Ron: Ron del Barrilito 3 Estrellas

Muchas veces llamado un ron «incomprendido» o «misterioso», me parece que el 3 Estrellas de Ron del Barrilito se ha ganado mucho esa incomprensión por su nombre tan poco distintivo y el hecho que es un ron de Puerto Rico, de donde la mayoría de la gente conoce Bacardí y muy poco más. Sin embargo, también pasa que porque Bacardí es la de mayor renombre, muchos piensan que las otras marcas de Puerto Rico se surten de Bacardí también.

Sin embargo, en el caso de Ron del Barrilito, efectivamente se surte de Bacardí y es un blend de alcoholes de columna añejados hasta seis años. Este blend o mezcla se realiza y luego es envasado en barricas de jerez. Curiosamente, la página web de la marca menciona que las barricas de jerez son vintage, lo que me hace pensar que no son de primero o segundo uso, sino que pueden tener mucho más. Pero la página web también menciona que este es el ron más antiguo de Puerto Rico y que el blend en realidad es de rones entre 6 y 10 años.

La botella es de un estilo bastante vintage también, con imágenes que evocan un producto creado en los años 50 o antes. El ron es embotellado a 43% de alcohol.

En copa este ron tiene un color bastante claro, dorado casi amarillento en sus destellos, como si se tratase de un ron mucho más joven de lo que dice. Sin embargo, la página web destaca que el ron no tiene coloración, salvo para afinar y estandarizar el producto.

En nariz es sorprendentemente sencillo, destacando notas de azúcar, caramelo y un cierto ahumado misterioso, pues la nota ahumada tiende a ser por una guarda bastante larga o un charreado bastante intenso en la barrica. En ambos casos esto suele destacarse en la descripción del producto, pero no hace mención de ello. No hay muchos más aromas, aunque quizá una nota tostada de nueces y una de tabaco, que no se aprecian en todo momento.

En boca el Ron del Barrilito me recuerda nuevamente a ese sabor ahumado, casi al punto de compararlo con el sabor de un whisky, con una nota dulce destacada y sabores sorpresivamente sutiles a jengibre y canela. Tiene una permanencia muy corta, por lo que tuve que darle dos o tres sorbos para poder apreciar los pocos sabores que tenía y en poco tiempo desapareció mi muestra. Alcancé a percibir tabaco y ligeras notas de jerez seco. Pero no mucho más.

Dicho todo lo anterior y el hecho que la marca lo destaca como una experiencia bastante premium de ron puertorriqueño y de un gran producto, Ron del Barrilito 3 Estrellas perfectamente combinaría para hacer un cóctel premium como un daiquirí sencillo o incluso una cubalibre, pero no lo recomendaría con un old fashioned, por ejemplo, pues su sencillez y final tan corto no me va a aportar mucho para superar el sabor del amargo, al menos en complejidad.

Es un ron que podrías tomar solo, pero yo no podría, pues me parece demasiado ligero… no es un sabor tan «ronero», por así llamarlo. Se le siente más la influencia del jerez que de los sabores más típicos del ron. Por su precio, simplemente no lo compraría.

Cabe destacar que Ron del Barrilito tiene varios productos y cada uno es «mejor» según el número de estrellas que tenga. Lo que me parece un poco extraño es la variedad de precios y que ninguno comienza en números competitivos. Posiblemente el más básico de sus rones es uno llamado Hacienda Santa Ana, que tiene un precio de $35, pero ya el 2 Estrellas cuesta $45, el 3 Estrellas cuesta $60, el 4 Estrellas no lo conseguí, pero el 5 Estrellas cuesta mil dólares.

