L&V – El Trovador (Robusto Grande)

Esta ha sido posiblemente una de las empresas más difíciles de conseguir por internet, pues no hay nada en la etiqueta del cigarro que te dirija a Tabacalera L&V, aunque fue gracias a un amigo que los conoce que me dijo quienes eran. Sin embargo, una vez que encontré su perfil de Instagram, la verdad es que tampoco llegué a tener más información pues simplemente no hay más. No son realmente receptivos a compartir comunicación por Instagram y no tienen página web. Apenas si sé, por revisar sus publicaciones, que este cigarro es producido desde 2008 y que cuando lo compré se llama El Trovador Habano, por la hoja que lleva en la capa.

L&V - El Trovador 01

La capa externa es bastante irregular o al menos no es lisa, sino lo que se llama ‘escalonada’ o como si tuviera escamas, aunque ninguna de ellas se resquebraja sino que es simplemente textura de la capa. La misma tiene aromas de cuero joven, un cierto aroma ácido y el de nueces verdes… en cierta manera todos los aromas del cigarro en su capa apuntan a descriptores que aún no están madurados, y esto es algo bastante interesante. En la tripa se aprecian aromas de madera, pimienta y el mismo aroma de cuero joven de la capa, mientras que finalmente luego de picarlo la calada en frío presenta aromas dulces, de frutas y melaza. Sin duda ya tengo muchas ganas de encenderlo, así que lo hago rápidamente.

L&V - El Trovador 02

Precisamente, este amigo que me dirigió al Instagram de la marca y única persona que los conoce, también me dijo que este me iba a gustar. El Trovador comienza suave, más suave de lo que imaginaba y no tan rico en sabores, por lo que comienzo a dudar un poco de esa seguridad, pero incluye sabores de pimienta suave, madera y cuero, mientras que en el retrogusto se aprecia nuez moscada y no mucho más. El tiro está perfecto y el anillo de combustión es variable, pero mientras se va encendiendo bien, trato de dejarlo tranquilo.

L&V - El Trovador 03

Durante el primer tercio la intensidad se acomodó, pero los sabores se mantuvieron en una onda ‘cremosa’ que incluía vainilla, nuez moscada, canela, café dulce, cotufas y un toque muy suave de pimienta, al punto que ni siquiera era algo que llevaba los sabores sino que simplemente le daba un fondo picante al cigarro, pero parecía divorciada del resto de él. Sin embargo, el resto de los sabores sí parece fusionarse durante algunos momentos y se siente compactado en cada calada. En términos técnicos, aunque el anillo de combustión mantiene una quemada diagonal, tanto el tiro, el humo y la velocidad de quemado van funcionando de maravilla.

L&V - El Trovador 04

Entrando al segundo tercio El Trovador tiene un nuevo matiz, o al menos se siente como si el sabor se hiciera más complejo, pues aunque los sabores de pimienta y el triunvirato de nuez moscada, vainilla y canela ha sido constante en mayor o menor intensidad, es el sabor de café el que más ha variado desde el encendido, pues comenzó siendo una nota suave que se hizo más fuerte de café dulce, como un cubano… o quizá lo que yo pienso que es un café cubano, que es como un café oscuro y muy dulce. Pero en el segundo tercio se siente más como un espresso con su nota amarga y ese triunvirato va variando intensidad, e incluso el sabor de canela se suaviza bastante y pierde intensidad.

L&V - El Trovador 05

Sin embargo, estos matices de café que hacían al cigarro más complejo parecen perderse en la mitad del cigarro junto con otros sabores, pues la vainilla y la canela se desvanecen y es solo la nuez moscada el que se aprecia, con la misma nota suave de pimienta pero la aparición de un sabor de madera, tenue y sin mucha complejidad ni participación en el resto del cigarro. El anillo de combustión pareciera que nunca se va a acomodar, aunque le he dado algunos toques con la idea de rectificarlo, pero nunca se mantiene.

