin de mojar la lengua y los labios y que el golpe alcohólico no sea tan agresivo, me doy cuenta que el presagio no era bueno. La explosión de alcohol es tan fuerte como esperaba, estallando como una granada en la lengua. Pero la concentración alcohólica apenas si es superada por la concentración de azúcar. Se siente como si estuviera comiendo melaza con una pala y sabe a panela, a miel, a jarabe de maple, miel de caña y quizá un toque suave de canela y madera. Si bien tanto el azúcar como el alcohol están en términos casi iguales, ninguno se complementa y son como dos cachetadas con un pallet de concreto, una a cada lado de la cara, al mismo tiempo.

Luego de pasarlo por boca siento como se me abren un par de caries y la sensación en boca es como lamerse los dientes después de tomar un litro de coca cola sin gas. Es una sensación pegajosa y que sientes que no te está haciendo ningún bien… incluso no sé cómo podría disfrutar de este ron sin que me pegue en algún lugar del cuerpo. Casualmente, como una hora después de tomarlo creo que mi hígado simplemente decidió tomarse el resto del día.

Entendiendo un poco la nomenclatura de los nombres de los destilados y su graduación me lleva a pensar que esto simplemente no puede ser ron. Es un licor azucarado, mucho más dulce incluso que el Hacienda Saruro. Si pienso en él como licor de ron, creo que puede funcionar, aunque no soy mucho de tomar ese tipo de licores tan dulces, pero como ron, no puede ser. Es como si alguien hubiese pensado que un ron de 40% alcohol necesita tal cantidad de azúcar, así que siguiendo esa regla le hayan puesto una progresión (i)lógica al ponerle más alcohol.

Leyendo un poco en internet encontré que alguien hizo una prueba de hidrómetro con este ron. Para que tengas una idea, el tipo que hace la prueba comienza diciendo que las pruebas del hidrómetro no son 100% fiables, entre otras cosas, porque el margen de error es muy amplio. Pero el tipo hace la prueba con el Diplomático Reserva Exclusiva y le pone entre 35 y 40 gramos de azúcar por litro. Luego lo hace con el Zacapa 23 y le da de 40 a 45 gramos de azúcar por litro. El Esclavo XO Cask Strength le da de 70 a 75 gramos de azúcar por litro.

En verdad no sé ni cómo recomendarlo, a menos que sea con hielo, esperando que el agua diluya tanto el golpe alcohólico como el azúcar, pero tendría que ser bastante de hielo y agua.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliver & Oliver
Nombre del Ron: XO Cask Strength
Marca: Esclavo
Origen: República Dominicana
Materia prima: Melaza y Jugo de Caña
Edad: 12 a 15 años
Precio: $85 (por 500ml)
Densidad alcohólica: 65%
Puntuación: 67

Davidoff – Millennium Blend (Robusto)

Son muchísimas las marcas de cigarros que crearon productos para el nuevo milenio, en donde prácticamente todos se trataron de ediciones limitadas que ya, 21 años después de su inicio, no existen. Davidoff, por su parte, creó la serie Millennium Blend, que se trataba de cuatro cigarros con capas híbridas cultivadas exclusivamente para la marca a las faldas del los Andes suramericanos. El blend de este robusto 5×50 es único en la línea y muchos dicen que el mejor de la serie, al punto que se colocó en el puesto número 9 en el Top 25 de Cigar Aficionado para 2004. Se trata de un cigarro con capa ecuatoriana que no especifica si es Connecticut, pero su condición de híbrido me hace pensar que una parte sí lo es, sobre capote y tripa dominicanos. Su costo original era de $13,50 aunque hoy en día son vendidos por la marca en $99 el 4-pack.

Precisamente el carácter seguramente Connecticut de origen de la capa le da una tonalidad bastante clara, pero la irregularidad que presenta, con distintos valles y estrías denota que obviamente no es Connecticut únicamente, y los aromas a tierra, chocolate, cuero y vino tinto sin duda que lo refuerzan. En el pie los aromas son herbáceos como diferente, pero marcando tierra y chocolate como similares a los de la capa y un toque suave de nueces que también difiere de la capa. Lo pico con la guillotina en V, básicamente porque era la única que tenía, pero también porque suele darme un tiro mejor y la calada en frío me demuestra que necesito un buen tiro pues es ligeramente apretado y los aromas son a tierra, pasas y nueces.

