HVC – Black Friday 2020 (Corona Gorda)

Entre todos los eventos, descubrimientos, natalicios y decesos que se celebran año a año, de verdad me llama la atención que exista un cigarro que haga honor a Black Friday, especialmente cuando no se trata precisamente del famoso Viernes Negro, particularmente de la historia económica venezolana, sino del último viernes de noviembre, o el que viene después de Thanksgiving, cuando los precios de muchas tiendas son reducidos y la gente se vuelve loca para entrar y comprar. Posiblemente sea una de las imágenes más crudas y tristes del capitalismo, pero el Black Friday 2020 quizá carecía de la histeria en la que después de la cena de Acción de Gracias las familias pasaban horas revisando los descuentos que aprovecharían al día siguiente. Pero el hecho es que Black Friday es una festividad y por ello HVC decidió hacerle un cigarro que produce anualmente desde 2015, y para 2020 incluso hizo dos versiones: el cigarro principal, que es el protagonista de esta cata, es un corona gorda 5,625 x 46 y una versión llamada Firecracker que es un 3,5 x 50.

Aunque este cigarro tiene una capa Habano ecuatoriana, creo que es de las más oscuras que he visto en mucho tiempo, lo que me hace pensar en una cierta madurez en la capa, pero no especifica nada de eso, así que no voy a inventar nada. Tiene varias protuberancias y algunas venas pequeñas a lo largo, pero con aromas a establo, chocolate negro y toques de cereales, mientras que en el pie se sienten notas más dulces, que incluyen galletas, canela, pimienta y notas de bosta. Finalmente lo pico con la doble hojilla, luego de pasar una media hora buscando el cortador punch y llegar a la conclusión que lo perdí. La calada en frío da notas más frutales pero menos dulces, e incluye té y durazno.

Una vez encendido, el Black Friday 2020 tiene sabores interesantes desde la primera calada, que incluyen nueces, manzana, semillas de amapola y ese aftertaste alicorado que dejan los alcoholes blancos. El cigarro enciende perfectamente y tiene un anillo de combustión casi perfecto, aunque confieso que esa perfección la logré con un par de retoques, que son esperados puesto que estoy al aire libre y corre una ligera brisa. Al cabo de las primeras caladas el cigarro muestra pronunciadas notas de pimienta, tierra, crema láctea y pistacho, con notas más suaves de cuero y un retrogusto de pimienta únicamente, aunque hay un aftertaste de durazno. El retrogusto es intenso, por lo que no me atrevo a hacerlo muy seguido, pero a lo largo del primer tercio lo hago un par de veces más y siento notas de tierra en él también. Hacia el final del tercio aparecen notas saladas en la lengua y la intensidad del cigarro ciertamente se coloca en alta desde el primer tercio, aunque no es una intensidad continua y varía a veces en media-alta.

En el segundo tercio se mantienen los sabores de pistacho, pero también hay un fuerte sabor a madera que aparece, le acompañan notas de pimienta y esa sensación alcohólica de haber tomado un destilado fuerte en boca. Entre los sabores secundarios hay pimienta, caramelo y paja, mientras que el retrogusto se mantiene fuerte y el sabor predominante ahí es pistacho con pimienta, aunque a veces aparecen notas cremosas también. La quemada es un tanto irregular, presentando una que otra sección de la capa que se niega a quemar al mismo ritmo que el resto del cigarro, por lo que hay que retocarlo. La intensidad ahora se coloca en media-alta de manera más consistente, mientras que los sabores son intensos en todo su esplendor. Los sabores secundarios siguen siendo variados, destacando nueces, manzana, cuero, crema láctea, tierra y durazno, más o menos en ese orden.

El último tercio es igualmente complejo, negándose a llegar a este punto con dos sabores apenas, sino combinando notas de nueces, pistacho, cuero y crema, que podría sonar un poco más sencillo que los tercios previos, pero los sabores son más cremosos y afrutados, por lo que se puede decir que tiene más matices, pero también se aprecian estas notas porque tiene mucha menos pimienta, incluso en el retrogusto, lo que me permite también apreciar la extensión de los sabores. El sabor de nueces es más dulces y en el retrogusto se sienten notas más herbáceas y de pretzel. La intensidad del cigarro sigue en media-alta, mientras que los sabores son intensos. El último tercio es eterno y me toma una hora y 50 minutos en total fumar el cigarro, que para una corona gorda es un tiempo muy respetable.