L&V - El Trovador 06

Para el último tercio El Trovador pierde por completo la pimienta, aunque en el sentido más cursi y romántico, se podría decir que nunca la tuvo, sino que fue un ligero picor en cada calada que apenas le daba más vida al resto del cigarro, aunque sí cabe destacar que en la mayoría de los casos tampoco la necesitó por lo que no voy a decir que le hacía falta. Los sabores complementarios de madera y cuero se mantienen en mayor o menor intensidad y ese triunvirato de especias simplemente tiene participación de la nuez moscada, pues en algún punto antes del final parece haber perdido a los otros dos. El sabor de café, que ha sido tan variado durante el cigarro en el último tercio adquiere un sabor más de café americano, muy sutil y sin aporte dulce. En el retrogusto hay un refuerzo de este sabor de café y además nueces, y con estos sabores el cigarro llega a su fin cuando cuento una hora y 25 minutos de fumada.

Este amigo del que estaba hablando al principio, cuando le mostré lo que compré en Santo Domingo apuntó a los que conocía y me dijo los que creía que me gustarían y los que no. Con respecto a este me dijo que me iba a gustar, y hasta el momento no se ha equivocado en sus predicciones. El Trovador es un cigarro mucho más complejo de lo que pensaba que sería, pero también más suave de lo que esperaba. Podríamos decir que sería mejor si fuese más fuerte pero ya está bien como está. Ahora solo me queda esperar a que me respondan por Instagram y me cuenten la composición de este, qué otros productos tienen, y dónde conseguirlos

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera L&V
Marca: L&V
Modelo: El Trovador
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Robusto Grande
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: N/D
Puntuación: 85

Ron: Matusalem Gran Reserva 18

El ron Matusalem actualmente fabricado en República Dominicana, aunque en su botella destaque muchísimo más su origen cubano, en donde existieron hasta la llegada de la revolución. Incluso, la marca no tiene una destilería, sino que es producida por un tercero y luego embotellado en Estados Unidos, en Indiana.

El Matusalem Gran Reserva 18 no es un ron de 18 años como te llevaría a pensar la marca, aunque hacen bien en no poner la palabra years después del número, pero poca gente se da cuenta de esto. Incluso, según la marca, el ron es envejecido mediante un proceso de solera.

Uno de los aspectos más destacados del proceso de solera es que no hay quien lo regule. Así que aunque hay distintos tipos de fabricación y añejamiento de rones, la mayoría son estrictamente regulados en los países donde existe denominación de origen. Pero dado que el proceso de solera es tan delicado y difícil de controlar, pues simplemente no lo hacen. Esto también le da pie a muchas marcas que no quieren ser reguladas a decir que su ron es hecho mediante solera, y así se liberan de la mayoría de las revisiones.

El problema principal que noto con el sistema de solera es que resulta imposible determinar la edad del ron. El fabricante solamente sabe qué edad tiene el ron más nuevo que le colocan y la edad del más viejo, pero no se puede saber qué porcentaje de cuál ron es el que hay en cada botella. Según la marca, el 18 se refiere al promedio de edades de los rones contenidos en el sistema.

Pensando mal, esto se puede traducir en que tengo 99% de ron de 3 meses y 1% de ron de 50 años y cuando lo mezcle me va a dar un promedio de 18 años. Pero mejor asumimos que se trata de un producto bueno, y procedo a la reseña.

Matusalem-18

El líquido tiene un color brillante de ámbar con destellos cobres, incluso más oscuro que el Gran Reserva 15 que reseñé no hace mucho. Al darle algunas vueltas en la copa noto que el líquido ciertamente no es joven, pero tampoco es consistente con un ron de 18 años, como creo que aclaré antes. Las lágrimas bajan a un ritmo relativamente rápido.

Los aromas iniciales son de caramelo, guayabita y vainilla, que luego son complementados por mermelada y banana. Al dejar la copa un rato llego a apreciar también madera, toffee, canela, clavos, tabaco (como de pipa) y nueces.

Los sabores del ron no requieren tanta atención para mostrarse, comenzando con un sabor agridulce a caramelo y un toque persistente de vainilla que mantienen el sabor suave y perdurable. También se siente una combinación de pimienta con madera y con ese sabor aparecen matices de nuez moscada, clavo y canela. También se van sintiendo toques de jarabe de maple, cáscara y mermelada de naranja y un fondo de nueces y coco.

