Mis 5 cigarros preferidos en capa Broadleaf

El Broadleaf es un varietal de tabaco muy popular en la producción de capas, que se caracterizan por ser grandes, resilientes y gruesas. Son las preferidas para crear los cigarros de capa madura gracias a su gran resistencia a lo largo del proceso de envejecimiento. A diferencia de muchas hojas de tabaco, el Broadleaf no es separado por hojas y no se identifica la hoja de la que se sacó, sino que toda la planta es cortada desde la base y se deja secar con el tallo todavía unido a las hojas.

Existen dos variedades principales del Broadleaf, conocidas como Connecticut Broadleaf y Pennsylvania Broadleaf. Ambas son originarias de Estados Unidos y la versión de Pennsylvania es cultivada por los Amish. Los Amish son un grupo cristiano existente en Norteamérica, que se caracterizan principalmente por vivir como si todavía estuviéramos en el siglo 17, no usan ningún adelanto tecnológico y circulan por la ciudad a caballo o en carretas haladas por ellos. Esta es una definición bastante escueta, pero no quería entrar en demasiado detalle.

La historia del tabaco en la región de Pennsylvania existe desde los 1700s y en 1859 la región de Lancaster, en donde se cultiva esta variedad, producía cerca del 65% del tabaco del estado.

Las plantas de Broadleaf crecen hasta los 2 metros y medio y sus hojas de caracterizan por ser gruesas y con una textura como la goma. Aunque el Broadleaf de ambas regiones es similar, el de Pennsylvania tiende a ser mucho más fuerte en su sabor.

Durante mucho tiempo el Broadleaf fue utilizado principalmente para tabaco de masticar o de oler, pero no en tabacos como los que suelo hablar aquí. Fue AJ Fernandez quien, en 2008 lo utilizó ampliamente para la marca Diesel. En lo personal, estos son mis cinco cigarros preferidos con esta hoja en la capa:

1. Drew Estate – Nica Rustica

El Nica Rustica fue uno de los primeros cigarros que me sorprendió. La primera vez que lo fumé fue hace unos 6 años y lo coloqué de inmediato en mi lista de mejores experiencias, con 97 puntos. Desde entonces lo he seguido fumando y aunque no creo que le volvería a dar un 97, la fumada se ha mantenido consistente y muy agradable, e incluso se lo he obsequiado a algunos amigos y confirman que es realmente bueno.

2. Powstanie – Broadleaf

Creo que una vez que has probado una cantidad respetable de tabacos, es difícil sorprenderte con uno, o al menos no es tan fácil. El Powstanie Broadleaf de Pospiech es uno de esos cigarros que he buscado desde hace varios años, pero no me atrevía a adquirir más de uno y no conseguía menos de 5. Finalmente lo probé y de inmediato ha sido un cigarro para buscar en cajas.

3. CAO – Flathead V660

Al igual que el Nica Rústica, este Flathead lo probé hace años y me encantó. Desde entonces lo he seguido fumando y siempre me gusta, pero a diferencia del Nica Rustica, las distintas vitolas en las que aparece el Flathead no me han gustado tanto. El V554 me pareció extremadamente fuerte y no lo disfruté y el Steelhorse, aunque sé que es otra liga, no me gustó tanto.

4. Stallone – Clydesdale

El Clydesdale realmente destaca por su potencia y fuerza, como muchos Broadleaf pero en el caso de este, la inclusión de 6 hojas diferentes de ligero más 3 hojas más en la tripa, haciendo que el cigarro tenga en total 11 hojas, hace que la experiencia sea fenomenal e impresionante. Además, el hecho que el Broadleaf sea de una nueva cepa de origen nicaragüense, me hace tenerle mucho más respeto a lo que viene.

5. AVO – Syncro Nicaragua

En realidad me llama la atención que de los 5 cigarros que coloqué en esta lista, tres hayan sido unos que probé hace años, que he seguido fumando y me siguen gustando, pero no me quedan dudas que el Broadleaf siempre me ha gustado y la consistencia de estos productos es impresionante.

