A. Flores – El Trovador (Robusto)

Aunque mi experiencia con los cigarros fabricados por PDR nunca ha sido la mejor, hace unos meses un amigo me recomendó este Trovador con la promesa que sería mejor que los PDR que había probado antes. En lo particular, me dejé recomendar pues siempre se descubren buenos cigarros así, pero una vez que lo vi me di cuenta inmediatamente que se trataba de un cigarro betuneado, muy al estilo de los PDR y quizá una de las cosas que más le critico no solo a esta marca sino a cualquiera que decida hacer esta ‘trampa’. Quizá mi mayor tema con PDR es su aparente poco interés en hacer un producto bueno, optando más que nada por hacer distintas variaciones betuneadas de lo mismo. Es como que consiguieron su zona de confort en el promedio de los $5 por cigarro y no se salen de ahí.

A Flores - El Trovador 01

El Trovador se ve como casi cualquier otro PDR maduro, con una capa sospechosamente brillante, con muchas venas y dobleces extraños. Precisamente por esta pintura que seguramente tiene se aprecian muchos aromas en frío, de los cuales varios son igualmente sospechosos. En la capa se aprecia chocolate, café, pimienta, vainilla, madera y caramelo. En el pie se aprecia una fuerte cantidad de aromas de la capa, pero ignorando esos, el adicional es de cotufas y no mucho más. La calada en frío presenta merey (anacardo), pimienta, chocolate, vainilla y pera.

A Flores - El Trovador 02

Desde el encendido y la primera calada el betuneado del cigarro es sumamente obvio, al punto que a veces se nota como la pintura hierve justo en la línea de quemado. El tiro es un poco más apretado de lo que quisiera y esperaría, pero los sabores comienzan bastante intensos, o al menos la pimienta lo hace y le sigue café espresso (incluso con su nota amarga), regaliz negro, cáscara de limón, pasas y caramelo. El sabor me llega a recordar al ron especiado típico que le gusta a los americanos, porque incluye sabores que no son los típicos sino añadidos y, aunque no es del todo desagradable, tampoco se siente como una fumada natural.

A Flores - El Trovador 03

El color de la ceniza también es característico de un cigarro betuneado, pero al menos la ceniza se mantiene bien colocada y no es susceptible a mi pulso tan irregular. El tiempo total de guarda del cigarro alcanza los 11 meses, así que no hay mayor excusa en cuanto a ese tema. Estos sabores variados ayudan al cigarro a alcanzar una cierta complejidad ya en el primer tercio, pero también se sienten notas amargas que, aunque las describí anteriormente, para este punto forman una parte destacada del sabor del cigarro. El retrogusto es más como de pasas y matices de sabores dulces que no alcanzo a descifrar en este punto, pero también incluyen anís o regaliz negra.

A Flores - El Trovador 04

El segundo tercio aparece a los 20 minutos de fumada, con una intensidad media y varios sabores en cada calada, que incluyen regaliz negra, nueces, caramelo, cáscara de limón y madera. Sigue existiendo esa nota amarga que mencionaba antes y realmente es una mezcla de ron especiado con coca cola sin gas. Precisamente esta combinación me hace creer que el cigarro es complejo y que puede ser sabroso si me dedico a diseccionar los sabores, pero en verdad lo que siento en cada calada es un bloque de especias dulces que no puedo determinar y cuyo sabor ciertamente me recuerda a ese ron que pareciera tener un melado de especias y ya.

A Flores - El Trovador 05

La mitad del cigarro comienza a los 40 minutos de fumada y el cigarro comienza a sentirse balanceado, aunque comienzan algunas variaciones en la línea de quemado. El tiro se mantiene bien y la cantidad de humo es como una nube permanente, lo cual es uno de los efectos más obvios del betuneado. Los sabores comienzan a variar un poco y ese bloque de especias parece deshacerse un poco y mostrar variaciones, lo cual rápidamente me saca de cualquier indicio de aburrimiento que pudiera haber tenido con el cigarro. Realmente mejora, aunque lo hace apoyado por una mayor presencia de la pimienta y no por más sabores distintos.

