My Father – El Hijo (Robusto)

El pasado septiembre de 2019 tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos. Recuerdo unos días antes de partir, que leí una noticia sobre el relanzamiento de la edición limitada El Hijo de My Father, exclusivo de las tiendas Smoke Inn en el estado de Florida, que es una de las tiendas que regularmente visito cuando viajo. Esto me pareció una gran coincidencia, así que anoté el cigarro entre los que debía adquirir cuando estuviera allá. Así de fácil es anotarse en esta lista. Cuando llegué a la tienda solamente los vendían en cajas de 15 cigarros, pero al mismo tiempo que yo llegó alguien queriendo comprar 10 y yo me anoté con 5, así que todo salió bien.

My Father - El Hijo 01

Este cigarro fue lanzado originalmente en 2011, igualmente exclusivo para Smoke Inn, con motivo de los 15 años de la tienda. Aunque en el año de relanzamiento la tienda no cumple ningún número redondo, igual me alegró mucho coincidir con el momento. Principalmente por lo suave y elástica que se siente la capa del cigarro, con un box press más redondeado de lo normal y el pie descubierto, para que pruebes la tripa y capote antes que la capa al encenderlo. Los aromas en frío incluyen chocolate, notas florales y tabaco rico, mientras que la calada en frío presenta madera con establo abundante, y en la calada en frío hay una nota suave de café.

My Father - El Hijo 02

Apenas lo enciendo, efectivamente siento solamente los sabores de la tripa, principalmente, con un poco del capote, y estos son de pimienta abundante. El final es bastante largo y queda ese sabor de pimienta muy obvio en los labios. Después de algunas caladas los sabores parecen situarse mejor, sobre todo cuando ya la capa comienza a quemar, y los sabores son muy cremoso de chocolate, café, madera y pimienta; muy nicaragüense, pero muy agradable porque la intensidad no es abrumadora.

My Father - El Hijo 03

El anillo de combustión es terrible y eso no es permisible con una marca de esta categoría, pero en sabores se siente increíblemente cremoso en el segundo tercio, con sabores fuertes de café y chocolate, y toque de cuero. El retrogusto sigue siendo abundante de pimienta, pero sin abrumar en lo absoluto.

My Father - El Hijo 04

Con una anilla tan grande, pareciera que el cigarro se consume rápidamente pero apenas voy por la mitad cuando la quito. El anillo de combustión parece acomodarse en este punto, como si la anilla le estuviera haciendo presión y no dejaba que quemara bien, lo cual estoy seguro que no es el caso. Los sabores no varían mucho con respecto al principio del tercio, pero al tener una mejor quemada también se siente un humo más rico. Aunque compré 5 cigarros, recuerdo haber regalado tres como muestra de un cigarro difícil de conseguir y, en todos los casos me dijeron que se trataba de una excelente fumada. Casi me molesta haberlos regalado, porque en realidad lo estoy disfrutando, aunque afortunadamente me queda otro.

My Father - El Hijo 05

El último tercio realmente llega más rápido de lo que esperaba y se consume bastante rápido también, aunque el cigarro sigue mostrando nuevos matices y llega a dar una nota de tierra y vegetación, casi como herbáceo pero más como si acabara de llover. Precisamente por ese afán de quemar rápido el cigarro se vuelve bastante caliente en este punto y creo que lo tuve que dejar un poco antes de lo que habría querido. Sin embargo, en este tercio también aprecié notas de madera, chocolate y cuero, junto con pimienta. Al cabo de apenas una hora lo dejé descansar, aunque el segundo haré lo posible por fumarlo con más pausa.

Aunque con mucho orgullo reseño cigarros de ediciones limitadas, más que todo por el mismo orgullo de haberlos conseguido, en muchas ocasiones evito ponerles puntuación porque me parece que uno queda muy mal recomendando un cigarro que no puedes conseguir. Sin embargo, este no será uno de esos casos, principalmente porque este tipo de ediciones suelen crearse sin mucho preámbulo, así que no es imposible que aparezca una nueva pronto. Dicho esto, el cigarro me sorprendió por un lado porque me parece que la liga es suficientemente buena para ser una producción regular, pero por el otro lado por lo rápido que quemó, pero esto también sucedió porque el cigarro tiene mucho más sabor, complejidad y equilibrio que intensidad, por lo que no me di cuenta cuando se terminó. Pero con gusto lo volveré a comprar si los veo, siempre esa rareza no se traduzca en un mayor precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: El Hijo
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Habano 2009)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 90

