CAO – Nicaragua (Granada)

El CAO Nicaragua es uno de los lanzamientos más recientes de esta marca, que por demás es bastante tradicional con sus productos, muchas veces lanzando algunos que duran muchos años y de los que rara vez se ve que desaparezca alguno. Precisamente por eso, no es muy común que lancen un nuevo producto, a no ser que se trate de una nueva vitola de una liga ya existente. Sin embargo, en su serie de países, han tenido un éxito relativo al igual que con su serie Flathead. Al principio no supe si asumir que el CAO Nicaragua correspondía a la serie de países, al igual que el América, Brazilia, Italia o Colombia. El caso es que este Nicaragua fue lanzado en 2018 y es el primer producto de la marca que destaca tabaco de este país en su liga, aunque la realidad es que la capa y capote provienen de Honduras, pero la tripa es de tres regiones de Nicaragua: Jalapa, Estelí y Condega.

Por motivos personales a los cuales no entraré en mayor detalle, en las últimas semanas me he visto en la necesidad de fumar de noche para reseñas, por lo que es posible que se vean más fotos como la que he hecho aquí, pues las manos y todo lo que es piel tiene la rara costumbre de no aparecer de color natural cuando hay poca luz, así que muchas de las fotos no mostrarán mis manos. Sin embargo, también se está abriendo la posibilidad de una nueva ubicación para fumar regularmente, así que como sea, habrán algunos cambios. Igual seguiré fumando de día, solo que ahora habrá mayor variedad de ubicaciones y fotos.

En cuanto al cigarro en sí, se ve bien. La anilla no tiene grandes atributos y la construcción se ve bastante normal, al igual que la capa. No parece ser el gran lanzamiento de CAO, sino simplemente un cigarro más de su portafolio. La capa tiene aromas bastante dulces, que incluyen maní garrapiñado y maple, pero también con sus notas de madera y un poco de chocolate, o más bien cacao, pues ese aroma no comparte la nota que relacionaría con dulce. En el pie hay notas de pasas y en la calada en frío se siente un sabor como de mantequilla de maní, sobre todo de esas marcas comerciales como Jif, que tienden a ser bastante dulces.

El Nicaragua aplica esos mismos sabores con tendencia dulce desde la primera calada, marcando sabores como de madera y paja, pero notas dulces de estos sabores. También tiene merey y pimienta, y en el final una nota de cereales que me parece que estaba tan intensa como el Black Rhino El Gordito, aunque con menor duración. El retrogusto es aún más interesante y de verdad destaca cuánto más se puede sentir sabor en un cigarro y lo esencial que es hacerlo, pues tiene distintos matices de pimienta que incluyen pimienta negra, roja, guayabita y toques de blanca, pero algo que se puede disfrutar y no te hace picar la nariz en exceso. A lo largo de este tercio también se sienten notas frutales bastante interesantes, aunque no muy fáciles de describir, como algo que me recuerda a ciruelas frescas, que es diferente al sabor de ciruelas en conserva que se suele sentir en los cigarros.

El retrogusto constituye quizá el cambio más marcado en el segundo tercio, cuya imagen es de la frontera entre este y el último tercio. El retrogusto se simplifica de su gran variedad de pimientas para destacar únicamente la blanca, en una buena cantidad, pero sin duda a mucha menos intensidad que en secciones anteriores. Si bien la imagen es del final del segundo tercio, este cambio se inició al principio del mismo. La quemada durante toda la fumada ha sido bastante buena, con una ceniza que se ha caído al final de cada tercio y humo abundante en cada calada. Los sabores en este tercio son de madera, tierra, cuero, chocolate y esa fruta confusa del final del primer tercio y hacia el final se sienten notas florales en el retrogusto también.