El Millennium Blend comienza completamente distinto a lo que esperaría de un cigarro así de claro y de un Davidoff de anilla blanca: es picante, buena fortaleza y sabores abundantes a pino, nueces, canela y madera, mientras que el tiro obviamente solo necesitaba entrar en calor para mejorar. A lo largo del primer tercio aparecen notas más fuertes a tierra mojada y madera en general, por lo que ese aroma a pino desaparece rápidamente. El anillo de combustión no impresiona tanto como lo hace en otros cigarros de la marca, pero se va consumiendo muy bien, abundante de sabores y con humo denso. Tenía más de 6 meses que no fumaba un Davidoff y de verdad que son cigarros excepcionales, además de caros.

El Millennium Blend se comporta muy al estilo de los cigarros old school de Davidoff, demostrando mayor intensidad de sabores y casi que desarrollándose más en el segundo tercio, que es en donde aparecen sabores a chocolate y un dulce como de marshmallow, pero también reaparece ese sabor a pino que podría ser eucalipto también, mientras que los sabores de tierra mojada se sienten más en el retrogusto que en cualquier otra parte, pero a la mitad del cigarro tanto el en retrogusto como en el paladar se comienzan a sentir también notas muy llamativas de azúcar morena que le dan una dimensión enteramente más dulce pero mucho más agradable al cigarro. En términos técnicos, una buena quemada, buen tiro y buena cantidad de humo, pero la salvedad que me lo estoy fumando más rápido de lo que quisiera, así que para disfrutarlo más me veo obligado a disfrutarlo menos… filosófico el cigarro.

Para el último tercio quizá lo peor del cigarro era la inevitabilidad que se iba a acabar, aunque logré que me durara más de lo que esperaba, pero demuestra nuevos sabores, esta vez a vainilla y con ellos una sensación más cremosa en el humo y los sabores. El retrogusto sigue siendo dominado por la tierra mojada, mientras que en el paladar siguen apareciendo chocolate, marshmallow, pino, nueces, canela y madera de roble. Así llegué a una hora y 20 minutos con el cigarro, cuando lo dejé sin calentar y sin aflojar.

El Millennium Blend es todo un Davidoff, con la densidad y riqueza de sabores que han hecho a la marca famosa, pero la fortaleza que ha marcado ciertos productos excepcionales de ella. El cigarro está bien hecho, es consistente en sus sabores, tiene las dimensiones ideales y es caro, porque es un Davidoff. Que si me gustó? Sí, me gustó bastante. Que si vale su precio? Eso es relativo, pues depende de cuánto estás dispuesto a pagar por un cigarro y si eres una persona a quien $10 por un cigarro le parece caro, el Millennium Blend no va a ser mejor que 4 cigarros de $5, pero es una experiencia diferente y una que creo que hay que tener. Ya si quieres hacer del cigarro o de la marca algo habitual, dependerá de cada uno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Davidoff
Modelo: Millennium Blend
Dimensiones: 5¼ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $19,00
Puntuación: 92

Illusione – OneOff (Cañonazo)

Los cigarros de Illusione siempre han sido interesantes para mí, y la verdad es que hasta que probé el OneOff por primera vez hace unos 3 años, me habían parecido buenos todos. En verdad no es que no me gustó (aunque le di 80), sino que esperaba mucho más, especialmente dadas mis experiencias previas con la marca, y fue por eso que me gustó mucho cuando un seguidor decidió obsequiarme este cigarro. También puede estar relacionado con el tema que el original que fumé era pirámide y dado mi récord tan bajo con cigarros de cabeza figurada, no me extrañaría que haya estado relacionado. El OneOff sigue siendo de un precio algo elevado, alcanzando los $12 a $14 por unidad de producción limitada anualmente y es un puro nicaragüense. La anilla difiere de las típicas anillas delgadas de Illusione, pero el cigarro es una edición relativamente limitada, por lo que puede estar relacionado a eso.

