Tatuaje – Avion (FT140)

Como buen fumador con amigos fumadores, a veces nos ponemos de acuerdo entre todos para adquirir una caja y, aunque al principio éramos más comedidos con las cantidades y abarcado, llegando a ser hasta cinco personas para comprar una caja, en los últimos años cuando somos dos es bastante y si es una caja que te gusta, le dices a menos personas. Pero tengo un amigo con el que casi exclusivamente compro todos los cigarros, que fue porque me sorprendió un poco cuando me dijo que compró una caja junto con otra persona. Me sentí engañado en un tipo de relación man-bro, pero igual me regaló uno de los cigarros que compró, que es este box press perfecto, lanzado originalmente hace un poco más de diez años, como una extensión de la línea Fausto.

Uno de los puntos más característicos del Avion es que promete ser una fumada bastante potente y ya de por sí en los aromas se siente contundente, destacando aromas a cuero y pimienta en la capa, aunque en el minúsculo pie apenas si se sienten notas de paja. La calada en frío sí presenta la pimienta que estoy seguro me recibirá desde las primeras caladas, pero quizá lo más destacado al menos en frío de este cigarro es la oleosidad de esa capa, que casi pareciera tener escarcha cuando la ves de cerca.

Pero muy para mi sorpresa, el Avion no comienza con un golpe de pimienta, sino más con una combinación de cuero y tierra, aunque incluye notas sutiles de pimenta, pero nada tan fuerte como lo que suelo prácticamente temer de My Father. El humo es abundante y cremoso, y en el primer tercio hasta me atrevo a darle unos cuantos toques en el retrogusto sin que ello me lleve a consecuencias mayores. Es cuando el anillo de combustión comienza a superar ese cepo pequeño y a quemar más a todo lo ancho del cigarro cuando la pimienta comienza a ser más dominante en el tercio.

En el segundo tercio es la pimienta el sabor principal del Avion, con una intensidad que se coloca entre media y alta, pero toques de chocolate que acompañan al cuero y la tierra entre los secundarios. Sin embargo, la intensidad de la pimienta no es constante y esta reduce su abundancia superada la mitad del cigarro. Sí llegó un momento finalizando el tercio anterior que tuve que darle un retoque, pero fue solamente porque al encender un Perfecto es muy fácil hacerlo mal o que este no sea uniforme, así que fue un retoque preventivo. Aunque en la imagen apenas se note una ceniza, la verdad es que la del primer tercio se aguantó hasta unos segundos antes que hiciera esta foto.

En el último tercio sigo disfrutando del Avion, pero honestamente me gustaría que se acabara rápido, sobre todo porque aunque los sabores están bien y tienen su variaciones mínimas, se está calentando bastante y hace que la fumada sea un poco incómoda, además que como buen perfecto, se va a haciendo más pequeño en cada calada. Cuando me quedan como cinco minutos de fumada la pimienta regresa con el triple de potencia, como un indicador que ya es hora de dejar el cigarro. Para el momento ya había pasado una hora y 40 minutos.

Aunque estaba listo para terminar el cigarro mucho antes que este se terminara realmente, el Avion de Tatuaje realmente me pareció interesante y agradable, aunque tengo la sensación que lo disfrutaría mucho más en un formato menor. Con excepción del último tercio, la pimienta es balanceada y en general hace al cigarro poderoso, pero con una buena cantidad de matices y complejidad. El Avion ha estado disponible durante más de una década, y habiéndolo probado ahora, no me extrañaría que dure mucho más. Si eres de los que les gustan los cigarros fuertes, el Avion es una excelente opción para mantener en tu humidor regularmente.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Avión
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: FT140 (Perfecto)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 88

Aspira – Natural (Churchill)