Menciones especiales:

Los cinco cigarros que mencioné anteriormente son de producción regular y, aunque el Stallone es medianamente limitado, el hecho es que todos se consiguen en el mercado de momento. Algunos pueden tener una producción más limitada que otros, pero en cualquier momento es normal conseguirlos. Sin embargo, hay otros cigarros de capa Broadleaf que me han gustado bastante y ya no se consiguen:

Tatuaje – TAA 2014: Una producción muy limitada y creada para el Tobacconists Association of America por sus siglas en inglés, es una convención anual para la que se hacen algunos cigarros especiales y normalmente son muy difíciles de conseguir. Tuve la suerte de lograrlo y el cigarro fue espectacular.

Henry Clay – Stalk Cut: Nuevamente, otro cigarro que probé hace años, pero uno que me molestó mucho cuando dejé de conseguirlo. Nunca entendí por qué la marca dejó de hacerlo, especialmente porque los colocó en el Top 25 de Cigar Aficionado en su momento, pero el hecho es que más nunca lo hicieron. Aunque Henry Clay continúa haciendo cigarros muy buenos, pero su abanico de productos es algo limitado y creo que el Stalk Cut podría mejorarlo.

Esos son los de capa Broadleaf. Esta lista, al igual que todas las demás, no es definitiva. Simplemente define mis gustos hasta la fecha y es muy posible que en unos 6 meses sea algo distinta, pero así es el tabaco y es lo que nos encanta de ello.

Room 101 – 12th Anniversary (Toro)

En el año 2019, Room 101 conmemoró su primera década en el mercado con una nueva liga y un nombre tan original como 10th Anniversary, en una sola vitola de 6×52 y sin especificar mucho la liga. En julio del año siguiente, anunciaron un cigarro que celebrara los 11 años en el mercado, con un 6×52 que terminaron lanzando en diciembre, gracias a la pandemia y se trataba de un puro nicaragüense. Luego de estos dos cigarros celebrando cada año, no fue sorpresa ver que en 2021 crearan uno que celebrara los 12 años en el mercado, pero este incluye aspectos de los otros dos aniversarios: es un 6×52 como el 10 y es un puro nicaragüense, como el 11. La producción fue hecha por AJ Fernandez en Estelí, Nicaragua, siendo Abdel el dueño de todo el tabaco que incluye.

La capa es bastante rústica, con varios colores distintos y nada lisa. Es oleosa su apariencia y aromas a tierra mojada, pasas, pimienta y cuero, mientras que en el pie hay establo, madera, paja y chocolate negro. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de madera, pimienta negra, pan, café en granos y un dulce como de pasas muy envolvente. La anilla tiene la flor típica de Room 101 pero también destaca como una «hoja» de esta flor en dorado, al igual que el 12 del nombre está en dorado. El significado de la flor no lo entiendo mucho y no sé si el cigarro es especialmente oscurecido o si es por el contraste con los colores brillantes de la anilla.

El sabor a cuero es intenso desde la primera calada, que pronto hace su primera transición a una sensación ahumada de carbón y tierra mojada, pero también incluye notas más suaves de maní, el mismo cuero, paja y nibs de cacao, mientras que el retrogusto incluye algunas notas ligeramente ácidas de café, como cuando es ligeramente tostado. Pero a lo largo de este primer tercio el retrogusto va cambiando y es este quizá el punto más destacable del cigarro, con notas de pimienta y un dulce como de marshmallow. La ceniza se sostiene durante largo rato y es de un color blanco muy brillante, mientras que el humo es abundante y el anillo de combustión relativamente recto, o al menos a un punto que no es realmente preocupante.