Viendo un poco el historial de productos Black Friday de HVC, esta es la presentación que menos va con el sentido del Black Friday: es la más cara. En 2015 el cigarro costaba $5,40 y en 2017 llegó a costar $4,60, pero el de 2020 cuesta $7,50 pero en ninguno de los casos lo llamaría un cigarro caro. Por ese precio tienes un cigarro de buenos sabores e intensidad muy respetable, con uno que otro problema de quemado que se resuelve fácilmente, y con unos temas de tiro que no parecen tan fáciles de resolver pero no son graves, aunque sí crónicos. El retrogusto es un poco incómodo durante momentos, particularmente porque es demasiado fuerte vs. la intensidad del cigarro, pero para muchos fumadores esto no sería un problema si no hacen retrogusto regularmente o los que simplemente no lo hacen.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: HVC
Modelo: Black Friday 2020
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua (Corojo 99, Criollo 98)
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 87

Ron: Cihuatán Obsidiana

Mi tercera exposición a este ron salvadoreño relativamente joven (la marca, no el líquido), habiendo probado la expresión Gran Reserva 8 y el Reserva Especial 12, aunque con ambos he tenido un tema porque destacan un añejamiento en sistema de Solera, pero en ese sistema no puedes especificar una edad ni un número relacionado con ella, al igual que su procedimiento no es realmente de Solera. Pero también es verdad que no son el único que lo hace, por lo que sería injusto tomar la represalia contra ellos únicamente. Por otro lado, Cihuatan destaca que participa y supervisa cada parte del proceso, desde la semilla de la caña hasta el embotellado del ron.

Esta versión llamada Obsidiana es de venta únicamente en tiendas de Duty Free y por tanto lo llaman «Traveler’s Edition» o edición de viajero, y no tiene ninguna declaración de edad, aunque en su página web destaca que es un blend de tres rones con edades comprendidas entre los 11 y 14 años de edad, añejados en barricas de roble americano y ex-bourbon. El destilado es embotellado a 40% de alcohol.

La etiqueta en la botella lleva todo tipo de simbología maya, con la que no me voy a meter pero suficiente decir que es bastante llamativa. Si yo tuviera la botella y no una muestra las fotos serían más personales, pero no es el caso. Sin embargo, me llama la atención que no destaque más su edad, pues si en efecto es un ron de 11 a 14 años de edad, sería algo mucho más llamativo y valdría la pena hacerlo notar, especialmente porque son muy pocos los rones en el mundo que pueden jactarse de ello.

Obsidiana tiene un color ámbar dorado, bastante más claro de lo que un ron de 11 a 14 años suele ser, pero una vez que estudias y aprendes sobre ron te das cuenta que el color siempre puede ser alterado. Las lágrimas dentro de la copa no tanto y estas se muestran bien aglomeradas, pero de descenso más rápido del que esperaría.

Los aromas también parecen destacar un destilado más joven de lo que mencionan, o al menos una ausencia considerable de aroma de madera que serían muy esperados en un ron que hay pasado más de una década en contacto con ella. También puede ser que las barricas hayan sido de tercer o cuarto uso, pero aparte de esa ausencia de madera hay notas de vainilla, caña de azúcar, coco, banana, naranja y almendras, con notas menos aparentes de canela.

En boca el sabor principalmente dulce, incluse mucho más de lo que esperaría, pero ahí juega un poco ese tema de su juventud aparente vs. la que afirma tener. También hay sabores de cáscara de naranja, lo que hace que e destilado se sienta ligeramente picante, pero también incluye coco, vainilla y almendras, seguido de notas ligeramente ácidas y herbáceas. Ese sabor de coco es bastante obvio y, confieso, que no me gusta mucho pues me recuerda a rones muy jóvenes y «fiesteros», un carácter que no es propio de un ron de esta edad.

En el retrogusto finalmente aprecio notas más fuertes de madera y cáscara de naranja, con un aftertaste de vainilla y caramelo, pero ese sabor de coco se mantiene muy presente.

