Rocky Patel – Twentieth Anniversary Natural (Toro)

En 1995, un abogado americano de origen indio, basado en la ciudad de Los Angeles, decidió embarcarse en un nuevo mundo y trabajar directamente con tabaco. Su marca fue una de muchas en ese momento y es impresionante que hoy, 26 años después, esa empresa haya logrado todo lo que ha hecho. La compañía se llamaba Indian Tabac, y no sería sino hasta 2002 que cambiase de nombre a Rocky Patel Premium Cigars. Hoy en día hay mucho más que la marca, pues incluye una fábrica en Estelí, Nicaragua, campos en Nicaragua, un bar en Florida llamado Burn junto a un restaurante que también es de Patel, muy cerca. En 2015 se cumplieron 20 años de su creación y, al igual que ha sido tradición con los aniversarios de cinco en cinco como con el Decade o el 15th Anniversary, decidieron crear una línea para celebrar el aniversario, llamada Twentieth Anniversary (bien creativo), con una capa hondureña y tripa del valle Jamastra en Honduras y de Estelí y Jalapa en Nicaragua.

Muchos se preguntarán que si estamos en el año 2021, por qué estoy probando por primera vez un cigarro hecho en 2015 y los más incrédulos pensarán que este cigarro tiene seis años en mi humidor, pero no es así. Como todo producto de Rocky Patel, y hay bastantes productos de esa marca, este se sigue haciendo al igual que el Decade que fue lanzado en 2005 y el Fifteenth Anniversary de 2010, y hace un tiempo lo vi a buen precio y decidí comprar un 5-pack. Cuando salió costaba alrededor de $11, pero ya está por debajo… pero su precio sugerido sigue siendo ese. En cuanto al cigarro en mis manos, no son muchos los cigarros de capa hondureña que he probado, a menos que estemos hablando de alguna variación de los Eiroa, pero en este se nota un buen brillo y oleosidad sobre el cigarro, con aromas a chocolate, cuero y un fruto seco que puede ser pistacho. En el pie se sienten notas más dulces de chocolate, madera y notas tostadas. En la calada en frío siento notas de cáscara de naranja, chocolate y un poquito de lo mismo que he sentido en otras partes.

Ese aroma de cáscara de naranja era algo inesperado para mi experiencia en frío, pero es uno de los primeros sabores que se sienten una vez encendido, acompañado de notas de maní y pimienta. Ese sabor de pimienta y el de naranja se mantienen durante gran parte de este primer tercio y más adelante le aparecen sabores de cotufas (palomitas de maíz, o como se le llamen en tu país de origen) y un sabor que me recuerda a un consomé y… por favor, paciencia. En ocasiones he mencionado el sabor cárnico en cigarros y casi siempre lo relaciono con carne a la parrilla, pero en este caso es ese mismo sabor cárnico pero no a la parrilla sino más como en sopa o consomé. También le acompañan notas de nueces y no mucho más. Los sabores se sienten bastante balanceados y la intensidad es media, aunque el tiro es bastante más suelto de lo que me gusta.

En el segundo tercio aparecen notas más terrosas, como de tierra mojada, y es quizá el sabor más destacado en este punto de la fumada, con una quemada un poco más cambiante y torcida, pero con la tendencia a corregirse. La cáscara de naranja y ese consomé cárnico se mantienen en este tercio, y es en el retrogusto que ese sabor a naranja se siente más, por lo que el Twentieth, aparte de diferente, está interesante también. Superada la mitad del cigarro también se hacen más presentes notas de vainilla, que acompañan a esas nueces que sentía en el tercio previo, mientras que la intensidad sigue en media, con una ligera tendencia a aumentar, pero más por ese tiro que me entrega una gran cantidad de humo en cada calada, por lo abierto que está. Esto me está llevando a dosificar cada calada pero, inevitablemente, también hace que el cigarro queme más rápido de lo que quisiera.

En el último tercio aparecen notas de madera tostada, sobre todo como del charreado de una barrica, y en el retrogusto aparece una nota herbácea, siendo estos dos los sabores nuevos que acompañan las notas cárnicas y de cotufas, con notas más suaves de pimienta y al cabo de una hora y 15 minutos este Twentieth Anniversary llega a su fin, quemando bien, con muchísimo humo en cada calada y, sigo pensando, mucho más rápido de lo que hubiera querido. Afortunadamente me quedan tres en el humidor, que espero poder dosificar y darles más tiempo de guarda, aunque este ya tenía unos 3 meses.

