Black Rhino – El Gordito

Ya la marca Black Rhino tiene una buena cantidad de años funcionando, y aunque una cantidad tan ambigua como «buena» hace unos años podría ser cualquier número entre 10 y 20, hoy en día en nuestra cultura tan acelerada se puede aplicar a cualquier organización que haya «sobrevivido» los últimos 5 años. Pero más allá de la semántica, la actualidad y las ramificaciones de la Pandemia, la verdad es que cualquier empresa que supere esta situación merece un aplauso. Más cuando en medio de ella, una marca se atreve a refrescar su imagen, mejorar su producto y hasta aumentar ligeramente su precio.

Pero Black Rhino se atrevió. En primer lugar rediseñó su anilla, buscando algo más respetable, moderno y atrevido. También se alejó de sus típicos tamaños robustos y toros para hacer algo mucho más corto (4 pulgadas) y mucho más ancho (64 de cepo), sin duda perdiéndole el miedo al cambio. Si bien el precio aumentó, es algo que responde más al hecho de utilizar más tabaco que los anteriores y la diferencia creo que no supera $1. También hay otras diferencias en la liga que vale la pena mencionar, pues se trata de una gran mayoría de hojas hondureñas, al incluir una capa habano y capote hondureños, mientras que la tripa es de Nicaragua y Honduras. En frío la capa presenta aromas de cuero y mosto vegetal, bastante intensos en ambos casos, con notas más suaves de pasas y un aroma que al principio describí como herbáceo pero más bien se siente como vegetal. En la tripa se aprecian semillas de girasol, cuero, bosta y un aroma que solo puedo describir como cebada malteada, pues presenta ese aroma de la cerveza «cruda», mientras que la calada en frío da esos mismos aromas de cebada, madera vieja y un toque cítrico.

Los amigos de Black Rhino tuvieron la gentileza de enviarme dos ejemplares de El Gordito, para poder comparar un poco y yo me tomé la atención de fumarlos en dos ocasiones distintas y apreciar las diferencias, si las hubiere. Efectivamente, sí las hubo, pero en cuanto a sabores El Gordito comienza con una sensación muy suave de pimienta, paja, cebada malteada, café y pan tostado, mientras que en el retrogusto se aprecian son los sabores de madera y cítrico. En el segundo ejemplar esa sensación de pimienta en el primer tercio es mucho más fuerte, pero a cambio sacrifica el sabor cítrico, que no se llega a sentir. El anillo de combustión no es perfecto, pero nunca llega a preocupar y con un cigarro con estas dimensiones, es de esperar que no sea recto, pues hay bastante área donde quemar. Afortunadamente quema lento y me toma unos 25 minutos superar el primer tercio.

Para el segundo tercio El Gordito se comporta muy similar al primer tercio, con una intensidad suave de pimienta (y más fuerte en el segundo cigarro), cebada malteada, café, pan tostado y sabores cítricos (estos en los dos cigarros). En el retrogusto el sabor de madera desapareció, lo que hace que el cítrico se sienta más, sobre todo en el segundo cigarro. Es importante destacar que muchas veces pensamos que algo malteado debe tener un componente líquido, sobre todo porque lo que más conocemos como malteado es la leche malteada, que suele ser hecha en la licuadora; y aunque ese sea el nombre de la bebida, este malteado al que me refiero es el de un cereal o un grano que germinó y es la base para hacer cerveza, y que no incluye componente líquido y, mucho menos, leche.

El último tercio de El Gordito es exactamente igual en ambos cigarros, con una suave sensación de la pimienta, café, cítrico, aunque sí desaparece ese sabor de cebada malteada, que la verdad es que a partir de la mitad del cigarro comienza a suavizarse. El retrogusto sigue incluyendo la nota cítrica pero esta vez le acompaña un toque de pan tostado que le da una sensación más interesante y me invita a no apurar la quemada. A propósito de ello, la fumada no aguanta mucho que la apures durante los 95 minutos que duró, pues en el lo que aceleras un poco comienza a cambiar sus sabores y a mostrar una nota amarga. No obstante, en un momento dado lo dejé casi dos minutos sin tocarlo y al regresar, quemaba perfecto, sin retoques (en ningún momento) y sin problema técnico alguno.