En el retrogusto se aprecian sabores de nueces tostadas sobre vainilla y caramelo, mientras que en al aftertaste se aprecia también madera y ese trío de especias de nuez moscada, clavo y canela, aunque esta última es apenas apreciable. Sin embargo, el ron pide ser probado repetidas veces para realmente apreciar bien todos esos sabores y matices.

Pues la verdad es que tenía las expectativas bastante bajas con este ron, particularmente por esa falta de transparencia en cuanto a la fabricación, el transporte y el proceso de Solera, pero en realidad me habría sorprendido mucho que el ron supuestamente de 18 no estuviese a la altura del ron de supuestamente 15 años, pero siempre soy escéptico ante estas definiciones tan atrevidas.

Pero el Matusalem Gran Reserva 18 se trata de un buen ron, ideal para tomar solo y quizá con una piedra de hielo. Su sabor suave y carente de demasiada intensidad alcohólica hace de él un ron que quiero disfrutar continuamente y, sin duda, con un buen cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Gran Reserva 18
Marca: Matusalem
Origen: República Dominicana
Materia prima: N/D
Edad: 18 años* (Promedio)
Precio: $38
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82

Stallone – Castaño San Andrés (Toro)

Otro de los cigarros que me hicieron llegar de Stallone Cigars, en este caso se trata del Castaño San Andrés. La verdad es que estos no los estoy fumando en un orden específico, sino más o menos según lo que me va provocando en el momento que voy a fumar. Dicho esto, casi siempre opto por el que creo que va a ser más fuerte, sobre todo porque es el primer cigarro del día (siempre que cato un cigarro es así) y porque muchas veces es el único, así que quiero que valga esa fumada. Sin embargo, tal ha sido el caso de todos los Stallone que he fumado (con este son tres), son mucho más fuertes de lo que aparentan.

Stallone - Castaño San Andres 01

Honestamente, creo que sería majadero de mi parte decir que los Stallone (al menos los que he probado) son demasiado fuertes, principalmente porque antes de salir a producción también me enviaron varias muestras para dar mi opinión y lo que regularmente dije fue que me parecían suaves. Dicho esto, los Stallone que he probado no son cigarros para tomar/fumar a la ligera, sino luego de una buena comida. El cigarro viene envuelto en una capa San Andrés mexicana, que últimamente se ha vuelto de mis preferidas, pero a su vez viene envuelto en una hoja de cedro, por lo que los aromas principales de la capa son de madera, pero también se sienten otros aromas que no siempre identifico con esta capa, e incluyen mosto y un aroma como de humedad contenida que siempre me llama la atención. En la tripa trasciende el aroma a madera también y le acompañan pasas y tierra mojada. Finalmente, luego de picarlo, aprecio aromas dulces a papelón, cuero y madera en la calada en frío. Cabe destacar que la construcción del cigarro antes de encenderlo es óptima, así que solo espero que mantenga la calidad mientras está encendido.

Stallone - Castaño San Andres 02

El Castaño San Andrés enciende rápidamente gracias a ese tiro que tiene, y al igual que los demás que he fumado, parece tener una construcción perfecta. Como los otros de la marca, el cigarro no titubea con medios sabores y matices inciertos, sino que comienza con una intensidad monstruosa, de esas que te hacen que las caladas sean cortas y que te sacan lágrimas, aunque esto no se mantiene durante largo rato, pero no es una cosa de las primeras dos caladas tampoco. El sabor intenso es de pimienta, pero también le acompañan papelón (como melaza pero más dulce) y cuero.

Stallone - Castaño San Andres 03

A lo largo del primer tercio la intensidad del cigarro sigue alta, aunque se nota un ligero descenso, al menos al punto que cada calada no es agónica, pero sigue siendo un cigarro fuerte, mientras que los sabores siguen siendo de pimienta, papelón y cuero, pero le acompañan también tierra mojada y madera, mientras que en el retrogusto es de pura pimienta y madera. Cuando me aproximo al final de este tercio, el sabor de tierra mojada se disminuye bastante, incluso podría decir que desaparece, pero no estoy seguro si es en este tercio o al principio del siguiente.