En verdad no puedo decir que esperaba much de este cigarro, y tampoco puedo decir muy bien porqué. En lo personal, casi siempre me ha ido muy bien con la marca Rocky Patel, incluso su línea The Edge es de las que siempre, siempre tengo en el humidor, sean en capa Corojo, Habano o Sumatra. Pero en medidas bastante generales muchas veces considero a Rocky Patel parecido a Alec Bradley, en el sentido que ambas son marcas que fumaba mucho en mis inicios y luego, habiendo fumado más cigarros de marcas boutique, menos conocidos y más difíciles de conseguir, he dejado de lado muchos de estos cigarros de marcas conocidas y masivas. Con Alec Bradley estoy en un punto en que difícilmente consideraría comprar uno nuevo, pero con Rocky creo que radica más en un tema de altísima producción y la idea que el que mucho abarca poco aprieta, o que cuando haces tantos productos no pueden todos ser buenos. Pero hasta ahora no me ha fallado, así que es bien tonto de mi parte (lo admito) pensar que me fallará por ser tan masivo. Un aplauso a Rocky por hacer tantos productos y que sean todos buenos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Segovia Cigars
Marca: Rocky Patel
Modelo: Twentieth Century
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras
Tripa: Honduras (Jamastran), Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $11,50
Puntuación: 86

Prisco Cigars – Triple X (Gordo)

Un nuevo obsequio de mis amigos de Tabacos y Vitolas, este es un producto de Prisco Cigars, una empresa bastante desconocida que tampoco parece hacer mucho por destacarse, gracias a que su página está caída desde hace un tiempo. Pero por lo que puedo ver se trata también de una tienda ubicada en Florida, por lo que este parece ser un cigarro privado o de venta directa en dicha tienda. Pero, insisto, es básicamente buscando e indagando que he llegado a esto, sin saber realmente de qué se tratan los cigarros. Lo que puedo decir es que la capa consta de varias hojas, incluyendo maduro, Connecticut y lo que asumo es Habano, pero tampoco existe esa información que me permita asegurarlo ni el origen de cada una.

Quizá lo que más vale la pena destacar de este original diseño del tabaco es que la perilla es de hoja madura, cuando en la mayoría de los casos son de hojas Connecticut, pero ya veremos qué tanto aporta a la fumada. Definir un solo aroma en la capa sería casi imposible o, mejor dicho, atribuir que un aroma pertenece a una capa específica, aunque en general se sienten aromas achocolatados en ella, con alguna que otra nota especiada que no puedo definir perfectamente y tampoco me voy a atrever. Se siente muy bien armado y en medio de mi ignorancia voy a decir que este es un cigarro armado con una sola capa y luego se le añaden trazos de otras capas, sobre todo porque no me puedo imaginar estar armando todo eso con el cigarro a medio hacer. La calada en frío presenta más o menos esa misma nota achocolatada, pero sorprendentemente suave y escasa, pero no sustituida por más nada, salvo alguno que otro aroma ligero a paja.

Aunque tiene distintos elementos sobre la capa, el cigarro sorprende porque quema muy bien. La ceniza es ligeramente escamosa, pero no amenaza con romperse ni caerse y el humo es abundante en cada calada. En cuanto a sabores, ha sido mi experiencia con otros cigarros que tienen más de una capa, sobre todo los barber pole, que el cigarro tiende a adoptar las propiedades de la capa más clara, lo cual suena bastante raro porque las capas claras tienden a tener sabores más sutiles que las oscuras, pero insisto, es mi experiencia y este Triple X no es excepción, con sabores sutiles, ligeramente picantes, notas de chocolate, pero abundancia en sabores verdes como grama recién cortada o vegetales y una nota dulce esporádica. La intensidad es media a media baja, muy a la par de la intensidad de los sabores.

En el segundo tercio los sabores cambian bastante, pero es solamente a partir de la mitad del cigarro, siendo los mismos precisamente hasta ese punto. Los sabores herbáceos y vegetales desaparecen por completo, pero no son sustituidos por ningún otro sabor, salvo la sensación bastante suave de un chocolate con leche. Lo que sí tiene es que esos sabores picantes se hacen más dominantes de la fumada y un sabor a nueces en el retrogusto. La quemada nunca ha sido perfectamente recta, pero tampoco ha requerido retoques y se termina controlando sola y el humo es abundante. La intensidad ya es media baja, habiendo perdido gran parte de su fuerza, aunque en términos de sabores se sienten un tanto más definidos.