A Flores - El Trovador 06

En el último tercio el cigarro sitúa su intensidad sólidamente en media, mostrando sabores de café, pimienta y chocolate, aunque este último se siente cubierto de ese melado especiado que no se puede determinar… como probar unos bombones rellenos de cerezas y licor cuando tienes 6 años y estás esperando chocolate solamente y le estalla el alcohol en la boca y te sorprende que un chocolate pueda saber tan mal… no es chocolate el sabor que sientes, sino una mezcla de amargor con jarabe de cereza y no importa cuánta agua tomes, sigues sintiendo el sabor. Sin embargo, el último tercio tiene sabores interesantes pero en lo personal no puedo dejar de pensar que no son reales. Sin duda alguna tengo mis temas con los cigarros betuneados y me pasa que cuando fumo un cigarro que ha pasado por ese proceso y comienzo a sentir algún sabor agradable lo atribuyo a esta ‘trampa’. En este El Trovador ciertamente hay sabores agradables y el cigarro quema bastante bien, pero no puedo dejar de pensar que es un logro falso. Siempre preferiré un cigarro sin pintura con sabores mucho más naturales.

Ficha Técnica:
Fabricante: PDR
Marca: A. Flores
Modelo: El Trovador
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 73

Asylum – Medulla (Robusto)

Una de las marcas más variadas que conozco, en el sentido que así como sacan unos productos buenos, sorprendentes a un precio impresionante, también hacen unos cigarros horribles que, afortunadamente, tienen precios bajos también. En el caso de este cigarro tampoco se quedan atrás en excentricidades, comenzando con que el cigarro recibe su nombre por la parte del cerebro que maneja las funciones involuntarias como la respiración, estornudos, vómitos, entre otros. El cigarro contiene una liga muy similar a la del 13 Corojo, pero con parte más superiores de la planta de tabaco, lo que le confiere un perfil distinto. Pero más interesante que eso es que esa parte del cerebro se llama Médula Oblonga en español y el cigarro solamente se vende en cajas de 50 unidades; 25 esos cigarros son redondos, llamadas Medulla y los otros son box pressed y se llaman Oblongata.

Asylum - Medulla 01

Los cigarros son fabricados en El Aladino, que pertenece a Christian Eiroa, en Danli, Honduras. Una vez le quité el envoltorio de papel en el que viene me recibió una capa de distintos colores, como si estuviera barnizada de un tono marrón oscuro sobre una capa bastante firme. La capa tiene aromas de paja, maní, madera y café, mientra que la calada en frío presenta tierra, madera y establo, con una sensación dulce en los labios. Siendo un robusto el cigarro se siente pequeño y, hasta cierto punto, suave, pero será cuando me toque encenderlo que lo sabré mejor.

Asylum - Medulla 02

Desde el principio del Medulla, los sabores son una combinación de tierra mojada con maní como dominantes, mientras que se sienten notas más suaves de madera, cuero, paja, regaliz y chocolate de fondo. En la lengua se sienten toques muy obvios de pimienta, aunque son más como que pica, y no tanto que sabe. Justo me estaba acordando que cuando hice la cata de rones Dubar en República Dominicana, quien nos daba la cata insistía que la pimienta es solamente una sensación y que no tiene sabor como tal. Yo dije que la pimienta tiene sabor, no solo una sensación picante. Sin duda hay chiles picantes en donde la sensación calórica es mayor a la del sabor, pero no dejan de tener un sabor también. La pimienta se siente bastante más en la nariz, y al menos en eso estuvimos de acuerdo. Esa sensación picante desaparece a mediados del primer tercio, mientras que el humo, tiro y línea de quemado son bastante buenos.