Algo común con estos Illusione son las vitolas tan diferentes, aunque llevan los nombres de vitolas tradicionales, son un tanto más largos o más anchos o menos y eso me lleva a dudar sobre cuál es la vitola realmente que estoy probando, pero eso solo incomoda a la hora de hacer la ficha técnica. El OneOff tiene aromas escasos en la capa, destacando apenas madera y una cierta nota especiada que no logro determinar, pero bastante similar en el pie, aunque ligeramente más vegetal. Al picarlo con la doble hojilla, la calada en frío tiene notas a mantequilla, vainilla, madera y pimienta, que me hacen querer encenderlo lo antes posible. Pero estoy haciendo una corta cata de rones (no en la foto) y quiero terminar esa cata antes de empezar esta.

El OneOff comienza con notas fuertes de pimienta, dominantes y afiladas, pero debería ser las pimentas, pues se siente como negra en boca y blanca en el retrogusto. Este sabor picante es el único que le aprecio al cigarro durante los primeros 3 a 5 minutos, para ser acompañados eventualmente por notas de galletas danesas que usualmente relaciono con el tabaco de Aganorsa y son acompañados por matices de pan tostado y turrón mientras voy avanzando más en el tercio. La ceniza no se aguanta mucho y durante toda la fumada será una constante que se me caerá, afortunadamente en el suelo pero como no estoy en un jardín sino en la terraza de Rumbullion Club, debo tener la escoba a la mano.

Ya con el sol más bajo y yo entrando ya en el segundo tercio del OneOff, los sabores toman una tendencia más salada y lo noto principalmente por la mayor salivación que esto produce y la necesidad de tomar más agua, pero también gracias a que el tiro es casi perfecto, estos sabores cubren la boca muy bien y puedo discernir sabores a mantequilla salada, pan tostado y la sensación de que vienen notas más dulces en algún momento. La ceniza sigue sin mantenerse mucho tiempo y a medida que el cigarro va quemando, es menos lo que se mantiene sobre él. Afortunadamente no hay mucha brisa y no parece afectar mucho al cigarro, al igual que el anillo de combustión no parece desviarse mucho.

La imagen es del último tercio, pero el mayor cambio ocurre no al principio de mismo, sino al superar la mitad, pues esa predicción de que los sabores se iban a hacer más dulces se cumple y el del turrón se hace más intenso, junto con algo como natilla o flan, vainilla, café y nueces, casi como si se tratara de un nuevo cigarro. Aprovecho para soplar un poco el cigarro (en boca) y así dispersar cualquier tema de tiro y permitir a los sabores limpiarse un poco, cosa que he hecho a veces y me ha resultado. Al cabo de una hora y 45 minutos, el OneOff llega a su fin, con un buen tiro, buen equilibrio, fortaleza media-alta y unas ganas de fumarlo de nuevo de mi parte que no creía posibles.

Como mencioné, hay muy poco de la marca Illusione que a mí me haya parecido bajo par, siendo posiblemente la primera vez que probé este OneOff el ejemplo perfecto. Esta vez lo disfruté mucho más y pude apreciar mejor sus sabores, que son bastante variados, algunos muy diferentes a otros, pero lo más importante es que están perfectamente balanceados, con un tiro exquisito y una ceniza frágil como único punto negativo del cigarro. Dicen que los sabores complejos son los que reúnen perfectamente las tonalidades dulces, saladas, amargas y ácidas, y aunque el OneOff tiene muy poco de ácido, sí se siente que estoy fumando un cigarro perfectamente complejo y uno que con mucho gusto volvería a fumar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Aganorsa Leaf
Marca: Illusione
Modelo: OneOff
Dimensiones: 6⅛ x 52
Tamaño: Pirámides
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $17,00
Puntuación: 90

Ron: Jung & Wulff Luxury Rum No. 2 Guyana

Este es el tipo de producto que más gente se sorprendería por verlo que por probarlo o tenerlo. Es un ron que ni idea para casi cualquier persona, entre las que me incluyo. Pero fue una compra que hizo un amigo porque 1) lo consiguió en Venezuela, en donde muy rara vez se consigue algún ron que no sea venezolano, y 2) le parece que el ron de Guyana es bastante bueno, y ahí no le quito razón. Yo también lo hubiese comprado, creo.