En el último tercio los sabores tienden a tomar un aspecto ligeramente más cremoso, sin presencia alguna de la pimienta, muy suave de chocolate y la intensidad fija en baja. Sin embargo, también suceden un par de cosas que no ayudan a la fumada. La primera es que a principios del último tercio aparece un sabor suave de caramelo que rápidamente se hace más y más tostado, hasta el punto que adquiere un sabor amargo el cigarro y al cabo de un rato ese sabor tan tostado y amargo se convierte en algo que solo puedo describir como plástico quemado. Este sabor desagradable y el hecho que el cigarro se va haciendo más suave da como resultado inmediato que no lo quiera fumar más, pero también que me quede con las ganas de fumar otro cigarro. No lo hice inmediatamente pues al final me tomó una hora y media para fumar el cigarro, pero en la noche sí me fumé uno, aunque pequeño.

El Prisco Cigars Triple X es un cigarro llamativo y ciertamente uno que puedes usar para romper el hielo y comenzar una conversación. Pero es precisamente en ese ambiente que lo vas a disfrutar, pues su intensidad es bastante baja y no hay momento en el que debas detener la conversación para apreciar el cigarro, porque en verdad hay muy poco que apreciar. Siendo un cigarro con un cepo tan grande, ya de entrada sabía que no había mucho que ofrecer, pero a lo largo de la fumada el cigarro no sorprende en ningún momento, salvo por lo desagradable que se vuelve en el último tercio, especialmente porque esa sensación de plástico quemado se queda en boca durante largo tiempo después de dejar el cigarro. Pero si lo que quieres es aparentar y pasar un rato echando humo y conversando, pocos cigarros serán tan singulares como el Triple X.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Prisco
Modelo: Triple X
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: USA
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $4,00
Puntuación: 74

Perdomo – Habano Bourbon Barrel Aged Maduro (Churchill)

Ya a sabiendas que es imposible que en Perdomo coloquen nombres cortos a sus cigarros, hoy me dispongo a probar el Habano Bourbon Barrel Aged Maduro, ya habiendo probado el mismo Habano Bourbon Barrel Aged en versión Connecticut y quedando bastante contento con él. En realidad creo que me he encariñado con la marca Perdomo, sobre todo porque mis primeras experiencias con ella fueron con el Lot 23 que no me gustó casi nada y el Reserve 10th Anniversary Champagne, que es bastante suave y para el momento que lo probé creo que no tenía el paladar afinado, o al menos no al punto de poderlo apreciar bien. Hace poco probé el Champagne de nuevo y, aunque me sigue pareciendo un cigarro bastante suave, sí tiene sus matices interesantes. No obstante, quizá en el último año, todo lo que he probado de Perdomo me ha gustado, por lo que este Habano Bourbon Barrel Aged Maduro venía con buenas expectativas, e incluso algo de intimidación al ser un cigarro tan grande y el hecho que se me ocurrió fumarlo de noche.

Los tabacos de esta línea Bourbon Barrel Aged son añejados un mínimo de seis años antes de ser seleccionados para ser almacenados en barricas de bourbon, en donde las capas Connecticut pasarán 8 meses, las Sun Grown 10 meses y las Maduro como esta, 14 meses. En el caso del Maduro, se trata de un puro nicaragüense y de verdad aplaudo a quienes hicieron la página de Perdomo por lo descriptiva que es, a diferencia de otras páginas de otras marcas, que apenas si dicen el origen de la capa. Esta capa tiene aromas fuertes a tabaco rico, mosto, tierra y una nota ligeramente cítrica. En el pie se sienten más o menos los mismos aromas, pero mucho más intensos y, finalmente, la calada en frío muestra notas de tabaco natural, dulce, grama y un toque de madera, con un tiro relativamente apretado, pero que espero no sea un problema.

Como quizá puedan deducir por la imagen, me tomó un largo rato pasar desde encenderlo hasta hacer esta foto y en verdad fue casi una hora. Me pasó que me distraje con el cigarro en sí pero también con un documental que estaba viendo, así que mientras anotaba mis impresiones y veía mi documental, se me olvidó hacer las fotos. No se crean que era un documental demasiado importante, era un resumen de la temporada 2019 de Formula 1. Me sorprende un poco lo suave que se siente el cigarro en las primeras caladas y no sé si se trata de un tema del tamaño o si es la capa madura o simplemente la liga es así. Los sabores en estas primeras instancias son de cedro dulce, pimienta suave y una nota ligeramente más intensa o densa de café. En el retrogusto se siente tierra y cuero, pero quizá el mayor tema es que el tiro no se termina de soltar del todo y eso hace que el humo no sea abundante y quizá sea la razón por la que los sabores no son más fuertes. Afortunadamente esto se resuelve casi cuando entro en el segundo tercio, pero no contribuye a hacer la experiencia más intensa, alcanzando un punto medio pero buena quemada y una importante ceniza.