Ficha Técnica:
Fabricante: Edmundo B. Fernandez, Inc.
Nombre del Ron: Tres Estrellas
Marca: Ron del Barrilito
Origen: Puerto Rico
Materia prima: Melaza
Edad: 6 a 10 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 89

Artisan – Nicaraguan Habano (Toro)

Esta es otra marca propia de Famous Smoke, vendida en Venezuela por Tabacos y Vitolas, quienes me lo obsequiaron a fin de probarlo y, si me gustaba, lo reseñara así que si estás leyendo estas líneas el resultado es bastante obvio. Esta marca Artisan es fabricada por Plasencia Cigars en Estelí (Nicaragua), siendo un puro nicaragüense de tripa larga con capa Habano, pero esto se traduce en una fumada relativamente suave, de intensidad media y bien equilibrado. Sigue siendo un cigarro de bajo costo, así que tampoco hay que tener expectativas que va a ser mejor que un Plasencia de primera línea, pero sin duda que el lugar done es fabricado ya lo hace interesante.

Como todos los cigarros de bajo costo, el Artisan Nicaraguan Habano tiene sus imperfecciones y ahí en la capa se nota una bastante grande, sin embargo esto me parece más algo que no pasó la inspección de control de calidad visual, pero una vez encendido no me causó mayor problema… quizá la quemada se hizo dispareja durante un momento, pero con las siguientes imágenes podrás constatar que no hubo mayor detalle. Esta capa imperfecta tiene aromas a paja, cuero y notas dulces, junto con esas mismas notas dulces en la tripa. Lo pico con la guillotina en V, prácticamente desempolvándola pues tenía un buen tiempo sin darle uso. La calada en frío me llama bastante la atención porque tiene un aroma muy curioso como de unas galletas de manzana que come mi bebé, pero también tiene una nota cítrica como del refresco italiano llamado aranciata, y las mismas notas dulces de las secciones anteriores. Tiene muy pocas notas de musgo, que he caracterizado mucho con los tabacos de bajo costo, así que eso es bueno.

El tiro de este Artisan es bastante decente, un toque más apretado de lo que me gusta, pero al menos produce humo abundante y sabores pegajosos a pimienta suave y cítricos, pero se siente casi como un Connecticut. No hay una inmensa cantidad de sabores, apenas destacando los dos mencionados y algunas sutilezas dulces, pero técnicamente se comporta de maravilla, aunque el anillo de combustión no sea exactamente recto.

Hace poco tenía una discusión (amigable) con un amigo fumador, quien es sommelier y mencionaba que la mayoría de los cigarros no tienen sabor alguno en el primer tercio, sino que es en el segundo y último donde los sabores aparecen, y que quien encuentre sabores en el primer tercio está mintiendo. Por supuesto que me tomó como 3 minutos cerrar la boca de la impresión y luego le dije que eso no es así. El primer tercio tiene sabores y estos en ocasiones pueden ser suaves, como es el caso específico de este Artisan, pero para nada están ausentes de sabor. Este en particular comenzó muy suave y casi tímido de sabores, pero en el segundo tercio muestra notas más dulces, afrutadas y de café cremoso y toques de pimienta.

No hay grandes variaciones cayendo en el último tercio, salvo notas de nueces en el retrogusto, pero sigue quemando muy bien con un anillo de combustión bastante decente y humo abundante. Lo más importante: quema bien y estos cigarros low cost que se anuncian como productos de tripa larga a veces se descubren solos en los últimos tercios, cuando comienzan a deformarse un poco y a mostrar trocitos de tabaco entre los labios después de cada calada, pero el Artisan se ha comportado de maravilla. Me toma una hora y media fumarlo hasta quemarme los dedos, lo cual es bien impresionante puesto que este tipo de cigarro normalmente dura mucho menos.

Hace como un mes estuve en una cata de ron que la dio un amigo que es sommelier. Este amigo en cuestión no es fumador, pero siendo sommelier debe saber de tabacos y como la cata era en el Caracas Cigar Club, aprovechó para encender uno. Afortunadamente cumplió con la primera regla de etiqueta de llevar sus cigarro y no martillar a alguien. Pero ese día caí en cuenta que tengo varios amigos sommelier y ninguno es fumador, pero es obvio que todos deben saber de tabaco. He visto a muchos de ellos que se sientan a fumar una vez al mes y siempre tienen unos cigarros sin anilla que ni ellos saben de donde los sacaron o tienen habanos falsos, y a veces hasta los comparten. Sí puedo justificar que si no es algo que te apasione ni estés seguro que te gusta, no tiene mucho sentido gastar una fortuna en cigarros y demás accesorios, pero sin duda hay que fumar algo que valga la pena. Ese es otro nicho en el que caben estos cigarros, adicional al de quienes pueden gastar poco en tabaco. Nuevamente gracias a Tabacos y Vitolas por el cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Famous Smoke Shop
Marca: Artisan
Modelo: Nicaragua Habano
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $3,00
Puntuación: 83