Cuando conversaba con el dueño de la marca sobre este cigarro, me comentó que estaba buscando una liga que fuese como un siguiente paso para la marca. Luego de fumar ambos cigarros, creo que es exactamente lo que consiguió. Esta liga es más madura, no porque sea madurada (aunque puede que las hojas tengan algo más de añejamiento), sino porque ya no sabe a un cigarro de una marca joven que está experimentando, sino más a una marca establecida, que ya casi tiene su sabor característico y sus cualidades, pero que se rehúsa a entrar en una zona de confort. Más bien, prueba con una vitola que casi nadie ha tocado, ofrece una nueva experiencia y tiene la suficiente confianza para que todos lo prueben. Otra cosa que hablaba con el dueño es que este cigarro no carece de problemas, algunos tiene, quizá esa inconsistencia en la intensidad de la pimienta o el hecho que se siente ligeramente esponjoso hacia la mitad, que realmente son problemas menores y, hasta cierto punto, esperados en un producto hecho a mano. Pero ninguno de ellos es grave y para un cigarro en el rango de los $6, creo que es posiblemente la mejor opción en nuestro mercado y una gran opción si lo consigues fuera de Venezuela.

Los cigarros fueron suministrados por Black Rhino.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Black Rhino
Modelo: El Gordito
Dimensiones: 4 x 64
Tamaño: Gordo
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Habano)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $6,50
Puntuación: 87

Whisky: Suntory Toki

Si hay algo que ha caracterizado a la mayoría de las presentaciones del whisky japonés es su precio, que casi siempre suele ser bastante elevado. No sé si se trata de un tema de distancia o si es disponibilidad, pero al menos en temas relacionados a otros destilados, los rones (por ejemplo) de Asia tienden a tener un precio similar o menor que los del Caribe, supongo que buscando que la gente no los descarte por ser muy caros. Imaginaría que lo mismo pasa con el whisky, pero ¿qué voy a saber yo?

Sin embargo, el Toki es posiblemente uno de los whiskies de menor costo de la tierra del sol naciente. Incluso, lo venden como un whisky que se puede combinar, o que no necesariamente es para tomarlo solo. Aunque lo mismo pensaría de whiskies de la altura del Yamazaki 12, pero igual se ve a los mixólogos japoneses incluyéndolo en cócteles.

Quizá sea un tema personal, pero para mí el whisky japonés es un producto bastante sutil por lo general. Es casi un producto artístico, en donde se deben apreciar sus aromas, notas, sutilezas y complejidades, o al menos gran parte de los whiskies tratan de demostrar esa nota, quizá también para justificar sus precios. Pero el hecho que a los japoneses les gustan sus whiskies on cócteles o incluso con soda y hielo es legendario, pero yo no tengo suficiente conocimientos al respecto para considerarme calificado para cubrirlo. Pero igual no son whiskies con los que me sentiría cómodo mezclando con agua o soda.

Pero el hecho es que Suntory finalmente hizo un blend de barricas seleccionadas de las destilerías de Hakushu y Yamazaki (que hacen Single Malts) y de Chita (que hace whisky de grano). A diferencia de otros blends de Suntory, este tiene una mayoría del whisky de Hakushu y no de Yamazaki, pues este último al parecer es añejado en barricas de roble americano y español, mientras que la de Hakushu es únicamente roble americano.

No hay mención alguna de los años del blend ni del promedio ni de la relación, pero el whisky es finalmente embotellado a 43% de alcohol.

El whisky tiene un color amarillo casi como de paja pálida, con destellos ligeramente dorados, pero una sensación de un whisky bastante joven. Las lágrimas en la copa son sutiles, de bajada relativamente rápida, que confirma esa juventud del whisky. Pero por su precio tampoco espero una bajada lenta.

En nariz se aprecian notas de vainilla y un toque de esos granos de materia prima, que pueden incluir maíz. Al cabo de unos minutos también se aprecian notas más de frutas exóticas (exóticas para el whisky), que incluyen coco, tamarindo, almendras y algo de harina horneada. También tiene notas florales genéricas, o que al menos no alcanzo a describir.

En boca se siente en principio como un whisky de cuerpo medio, con una fuerte influencia del grano y no tanto de la malta, pero tiene un aspecto dulzón y una largura hasta mitad de a garganta. Los sabores más fuertes son estos de frutas exóticas de coco, vainilla y una suavidad apenas perceptible de la madera. Al cabo del primer trago y entrando en el segundo, se aprecian también notas de castañas, cáscara de limón y más vainilla.

Al añadirle agua los sabores se sienten menos, o al menos son los sabores más dulces los que se sienten en menor escala y destaca más ese sabor de cáscara de limón.