Jung & Wulff es una empresa que ni siquiera sabía que existía, pero es que ni siquiera es una empresa. Es una marca de Sazerac, una empresa con más de 400 años de historia, que comenzó operando en el negocio del cognac en Francia y que luego abrió cafés en New Orleans y desde aproximadamente 1893 existe como consorcio que maneja distintos tipos de destilados, entre los que se encuentran vodka Taaka, bitter Peychaud, bourbons Eagle Rare, George T. Stagg, Buffalo Trace, Pappy van Winkle, Weller, 1792, Blanton’s, Southern Comfort, whiskey Carstairs, whisky Glenmore y una inmensa cantidad de productos con contenido alchohólico.

Entre ellos, se encuentra Jung & Wulff, una pequeña marca dirigida al mercado del ron premium y que embotella y comercializa los rones de los países más reconocidos del Caribe: Barbados, Guyana y Trinidad; al menos en lo concerniente a ron de melaza, pues varios territorios exfranceses pueden argumentar lo contrario.

Este producto No. 2 corresponde a ron de Guyana y existe un No. 1 que es de Trinidad y un No. 3 de Barbados. La botella contiene un blend de rones de Guyana, sin marcaje de edad, aunque el blend es de rones de hasta 15 años de añejamiento. Tampoco menciona qué tipo de destilación se hizo y al leer en detalle la descripción dice que es añejado «principalmente» en Guyana, por lo que es de asumir que hay algún añejamiento secundario en otro lugar, pero no dice dónde ni por cuánto tiempo.

La botella es bastante normal y la etiqueta muy vistosa y coloreada. El producto se encuentra embotellado a 43% de alcohol y dice que no tiene azúcar añadida, que solo significa que Sazerac no le añadió azúcar al producto que recibió. Los rones contenidos en la botella han sido combinados por el master blender de Sazerac, llamado Drew Mayville.

En copa se trata de un líquido de color dorado pero con destellos hacia el naranja, notas ricas y dulces en nariz, incluyendo (abundante) caramelo, toffee suave y chocolate. Es un aroma sencillo pero con toques que me llaman bastante la atención. En segunda instancia se aprecian también notas de anís, vegetales y regaliz rojo. Aunque me llama más la atención que no hay un gran golpe alcohólico y en un producto con 43% de él, algo espero apreciar.

En boca se siente considerablemente más agresivo que lo que la nariz indicaba, con notas de madera y pimienta blanca, con anís, regaliz negro y toffee. Hay notas muy típicas de Demerara, pero no suficientes para impresionar o identificarlo perfectamente, pero es porque el ron se siente bastante ligero. En segunda instancia las notas de anís y regaliz se sienten más dominantes, pero aparece también una nota de chocolate negro que le da mayor dimensión al ligero toque amargo que se siente, que acompaña un final cítrico. Su permanencia es media, permitiéndome apreciar sabores y aftertaste durante unos 15 segundos después de su paso por boca.

En el retrogusto se sienten toques fuertes de tabaco, pimienta y esas notas de anís/regaliz. Hay suaves notas de chocolate y toffee, pero este parece haber sido destinado para apreciación en el paladar únicamente. También sigue habiendo notas herbáceas, pero muy leves.

Al Jung & Wulff no lo llamaría un ron sabroso, pero definitivamente se adhiere a eso de «ron de lujo» y no necesariamente por su precio, porque no es tan caro, sino por su carácter bastante elegante y que no es exagerado. Se siente como una versión más suavizada de los rones más característicos de Guyana como El Dorado o las versiones de Plantation de Guyana. Pero es el tipo de ron que tomaría solo y ni siquiera con una piedra de hielo, pues creo que se diluiría demasiado, pero sin duda representa una versión mucho menos azucarada del ron de Demerara, que a muchos les gusta pero les parece muy dulce.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D y Sazerac
Nombre del Ron: Luxury Rums No. 2 Guyana
Marca: Jung & Wulff
Origen: Guyana
Edad: hasta 15 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 81

Macanudo – Inspirado Red (Robusto)

Para 2018 la marca Macanudo de General Cigars celebró sus 50 años y con ellos el fortalecimiento de una nueva línea llamada Inspirado. Aunque el Inspirado había sido lanzado originalmente en 2014 únicamente para Estados Unidos y Canadá, y en 2016 crearan un cigarro llamado Inspirado Orange para tiendas físicas, y a finales de ese año el Black y White. Pero cuando parecía que la línea estaba completa, en 2018 lanzaron el Red, un box pressed con capa Habano ecuatoriana sobre capote nicaragüense de Jalapa y tripa con tres tabacos bien añejados: uno de Jamastra en Honduras con 10 años de envejecido, uno de Estelí en Nicaragua con 5 años y uno de Ometepe en Nicaragua con 12 años de añejamiento. Mientras que la gran mayoría de los productos de Macanudo son fabricados en República Dominicana, el Inspirado Red se hace en Nicaragua. El cigarro llegó como parte del pack mensual de Rumbullion Club correspondiente a diciembre.