Los sabores y aromas de este ron me dan una nota más hacia un ron de coctelería, que puede ser para cócteles premium tipo Old Fashioned, pero esa nota de coco la relaciono con otros más tropicales. Esperaba que fuese un ron más complejo, sobre todo si tiene esa edad y este precio.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Licorera Cihuatan
Fabricante: Licorera Cihuatan
Nombre del Ron: Obsidiana
Marca: Cihuatán
Origen: El Salvador
Edad: 11 a 14 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 79

Foundry – Time Flies by AJF (526)

La marca Foundry ha ido y venido de múltiples dueños prácticamente desde su creación en 2012, pero en 2016 Michael Giannini, su creador original, tenía un nuevo proyecto con la marca llamado Time Flies, que terminó siendo el último proyecto juntos, pues Giannini salió de General Cigars un par de meses después. La liga de este cigarro fue hecha por nadie más que AJ Fernandez y también es fabricado por él, marcando otro proyecto más donde Abdel tiene la mano metida y donde apenas mencionarlo en un cigarro prácticamente desconocido me hizo inclinarme por él. También pasó que por temas de precio un amigo compró una caja y le pedí uno, pues fui yo quien se la trajo.

La anilla del Time Flies tiene imágenes algo extrañas sobre ella, destacando lo que parecería ser una calavera pero en detalle son dos círculos, que bien podrían ser los ojos, y bajo ellos un corazón con una flecha pasándole, al más puro estilo del símbolo del amor. Sobre estos hay lo que parece ser un engranaje, así que no me queda claro exactamente qué es. Pero la capa del Time Flies es llamativamente lisa y oleosa pero no lo que llamaría delicada y con fuertes aromas a establo, tierra y cuero, con unas notas más suaves de frutos secos. Pero en la calada en frío es completamente distinto, destacando madera mojada, pimienta, chocolate y notas suaves de maní.

Comenzando el primer tercio me recibe una fuerte nota de pimienta que supera cualquier otro sabor que pueda existir en este momento. Me toma completamente por sorpresa porque no había nada en la calada en frío que me hiciera espera esto, incluso esperaba algo más delicado y complejo. Pero afortunadamente esa intensidad picante desaparece al cabo de unos minutos, dejando en su estela notas dulces de canela, almendras, madera y cuero. El anillo de combustión es prácticamente recto, con un humo denso y abundante, aunque la ceniza no es dada a mantenerse mucho tiempo y poco después de hacer la foto, se cayó.

Entrando al segundo tercio del Time Flies, los sabores especiados son bastante ricos, destacando la canela sobre ellos, pero también mostrando notas fuertes de almendras, madera y algo de cuero viejo en el fondo, que lo hace muy interesante. La quemada sigue siendo bastante buena y su propensión de dejar caer la ceniza antes de tiempo también, por lo que he hecho un par de desastres que luego tengo que soplar. Los sabores de fondo tienden a confundirse un poco en este tercio, como si se diluyeran y dejaran de sentirse por momentos, pero los sabores de canela y madera son los principales.

En el último tercio se sienten notas más suaves, pero el cigarro quema tan bien que no quiero dejarlo y el humo es abundante y rico. Las especias siguen siendo parte de los sabores principales, pero dejan muy poco para los sabores secundarios, por lo que el cigarro se simplifica bastante. Sin embargo, como dije, lo disfruto y siento notas significativamente picantes que aparecen y desaparecen al tiempo que las notas más dulces parecen perder su valor. Al cabo de una hora y 40 minutos, el Time Flies llega a su fin.

Pocas veces he fumado un cigarro que se sienta tan diferente entre la calada en frío y el primer tercio, pero el Time Flies, como buen producto de AJF, no dejó de sorprenderme, con una buena cantidad de pimienta y sabores llamativos que hicieron de los dos primeros tercios una experiencia sublime, incluso aunque el último tercio se haya sentido algo plano. La falta de solidez de la ceniza me llamó la atención, pero en realidad no tengo ni idea de porqué esto puede haber sucedido. Por lo demás, es un cigarro que con gusto volvería a fumar, e incluso a comprar algunos para consumo repetido.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundry
Modelo: Time Flies by AJF
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: 526 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano 2000)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Ron: Arehucas 12 Años Añejo Reserva

Habiendo sido habitante de las Islas Canarias durante cinco años (2004 a 2009), siento que tengo una relación más cercana con el ron canario, especialmente porque durante un par de años trabajé en un local nocturno y tuve que participar muy activamente en sacar a muchachos que habían tomado mucho de la versión menos elegante y más barata de Arehucas. Cuando el resto de los licores importados tenía un costo mínimo de 4 euros por copa, Arehucas no superaba los 2,50 así que siempre era protagonista y muchas veces de momentos no tan interesantes.