Morales Cigars – 803 Maduro (Toro)

Morales Cigars es una empresa radicada en Columbia, Carolina del Sur en Estados Unidos. De hecho, orgullosamente anuncian que son la primera empresa de tabaco de esa ciudad. Sin embargo, sus productos son fabricados en República Dominicana en la fábrica de Cornelio Cigars. El mismo Cornelio me lo decía con orgullo porque es una gran oportunidad para dar a conocer sus productos y, más importante, su calidad de fabricación, más allá de sus fronteras. Con mucho gusto le acepté un par de muestras para probarlas y dar mi opinión. El Morales Maduro está compuesto de una capa brasileña Arapiraca, sobre capote habano dominicano y tripa de Criollo 98 y 2020 de semilla nicaragüense.

Morales Cigars - 803 Maduro 01

No es el primer Morales que me fumo, pero sí es la primera vez que me fumo uno como primer cigarro del día. También tuve la oportunidad de probar un 6 x 60 que realmente no me gustó del todo, quizá por esa misma tendencia que tienen esas dimensiones de diluir el sabor. Pero este Morales 803 Maduro tiene una capa bastante oscura, irregular y con diversas protuberancias que hacen que no sea liso, aunque tiene una cierta oleosidad muy atractiva. En la capa se sienten aromas bastante suaves que incluyen madera, miel y café, mientras que en el pie se aprecia más madera, algo de cuero y una sensación de frutos secos que bien podría ser nueces. Luego de picarlo aprecio en la calada en frío aromas de café, miel, azúcar morena y madera.

Morales Cigars - 803 Maduro 02

El 803 Maduro comienza muy bien, aunque con una clara tendencia en el anillo de combustión a desviarse, pero el cigarro sigue quemando a una velocidad constante y sin desviaciones que lleguen a preocupar, solo una tendencia a quemar en distintos momentos pero que no requieren mi intromisión. El cigarro comienza con un destacado sabor de caramelo, que puede ser la progresión de esos sabores de miel y azúcar morena que sentí en frío. También se sienten sabores de café, más como americano y suave, seguidos de notas de madera y, por último, una sensación de frutos rojos. El retrogusto es principalmente de pimienta, pero bastante suave durante todo el primer tercio. Aparte de ese anillo de combustión, los temas de construcción se ven perfectos con una ceniza bastante unicolor y recta.

Morales Cigars - 803 Maduro 03

Para el segundo tercio los temas de construcción se mantiene casi iguales, aunque el anillo de combustión marca una tendencia más recta que antes, pero la ceniza se siente sólida y con colores poco variados. En este tercio los sabores se simplifican un poco más, destacando prácticamente los mismos que en el tercio anterior, pero con una mayor intensidad en el caramelo y el café. Ese mismo café que comenzó como café americano sin mucha densidad ya se se siente como un café más fuerte, aunque no voy a pretender descifrar su procedencia.

Morales Cigars - 803 Maduro 04

Sí quiero aclarar que no soy de los que apunta a tener una ceniza larga ni me desvivo para que esta se logre, pero cuando esta sale (normalmente sin ayuda), sí trato de tener más cuidado con el cigarro, más que nada por protección de mi ropa. Sin embargo, no hago nada que me impida fumar ni disfrutar el cigarro, por lo que esta ceniza efectivamente quedó así sin influencia de mi parte, aunque sí se cayó completa en el cenicero unos 30 segundos después de hacer la foto. En este punto, que podríamos llamar la mitad del cigarro, el sabor de café se intensificó un poco y comenzó a mostrar una nota amarga, que podría decir que se trata de un café espresso. Sin embargo, el sabor de caramelo también parece haber desaparecido, por lo que el cigarro ha cambiado un poco. La madera también comienza a mostrar distintos matices, como si efectivamente se tratara de distintos tipos de madera que no voy a pretender decir. El retrogusto sigue siendo de pimienta, pero mucho más suave que antes.

Morales Cigars - 803 Maduro 05

Para el último tercio los sabores son extremos de los que fueron en el tercio anterior, con una clara tendencia de fortaleza en el sabor del café, pero igualmente una tendencia muy, muy suave en el sabor del caramelo. Por su parte la madera y la pimienta se ubican en el centro de esos extremos, sin mayor intensidad hacia lado alguno. La intensidad del cigarro estuvo en media casi toda la fumada, inmóvil y sin extremismos, pero en el último tercio va hacia media-suave, incluso con ese sabor más fuerte de café. Finalmente, al cabo de una hora y 35 minutos, el Morales 803 Maduro llega a su fin.