Stallone - Castaño San Andres 04

Para el segundo tercio el sabor de tierra mojada definitivamente no está, pero el sabor que asocié con papelón anteriormente se siente más como melaza; esto lo identifico porque simplemente es menos dulce y tiene más matices, pero la pimienta sigue siendo un sabor determinante en el cigarro y sigue llevando la fuerza del mismo, por lo que la intensidad sigue en donde la dejé en el tercio anterior. Sí comienza a aparecer un sabor muy agradable a chocolate, con la misma intensidad con la que desapareció la tierra, así que viene in crescendo, pero espero se fortalezca pues le está dando un toque muy agradable al cigarro. El sabor a madera mantiene su intensidad desde el principio.

Stallone - Castaño San Andres 05

Aunque en la imagen estoy todavía lejos, para la mitad del cigarro el sabor de chocolate parece haber desaparecido y el cigarro también se suaviza algo más que con respecto al principio del segundo tercio. Quizá lo más determinante aquí es que el cigarro pareciera haber reducido todos sus sabores a la mitad al igual que su intensidad. Está menos dulce también, pero el tiro, anillo de combustión y cantidad de humo por calada siguen siendo perfectos.

Stallone - Castaño San Andres 06

El último tercio del Castaño San Andrés me premia con el regreso del sabor de chocolate, con la intensidad que esperaba anteriormente e incluso una sensación cremosa y, afortunadamente, no es el único sabor que me presenta pues también tiene un sabor a café espresso con todo y su nota amarga. El sabor de pimienta pareciera haber desaparecido, pero en verdad es que está un poco dominado por la intensidad de la nicotina, que aunque no es mucha, es más que la pimienta que se ha venido a menos desde la mitad del cigarro. Ya no hay sensación dulce y el único sabor que también se siente además de los mencionados es el de madera. Sin embargo, el cigarro se mantiene bastante bien y su intensidad al final es media alta, y cumple los 75 minutos cuando finalmente lo dejo apagarse.

Este es el tercer Stallone que pruebo y creo que todavía me quedan 3 o 4. Si algo he confirmado con este cigarro es que todos los Stallone son fuertes (al menos los que he probado) pero también son diferentes y no solo en la capa. Sí me gusta bastante que no sean cigarros dóciles y eso refleja mucho sobre la iconografía que representa al cigarro, pues sin duda los caballos que se deben domar nunca son dóciles al principio y queda de cada fumador poderlo domar o simplemente dejarlos ir. Precisamente por eso siempre he pensado que los Stallone no son cigarros para todos, pero quien los aprecia de verdad los puede disfrutar bastante, y esa ha sido mi experiencia con ellos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Tony Barrios
Marca: Stallone
Modelo: Castaño San Andrés
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 84

Sacra Folium – 4th Density (Robusto Grande)

El año 2016 fue un año terrible para la industria del tabaco, principalmente porque en su mayor mercado (USA) la FDA aplicó una serie de normativas que obligarían a las marcas a conseguir más aprobaciones y por tanto, pasar más burocracia durante más tiempo para poder lanzar sus productos. Esto hizo que un par de meses antes de que entrara en vigor la normativa, miles de marcas decidieron lanzar sus productos cuanto antes, incluso si no estaban del todo listos. Una consecuencia de esto es que, además, era casi imposible diferenciarse entre tantas otras marcas y cigarros que se estaban lanzando al mismo tiempo. Sin duda el mercado se saturó. Una de esas marcas fue Sacra Folium, una marca de la que hoy pruebo el quinto cigarro de un sampler y cuyos productos han estado a la altura, al menos la mayor parte de ellos, y cuyo conocimiento simplemente de diluyó entre tantas otras marcas del mercado.

Sacra Folium - 4th Density 01

El 4th Density es el único cigarro de la marca cuyo nombre no sigue un patrón basado en las matemáticas, sino algo más profundo y esotérico que habla de una cuarta dimensión, o una cuarta densidad, un estado por encima de la realidad y cuyo estado solamente puede ser alcanzado a través del amor y las frecuencias de alta energía. O algo así. Pero el cigarro en sí se trata de un espécimen bastante rígido, con una capa más oscura de lo normal sin llegar a ser de capa madura, con una cierta oleosidad y venas marcadas en relieve. El aroma de la capa es principalmente de chocolate con una cierta acidez, mientras que la calada en frío presenta esas mismas notas con un toque de pimienta.