Sin embargo, esta versión de 12 años la conocí muy poco, aunque la Destilería Arehucas existe desde el 9 de agosto de 1884, cuando la azucarera de San Pedro oficialmente abrió sus puertas en Arucas, en Gran Canaria, donde yo vivía. Aunque la empresa era una azucarera principalmente, cualquier estudioso del ron sabrá que donde se hace azúcar es solo cuestión de tiempo antes que se comience a destilar melaza. En 1965 la fábrica cambió de nombre a Destilerías Arehucas y hoy en día producen una gran cantidad de destilados de caña, incluyendo rones blancos, rones oscuros, añejados y el tradicional ronmiel canario. También producen algunos licores de frutas y cremas.

Según algunas páginas que he visto, este Arehucas 12 Años Añejo Reserva es destilado en dos columnas a partir de jugo de caña y añejado durante 12 años en barricas de roble. El producto final es embotellado a 40% de alcohol.

Aunque el Arehucas 12 Años es vendido actualmente en la botella singular que tengo como portada del artículo, yo estoy más familiarizado con la botella que vemos a un lado, que es la antigua y considerablemente menos atractiva.

En copa se nota un líquido bastante oscuro y cobrizo, con destellos bronce. Las lágrimas son de tamaño mediano, aglomeradas y de descenso lento.

En nariz se aprecian notas casi picantes de madera, vainilla, guayabita, nuez moscada y notas suaves de canela y cuero. Al cabo de un rato también se sienten notas de caramelo y mazapán, así como otras más sutiles de banana y chocolate.

Me llevo la copa a los labios y el ron tiene muy bajo contenido dulce, lo cual me llama la atención, sobre todo por las notas de caramelo y chocolate, y cómo estas se combinan con cuero, vainilla, canela, clavo y pasas, dándole una complejidad interesante al Arehucas. En el retrogusto se sienten notas de turrón y tabaco, y en el final unas notas ligeramente cítricas.

El final del ron es bastante corto, destacando notas muy suaves de chocolate, caramelo y madera.

En verdad mis expectativas con el Arehucas eran bastante bajas, particularmente porque solamente había probado copiosamente su versión más barata y de este sabía poco y la verdad es que en esa época tomaba muy poco y si no era cerveza, no sabía mucho del destilado.

Me gustó que es un ron con una nota dulce muy leve, a diferencia de su versión barata y el mismo ronmiel, que ambos son bombas de azúcar. Sí se siente bastante superficial, en parte gracias a ese final tan corto, lo que me llevaría a pensar que en su expresión de 18 años podría ser mucho mejor, pero por lo pronto me quedo con el 12 pues veo difícil probar el 18 pronto. Igualmente, tiene poca complejidad y esos dos detalles son los que le restan más puntos, pero para ser un ron canario y especialmente de Gran Canaria, siento que es un producto bien destacado. Es un ron que con gusto combinaría con un buen tabaco y si este es de Canarias, mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Arehucas
Nombre del Ron: 12 Años Añejo Reserva
Marca: Arehucas
Origen: España – Canarias
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 12 años
Precio: $28
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82

Arturo Fuente – Don Carlos (No. 3)

No parece, pero tengo casi un año sin fumar un Arturo Fuente, al menos para reseña. La marca no está entre mis preferidas, pero hay que reconocer que sus productos que hacen bien me han encantado. El Don Carlos es uno de ellos y no es la primera vez que fumo uno, pero sí en esta vitola llamada No. 3. Anteriormente he fumado el Belicoso y el Eye of the Shark, siendo este último ganador del puesto #1 en Cigar Aficionado en algún momento. La línea Don Carlos lleva su nombre en honor al patriarca de la familia Fuente y el cigarro lleva consigo hojas con hasta 10 años de añejamiento y están entre los mejores de la tabacalera. Cuenta la leyenda que esta vitola era la que mandó a hacer Don Carlos para su disfrute personal, aunque está disponible en alrededor de 8 vitolas distintas.

La capa de este cigarro es Cameroon africana, asumo que del mismo país que lleva su nombre y es una capa con una buena textura, casi lo que llamarían «toothy» o con relieve. Los aromas de la capa son bastante habituales, incluyen madera y cuero, y siendo el tipo de cigarro que es, no esperaría algo diferente. La tripa presenta aromas muy parecidos, y en la calada en frío se encuentran los mismos de madera y cuero, pero también incluyen un dulce de caramelo, pero me refiero a ese caramelo sintético de una chupeta. La resistencia al aire en frío es perfecta, así que creo que me espera una buena fumada, y siendo un Don Carlos, no esperaría nada menos. Aunque hay algunos Arturo Fuente que pueden no estar a la altura de lo que esperaría de la marca, esa altura definitivamente es la marcada por el Don Carlos.