Aging Room – Quattro Nicaragua (Maestro)

Aprovechando el vacío del mercado, en el que nadie había traído este cigarro galardonado con el puesto #1 de Cigar Aficionado en 2019, los panas de Gentleman Brothers trajeron una caja de este cigarro en diciembre de 2020 y yo aproveché para comprar. Este cigarro es una colaboración entre Rafael Nodal de Aging Room y AJ Fernandez, quien no necesita introducción, realmente. Se trata de un puro nicaragüense fabricado por AJF. Nodal y Fernandez han sido dos personas que han sido centrales en la producción de los mejores tabacos que se han hecho en los últimos 10 años, aunque en posiciones muy diferentes dentro de la industria, por lo que esta colaboración es emblemática.

El cigarro se trata de un torpedo box press y básicamente lo compré así porque era la única opción que había, pero por lo general no soy una persona que le gustan los torpedos; porque se me tapan muy fácilmente… le puedo hacer el corte recto, el corte diagonal, el corte CigarVoss, el corte con punch, como sea y se me va a trancar así que me veo obligado a hacer más de un corte a lo largo de la fumada y ese tiro irregular me molesta bastante. Dame un toro, lancero, incluso un perfecto o un belicoso y me va bien, pero con los torpedos siempre voy asustado. El cigarro se siente pesado y eso es bueno, sobre todo porque no se siente tan grande y a 6 x 52 debería verse más grande. La capa tiene aromas a chocolate negro, caramelo, madera, pimienta y un toque muy leve de clavo, más hacia el pie. Lo pico con la doble hojilla diagonal y el tiro lo siento apretado, así que le hago un segundo corte diagonal contrario (corte CigarVoss) y el resultado es casi el mismo, así que le hago un tercer corte diagonal más arriba y el tiro se abre un poquito, pero en general el tiro está apretado. La calada en frío me da pimienta, chocolate, café, madera, caramelo y clavo, muy parecido a los aromas de la capa.

¿Ya les dije que el tiro está apretado? Una vez encendido esto no cambia mucho y se traduce en un humo no muy denso y escaso, pero igualmente siento esa bienvenida de pimienta, aunque es bastante leve. Le sigue una nota más fuerte de chocolate negro, caramelo y nueces, que hacen del cigarro una experiencia de complejidad que me gustaría fuese más intensa pero que el tiro no me lo permite. Sí logro masajear un poco el cigarro y eso mejora el tiro por momentos, pero rápidamente vuelve a su estilo de apretado, así que el disfrute siempre es corto. Sin embargo, al menos aseguro una fumada lenta.

El Quattro Nicaragua va evolucionando bien, pero hasta el momento no he llegado a un punto que me haga darme cuenta porqué fue el #1 de Cigar Aficionado. No quiero decir que no sea bueno, porque sí lo es, pero el tema del tiro realmente afectará la puntuación final y viniendo de AJF, eso no es común. Igualmente los sabores se sienten algo enmudecidos, apareciendo una cantidad mayor de pimienta en el segundo tercio y posiblemente eso es lo que haga que algunos sabores se repotencien ligeramente y aprecio las mismas notas de chocolate, caramelo y nueces, junto con algunas nuevas como crema y realmente no mucho más.