Asylum - Medulla 03

Sin embargo, para cuando comienza el segundo tercio la intensidad se coloca en media, habiendo sido relativamente suave en el primero. También se siente un sabor tipo galletas dulces en este tercio, que no estaba presente en el anterior. La pimienta sigue siendo un sabor con cierta presencia, aunque se siente mucho más en el retrogusto. Los sabores dominantes siguen siendo esa combinación de tierra con maní y le sigue un sabor a café, que no estaba antes, junto con pan, paja y madera. La producción de humo aumentó junto con la intensidad y el tiro sigue siendo perfecto, aunque sí tengo una sensación en los labios como si el cigarro se tratara de un Toscano. Me refiero solo a la sensación, en donde la cabeza del cigarro parece achatarse y concentrar los sabores en cada calada, aunque todavía no me decido si esto es algo bueno o no.

Asylum - Medulla 04

Hacia la mitad del cigarro los sabores de pimienta en el retrogusto parecen haber desaparecido casi por completo y con esta pérdida la intensidad del cigarro se siente un poco más suave que media. Los sabores que describí anteriormente también se sienten un poco afectados, pues era la sensación y sabor de pimienta lo que les daba la aparente densidad y sabores. Otro tema que a veces me llega a disgustar de los cigarros de capa madura es que muchas veces aparentan ser más fuertes de lo que llegan a ser; así como las capas claras suelen hacerte pensar en un cigarro suave, las capas oscuras te hacen pensar en cigarros fuertes, lo cual no siempre es el caso y me ha ocurrido con varios, incluyendo este.

Asylum - Medulla 05

Ciertamente para fotografías está mucho mejor, pero aunque hoy usé el teléfono, muchas veces uso una cámara «buena» para hacer las fotos de tabaco. A partir del último tercio es el sabor de maní el que toma el protagonismo y la tierra pasa a prácticamente un tercer plano, por debajo de sabores como dulce, cuero y chocolate. La pimienta sigue presente en el retrogusto, habiendo regresado pero no con suficiente fuerza como para potenciar los sabores. La línea de quemado comienza a variar un poco, pero no ha sido nada preocupante hasta el momento, por lo que no creo que vaya a variar.

Asylum - Medulla 06

En los últimos toques del cigarro la intensidad llega hasta media, pero para cuando eso sucede ya la fumada es casi imposible y me atrevería a decir que ese aumento en la intensidad es a fuerza de nicotina únicamente. Viendo un poco más sobre el Medulla, me gusta como la marca dividió las presentaciones entre Medulla y Oblongata, pero esto lamentablemente te obliga a comprar 50 cigarros si quieres comprar la caja, y eso es obviamente más caro que 25 cigarros que no son necesariamente tan buenos como para comprar tantos. En términos generales del cigarro, aunque el tabaco hondureño me gusta, no me parece mejor que el dominicano o el nicaragüense. Aunque sus sabores tienden a ser más relacionados a la tierra, me ha pasado mucho que hay sabores más ácidos entre esos sabores a tierra. En términos de construcción, tiro y fumada, el Medulla funciona muy bien, pero esto se cumple con casi todos los Asylum; es en riqueza de sabores donde no llega tan alto como quisiera, porque variedad sí tiene.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Aladino
Marca: Asylum
Modelo: Medulla
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $7,00
Puntuación: 77

Casa Cuevas – Habano (Robusto)

Casa Cuevas es una marca relativamente nueva, al menos para el mercado americano. Es propiedad de Luis Cuevas, Sr. y Luis Cuevas, Jr., quienes son tercera y cuarta generación de descendencia cubana relacionada con el tabaco. Actualmente tienen tres productos: un Connecticut, un Habano y un Maduro, además de una versión Edición Limitada del habano en lancero. Sin embargo, su fábrica ha fabricado cigarros para Gurkha, Toraño y Leccia. Pareciera que todas las marcas tienen al menos un producto con capa habano que llaman simplemente ‘habano’, pero ¿qué puede aportar una marca relativamente nueva como Casa Cuevas a un mercado donde, precisamente, hay tantos cigarros con capa habano? Veamos.