Ese sabor de tierra mojada y madera/carbón se mantiene en el protagonismo del 12th Anniversary, mientras que el dulce de marshmallow se presenta como el líder en el retrogusto. Entre los sabores secundarios hay maní, paja, pan, café en granos y pimienta negra, y esta última en una proporción similar a la del tercio previo, es decir que sin mayor problema ni preocupación, ni algo que requiera dosificar más la fumada por lo abrumador que pueda ser. Superando la mitad casi todos los sabores aumentan un poco su intensidad, pero la fortaleza del cigarro se mantiene casi igual en media y uno o dos toques por encima, pero sin llegar a alta. En construcción, seguimos muy bien y la ceniza se sostiene durante largos períodos.

La sensación dulce de marshmallow desaparece en el último tercio, o al menos se reduce bastante y es algo que lamento, pero sigue siendo protagonizado por tierra y madera, con sabores secundarios a café en granos, nibs de cacao, nueces y pan, con ese componente de pimienta que ya trasciende el retrogusto y se ubica en el paladar también, haciendo que la experiencia sea algo más fuerte, pero igualmente intensos los sabores. El tiro es excelente y la cantidad de humo en cada calada impresiona, aunque me encuentro con uno que otro detalle de quemada que me obliga a darle un retoque, pero está más relacionado a fumarlo más lento por ese aumento de fortaleza que a cualquier imperfección en la fumada. Al cabo de dos horas exactas, el 12th Anniversary llegó a su fin.

Curiosamente, el lanzamiento de este cigarro fue al mismo tiempo que el The Big Payback Sumatra, que reseñé hace poco pero que fue este 12th Anniversary quien se llevó la consideración y atención. En lo personal, Room 101 ha sido una marca de gustos variados, quizá porque invierten bastante tiempo y esfuerzo en crear productos low-cost, con presentaciones similares a las de sus mejores productos. Esto ha hecho que en ocasiones me encuentre con productos baratos de ellos sin saberlo, pues parecen a simple vista tan buenos como los originales. Solamente me doy cuenta que son baratos al probarlos y es ahí hasta donde llega la ilusión. Pero también sucede que tienen un gran abanico de productos de precio medio y de calidades variables, por lo que hay que fumar varios productos para llegar al que te gusta y una vez das con él, no quedan muchas ganas de ponerse a buscar otro. El 12th Anniversary es inevitablemente limitado, pero bien vale la pena su búsqueda.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Room 101
Modelo: 12th Anniversary
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 90

H. Upmann – Connossieur A

Pues creo que tenía un tiempo considerable, o al menos se sentía como un tiempo considerable desde la última vez que reseñé un habano. Afortunadamente pude probar algunos no hace mucho, pero una reseña no recuerdo cuándo fue la última. Este Connossieur A fue nombrado por la revista Forbes como uno de los 6 mejores habanos del mundo, junto con el Montecristo No. 2 (que tengo en el humidor para reseñar), RyJ Short Churchill, Partagas Serie D No. 5, Bolivar Super Coronas y Cohiba Robusto. Pero creo que el momento para recomendar y comprar los habanos de las marcas más tradicionales está próximo a un gran cambio, especialmente con los aumentos de precios recomendados por Habanos SA. Este aumento dará la oportunidad a marcas más pequeñas como Jose L. Piedra, San Cristobal de La Habana o Vegueros a que sean probadas, pero creo que los mayores beneficiados serán los productos centroamericanos. Más allá de lo que eso signifique o no, este Connossieur A llegó de la mano de un buen amigo con quien he hecho algunos intercambios de información y catas y cigarros últimamente, quien lo adquirió en el aeropuerto de Madrid.

El Connossieur A fue un producto lanzado en 2013 dentro de la línea Connossieur de Upmann, que hasta ese momento solo incluía al Connoisseur No. 1 y posteriormente incluye al Connossieur B, aunque el único cambio listado es la vitola y la anilla con un nuevo diseño. También mencionan que el cigarro está dirigido exclusivamente a especialistas de habanos en La Casa del Habano. Con el nuevo cambio de precios de Habanos SA, afortunadamente la marca no se ve muy afectada y este cigarro aumentó apenas un 20%. No sé la fecha de fabricación, pero por lo pronto tiene una capa con varias venas pero buena apariencia y aromas a chocolate, caramelo, madera y mantequilla de maní. En el pie se sienten notas más suaves de establo, madera, mantequilla de maní y pimienta, y finalmente en la calada se aprecia pimienta, maní y madera.