Los sabores son los mismos en el último tercio y llego a la conclusión que he llegado en otras ocasiones, y es que cada vez confío menos en las puntuaciones de Cigar Aficionado. Es un buen cigarro, pero no es una joya majestuosa, y la verdad es que con la puntuación que recibió se convirtió en un cigarro muy difícil de conseguir en su momento, pero desde hace unos meses lo he visto en muchas páginas, con muchas ofertas y eso simplemente no ocurre con cigarros de esta categoría. Quizá lo que me gusta menos del cigarro es la ausencia de matices y notas menores, pues lo que tiene son cuatro sabores que se sienten a lo largo de toda la fumada y no mucho más. En el último tercio el chocolate desaparece y la pimienta se potencia aún más, por lo que si no fuera por el tiro medio apretado (porque se ha soltado un poco), igual debería fumarlo lento. Pero al cabo de una hora y media, el cigarro llega a su fin.

El Quattro Nicaragua es un buen cigarro de AJ Fernandez y también es un buen cigarro de Aging Room, pero ambas marcas tienen cigarros mejores y por su precio hay cientos de cigarros mejores en el mercado. Para la posición que este logró esperaba algo más y este carece de complejidad, transiciones, matices y equilibrio. Ciertamente toda la fama que ganó este cigarro con su nombramiento creo que le hizo más daño que bien, pues se debe haber vendido bastante, pero si mi experiencia fue la misma con otras personas, pues no será un cigarro que sobreviva en el orden de los mejores que se han hecho. Es como cuando te pones el objetivo de ver las películas que han ganado el Oscar a mejor película año a año y vas muy bien con algunas, pero luego ves Titanic y te preguntas ¿por qué? Pues eso.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Aging Room
Modelo: Quattro Nicaragua
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Maestro (Torpedo)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 82

Famous – 365 (Robusto)

Yo supongo que este cigarro se llama 365 porque podrías fumarlo los 365 días del año, lo cual tiene sentido gracias a su precio, aunque fumar el mismo cigarro todos los días no debe ser tan chévere. Además, hay que fumar cigarros de todas las clases y precios, pero ciertamente este por su precio es muy amigable. En Venezuela los vende Tabacos y Vitolas, quienes me obsequiaron uno para que lo probara. El cigarro es fabricado en Honduras por una de las mayores fábricas del país, aunque Famous no indica cuál. Se trata de un cigarro relativamente rústico en su apariencia, pero si algo me ha demostrado esta muestra de cigarros de bajo precio que me ha dado Tabacos y Vitolas ha sido que si le das la oportunidad a que un cigarro te sorprenda, muchas veces lo hará.

El Famous 365 ciertamente no es un cigarro que quisiera fumar todos los días, pero sí es un cigarro que se ve bastante bien, destaca buena construcción y no tiene demasiadas imperfecciones para hacerme creer que sea de desecho. Menciona que es de tripa larga y nuevamente no hay nada que me haga dudarlo, aunque Famous sí hace mención que se trata de un cigarro rechazado por control de calidad, o lo que llamaríamos un segundo. Tiene aromas a paja y grama en la capa, muy sutiles que me hacen dudar si en realidad es una capa habano como menciona la página, o si es Connecticut. La calada en frío destaca aromas similares, incluyendo paja, establo y notas cremosas y ligeras.

El 365 comienza igual de sutil que las caladas en frío, con notas cremosas y de cereales, cuya combinación me hace pensar en granola con leche. También hay una nota de café, cremosa también y eso es lo que define principalmente el primer tercio: cremoso. Quema bien y produce humo abundante, y en el retrogusto tiene notas suaves de pimienta y algo de menta, pero ninguno de los sabores son abundantes, y quizá el mayor tema con el cigarro es lo rápido que quema, tomándome apenas 15 minutos superar el primer tercio. Dicho o anterior, el cigarro realmente destaca una buena calidad tanto técnica como visual, lo que me hace pensar que si es un segundo y aunque Famous no diga de donde es, los aprobados deben ser de una calidad excepcional.