En el último tercio los sabores se simplifican bastante y con eso no quiero darle una connotación negativa a la reseña, sino que simplemente los sabores no son tan interesantes y llenos de matices como en los tercios anteriores. Los sabores son simplemente de madera, paja y cuero, que fueron los sabores con los que empezó el tercio y se han mantenido durante toda la fumada, solo que hubo otros que llegaron hasta la misma intensidad de estos originales, mientras que el retrogusto es de notas florales y pimienta, aunque esta vez es roja y no blanca. Al cabo de dos horas exactas dejé el cigarro apagarse, aunque todavía le quedaba un rato, pero ya se estaba calentando y era algo tarde. Detrás de la anilla me encuentro con un mapa de Nicaragua en donde se pueden ver las regiones en donde se cultivan las hojas de la tripa del CAO Nicaragua.

Si bien el cigarro podría describirse como una experiencia bastante lineal, en el segundo tercio hay matices y variaciones interesantes que hacen de la fumada algo variable, aunque levemente. Los sabores al inicio son los mismos del final, pero existen cambios durante el cigarro para mantenerlo llamativo y que te provoque darle la siguiente calada. En términos de intensidad y abundancia de sabores el Nicaragua se mantiene muy promedio, aunque la construcción es perfecta y no requirió retoque alguno. Mi gusto por CAO me llevó a comprar un 5-pack de este cigarro basado solo en recomendaciones y este es el tercero que fumo, lo que denota una excelente calidad y una consistencia de esa calidad, que es algo a destacar bastante con el cigarro. Sin embargo, en casi todo lo demás se sintió bastante promedio y no digo eso como algo malo ni sinónimo de mediocre. El cigarro no impresiona, pero tampoco decepciona. Incluso lo volvería a comprar, tranquilamente, en un 5-pack.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: CAO
Modelo: Nicaragua
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Granada (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Honduras
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí, Condega)
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Ron: Clairin Casimir

Los envidiosos dirán que esto no es ron y en cierto modo podrían tener razón, porque aunque se trata de un destilado de caña, no tiene añejamiento y parte de la nomenclatura del ron incluye el añejado en barricas de roble blanco. Pero también hay muchos rones agrícolas que carecen de añejado y ahí están. Por otro lado, muchos mencionan que el ron de Haití no es realmente agrícola pero eso es porque tiene un proceso de filtrado adicional, aunque eso solo lo he visto en Barbancourt, sobre todo porque es la marca más reconocida de ron de ese país.

Pero la realidad es que la botella y la caja que la contiene dicen ron (o rum, en realidad). Muchos dirían que, efectivamente, se trata de un destilado de caña pero que sería más cercano a la cachaça porque no tiene añejamiento, pero pasa mucho que estamos tan acostumbrados a que el ron es añejado que tenemos la tendencia a pensar que si no pasa tiempo en barricas, no es ron. Pero esto solo demuestra las variaciones y opciones del ron, que son infinitas.

Pero la realidad es que este tipo de ron se llama Clairin y su fermentación se realiza de forma ‘salvaje’, sin añadirle levadura, ni agroquímicos, ni fertilizantes inorgánicos. Su fermentación dura alrededor de una semana en bateas de madera de mango o de otros árboles y la destilación se hace en pequeños alambiques artesanales que existen por todo el país. Efectivamente, sería correcto decir que es más próximo a la cachaça, precisamente por esa ausencia de añejado, pero los haitianos están orgullosos de llamarlo ron y que sea la bebida alcohólica más consumida en su país.

El Clairin Casimir pertenece a la destilería Douglas Casimir, propiedad de Faubert Casimir y fue elegido, junto con otros dos productores por el embotellador italiano Velier, quien los dio a conocer fuera de Haití y quien ilustró las botellas con imágenes alusivas a su pueblo de origen (Barraderes), aunque también indica el año de la cosecha (2018 en este caso), la variedad de la caña de azúcar (para este se llama Hawaii), el tipo de fermentación y levadura (100% levadura salvaje de caña de azúcar), el tipo de destilación (alambique) y el nombre del productor.

En copa es un líquido completamente transparente, con alta densidad y lágrimas que descienden casi inmediatamente. Si no fuese por su densidad se podría confundir con vodka o cualquier otro destilado transparente, al menos en la fase visual.