El segundo tercio está marcado por una notable transición de los sabores, teniendo una menor nota dulce y más picante, pero también más cárnica y casi definible como un umami, que hasta me enorgullece poder definir un sabor como tal. El sabor de madera ya no es de cedro y se siente más como de roble, que tiende a ser más sutil, notas de pan tostado, y alrededor de la mitad de la fumada me encuentro con una mayor intensidad del sabor dulce nuevamente, como en el tercio anterior. Pero en ese punto medio el dulce no sustituye a la pimienta, sino que la acompaña, aunque esta también participa casi únicamente en el retrogusto. La intensidad del cigarro también aumenta a media-alta, y yo comienzo a fumar más lento. Me ha tomado más de 90 minutos superar la mitad del cigarro.

En el último tercio la nota dulce nuevamente se reduce, aunque casi desaparece en este punto. Los sabores que aprecio son de tierra, pan, madera, esa sensación de umami y pimienta. El café también aparece, en notas esporádicas y más sutiles que el resto de los sabores pero el cigarro se mantiene en muy buen estado, sin requerir retoques, aunque de vez en cuando tengo que darle un poco de calor a fin de avivar el fuego, pero eso sucede porque la intensidad se dispara, sin duda cargada de nicotina y yo paso cada vez más tiempo sin darle caladas al cigarro, buscando que esa nicotina se reduzca. Hasta la última calada está frío y el anillo de combustión no se desvía. La intensidad es alta al final y me tomó un total de tres horas terminarlo.

Técnicamente fueron dos horas y 55 minutos, pero entre una cosa y otra lo podemos redondear en tres horas. Obviamente es una experiencia completamente distinta al mismo cigarro en capa Connecticut, y eso demuestra la gran cantidad de cambios que puede haber dentro de un mismo producto con solo cambiar la capa. En su versión Maduro denota exactamente los sabores a esperar de un cigarro con esta capa, marcando café, madera, sensaciones «viejas» y muy rico, aunque no se siente el chocolate tan típico. En términos de construcción, es perfecto y en términos de precio, mucho mejor. No es necesariamente complejo, pero no necesita serlo, aunque en lo personal en esta vitola Churchill 7×54 termino aburriéndome, pero ese soy yo y seguramente luego de una buena parrilla, entre un grupo de amigos y con una conversación amena y un buen destilado, diría que es el tamaño indicado. Todo depende del ambiente, pero para una reseña fue demasiado largo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Habano Bourbon Barrel-Aged Maduro
Dimensiones: 7 x 54
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa, Estelí)
Precio: $8,50
Puntuación: 87

Whisky: Talisker 8 2020

Uno de mis whiskies preferidos, aunque soy más propenso al Talisker 10 por temas de precio, aunque el Talisker 18 también me pareció bastante bueno, pero más caro. Este nuevo Talisker 8 es un lanzamiento especial de Diageo para 2020, añejado en barricas exron jamaiquino destilado de alambique, lo cual es primera vez que la destilería lo hace, aunque estoy casi seguro que se trata de un finalizado y no del añejado completo. Además, está embotellado directo de la barrica, sin diluir, a 57,9% de alcohol.

Este es el séptimo whisky de las series anuales de Diageo, en donde el master blender de la marca meticulosamente selecciona cada whisky de sus destilerías, siendo la primera vez que repite una misma destilería, pues en 2019 fue un Talisker 15.

La isla de Skye, en donde se produce Talisker, tiene 80 kilómetros de largo y esta destilería es la más antigua de la isla, fundada en 1830. Originalmente hacía un whisky triple destilado, pero desde 1928 lo ha destilado un máximo de dos veces. En 1960 un incendio destruyó los alambiques y le tomó dos años reemplazar los cinco alambiques contenidos en ella.

El Talisker 8 es un whisky de color claro, algo relativamente típico en la marca, pues incluso el 10 es bastante amarillo. Este es más como de color paja claro, con lágrimas delgadas que descienden con una relativa rapidez, sin duda gracias a que «solo» cuenta con 8 años de añejamiento.