En el segundo tercio el 365 comienza a desviar un poco su quemada, aunque nada que me preocupe y a la velocidad que está quemando tampoco creo que tenga tiempo de preocuparme. El humo sigue siendo abundante y los sabores muy decentes, manteniendo ese de granola/cereales del tercio anterior, pero ahora con toques cítricos y sus notas cremosas, pero en este tercio están más relacionadas con café que con el resto de los sabores y en general la intensidad es entre baja y media. Muy poco más que decir del cigarro más allá de lo impresionante que es su quemada, pero por su precio se comporta bastante bien.

Para el último tercio la quemada sigue bastante buena, los sabores son un tanto planos y esa suavidad e intensidad media-baja que dominaba la fumada desaparece, sustituida por una intensidad entre media y alta, pero no por ello quiere decir que sea agradable; de hecho, se hace muy picante y muy áspero en la garganta, por lo que lo dejo a un lado cuando todavía quedaban unos 10 minutos de fumada, pero que simplemente ya no estoy disfrutando. Sin embargo, para una fumada de una hora, que fue lo que duró, resultó ser una excelente opción.

Viendo un poco hacia atrás lo que he probado por cortesía de Tabacos y Vitolas, hay pocos que están de acuerdo a mi estándar, pero mi estándar va cambiando de acuerdo a la cantidad de cigarros que he fumado un día y mis finanzas. Lo que quiero decir con esto es que el Famous 365 y otros de Tabacos y Vitolas pueden no ser mi primera elección, pero a la hora de estar una tarde con unos amigos o en una parrilla, un cigarro como este funciona bastante bien como segunda o tercera opción del día o cuando simplemente quieres echar humo y conversar sin tener que prestarle atención a la fumada. Igualmente si estás aprendiendo a fumar y no quieres dejar tus ahorros en la primera compra, esta sería una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Famous Smoke Shop
Marca: Famous
Modelo: 365
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 82

Cachaça: Abelha Silver

Pe… pe… per… pero la cachaça no es ron. Sí, estoy al tanto de eso. Sin embargo, ambos son destilados de caña y siendo que es el destilado más consumido en Brasil, en donde solamente el 30% de lo producido es exportado, y que marcas trasnacionales como Diageo y Campari están reconociendo como un mercado de importancia, pues tenía que probar algo, especialmente porque esta llegó a mis manos por pura casualidad y luego de una pequeña revisión en el bar de la casa encontré una y posiblemente dos botellas diferentes adicionales.

La cachaça es el destilado nacional de Brasil, en donde se producen aproximadamente 2 mil millones de litros anualmente y se estima que cada habitante de este inmenso país consume 10 litros de cachaça al año, lo cual es un número brutal. En lo últimos años la cachaça ha pasado de ser un destilado barato y sencillo a la creación de productos con mayor añejamiento y menos calidad artesanal, lo cual puede ser bueno y malo para la industria.

Pero las diferencias básicas entre la cachaça y el ron crean un producto que también se mercadea diferente. Por ejemplo:

  • Durante la fermentación se permite colocar una base de maíz o arroz para acelerar ese proceso y darle sabor, mientras que el ron únicamente puede ser hecho a partir de derivados de la caña de azúcar y levadura.
  • La cachaça se destila a un grado alcohólico menor, saliendo de la destiladora entre 38% y 54% alcohol, mientras que el ron sale entre 68% y 85%.
  • Al igual que el whisky escocés solo puede ser de Escocia, la cachaça solo puede ser de Brasil.

Pero Abelha es una marca relativamente reciente y trata de presentar un método más artesanal a la hora de la creación de su destilado. Parte de la caña de azúcar utilizada para su producción es de cultivo orgánico de pequeños productores en el parque nacional Chapada Diamantina. Parte de lo que hace a este proceso «orgánico» es que las técnicas de cultivo que utilizan son menos dañinas para la planta y para el ambiente.