Casualmente hablando de tabacos el otro día con un amigo fumador, porque eso es lo que hablamos entre fumadores, aunque mi esposa no me crea. A veces me pregunta «¿y de qué tanto hablan?» y yo le digo «de tabaco»… «¿solamente?», me pregunta. «Bueno, a veces hablamos de encendedores, de guillotinas, de humidores y de cigar caddies también», le digo. Pero en esa conversación que menciono hablamos de una búsqueda de Opus X que había hecho recientemente y en donde encontré una caja de ellos en $2800 (dólares americanos), antes de darme cuenta que la caja no contenía cigarros, sino que era solo un humidor. A partir de eso hablamos que, efectivamente, hay mercado para todo y hay distintos tipos de target para cada producto. Así como existen los Opus X y los Davidoff, y la gente que está dispuesta a pagar lo que pagan por ellos y disfrutarlos, también existe un mercado de cigarros que no superan los $5 y de personas que están dispuestas a pagar eso y solo eso por disfrutar la fumada. Son personas completamente distintas entre estos dos públicos, siendo los primeros gente que puede dedicarle gran parte de su vida y fondos a fumar, y en el otro espectro gente que simplemente tiene otras prioridades en la vida, pero que igual disfrutan fumar y dedican una porción de su dinero a ello. Luego estamos las personas como yo, que no tenemos un jet privado y conseguimos un cierto equilibrio en el que podemos pagar cigarros de $8+ y dedicarle un rato a la fumada sin que eso afecte en gran manera el presupuesto.

Pero la gente de Tabacos y Vitolas me obsequió alrededor de diez de sus cigarros de bajo costo, con doble propósito: reseñarlos y también abrirlos un poco hacia el mercado local, pues entre fumadores es común no querer comprometerse con una caja de un cigarro que no conoces, por lo que comprar un mazo entero de uno de estos cigarros puede parecer un compromiso difícil de mantener, así que aquí pongo de mi parte y los pruebo. El Aspira lleva por nombre precisamente lo que no debes hacer con el cigarro, pero eso es algo que no acabo de entender ni voy a entrar en detalle, pero es fabricado por Plasencia Cigars en Honduras. Aunque en principio me parecía que la capa podría ser Habano, en realidad es Sumatra, cosa que pude determinar en las primeras caladas, si no es porque entre los aromas principales encontré bosta, establo y tierra. La tripa me presenta aromas de tierra mojada, bosta y pimienta, y finalmente la calada en frío presenta nueces verdes, tierra mojada y un toque herbáceo. La capa es bastante lisa y le da una apariencia atractiva al Aspira Natural.

El Aspira enciende bien, de manera uniforme y con un anillo de combustión bastante recto y una velocidad de quemada normal, quizá un poco más acelerada de lo que consideraría para un cigarro de estas dimensiones, pero nada preocupante. El humo tiene una sensación bastante cremosa, densa y abundante en cada calada, presentando sabores muy sutiles a nueces, herbáceo y un toque suave de pimienta. Estos sabores se mantienen en esta intensidad, siendo únicamente el de pimienta el que aumenta un poco a lo largo del tercio, pero no así aportando intensidad ni complejidad a la fumada que, sin más, se vuelve bastante plana.

En el segundo tercio aparecen más sabores, pero no por ello el cigarro mejora mucho. El de nueces sigue siendo el principal, pero también aparece un sabor a papel mojado que causa la misma impresión que los sabores de tiza en otros cigarros, y es que le dan como una gran dimensión de sabor a nada al cigarro. A partir de la mitad aparecen notas sutiles de anís y café americano, mientras que los sabores herbáceos continúan su tendencia de segundo plano y la pimienta es lo único que se aprecia en el retrogusto. La quemada sigue siendo decente, aunque un tanto rápida, necesitando apenas 35 minutos para marcar el ecuador del cigarro, pero el humo se mantiene cremoso y abundante.