Sacra Folium - 4th Density 02

El del 4th Density no es cubierto, sino que tiene como un corte pequeño, como si se tratar de un perfecto, pero concentrando los sabores en ambos puntos (pie y perilla), no tiene una gran intensidad cuando lo enciendo, aunque tampoco lo hago bien pues uso un encendedor de 4 turbinas y no es fácil concentrar la llama en un espacio tan pequeño. El cigarro comienza con sabores de madera dulce y pimienta y con poca intensidad, aunque el tiro es ligeramente más apretado de lo que quisiera. En el retrogusto hay un toque suave de pimienta que simplemente acompaña el resto de los sabores del cigarro y hace que la nariz se sienta más activa en la fumada, pero nada que sorprenda del todo.

Sacra Folium - 4th Density 03

La ceniza se mantiene bien colocada sobre el cigarro y esto es algo que llega a impresionar a mis amigos del Caracas Cigar Club, con quien comparto esta fumada antes que lleguen todos y sin que me caiga humo de los demás. En el segundo tercio realmente no se aprecian sabores nuevos, o al menos no al principio, aunque los sabores que mantiene se sienten más redondos o complejos.

Sacra Folium - 4th Density 04

Más adelante en el tercio y acercándome a la mitad del cigarro aparecen sabores de maní y un sabor frutal sin definición, mientras que se siente la pimienta en la lengua también. Justo a la mitad del cigarro la ceniza decide caerse y casi que no se rompe al golpear el suelo. Justo cuando estoy en este punto converso con uno de los socios sobre Small Batch Cigars, la tienda en línea donde compré el sampler de Sacra Folium y que este es el último de ese sampler, pero sobre todo el hecho que nadie conoce la marca, aunque realmente tiene productos bastante buenos. Tocando la mitad del cigarro el sabor de madera adquiere un matiz como de madera mojada con un toque ácido, mientras que el retrogusto es menos variado, o más bien con más presencia y menor matiz y un final más largo y pronunciado.

Sacra Folium - 4th Density 05

Por ende, la transición entre el segundo y tercer segmento es mucho más pronunciada y el cigarro se siente hasta más áspero en esa transición, en parte gracias a la intensidad de la pimienta entre un tercio y el siguiente, pero también porque el sabor de madera se convierte en leña y aparece una sensación herbácea pero como de rúgula que ha sido sembrada en casa y tiene esa sensación picante cuando la comes. Por raro que suene eso, creo que es lo que mejor lo describe y, realmente se siente bien.

Sacra Folium - 4th Density 06

Si bien estos son sabores agradables, el cigarro se sigue sintiendo áspero y hace que el final de ese último segmento sea más anticipado, o que cuando lo dejo finalmente, pase menos tiempo apreciando el aftertaste y más tiempo pensando en qué me voy a fumar después, incluso si pasé casi dos horas fumándolo. El gran punto en contra de ese final es que el cigarro pasó de ser algo diferente a ser algo tan terrestre como cualquier otro cigarro, dentro o fuera de su rango de precios, pues ya pasó de ser una apreciación en el gusto a ser un sensaciones físicas del cigarro y como se siente en el paladar y la garganta. En el último tercio hay sabores también de té y un aspecto metálico que tampoco le da puntos agradables, aunque el tiro es fantástico y la densidad del humo perfecta.

Siendo este el último Sacra Folium que pude probar gracias a Small Batch Cigars, debo decir que quedé muy agradado con ella, con algunas experiencias mejores que otras pero en general me llevo una muy buena impresión de ellos y de la calidad que han conseguido, tan solo es una lástima que sus éxitos se hayan visto afectados y diluidos por tantas otras marcas entrando al mismo tiempo. El cigarro en sí tuvo dos tercios muy buenos y un último tercio que no estuvo a la altura de la barra marcada por esos dos primeros tercios, lo cual es acomodable sin duda, pero en su estado actual ya es mucho mejor que tantos otros en el mismo rango de precios.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Sacra Folium
Modelo: 4th Density
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Robusto Grande
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Criollo 98)
Capote: Honduras (Criollo 98), Nicaragua (Corojo 99)
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $10,50
Puntuación: 88

Seven Seven – Habano (Toro)

Hoy, revisando mi lista de tabacos por fumar me encontré con el Seven Seven Habano, un cigarro que adquirí en Cameroon Cigar en Santo Domingo. Seven Seven Cigars es propiedad de Winston Peña y está ubicada en Tamboril, el centro tabacalero de la isla. Peña trabaja con Francisco Almonte y ambos hacen las veces de master blenders para ella. Peña trabajó durante 19 años en la fábrica de Arturo Fuente, mientras que Almonte lo hizo durante 9 años en la de La Flor Dominicana. Honestamente, eso es lo que he encontrado por internet, pues la página web de la marca es bastante escueta.