La fase olfativa desaparece cualquier duda, aunque su aroma no es el más típico del ron. Huele a jugo de caña, principalmente. Pero también se sienten muchos aromas de frutas, algunas de ellas ya en el punto de fermentación. Por ejemplo, se siente lechosa (papaya) muy pasada, hierbas, pimienta y muchos frutos rojos, pero no solo rojos sino también en distintas fases de maduración. En algunos momentos se siente como el aroma crudo y herbáceo del Cocuy, con las diferencias marcadas entre ellos, obviamente.

En boca recuerdo inmediatamente como un amigo lo describió: podría olerlo para siempre si eso significara que no lo tuviese que probar. Efectivamente, en nariz no se sienten los 51,4% de alcohol, pero en boca es lo primero que encuentras. Todas esas notas armoniosas y agradables en sus aromas están al ataque en boca y el resto de los sabores son distintos a los esperados. Los sabores siguen siendo de frutas salvajes y maduras, pero también hay un sabor a aceitunas y un golpe dulce como de jarabe, que me sorprende que sea tan dulce. La caña se siente frontal y eso no es sorpresa, pero es que casi que se siente como si estuviera masticando un pedazo de caña. Se siente mucho más denso de lo que esperaba también y eso me hace volver a esa apariencia visual. El retrogusto es de pimienta, hierbas y una ligera nota dulce.

El Clairin Casimir puede que no sea el ron al que tú y yo estamos acostumbrados, pero no deja de ser ron, aunque es muy, muy diferente. En Haití lo toman con un poquito de azúcar, limón y hielo, aunque hay versiones diferentes de lo que llaman ese Ti’Punch. Lo probé y es algo para tomarlo rápidamente y es que sus sabores siguen siendo igual de crudos y agresivos con azúcar o limón, pero al igual que otros sabores menos agradables, es un gusto aprendido y realmente un solo trago te pone a sudar. Pero es un buen sudor y es un aprendizaje excepcional.

Ficha Técnica:
Fabricante: Douglas Casimir
Nombre del Ron: Clairin Casimir
Marca: Casimir
Origen: Haití
Materia prima: Jugo de caña
Edad: Sin añejamiento
Precio: $65
Densidad alcohólica: 51,4%
Puntuación: 75

Algunos cambios que se avecinan

Dicen que los cambios son buenos y la verdad es que hay un tema en mis reseñas que he querido cambiar desde hace tiempo. Me refiero a las puntuaciones de destilados y, particularmente las de ron.

Desde que hice el diplomado de ron en la Academia Venezolana de Sommeliers aprendimos que las catas debían ser lo menos subjetivas posibles. Es más, no debían tener subjetividad, sino pura objetividad y la verdad es que ese fue uno de los temas más difíciles de lograr. Es decir, que el color del líquido no es garantía de su calidad o falta de ella y eso siempre lo he tenido presente. Pero lo único que puede darle puntuaciones negativas a un destilado es si hay partículas en suspensión, o si se marca a sí mismo como un producto de más edad y toda la cata te demuestra que es un producto de menor edad, y detalles así.

Pero si el líquido es perfectamente transparente, no tiene nada circulando adentro, o si permite apreciar aromas sin que el alcohol lo supere y si su añejamiento ha sido correcto, entonces no puede tener una mala puntuación, especialmente porque los sabores y el gusto por esos sabores son subjetivos. Es decir, si el destilado es correcto, no puedes decir que sea malo, teóricamente. Esto ha hecho que haya muchas puntuaciones aparentemente buenas de rones o destilados por los que no doy una buena opinión. Por ejemplo, hay rones a los que les he dado 82 puntos que no me gustaron nada y rones a los que les he dado 83 puntos que me gustaron bastante, y realmente no es justo que exista esa disparidad en rones (y destilados) con puntuaciones tan cercanas.

Así que desde ahora voy a evaluar los destilados como evalúo los tabacos: con una marcada importancia (35% de la puntuación) destinada al disfrute de la ocasión. Obviamente no será exactamente igual, pero habrá su evaluación por fase visual, fase olfativa y fase gustativa, pero también y en la medida de lo posible, haré la salvedad de qué tan versátil o buena pueda ser la combinación de ese destilado en un cóctel o en un trago sencillo, o simplemente cómo se comporta con hielo. No creo que esa compatibilidad sea importante para un destilado, pues un ron de $7 por botella debería mezclarse mejor que un whisky de $160 por botella, pero con una buena piedra de hielo sí destacan sabores diferentes, y eso hay que anotarlo.