Por pura tendencia visual es común asumir que un cigarro de capa oscura siempre será fuerte, al igual que es fácil asumir que uno de capa clara será suave. Pero no es el caso y el Morales 803 Maduro es una prueba más. Aunque su capa es bastante oscura, se trata de un cigarro de intensidad media durante casi toda la fumada y media-suave al final. No por eso quiere decir que sea un cigarro débil y falto de sabores, es solo que sus sabores son más lineales durante la primera mitad y en la segunda son menos variados, aunque con algunos matices interesantes. Pero lo que más destaca de este cigarro es esa asombrosa construcción, la calidad y color de la ceniza y el tiro que estuvo perfecto durante toda la fumada. Solo por eso lo disfruté bastante, aunque me hubiese gustado que tuviera mayor intensidad, pero eso soy yo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Cornelio Cigars
Marca: Morales
Modelo: 803 Maduro
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Brasil (Arapiraca)
Capote: República Dominicana (HVA)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, 20/20)
Precio: $9,00
Puntuación: 84

Ron: Matusalem Gran Reserva 23

Con mucho orgullo Ron Matusalem anuncia que es un ron de estilo cubano con una larga historia en Cuba que data desde 1872, cuando los hermanos Benjamín y Eduardo Camp, junto con su socio Evaristo Alvarez, abrieron una destilería en Santiago de Cuba. Según la leyenda, su ron comenzó a hacerse famoso en el primer cuarto del siglo pasado; fama que duró hasta el inicio de la revolución cubana, en la que la familia de Alvarez se exilió y la marca desapareció.

La marca fue creada de nuevo por Claudio Alvarez Salazar, bisnieto de Evaristo Alvarez. Obviamente, no en Cuba sino en República Dominicana, por una destilería de un tercero y luego embotellado en Lawrenceburg, Indiana, EUA por Proximo Spirits.

Proximo Spirits es una importadora privada basada en New Jersey, EUA con unos 8 años en el mercado, dentro de los cuales han acrecentado su portafolio para representar a varias marcas de vodka, whiskey, tequila y, por supuesto ron. La marca más premium que tienen es Ron Matusalem.

Pero el ron Matusalem Gran Reserva 23 no es un ron de 23 años, sino un ron hecho mediante el proceso de solera y que la marca decidió redondear hacia los 23 años. Aunque tanto el Matusalem 15 como el Matusalem 18 pasan por el mismo proceso y no se especifica cómo uno logra una mayor edad que el otro, especialmente si todos son sacados de la misma fuente.

Al igual que los demás de la marca, es embotellado a 40% de alcohol.

Otro problema que tengo con la marca/empaque es el hecho que dice Formula Original de Cuba, lo cual puede llevar a muchos consumidores no muy interesados a creer que es un ron cubano o producido en Cuba. Especialmente porque es en la parte trasera de la botella y en letras pequeñas que menciona que su producción es en República Dominicana. Un tema más que me molesta es el anuncio en letras grandes y rojas que es Solera 23 Blend que, nuevamente, no es indicativo que sea un ron de 23 años y en solera es imposible determinar qué porcentaje de cuál ron entra en la botella.

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Al servirlo en la copa lo primero que noto es un color bronce brillante del líquido. Es un poco más oscuro que el Matusalem 18, que tenía un color más ámbar. Al darle vueltas dentro de la copa se nota una densidad media, con lágrimas gruesas que descienden lentamente al líquido.

Los aromas iniciales son de azúcar morena, madera y vainilla. Pero al cabo de un rato me acerco de nuevo la copa a la nariz y logro apreciar frutos como higos y pasas, banana, durazno y mermelada de naranja. El sabor de madera se amplía y permite apreciar caramelo, maple y toffee, con notas de canela, nuez moscada, clavo, tabaco y nueces.

En boca muestra sabores bien fusionados de caramelo, vainilla y madera, pero con una intensidad alcohólica baja y sin mayor regaño. Sabores de especias como nuez moscada, clavo y canela se separan de la madera y dan lugar a apreciar cuero, pan tostado, plátano horneado y coco, con toques de mermelada y nueces de pecan. Con una piedra de hielo además se aprecian sabores de chocolate.