Casa Cuevas - Habano 01

El Casa Cuevas es adornado con una capa rojiza que me hace pensar en habano claro como hoja, aunque tiene distintos matices de colores y la anilla roja le combina de lo mejor. Se notan algunas venas en la capa pero nada que resalte demasiado ni que pueda ser considerado preocupante. Los aromas de la capa son una mezcla cremosa de cuero y paja; en el pie se siente lo mismo pero un toque más dulce, y la calada en frío presenta exactamente lo mismo, pero con un aditivo de pimienta.

Casa Cuevas - Habano 02

El Casa Cuevas Habano comienza con sabores de madera tostada o leña y un toque suave de pimienta. Luego de unas caladas el sabor de pimienta es sustituido por canela suave y al cabo de unas caladas más se sienten sabores cárnicos, típicos de la corteza de carne a la parrilla, mientras que esa transición de canela a pimienta se hace constante y continua.

Casa Cuevas - Habano 03

El tiro es perfecto, pero la línea de quemado es un poco variable e, incluso en el primer tercio, se nota en la imagen que le he tenido que dar unos retoques a fin de evitar males mayores. El retrogusto está bien cargado de pimienta, pero en el paladar tanto la pimienta como la carne se diluyen bastante al final del primer tercio, mientras que la madera se mantiene como sabor predominante y principal de este segmento. También hay un cierto sabor a mosto que lleva el segundo lugar de intensidad. Hablando de intensidad, el cigarro se siente medio, sin mayor cambio.

Casa Cuevas - Habano 04

En el segundo tercio la pimienta aumenta y se coloca al mismo nivel de la madera, al igual que el mosto, por lo que podría parecer que el cigarro aumenta su intensidad también y el sabor cárnico se mantiene en el fondo. En verdad estos sabores se sienten en mayor o menor intensidad durante la mayoría del cigarro, pero es en este tercio cuando se van intercambiando el liderato de intensidad, pero es agradable a la hora de fumarlo porque cada calada se siente diferente.

Casa Cuevas - Habano 05

A la mitad del cigarro el mayor cambio está en el retrogusto, que se siente como una variedad de madera diferente y más picante, mientras que la leña definitivamente es el sabor predominante del cigarro en el paladar. Sin embargo, sí debo recalcar que estos dos matices de madera son diferentes, aunque ya esa sensación de sabor cárnico desapareció por completo y la intensidad se mantiene en media, aunque los sabores se sientan más fuertes. La línea de quemado ha requerido un par de retoques, pero la ceniza tiene la tendencia a ‘florearse’, aunque se mantiene bien colocada sobre el cigarro.

Casa Cuevas - Habano 06

Comenzando el último tercio la leña sigue siendo el sabor predominante e incluye algo de pimienta tanto en el paladar como en el retrogusto, lo que hace que el final perdure largo tiempo en boca. El cigarro se calienta más y a veces tengo que darle varias caladas para avivar el fuego, pues tiene la tendencia a apagarse. Aparece un sabor mentolado, pero no mucho más ni muy diferente, aunque sí se aprecia bastante nicotina, por lo que no me siento tan inclinado a querer darle caladas seguidas para mantenerlo encendido ni apreciar más sabores. En términos generales y respondiendo a la pregunta original al principio de la reseña, el Casa Cuevas Habano realmente no aporta nada nuevo a un mercado que ya tiene varios cigarros de capa habano. Sin embargo, la industria del tabaco se caracteriza porque puedes destacarte haciendo algo bueno sin que sea extraordinario, y muchas marcas a menudo buscan arriesgarse haciendo algo diferente, cosa que no siempre resulta. Casa Cuevas parece inclinarse por lo normal y hacer nombre a partir de ello, por eso sus tres ligas típicas de Connecticut, Maduro y Habano. Van por buen camino y este Habano es un cigarro consistente con varios sabores agradables a madera, pimienta, mosto y combinaciones interesantes entre sí. No tengo problema en fumarlo de nuevo y posiblemente sea un cigarro al que no le diría que no de presentarse la oportunidad con un pack.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Las Lavas
Marca: Casa Cuevas
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $6,80
Puntuación: 82