El Connossieur A comienza mucho más sutil de lo que esperaría, destacando nuevamente la considerada diferencia que existe entre muchos habanos y sus contrapartes centroamericanas, especialmente con la manera en que entregan sus sabores. Aunque las notas son cremosas a mantequilla, pimienta y madera, no son muy abundantes y el humo es ligero, y le acompañan notas de caramelo a partir de mediados de este primer segmento, nuevamente con esta intensidad media y sin abrumarme del todo. No esperaría que lo hiciera, pues no es su carácter, pero siempre espero algo más de fortaleza, sobre todo en el primer tercio. La quemada es mucho más decente de lo que la mayoría de los habanos me muestran, y con un buen tiro creo que vamos muy bien aquí.

Aunque el Connossieur A parece quemar bien y funcionar, la quemada y esa calidad del humo no es constante, y mientras no ha requerido retoques, tampoco ha sido libre de problemas, pues se siente ligeramente esponjoso en su estructura. Hay unas ciertas notas perfumadas o florales en la fumada y ese es el punto que más apela a mi gusto por el habano, pero también hay notas picantes para llamar mi atención por cigarros de otros orígenes. Hay notas secundarias a chocolate, vainilla, mantequilla de maní y nueces, pero no es muy complejo en esos sabores, sino más como secciones de ellos. Ciertamente es una experiencia deliciosa y una que estoy contento de haber probado, especialmente con mi experiencia variopinta en habanos. El humo abunda y eso es bueno, pero las caladas seguidas afectan tanto la quemada como los sabores, por lo que debo dejarlo descansar bastante tiempo entre caladas.

En el último tercio el Connossieur A se vuelve muy complejo, al punto que casi parece un nuevo cigarro. Son los matices de los sabores previos, pero sintiendo como van combinándose y variando dentro del mismo espectro. Esto me lleva a no describir sabores nuevos, pero sí poder definir que la intensidad de sabores aumenta considerablemente y ya puedo decir que es de intensidad media-alta y fortaleza media, con una quemada muy decente y una que se mantuvo hasta que me quemaba los labios, cosa que me sucedió un par de veces hasta que comencé a darle caladas muy pequeñas, que me tuvieron esperando más cada vez, pero al menos pude terminar el habano sin desperdicio. Aunque la consistencia y rigidez del cigarro lo hacía casi imposible.

Siempre acostumbro ser un poco más crítico con los habanos, especialmente por un tema de precio. Esto me hace menos paciente a la hora de descubrir un problema en el cigarro, pero también me lleva a apreciar más cuando está bien hecho y funciona. El Connossieur A no es un habano perfecto, pero esto lo sospechaba desde el principio y lo confirmé durante la fumada, pero sin duda que es un habano muy sabroso y uno que me gustaría disfrutar más a menudo. Afortunadamente la persona que me lo obsequió también me dio otros, no Connossieur A, pero al menos con la seguridad de su legitimidad… o al menos la ilusión de ello. Ciertamente coincido en que es uno de los buenos habanos y de esos que hay que probar más y más. Poco a poco la marca H. Upmann me va gustando cada vez más.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: H. Upmann
Modelo: Connossieur A
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Genios (Robusto Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $16,00
Puntuación: 92

Whisky: Benromach Contrasts Organic

Muy a título personal, tengo sentimientos encontrados a la hora de probar un whisky orgánico. Aunque es muy fácil hablar de otros productos orgánicos y las ventajas que el producto final representa para el ambiente vs. productos no orgánicos, en el tema del whisky no he encontrado aspectos negativos en cuanto a su producción y producto final que me hagan pensar que un producto orgánico será mejor. El uso de pesticidas y organismos genéticamente modificados en el whisky no me parece que haya afectado al producto que tiene tantos años en el mercado y especialmente cuando los residuos de esos agentes contaminantes seguramente no sobreviven al proceso de destilación.