En nariz se siente el golpe alcohólico bastante contundente, con notas de cebada malteada, turba y limón, una vez que superas ese golpe de alcohol. También hay una nota muy suave de yodo.

En boca la sensación alcohólica es muy similar a la que da en nariz, contundente y principal, como si necesitara ser diluido. Incluso, esa nota alcohólica tan fuerte evita que se sientan gran parte de los sabores, así que le añado un poco de agua y son esos sabores a limón los más destacados, junto con una nota ahumada. Hacia el fondo hay una nota adicional de chocolate quemado, pero no mucho más, así que le añadí más agua pero no cambiaron los sabores. El retrogusto es de humo de leña, con una permanencia impresionante.

Talisker es uno de mis whiskies preferidos de los marítimos, así que las expectativas a la hora de probar esta edición limitada eran bastante altas. Una vez que lo probé no puedo evitar sentirme decepcionado. El whisky es intenso y bastante alcohólico, pero con poco sabor; además, las notas marítimas tan típicas de la marca se desvanecen rápidamente y apenas si las pude sentir en nariz. El final es bastante bueno, pero es lo único que puedo salvar del whisky, que se siente simple e inmemorable, y la influencia de las barricas de ron no parece existir. Al final se convirtió en un whisky del que podría ser interesante tener una botella, pero no para tomarla sino para coleccionarla, que no es algo que hago.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Talisker Distillery
Nombre del Whisky: 8 Year Diageo Special Release
Marca: Talisker
Origen: Escocia
Edad: 8 años
Precio: $120
Densidad alcohólica: 57,9%
Puntuación: 81

Crowned Heads – Headley Grange (Estupendos) (recatado)

No me queda del todo claro de dónde saqué este cigarro, aunque es muy posible que haya sido del paquete mensual de Cigar Hustler. Pero el hecho es que lo tenía y luego de cuatro años sin haberlo fumado para una reseña, decidí probarlo de nuevo. Cabe destacar que en estos cuatro años sí lo he vuelto a fumar, pero ha sido como compra de 5-pack y rara vez lo he reconsiderado como una recata, pero como llegó sin previo aviso, decidí porqué no. Originalmente me había agradado bastante y le di 85 puntos, lo cual puede ser un poco bajo pero gran parte de la reducción de puntos fue por su precio, que no ha cambiado, pero quizá el resto del mercado lo ha alcanzado y hoy en día no parece tan exorbitante como hace 4 años.

El cigarro no ha sufrido ningún cambio desde la última vez, en el sentido que sigue siendo fabricado por Tabacalera La Alianza de E.P. Carrillo, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa de Nicaragua y, muy para mi suerte, este cigarro es exactamente la misma vitola de la última vez, llamada Estupendo y es un robusto extra de 5,5×52. Tiene aromas bastante sutiles a paja, establo y cuero, que se repiten en mayor o menor escala tanto en la tripa como en la calada en frío. La capa es bastante lisa y uniforme, mientras que el cigarro tiene un muy ligero box press.

Desde las primeras caladas los sabores a cuero, madera y café son prominentes y destacados en el Headley Grange, junto con una nota dulce que se aprecia sobre todo en el retrogusto y no tanto en el paladar, la cual acompaña notas de pimienta que tampoco son tan obvias ni en el paladar ni en el retrogusto. Pero en este primer tercio también hay una nota muy interesante y aromática como a mostaza, que entiendo que no suena muy agradable pero repito, es interesante. Las notas dulces se van haciendo más fuertes y son estas las que le aportan mayor complejidad al cigarro, permitiendo que los otros sabores se destaquen mejor y aporten más matices.

El segundo tercio del Headley Grange es ligeramente parecido al primero, principalmente en el sentido que tiene los mismos sabores, aunque en intensidades diferentes, destacando ese de mostaza entre los principales, aunque desecha esa sensación ligeramente picante que presentaba en el primer tercio. También aparecen notas de chocolate, que estaban muy sutiles y escasas en el primer tercio para merecer una mención, pero cuando son reforzadas por el carácter dulce del cigarro en este tercio, se sienten mucho mejor. Las notas secundarias son de paja, cuero, café y madera, que no llegan a superar esa intensidad. En términos técnicos se ha comportado a la altura, con un anillo de combustión bastante recto, buena ceniza y humo abundante.