Arandoza – Blue Label (Robusto)

Como puede que haya o no dicho, en la mayoría de los casos suelo fumar mis cigarros de reseña en el orden que van llegando, a menos que sea una reseña que alguien me pide. Dado que a veces compro varios cigarros diferentes, pues la lista se va haciendo más o menos corta, pero por los momentos los cigarros que voy fumando tienen un promedio de 10 meses de guarda, tiempo suficiente para que estén en su mejor momento. Este y los próximos cuatro o cinco que me voy a fumar vinieron del mismo lugar: una compra que me hizo un amigo en Cuban Crafters, en Miami. Este amigo sabe de cigarros y en algunos casos los que compró fue porque se los pedí pero en otros son recomendaciones de él. Este es uno de estos últimos, pues no sabía nada del cigarro hasta que lo encendí.

Arandoza - Blue Label 01

El Arandoza Blue Label es lo que se conoce como un cigarro boutique, cuya marca fue fundada por Robert Arango en 2011 y la empresa se enorgullece en decir que es familiar. Para el Blue Label, Arango se reunió con Erik Espinosa y su fábrica en La Zona, aunque hoy en día la página web de la página parece no funcionar. El Blue Label es un puro nicaragüense con una capa ligeramente oleosa y con ligeras imperfecciones, pero nada problemático. Los aromas son suaves y apenas se siente cuero, mientras que en la calada en frío se siente regaliz negro, hojas de menta y nueces.

Arandoza - Blue Label 02

Luego de tostarlo un poco y encenderlo me reciben sabores de madera y nueces de pecan… que la última vez que puse la traducción de pecans un par de personas me preguntaron qué diablos era eso: pacana. Es un tipo de nuez. Seguidamente viene el típico golpe de pimienta que ya conozco de un cigarro nicaragüense y luego algo de anís.

Arandoza - Blue Label 03

A lo largo del primer tercio también se aprecian notas florales y cítricas, mientras que el golpe de pimienta se va suavizando bastante y hace muy soportable el resto del cigarro. En el retrogusto se siente un aroma de lo que en Venezuela llamamos pimienta de guayabita, que es como una pimienta dulce, que los americanos llaman allspice, aunque no sé como se llama en el resto del mundo, pero le da un toque dulce a la sensación picante y hace al cigarro diferente y agradable.

Arandoza - Blue Label 04

En el segundo tercio la pimienta en cualquiera de sus formas se va moviendo entre el primero y segundo lugar de intensidad de sabores, se hace más denso el humo y el cigarro se siente más cremoso, y le acompañan notas suaves y esporádicas de café y chocolate. El cigarro quema un poco más rápido de lo que quisiera, pero no me quejo pues me gusta mucho la densidad y cantidad del humo, así como los olores que emanan del cigarro encendido. La línea de quemado es relativamente recta y no necesita retoque alguno.

Arandoza - Blue Label 05

Aproximándome a la mitad del cigarro, aunque en la imagen es un poco antes pero no quería tomar dos fotos sin anilla, así que mantuve esta hasta el último momento. En términos de sabores, se mantienen más o menos al mismo ritmo y patrón del antes descrito, aunque hay un matiz de madera que también se siente aquí y va entrando y saliendo del perfil de sabores junto con el chocolate y el café. Los sabores cítricos que sentí en el primer tercio desaparecen casi por completo y los sabores de pecan se mantienen como el segundo de los más fuertes, siendo la pimienta el primero.