El retrogusto es quizá lo más brusco de los sabores, pero no por ello es malo, con una sensación de chocolate sin azúcar, nueces tostadas, vainilla y caramelo, con un toque suave de canela.

A pesar de todos los problemas que tengo con el empaque y la etiqueta del Matusalem 23, no tengo ningún problema con su contenido, e incluso me quedaría feliz con él un buen rato.

Es un ron bastante bueno, con sabores destacados y redondos, ideal para tomar solo o con una piedra de hielo, y mucho más con un tabaco capa Connecticut.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Gran Reserva 23
Marca: Matusalem
Origen: República Dominicana
Materia prima: N/D
Edad: 23 años* (Promedio)
Precio: $46
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82

* según la marca

Jas Sum Kral – Tyrannical Buc Maduro (Magnum)

Ciertamente 2019 fue un año bastante ejemplar para la marca Jas Sum Kral, habiendo lanzado cuatro productos; algo bastante raro para la mayoría de las marcas pequeñas o boutique, como son más conocidas. Unos de esos productos es el Nuggs, un cigarro de por sí bastante llamativo, aunque sea por razones que van más allá del cigarro y más relacionadas a su infusión de CBD. Pero también por tres ligas distintas de su producto Tyrannical Buc: Habano, Maduro y Connecticut. El primero ya lo reseñé y esta vez voy con el maduro, y el Connecticut lo tengo en el humidor. El nombre de este cigarro se refiere a tiranía en el sentido de dominar un pensamiento o un tendencia absolutamente, mientras que Buc es el sobrenombre de Riste Ristevski, el creador de la marca.

Jas Sum Kral - Tyrannical Buc Maduro 01

El cigarro lo adquirí en septiembre de 2019 en la tienda Smoke Inn de Pompano Beach, FL, en su vitola más pequeña: 4 x 48. Curiosamente, los Tyrannical Buc no aparecen en la página web de la marca, incluso habiendo sido lanzados el año pasado. El cigarro tiene una capa Connecticut Broadleaf que le aporta un color bastante oscuro y una apariencia imponente, con una capa oleosa muy ligera y poca apariencia de las venas, pero con la típica nota áspera de este tipo de capa. Los aromas son una nota rica de madera y nueces, que se repiten en el pie, mientras que la capa presenta madera vieja y cerezas deshidratadas.

Jas Sum Kral - Tyrannical Buc Maduro 02

El primer tercio comienza con la característica típica e ideal del Broadleaf: una intensidad media-alta y una presencia de diversos matices de chocolate, que parecen en este caso chocolate amargo 75%+ con cerezas deshidratadas y un componente fuerte de tierra mojada. El retrogusto me arropa de pimienta, madera y cereza. Al final del sabor, en el paladar, se aprecian notas de madera vieja. El cigarro mantiene un anillo de combustión muy decente y una ceniza que parece mantenerse muy bien.

Jas Sum Kral - Tyrannical Buc Maduro 03

En el segundo tercio pierde algo de ese sabor de chocolate, pero gana un sabor de granos de café, muy matizado, pero no llega a fusionar ambos. También se siente más fuerte la nota de pimienta pero no mucho más. Sin embargo, con los cigarros de 4 pulgadas de largo normalmente no espero tanto y el Tyrannical Buc Maduro está demostrando que lo bueno viene en frasco pequeño. El anillo de combustión se mantiene muy recto y la ceniza bien compactada.

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El tema con estos cigarros pequeños es que se acaban rápido, pero igual me toma casi media hora llegar a la mitad. El sabor de pimienta y el de madera se vuelven los más destacados aquí, pero afortunadamente todavía guarda un poco de los sabores de café, chocolate y cerezas del principio, lo que le da un aspecto diferente, interesante y muy sabroso. A menudo sigo pensando que los cigarros de capa madura son más fuertes, o al menos más ricos, pero antes de encenderlo pensé que debí haber comprado una vitola distinta, pero en la mitad del cigarro me doy cuenta que compré la adecuada.

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En la segunda mitad quema mucho más rápido que la primera, pero quizá también porque se hace más suave, pasando de media-alta a solo media. Los sabores, en orden de intensidad, son de granos de café, madera, pimienta y tierra, y así al cabo de 55 minutos de fumada dejo al Tyrannical Buc Maduro descansar en paz. Su quemada fue muy buena, con una velocidad impresionante (por lo controlada, no porque fuese muy rápida), un anillo de combustión que apenas vino a complicar al final y un anillo de combustión bastante recto.