Pero Benromach es una pequeña destilería con apenas dos alambiques y es parte del embotellador independiente Gordon & MacPhail, produciendo una gran cantidad de single malts artesanales. Este Organic es parte de su serie Contrasts y pude probarlo gracias a la cata de pequeñas destilerías escocesas que hizo la gente de Rumbullion Club.

A diferencia del Benromach 10, este Organic es añejado en barricas vírgenes con un charreado muy ligero, a diferencia de muchos otros whiskies que pasan por barricas exbourbon con un charreado intenso. El tiempo de maduración no está marcado en la botella, pero sí dice que fue destilado en 2012 y embotellado en 2021. Si no pasó algún tiempo «estacionado» en un tanque de acero inoxidable, diríamos que tiene 9 años de añejamiento. Finalmente es embotellado a 46% de alcohol.

Cabe destacar que antes del cambio de imagen de Benromach, este Organic estaba embotellado a 43% de alcohol y se trataba de un blend de single malts entre 5 y 6 años de añejamiento.

Para ser un whisky tan opuesto al Benromach 10 en temas de barrica, en nariz es muy similar, aunque ligeramente más fuerte. También pasa que el 10 está embotellado a 43%, pero los aromas de este incluyen nueces, azúcar morena y un toque de carbón.

En boca es muy suave y ligero, con notas muy cítricas, florales, agua de rosas y notas vegetales. Le incluyo unas gotas de agua y aparecen notas vegetales y de grama, que eventualmente se convierte en aromas de banana en el retrogusto.

Esperaría que un whisky que es añejado tanto tiempo en barricas vírgenes tendría una parte más maderosa en los sabores y aromas, pero pese a su falta de sabores característicos, en realidad los existentes hacen que la experiencia sea buena, sin que importe que si es orgánico o no. Bien podría probarlo a ciegas y no sentir diferencia alguna en esa calidad. Definitivamente no vale el doble del 10.

Ficha Técnica:
Fabricante: Benromach Distillery
Nombre del Whisky: Contrasts: Organic
Marca: Benromach
Origen: Escocia
Edad: 9 años
Precio: $105
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 86

Lost and Found – Swedish Delight 2020 (Robusto)

Entre los distintos productos de Lost and Found, este Swedish Delight posiblemente sea el de la anilla más jovial y de chistes más groseros, pero a nivel casi de niño de 13 años. Se trata de dos piñatas haciendo un 69 y en ediciones previas han estado ambas piñatas en alguna posición sexual. Más allá de la seriedad, o falta de ella, es poco lo que describe la marca de este cigarro, pues por sus políticas no revelan la fábrica, pero sí pueden hacerlo con el origen del producto y en este caso las hojas que lo conforman, lo cual no es habitual. En este caso se trata de un producto de República Dominicana, con capa Habano ecuatoriana sobre un capote Sumatra que no especifica origen y tripa dominicana Corojo, Criollo 98 y Olor. El cigarro fue fabricado en 2016 y desde entonces estuvo encerrado en la fábrica. Otro tema interesante es que su largo es de 4,9 pulgadas y no 5, como suelen ser los robustos. Su cepo es de 50.

Más allá de lo tonto (o pícaro) de la anilla, la capa es bastante irregular, con distintas montañas y valles, como dicen algunos, o elevaciones y profundidades. Son palabras largas y complicadas para definir una capa irregular, pero al menos en colores tiene similitud. No obstante, es algo frágil y en el humidor tengo algunos de estos que no están en el mejor de los estados. Podríamos asumir que no soy la persona más cuidadosa con los cigarros, pero a todos los trato igual y estos son los que muestran detalles. Pero tiene venas pequeñas y en frío sus aromas son casi nulos, destacando apenas madera seca, paja y algo que podría ser café o un empaque vacío de café que ha estado afuera durante un mes. La calada en frío es donde más aromas hay, pero no son muchos más e incluyen paja, establo, madera y cuero.