Por ejemplo, dado que la caña de azúcar es propensa a atraer insectos y plagas, justo antes de la cosecha las cañas de azúcar son incendiadas a fin de eliminar la mayor parte de estas pagas. El proceso de Abelha no quema la planta a fin de ahorrar el agua utilizada para apagar ese fuego y aumenta la biodiversidad en los cultivos. En menos de 24 horas posteriores a la cosecha la caña es lavada, triturada y el jugo de caña ha comenzado a fermentar, y a diferencia de los grandes productores, Abelha utiliza levaduras que crecen a partir de la misma caña de azúcar o que se encuentran en el ambiente y no le añade agentes aceleradores de ese proceso.

Luego de la fermentación, el mosto es destilado en un alambique de cobre de 400 litros de capacidad, lo cual suena como bastante pero en realidad es pequeño, como puedes ver en la imagen, por lo que se podría decir que Abelha es un productor «small batch». Adicionalmente, solamente utilizan el cuerpo de cada destilación, desechando lo que se llama la cabeza y la cola.

Una vez destilado, el líquido se deja reposar durante 6 meses en tanques abiertos de acero inoxidable, a fin de permitir que los alcoholes más volátiles escapen y se evaporen, y finalmente es embotellado a 39% alcohol.

Se trata de un líquido completamente transparente, sin partículas en suspensión ni película aceitosa, aunque se desarrollan lágrimas delgadas que descienden con relativa rapidez por dentro de la copa, normal en un destilado que no ha visto el interior de una barrica.

En nariz se sienten notas de miel, fruta fermentada y una frescura de grama recién cortada, como esperaría de un destilado de jugo de caña.

En boca se siente una mayor participación de ese sabor de miel, con notas dulces, y se repiten los sabores de grama y fruta fermentada, pero para un destilado de solo seis meses de añejamiento, se siente bastante suave y poco agresivo, al punto que podría considerar tomarlo solo o con algo de hielo.

No deja de ser un destilado de solo seis meses, así que la largura es bastante profunda y siento el líquido como llega hasta el estómago y una sensación de calor.

La marca también tiene otro producto llamado Gold que es envejecido 3 años en barricas, y espero poder probarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron (cachaça): Silver
Marca: Abelha
Origen: Bahia, Brasil
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 6 meses
Precio: $30
Densidad alcohólica: 39%
Puntuación: 84

Aladino – Corojo (Toro)

Prácticamente cualquier aficionado a los humos, esté consciente de ello o no, ha probado el producto o la influencia de la familia Eiroa. Aunque no sea un nombre que se coloque en primera plana de los productos, la familia Eiroa ha sido parte de la industria tabacalera durante al menos dos décadas. Cigarros y marcas como Baccarat The Game, Camacho, Asylum, Edgar Hoil y CLE han sido influenciados directamente por la familia. Una de las marcas más recientes es conocida como JRE Tobacco Company, que nace como resultado de la separación dentro de las operaciones familiares que marca el regreso de Julio Eiroa al lado de producción, quien sale de CLE Cigar, y asociándose con su hijo Justo para producir tres marcas: Aladino, Rancho Luna y Tatascan. Esta es mi primera aproximación a este grupo de marcas, gracias a un obsequio de Gentleman Brothers, pero no será la última pues tengo otros dos y espero que mis amigos de Gentleman Brothers puedan acercarme más a sus otros productos.

Este cigarro se llama Aladino porque es el nombre de la fábrica, pero esa fábrica recibió el nombre en honor al abuelo de los Eiroa, quien en los años 70 tenía un cine con el mismo nombre en Danlí, Honduras y la fábrica se encuentra en el mismo sitio donde estaba el cine. Aladino es 100% puro hondureño que promete sabor e intensidad propios del tabaco de la «época dorada», que corresponde a los años entre 1947 y 1961, al menos según ellos; para mí la época dorada del tabaco es la actual, pero eso depende de cada quien. No solo es un puro hondureño, está hecho 100% de hojas Corojo, una planta que es bastante susceptible a hongos y plagas y por eso tiene mucha menor ganancia, aunque se han logrado algunos híbridos que mitigan esta propensión a la plaga, conocidos como Corojo 99. La variedad que produce Julio Eiroa es una de las que mejor son consideradas en el mercado.