El Inspirado Red tiene un color bastante oscuro, incluso para ser capa Habano, pero quizá se ve más oscuro por el contraste de la anilla. No obstante, son los aromas de esta capa los que demuestran mejor su origen, con notas de cuero, pimienta e incluso algo de caramelo, muy interesante y me llama la atención encenderlo pronto. En el pie se aprecian notas de canela y cuero, que luego de picar este robusto con la doble hojilla puedo apreciar también canela y pimienta en la calada en frío.

El Inspirado Red comienza tan bien como quisiera pero no como esperaba, particularmente porque mis experiencias con Macanudo nunca han sido las mejores y confieso que estaba un poco escéptico sobre qué tan positiva sería esta. No obstante, el tiro está bien y el anillo de combustión lleva una tendencia a ser recto, junto con una columna de ceniza que se forma en el primer tercio muy llamativa. Los sabores son abundantes e incluyen madera, cuero, café y un inmenso manto de pimienta roja y negra, siendo esta última combinación la que domina en el retrogusto.

La verdad es que la columna de ceniza que mantuvo el Inspirado Red fue tan sorprendente que no fue sino hasta que se cayó que me di cuenta que ya estaba en el segundo tercio del cigarro, por lo que la foto del primer tercio puede incluir más de lo que denota. Los sabores en el segundo tercio son de madera, cuero y canela, pero es en el retrogusto donde se hace más complejo, con notas destacadas y uniformes de canela, pimienta y chocolate. Esta complejidad en el retrogusto, sobre todo, me hace tomarme con calma la fumada, sin apurarla y atreverme más veces de las que debería a probar el retrogusto del cigarro, pues la cantidad de pimienta es considerable y hace que cada instancia sea un pequeño reto, que tomo con tranquilidad, pues si algo me gusta de los robustos es que no duran demasiado, así que con mucho gusto me tomo mi tiempo con ellos.

El último tercio aparece más rápido de lo que quisiera, pues confieso que me está gustando mucho más de lo que esperaba y no quiero fumarlo tanto, pero no tiene caso no fumarlo si lo estoy disfrutando, creo. Los sabores cambian un poco en este tercio, con una marcada dominancia del sabor de madera, pero incluyendo también notas de frutos secos como merey y tierra seca, mientras que en el retrogusto mantiene esa complejidad del tercio pasado, pero con algunos sabores nuevos, dando para cuero, pimienta y chocolate, con una nota esporádica de canela. Mantiene los sabores pero también esa tendencia esporádica de algunos de ellos hasta el final de la fumada, que llega una hora y 20 minutos después de haberlo encendido.

El Macanudo Inspirado Red es un cigarro que gustosamente te puede dar una hora de fumada, así que es uno de esos ideales para fumadas «cortas», o al menos para mí. Tomándote tu tiempo y pausando correctamente (y a veces exageradamente), puede llegar hasta el tiempo que me duró, pero no será lo normal y seguramente no lo sea para el que me queda en el humidor. Pero el cigarro debo confesar que realmente me impresionó, sobre todo porque he quedado con las ganas en casi todas las instancias que he tenido con los Macanudo, con la posible excepción del Maduro (al que le di 80) y el Estate Reserve Jamaica (que le di 86), siendo este último una novedad muy agradable. Pero muchos me habían hablado bien de la línea Inspirado, así que agradezco haberlo probado y estoy seguro que seguiré probando otros de la línea.

Ficha Técnica:
Fabricante: STG Estelí
Marca: Macanudo
Modelo: Inspirado Red
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Honduras (Jamastran), Nicaragua (Estelí, Ometepe)
Precio: $6,50
Puntuación: 87