Arandoza - Blue Label 06

Ya en el último tercio hay sabores de caramelo que se sienten casi líquidos gracias a la cremosidad del humo, con un ligero aumento en la temperatura del cigarro que hizo que fumara más lento, aunque el cigarro sigue quemando a una velocidad mayor a la esperada, que logró que la fumada apenas alcanzara una hora. El sabor de guayabita se siente un poco más hacia la nuez moscada, mientras que la madera se colocó de segundo en la intensidad de sabores, siendo siempre la pimienta el dominante. Siendo un cigarro fabricado por La Zona, iba a ser difícil que la fumada no fuese placentera, pues el control de calidad ahí parece ser infalible, mientras que en términos de sabores el elemento diferenciador de este Blue Label son los distintos matices de sabores de nueces (pecans, sobre todo) y los matices de sabores relacionados a la pimienta. Sin duda el Blue Label es un cigarro que disfrutaría fumar de nuevo, sobre todo por su precio muy razonable, aunque la nicotina se siente un poco fuerte en las últimas caladas.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Zona
Marca: Arandoza
Modelo: Blue Label
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Puntuación: 87

K by Karen Berger – Habano (Robusto)

Lo primero de todo, ¿quién es Karen Berger y de dónde vienen su tabacos? Karen es la propietaria de Don Kiki Cigars (Estelí Cigar Factory SA), empresa que fundó Don Kiki Berger (el fallecido marido de Karen, un gran maestro torcedor cubano) a principios de los 90 en Estelí, Nicaragua. Don Kiki Cigars no sólo fabrica cigarros, sino que participa en todo el proceso que implica el tabaco; desde cultivar y producir su propio tabaco a vender directamente sus puros en su tienda de Miami. Karen apostó por continuar con el legado de Don Kiki, no sólo con las marcas que ya tenía la empresa sino creando sus propios tabacos, como el caso con el que estamos hoy.

Don Kiki - K by Karen Berger 01

La letra K es bien importante para este cigarro, pues marca las iniciales de Karen y de Kiki, siendo el primer cigarro producido absolutamente bajo su tutela y luego de la muerte de Don Kiki, pues tiene mucho que probar, pareciera. El cigarro no solo es un puro nicaragüense, es un puro de Estelí, algo que en lo personal nunca había visto, pero un amigo estaba en Cuban Crafters, tienda que era propiedad de Don Kiki, y lo compró junto con otros que me trajo. En cuanto al cigarro, es un robusto con un box press bastante marcado y, en este caso en particular, una pequeña imperfección en la perilla que espero simplemente se pierda con el corte. Tengo algunos días viéndolo en el humidor y hoy decidí darle fuego, aunque después de los aromas en frío confieso que tengo muchas más ganas de probarlo. La capa desprende aromas de tierra mojada, pero de esa que viene abonada y sientes un sinfín de aromas adicionales en ella que incluyen musgo, hierbas, flores, etc. También se aprecia un toque suave de pimienta. En el pie del cigarro se aprecian más estas notas florales de la tierra mojada, mientras que luego de picarlo con la guillotina en V de aprecia más tierra mojada, regaliz negra y pimienta.

Don Kiki - K by Karen Berger 02

El K comienza intenso de sabores, como concentrando todos los aromas de la calada en frío en las primeras caladas, incluyendo notas florales, té, pimienta y un toque suave de café al momento de la imagen. Justo el día que decido fumarlo es el día que salgo de mi casa con un nuevo encendedor de soplete con 4 turbinas y gracias a que el cigarro es relativamente pequeño, trato de darle la menor cantidad de retoques posibles a la mínima intensidad del encendedor. No obstante, la línea de quemado parece querer irse por otro lado y no es uniforme, aunque el tiro está perfecto.

Don Kiki - K by Karen Berger 03

O al menos tiene la impresión de tener un tiro perfecto, pues en un par ocasiones durante el primer tercio amenaza con apagarse y hay que darle un par de caladas de rescate. El sabor de café se siente más dulce a mitad del primer tercio, aunque en realidad es porque todo el cigarro se siente más dulce, mientras que la ceniza se va acumulando, blanca y bastante rígida sobre el cigarro. No sé si es un tema de que es box press o si es por las hojas utilizadas en el cigarro en sí, pero esa tendencia a quemar mal se mantiene y la línea nunca es recta. Sin embargo, los sabores son continuos y con una buena intensidad que se queda en media-alta desde el inicio.