Pero para lo suave y neutral que estaba en frío, el Swedish Delight comienza con sabores agradables que disfruto bajo techo durante una entrevista que me estaban haciendo sobre el ron en Venezuela. Destaca sabores que, con algo de vergüenza, dejo de responder a las preguntas para anotar en el teléfono nueces, cedro y tierra. La quemada es terrible y el hecho que estoy hablando mientras fumo implica que no le estoy prestando tanta atención al cigarro como debería, pero afortunadamente esto no se traduce en un problema de quemada, aunque sí hay variaciones en el calor del cigarro, pero todo sea porque este no se caliente mucho. El retrogusto incluye una nota dulce de avellanas, que no es de larga duración y podría ser fácilmente confundible con cualquier otro fruto seco, por lo que no es algo de fiar del todo. La intensidad de los sabores es media-baja y la fortaleza también.

Tampoco hay grandes cambios en el segundo tercio, en el que puedo destacar una quemada ligeramente más uniforme y una mejor definición de ese sabor de avellanas en el retrogusto, aunque no más abundante. Al tener una quemada mejor el humo es más abundante, o al menos lo es durante más tiempo, pues cuando quemaba bien el humo era bastante, pero cuando no, pues no. Esta vez se mantiene mucho mejor y de una calada a la siguiente los sabores son consistentes y hay un toque picante también en el paladar, que no le añade una gran dimensión al cigarro, pero al menos lo hace más interesante. El tiro va cambiando un poco, pero no es menos agradable y los sabores son prácticamente iguales. Lo que quiero decir es que en la mayoría de los casos el segundo tercio parece una continuación del primero, salvo pequeños detalles que no hacen gran diferencia.

En el último tercio hay cambios de mayor relevancia, con una mayor intensidad picante, al punto que incluso podría definirlo como pimienta roja. También hay una marcada intensidad a chocolate negro, sobre todo en el retrogusto, pero que sin duda combina muy bien con los sabores que ha sostenido el Swedish Delight desde las primeras caladas a nueces, cedro y tierra. La quemada también mejora, siendo más uniforme, pero aunque la intensidad de sabores se coloca en media, es como que tardó mucho en hacerlo y ya en el último tercio no guardaba grandes esperanzas. No obstante, mejora la experiencia y eso sí tiene su mérito. Dicho eso, al cabo de una hora y 15 minutos, este Swedish Delight llega a su fin.

Inevitablemente cada fumada de un producto de Lost and Found que haga va a ser comparada con alguno previo, especialmente porque en las semanas recientes y futuras estaré probando varios de sus productos. Sin embargo, este es considerablemente mejor en términos generales, y diría que es el que me ha gustado más, al menos de los reseñados, pero principalmente porque los otros me han dado varios problemas. Dicho eso, creo que aún no he reseñado los que más me han gustado, pero este Swedish Delight está entre los término medio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Swedish Delight 2020
Dimensiones: 4⅞ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: N/D (Sumatra)
Tripa: República Dominicana (Corojo, Criollo 98, Olor)
Precio: $10,00
Puntuación: 84

Montecristo – Nicaragua Series (Toro)

En 2018, Altadis USA lanzó un nuevo producto de Montecristo producido por AJ Fernandez llamado Montecristo Nicaragua Series. Aunque este pareciera ser otro producto más de Altadis en el que AJ Fernandez tiene algo que ver, y realmente cuesta diferenciarlo de la inmensa cantidad de productos de Altadis con los que AJF ha estado relacionado y cuyas anillas no son especialmente diferentes, el hecho que Abdel ha estado relacionado con otras marcas del grupo como Romeo y Julieta, H. Upmann, Trinidad, Gispert y Onyx, con este Nicaragua Series al menos existe la diferencia que no es un producto exclusivo de AJF, sino que trabajó en él con Rafael Nodal, quien fuera el creador de Aging Room pero también hoy en día es parte esencial de Altadis en general.