Precisamente porque este es mi blog y son mis opiniones, tengan claro que los rones muy dulces tienden a no gustarme y que los whiskies salados (peated) tienden a gustarme bastante.

¿Qué puedes esperar de este cambio?

Muchas puntuaciones van a cambiar. Algunas serán mucho menores, otras serán mucho mayores y otras se quedarán en donde están. Pero para mí en los tabacos menos de 70 es algo que no disfruté, menos de 80 es algo que no me gustó del todo pero no descarto volver a probar, menos de 90 es entre bueno y muy bueno, y de 90 hacia arriba es excepcional. Lo que no va a pasar (o no debería pasar) es que veas puntuaciones muy altas para destilados que posiblemente no las merezcan. Precisamente en la Academia ningún ron de producción regular estaba por debajo de 80, a menos que fuese un problema y simplemente era «descalificado».

Aquí no pasará eso.

RoMaCraft – Cromagnon (Mastodon)

Luego de tantos años de producción, el Cromagnon de RoMaCraft finalmente recibe una vitola en box pressed y, aunque nunca creí que hiciera falta, particularmente porque no soy tan fanático de este formato, el hecho es que creo que era una de las pocas marcas que no lo tenía y es, indudablemente, una tendencia en el mercado. La marca no ha especificado si lo va a hacer para otras líneas, aunque el Neanderthal con su perilla plana se debe ver bastante llamativo con esta forma. Este nuevo formato se llama Mastodon y tiene el mismo tamaño del Mandible (4,5×60) y también la misma liga: capa Broadleaf sobre capote Camerún y tripa nicaragüense. Sin embargo, se trata de una edición limitada a 200 cajas y 25 bundles, todos de 24 cigarros.

Salvo el formato cuadrado, el cigarro es idéntico al Cromagnon de siempre, con su capa irregular de colores y venas variadas, pero se siente bastante sólido y tiene una ligera capa oleosa. El box press no se siente tan recto y rígido como otros cigarros, sino que más bien es como un cuadrado con las esquinas bastante curvas. Los aromas de la capa son suaves de chocolate y más intensos de pimienta, pero la calada en frío no es tan intensa como pensaría, aunque eso es algo común con otros cigarros de esta marca, sobre todo los Cromagnon y es que se sienten notas sutiles a madera dulce y algo como pasas o ciruelas, pero son tan suaves que no me puedo poner a describir cada una sin caer en dudas.

Desde la primera calada el Mastodon es igual que cualquier otro Cromagnon y eso es algo excelente, porque desprende una cantidad impresionante de humo y en cada calada mi cara desaparece por unos segundos, incluso con algo de brisa, aunque los sabores no son tan intensos como RoMaCraft me tiene acostumbrado. La pimienta sí está muy presente y eso no tiene nada de raro y es pimienta negra tanto en paladar como retrogusto y el resto de los sabores, aunque menos intensos, son de madera de cedro y cárnicos, que van variando durante el tercio en ligeros matices, pero sin dejar de ser lo que son. La quemada no es perfecta y la ceniza se hubiese aguantado si mi perro no hubiese llegado agitando la cola desaforadamente, pero al menos no necesita retoques.

En el segundo tercio los sabores se mantienen bastante, aunque con excepción de la pimienta, casi todos reducen un poco su intensidad, incluyendo notas de merey también en este tramo. La quemada es considerablemente mejor y quiero pensar que se debe a que mi perro no hizo de las suyas nuevamente, pero la intensidad del cigarro se redujo un poco y ya no es tan intimidante como pudo haber sido en el primer tercio. Incluso, me atrevo más veces a hacer retrogusto, lo que me permite sentir notas de chocolate que son muy agradables, pero con toda honestidad, me parece que el cigarro no está al nivel de un Cromagnon tradicional.