El Suntory Toki se puede tomar solo y la verdad es como yo lo he tomado siempre, quizá por inexperiencia o por no querer combinarlo mucho. Pero leyendo un poco sobre él, veo que es un whisky ideado precisamente para ser tomado con soda y hielo, más al estilo jaibol o de vaso alto. Hay quienes le ponen un splash de limón, pero eso ya suena a tropicalizarlo demasiado o, muchos podrían decir agringarlo y me parece más correcto. Según los japoneses, luego de hacer esa combinación de hielo y soda, debes darle 13 vueltas y media con una cuchara de coctelería, aunque eso último lo colocaría igual de opcional que lo del limón.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Suntory
Fabricante: Suntory
Nombre del Whisky: Toki
Marca: Suntory
Origen: Japón
Edad: N/D
Precio: $32
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 82

Rojas – Statement (Lonsdale)

Noel Rojas es una personalidad en el mundo del tabaco cuyos productos son quizá más conocidos que él mismo. Claro, basta que haga esa afirmación para que no pueda recordar un solo cigarro relevante en el que ha trabajado, pero sí recuerdo el Project 7 y el Stolen Throne, que ambos me gustaron bastante. El Project 7 es un cigarro que hizo junto con la gente de Cigar Federation y la mayor parte de la información que consigo de él es de esa página, en donde tienden a sobre emocionarse con cada explicación, aparentemente. Pero más allá de lo que diga la página, este Statement es un cigarro que al menos lleva su nombre en la etiqueta.

En mi afán del día, la verdad es que me me olvidó tomarle fotos al cigarro apagado, que es la razón por la que voy a hablar de las impresiones en frío cuando el cigarro aparece en caliente. Pero independiente de si está encendido o no, la anilla llama la atención como tiene la parte de la R bastante grande y la que dice Statement es minúscula. En términos del cigarro en sí, es bastante normal, aunque el pie está cubierto, tal como en el Project 7 y presenta aromas en la capa de notas florales, caramelo, canela, café y nueces. La calada en frío tiene pimienta, caramelo, almendras y chocolate.

La página de Cigar Federation describe 14 sabores distintos en este cigarro, aunque en las primeras caladas yo apenas siento notas dulces y picantes, pero todavía sin determinar el origen, con una intensidad media y el final es bastante corto, lo cual no ayuda a sentir muchos sabores adicionales. Para la mitad del primer tercio sí se define mejor el sabor dulce que se identifica más como dulce de leche, pero el final sigue siendo corto y no se sienten muchas transiciones y solo me queda esperar que el segundo tercio mejore.

En el segundo tercio seguimos con los mismos sabores de pimienta y el dulce que se acerca a dulce de leche, aunque hay una nota cremosa, que sin duda mejora este dulce, pero no es algo que me emocione mucho. Casualmente, por estos temas del Covid-19, estoy que cualquier dolor de cabeza leve o tos me hace pensar que puede ser el principio de la gripe, y uno de los síntomas también es la falta de sabores y aromas, por lo que llego a preocuparme bastante y reviso algunas reseñas del cigarro. En realidad no hay ninguna, así que la preocupación no se reduce, sino que me sirvo un ron y, afortunadamente, en el ron sí siento sabores y aromas, por lo que llego a la conclusión que esos sabores que Cigar Federation alcanza a definir deben ser una treta de marketing o simplemente no están.

El último tercio llega a los 45 minutos de haber encendido el Statement, y con él aparecen sabores nuevos, finalmente. Estos incluyen caramelo, chocolate y frutos rojos, mientras mantiene los de crema y pimienta, pero ese dulce de leche ya no existe… quizá es parte del sabor de caramelo que estoy sintiendo. Así llega al final y dura exactamente una hora de fumada. Esperaba bastante más de este cigarro, así que no creo que tenga mucho más que decir.

Noel Rojas me había llevado a pensar con su Project 7 que tiene mucho que ofrecer, pues ese cigarro realmente me gustó. Con este nuevo cigarro, que además lleva su nombre o al menos su etiqueta bastante grande, esperaba más. El Project 7 no tiene etiqueta, así que no sabía qué esperar… aunque la etiqueta no debería llevarte a pensar mucho del cigarro más allá de ser una tarjeta de presentación, pero sin duda si un cigarro de una marca te gusta, ya eso genera cierta expectativa para el siguiente. Pero este es uno que no creo que vuelva a adquirir.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rojas Cigars
Modelo: Statement
Dimensiones: 6 x 46
Tamaño: Lonsdale
Origen: Nicaragua
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $10,00
Puntuación: 72

Ginebra: Nordés

En noviembre de 2019 visité Madrid. Siendo un fanático de únicamente el ron y el whiskey hasta ese momento, vi con un toque de curiosidad cuando un primo con el que viajaba buscó encarecidamente en el aeropuerto de Barajas una botella de Nordés; no porque fuese difícil de conseguir, pero porque el vuelo de salida era como a las 6am y las licorerías en el aeropuerto abrían unos 15 minutos antes de la salida del vuelo.