A menudo compro vitolas de tamaños raros, o al menos que no son las típicas, particularmente cuando son pequeñas a fin de probar lo más concentrado que pueda de una liga. El Tyrannical Buc Maduro tiene mucho de lo que me gusta, sobre todo esos sabores a chocolate con distintos matices y la sensación picante en el sabor a madera. Lo único que no me gusta es que cuesta $9, por un cigarro 4 x 48 me parece un poco elevado, sobre todo porque el 6,5 x 50 cuesta un dólar más, y sin duda que por $10 sí me iría hacia la vitola mayor, pero al precio actual de este creo que no vale tanto la pena.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de Aragón
Marca: Jas Sum Kral
Modelo: Tyrannical Buc Maduro
Dimensiones: 4 x 48
Tamaño: Magnum (Short Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, USA (Pennsylvania)
Precio: $9,00
Puntuación: 83

Henry Clay – Rustic Cheroot (Petit Lancero)

Casi 4 años después de mi primera y última reseña de un Henry Clay, recibí un 5-pack de estos Rustic Cheroot de manos de un representante de Altadis, quien me los obsequió como parte de un trabajo que hice con ellos en octubre del año pasado, por lo que los cigarros ya cumplen un poco más de 7 meses en mi humidor. Aunque confieso que he regalado un par y me he fumado otro par antes de esta reseña, pues visualmente los cigarros son muy poco atractivos y se ven hasta viejos. Pero fueron un lanzamiento de la marca de 2018, constituido por una capa Connecticut Broadleaf sobre capote hondureño y tripa dominicana. Su forma rinde tributo a los pequeños cigarros que utilizaban quienes trabajaban en el campo en épocas de antaño.

Henry Clay - Rustic Cheroot 01

Ciertamente el Rustic Cheroot no ganaría ningún concurso de cigarros llamativos, ni por su capa ni por su anilla. La capa pareciera ser tomada de la cesta de capas rechazadas de otras marcas, se ve casi dañada y con inconsistencias en los pliegues y colores variados. Por otro lado, la capa se siente bastante áspera y corrugada, lo cual no es un defecto realmente sino el estilo particular de la capa Broadleaf, pero también hay protuberancias y no es realmente lisa. El pedazo de la capa que cubre el pie del cigarro es bastante más claro y duro que el resto de ella. Pero en la capa tiene aromas de chocolate, pimienta y tierra, mientras que luego del corte de doble hojilla, la calada en frío muestra aromas de pimienta, jengibre y chocolate.

Henry Clay - Rustic Cheroot 02

El Rustic Cheroot comienza con una sorprendente cantidad de pimienta que se mantiene en los labios y el paladar durante las primeras caladas, hasta que a mediados del primer tercio se coloca en segundo plano, permitiendo la apreciación de sabores más complejos y variados como chocolate, jengibre y canela. El tiro es un poco más apretado de lo que quisiera, pero permite un buen paso del humo y este es abundante aunque extrañamente grisáceo. La ceniza toma un color bastante blanco y un anillo de combustión ligeramente diagonal, pero nada que preocupe.

Henry Clay - Rustic Cheroot 03

Para el segundo tercio los sabores del Rustic Cheroot son prácticamente los mismos, aunque con una sensación ligeramente más cremosa y una fumada menos áspera, quizá por una reducción de esa sensación de pimienta que ha balanceado un poco los sabores. Pero el chocolate y la canela siguen llevando la delantera, sobre notas de jengibre. La pimienta se destaca más en el retrogusto, pero sin problema aparente.

Henry Clay - Rustic Cheroot 04

Hacia la mitad del cigarro los sabores no cambian mucho, con la posible adición de madera y el hecho que el anillo de combustión se hace bastante más recto y el cigarro comienza a quemar más lento. No hay señales de nicotina, pero sí se siente de nuevo esa propiedad áspera de la fumada, que no me termina de agradar pero me hace fumar un poco más lento.