No hay grandes cambios en el último tercio, destacando los mismos sabores que en tercios previos, con algo más de intensidad que no supera la media-alta. El humo sigue siendo abundante y creo que el único aspecto negativo ha sido que luego de tan solo una hora y cuarto, el Headley Grange llega a su fin, destacando una nota ligeramente más picante en este último tramo.

La ausencia de grandes cambios de sabores me haría pensar que no puedo darle una buena puntuación a un cigarro que haya sido tan uniforme desde el principio, pero me voy a saltar esa regulación, si es que se le puede llamar así, porque el Headley Grange ha sido una excelente experiencia. Al principio no estaba seguro de querer hacer otra reseña de este cigarro, pues en la primera instancia me había ido relativamente bien, así que no había mucho que buscar en él, pero ahora estoy contento de haberla hecho. En esta ocasión fue mejor, particularmente porque ya sabía que no iba a ser plano, pero los matices de mostaza y las notas dulces que acompañan y mejoran el resto de los sabores hizo que esta fuera una gran fumada, que seguiré repitiendo mientras pueda.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigar
Marca: Crowned Heads
Modelo: Headley Grange
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Estupendos (Robusto Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,25
Puntuación: 90

Ron: Chalong Bay

En verdad son pocas las opciones de rones asiáticos que consigo aquí, incluso si se trata de las muestras enviadas desde USA. Algo bastante raro teniendo en cuenta que Asia es posiblemente el mayor mercado de ron, sobre todo porque después de Brasil, los mayores productores de caña de azúcar son todos asiáticos: India, China, Tailandia y Pakistán. Aunque Tailandia «solamente» produce el 5% del total mundial de caña, en ese país se encuentra una destilería del gran consorcio Thai Bev, que utiliza principalmente melaza y arroz, que a veces mezclan para producir destilados nacionales.

La historia del ron es casi sacada de un libreto de película. El ron es producto de dos mentes francesas: Marine Lucchini, de 26 años y Thibault Spithakis, de 28 años. Marine se encontraba en Tailandia durante el tsunami de 2004 que arrasó con las vidas del 75% de los huéspedes de su hotel. En medio del desastre, la incertidumbre y el aislamiento posterior, Marine se enamoró más de este país y, eventualmente, se estableció en Phuket con la idea de producir ron.

Marine y su socio adquirieron una destilería existente que estaba en desuso, de la cual su dueño original ya tenía 85 años y estaba en Francia. Se trataba de un alambique con una pequeña columna en perfecto estado.

Sin ir demasiado en detalle, el ron es embotellado a 40% de alcohol, que es el máximo permitido por este país. Se trata de un ron técnicamente agrícola que reposa un año en tanques antes de ser envasado. Aunque su proceso se jacta de ser bastante artesanal, su página web es bastante profesional y su producción nada modesta. Tienen siete productos distintos, de los cuales cinco son rones saborizados, de su serie llamada Notas Tropicales, con sabores a malojillo, canela, limón, lima y albahaca. También tienen una serie especiada que incluye 9 botánicos locales y, finalmente, el ron puro que es el que probaré hoy.

Chalong Bay natural se trata de un ron blanco, aunque no sé si es un filtrado especial o el hecho de ser añejado en tanques de acero inoxidable… o al menos asumo que son de acero inoxidable. Su página web solo menciona tanques, sin descripción adicional. Tiene lágrimas pequeñas, que descienden con relativa rapidez, pero dado su origen, no es para menos.

En nariz se notan bastante las diferencias principales entre los rones del Caribe (incluso los agrícolas de territorios de ultramar franceses) con los asiáticos. El aroma principal es de aceitunas, fenoles intensos como diesel, el aroma de un caucho (neumático) nuevo, tapenade, pepinillos y notas herbáceas.

En boca se puede decir que es un ron franco, pues mantiene esas mismas tendencias de los aromas: encurtido, herbáceo, frutal, más aceitunas y alquitrán, una nota salada y banana en conserva.

Leyendo un poco los descriptores, el Chalong Bay suena a todo menos atractivo, pero realmente es un ron que se destaca bastante bien por sus sabores e invita a probarlo regularmente y encontrar tanta cantidad de sabores inusuales.

Lamentablemente la ley tailandesa limita la cantidad de alcohol a 40%, pues con un proof mayor estoy seguro que este ron podría destacarse aún más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Chalong Bay Distillery
Nombre del Ron: Pure Series
Marca: Chalong Bay
Origen: Tailandia
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 1 año
Precio: $19
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 74