Pero lo que no dije: mi primo vive en Miami y me dice que allá no se consigue esta ginebra. Pero, ¿qué tiene de especial? Dado que su descripción en ese momento no fue la más convincente, y teniendo en cuenta que eran antes de las 6 de la mañana después de una larga noche de tomar unas 5 variedades distintas de whisk(e)y en nuestra última noche en la ciudad, pues decidí comprarme una botella viajera de 50cc para probarla y ver qué tal.

¡Y realmente vi qué tal!

Luego de buscar por distintas fuentes, todas en USA, me di cuenta que no iba a llegar a la botella por los métodos tradicionales… o al menos los que ya conocía. Sin embargo, un amigo aquí me indicó una tienda en donde se conseguía la botella en $45. Una breve investigación me demostró que la botella no cuesta más de $30, así que preferí esperar un mejor precio. Total, tenía bastante ron y whiskey en mi bar todavía.

A fin de no alargar demasiado la historia, cuando salió el Carupano 18 al mercado, fui a una licorería a buscarlo y vi que tenían Nordés en $29 y ahí decidí adquirirla. Finalmente la tenía y podía hacerle las distintas pruebas.

Quizá las grandes diferencias de la Nordés con respecto a su competencia son tres. La primera es que es una ginebra española, y estoy seguro que no es la primera ginebra de este país, pero la segunda diferencia es más radical: la materia prima es uvas. La tercera es la que más me llamó la atención cuando la probé: su sabor principal no es el enebro, que es el sabor dominante en prácticamente todas las ginebras.

Pero Nordés no es una ginebra tradicional y no sigue el patrón de la categoría. Sus creadores son un sommelier y un empresario de vinos, por lo que utilizaron de materia prima uvas de vino albariño. Es por eso que apenas destapas la botella de Nordés descubres que esto es otra cosa.

Pero esta autenticidad no llega hasta ahí. Como buena ginebra, Nordés utiliza una gran variedad de botánicos y muchos de estos silvestres gallegos: salvia, laurel, verbena, jengibre, flor de hibisco, té negro, ecualipto y menta, pero también hay un tipo de alga marina llamada salicornia.

Esta falta de enebro hace que no sea una ginebra para tradicionalistas y realmente puede ser muy diferente de lo que esperas en una ginebra. Para mí eso es algo positivo y es algo para probarla con más detenimiento.

Para nadie debería ser una sorpresa que se trata de un líquido completamente transparente. Sin embargo, al darle vueltas en la copa me enfrento a una gran duda al ver que no descienden lágrimas por ella. ¿Será que bajaron muy rápido y no las vi o que simplemente no van a bajar? Eventualmente se forman unas crestas, pero no parece que tengan muchas ganas de bajar y es al final por gravedad o evaporación que terminan secándose.

En nariz es sumanente misteriosa, o al menos eso fue al principio. Hay una sensación de uvas en el aire, Además de eso, los aromas se sienten dulces, pero nada cítricos, que nuevamente reta esa predisposición a lo que una ginebra debería ser. Pero en cuanto a lo que sí hay: notas florales, al punto que se siente casi como potpourri, aunque afortunadamente no es dominante. También hay aromas de sorbete de frutos rojos, toques de durazno y rosas.

Finalmente me llevo la copa a los labios y esta vez ya no tengo dudas de la inclusión del enebro, pues realmente sí se siente. No es el sabor dominante, pero no está ausente. Le acompañan notas frutales, frambuesas, mermelada de fresas, durazno, notas de menta y un retrogusto de esas mismas uvas de albariño y rosas, que me hacen pensar qué tal se llevaría con algo de tónica, que es como suelo tomar las ginebras más aromáticas. Para las menos aromáticas me hago un Tom Collins.