Don Kiki - K by Karen Berger 04

En el segundo tercio la cantidad de humo del cigarro se reduce un poco y el tiro comienza a ser más truculento, por lo que me veo en la necesidad de morder la perilla del cigarro un poco a fin de suavizarlo, pero el final del cigarro perdura largo rato con sabores muy agradables de tierra, madera, café, dulce cremoso y canela. Los colores de la ceniza mantienen esa tendencia hacia clara y porque me conozco trato de dejarla caer antes de que crezca mucho más, pero la ceniza está muy bien agarrada del cigarro y se rehúsa a caerse, aunque al cabo de un par de minutos me doy cuenta porqué:

Don Kiki - K by Karen Berger 05

Hay un cierto túnel interno en la ceniza que sin duda hace que el agarre sea más profundo, pero sin duda afecta la quemada. Alrededor de la mitad del cigarro se aprecian sabores de frutos rojos y un nuevo matiz de pimienta que se aprecia principalmente en el retrogusto. La pimienta hasta el momento ha sido variable entre pimienta negra y blanca, con distintos matices entre ella, que eventualmente también muestran un toque de pimienta más «especiada» por decirlo así, gracias a los distintos matices.

Don Kiki - K by Karen Berger 06

Los problemas de la línea de quemado, mantenimiento del calor y disparidad de la ceniza se mantienen durante el resto de la fumada, aunque afortunadamente los sabores son interesantes y el K by Karen Berger me da una fumada sabrosa, compleja, interesante y balanceada, que solo podría ser mejor con una corrección de esos temas de quemado y combustión. Sin embargo, el cigarro se sintió muy bien durante toda la fumada y casi que si lo hubiera fumado con los ojos cerrados lo habría disfrutado mucho más. Pero no es el hecho, así que de sabores estuvo casi perfecto y de quemada estuvo bastante imperfecto… quizá eso se balancee.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Estelí
Marca: K by Karen Berger
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 86

Hoyo de Monterrey – LCDH Exclusivo 2016 Elegantes

Creo que he mencionado anteriormente que tengo un amigo muy apasionado y conocedor de habanos. Bueno, en realidad conozco varios así, pero con este amigo en particular suelo intercambiar opiniones y predilecciones, en donde yo le comparto varios cigarros centroamericanos y él hace lo mismo conmigo incluyendo habanos, así que siempre tenemos temas de comparación, de gustos y de tabaco. Lo más importante, en ningún caso caemos en denigrar a ninguno de los dos tipos de tabaco, aunque confieso que suelo hablar bastante mal del control de calidad del habano. Hace cosa de un mes nos sentamos a fumar y él sacó este cigarro para mí, pero ya yo llevaba dos cigarros ese día y no me sentía apto para catar este cigarro, así que quedé pendiente de hacerlo en el futuro y aquí estamos.

Hoyo de Monterrey - LCDH Exclusivo 2016 Elegantes 01

No recuerdo la fecha exacta de la caja, pero sí sé que estaban en un buen momento para fumar, contando con al menos 6 meses desde su fabricación y sin caer en el tema de que ese debe ser tiempo suficiente o si 5 años son lo necesario, pues si ya mi amigo lo certificaba como fumable, quién soy yo para juzgarlo. Un tema que me llamó la atención de este cigarro es la apariencia ligeramente oleosa de la capa, pues a primera vista no lo había notado pero después de examinarlo un poco lo noté. También me llama la atención lo esponjoso que es el cigarro, lo cual rara vez es un buen presagio sobre cómo será el cigarro. Los aromas de la capa son una combinación de establo fuerte, bosta, madera y cuero, mientras que la calada en frío muestra madera, almendras, canela, cuero y un toque suave cítrico.