Con pocos cambios llega el último tercio del Aspira Natural, incluyendo muchos de los mismos sabores del tercio anterior, incluyendo nueces como principal y herbáceo como secundario, pero con picos llamativos del sabor de café y la aparición, sobre todo en el final del sabor, de maní. El humo sigue siendo cremoso y abundante, pero en la segunda mitad quema mucho más rápido que en la primera, haciendo que la fumada en total alcance una hora y 15 minutos, que en un churchill es bastante corto, pero tampoco fue un cigarro que quisiera extender demasiado.

Al final, el Aspira Natural no es el cigarro para mí, pero eso no quiere decir que debería desecharlo o que sea un cigarro malo, pues en todos sus aspectos técnicos (construcción, quemada, tiro, humo y consistencia) se comporta de maravilla, incluso sin presentar toques desagradables ni nudos en su tiro. El hecho es que hay cigarros para cada quien y si estás dispuesto a pagar poco por la experiencia de fumar, la verdad es que hay varias opciones y Aspira es una de ellas. Gracias a Tabacos y Vitolas he podido encontrar varias y siempre es bueno ver más y más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars / Famous Smoke Shop
Marca: Aspira
Modelo: Natural
Dimensiones: 7 x 48
Tamaño: Churchill
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua
Precio: $3,00
Puntuación: 76

Cezar Bronner – 1956 Cabinet Selection (Belicoso)

Una de las marcas posiblemente menos conocidas de República Dominicana, o al menos se encuentra entre ellas. Este cigarro lo probé originalmente en vitola corona y lancero cuando visité Santo Domingo, más específicamente en la tienda Cigar Market. La verdad es que quedé maravillado con el corona, tanto que le di 94 puntos y lo coloqué entre mis cigarros preferidos de 2020. Ese gusto me llevó a tener altas expectativas por el lancero, que lamentablemente no se cumplieron. Curiosamente, la marca siempre estuvo pendiente de mis comentarios en redes sociales y no solo fueron agradecidos con los comentarios positivos, también fueron directos con los negativos, nunca descalificando mi experiencia, sino más bien dispuestos a escuchar cuáles eran mis comentarios. A raíz de publicar al corona en mi Top 25 2020, me escribieron para darme las gracias y para preguntar si lo había probado en belicoso. Yo les dije que no y me dijeron que me lo recomendaban, pues es la vitola para la que fue creada la liga. Ante esto realmente tenía que probarlo y, afortunadamente, la gente de Cezar Bronner me ayudó con eso también.

El Cezar Bronner en belicoso se ve obviamente más grande e imponente, pues las otras dos instancias en que lo he probado han sido cigarros más pequeños y/o delgados. Sin duda me llamaba la atención visualmente poder constatar si pueden mantener la misma calidad de construcción en un formato mayor, y el cigarro se ve bastante bien, con una cabeza bastante redonda, incluso más de lo que pensaría de un belicoso. Pero el cigarro además tiene un box press irregular, en el que tres de las esquinas son bastante redondas y la última es muy recta, como si toda la presión del box press se hubiese concentrado en ese punto. Pero el cigarro se siente bien construido, pesado y nada me hace pensar que no fumará bien. Tiene aromas interesantes en su capa de apariencia irregular y «toothy» (corrugada), que destacan chocolate, madera y cuero. En el pie se sienten aromas que parecen completamente divorciados de la capa e incluyen cebada, pimienta y madera, pero no la misma madera de la capa. Finalmente lo pico con la doble hojilla en un corte plano diagonal y la calada en frío ofrece aromas de chocolate, café, cuero y madera.