Con agua tónica (o aguakina, que la llamamos en Venezuela) los sabores se sienten casi iguales, quizá más alargados por el amargo de la tónica, pero en mi experiencia una relación de 1 a 3 de ginebra con tónica suele ser la perfecta y con esta Nordés no es una excepción.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Grupo Osborne
Fabricante: Atlantic Galician Spirits
Nombre de la Ginebra: Atlantic Galician Gin
Marca: Nordés
Origen: España
Precio: $29
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 92

Viaje – Skull & Bones Johnny Blaze

Viaje es una de esas marcas que hace un cigarro (o varios) para cualquier fecha memorable. Desde hace varios años tienen esta línea llamada Skull & Bones con la anilla que representa esas dos cosas (calaveras y huesos), que siempre son bastante fuertes, y en diciembre de 2019 crearon tres ligas conmemorativas, aunque no sé de qué. Una se llama Johnny Blaze, otra Ghost Rider y una última Mephisto. Los tres tienen un cepo de 56, mientras que Johnny Blaze y Ghost Rider llevan una capa Criollo, y Mephisto capa San Andrés.

El cigarro se siente realmente imponente, quizá porque tiene el límite superior de cepo que me gusta (56), pero también porque sin duda que la anilla juega un papel determinante en la apreciación del cigarro. Los aromas en la capa son cítricos con un toque ligeramente dulce y algo de pimienta, mientras que en la tripa se sienten notas dulce y de pimienta, y en la calada en frío, a la que llego luego de picarlo en V, básicamente porque extrañaba el corte, se sienten notas más fuertes de café y pimienta.

Pero el cigarro no empieza con la intensidad que sus anilla o sus aromas te harían pensar, con una mayor intensidad de los sabores de madera de cedro, con toques más suaves de nuez moscada, caramelo, cuero, azúcar morena y canela. Hacia la mitad de este primer tramo también se sienten notas de café y tierra, mientras que el resto de los sabores adquieren matices más profundos, que incluyen una propiedad más vieja en el cuero y un amalgamado de los sabores de pimienta y caramelo. Sin duda el cigarro es bastante interesante desde el principio, con una intensidad media a media-alta pero una carencia de toques dulces que esperaba luego de los aromas en frío. El resto de los aspectos técnicos son muy buenos.

Para el segundo tercio el cigarro sigue en su onda cambiante, con sabores más cítricos que se combinan con el sabor de madera, casi hasta el mismo punto de intensidad, aunque mantiene su nota de intensidad media-alta, pero aparte de esos sabores cítricos, no hay mucho más en términos de novedad. Un tema interesante del cigarro es que no parece estar disponible en casi ningún sitio (por no decir ninguno), así que aunque este cigarro sea un unicornio, al menos deja ver la posibilidad y calidad de estas versiones limitadas Skull & Bones de Viaje. Sin embargo, tengo el Mephisto en el humidor.

Aunque los cambios entre el primero y segundo tercio no fueron realmente marcados, en el último tercio el cigarro vuelve a lo que fue básicamente el primer tercio, que es s sin sabores cítricos, pero con una combinación de nuez moscada, caramelo cuero, azúcar morena y canela, con pimienta en el retrogusto y un protagonismo en el paladar de madera. Ahora que estoy llegando al final de la reseña la leo desde el principio y me doy cuenta que la experiencia ha sido mucho mejor de lo que la escribí, quizá porque no hay tantas variaciones entre sabores per se entre un tercio y el otro, pero el gancho de este cigarro no es necesariamente eso sino los matices, y creo que la reseña sería demasiado descriptiva si me pongo a decir la combinación que aprecio entre todos los sabores del cigarro. Suficiente con decir que al cabo de 1 hora y 50 minutos, este Skull & Bones Johnny Blaze llega a su fin.

La marca Viaje me impresiona siempre de un cigarro al siguiente. Aunque tienen una larga lista de cigarros de producción regular, la lista de ediciones limitadas es posiblemente más larga. Eso es algo bueno si eres una persona con acceso a estas ediciones o a diferentes cigarros mes a mes, pero no tan bueno si no, básicamente porque si este cigarro gustó mucho, no es algo que puedo volver a comprar o, al menos, no al mismo precio. Sin embargo, lo mismo podría decir de las ligas limitadas de Cigar Federation. El hecho es que Viaje siempre está haciendo estos cigarros muy limitados y muy diferentes entre sí, por lo que no me queda duda que pronto habrá otro igual o mejor. En lo particular Viaje para mí ha sido una marca de extremos… el cigarro es muy bueno, o muy cualquier cosa. Este es de los primeros.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Viaje
Modelo: Skull and Bones Johnny Blaze
Dimensiones: 6 x 56
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,50
Puntuación: 89