Ya en el último tercio la quemada no muestra indicios de problemas, el tiro se ha mantenido perfecto desde la primera calada, humo abundante, la intensidad es casi tan fuerte como al inicio, pero no solamente por pimienta, pero los sabores se han mantenido muy similares, mostrando notas de madera, cárnicos y el chocolate se ha puesto también en el paladar, pero con una intensidad mucho menor que los demás. La fumada total fue de una hora y 40 minutos, que es bastante corto para un cigarro de estas dimensiones y no fue un tema de mal tiro, porque estaba excelente ni de fumada rápida, pues estaba con un amigo que se estaba fumando un cigarro de dimensiones similares y él lo terminó un buen rato antes que yo.

El box press es un tipo de torcido por el que pocas veces doy mucho, porque habitualmente queman mal para mí, aunque el tiro siempre es perfecto. Pero realmente que un cigarro tenga o no box press, me da igual pues lo que valoro es la experiencia de fumada. Dicho eso, esta es una experiencia en que el box press creo que no le aportó mucho a la fumada, y más bien le restó a la experiencia porque aunque sufrí muy poco las consecuencias de quemada del box press, el cigarro no tenía esa misma intensidad de sabores y variedad que he sentido en otros cigarros de la misma marca. No sé si es por el box press, pero es la única diferencia, así que no sé cómo interpretarlo. Por otro lado, cuesta casi un dólar más que el mismo cigarro sin box press, así que en lo personal vale la pena por ser una edición limitada y de esta marca hay muchas ediciones limitadas que me encantan.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Cromagnon
Dimensiones: 4½ x 60
Tamaño: Mastodon (Gordo Box Pressed)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Cameroon
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Pueblo Nuevo)
Precio: $9,75
Puntuación: 84

Ron: Samai Gold

Hace como una semana estaba hablando con un amigo al que le gusta el ron, aunque eso es bastante general y esa descripción prácticamente incluye a todos mis amigos. Pero el hecho es que este amigo tiene en su poder una pequeña cantidad de rones de fuera de Venezuela, lo cual no es tan común. No me refiero a mi amigo coleccionista de rones esta vez, sino pues a otro. Estábamos discutiendo sobre los precios de rones y calidad y me preguntaba qué me parece el Zacapa 23 y le dije que sería injusto decir que es un mal ron, pero por los $60 que cuesta creo que se consiguen rones mucho mejores y de edad mayor, teniendo en cuenta que ese Zacapa tiene una gran mayoría de ron de 6 años.

La conversación siguió y me dijo que a él le gusta bastante el Zacapa 23, que puede ser un poco caro y puede no tener rones de 23 años en su contenido, pero que le gusta ese ron. Sin embargo, no le gusta el Cacique Antiguo, que es uno de mis rones preferidos y parte de mi Top 3 de rones de Venezuela. Por supuesto, eso generó más discusiones porque me dijo que todas las botellas de ese ron que le han regalado, él las ha regalado después. Así que le dije que la próxima vez que me regalen una de Zacapa 23, se la regalaré a él, y que la próxima vez que a él le den una de Cacique Antiguo, me la dé a mí. Un par de días después nos encontramos y me regaló 3/4 partes de una botella de Cacique Antiguo.

Pero también se apareció con aproximadamente la mitad de este ron Samai Gold, que me llamó bastante la atención. Principalmente porque viene de un país en donde la caña de azúcar es uno de los productos principales, al igual que en el resto de la región compuesta por Laos, Viet Nam, Tailandia y Camboya también, pero es la única destilería en el país. Además, la destilería fue creada por dos personas con nombres que no suenan muy camboyanos, y es porque no lo son: Daniel Pacheco y Antonio Lopez De Haro, dos venezolanos (así es) que fueron a este país en 2014 por trabajo y terminaron quedándose.

Se trata de un ron de melaza derivada de la producción local y añejada entre uno y dos años. También tiene un añadido adicional de miel de Ratanakiri, una provincia camboyana conocida por el buen gusto de su miel. El añejado se realiza en barricas de roble blanco americano y francés, así como en barricas de jerez. En su página web no lo describe, pero es de asumir que combinan el líquido añejado de estas tres barricas para crear el producto final, que es embotellado al 40% de alcohol.