Este es uno de esos cigarros que la calidad de la fumada se refleja en la ceniza y esa ceniza es blanca, sólida y muy uniforme, que se cae un momento después de tomar la foto, pero al llegar al suelo (que es grama) no se rompe, sino que se queda como un bloque de ceniza… que luego tengo que pisar porque tengo una bebé que gatea por todas partes y tiene la tendencia a agarrar lo que le llame la atención y metérselo en la boca. Pero es el cigarro el que quisiera yo meterme en la boca constantemente, pues sus sabores desde la primera calada son realmente deliciosos, destacando una cantidad enorme de café cremoso, como cuando pides un espresso de máquina y este viene con crema propia del café, también tiene un toque suave de pimienta que simplemente existe para potenciar el resto de los sabores, que incluyen marshmallow tostado, como cuando lo pones sobre una fogata, cáscara de limón amarillo, pan tostado (pero como el típico pan de pueblo) y una cantidad respetable de chocolate negro hacia el final del tercio. El retrogusto es de almendras con horno de pan, pero hacia el final del tercio se sienten notas de bourbon y de madera. Los sabores fluyen constantemente por el cigarro y van evolucionando desde el inicio, dándome una sensación compleja desde la primera calada, y los cambios son sutiles, más o menos al mismo ritmo que este párrafo, si leerlo te tomara media hora, como me tomó a mí superar el primer tercio.

En el segundo tercio el sabor de chocolate supera al de café, más que todo porque el café se suaviza bastante, pero la pimienta sigue como sabor secundario, potenciando el resto de los sabores. El marshmallow sigue presente, pero en una nota distinta al tercio anterior, pero muy parecido. El sabor de pan sigue ahí, pero es más como genérico, quizá menos complejo. Cuando supero la mitad del cigarro el chocolate pasa de esa complejidad de un chocolate negro e intenso a una sensación más cremosa de un chocolate con leche, con menor porcentaje de cacao. El café desaparece al superar la mitad del cigarro, mientras que el retrogusto también se simplifica bastante, destacando almendras y madera, pero deshaciéndose del bourbon.

El último tercio eventualmente llega y realmente me ha tomado bastante tiempo llegar hasta aquí. Afortunadamente tengo una cierta experiencia fumando que me permite fumar más lento para conseguir más sabores, pero que si no la tuviera me hubiese fumado este cigarro muy rápido, pues realmente está muy sabroso. Aparecen notas abundantes de nuez moscada y regaliz negra al inicio de este tercio, las cuales en lo personal no me encantan, pero son un toque muy agradable en el cigarro, dándole un buen cambio de la nota dominante de chocolate (en distintas presentaciones) que había sentido hasta os momentos. Pero al poco rato el chocolate regresa como sabor predominante, acompañado por un marshmallow tostado, pero al punto que lo dejaste demasiado tiempo al fuego y se quemó por algunas partes y eso te da un sabor amargo al comerlo, pero eso no hace al cigarro desagradable, solo le da una nota más tostada al marshmallow, manteniendo ese índice cremoso a la fumada. Hacia la mitad de este último tercio aparece un sabor que me recuerda a las galletas saltinas; es sutil, pero imposible de ignorar. Me cuesta soltar el cigarro y lo fumo hasta quemarme los labios, aunque en ningún momento se calienta ni el taco ni el humo, solo que ya no me daba para seguirlo fumando. Eso me tomó una hora y 50 minutos.

Realmente quedé impresionado con este 1956 Cabinet Selection y me queda muy claro que esta era la vitola que tenía que probar siempre, pues en belicoso los sabores se destacaron y no tuve ese «apuro» que siento a veces con los coronas, como sabiendo que no va a durar mucho. Lo cremoso, picante y variado de este cigarro me hace agradecer que tengo una caja de ellos (la caja es de 10 cigarros), pero también es algo que quisiera tener muchos más, pues entre la rareza del cigarro y la calidad de la fumada, hasta un cierto temor tengo que sea muy comercial y que se consiga menos. Pero sin duda que esta calidad merece ser más conocida. Por mi parte, luego de colocarlos en el Top 25 de 2020 me parece que el corona dejó la barra bastante alta para este, pero después de probarlo no me extraña que lo sobrepase.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Cezar Bronner
Modelo: 1956 Cabinet Selection
Dimensiones: 6 x 56
Tamaño: Belicoso
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: N/D
Puntuación: 96

Flor de Copan – Classic (Corona)