Cavalier Genève – Black Series II (Lancero)

Habiendo probado el pasado abril la versión White Series de est misma marca, con el mismo rombo de oro 24 kilates impreso sobre la capa, pues la verdad es que esta liga no me llamaba del todo la atención. En el WHite sentí que tenía mucho más que ofrecer, pero que los sabores se sentían medio «apagados», pero este siendo un lancero, debería ser distinto. Pero la verdad es que el cigarro se ve muy distintivo y es algo que siempre llama la atención. Incluso, todos los cigarros de esta serie de Cavalier Genève son box press, menos este lancero que es el único redondo.

Quizá esa falta de box press ha hecho que el cigarro se sienta bastante esponjoso, como si le hizo falta la presión o lo torcieron a fin de prensarlo, pero no lo hicieron. Sin embargo, el rombo de oro es lo único que identifica a este cigarro y la verdad es que se ve muy bien en el humidor gracias a su capa bastante oscura. Esta capa es relativamente corrugada, con una buena cantidad de imperfecciones pero de un color uniforme y el cigarro es muy esponjoso. La capa San Andrés tiene aromas intensos a tierra mojada, chocolate oscuro y café en granos, y notas más suaves a madera, bosta y un dulce genérico. La calada en frío presenta el mismo chocolate oscuro, cítrico de naranja, cuero, madera, tierra y cáscara de maní con un toque suave de pimienta.

Este Black Series II comienza con dos sabores fuertes y dominantes, que son el chocolate oscuro y la madera de cedro, y estos dos se mantienen cómodamente en la delantera de sabores del cigarro, aunque detrás se encuentran notas de tierra, cuero, canela, pan tostado y una nota bastante suave de café. En el retrogusto se siente pimienta, pero bastante más suave de lo que esperaría y hacia los toques finales del primer tercio también hay un dulce de pasas en el retrogusto, que es quizá el único de los sabores que no sentí en frío. El tiro es excelente gracias a un corte perfecto que hice con la doble hojilla, pero en intensidad es mucho menor de lo que esperaba, marcando apenas media a media-suave, al menos durante este tercio.

Los niveles de pimienta y pasas del retrogusto no parecen cambiar en el segundo tercio, pero en el paladar hay un sabor a canela que supera el de madera mientras que el de chocolate se mantiene. Siguen habiendo otras notas secundarias, como cuero, nueces, madera, pan tostado y la mayoría de estos secundarios se sienten también en los labios durante ciertos momentos de la fumada, mientras que todos los temas técnicos del cigarro se comportan de maravilla, incluyendo el tiro, anillo de combustión y cantidad de humo, aunque esta ha aumentado un poco a partir de la mitad del cigarro, pero la experiencia sigue siendo de suave a media.

Justo cuando iba entrando al último tercio comenzó a caer un aguacero de proporciones bíblicas y aunque eso no me impidió seguir fumando, sí dejé de tomarle fotos al cigarro, aunque igual lo fumé hasta quemarme los dedos y perfectamente pasó por el oro. Los sabores cambian muy poco con respecto al tercio anterior, con la misma predominancia de sabores de chocolate y canela en el paladar, seguidos de madera, paja, clavo, cuero y maní, mientras que el retrogusto es controlado por las pasas y la pimienta. El tiro y temas técnicos perfectos, y la intensidad entre suave y media, sin el más mínimo indicio de hacerse más fuerte, sin embargo si le daba caladas muy seguidas su sabor se hacía desagradable. Al cabo de una hora y 15 minutos, el cigarro llegó a su fin.

Confieso que me desilusionó un poco que el cigarro no tuviera la intensidad por la que los lanceros son conocidos, pero el Black Series II no es un cigarro que carece de sabores, en lo absoluto. Carece de intensidad, pero no de sabores. La variedad de chocolate, canela, madera y demás se hace bastante agradable y el hecho que tiene ese rombo de oro puede engañarte hacia su precio, especialmente porque he visto otros cigarros que tienen una parte o todo de oro y por eso se vuelven locos con el precio. Pero todo lo contrario con este, pues incluso su precio no supera los $10 y por ello tienes una gran variedad de sabores, aunque insisto, me hubiese gustado mayor intensidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Judas Tadeo
Marca: Cavalier Genève
Modelo: Black Series
Dimensiones: 7 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: Honduras
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 86