Seven Seven - Habano 01

El Habano se identifica así por el tipo de hoja de la capa, la cual es de origen dominicano (en este caso) y se ve bastante imperfecta, con algunas protuberancias y diversos tonos de marrón. Tiene aromas de especias, establo y cuero, mientras que en el pie y luego de quitarle esa anilla inferior, se aprecia paja, canela y notas herbáceas, pero también tiene un fuerte aroma misterioso que solo puedo determinar como cereza sintética… y antes que caigamos en la burla y la incredulidad, el aroma de cereza sintética es como el aroma que tienen los chicles de cereza; no es un aroma de cereza per se, pero es sintético. Lo pico con la hojilla en V de corte profundo (mi preferida) y la calada en frío revela paja, chocolate y notas florales bastante interesantes, con un tiro suave, e incluso algo más suelto de lo normal.

Seven Seven - Habano 02

El Habano enciende rápidamente gracias a ese tiro tan suelto, pero es que incluso con el tostado previo creo que el cigarro se encendió bastante y al llevarlo a los labios fue casi una formalidad. El cigarro comienza con sabores ricos a cuero, madera y notas florales, estas últimas casi como una esencia final, pero apenas obvias. Sin embargo, ya encendido noto más imperfecciones en la capa, pero solo espero que esto no se traduzca en una reducción de calidad del cigarro.

Seven Seven - Habano 03

A lo largo del primer tercio aparecieron también sabores dulces de caramelo, que le dieron un mejor equilibrio a esa sensación perfumada que las notas florales estaban aportando, y luego uno que otro matiz cremoso que le dio más intensidad al sabor dulce pero también ocultó un poco más esas notas florales, así que aunque hubo un equilibrio este fue en detrimento de algunos sabores que estaban marcando una diferencia en el cigarro. En términos técnicos y de construcción, aunque la ceniza se mantiene y es bastante blanca, el cigarro en sí se siente algo caliente, lo que me hace pensar que esas imperfecciones en la capa no ayudan en lo más mínimo al cigarro.

Seven Seven - Habano 04

Entrando al segundo tercio y la ceniza todavía se mantiene sujetada al cigarro al cabo de 20 minutos, aunque poco después de esta imagen lo dejé descansar en el cenicero y se cayó sola. En este tercio los sabores parecen ablandarse un poco, aunque hay un sabor a almendras que no estaba ahí el tercio anterior y este junto con el cuero son los principales, mientras que la madera se mantiene en segundo lugar y las notas florales prácticamente desaparecieron del todo. La notas de crema se mantienen como simples notas, con apariciones esporádicas y no mucho más que ayude a darle fuerza o complejidad al cigarro.

Seven Seven - Habano 05

A la mitad del Seven Seven Habano el cigarro se siente considerablemente más caliente que antes y con ello los sabores parecen simplificarse y perder riqueza, casi como en el primer tercio, pero con una sensación seca en la garganta. Es casi obvio, pero esa crema que se sentía antes ya desapareció y el cigarro es hasta áspero en el humo y el calor de cada calada lo siento intenso en la lengua, por lo que dejo el cigarro descansar un buen rato al tiempo que tomo algo más de agua. En el retrogusto se siente un toque más fuerte de pimienta, que siempre ha estado ahí pero muy leve y no suficiente para llamarlo un sabor, sino un ligero picor, pero también regresan con más intensidad esas notas florales, aunque exclusivamente en el retrogusto.