El Nicaragua Series no solo es producido en Nicaragua en la fábrica de AJ Fernandez, se trata de un puro nicaragüense, aunque no especifica qué tiene en cada sección. El cigarro está disponible en 4 vitolas, que incluyen un robusto 5×54 y este toro 6×54 y todo lo demás es más grande, apoyando mi teoría que los cigarros de AJF están ideados para ser toro y viene siendo la vitola ideal para probarlos. La capa es ligeramente rojiza, llevándome a pensar que se trata de un colorado habano, pero la descripción del cigarro simplemente la coloca como «Nicaragua». Tiene una cierta oleosidad, lo que le permite brillar ligeramente y desprender aromas a cuero viejo, madera y establo, mientras que a calada en frío presenta chocolate y tierra. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro aromas a durazno, tierra y pimienta.

Aunque el Nicaragua Series presenta una ceniza bien formada desde la primera oportunidad de armarla, me las arreglo para rozar la mesa con el cigarro y que esta se caiga desde muy temprano. Comienza con sabores intensos, aunque algo predecibles, a tierra, paja y pimienta, pero en el retrogusto se sienten las notas diferenciables a durazno seco y suave de pimienta. Estos sabores de durazno se sienten en el paladar a partir de mediados de este tercio, junto con un sabor dulce que acompaña en ese punto también y al resto de la fumada, al menos en esta sección. Más allá de mi torpeza, el cigarro se sostiene muy bien y mantiene una quemada uniforme y un tiro ideal.

Esa calidad de construcción se nota en el segundo tercio, y aunque los sabores a durazno no se mantienen tan presentes, las notas dulces continúan siendo parte de la experiencia. Pero esa nota frutal definitivamente sigue, secundaria a las de tierra y paja, con pimienta roja bien definida también, que aumenta considerablemente al superar la mitad del cigarro, tanto en el paladar como el sabor principal en el retrogusto. El tiro perfecto y el humo abundante sin duda ayudan a hacer de esta una experiencia muy agradable, incluso si no sea fácil de diferenciar con respecto a otros cigarros de la marca u otras colaboraciones con la fábrica.

El último tercio del Nicaragua Series es quizá más agresivo en fortaleza, pero esto también sucede porque sin querer comienzo a fumarlo más rápido. La consecuencia de esto es que aparecen unas notas ligeramente amargas que, redundantemente, amargan un poco la experiencia. Pero con pausar un poco la fumada se pueden controlar un poco. Los sabores de durazno vuelven a ser parte más protagónica en el paladar, acompañando las de tierra, paja y pimienta, pero la pimienta es lo que único que se percibe en el retrogusto. Esta tendencia se mantiene hasta el final de la fumada, que llega una hora y 40 minutos después de haberlo encendido.

Es difícil marcar al Nicaragua Series como un cigarro diferente dentro del abanico de productos de la marca y los múltiples productos en los que AJF ha dejado huella con Altadis. Con esto no quiero decir que sea aburrido ni que no esté a la altura; en lo absoluto. Realmente es un cigarro muy bueno, una experiencia increíble que me gustó mucho y un cigarro que voy a seguir comprando. Pero cuando todos los cigarros que ha creado este señor son tan buenos, es fácil acostumbrarse a fumar bien y el Nicaragua Series sigue siendo uno de esos excelentes productos, con precios llamativos y que se fuman casi que para chuparse los dedos. Quizá su gran diferencia es que la anilla me hizo pensar que sería de fortaleza alta, y no lo es, sino que se trata de un cigarro de fortaleza media desde el principio hasta el final, y eso hace que sea un cigarro que podría recomendar a cualquiera, independiente de su experiencia fumando, solo que no sabría exactamente cómo diferenciarlo de otros, salvo que me gustó más que el Montecristo Crafted by AJ Fernandez.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Montecristo
Modelo: Nicaragua Series
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 90