Esta afición del tabaco me ha llevado a hacer buenos amigos a lo largo de los seis años que he sido parte de ella. Entre ellos, no todos son aficionados del tabaco principalmente, y he podido conocer personas del medio de chocolates, destilados, café, sommeliers y demás. Algunos quedan más cerca o más lejos, pero definitivamente el que queda más cerca de mi casa es Café Grano a Grano, quienes tienen una tostadora de café y cada vez que los visito nos sentamos a conversar, tomar café y también a fumar. Debido a que en casi todos los casos yo pongo los cigarros (y si ellos ponen el café, tiene todo el sentido del mundo), en una ocasión reciente que los visité me regalaron un cigarro, sabiendo que no es gran cosa, pero dispuestos siempre a compartir… y ese es el objetivo de estas reuniones.

Me llama la atención que toda información que consigo en internet de este cigarro proviene de páginas alemanas, aunque el cigarro es hecho en Honduras. Se trata de una vitola corona de 5,5 pulgadas de largo por 40 de cepo, que no pretende ser de una gran clase ni tampoco creo que lo sea, sino un cigarro para disfrutar idealmente con un café, gracias a su capa Connecticut, también hondureña. Siguiendo la tónica de esa hoja, en la capa tiene aromas a paja y cuero, con notas ligeramente más fuertes de estos dos y la inclusión de té en la tripa. En la calada en frío se aprecian pimienta de guayabita (pimienta dulce), paja y miel.

Pero el Flor de Copan comienza interesante, con mayor fortaleza de la que esperaba y mostrando sabores desde la primera calada, entre los que destacan paja, té y cuero, con una nota de intensidad moderada a pimienta, que realmente es inesperada. En general los sabores se aproximan con bastante insistencia hacia dulces, pero esa nota picante es más fuerte de lo que esperaba, lo que me lleva a disfrutar lentamente del cigarro, con poca inclinaciones hacia el retrogusto, y fumarlo lentamente.

La construcción del Flor de Copan Classic es soberbia, dándome una ceniza que casi ocupa la mitad del cigarro, que con un cepo de 40 ya es bastante destacado. El humo es abundante y denso, mientras que los sabores parecen haber desechado el té y haberlo sustituido con miel, manteniendo los mismos de paja y pimienta, esta última sobre todo en el retrogusto. La verdad es que los amigos de Grano a Grano solamente me dieron uno y, por cuestiones de tiempo, no he podido disponer de suficiente para pasar a visitarlos y que me dé tiempo de fumar un cigarro, así que no he hecho la armonía que más me llama la atención con este cigarro. No obstante, tiene una intensidad media que realmente creo que sería hasta demasiado para cualquier café que no sea espresso.

Para el último tercio la ceniza sigue igual de prominente, mientras que en los sabores la pimienta es la que toma la delantera, pero seguida muy de cerca por la miel, dejando en segundo plano a la paja. El Flor de Copan es una prueba más de lo diferente que puede ser un cigarro si asumimos que será suave solo por la capa. La intensidad de este llega a media-fuerte en el último tercio y, aunque los sabores nunca han sido demasiado abundantes, la riqueza de los dos más destacados ha sido sobresaliente y ha demostrado una complejidad sencilla pero no por ello inexistente. Al cabo de 75 minutos, el Flor de Copan llega a su fin.

Una buena fumada en un cigarro que realmente destaca sabores y una de las razones por las que tiendo a ver más el cepo del cigarro que su capa antes de asumir la intensidad de lo que será la fumada. Esta solo me hace pensar que tengo que visitar a los amigos de Grano a Grano muy pronto y llevarme un par de ofrendas a cambio de estos. Flor de Copan es fábrica para diversas marcas provenientes de Honduras, entre las que destacan Quintero y Zino, pero es la primera vez que pruebo el cigarro directo de la fábrica y realmente me impresionó y es algo que quisiera volver a probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Flor de Copan
Marca: Flor de Copan
Modelo: Timeless Nicaragua
Dimensiones: 5½ x 40
Tamaño: Corona
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Connecticut)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $6,00
Puntuación: 86