Seven Seven - Habano 06

En el último tercio lo primero que siento es un fuerte componente de nicotina, como si es el único sabor al menos durante los primeros centímetros. El sabor a madera es el principal, en verdad, pero es una madera seca con sensación áspera en la garganta, mientras que los sabores florales son casi lo único que existe en el retrogusto además la sensación picante de pimienta, pero sin sabor a ella. La intensidad del cigarro es lo que manda aquí y lleva todo su peso a fuerza de nicotina, lo cual me temo que no da espacio para apreciar sabores, mientras que el resto del cigarro mantiene esa tendencia a calentarse, hasta el punto que el cigarro no se aguanta más y decido dejarlo luego de una hora y 10 minutos.

El Seven Seven Habano es un cigarro decente, con un primer tercio prometedor y dos tercios siguientes que no cumplen la promesa, lo cual hace de él un buen candidato en el rango de los cigarros low cost. Sin embargo, pagué $12 por él y creo que en ese precio hay que reconsiderar muchas cosas del cigarro, pues por ese precio espero que sea mucho mejor de lo que fue, y creo que no estoy solo en esa mentalidad. Entre todos los cigarros que adquirí en Santo Domingo, creo que este es el que menos me ha gustado, aunque la verdad es que hay un par que ni siquiera he querido reseñar y todavía me falta probar otros del viaje. Pero este Seven Seven es uno que no volvería a comprar.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Seven Seven
Modelo: Habano
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Habano)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo 98), Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 73

Ron: Bacardi Black

¿Por qué? Pues porque es el que llegó, y a veces llegan buenos y otras veces simplemente no. Pero igual lo vamos a reseñar.

Bacardí es lo que los americanos llaman un ron oscuro, pero que en el resto del mundo o al menos en Venezuela, llamamos simplemente ron. En Venezuela tenemos ron y ron blanco. No hay ron ligero, ron pesado, ron oscuro, ron negro, ni ron amarillo ni, ron tinto. Esta diferenciación la han creado para poder diferenciar las edades del ron, asumiendo siempre que mientras más oscuro es mejor. Pero desde que las marcas también oscurecen sus rones baratos con caramelo o vainilla para hacerlos pasar por rones de más edad, esta nomenclatura de los colores se ha convertido en cualquier cosa.

Sin embargo, la teoría dice que mientras más oscuro el ron, mayor tiempo ha pasado en barrica y por tanto es más añejo. Pero este Bacardí estoy seguro que ha recibido todo su color de caramelo, pues cuando un ron es más antiguo lo dejan saber en la etiqueta. En teoría el Black se obtiene de la combinación de rones de hasta 4 años de edad, pero sería un error creer que esa maduración tiene algo que ver con el color del líquido.

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El ron en la copa no es tan oscuro como muchos otros rones que se jactan de ser rones oscuros lo es, así que me gustaría pensar que en Bacardí han sido algo juiciosos con el tema, o quizá toman un punto menos literal por su nombre Black.

Los aromas iniciales del ron en copa son de melaza, vainilla y caramelo, con algo de maple y frutas enlatadas (que siempre son albaricoques). Dejándolo un rato y al agitarlo de nuevo se aprecian frutos secos en forma de dátiles e incluso un toque de chocolate, pero todo eso se siente después de un gran golpe alcohólico.

Al probarlo me recuerdo inmediatamente que el sabor de este ron probablemente está alterado, pues siento un suave toque sintético en el ron, como si tuviese algún jarabe como esos que les ponen al hielo picado. Hay sabores de miel de caña, melaza, extracto de vainilla y jarabe de maple, también hay nueces y esos sabores de frutas enlatadas.

Para nada me pasaría por la mente tomar este ron solo ni en las rocas, y si acaso lo tomaría si no tuviera medicina para la gripe, pero al combinarlo con una coca cola, la verdad es que es pasable. Sin embargo, no lo recomendaría en ninguna otra combinación y creo que no ha sido hecho con más nada en mente.

Incluso después de tomarlo, la sensación en boca es amarga, con una sensación de caramelo perenne. Esa combinación con coca cola hace que deje un sabor perdurable a vainilla, quizá más de la que quisiera, pero habrá a quienes le guste.

Pero Bacardí Black es un ron estándar o incluso un licor de ron, según las regulaciones venezolanas. Pero al menos cumple su función dentro de su mercado, pero no es algo que buscaría comprar en casi ninguna instancia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bacardi
Nombre del Ron: Black
Marca: Bacardi
Origen: Puerto Rico
Materia prima: Melaza
Edad: hasta 4 años
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 65