Henry Clay - Rustic Cheroot 05

Los sabores son idénticos en el último tercio, con chocolate, canela, madera y jengibre, sin mayor evolución ni mayor cambio. Cuando finalmente lo dejo apagarse tengo la sensación que fácilmente pude haberlo fumado hasta la mitad y tener los mismos sabores. Pero esa quemada más lenta sin duda ha hecho que la segunda mitad del cigarro parezca eterna. Sin embargo, en ningún momento se volvió un cigarro desagradable de fumar. Al cabo de una hora y 10 minutos de haberlo encendido, finalmente lo dejo morir con dignidad.

El Rustic Cheroot es un clásico ejemplo de juzgar a un libro por su portada. Pero es que al cigarro no le hicieron ni el más mínimo cariño para hacerlo atractivo, y es que incluso se ve barato y lo es, a un costo de unos $4,25 por unidad. Pero en términos generales la fumada, aunque plana y sin mayores matices, no fue desagradable. Precisamente, en términos de expectativas vs. realidad, es un ganador, pero ya habiendo fumado y dándole puntuaciones a cada una de las calidades, no deja de ser un cigarro sencillo y barato. Si bien es algo que recomendaría en ese renglón, también hay que tener en cuenta que te tienen que gustar los panetelas o semi-lanceros, que no suelen ser el estilo favorito de quienes compran cigarros baratos. Para mí se han convertido en una buena opción sobre el Toscano, pero en lo particular el Toscano no es de mi agrado. Sin embargo, creo que combinaría muy bien con una cerveza oscura y fuerte.

Ficha Técnica:
Fabricante: Altadis USA
Marca: Henry Clay
Modelo: Rustic Cheroot
Dimensiones: 6⅝ x 38
Tamaño: Petit Lancero
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Honduras
Tripa: República Dominicana
Precio: $4,50
Puntuación: 76

Ron: Marques del Valle 8 Años

Me ha costado conseguir una imagen de este ron que no sea promocional, con letras de OFERTA y demás artilugios publicitarios, por lo que esta es la única imagen que podré colocar en la reseña. Sin embargo, es hasta sorprendente que haya podido conseguir esa imagen, pues hasta mismos colombianos conocen poco de este ron de ese país.

El ron es producido por Industria Licores del Valle y su página web ofrece muy poca información sobre el producto y parece más dedicada a exponer información corporativa. Se limitan a decir lo siguiente:

«Producto elaborado con una cuidadosa selección y mezcla de finas tafias añejadas en barriles de roble que les transmiten características sensoriales de color, sabor y aroma.»

Bastante genérico, en verdad.

Adicionalmente, en la botella se declara como el ron más fino de Colombia, pero su graduación alcohólica es de 35%, que lo colocaría como un licor de ron, según la ley venezolana. Pero este ron es Colombiano, así que para ellos puede ser ron. 

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El ron tiene una calidad de color de ámbar claro o dorado, dejando lágrimas de tamaño medio que descienden con relativa rapidez al líquido, haciéndome dudar que se trata de un ron de 8 años de añejamiento.

En nariz el aroma es bastante dulce, con un fuerte olor a caramelo y con aromas de frutas tipo durazno y piña. También incluye aromas de madera y leña, que van haciendo que el aroma original a caramelo se sienta más como toffee y un toque de fruta cítrica genérico.

Afortunadamente en boca no se siente tan dulce como pareciera por los aromas. Los sabores son principalmente taninos, combinados con caramelo, aunque el resultado incluye más madera. También hay sabores de fruta deshidratada, como de orejones de durazno, nueces y notas muy suaves de frutas cítricas. Finalmente, hay un fondo de sabores de almendras y no mucho más.

Pero en términos generales esa sequedad del sabor es bienvenida, pues me temía un ron bastante dulce. La intensidad es media a baja, con un retrogusto ligeramente picante, con sensaciones de jugo cítrico, caramelo y madera.

A pesar de ser un ron de 35% de alcohol y con un aroma tan invasivo, el Marques del Valle 8 Años se trata de un ron de sabor bastante seco, que podría combinar muy bien con un tabaco, pero también con un cóctel sencillo. Creo que con un Old Fashioned sería muy bueno. Sin embargo, el hecho que no mencionan blend y que aseguran que es un ron de 8 años me hace dudar bastante de su calidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industria de Licores del Valle
Nombre del Ron: Marqués del Valle 8 Años
Marca: Marqués del Valle
Origen: Colombia
Materia prima: N/D
Edad: 8 años*
Precio: $20
Densidad alcohólica: 35%
Puntuación: 74

*claim de la marca