Aladino existe en 12 vitolas distintas, con una mayor propensión hacia cigarros de cepos pequeños, siendo 11 de ellos con un cepo de 50 o menos. El cigarro parece muy bien construido y, aunque apenas tiene un mes y medio en mi humidor, estoy bastante claro que originalmente tuvo buena guarda en la tienda de Gentleman Brothers. La capa tiene muy pocas venas y el cigarro se siente bastante liso, con aromas a canela y maple, que son acompañados por una nota llamativa a cerezas en la tripa y un aroma que me recuerda mucho a la tocineta en la calada en frío, pero también incluye especias varias sin necesariamente destacar alguna más allá de canela.

El Aladino comienza con notas frontales y bastante claras de café y pimienta, esta última más como pimienta de guayabita, que no llega a entorpecer la apreciación de otros aromas, mientras que el tiro es perfecto y el humo abundante. A lo largo de este primer tercio también se sienten notas de paja y la pimienta comienza a destacarse más en el retrogusto, haciendo que posiblemente sea mucho para un fumador no experimentado, al menos en términos de apreciar estos cambios continuos de intensidad. Los sabores de café se hacen más notables a mediados del primer tercio, con notas que me recuerdan al café recién molido y unas notas de masa de pan que son más secundarias. La pimienta se va intensificando en el paladar mientras me acerco al final del primer tercio, pero también va tomando una nota como de pepperoncino, mientras que la ceniza se sostiene perfectamente sobre el cigarro, incluso con mi pulso patético.

La ceniza, bastante blanca y sólida, la dejo caer luego de algunos movimientos intensos a propósito, pues le cuesta despegarse pero a mí me cuesta más tener confianza en ella, así que la alejo lo más posible. Al caer el tiro comienza a abrirse un poco más, no porque se hubiese cerrado, pero sin duda el cigarro comienza a quemar con mayor tesón. Con esta mayor quemada aparecen sabores más cremosos en el cigarro, que incluyen notas de crema pastelera, nueces, merey y un final que me recuerda al sabor de la mantequilla sin sal. La intensidad se mantiene en media, como ha sido desde el inicio, pero con una menor interacción con los sabores picantes.

Hacia el final aparecen notas adicionales de caramelo y pan tostado, con sensaciones cítricas en el retrogusto, acompañadas de vainilla. Sin embargo, todas estas notas adicionales son bastante suaves, al igual que el resto del cigarro, que va perdiendo una cierta intensidad no solo por la ausencia de sabores picante, sino por la reducción general de los sabores en sí del resto de la fumada. Al cabo de una hora y 25 minutos el Aladino llega a su fin, el cual fue logrado bastante bien, con una intensidad respetable pero no alta, haciendo que sea un cigarro que con gusto volvería a fumar.

Desde la primera calada el Aladino se nota como un cigarro que tiene todo lo necesario para ser una gran fumada. Esto no debería sorprender cuando revisas toda la historia y personajes que tiene por detrás; esta historia y músculo no es nada aparente a la hora de adquirir el cigarro y eso es bastante determinante a la hora de crear expectativas para la fumada, pues es difícil tenerlas con lo sobria que es la anilla. Es uno de esos cigarros que sacarías con cierta pena en una reunión de amigos porque hay muy poco en la anilla que lo destaque como una gran fumada y tiene más elementos de cigarro muy barato. Pero es todo lo contrario, un cigarro que no recomendaría a fumadores novatos, a quienes les costará más identificar las sutilezas del cigarro y quienes pueden encontrar el retrogusto un poco más agresivo de lo que estarían dispuestos a probar al principio. El cigarro requirió un par de retoques a partir de la mitad, pero en general se comportó de manera espectacular y con gusto lo repetiría. Nuevamente, gracias a Getleman Brothers por este.

Ficha Técnica:
Fabricante: Las Lomas
Marca: Aladino
Modelo: Corojo
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras (Corojo)
Tripa: Honduras (Corojo)
Precio: $10,00
Puntuación: 90