Hoyo de Monterrey - LCDH Exclusivo 2016 Elegantes 02

El Elegantes comienza impresionando, pero no positivamente. Gracias a su pequeño pie logro encenderlo rápidamente y sin mayor problema, pero al cabo de unos 40 segundos abre un canal de quemado bastante largo que casi alcanza a lo que sería la mitad del primer tercio mientras por el otro lado sigue casi crudo. Le tomé fotos, pero no la veas si eres sensible a los cigarros que encienden mal; por respeto solo pondré el link a la imagen aquí. A raíz de ellos me tocó darle unos toques para mantener la quemada lo más recta posible, aunque nunca se corrigió del todo. Los sabores comienzan sutiles, siendo más cremosos que otra cosa e incluyendo madera, cotufas, cuero, establo y canela, mientras que el retrogusto es principalmente de caramelo y un toque suave de pimienta. Pero ninguno de estos sabores de gran variedad llega a ser fuerte.

Hoyo de Monterrey - LCDH Exclusivo 2016 Elegantes 04

El tiro es algo apretado, algo que no es inesperado en este tipo de vitolas, pero con lo disparejo de la quemada sí esperaría que se sintiera diferente el tiro. Sin embargo, tanto el tiro y la cantidad de humo como la intensidad de los sabores mejoran al cabo del primer tercio. Incluso, cuando mi amigo lo estaba fumando me comentó precisamente eso, que el primer tercio del cigarro es muy suave y que eso no le gustaba. En mi opinión muy personal, me llega a molestar un poco cuando ante cada deficiencia de un habano la excusa es permisible, pero cuando se trata de un tabaco centroamericano muchos saltan a la conclusión que el cigarro es malo. Bueno, de eso podemos discutir hasta no parar.

Hoyo de Monterrey - LCDH Exclusivo 2016 Elegantes 05

La quemada del Elegantes, aunque controlable de a ratos, nunca dejó de dar problemas. El tiro sí mejora en el segundo tercio, pero en ocasiones requiere retoques, no solo para acomodar la línea de quemado, sino también para avivar el fuego y que el cigarro llegue a fumarse bien, pues tiene una tendencia a apagarse. También mejora la intensidad en el segundo tercio, con la misma tendencia cremosa de los sabores de madera y cuero, seguidos de toques de canela, madera, chocolate, café e incluso un toque de sal en los labios. En el retrogusto sigue siendo el caramelo la nota principal, y la pimienta sigue siendo más suave. En general los sabores son los mismos del primer tercio, pero mucho más robustos. El tema sigue siendo de construcción.

Hoyo de Monterrey - LCDH Exclusivo 2016 Elegantes 06

Aunque el sabor de cuero sigue siendo importante en el último tercio, el principal ya no es el de madera cremosa, sino una nota herbácea con los mismos toques cremosos. También incluye madera, chocolate, café y canela, mientras que los sabores de caramelo y pimienta siguen siendo los presente en el retrogusto. El cigarro ha cambiado solamente intensidades desde el inicio, manteniendo en mayor o menor escala los mismos sabores, pero la construcción es lo que realmente me ha mantenido con un cierto desinterés en el cigarro desde el principio. Unos 30 segundos después de tomar la imagen la perilla se desprendió por completo y el cigarro amenazaba desenvolverse del todo, por lo que lo dejé morir con dignidad. Dicho esto, siempre que lo fumaba lentamente el cigarro me premiaba con una buena calada y sabores variados, pero si le daba caladas seguidas, se volvía amargo. Lo bueno de esto es que es un cigarro hecho para fumar con tranquilidad y al final eso alegra y da pie a una buena fumada; el problema era que prácticamente tenía que estar contando los segundos, pues si se me pasaba el tiempo de espera tenía que encenderlo de nuevo o al menos darle un toque de encendedor para avivar el fuego. Sin embargo, los sabores tan puramente cremosos de este cigarro y la manera como el humo parece estar cargado de sabores y su intensidad va mejorando mientras lo fumas hace que la parte positiva de la experiencia sea mucho mayor que los aspectos negativos que, aunque graves, en cada calada buena se olvidaban. Dicho esto, el cigarro fue un regalo, pero viendo los precios que otros han pagado por ellos, me parece que por ese precio la construcción debería ser perfecta.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: La Casa del Habano Exclusivo 2016 Elegantes
Dimensiones: 6¼ x 47
Tamaño: Tacos (Perfecto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $22,00
Puntuación: 83