Soledad – Maduro

El Soledad Maduro es uno más del portafolio de productos de Tabacos y Vitolas en Venezuela, que me pidieron reseñara a fin de dejarle saber un poco a la gente qué esperar de un cigarro como este. El Soledad es hecho en Honduras con tripa larga, pero no deja de ser un cigarro «barato», alcanzando unos $3 por unidad en el mercado local. Siendo un cigarro de tripa larga, lo más normal es que sea hecho a mano, como de hecho lo es e incluye tripa de Honduras y Nicaragua bajo una capa Connecticut maduro ecuatoriana que nunca había oído pero inmediatamente me hace sospechoso.

Precisamente, retando lo que parece vs. lo que es, el Soledad Maduro se siente bastante ligero en mano, además que se nota que el capote es bastante más claro que la capa, lo cual no sé si es un error de fabricación o algo que los torcedores hicieron a propósito, que he visto en otros cigarros. Pero se trata de una capa Connecticut, que suele ser muy clara, y no puedo evitar pensar que pueda ser un oscuro inducido artificialmente, no porque sea plástico, sino porque es más como el típico betuneado que he mencionado antes, en donde las hojas son «pintadas» con una solución aceitosa de origen vegetal, que le da un color más oscuro. Esta solución, más como un jarabe, contiene aceites esenciales, melaza y otros componentes que no son necesariamente públicos. Los aromas de la capa parecieran confirmarlo, pues incluyen toques cítricos de cáscara de naranja y algo de madera y bosta. En la tripa se aprecian aromas de madera, nuez moscada, chocolate y suave de pimienta, mientras que la calada en frío muestra chocolate y una sensación entre mentolada y herbácea.

Pero el Soledad quema bastante bien y normalmente en un cigarro betuneado notarías como esa «pintura» se quema junto al anillo de combustión y se suele ver una parte oleosa justo en esa línea, que en el Soledad Maduro simplemente no está, así que insisto con mi tema que el cigarro es un misterio. El tiro es bastante apretado, lo que me lleva a fumarlo lento y que me tome una media hora superar el primer tercio, con sabores que incluyen notas bastante sutiles de chocolate, avellanas, café y bosta. Precisamente por ese tema de los sabores sutiles el cigarro se siente con una intensidad entre baja y media, una vez más añadiendo al misterio de lo que esperaría con uno de este color.

Con todo y que le hice un corte en V, lo cual suele garantizar un tiro bueno… o al menos garantiza que si tiene problemas de tiro estos no son debido a un mal corte, el cigarro sigue teniendo un tiro bajo par. A partir de la mitad del cigarro este mejora, pero nunca llega a ser un tiro decente, aunque eso me hace fumarlo lento y sale bien para la foto con esa ceniza de buen tamaño. En el segundo tercio los sabores a chocolate desaparecen, pero los demás siguen en la misma intensidad y cantidad, con la aparición de notas esporádicas de madera, a la misma baja intensidad de las demás. El cigarro como tal tiene intensidad de baja a media, igual que en el tercio previo.

No hay cambio alguno en el último tercio, destacando solamente una tendencia a secar la garganta, quizá causada por una sensación picante que no es un positivo del cigarro sino simplemente un tema común de cigarros de bajo costo. El tiro sigue siendo bajo par, pero mucho más fumable que en el primer tercio y prácticamente igual que en el anterior. Sin mucho más, dejo al Soledad Maduro luego de un poco más de una hora de fumada.