Camboya, según tengo entendido es uno de los mayores productores de pimienta del mundo. Así que por supuesto, en vez de hacer un ron especiado como muchas otras empresas, la gente de Samai tiene también un ron «pimientado». Samai, por cierto, significa Moderno.

En copa el Samai se ve como de color miel aunque con destellos más amarillos que los típicos destellos naranjas de la miel. Se siente casi como un ron agrícola y su color me recuerda bastante al Clément Select Barrel, y es por eso que no dejo de pensar que pueda ser un ron agrícola. Por supuesto, luego lo olí y probé y leí la composición y me di cuenta que no es. Es bastante rígido y denso, mostrado más por lo rápido que se detiene el líquido dentro de la copa, aunque las lágrimas descienden con una marcada velocidad, nuevamente haciéndome pensar en ron agrícola, pero supongo que el hecho de tener menos de dos años de añejado también reflejan esto.

En nariz es un ron que evoca mucho la zona en donde es hecho, con aromas que me recuerdan a la salsa miso, tabaco, soya, melaza, azúcar morena y pasas. También un marcado contenido frutal de banana y piña, muy maduros los dos y casi al punto de ser peligrosos para el consumo. Es uno de esos rones que felizmente dejaría bajo la nariz durante largo rato, disfrutando tantos matices.

En boca es bastante agradable, con sabores que son predominantemente dulces, pero no tan dulces como su inclusión de miel te haría pensar. Tiene sabores como de corteza de croissant, cereal, melaza, azúcar morena, vainilla, caramelo e incluso una nota como de vino dulce tipo el Manischewitz. También tiene un componente de frutas, pero a diferencia de en nariz, no son tan fáciles de diferenciar. Cabe destacar que en boca y en general se siente como un ron con buenos sabores y variados, pero no es necesariamente un ron complejo, aunque sí se le sienten esos matices del uso original de las barricas, en donde se aprecian jerez y miel, así como un retrogusto algo especiado en donde aprecio tierra mojada, masala y notas ligeramente dulces.

En líneas generales, creo que el origen venezolano de los creadores del Samai está muy relacionado con su sabor, pues ciertamente tiene un estilo muy venezolano en su sabor. Cabe destacar que me parece que el ron venezolano es uno de los mejores exponentes del ron de estilo español y que ciertamente es un ron que vale la pena que cualquier persona del mundo pruebe, pero al mismo tiempo viniendo de Camboya, lo menos que esperaba era que el ron tuviese ese sabor estilo venezolano. El Samai funciona como una exploración de qué pasaría si hacemos un ron al mismo estilo que se hacen en Venezuela pero del otro lado del mundo, y para mí funciona bastante bien, siempre que tu paladar esté acostumbrado y le guste el ron venezolano. Si no es así, la recomendación sería probar este con un ron venezolano tipo Ocumare, Pampero, Cacique o Santa Teresa, y comparar.

Sin embargo, revisando un poco en internet sobre este ron, veo que su mayor problema es el precio. Entendiendo que viene de un lugar «exótico y lejano», es relativamente normal que tenga un precio mayor al de muchos otros rones más cercanos. Pero cuando un ron de entre 1 y 2 años de añejamiento está entre $65 y $130 (un rango que es el doble), hay mucho más que esperar del ron. Quizá en su continente de origen tenga un mejor precio y eso lleve a esa parte del mundo a probarlo con mayor goce.

Ficha Técnica:
Fabricante: Samai Distillery
Nombre del Ron: Gold Rum
Marca: Samai
Origen: Camboya
Materia prima: Melaza
Edad: 1 a 2 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Crux – Guild (Corona Larga)

Han pasado un poco más de tres años desde la última vez que probé este cigarro; incluso en esa época todavía tenían la anilla vieja y la verdad es que desde que cambiaron el diseño a uno más moderno he querido tener esa anilla en la colección. La liga sigue siendo la misma, que realmente me sorprendería si la cambian, porque no tenía nada de malo y al menos en papel parecen hojas fáciles de encontrar, además que siguen siendo fabricados por Plasencia en Nicaragua. Originalmente probé el robusto extra de este cigarro, pero este corona larga es el de menor cepo de su vitolario y para un cigarro que ya de por sí era fuerte, este me ha llamado bastante la atención como será desde que llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler de mayo.