El Don Carlos No. 3 comienza sencillo, sin mayores sabores diferentes sino más bien una continuación de lo que han sido los aromas, presentando cuero y madera arropados bajo un manto dulce, pero se siente casi como un solo sabor. En el retrogusto es básicamente lo mismo, aunque hay una mayor participación de la nota dulce, que por los momentos es bastante neutra. Me toma aproximadamente 15 minutos superar el primer tercio y, aunque los sabores se mantienen muy parecidos, destacando apenas unas notas de canela y nuez moscada en esa nota dulce, pero es un cigarro que en cada calada siento que lo estoy disfrutando bastante. Se siente bastante clásico y eso es algo bastante relevante en este cigarro.

Para el segundo tercio la construcción de este Don Carlos se muestra perfecta, con una ceniza que cayó porque la obligué a caer. Hace unos días estaba fumando un cigarro de cepo 58 y cuando la ceniza cayó estaba todavía encendida y me cayó sobre un dedo, haciéndome una quemada mínima pero que por supuesto me rozaba con todo, así que ahora estoy dejando caer la ceniza en cada tercio. Se ha perdido el sabor de canela en este tercio y parece haber sido sustituido por semillas de girasol, pero la cantidad de humo aumentó considerablemente y es en el retrogusto donde la canela se mantiene. El sabor de madera también se pierde a partir de la mitad del cigarro, por lo que los sabores principales son de cuero y nueces, mientras que entre los sabores secundarios se sienten notas de chocolate sutiles. La intensidad en este punto supera la media pero por muy poco, manteniendo una progresión desde ligeramente por debajo de media que tenía desde las primeras caladas.

En el último tercio el cuero sigue siendo uno de los sabores principales, pero esta vez le acompaña tierra mojada, mientras que esas notas de chocolate que sentí en el tercio anterior parecen haber desaparecido por completo, mientras que las semillas de girasol se mantienen entre los sabores secundarios pero sin mayor cambio con respecto al tercio anterior. La canela regresa al retrogusto, donde acompaña a la nuez moscada, aunque esta última se mantiene como protagonista. Al cabo de una hora y 5 minutos, el Don Carlos No. 3 llega a su fin, con un toque más de intensidad que en la mitad, pero notando una intensidad media bastante sólida durante la mayoría de la fumada.

En el campo de los cigarros «de premios», la pimienta es muy protagonista, y aunque el No. 3 quizá no sea el que más premios ha ganado de los Don Carlos, sí destaca el hecho que no tienes que tener pimienta para ser bueno. Incluso, al principio me hizo preguntarme un poco sobre su calidad porque los sabores son sutiles, pero a mediados del primer tercio ya había perdido cualquier indicio de duda. El Don Carlos No. 3 es un muy buen cigarro, con notas y matices y transiciones interesantes, sobre todo para un cigarro con un cepo 44, que tienden a ser más fuertes pero en este caso lo que hizo fue ser más concentrado en su riqueza de sabores. Por otro lado, hace cuestión de un par de años me salí del paquete mensual de Cigar Hustler y a finales del año pasado regresé a él, básicamente porque me salí de los otros en los que estaba. La inclusión de este cigarro en el paquete de Cigar Hustler me hace más feliz de haber regresado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Don Carlos
Dimensiones: 5½ x 44
Tamaño: No. 3
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $9,50
Puntuación: 88

Famous – Conuco (Toro)

Déjame comenzar diciendo que este cigarro no dice Famous por ningún lado, y cuando los amigos de Tabacos y Vitolas me obsequiaron alrededor de once o doce cigarros para que los reseñara, confieso que después del tercero perdí la capacidad retentiva de información. Así que, como cualquier mortal, me dispuse a buscar un poco de información del cigarro en internet y descubrí que se trata de una liga exclusiva de Famous Smoke Shop, al igual que otros de los productos que Tabacos y Vitolas venden. Pero, aunque es un cigarro exclusivo de una tienda, el cigarro es fabricado por Rocky Patel en El Paraiso, Honduras. Desconozco el precio de venta en Venezuela, pero creo que no supera los $5 por unidad, por lo que podría ser parte de un paquete para principiantes o para quienes puedan asignar una menor parte de su presupuesto a fumar.