Si no esperas mucho del Soledad Maduro, es muy posible que no te defraude. Pero su color y tamaño hacen pensar en una fumada intensa, pero el resultado es una fumada bastante suave, pero ideal para combinar con un single malt, una cerveza con cuerpo o algún destilado de sabor fuerte, pero no lo recomendaría para fumar solo pues vas a sentir que te falta algo. Esa sequedad en la garganta que apareció en el último tercio era mi cuerpo pidiendo a gritos que combinara este cigarro con algo, y sería casi un pecado no hacerlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Famous Smoke Shop
Marca: Soledad
Modelo: Maduro
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut maduro)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $3,00
Puntuación: 73

Ron: Cacique Antiguo

Probablemente entre mis tres rones preferidos, aunque me impresiona que no lo haya reseñado antes. Cosas de la costumbre, que de siempre querer tenerlo, cuando lo tengo termino atesorándolo demasiado. Tanto que ni para una cata lo saco. Pero, finalmente lo saqué.

Muy para mi sorpresa, Cacique Antiguo es elaborado por Destilerías Unidas, mejor conocida como DUSA, y mucho mejor conocida por el lugar de origen de Diplomático. En Venezuela, tanto Pampero como Cacique son hechos en la misma destilería y son parte de la misma empresa: Diageo, pero dado que Diageo no tiene destilería propia, utiliza los servicios de destilación de empresas como Dusa. Pero el Cacique Antiguo es sin duda hecho bajo los parámetros de su maestro ronero, Luis Figueroa, al igual que todos los productos de Cacique y Pampero.

Cacique Antiguo tiene una producción limitada anual y es de los mejores rones producidos en alambiques de cobre con mezclas de hasta 12 años de edad. El producto fue lanzado en el año 1999 para celebrar el milenio, por lo que en ese momento se llamaba Cacique Millenium, y luego pasó a ser Antiguo. El diseño de su botella plana, tapa de corcho, etiqueta transparente y letras plateadas realmente le da un aspecto diferente entre los rones venezolanos y por ello tiene un precio bastante alto dentro de nuestro mercado, al igual que afuera.

Su presentación es de 700ml y está embotellada a 40% de alcohol.

Se trata de un líquido en copa de color ámbar oscuro con destellos cobrizos, pero muy pocos destellos en sí. No porque sea opaco, sino porque su color es realmente oscuro. Tiene una densidad media, alcanzando la quietud en copa un corto rato después de girarlo por su interior, por el que descienden lágrimas de lentamente y separadas.

Entre los aromas principales recién servido puedo apreciar un fuerte componente de notas frutales, incluyendo compota de «frutas», o lo que en España llaman «macedonia», que aquí era la propia compota que tenía un poquito de cada fruta. Pero también se aprecian notas individuales de pera, piña, pulpa de naranja, manzana roja, notas florales, malteadas, ruibarbo, granada y notas más suaves de caramelo y madera. Me voy a tomarle fotos a la botella y a mi regreso vuelvo a apreciar aromas, y la verdad es que no encuentro nada nuevo, salvo la adición de más notas florales.

En boca es de sabores francos, destacando notas dulces y ácidas en principio, entre las que destacan fresa y manzana, pero luego aparecen notas menos frutales pero igualmente llamativas, como café verde, pimienta, toffee y pistacho. Ciertamente es menos complejo en boca que en nariz, pero el retrogusto muestra notas de chicle, manzana, fresa y una mezcla entre yerbabuena y eucalipto que no defino por completo.

No es de extrañar que el Antiguo está entre mis rones preferidos, especialmente para fumar, pero para tomar solo también es muy bueno. Con unas gotas de agua o con algo de hielo la experiencia no es tan buena, principalmente porque con la dilución del líquido no hay mayor exposición de los sabores, sino una simple dilución de los sabores también. Pero como está ciertamente es un producto que disfruto bastante.

Hace unos años, antes de la hiperinflación y de la alta participación del dólar en el día a día del venezolano, era posible conseguir este ron por unos $12 a $15. Hoy, que muchos rones locales están alcanzando precios internacionales, el Antiguo está entre los más caros dentro de su categoría. Es una lástima, pero puedo decir que bien los vale.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas, S.A. (DUSA)
Nombre del Ron: Antiguo
Marca: Cacique
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 a 12 años
Precio: $75
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 95