La capa es ligeramente imperfecta, aunque generalmente lisa y con pocas variaciones de color y brillo. Tiene aromas a tierra mojada, hierbas secas y una nota ligeramente picante, que se repiten en la tripa, sin duda por lo pequeño del calibre del cigarro y por lo intenso de esos aromas en la capa. Pero la calada en frío sí presenta algunos aromas distintos, que incluyen madera, ralladura de naranja y algo de nuez moscada. Mientras me preparo para encender el cigarro el cielo se nubla y comienza a caer una ligera llovizna con muy poco viento, creando el momento ideal para fumar, al menos en mi opinión.

El Guild comienza potente, intenso y envolvente en sus notas a pimienta, azúcar morena, nuez moscada, cuero y café. La intensidad es alta desde la primera calada, con humo abundante y un retrogusto que es mucho menos intenso de lo que esperaba, especialmente con este cepo y esta cantidad de pimienta en el paladar. Cada calada es fuerte y abundante y eso me lleva a fumarlo con una inmensa calma, dejándome analizar cada calada y, muy para mi sorpresa, sin hacer más nada durante la fumada; no reviso el teléfono, no leo, no converso sino que disfruto cada calada.

Cuando iba por el segundo tercio llegó un amigo de visita que le tenía que dar unos cigarros y nos quedamos en la puerta hablando… por el mismo tema de la conversación el cigarro comenzó a apagarse, quizá porque no le estaba dando tantas caladas como debía, por lo que se me apagó dos veces y lo reencendí con el mayor cuidado del mundo. Sí me di cuenta que los sabores estallaron y en verdad era difícil concentrarme en las dos cosas, por lo que despedí a mi amigo y entré rápido a seguir disfrutando de esta delicia (el más sociable, claro). Los sabores de nuez moscada, ralladura de naranja, cuero y pimienta se destacan en el segundo tercio, la intensidad se reduce un poco permitiéndome probar libremente el retrogusto, que ahora incluye más pimienta, pero también naranja. En términos técnicos, con excepción de esas dos apagadas por distraído, sigue quemando muy bien, humo abundante y buena velocidad.

En el último tercio las cosas no terminan tan bien para el Guild, pero no por sabor o quemada, pues llegué a quemarme los labios casi que con placer, pero la nicotina también apareció intensamente y esto hizo que los dos tercios previos fuesen una experiencia mucho más positiva que el último. En términos de sabores, el último tercio es fuerte de cuero, al punto que supera a casi el resto de los sabores, que se sienten muy poco, salvo una nota dulce que aparece y desaparece casi tan rápido que me pregunto si realmente estuvo ahí, pero le da una dimensión interesante a los sabores. Quizá mi única decepción es que esos sabores a café que sentí en el primer tercio no se mantuvieron por más tiempo, pues la combinación estaba fenomenal. Al cabo de una hora y 10 minutos, este Guild llega a su fin.

El Guild en corona es mucho más intenso que en robusto, y esto es algo que puedes cambiar el nombre del cigarro por cualquier otro y será verdad porque las vitolas como corona siempre van a ser más intensas que las de robusto, pero también me agradó mucho más la experiencia, particularmente porque soy mucho más partidario de los robustos que de los corona, pero en este caso fue una experiencia diferente también. Los sabores siguen ahí como en la fumada original y en ese sentido es similar, pero la intensidad de esos sabores es completamente distinta y es quizá uno de los productos que gustosamente compraría más en esta vitola, especialmente porque al ser de 5,5 pulgadas de largo, la fumada es casi tan larga como la de un robusto normal y eso es un factor muy destacado a la hora de elegir entre los dos y cuando los dos tienen un precio similar que ronda los $9, es el corona con el que me iría.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Crux
Modelo: Epicure
Dimensiones: 5½ x 42
Tamaño: Corona Larga
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 88