El Conuco es un cigarro low-cost, por lo que es muy posible que no sea un cigarro de colores uniformes o que si adquieres más de uno todos sean del mismo color. Es uno de los detalles de los cigarros de bajo costo, así como puede que te encuentres algunas manchas en las capas, y esto sucede porque las capas de estos cigarros suelen ser rechazadas para la fabricación de cigarros más premium. En mi caso tengo solo uno, así que no tengo punto de comparación, pero aparte de algunas imperfecciones superficiales, no es normal que tengan problemas adicionales, ni puntos esponjosos, venas de tamaños razonables y que se sientan firmes. La capa de este Conuco tiene aromas de fruta fermentada, mientras que en el pie se sienten aromas suaves a chocolate y paja y, finalmente, la calada en frío presenta notas de dulce afrutado y suave de chocolate.

Entre el momento que encendí el cigarro y el que decidí hacerle la foto, solo por cuestión de costumbre y paso del tiempo, me sorprendió que no había quemado tanto como los 20 minutos que habían pasado me harían pensar. Ciertamente, el Conuco quema bastante lento, y comenzando con notas dulces me hace pensar al principio que puede ser un cigarro bastante diferente de lo que muchos cigarros de Tabacos y Vitolas me han hecho pensar. Más o menos para cuando hago esta foto los sabores dulces se enfocan en una nota de cerezas con chocolate, con poca presencia de algún sabor adicional, pero ya hacia el final de ese primer tercio se sienten notas de caramelo y chocolate también, ambas apreciables gracias a esas notas dulces.

En el segundo tercio el Conuco muestra algunas señales de construcción bajo par, principalmente por una quemada irregular y la necesidad de darle retoques de manera regular. Afortunadamente el tiro no parece sufrir por ello y los sabores tampoco, reduciendo un poco la intensidad dulce de cereza pero igualmente manteniendo un dulce de frutas que más bien parece manzana en este punto. Las notas secundarias destacan madera, café y notas suaves de canela, pero el dulce de frutas es por bastante el líder de los sabores en esta sección. Me toma un poco más de una hora superar la mitad del cigarro, lo cual me parece bastante para un cigarro de bajo costo, especialmente porque hace unos días probé un 6×60 de prueba de una marca y se ve que le faltaba tabaco, y en 32 minutos lo fumé entero, así que me parece que aquí vamos bien.

En el último tercio los sabores son más de chocolate que de frutas, por lo que hay una transición destacada, pero en ningún caso son dulces sino que muestran más notas de esencias que de sabores. Entre los sabores secundarios se encuentran notas de café, que también se sienten más en el retrogusto, junto con restos de esas esencias frutales. La quemada tiende a ser recta en el último tercio, pero es con una constante vigilancia y el encendedor a la mano para tratar cualquier imperfección rápidamente. Así sigo hasta que marco una hora y 45 minutos, que es lo que me tomó fumar el Conuco hasta el final, marcando una intensidad suave-media desde el principio hasta el último tercio, que es cuando llega a media.

Aunque el Conuco de Famous tiene notas dulces notables, sí cabe destacar que en ningún momento se siente como algo infusionado, sino que es naturalmente dulce. Sin embargo, ese dulce a veces se siente un poco intenso, particularmente en el primer tercio y menos mal que lo suaviza un poco a partir de ahí. Sin embargo, debo destacar que esta reseña es de un cigarro de bajo costo y, en caso que la reseña te lleve a buscar este cigarro porque te gustan los sabores que describí, no vayas a pensar que el cigarro va a superar productos de $10+ y que es un diamante en bruto, porque no lo es. Es un cigarro con detalles, pero a la hora de fumar cigarros de este nicho de mercado, hay que estar dispuesto a ignorar algunos puntos y destacar más otros. Hay un gran dicho que dice que no puedes juzgar a un pez por su habilidad de trepar árboles. Simplemente, no puedes exigirle a un cigarro de menos de $5 que sea mejor que uno de más de $10. Por su precio, el Conuco es una buena oportunidad, que tiene sus detalles, pero también tiene buenos atributos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rocky Patel
Marca: Famous Smoke Shop
Modelo: Conuco
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá
Precio: $3,00
Puntuación: 78